Étiquette : Africa

  • Hablan los padres de las independencias africanas

    “La lucha de liberación, que es la expresión más compleja de la vigencia cultural del pueblo, de su identidad y su dignidad, enriquece la cultura y le abre nuevas perspectivas de desarrollo. Las manifestaciones culturales adquieren un contenido nuevo y nuevas formas de expresión. Se convierten así en un instrumento poderoso de información y de formación política, no solamente en la lucha por la independencia, sino también en la gran batalla por el progreso”.

    Esa es una de las conclusiones a las que llega Amilcar Cabral, líder de la lucha de liberación de Guinea-Bissau y referente del movimiento nacionalista de la esfera lusófona africana, en relación con “El papel de la cultura en la lucha por la independencia”. El erudito e historiador burkinés Joseph Ki-Zerbó, recogió ese testigo de Cabral e intentó entender y explicar cómo se articulaba la cultura, más allá de la independencia política, en ese objetivo más amplio al que el bisauguineano había llamado “la gran batalla por el progreso”:

    “Este es el dilema para la mayoría de los países No-alineados: para consolidar su identidad cultural, se necesita una base económica. Pero, para crear una base económica que no desestructure la sociedad, se necesita una cierta estrategia cultural que corresponde trazar a los No-alineados”.

    Un expositor de la editorial Wanáfrica, con la colección de Pensamiento Africano en un lugar protagonista. Cedida: Wanáfrica

    Los escritos de Ki-Zerbo y los de Cabral son dos de los que se recogen en la colección Pensamiento Africano de la editorial Wanafrica, un esfuerzo por acercar las reflexiones de algunos de los personajes más importantes de las últimas décadas en el continente. Saiba Bayo, uno de los responsables de esta colección, explicaba en una entrevista a Wiriko: “La mirada de Occidente sobre África se realiza todavía desde el prisma del colonialismo. Esto era algo frustrante para nosotros pero no podemos seguir gritando y quejándonos. Había que hacer algo y teníamos que pensar en una estrategia radical y potente para no caer en el ridículo”. Una parte de esa estrategia es la divulgación de esos pensamientos de figuras destacables africanas del discurso político y social.

    La colección se presenta en una caja que alberga selecciones de textos de diferentes pensadores, la mayor parte de ellos relacionados con las luchas de liberación y, de manera, más genérica con los discursos de emancipación africanos. En esos volúmenes se encuentran las palabras del marroquí Mehdi Ben Barka, del martiniqués Frantz Fanon, del tanzano Julyus Nyerere, del bisauguineano Amílcar Cabral, del congoleño Patrice Lumumba, del ghanés Kwame Nkrumah o de los burkineses Joseph Ki-Zerbo y Thomas Sankara. Según los casos, los editores han escogido textos salidos de los discursos más famosos de estos líderes, fragmentos de sus obras de reflexión, artículos destacados o entrevistas en las que reflejaron sus pensamientos.

    “No podemos dejar que nos dividan y nos desorganicen. El hecho de que hable inglés no me hace inglés. Del mismo modo, que el hecho de que algunos de entre nosotros hablen francés o portugués no los hace franceses o portugueses. Nosotros somos africanos y nada más que africanos y solo podemos perseguir nuestro interés uniéndonos en el marco de una comunidad africana que no la Commonwealth ni la Comunidad Francoafricana pueden reemplazar”.

    Es uno de los fragmentos que Kwame Nkrumah pronunció en la conferencia internacional de los estados independientes de África, celebrada en Addis Abeba en mayo de 1963. Y es que el futuro de los Estados africanos, las relaciones entre ellos y la situación en la que debían quedar los vínculos con los antiguos colonizadores son algunas de las constantes de estas propuestas filosóficas e ideológicas.

