Catégorie : Sahara Occidental

  • El Sahara Occidental y el acuerdo pesquero

    El Parlamento europeo aprobó el 10 de diciembre el nuevo protocolo pesquero Unión Europea-Marruecos. Precisamente, el día internacional de los derechos humanos y a pesar de que el artículo 3.5 del Tratado de la Unión Europea determina que “en sus relaciones con el resto del mundo, afirmará y promoverá … la protección de los derechos humanos, …, así como al estricto respeto y al desarrollo del Derecho Internacional, en particular el respeto de los principios de la Carta de Naciones Unidas”. Sin embargo, los europarlamentarios aprobaban, 310 votos a favor y 204 en contra, el mencionado protocolo.

    Ese mismo día, los saharauis que protestaban contra el acuerdo eran torturados y apaleados por la policía marroquí. Marruecos es la potencia ocupante y, conforme a los Convenios de Ginebra, no puede explotar las riquezas naturales del territorio, ni las aguas que lo rodean. La potencia administradora es España y así consta en Naciones Unidas.

    Durante la vigencia del anterior acuerdo se permitió pescar en sus aguas, aunque ni este protocolo ni anteriores acuerdos determinaban los límites territoriales a los que resultaban de aplicación. El protocolo es un acuerdo nulo por permitir explotar ilegalmente los recursos del pueblo saharaui, contribuye a financiar la ocupación bélica marroquí y a perpetuar una acción ilegal y contraria a la libre determinación de los pueblos.

    La explotación de los recursos naturales corresponde al Pueblo Saharaui y él debe ser el beneficiario: no los colonos marroquíes ni los pescadores europeos. Los colonos, además de sufrir explotación laboral, fueron traídos para desvirtuar la celebración de un eventual referéndum de autodeterminación y, en la actualidad, son utilizados -a demanda del ocupante marroquí- como fuerza de choque contra los saharauis. Los pescadores europeos deberían dirigirse al legítimo representante del pueblo saharaui, el Frente Polisario, para negociar el aprovechamiento de estos recursos. En cambio, es bien conocido quien se beneficia de la pesca: el invasor marroquí y sus compinches.

    Los que pretendieron erradicar al pueblo saharaui con bombardeos de napalm y fósforo blanco. A modo de ejemplo, en septiembre de 2012 fallecía en accidente de tráfico, entre Dajla y Bojador, Idris Benslimane, uno de los personajes que dominaba la pesca en la región de Dajla, gracias a la influencia de su tío, el general de la Gendarmería real marroquí Housni Benslimane e imputado por genocidio contra el pueblo saharaui ante la Audiencia Nacional.

    Hay que recordar que la Primavera Arabe tuvo su inicio en el Campamento Gdeim Izyk, como protesta por la falta de trabajo de los saharauis y el expolio de sus recursos. Hoy 21 de los líderes del campamento permanecen en prisión condenados ilegítima e injustamente por un tribunal militar marroquí, a pesar de que el Parlamento Europeo exija “la liberación de todos los presos políticos saharauis”.

    Si la esquizofrenia del Parlamento Europeo es preocupante, mayor indignación produce el voto de los europarlamentarios españoles, a las traiciones del PP/PSOE (exceptuando a Vicente Garcés) se añaden las claudicantes abstenciones de CDC, UPYD y PNV.

    Los europarlamentarios españoles que, con su voto, favorecieron la aprobación de este acuerdo, a pesar de la responsabilidad histórica de España, en lugar de contribuir a la solución del conflicto han pasado a formar parte del problema. Una nueva felonía al pueblo saharaui que no debe quedar sin respuesta en las próximas elecciones europeas que se celebrarán en el 2014.

    Luis Mangrané Cuevas, Observatorio aragonés para el Sahara Occidental
  • Sobre el soborno marroquí-Extractos de "Los hijos de las nubes, última colonia"

