Catégorie : Sahel

  • Advierte la ONU que resurge violencia en norte de Mali

    Naciones Unidas, 23 ene (RHC) El Consejo de Seguridad de la ONU advirtió que grupos armados recuperaron su capacidad de acción en el norte de Mali, lo cual hace frágil nuevamente a ese territorio.
    En un debate sobre la situación en el país africano, destacó ese órgano internacional que aunque la situación ha mejorado notablemente desde la segunda mitad del pasado año, acciones recientes indican que los terroristas se han reorganizado.
    Jordania, en su condición de presidenta temporal del Consejo de Seguridad, emitió una declaración en la que llama a un proceso de negociación inclusivo y creíble, abierto a todas las comunidades del norte maliense, con el objetivo de lograr una solución política y duradera a la crisis.
    Mali ha sido afectada por la inestabilidad en los últimos dos años, luego de un golpe de Estado en el 2012, los combates contra los rebeldes Tuareg y la ocupación de zonas del norte por radicales islámicos.
    El órgano de 15 miembros debatió este jueves la situación en el país africano, afectado en los últimos dos años por la inestabilidad, derivada de un golpe de Estado en 2012, los combates contra los rebeldes Tuareg y la ocupación de zonas del norte por radicales islámicos.
    Según el Consejo, aunque la situación ha mejorado notablemente desde la segunda mitad del año pasado, « recientes incidentes pusieron de manifiesto que los terroristas y otros grupos armados se han reorganizado y han recuperado parte de su capacidad de acción ».
    La celebración de elecciones presidenciales y legislativas, y el despliegue de la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de la ONU en Mali (Minusma) son consideradas por Naciones Unidas elementos que aportaron gobernabilidad y cierta seguridad a la excoloia gala, donde tropas francesas intervinieron hace un año.
    Tras la sesión de hoy Jordania, en su condición de presidenta temporal del Consejo de Seguridad, emitió una declaración en la que llama a un proceso de negociación inclusivo y creíble, abierto a todas las comunidades del norte maliense, con el objetivo de lograr una solución política y duradera a la crisis.
    Además, insta a las autoridades a garantizar el orden y a que el apoyo a la nación se produzca en el marco del respeto a su soberanía, unidad e integridad territorial.
    El Consejo también convocó al fortalecimiento de la Minusma en el terreno, especialmente en el norte del país, para incrementar la protección de civiles y el apoyo a la búsqueda de un proceso de paz, que implique la desmovilización y el desarme de los grupos armados.
    Radio Habana Cuba, 23/01/2014
  • Occidente amplía su interés militar en África

    Francia, al igual que ya hiciera Estados Unidos, confirma el incremento de puestos especializados para contener la amenaza terrorista
    Francia ampliará su presencia militar en el continente africano, según ha confirmado el ministro de Defensa galo, Jean-Yves Le Drian.
    En una entrevista concedida a Associated Press, Le Drian confirmó la importancia de un enfoque regional contra el terrorismo en las antiguas colonias francesas como Chad, Costa de Marfil, Burkina Faso, Níger y Malí.
    «Vamos a reforzar Abiyán (capital económica de Costa de Marfil) como punto de partida, un puesto de soporte logístico», reconoció el titular de Defensa.
    La importancia del continente africano para Francia no es nueva. Ya a mediados de diciembre, el Elíseo autorizó el despliegue de 1.600 militares en la República Centroafricana para ayudar a contener la volátil situación en el país. Solo unos días después, París confirmaba la muerte de dos de sus soldados en la capital, Bangui.
    Sin embargo, éste no el único conflicto regional que desangra a Francia.
    El 14 de julio de 2009, el agente Denis Allex fue apresado en las cercanías de la capital de Somalia, Mogadiscio, por los rebeldes de Hizbul Islam, y fue «revendido» a los pocos meses a milicianos de Al Shabab.
    Tres años y medio después, en enero pasado, al menos una veintena de personas perdieron la vida (entre ellos, dos franceses) en el fallido intento de rescate en la localidad de Bula-Marer (cerca de 30 kilómetros al sur de la ciudad de Marka). Allex sería finalmente ejecutado como «castigo».
    De igual modo, en 2013, París perdió a siete de sus soldados en el conflicto de Malí, donde decidió enviar tropas a comienzos de año para contener la amenaza yihadista.
    De Burkina Faso a Somalia
    Mientras, Le Drian elogia la cooperación franco-estadounidense en la región. Aunque todavía quede mucho por «aprender» de Estados Unidos. Solo en el periodo entre 2007 y 2012, Washington llevó a cabo la construcción de cerca de una docena de bases aéreas en el continente africano en su eterna cruzada por servir de vigía moral a la región.
    Éste el caso de Uagadugú, capital de Burkina Faso, convertida ya en un centro clave de la red occidental de espionaje en la región y que actualmente sufre la complicada misión de frenar las alianzas entre miembros de Al Qaida en el Magreb y los rebeldes tuareg en Malí.
    O Uganda, donde en 2011, un centenar de asesores del Ejército estadounidense fueron enviados a la región para acabar con Joseph Kony, líder del Ejército de Resistencia del Señor.
    Aunque para cerrar el ciclo, qué mejor manera que regresar a Somalia. Como parte de su programa de lucha contra el terrorismo, desde comienzos de 2009, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) dispone en la capital del país, Mogadiscio, de una prisión secreta enterrada en el sótano de la Agencia Nacional de Seguridad de Somalia (NSA).
    ABC, 23/01/2014
  • Un aliado de Keita, elegido como presidente del Parlamento