    En todo caso, los opúsculos de estos padres del pensamientos contemporáneo africano van desgranando temas diversos además del todo lo que tiene que ver con panafricanismo y movimiento de los No-alineados o los pilares de las independencias. Esos discursos comparten una inequívoca voluntad inspiradora y de autoafirmación, como se hace evidente en el conocido como “Mensaje a la juventud africana” atribuido a Joseph Ki-Zerbó, en el que arenga a los jóvenes de la siguiente manera:

    “Invocar el pasado solo, el pasado simple, no demuestra nada para el presente ni el futuro, mientras que convocar un presente mediocre o calamitoso como testigo de cargo contra nosotros, puede cuestionar nuestro pasado y poner en duda nuestro futuro.

    Por eso, cada africana, cada africano, debe ser aquí y ahora un valor añadido.

    Cada generación tiene pirámides que construir”.

    La voluntad de proyectar hacia el futuro estas ideas también es una constante de la colección y buena muestra es el fragmento del discurso que Nyerere pronunció en 1997 en Accra, pero que hablaba sobre “La Unidad africana del siglo XXI” y en el que aseguraba como colofón:

    “La unidad no nos va a hacer ricos, pero hará más difícil el desprecio y la humillación de África y de su gente. Y, en consecuencia, va a incrementar la efectividad de las decisiones que tomemos e intentemos poner en marcha para nuestro desarrollo. Mi generación ha llevado a África a la libertad política. La actual generación de líderes y pueblos de África debe tomar la antorcha vacilante de la libertad, reavivar su llama y llevarla hacia adelante con su entusiasmo y su determinación”.

    Fuente : Wiriko, 30 oct 2019

    Tags : Africa, colonialismo, independencia, lucha, emancipación, libertad,

  • Cuando los europeos se repartieron África

    El continente africano fue ocupado y repartido entre las potencias europeas en el siglo XIX. A principios de dicho siglo los europeos solamente poseían factorías costeras o pequeñas colonias. Pero en la segunda mitad del siglo, exploradores y misioneros recorrieron África, aprovechando el curso de los grandes ríos: Níger, Nilo, Congo, Zambeze y se aventuraron por el Sahara.

    A partir de la década de los años setenta del siglo XIX, las expediciones se multiplicaron y las potencias europeas se lanzaron a una verdadera carrera de conquista y colonización de territorios. Los británicos deseaban establecer un imperio de norte a sur, vertebrado por el ferrocarril El Cairo-El Cabo, dominando, a su vez, la fachada oriental del continente con vistas a controlar el Océano Índico. Gran Bretaña obtuvo territorios muy ricos en minerales (oro y diamantes), así como de gran valor estratégico, como el Canal de Suez, por el que controlaban el paso entre el Mediterráneo y el Mar Rojo hacia el Océano Índico.

    Por su parte, los franceses pretendían levantar un imperio de este a oeste del continente africano. Comenzaron por dominar Argelia y desde allí fueron dominando gran parte del norte de África (Marruecos y Túnez), la costa occidental del continente y se extendieron hacia Sudán, punto de fricción con los británicos, ya que era la zona de choque con la línea norte-sur británica.

    El rey de los belgas -Leopoldo II- encargó la exploración de la zona del Congo para levantar un imperio propio. Los alemanes se establecieron en África central. Así pues, muy pronto comenzaron a entrar en colisión los intereses de las grandes potencias. Ante esta situación, en el año 1885, Bismarck convocó una Conferencia Internacional en Berlín.

    En la Conferencia se tomaron una serie de decisiones sobre la colonización de África: garantía de libre navegación por los ríos Níger y Congo, establecimiento de unos principios para ocupar los territorios por parte de las metrópolis, basados en el dominio efectivo con notificación diplomática al resto de las potencias del establecimiento de la nueva colonia. Pero la Conferencia no terminó con los enfrentamientos entre las potencias coloniales.

    Posteriormente, los alemanes se establecieron en Togo, Camerún, África suroccidental y Tanganica, mientras que los portugueses se hacían con Angola, Mozambique y Guinea-Bissau. Italia estableció su imperio en Libia y Somalia. Por fin, España se estableció en lo que luego fue Guinea Ecuatorial, y el Sahara Occidental (Río de Oro).