    Francesco Bastagli, Enviado Especial de la ONU en el SO : « A parte de la politica, hay, no solo con Francia, sino también con los Estados Unidos, lo que llaman « politica del sobre ». Los marroquies pueden ser muy amigables con aquellos que comparten su punto de vista también en términos personales. Y esto ha ayudado mucho, especialmente con Francia, pero seguramente también con algunos lideres en Espana ».
    Francesco Bastagli, de nationalité italienne, a été le Représentant spécial pour le Sahara occidental (MINURSO) de septembre 2005 à février 2007.
    Frank Ruddy, Vicepresidente de MINURSO (1994-2004) : »Claro, yo soy un buen ejemplo. Mientras estuve alli me hicieron cuatro sobornos. Yo no los acepté. En una ocasion, me ofrecieron pagar la matricula de mis tres hijos, que estaban en universidades privadas en aquel momento. Me ofrecieron la oportunidad de conocer al rey. Eso me parecio ridi…Quiero decir, al menos los otros sobornos eran buenos, valian algo, pero conocer al rey? Pensé que era una broma. 
    Suzanne Scholte : Hay un desvio masivo de fondos destinados a grupos de presion en Washington por este asunto, que se destinan a la ocupacion militar, y que deberian ser invertidos en el pueblo marroqui.

  • Lamentan que se corte relación con Saharaui

    El periodista peruano y presidente del Consejo Peruano de Solidaridad con el Pueblo Saharaui, Ricardo Sánchez Serra, lamentó en una carta enviada al canciller paraguayo, Eladio Loizaga, que el Gobierno nacional decidiera suspender sus relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) mientras continúe el proceso de paz con Marruecos, auspiciado por la ONU.


    “El motivo que se aduce sorprende, porque suspenden las relaciones con la RASD mientras dure el proceso de paz iniciado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y no lo hacen con el Reino de Marruecos, que es la otra parte y que invadió el territorio del Sahara Occidental”, refiere su misiva.
    Agrega: “¿En dónde se encuentra el pretendido beneplácito de Paraguay de saludar el esfuerzo de las partes en conflicto, porque es conocido que Marruecos bloquea las negociaciones en la ONU y se niega a celebrar el referendo de autodeterminación del pueblo saharaui, que su país dice defender?”.
    Sánchez Serra señala que la nueva postura paraguaya no ayuda al proceso de paz, “porque le quita el apoyo a la nación invadida, que tiene el Derecho Internacional a su favor y un dictamen de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, el 16 de octubre de 1975”. Indica que “la conclusión del Tribunal es que los materiales y la información a él presentados no establecen ningún vínculo de soberanía territorial entre el territorio del Sahara Occidental y el Reino de Marruecos o la entidad Mauritana que pudieran afectar a la aplicación de la resolución de la Asamblea General 1514 para la descolonización del Sahara Occidental y, en particular, al principio de autodeterminación mediante la expresión libre y genuina de la voluntad”.
    El periodista peruano lamenta que Paraguay, siendo una nación soberana, ceda más bien a las presiones del Reino de Marruecos por promesas que jamás se cumplirán. “Canciller, el pueblo saharaui espera desde hace más de 37 años el referendo de autodeterminación. ¿Acaso no se leen todos los días de violaciones de los derechos humanos de los saharauis por parte de las autoridades marroquíes en los territorios invadidos y que son denunciadas por todas las organizaciones de derechos humanos del mundo? Paraguay, para favorecer el proceso de paz ¿ha levantado, acaso, su voz de protesta? Espero, canciller, que estas reflexiones las haga llegar a su Gobierno y se dé cuenta de la injusticia que ha cometido”, apunta el escrito.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/politica/lamentan-que-se-corte-relacion-con-saharaui-1203322.html