    BAMAKO, 22 Ene. (Reuters/EP) – 
    Los legisladores de Mali han escogido este miércoles a un político poco conocido y que mantiene lazos familiares con el jefe de Estado, Ibrahim Boubacar Keita, como nuevo presidente del Parlamento.
    Issiaka Sidibe, un inspector de aduana retirado de 68 años, ha logrado 115 votos de un total de 147 para hacerse con el cargo, que le otorgaría la presidencia en caso de que el presidente Keita falleciera o fuera incapacitado para ejercer sus funciones.
    Sidibe estuvo presente en el Parlamento desde 2002 hasta 2005 — periodo en el que Keita lideró el cuerpo legislativo — sin embargo, su figura es poco conocida en la escena política de Malí. Su hija está casada con el hijo del presidente, Karim Keita, que también es miembro del Parlamento.
    Malí estuvo sumido en el caos cuando en marzo de 2012 los militares derrocaron al presidente Amadou Toumani Toure, dando lugar a un vacío de poder que permitió que los islamistas relacionados con Al Qaeda se apoderaran de la zona norte.
    Francia envió a sus tropas al país en la intervención militar que tuvo lugar hace un año contra los grupos islamistas, obligándoles a marcharse de las ciudades del norte. París mantiene aún 2.800 tropas en Malí pero su intención es reducir la presencia militar a 1.000 efectivos en el mes de febrero mientras delega cada vez más responsabilidades al Ejército maliense y a las fuerzas de la ONU.
  • Grupos armados malienses han solicitado la mediación argelina

    El ministro maliense de Exteriores de Mali, Zahabi Uld Mohamed, aseguró hoy en Argel que varios movimientos armados del norte de Mali han pedido ayuda a las autoridades argelinas para crear una plataforma con el fin de celebrar unas negociaciones con el Gobierno central.
    Argel, 19 ene.- El ministro maliense de Exteriores de Mali, Zahabi Uld Mohamed, aseguró hoy en Argel que varios movimientos armados del norte de Mali han pedido ayuda a las autoridades argelinas para crear una plataforma con el fin de celebrar unas negociaciones con el Gobierno central.
    « Hay movimientos armados que, por propia voluntad, han solicitado a los hermanos argelinos ayuda para crear una plataforma para poder preparar unas negociaciones inclusivas entre los malienses », dijo Uld Mohamed, en unas declaraciones reproducidas por la agencia oficial argelina, APS.
    El ministro, que celebró una rueda de prensa con su homólogo argelino, Ramtan Lamamra, insistió en que estos contactos se inscriben en el marco de los acuerdos de Uagadugu, alcanzados en junio de 2013 entre los rebeldes tuareg del norte de Mali y las autoridades de Bamako.
    Argel ya ha actuado como mediador en anteriores crisis entre los tuareg y el Gobierno central de Bamako.
    En julio de 2008 el Gobierno maliense y los jefes rebeldes tuareg alcanzaron una serie de acuerdos en Argel que pusieron fin a un levantamiento armado que estalló en mayo de 2006 para denunciar la marginación económica y social del norte de Mali.
    El fracaso de dichos acuerdos condujo a una nueva rebelión en enero de 2012, que provocó la división del país y facilitó que varios grupos salafistas y terroristas se hicieran con el control de las provincias septentrionales de Kidal, Gao y Tombuktú.
    La intervención militar francesa de enero de 2013 forzó la expulsión de dichos grupos radicales y facilitó la firma de los acuerdos de Uagadugu que contemplaban un alto el fuego, la celebración de comicios presidenciales y generales en todo el país y el comienzo de un diálogo inclusivo de paz.
    El ministro de Exteriores argelino apuntó que, de momento, las conversaciones entre los movimientos del norte de Mali son « exploratorias ».
    « Todavía no hemos llegado a una fase permanente en la que se pueda decir que el diálogo intermaliense ha sido realmente reactivado », dijo Lamamra, que calificó estos contactos de « muy positivos » y « prometedores ».
    Uld Mohamed y Lamamra se han reunido en el marco de una visita de dos días del presidente de Mali, Ibrahim Bubakar Keita, a Argelia para reforzar las relaciones bilaterales.
    Keita, que llegó ayer a Argelia, se reunió hoy con el presidente argelino,Abdelaziz Buteflika, que el pasado jueves regresó a su país después de ser sometido a varias pruebas médicas en un hospital militar de París.
    (Agencia EFE)
  • ONU urge a esfuerzos internacionales para acabar con crisis en Mali