    En el sur de África dos pequeñas repúblicas vecinas –Transvaal y Orange- estaban en manos de los holandeses nacidos en el continente africano y conocidos como bóers, después de haberse marchado de la zona de El Cabo (habían llegado en el siglo XVII), huyendo de la expansión británica en la zona. Pero la noticia del descubrimiento de importantes minas en Transvaal motivó a los ingleses a invadir los territorios de los bóers, provocando el estallido de una guerra, que duró tres años, con un alto coste en vidas humanas. Al final, esos territorios fueron anexionados al Imperio británico.

    Fuente: La Mar de Onuba

    Tags : Africa, colonización, expolio, recursos naturales, Congo, Níger, oro, diamantes, Tratado de Berlín,

  • DHL étend sa plateforme d’e-commerce à de nouveaux marchés africains suite à son succès initial

    La plateforme a été déployée dans neuf autres pays d’Afrique subsaharienne

    LE CAP, Afrique du Sud, 6 juin 2019/ — DHL Africa eShop a enregistré un croissance impressionnante au cours des sept premières semaines ; La plateforme a été déployée dans neuf autres pays d’Afrique subsaharienne ; Une demande croissante de services de détail en ligne contribue à encourager la croissance.

    Suite au succès de l’application DHL Africa eShop (www.Africa-eShop.DHL) dans 11 pays d’Afrique subsaharienne, DHL Express a annoncé que sa plateforme novatrice mobile et bureautique vient d’être déployée dans 9 nouveaux pays du continent.

    Hennie Heymans, PDG de DHL Express pour l’Afrique subsaharienne, affirme avoir relevé une croissance impressionnante de l’utilisation de l’application DHL Africa eShop, depuis sa mise à en ligne en Afrique du Sud, au Nigéria, au Kenya, à l’île Maurice, au Ghana, au Sénégal, au Rwanda, au Malawi, au Botswana, en Sierra Leone et en Ouganda en avril dernier.

    “L’adoption et l’utilisation de cette plateforme au cours des sept dernières semaines ont été incroyables, marquées par une croissance exponentielle du nombre d’abonnés et de commandes physiques. Sur la base de cette croissance rapide et du retour d’information positif que nous avons reçu du marché, DHL Express a décidé de passer au plus vite à la phase suivante de son déploiement. La plateforme est désormais opérationnelle pour les consommateurs résidant au Cameroun, en République Démocratique du Congo, en Côte d’Ivoire, au Gabon, en Gambie, à Madagascar, au Mozambique, en Tanzanie et en Zambie.”

    L’application DHL Africa eShop permet aux consommateurs africains d’effectuer leurs achats directement auprès de plus de 200 détaillants basés aux Etats-Unis et au Royaume-Uni, et de faire livrer leurs achats à leur domicile par DHL Express. Cette solution a été développée en partenariat avec Link Commerce – une division de Mall for Africa.

    M. Heymans fait remarquer que la demande de services de détail de calibre mondial est en hausse en Afrique. “Comme l’indique un rapport du McKinsey Global Institute, l’Afrique possède un marché de consommation de classe moyenne à forte croissance, qui adopte l’Internet à un rythme effarant. On prévoit que d’ici 2025, la pénétration du marché de l’Internet atteigne approximativement 50% pour le continent africain, avec environ 360 millions de smartphones en circulation. L’application DHL Africa eShop fournit la solution idéale qui permet aux consommateurs africains d’accéder aux marques mondiales.

    L’application DHL Africa eShop offre aux consommateurs africains un accès sans précédent aux détaillants internationaux sur une plateforme facile à utiliser, très pratique et rapide. Elle permet également à de nombreuses marques mondiales d’établir des liens avec le marché captif africain – des marchés souvent été négligés, pour avoir été perçus comme hautement complexes et incertains.

    “En qualité de chef de file mondial de la logistique express, DHL est bien placé pour mettre en relation les consommateurs africains et ces marques mondiales passionnantes. Nous nous engageons à encourager la croissance de l’e-commerce sur le continent sur tous les fronts. Nous travaillons avec des milliers de marques d’e-commerce en Afrique, que nous aidons à atteindre une clientèle mondiale. Désormais, grâce à notre DHL Africa eShop, nous relions également les consommateurs africains aux marques mondiales,” conclut M. Heymans.