  • Abdelaziz acusa a Marruecos de obstaculizar los esfuerzos de la ONU

    MADRID, 7 Ene. (EUROPA PRESS) – El presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Mohamed Abdelaziz, ha sostenido este lunes que el Gobierno de Marruecos « obstaculiza » los esfuerzos del enviado personal de la Secretaría General de Naciones Unidas para Sáhara Occidental, Christopher Ross, en la resolución del conflicto.
    Así, ha recordado que Rabat retiró su confianza a Ross y ha manifestado que las políticas marroquíes respecto a Sáhara Occidental « han fracasado » y « han provocado que el país cada vez esté más aislado en el plano internacional », según ha informado la agencia oficial saharaui de noticias, SPS.
    Abdelaziz ha indicado además que « los actores de la política internacional han cambiado su postura en torno al conflicto, de una posición de apoyo a Marruecos a otra neutral y de búsqueda de una salida pacífica al contencioso », citando concretamente a Estados Unidos como ejemplo de este cambio.
    « Este cambio es similar a lo que ocurrió con el Congreso Nacional Africano (de Sudáfrica), que fue considerado como una organización terrorista y sus líderes fueron encarcelados y sus bases atacadas en medio de un silencio y una complicidad internacional », ha apuntado.
    « Las cosas cambiaron y las posiciones evolucionaron para que la lucha del Congreso Nacional Africano cosechara simpatía y aprecio y para que su líder, Nelson Mandela, se convirtiera en un modelo y un icono mundial », ha remachado Abdelaziz.
    Por otra parte, el presidente saharaui ha pedido a la Unión Europea (UE) que reconsidere el acuerdo de pesca firmado con Marruecos, que incluye las aguas territoriales de Sáhara Occidental, tildándolo de « ilegal ». Así, ha sostenido que « respalda la ocupación y el saqueo de los recursos naturales saharauis ».
    El nuevo acuerdo salva con el voto de este martes (310 voces a favor, 204 en contra y 49 abstenciones) el último escollo para su entrada en vigor, aunque los Veintiocho y el Parlamento marroquí tienen que dar formalmente luz verde para que los barcos europeos puedan retomar su actividad en la región, tras dos años apartados de la zona por la oposición de la Eurocámara al convenio anterior.
    La antigua colonia española había reclamado que sus aguas fueran excluidas del acuerdo porque no reconoce el derecho de Rabat a gestionar sus recursos, pero Bruselas y los 28 dan por bueno que se mantengan, a cambio de una cláusula que prevé la suspensión del convenio si se vulneran derechos fundamentales.
  • ¿Por qué el Gobierno de España no concede la nacionalidad a los saharauis que lo solicitan?

    Saharaui con DNI español
    Eugenio Pordomingo (7/1/2014)
    Casi 500.000 solicitudes de ciudadanía española se encontraban pendientes desde el año 2009, pero el gobierno de Mariano Rajoy se propuso activar esos expedientes, y con la ayuda del Colegio de Registradores de España desempolvó los legajos. De esas peticiones pendientes, 53.458 han sido rechazadas por diversas causas; 39.670 han sido devueltas por faltar algún documento en la petición, y el resto han sido aprobadas, pasando así sus peticionarios a tener la nacionalidad española.
    Los nuevos españoles son, por este orden, ecuatorianos (44.436), colombianos (39.671), marroquíes (29.839), peruanos (22.588) y bolivianos (20.930).
    Los requisitos que exige la legislación para obtener la ciudadanía española a los extranjeros que no proceden de países miembros de la UE, son que tenga la residencia española –el número de años depende de los acuerdos vigentes con su país de origen-, no tener antecedentes penales y estar cobrando un salario como trabajador o un subsidio de desempleo.
    Se sabe de numerosos casos en los que el CNI (Centro Nacional de Inteligencia) se ha opuesto a la concesión de la nacionalidad de marroquíes, pero los tribunales no han considerado esas objeciones. El “coladero” español es de sobra conocido por todos y aquí recalan todo tipo de personajes como los piratas acudían a ciertas calas en busca derefugio.
    El permiso de residencia es fácil de obtener para un extranjero si compra un inmueble por encima de 160.000 euros o invierte en deuda soberana o crea empresas que generen empleo o se dediquen a formación en “negocios”. El objetivo es, sobre todo, “atraer inversión extranjera a nuestro país”, dice el gobierno de Rajoy.
    No importa la procedencia del dinero, ni se va a exigir información acerca de cómo se ha conseguido. ¡Que más da!
    No obstante, me llama poderosamente la atención, la ausencia de ciudadanos saharauis a los que el Gobierno de España les haya concedido la residencia o la ciudadanía española. Sabemos de muchos casos en los que ciudadanos saharauis llevan años y años esperando obtener una respuesta por parte de la Administración, pero el silencio suele ser casi siempre la única respuesta. Esta anomalía administrativa, esa voluntad de negar de facto ese derecho a los saharauis, se viene produciendo con más intensidad desde el campamento de Gdeim Izik, la protesta saharaui habida que tuvo lugar en noviembre de 2010 en El Aaiún, territorio ocupado militarmente por Marruecos.
    Hay que recordar, y repetirlo de forma machacona una y otra vez, que España abandona el Sáhara Occidental en febrero de 1976, olvidando las promesas que el entonces Príncipe de España hizo a militares españoles y al pueblo saharaui. Hay que repetir hasta la saciedad que el Sáhara Occidental fue colonia española, más tarde la provincia número 53, y que además –según la ONU- España sigue siendo la potencia administradora de iure de ese territorio. Por si fuera poco, los Acuerdos de Madrid son ilegales, al no haber sido publicados en el BOE.
    Muchos de los saharauis –o sus padres- que ahora solicitan la ciudadanía española han tenido el DNI (Documento Nacional de Identidad) español. Entonces, ¿por qué el Gobierno de España no concede la nacionalidad a los saharauis que la solicitan? Oficialmente no se sabe, pero yo me lo figuro.
  • Los marroquíes críticos y el conflicto del Sáhara