      El máximo funcionario de la ONU en Mali pidió el jueves que se realicen esfuerzos internacionales activos par acabar con la crisis en el país de Africa Occidental, y que se construya una base duradera para la paz y la reconciliación.
      El máximo funcionario de la ONU en Mali pidió el jueves que se realicen esfuerzos internacionales activos par acabar con la crisis en el país de Africa Occidental, y que se construya una base duradera para la paz y la reconciliación.
      Bert Koenders, el representante especial del secretario general de la organización mundial, realizó está petición durante una sesión informativa ante el Consejo de Seguridad sobre el trabajo de la Misión de la ONU en Mali (MINUSMA, siglas en inglés).
      Anotando que el país puede avanzar a pesar de los retos, dijo que las elecciones presidenciales y legislativas « libres y transparentes », que se celebraron durante el pasado verano, trajeron consigo una « vuelta completa a la constitucionalidad » del país.
      Koenders señaló que el presidente de Mali, Ibrahim Boubacar Keita, ha determinado las prioridades nacionales, tales como la reconciliación, la lucha contra la impunidad y la corrupción, la reforma del sector de la seguridad y el refuerzo de la capacidad institucional y del desarrollo, incluyendo las regiones septentrionales, para estabilizar y revitalizar económicamente el país.
      El enviado especial urgió al gobierno a implementar rápidamente sus objetivos, con apoyo de la comunidad internacional, que está preparada para ayudar.
      Como líder de la MINUSMA, Koender dijo que la misión continúa llevando a cabo actividades de protección de los derechos humanos, incluyendo la lucha contra la violencia sexual.
      XINHUA, 17/01/2014
    • Empieza el ‘camino’