    Distribué par APO Group pour Deutsche Post DHL.

    Tags : DHL, Africa, afrique, transports, colis,

  • L’Africa Men and Women’s Sevens, les deux tournois africains servant de qualification aux Jeux des XXXII Olympiades, Tokyo 2020

    Les fédérations tunisienne et sud-africaine de rugby accueilleront respectivement les tournois Africa Women’s Sevens et Africa Men’s Sevens qui serviront de qualifications au XXXIIème olympiades à Tokyo en 2020
    LE CAP, Afrique du Sud, 24 mai 2019/ — En partenariat avec Société Générale, banque officielle de Rugby Afrique (www.RugbyAfrique.com), l’Africa Women’s Sevens se déroulera les 12 et 13 octobre 2019 à Jemmel en Tunisie et regroupera les 12 meilleures équipes africaines. Chacune aura à cœur de finir première du classement pour se qualifier directement pour les prochains Jeux Olympiques d’été de Tokyo 2020. Les médaillées d’argent et de bronze africaines conserveront encore de l’espoir puisqu’elles participeront à un tournoi de repêchage mondial par la suite.

    Aref Belkhiria, Président de la fédération Tunisienne de Rugby déclare : « C’est un grand honneur d’être choisis par Rugby Afrique pour l’organisation du tournoi Africa Women’s Sevens, qualificatif aux Jeux Olympiques Tokyo 2020. La FTR a pris toutes les dispositions nécessaires pour que ce tournoi se déroule dans de très bonnes conditions et pour transmettre une excellente image du rugby féminin africain.»

    Le tournoi est cette année étendu à 12 équipes avec le retour de l’Afrique du Sud qui n’avait pas pu participer au tournoi africain en 2018 et figure parmi les plus sérieuses prétendantes au titre. Mais la compétition promet d’être rude face aux kenyanes par exemple, finalistes de l’Africa Women’s Sevens depuis plusieurs années, ou aux tunisiennes dont les ambitions de sacre à domicile sont déjà affichées. La 12ème place revient aux ghanéennes sur décision du comité des compétitions de Rugby Afrique.

    Herbert Mensah, Président de la Fédération Ghanéenne de Rugby a exprimé sa gratitude envers cette décision qui est une juste reconnaissance de la place prépondérante accordée au développement du rugby féminin au Ghana au cours des quatre dernières années. « Les dames ont été à l’avant-garde de la croissance du Get Into Rugby. En 2018, Mme Rafatu Inusah a été honorée à l’Africa Women’s 7s du Botswana, où elle s’est engagée, au nom de Ghana Rugby, à être prête à participer aux compétitions continentales à partir de 2019. Au Ghana, nous avons une league de rugby à 7 féminine et nous envisageons de lancer une ligue de 15 dans l’avenir. En tant que pays ne pratiquant pas le rugby, les efforts déployés au Ghana devraient servir de motivation à toutes les nations. » a expliqué Mensah.

    Le mois suivant, ce sera au tour des messieurs de se disputer le titre de Champion d’Afrique pour décrocher le ticket gagnant vers Tokyo. Et de même les deuxième et troisième équipes iront tenter leur dernière chance au tournoi de repêchage mondial. La qualification de l’Afrique du sud semble acquise puisqu’elle est actuellement 4ème du classement des Séries Mondiales qui se termineront le 2 juin, avec une confortable avance sur le 5ème. Dans ce cas, elle ne participera pas aux qualifications africaines ce qui signifie donc que l’Afrique comptera au moins deux représentants lors du tournoi olympique.

    La Côte d’Ivoire et le Nigéria, finalistes du tournoi Regional Sevens qui s’est tenu en septembre dernier à Abidjan, s’était alors qualifiés pour participer à la compétition continentale en 2019 en tant que 13 et 14ème équipes.