    “La mujer saharaui es muy luchadora, no como las marroquíes”. Esta frase, que demuestra un absoluto desconocimiento de lo que ocurre en Marruecos, la escuché el otro día durante unas jornadas sobre el conflicto del Sáhara, pronunciada por una joven saharui. No es algo aislado. Cuando un marroquí se acerca en España de manera respetuosa al conflicto del Sáhara, se encuentra con este tipo de situaciones. “A esta gente hay que darle leña”, soltó un asistente durante otra charla hace unos meses, tras la intervención de una joven marroquí que defendía la colaboración entre las dos partes del conflicto contra el mismo régimen. El que habló era esta vez un español que, para colmo, llevaba puesta una camiseta del Che, aquel revolucionario que dejaba claro que la guerra era contra los regímenes, no entre los pueblos.

    Estas muestras de desconocimiento, a veces desprecio y odio, a ratos desconfianza -”creía que eras espía”-, son más comunes de lo que deberían. De manera continua, se generaliza y se construye una imagen salvaje y retrógrada de los ciudadanos marroquíes. Por otro lado, es necesario recordar que el régimen usa a parte de la población marroquí en el Sáhara para reprimir manifestaciones. Este tipo de actuaciones ciega y lleva a generalizaciones, un peligro del que hay que huir.

    Lo cierto es que más allá de las reservas de fosfato, los acuerdos de pesca o la represión en ciudades como El Aaiún, Smara o Dajla, la mayoría de españoles y saharauis conocen poco respecto a los movimientos combativos dentro de Marruecos. “¿Por qué no luchan los marroquíes por la causa saharaui?”, se nos pregunta a veces con indignación. Aquí el problema está en cargar de responsabilidad a un pueblo, el marroquí, que sufre el mismo régimen, que lucha también contra él a un precio muy alto -cárcel, torturas, acoso, exilio-, que se manifiesta por el precio de la comida, la vivienda, la educación y su propia dignidad. Si sufren por reclamar sus libertades, ¿cómo se les va a pedir que lo arriesguen todo por una causa que no es la suya? Si trasladásemos el sistema represivo marroquí a España, seguramente no veríamos tantas manifestaciones como se producen aquí, y menos por batallas ajenas.

    Pero, aun así, muchos marroquíes denuncian públicamente los abusos de derechos humanos en el Sáhara y reivindican su derecho a decidir. Uno de ellos es el partido Vía Democrática, que, desde su creación en 1995 -heredero de Ila Lamam, brutalmente reprimido por el régimen en los años 80- ha exigido de forma continua el derecho de autodeterminación del Sáhara, en respeto a la legalidad internacional. El actual secretario general de esta formación de izquierdas, Mustafa Brahma, ha cumplido 10 años de cárcel por su militancia política. El pasado diciembre estuvo en Madrid dando una charla. Una joven que asistió al acto le preguntó sobre su postura ante el Sáhara, a lo que él respondió, en alusión a su periodo entre rejas: “Hoy puedo decir libremente que apoyo la autodeterminación del Sáhara porque ya he pagado el precio de mi libertad”.

    Otra organización que denuncia la actitud del régimen en el Sáhara es la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), hasta hace pocos meses liderada por una mujer, Khadiya Riadi, que ganó recientemente el premio de derechos humanos de la UNESCO. Riadi, como sus compañeros, ha recibido innumerables golpes de la policía marroquí. La AMDH, con más de 70 secciones, tiene también presencia en El Aaiún, desde la que vigila y denuncia los excesos del régimen, como la represión de la manifestación en Smara del pasado mayo, tras lo que emitió un duro comunicado en el que exigía abrir una investigación sobre la grave represión y que se “castigase a los autores sea cual sea su rango y función”.