      Estación de buses de la empresa Binke Transport, en Faladié (Bamako). Son las doce del mediodía y en la calle el calor aprieta. Aún faltan cuatro horas para que salga el autobús con destino a Sevaré, en el centro de Malí, pero Sidi Djeri y Abdel Karim Coulibaly, de 24 y 21 años, ya esperan sentados en un banco al abrigo del sol inclemente. Apenas hablan francés, proceden del barrio de Hamdallaye y llevan el viaje grabado en la cara. La Aventura la llaman aquí. “¿A dónde vais?”, les preguntamos. “A Argelia”, responden con ingenuidad. Poco les diferencia del resto de viajeros, sólo esa mirada, esa sensación que transmiten de estar perdidos, de no saber realmente qué les espera más allá.
      En Bamako, la capital de Malí, se da una gran paradoja. Hay miles de candidatos a iniciar el viaje hacia Europa, están en cualquier calle, en cualquier taller mecánico, en todos los cruces de caminos, pero, a la vez, son invisibles. “Si les preguntan no lo suelen reconocer abiertamente, pero muchos tienen ese sueño en la cabeza”, asegura Ousmane Diarra, 42 años, presidente de la Asociación de Malienses Expulsados (AME) sentado en su despacho del barrio de Djelibougou. La atracción es poderosa, pero los caminos que llegan al mar atraviesan un gigante de arena cada vez más ominoso, más difícil de penetrar, más lleno de peligros. Y aun así, muchos lo intentan. Una y otra vez.
      Samakoun Dembele es todo un veterano de la Aventura. Este joven de Kita (región de Kayes) que pronto cumplirá los 33 años ha cruzado el Sahara en ocho ocasiones. Ahora trabaja como guardián en Bamako, donde gana unos 50 euros al mes que le dan para malvivir. Conoce las cárceles de Túnez y Libia y los centros de retención de España e Italia, hasta donde llegó en patera en dos ocasiones. “En el camino, todo el mundo te roba, los pasadores, los policías, los guardias de la prisión, bandidos que asaltan los camiones en complicidad con los chóferes. Nadie se preocupa por lo que te pasa”, asegura. “De momento estoy aquí, pero nunca se sabe”, añade, “quizás vuelva a intentarlo”.
      Sidi y Abdel Karim sí lo saben. Ellos se van. Acomodados en dos asientos, silenciosos, pensativos, inician el viaje. A su lado, Lamine, un curandero guineano que viste traje de chaqueta y corbata y que asegura que con sus pastillas caseras cura la próstata en 24 horas, los mira con indiferencia. Igual que el resto del pasaje. El bus sale con dos horas de retraso y a 60 kilómetros de Bamako, primer contratiempo. Una rueda revienta y hay que esperar a que traigan el repuesto desde la capital. Perdemos cuatro horas más. Poco después, ya pasado Segou, segunda avería. Ahora es el eje de la dirección y la reparación, en esta ocasión, no es tan sencilla. Sidi y Abdel Karim no se inmutan. Así se viaja por África, nunca se sabe qué va a ocurrir a la vuelta de la esquina. Como los otros pasajeros, desapercibidos en el eterno deambular de África, bajan del bus y se sientan a esperar sentados sobre unas piedras.
      El viaje hacia Europa es multiforme, poliédrico, tiene mil caras, sentidos y senderos. Desde los pueblos de origen repartidos por todos los países de África occidental, los jóvenes parten impelidos por la pobreza y la falta de horizontes, pero sin muchas ideas concretas. A bordo de autobuses, furgonetas y camiones van llegando a las grandes ciudades, cruces de caminos donde aguardan la próxima etapa. Hacen trabajos esporádicos para ir tirando, para pagarse el trayecto, la comida y un lugar donde dormir. Cuando logran reunir lo suficiente, reinician la Aventura. Y así, durante meses o años, van saltando de país en país. Pero a medida que se acercan a Níger, Argelia, Marruecos o Libia las dificultades son cada vez mayores. Imposible saber cuántos han muerto de hambre y de sed, engañados en este desierto.
      A partir de Sevaré se empiezan a ver los restos de la reciente guerra que ha vivido Malí. Un puñado de vehículos calcinados y casas destrozadas por los bombardeos nos dan la bienvenida en Konna. En el autobús viajan más de 80 personas, muy por encima de su capacidad. Es como una lata de sardinas, todos los espacios, escaleras y pasillo, van llenos de gente que hace el trayecto incluso de pie. Tras pasar Douentza, nueva avería. El joven Abdoulaye Ag Tanal, un cantante tuareg, coge su guitarra y ameniza la espera entre vasos de improvisado té y charlas a la sombra de los árboles. Tras la pertinente reparación, nos sorprende la noche en el camino. Imposible llegar a Gao, por motivos de seguridad la ruta está cerrada. Toca dormir en Gossi, sobre alfombras alquiladas a 20 céntimos la noche y arropados solamente por un manto de estrellas. Hace frío. Cada uno busca su rincón.
      Al día siguente, ya en Gao, los pasadores hacen pronto acto de presencia. Boubacar se acerca al autobús e interpela a los jóvenes que bajan. “¿Vas para Argelia? Puedo ayudarte”. Decidimos seguirle y nos conduce hasta una calle del barrio de Quatrieme desde donde salen los vehículos hacia el país vecino. Allí, Karim, un tuareg negro malencarado, nos da los precios. 50 euros si vas en cabina, veinticinco en el remolque, subido sobre los sacos de harina. Durante la guerra, la ruta de Kidal se cerró unos meses. Pero ahora vuelve a estar activa, el flujo de camiones y 4×4 es constante, diario. Y los aventureros lo saben.
      La otra opción es ir hasta Níger. La carretera a Niamey presenta un estado impecable y, superado el paso fronterizo de Yassane, no hay obstáculos hasta la capital nigerina. Allí, en los alrededores de la estación de buses de la empresa Sonef, encontramos a decenas de jóvenes que vienen de toda África occidental, Gambia, Liberia, Camerún, Nigeria… Si en Bamako eran sólo sombras, apenas una declaración de intenciones, su presencia es ahora evidente. Abraham Mare salió de Banjul (Gambia) hace un año y medio. Tras recorrer Senegal, Malí y Burkina Faso su último destino ha sido esta calle polvorienta de Niamey. “No me queda dinero, lo poco que tenía me lo quitó la policía, así que ahora no tengo siquiera la posibilidad de decidir”, asegura. De Guinea Bissau, Nando Caba está en una situación similar. Él llegó hasta Libia pasando por Agadez y estaba a punto de conseguir una plaza en un barco hacia Italia, pero fue detenido, encarcelado y enviado de vuelta a Níger. Ahora trabaja como pintor por seis euros al día y duerme sobre cartones en un contenedor.