    « Ces qualifications olympiques clôtureront la saison 2019 en beauté et je remercie le Président de l’ACNOA Mr Berraf et les comités nationaux africains qui soutiennent nos fédérations et nos équipes dans leur préparation. L’Afrique vise le haut niveau et une reconnaissance internationale, et je crois au rugby à 7 comme révélateurs de nos talents en Afrique et notamment chez les femmes. J’adresse donc mes encouragements à tous nos athlètes qui se préparent pour cette échéance et m’attends à du rugby de haut niveau en octobre en Tunisie et en novembre en Afrique du Sud » conclut le Président de Rugby Afrique, Khaled Babbou.

    Equipes participantes :

    Africa Women’s Sevens :

    Stade Municipal de Jemmel, Tunisie , 12 et 13 octobre 2019

    Kenya , Ouganda, Zimbabwe, Madagascar, Sénégal, Botswana, Zambie, Maroc, Ile Maurice, Afrique du Sud, Ghana, Tunisia

    Africa Men’s Sevens :

    Bosman stadium, Johannesburg, Afrique du Sud : 8 et 9 novembre 2019

    Zimbabwe, Kenya, Uganda, Madagascar, Zambie, Tunisie, Sénégal, Maroc, Namibie, Ghana, Botswana, Ile Maurice, Côte d’Ivoire, Nigeria

    Distribué par APO Group pour Rugby Africa.

    Tags : Africa, Rugby, Rugby Africa, Jeux des XXXII Olympiades, Tokyo 2020,

  • La pesca ilegal en el Sáhara Occidental convierte a Marruecos en el primer exportador de pescado de Africa

    La pesca ilegal en el Sáhara Occidental convierte a Marruecos en el primer exportador de pescado de Africa.

    Con capturas estimadas en 1 millón 230.000 toneladas en las aguas del Sáhara Occidental, este territorio no autónomo es el líder en pesca africana y ocupa el 17º lugar de la pesca marina en el mundo (entre México y España). )!

    En las aguas del Sáhara Occidental, los pescadores europeos capturan un promedio de 80.000 toneladas de pescado cada año, o sea más del 90% de la producción negociada en el marco del acuerdo de pesca entre la UE y Marruecos … Los pescadores marroquíes extraen más de un millón de toneladas de pescado, ¡3/4 de su captura total! Y, Rusia 140.000 toneladas anuales en virtud del acuerdo de pesca con Marruecos!

    Otra información útil del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE):
    N ° 1/2018: 10 de enero de 2018 – Conclusiones del Abogado General en el Caso C-266/16

    Según el Abogado General Wathelet, el acuerdo de pesca entre la UE y Marruecos no es válido porque se aplica al Sáhara Occidental y a las aguas adyacentes.

    El TJUE dictaminó el 27 de febrero de 2018 que el acuerdo de pesca entre la UE y Marruecos « no es aplicable » al Sáhara Occidental y las aguas adyacentes a él … Sentencia de 27 de febrero de 2018: El acuerdo de pesca firmado entre La UE y Marruecos son válidos si no son aplicables al Sáhara Occidental y las aguas adyacentes.

    Cifras sacadas de estos dos documentos:

    Comisión Europea

    Evaluación retrospectiva y prospectiva del Protocolo del Acuerdo de Asociación de Pesca Sostenible entre la Unión Europea y el Reino de Marruecos – Comisión Europea – Septiembre de 2017.

    Halieutis

    Tags : Sahara Occidental, Maroc, pesca, africa, exportación, Unión Europea, UE, saqueo, pillaje,

  • Cuando los europeos se repartieron África

    El continente africano fue ocupado y repartido entre las potencias europeas en el siglo XIX. A principios de dicho siglo los europeos solamente poseían factorías costeras o pequeñas colonias. Pero en la segunda mitad del siglo, exploradores y misioneros recorrieron África, aprovechando el curso de los grandes ríos: Níger, Nilo, Congo, Zambeze y se aventuraron por el Sahara.