    La sede de la AMDH en Rabat ha dado cobijo a los familiares de los presos políticos de Gdeim Izik, que fueron encerrados en la cárcel de la vecina población de Salé. También hizo una fuerte oposición -llegando a ponerse en contacto con el ministro de Justicia marroquí- al denunciar la situación en la que se encontraban estos presos. Además, estuvo presente mediante observadores en el juicio de Gdeim Izik.

    El movimiento 20-F -equivalente en Marruecos al español 15-M- ha vuelto a politizar a grandes capas de la población magrebí. Aunque ahora no muestra su fuerza en las calles como hace dos años, sí se ha materializado en una red de pequeñas iniciativas. Es un oportunidad muy buena para que se cree un entendimiento entre la juventud de ambas partes del conflicto y que se extiendan actitudes que, desgraciadamente, hoy son aún minoritarias. Para que podamos sentarnos todos a beber té bajo la misma jaima, sabiendo quién es el verdadero enemigo.

    “El pueblo norteamericano no es culpable de l
    a barbarie y de la injusticia
    de sus gobernantes, sino que también es victima inocente de la ira de todos los
    pueblos del mundo, que confunden a veces sistema social con pueblo”
    Ernesto Che Guevara

    La Marea, 07/01/2014
  • El Frente Polisario niega una nueva ronda de negociaciones con Marruecos en el mes de enero

    SPS.- El Polisario niega las especulaciones de algunos medios sobre un posible encuentro entre Marruecos y el Frente Polisario en un país europeo durante este mes de enero. Afirmación relaizada por el coordinador saharaui con la MINURSO (Misión de las Naciones Unidas para el referéndum del Sahara Occidental) y miembro del Secretariado Nacional del Polisario, Mhamed Jadad.
    En declaraciones a SPS (Agencias saharaui de información) este sábado, Mhamed Jadad ha afirmado que “el Frente POLISARIO niega rotundamente las especulaciones de algunos diarios y medios marroquìes que han hecho circular el rumor de la realización de un posible encuentro entre el Frente Polisario y el Reino marroquì”
    El responsable saharaui con la MINURSO ha recordado que el enviado personal del Secretario General de la ONU, Christopher Ross, tiene la intención de iniciar una gira por la región en enero de este año para celebrar reuniones con las partes en el conflicto, el Frente Polisario y Marruecos, para impulsar proceso de paz estancado desde hace tiempo debido a la “intransigencia del régimen marroquí y la evasión de sus obligaciones internacionales”.
  • La disputa por el Sáhara Occidental oscurece el sueño solar de Marruecos