      Justo al lado está el restaurante Cordon Bleu, regentado por Nataly Niambelé. Aunque es joven, los viajeros la llaman mamá. “Hace más de un año abrí este pequeño local y, pasado un tiempo, empecé a ver a los chicos que llegaban en los autobuses y dormían tirados frente a la puerta. Me daba pena, así que decidí invitarles a comer”. Desde entonces, Nataly ya sabe que una de las marmitas de arroz con carne o pollo con cebolla que prepara cada día es
      tá reservada para los emigrantes. “Lo hago con la fe de que Dios me va a ayudar, no puedo mirar para otro lado. Ellos son buenos chicos, incluso me cuidan el restaurante por la noche”, asegura.
      Bertrand Fanko era uno de ellos. Camerunés de 30 años salió de su Douala natal en 2008 con la intención de abrir un negocio. Recorrió Nigeria, Benín, Togo, Burkina Faso, Malí, Senegal, de vuelta a Malí y finalmente Níger. En Dakar montó una pequeña industria artesanal de harina de pescado para el ganado, pero fracasó; en Bamako vendía productos de limpieza para coches y tampoco le fue muy bien. “Me dije a mi mismo ¿y por qué no intentar ir a Argelia o a Europa como los demás? Quizás allí lo consiga finalmente”, recuerda. Una vez en Niamey, exhausto, sin dinero, acudió a la catedral en busca de refugio. Y se encontró al padre Mauro.
      Mauro Armanino, genovés, misionero de 61 años, delgado, alto, barba blanca y pelo largo, siete años en África. “Recuerdo a Bertrand perfectamente”, explica el sacerdote, “lo encontré durmiendo en un banco del patio y le dije que no se fuera a Argelia, le convencí para que se quedara. Estos chicos no existen para nadie. Vivimos en un sistema económico que necesita la guerra permanente, un sistema montado por el colonizador que insinúa el lujo, promete y luego no mantiene la promesa y usa la violencia para mantener al colonizado lejos”, asegura el sacerdote, que desde hace tres años ayuda a los jóvenes en tránsito, los escucha, los encamina hacia los foyer, (hogares de acogida autogestionados en los que se agrupan por nacionalidades), intenta echarles una mano, buscarles algo de trabajo para que puedan volver, para que desistan en su idea. “Están tan frustrados… En Europa son irregulares y lo tienen mal, pero han llegado; los que están aquí no llegaron nunca a ningún sitio”.
      Al final, Bertrand decidió quedarse en Niamey, donde ha emprendido un nuevo negocio. “Cuando estaba en Bamako tenía un amigo congolés que se llamaba Mupao. De repente, empezó a vestir bien y se le veía feliz. Me dijo que se dedicaba a arreglar las uñas a las mujeres. Así que pensé que yo también podía hacerlo. Fui a una peluquería de Niamey y pagué 30 euros para que me enseñaran. Ahora voy al mercado y ofrezco mis servicios, que realizo a domicilio o en la misma calle”, asegura. Enseña una fotocopia plastificada de uñas pintadas de todos los colores y con todas las formas. Es su tarjeta de visita. Por cada mano gana tres euros. El negocio, esta vez sí, no le va mal y ya está en fase de expansión. “Ayer aprendí a arreglar las pestañas”, añade.
      En la zona de Buropa, al lado de un inmenso vertedero de basura que arde en decenas de hogueras donde los niños buscan qué aprovechar, está el foyer de los malienses. Ibrahim Ouattara, de Sikasso, y el jovencísimo Demba Tandja, de Yelimané (Kayes), pasan la tarde sentados en la barra de una cafetería callejera. Boubacar Traoré se anima a decir algo. “En Bamako están las cosas mejor que aquí, hay alguna posibilidad de trabajar y es difícil ver a gente dormir en la calle”, asegura con un punto de nostalgia, “pero para seguir el camino tenemos que pasar por Niamey”. Este maliense de sonrisa franca está en lo cierto, ahora vive en uno de los países más pobres de la Tierra.
      Una imagen que bien podría reflejar la realidad de Níger es la de 16 millones de personas sentadas sobre cientos de miles de toneladas de rico uranio que sirven para alimentar las centrales nucleares de Francia. Y, sin embargo, la gran parte de estas personas no tiene para comer. Acosados por las hambrunas recurrentes, por enfermedades como la diarrea o la malaria que provocan miles de muertes cada año, sobre todo entre los niños, y por la implacable desertificación, la mayoría de la población vive en la franja meridional del país con una de las tasas de natalidad más altas del mundo, 7,2 hijos por mujer. “Ese es uno de los problemas, los aventureros no están mucho peor que buena parte de los nigerinos”, asegura el padre Mauro.
      Y, encima, ahora están bloqueados. Desde la muerte el pasado mes de octubre de un centenar de emigrantes cerca de la frontera con Argelia después de que su camión sufriera una avería, las autoridades han decidido aplicar mano dura en el control de los flujos. Los fallecidos eran temporeros del sur de Níger que iban a trabajar en la agricultura, de ahí que más de la mitad de los fallecidos fueran mujeres y niños. Pero da igual. El viaje es igual de arriesgado para todos. La policía ha cerrado unos 70 pisos patera en Agadez y está expulsando hacia el sur, a Niamey, a decenas de jóvenes cada día.
      “Ahora están atascados aquí, ni para adelante ni para detrás”, explica el padre Anselmo Mahwera, sacerdote tanzano que huyó de la vecina Gao por la guerra y que desde hace dos años está afincado en la capital de Níger. Pero todos los actores de esta África en permanente movimiento están convencidos de que el bloqueo no durará mucho tiempo, demasiada gente ganando dinero a costa de los migrantes, policías, pasadores, chóferes, como para que se detenga este inmenso río de mil afluentes. Será más difícil, más peligroso, más oculto, más osado. Ya lo está siendo. Pero también igual de imparable.
      El Pais, 17/01/2014
    • Mauritania acoge cumbre de Grupo del Sahel