    A partir de la década de los años setenta del siglo XIX, las expediciones se multiplicaron y las potencias europeas se lanzaron a una verdadera carrera de conquista y colonización de territorios. Los británicos deseaban establecer un imperio de norte a sur, vertebrado por el ferrocarril El Cairo-El Cabo, dominando, a su vez, la fachada oriental del continente con vistas a controlar el Océano Índico. Gran Bretaña obtuvo territorios muy ricos en minerales (oro y diamantes), así como de gran valor estratégico, como el Canal de Suez, por el que controlaban el paso entre el Mediterráneo y el Mar Rojo hacia el Océano Índico.

    Por su parte, los franceses pretendían levantar un imperio de este a oeste del continente africano. Comenzaron por dominar Argelia y desde allí fueron dominando gran parte del norte de África (Marruecos y Túnez), la costa occidental del continente y se extendieron hacia Sudán, punto de fricción con los británicos, ya que era la zona de choque con la línea norte-sur británica.

    El rey de los belgas -Leopoldo II- encargó la exploración de la zona del Congo para levantar un imperio propio. Los alemanes se establecieron en África central. Así pues, muy pronto comenzaron a entrar en colisión los intereses de las grandes potencias. Ante esta situación, en el año 1885, Bismarck convocó una Conferencia Internacional en Berlín.

    En la Conferencia se tomaron una serie de decisiones sobre la colonización de África: garantía de libre navegación por los ríos Níger y Congo, establecimiento de unos principios para ocupar los territorios por parte de las metrópolis, basados en el dominio efectivo con notificación diplomática al resto de las potencias del establecimiento de la nueva colonia. Pero la Conferencia no terminó con los enfrentamientos entre las potencias coloniales.

    Posteriormente, los alemanes se establecieron en Togo, Camerún, África suroccidental y Tanganica, mientras que los portugueses se hacían con Angola, Mozambique y Guinea-Bissau. Italia estableció su imperio en Libia y Somalia. Por fin, España se estableció en lo que luego fue Guinea Ecuatorial, y el Sahara Occidental (Río de Oro).

    En el sur de África dos pequeñas repúblicas vecinas –Transvaal y Orange- estaban en manos de los holandeses nacidos en el continente africano y conocidos como bóers, después de haberse marchado de la zona de El Cabo (habían llegado en el siglo XVII), huyendo de la expansión británica en la zona. Pero la noticia del descubrimiento de importantes minas en Transvaal motivó a los ingleses a invadir los territorios de los bóers, provocando el estallido de una guerra, que duró tres años, con un alto coste en vidas humanas. Al final, esos territorios fueron anexionados al Imperio británico.

    EduardoMontagut, historiador

    Fuente : La Mar de Onuba, 03/02/2019

    Tags : Tratado de Berlín, colonialismo, colonización, Africa,

  • ¿Por qué fracasan las misiones de paz en el mundo?

    ¿Tiene futuro el mantenimiento de la paz ? Hé aquí una exposición sobre el reto fundamental que enfrenta hoy.

    Por Dennis Jett*

    Naciones Unidas no tenía ni tres años cuando lanzó su primera misión de mantenimiento de la paz en 1948. Desde entonces, durante los últimos 70 años, ha estado involucrada continuamente en tales operaciones, a menudo con resultados mixtos. Durante ese tiempo, el mantenimiento de la paz y las guerras a las que se ha aplicado han cambiado. Los desafíos a los que se enfrenta el personal de mantenimiento de la paz han evolucionado de misiones relativamente sencillas a tareas altamente complejas y, más recientemente, imposibles de cumplir.

    Comprender por qué el mantenimiento de la paz hoy está destinado a fracasar requiere una discusión sobre qué es el mantenimiento de la paz, las condiciones que requiere y cómo los conflictos de hoy no cumplen con esas condiciones. Esta historia también explica por qué, en cada una de las siete décadas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, el número de efectivos de la paz que murieron en servicio aumentó, con un total de más de 3,800.

    Hoy hay 14 misiones de mantenimiento de la paz de los Estados Unidos que emplean a casi 100.000 soldados, policías y civiles a un costo anual de casi $ 7 mil millones. A los Estados Unidos se les asigna el 28 por ciento de ese costo, pero la administración de Trump anunció que cubrirá solo una cuarta parte de la factura en el futuro y está presionando para clausurar algunas de las operaciones.