    RABAT (Reuters) – Un proyecto de energía solar de Marruecos valorado en unos 9.000 millones de dólares (unos 6.600 millones de euros) que pretende convertir el sol del desierto en una lucrativa exportación energética a Europa podría estar en peligro ya que los prestamistas internacionales se muestran reticentes sobre las plantas previstas en el Sáhara Occidental.
    En 2009, Marruecos elaboró unos planes para construir plantas solares y parques eólicos con los que generar cuatro gigavatios de energía para 2020, pero una gran parte de esa producción provendría de emplazamientos en la antigua colonia española, objeto de disputa con el Frente Polisario desde hace cuatro décadas.
    Marruecos controla gran parte del territorio atlántico desde noviembre de 1975 y reivindica la soberanía sobre un territorio desértico con una población escasa pero rico en recursos naturales, como reservas de fosfatos, pesca y un potencial petrolero.
    Sin embargo, el Polisario, que cuenta con el apoyo de Argelia, quiere la independencia, y hace más de 20 años se creó una misión de la ONU, la MINURSO, con el objetivo de organizar un referéndum sobre el futuro político del Sáhara Occidental que nunca llegó a celebrarse.
    La disputa volvió a surgir en octubre del año pasado, cuando Marruecos llamó a consultas a su embajador en Argelia después de que el presidente del país vecino molestara a Rabat al pedir el envío de supervisores de los derechos humanos a la zona.
    El Sáhara Occidental también ha sido objeto de atención en Europa, y las autoridades estadounidenses temen que las relaciones dañadas entre Marruecos y Argelia perjudiquen la cooperación en la lucha contra el integrismo islámico activo en el Magreb.
    CINCO EMPLAZAMIENTOS
    Los planes marroquíes incluyen la construcción de cinco plantas de energía solar, dos de ellas en el Sáhara Occidental – una de 500 megavatios (MW) en Foum El Oued y otra de 100 MW cerca de Bujador. Otra de 500 MW está prevista en Sabkhat Tah, fronteriza con el territorio en disputa.
    Fuentes de financiación en el banco estatal alemán KFW [KFW.UL], el Banco Mundial, el Banco Europeo de Inversiones y la Unión Europea han dicho a Reuters que no financiarán proyectos en el Sáhara Occidental.
    « Si apoyamos esas inversiones, parecería que estamos apoyando la posición marroquí. Somos neutrales en ese conflicto », dijo una importante fuente bancaria.
    Otra fuente agregó: « Nunca hemos apoyado ningún proyecto en ese territorio (Sáhara Occidental), y no lo haremos, aunque el plan de solar marroquí supone mucho para nosotros ».
    Todas las fuentes pidieron no ser identificadas por la sensibilidad política de este asunto.
    El avance en los proyectos solares se ha limitado de momento a un emplazamiento en Marruecos, donde la saudí ACWA Power está construyendo una planta de 160 MW en la ciudad de Ouarzazate.
    MASEN, la agencia de energía solar del país, pretende licitar pronto la construcción de otras dos plantas por valor de 1.700 millones de euros – una de 100 MW y otra de 200 MW -, también cerca de Ouarzazate. La alemana KFW respaldó en octubre un crédito de 654 millones de euros para financiarlos parcialmente.
    ¿FINANCIACIÓN DEL GOLFO?
    « Si todas esas instituciones dicen que no las financiarán, veremos en su momento », dijo el ministro marroquí de Minas y Energía, Abdelkader Amara.
    Fuentes marroquíes dicen que Rabat podría buscar financiación bilateral alternativa de estados del golfo Pérsico que ya han invertido en Marruecos, aunque admiten que esos inversores también podrían mostrarse reticentes y que es probable que financiaran completamente los proyectos.
    Aunque organizaciones de defensa de los derechos humanos como Amnistía Internacional acusan a Marruecos de usar una fuerza excesiva contra los activistas y de reprimir la libertad política en el Sáhara Occidental, Rabat invierte grandes cantidades en el territorio con la esperanza de calmar el malestar social y las reivindicaciones de independencia.
    Cualquier inversión con empresas internacionales desata protestas por la legitimidad marroquí de negociar en nombre de la población saharaui.
    El mes pasado, el Parlamento Europeo aprobó un acuerdo de pesca que permite a barcos europeos faenar en aguas marroquíes y del Sáhara Occidental dos años después de rechazar una cuerdo similar por temor a que supusiera reforzar el control de Rabat.
    Medios oficiales marroquíes lo calificaron de una victoria política, mientras que el Polisario dijo que supone una violación del derecho internacional.
    Kosmos Energy y Cairn Energy también comenzaron el mes pasado estudios sísmicos en cabo Bujador y planean hacer perforaciones petroleras.
    Por Aziz El Yaakoubi
    Reuters, 04/1/2014
  • Marruecos se interesa por el submarino S-80

    La Armada de Marruecos se interesa por los nuevos submarinos S-80 que se construyen en el astillero de Navantia en Cartagena. 
    El Inspector General de la Marina del país norteafricano, el vicealmirante Mohamed Laghmari, visitó ayer los talleres donde se fábrica la nave y también conoció las instalaciones de la Armada en Cartagena. 
    A su llegada, el alto mando marroquí fue recibido por el Jefe del Arsenal de Cartagena, vicealmirante Fernando Zumalacárregui Luxán, acompañado por el Almirante de Acción Marítima, vicealmirante Salvador María Delgado Moreno, que le enseñaron el Centro de Operaciones y Vigilancia de Acción Marítima (Covam). Seguidamente, se trasladaron a la base de la Flotilla de Submarinos en el Arsenal, donde les recibió su comandante, el capitán de navío José Sierra Ménde.
  • Hace 129 años nació el Sáhara español