      Nouakchott, 16 ene (PL)- La capital mauritana acogió hoy la cumbre de jefes de Estado miembros de Grupo del Sahel, informaron aquí fuentes oficiales.
      El Ministerio de Asuntos Exteriores de Mauritania señaló en un comunicado que la reunión se centró en los temas de seguridad y desarrollo de la región.
      La cita fue precedida por un encuentro ministerial de los países miembros de la zona del Sahel, que tuvo lugar la víspera también en Nouakchott, indicó la nota de la cancillería.
      El grupo de los países del Sahel, compuesto por Mauritania, Malí, Níger, Burkina Faso, Chad, Senegal y Cabo Verde, se enfrenta a las crisis estructurales marcadas esencialmente por la denominada sequía cíclica.
      También afrontan problemas de seguridad debido al aumento de las actividades de grupos radicales armados en la subregión.
      Prensa Latina, 16/01/2014
    • Mauritania, Malí y Níger crearán una aerolínea común

      Los gobiernos de Mauritania y Mali decidieron crear una compañía aérea común, a la que también se asociará Níger, para hacer frente a la competencia de los grandes grupos aéreos continentales e internacionales. Lo informa un comunicado conjunto dado a conocer al fin de una visita de tres días del presidente maliense Ibrahim Boubacar Keita a Nuakchot. La nota agrega que expertos de los tres países se reunirán el 17 y 18 de enero en Bamako para comenzar las tareas necesarias para la constitución de la empresa.
      Mauritania tiene una compañía aérea propia, la Mauritania Airlines International (MAI) , en su mayoría de capital público, creada en el 2011. La empresa de Mali, fuertemente afectada por la crisis interna que sufrió el país en el 2012, se ha ido redimensionando y finalmente interrumpió sus actividades. Níger no posee una compañía aérea propia desde 1993.
      En los tres países, además de la MAI, las conexiones con el exterior son garantizadas por pequeñas compañías ‘low cost’, cuya confiabilidad y servicios no siempre están a la altura de los estándares mínimos exigidos.