    Las misiones actuales reflejan las tres etapas de la evolución del mantenimiento de la paz. El más antiguo de ellos, lanzado en respuesta a las guerras entre países por el territorio, puede describirse como el mantenimiento de la paz clásico. La segunda etapa involucró operaciones multidimensionales, en las cuales el personal de mantenimiento de la paz ha realizado una gran variedad de tareas para ayudar a los países a recuperarse de las guerras civiles. Las operaciones lanzadas más recientemente ejemplifican la tercera etapa, las misiones de protección y estabilización, en las que el personal de mantenimiento de la paz recibió el mandato de proteger a los civiles y ayudar a los gobiernos amenazados por el extremismo violento.

    Para comprender dónde está hoy el mantenimiento de la paz es necesario considerar cada una de las tres etapas y cómo esta evolución ha afectado lo que se está pidiendo a los mantenedores de la paz.

    Sin complicaciones pero sin fin: mantenimiento de la paz clásico

    En las operaciones clásicas de mantenimiento de la paz, el personal de mantenimiento de la paz tenía la sencilla tarea de monitorear una zona desmilitarizada entre los dos ejércitos luego de una guerra entre países por territorio. El objetivo era permitir que ambas partes tuvieran la confianza de que ninguna de las dos aprovechaba un alto el fuego para mejorar su posición militar. Los combatientes tenían una amplia variedad de armas a su disposición, pero en general eran fuerzas militares disciplinadas que se atacaban entre sí en lugar de a civiles. Entonces, mientras el trabajo tenía sus riesgos, los pacificadores no fueron atacados.

    Irónicamente, las guerras entre países por territorio, que es lo que las Naciones Unidas fueron establecidas para ayudar a prevenir, son muy raras hoy. Pero la causa de tales guerras, la disputa territorial, nunca se resuelve fácilmente. Como resultado, las operaciones clásicas de mantenimiento de la paz pueden ser interminables y solo ofrecen la ilusión de la paz.

    Tomemos, por ejemplo, las dos primeras operaciones que lanzó la ONU: Organización de Supervisión de la Tregua de las Naciones Unidas (UNTSO), con sede en Jerusalén, y el Grupo de Observadores Militares de las Naciones Unidas en India y Pakistán (UNMOGIP) en la disputada Cachemira. A pesar de que ambas llevan más de 70 años, ninguna muestra signos de de que vaya a terminar. El problema con el mantenimiento de la paz clásico es que, si bien presenta al personal de mantenimiento de la paz una tarea manejable, su finalización puede resultar imposible porque requiere que las partes acuerden dónde se dibujará la línea imaginaria en un mapa llamado frontera.

    Si se dibuja una línea, los políticos de uno o ambos lados se quejarán de que su país perdió en el trato. Para evitar la percepción de la derrota, los líderes políticos se negarán a negociar seriamente, prefiriendo el status quo indefinidamente a ser acusados ​​de entregar parte del territorio sobre el que se libró la guerra. Es por eso que Israel y sus vecinos, India y Pakistán han avanzado tan poco hacia la resolución de sus diferencias.

    Seis de las 14 operaciones actuales involucran el clásico mantenimiento de la paz. UNTSO, UNMOGIP, la Fuerza de las Naciones Unidas para el Mantenimiento de la Paz en Chipre (UNFICYP), la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (FNUOS) en Siria, la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNFIL) y la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO ) han existido por un total combinado de más de tres siglos, pero no hay ninguna posibilidad de que ninguno de ellos llegue a una conclusión exitosa. Dado que el gobierno de los Estados Unidos ha dicho que reconoce la soberanía de Israel sobre el territorio que ocupa en los Altos del Golán, ¿cuándo pueden los pacificadores allí regresar a casa? La respuesta es, obviamente, cuando Siria renuncie a su derecho a la tierra, lo que significa que nunca.