    Cuando España se convierte en potencia mundial y sale de la Península, el plan geopolítico de la reina Isabel es la expansión al otro lado del Estrecho de Gibraltar, con la finalidad de recuperar la antigua Hispania Tingitana, el norte de África que ya fue adjudicado por los romanos a la Hispania europea y mantenido por los visigodos. Los portugueses habían reconquistado Ceuta en 1415 y los castellanos Melilla en 1497.
    El descubrimiento de las Indias y la herencia borgoñona aportada por los Austrias distrajeron las fuerzas españolas en América y Centroeuropa. En los reinados siguientes África sólo preocupó en tanto en cuanto era la base para los ataques piratas a las costas españolas. La última vez que un monarca ibérico, el rey Sebastián I de Portugal, se planteó una cruzada en el norte de África acabó en un desastre militar y la muerte del soberano. Incluso se olvidó el establecimiento de Santa Cruz de Mar Pequeña, fundado en 1476 en la zona de Tarfaya, frente a las Canarias, hasta que fue ocupado en 1934, por orden del Gobierno de centro-derecha de la II República, en el lugar de Ifni (en las Cortes se opuso a la ocupación el diputado comunista Cayetano Bolívar).
    A pesar de que las islas Canarias, a unos cien kilómetros de distancia de África, se habían convertido en un centro de comercio y navegación internacional, la penetración española en el territorio sahariano fue muy lenta. Los únicos que se acercaban a las costas africanas eran los pescadores canarios. La pobreza de la región y la ausencia de ciudades (y por tanto de comercio y de poderes con los que negociar) favorecían su aislamiento. Esa situación cambió con la aplicación del vapor a la navegación y otros inventos, que permitieron a los europeos penetrar en el interior de África.
    En el siglo XIX, la pérdida de los virreinatos americanos, el auge del colonialismo europeo y la amenaza de que otras potencias se establecieran en el imperio jerifano y el Sáhara, rodeando así a España por el sur, colocaron África otra vez en el centro de la política exterior española.
    Expediciones montadas por iniciativa privada
    A la incompetente clase política española del siglo XIX se le planteó la colonización del Sáhara por las circunstancias, no por deseos propios. En 1879 el escocés Donald MacKenzie, en nombre de laNorth West African Company y con respaldo del Gobierno británico, estableció una factoría en Tarfaya, después de negociar con los notables del lugar. El jalifa marroquí se quejó de que ese territorio estaba bajo su soberanía, protesta en la que contó con el apoyo del Gobierno español. El presidente Antonio Cánovas del Castillo aprovechó la ocasión para reclamar la concesión del territorio de Santa Cruz de Mar Pequeña, que aparecía en el art. 8 del tratado de 1860.
    A partir de entonces, la sociedad española empezó a comprender la importancia que tiene para ella la costa africana. Pero las siguientes exploraciones de la costa y el interior del Sáhara fueron de iniciativa privada.
    La Asociación Española para la Exploración del África y lasPesquerías Canario-Africanas corrieron con la organización y los gastos. Quienes realizaron los primeros contactos con los indígenas en esos años fueron el catalán Joaquín Batell, el alemán Oskar Lenz y el andaluz Cristóbal Benítez. En 1881 la sociedad Pesquerías Canario-Africanas consiguió de la tribu Ulad Delim la cesión de la península de Río de Oro.
    El Congreso Español de Geografía Colonial y Mercantil, celebrado en Madrid en 1883, dio origen a la Sociedad Española de Africanistas y Colonistas, que preconizó el establecimiento de factorías permanentes en la costa africana y su protección militar.
    La Compañía Mercantil Hispano-Africana relevó a Pesquerías Canario-Africanas en el mantenimiento y construcción de nuevas factorías. La misma compañía envió en octubre de 1884 una expedición mandada por el alférez aragonés Emilio Bonelli Hernando, conocedor de la lengua árabe. El militar estableció casetas en Río de Oro, Angra de Cintra y Cabo Blanco, y luego pactó con la tribu Ulad Bu Sba la cesión del Cabo Blanco.
    Esta expedición, que no contaba con financiación pública, permitió a España presentarse en la Conferencia de Berlín (15 de noviembre 1884-26 de febrero de 1885) con argumentos para justificar su reclamación sobre el Sáhara.