      MISNA, 15/01/2014

    • Mali : El MNLA denuncia el secuestro de un alto cargo de la formación en la localidad de Tessalit

      MADRID, 15 Ene. (EUROPA PRESS) –
      El Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MNLA) ha denunciado este martes el secuestro durante la jornada del lunes del alto cargo de la formación Abounehiya Ag Attayub en la localidad de Tessalit.
      El MNLA ha condenado el secuestro, que ha tildado de « acto criminal », y ha anunciado a través de un comunicado que « tomará todas las medidas necesarias para lograr su liberación y esclarecer las causas del suceso ».
      En abril de 2012, el grupo arrebató todo el norte de Malí, de mayoría tuareg, a las tropas gubernamentales en una rebelión cuyo fin último era la independencia, pero la revuelta fue enseguida secuestrada por tres grupos islamistas: el Movimiento por la Unidad de la Yihad en África Occidental (MUYAO), Ansar Dine y Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI).
      Desde entonces, los islamistas implantaron la ‘sharia’ (ley islámica) en las ciudades de Tombuctú, Kidal y Gao y destruyeron templos históricos en los que, según su criterio, se ejercía la idolatría.
      A pesar de la declaración de independencia formulada entonces por el MNLA, ni Malí ni la comunidad internacional reconocieron el paso dado por el grupo tuareg y finalmente Francia intervino militarmente para detener los avances de los grupos radicales y expulsarles del territorio maliense.
      Los tuaregs han protagonizado varios levantamientos para conseguir que se reconozca la autonomía de dicho pueblo o la creación de un país propio en la región.
      Entre 1990 y 1996, los tuaregs combatieron contra Malí y Níger en una revuelta instigada por una grave hambruna en la región, la dura represión contra los derechos políticos de esta población y la crisis de refugiados derivada de la debilidad política de ambos países durante la década de los ochenta.
      Más recientemente, los tuaregs volvieron a tomar las armas entre 2007 y 2009 a causa de la lenta e insatisfactoria desmovilización e integración de los rebeldes en la vida civil y las Fuerzas Armadas. En el proceso, varios políticos tuaregs fueron destituidos de sus cargos y algunos terminaron en la cárcel.
    • – Constitucionalmente los partidos políticos religiosos están prohibidos, incluso si un alto porcentaje de la población es musulmana. 

    • – Menos del 5 por ciento de los habitantes de Mali son cristianos, la mayoría son católicos romanos, mientras que hay muy pocos protestantes.
    • Después la intervención militar francesa en enero de 2013, la amenaza de los islamistas se ha evitado, al menos de forma temporal, pero en el norte aún no es posible una vida religiosa normal y los cristianos que se fueron tienen miedo de volver. Por esta razón, Mali tiene 54 puntos en 2014, algo menor que en 2013, pero aún alta por la presión a los cristianos en el país.
      La dinámica de persecución es la del Islamismo Extremista. Mali ha sido siempre un típico país del oeste de África con un Islamismo moderado, constitucionalmente los partidos políticos religiosos están prohibidos, incluso si un alto porcentaje de la población es musulmana. 
      La situación cambió con la proclamación de la creación del estado independiente de Azawad en el Norte de Mali (abril de 2012). Menos del 5 por ciento de los habitantes de Mali son cristianos, la mayoría son católicos romanos, mientras que hay muy pocos protestantes.
      Aunque muchos de los cristianos viven en el sur del país, sienten la amenaza de los islamistas del norte. Todas las esferas de la vida se ven afectadas, aunque con la mayor libertad en el sur del país parece que se ha visto reducida la amenaza.
      La vida en la Iglesia no es posible en el norte. Los niveles de violencia contra los cristianos no es tan elevada. Los cristianos han recibido algunas amenazas de muerte por parte de los islamistas. Incluso si algunos islamistas han salido del norte de Mali, la presencia y las infraestructuras cristianas han sido en gran parte destruídas. Costará reconstruirlas y sobre todo teniendo en cuenta la presencia todavía en el norte de estos grupos islamistas.

      TeInteresa.es, 08/01/2014