    El 26 de diciembre de 1884 una real orden, firmada por Alfonso XII, declaró bajo protectorado de España la costa de África comprendida entre los grados 20 (Cabo Blanco) y 27 (Cabo Bojador) de latitud norte y reconoció los esfuerzos del pueblo canario y de la Compañía Mercantil Hispano-Africana para agregar ese territorio a España. Esta norma, publicada por la Gaceta de Madrid, se presentó en Berlín.
    Intereses franceses en España
    Las relaciones con tribus saharuis prosiguieron en los años siguientes. Gracias a pactos entre los enviados españoles y notables saharauis, los primeros penetraron hasta las salinas de Iyil y Adrar-Temar, hoy en Mauritania. Pero esos pactos no se debatieron en las Cortes ni se publicaron en la Gaceta de Madrid, por lo que no pudieron alegarse ante las potencias.
    La extensión de los territorios saharauis puestos bajo soberanía española hasta 1886 por voluntad de los nativos rondó los 700.000 kilómetros cuadrados. La superficie de la provincia del Sáhara incorporada a España era de menos
    de 270.000. ¿A qué se debió el rechazo a anexionarse semejante territorio?
    Se dan varias razones. Que los Gobiernos españoles creían que ya tenían bastantes problemas con Cuba; que la expansión podía haber causado rencillas con los franceses y marroquíes; que sólo se querían proteger las pesquerías canarias… En las últimas décadas del siglo XIX las elites españolas se desentendieron de cualquier adquisición territorial, fuese en África o en Oceanía, pese a los derechos que España tuviera. El principal abandonista fue el progresista y masón Práxedes Mateo Sagasta, presidente del Gobierno entre noviembre de 1885 y julio de 1890, los años cruciales para reafirmar el dominio del Sáhara.
    El profesor Javier Morillas (Sáhara Occidental: desarrollo y subdesarrollo) da otra explicación: numerosos políticos españoles tenían intereses en la empresa financiera de capital francésSociedad General de Crédito Mobiliario Español, que habría sido perjudicada en África de haber ocupado Madrid los territorios en los que se había asentado la Compañía Mercantil Hispano-Africana.
    La Sociedad General de Crédito Mobiliario Español, fundada en 1856, se dedicaba a cubrir el endémico déficit presupuestario del Estado con la compra de deuda pública del reino de España y la concesión de créditos a empresas públicas. En 1902 los accionistas, tanto españoles como franceses, acordaron disolver la sociedad y constituir una nueva: el Banco Español de Crédito, conocido por su marca comercial, Banesto.
    Diferencias entre los saharauis y los palestinos
    La real-orden de 1884 reapareció en la historia cuando la adujo el Ministerio de Asuntos Exteriores español ante el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya en el pleito con Marruecos, para demostrar que las tribus que poblaban el territorio jamás habían rendido vasallaje al jalifa marroquí, tesis a favor de la que se pronunció el TIJ en su dictamen de octubre de 1976. Pero Rabat y el Gobierno español de 1975-1976 vulneraron la legalidad internacional al ocupar el primero el Sáhara, de acuerdo con Mauritania, y los segundos al entregar una provincia española al extranjero y renunciar a cumplir su compromiso de celebrar un referéndum de autodeterminación.
    El catedrático Carlos Ruiz Miguel constata que el decreto de 1884 supone una gran diferencia entre los saharauis y los palestinos:
    En el momento de la ocupación israelí, como antes en el momento de la ocupación británica, como antes en el momento de la ocupación otomana, no existía un pueblo palestino independiente. Sin embargo, el Tribunal Internacional de Justicia dictaminó con claridad (y la efemérides del 26 de diciembre de 1884 nos lo recuerda, en el parágrafo 105 de su Opinión Consultiva, entre otros) que en el momento de la ocupación española sí existía una población saharaui políticamente organizada e independiente.
    Desde la ocupación romana, Palestina no ha sido nunca territorio independiente. Por ella han pasado diversos conquistadores: bizantinos, árabes (año 636), cruzados europeos (1099-1187), de nuevo árabes, turcos (1516-1916) y británicos (hasta 1948).
    Sin embargo, la llamada nación árabe muestra más interés por la liberación de Palestina que por la liberación del Sáhara. En esta última sólo está implicada Argelia. Como paradigma del cinismo, el rey Mohamed VI, que se niega a cumplir las resoluciones de las Naciones Unidas sobre la descolonización del Sáhara Occidental, preside el Comité Jerusalén de la Liga Árabe encargado de los palestinos, como también lo presidió su padre, Hassán II, que ordenó la invasión y la masacre de los saharauis.