    Si los Estados Unidos quieren ahorrar dinero en el mantenimiento de la paz, deberían presionar para cerrar las seis operaciones clásicas (y la misión que no pertenece a los Estados Unidos en el Sinaí). Si los países involucrados y sus principales partidarios quieren retener al personal de mantenimiento de la paz, se les debe exigir que paguen la cuenta.

    « El problema con el mantenimiento de la paz clásico es que, si bien presenta al personal de mantenimiento de la paz una tarea manejable, su finalización puede resultar imposible ».

    Una de las pocas excepciones a la regla de que las misiones clásicas de mantenimiento de la paz son casi imposibles de terminar ocurrió cuando estuve en Lima a fines de los años noventa. Una disputa fronteriza entre Perú y Ecuador había estado latente a fuego lento durante casi 50 años y había estallado en combates en varias ocasiones. Se encontró una solución creativa que dejó parte del territorio en disputa en el lado peruano de la frontera, pero le otorgó a Ecuador derechos no soberanos. Ambos presidentes pudieron declarar la victoria, y se terminó la disputa. La misión de mantenimiento de la paz que había vigilado la frontera, compuesta por un pequeño número de tropas de Argentina, Brasil, Chile y Estados Unidos, que no estaban bajo los auspicios de los Estados Unidos, se declaró un éxito y se cerró.

    Soluciones como esa son difíciles de encontrar, incluso cuando la disputa es sobre una parcela de una jungla remota. Pero al menos la tierra se puede dividir más fácilmente de lo que está en juego en el próximo tipo de conflicto al que la ONU aplicó el mantenimiento de la paz.

    Operaciones multidimensionales de mantenimiento de la paz

    A medida que los imperios coloniales de las potencias europeas se derrumbaron después de la Segunda Guerra Mundial, muchas de las nuevas naciones que surgieron no tuvieron una transición suave hacia la independencia. Las guerras civiles estallaron cuando diferentes facciones lucharon por el control del gobierno. Estas guerras se libraron en países pobres donde, en una lucha por el poder político, el ganador se lleva todo y el perdedor se queda sin nada. Cuando los grupos armados indisciplinados se enfrentaron en estas luchas, los civiles que se pensaba que estaban apoyando al otro bando se convirtieron en objetivos. Se produjeron desastres humanitarios cuando los no combatientes reaccionaron huyendo de los combates, convirtiéndose en personas desplazadas o refugiadas si se encontraba cerca una frontera que podían cruzar.

    Una vez que se estableció un alto el fuego en estas guerras, se pudo enviar personal de mantenimiento de la paz. Se trajo una larga lista de objetivos que cumplir para ayudar a que la paz sea permanente. La lista podría incluir la desmovilización de la mayoría de los ex combatientes, ayudarlos a reincorporarse a la vida civil, formar un nuevo ejército nacional que no era leal a una sola facción, ayudar a los refugiados y personas desplazadas a regresar a sus hogares, proporcionar ayuda humanitaria y asistencia para el desarrollo, reiniciar la economía y celebrar elecciones en un país con poca o ninguna experiencia democrática.

    Dado el costo de tales operaciones, se requieren miles de personas para el mantenimiento de la paz, siempre ha habido presión para lograr todos los objetivos en un calendario ajustado. Si las elecciones dieron un gobierno con cierta legitimidad, el personal de mantenimiento de la paz podría declarar el éxito y partir. Ese resultado se logró durante mi estadía en Mozambique a principios de la década de 1990, gracias en gran parte a la dirección de Aldo Ajello, el representante especial del Secretario General de la ONU. Al mismo tiempo, en Angola, el líder rebelde Jonas Savimbi rechazó los resultados de la votación y regresó a la guerra porque consideraba que había ganado una elección libre y justa. El conflicto siguió allí durante casi otra década hasta que Savimbi fue asesinado en 2002.

    Si bien las Naciones Unidas han tenido resultados mixtos en sus misiones multidimensionales de mantenimiento de la paz, son, al menos por el momento, en gran parte una cosa del pasado. De las misiones actuales, solo dos son multidimensionales. Sería más exacto llamarlas unidimensionales ahora, porque sus objetivos se han reducido drásticamente a lo largo de los años. Hoy son pequeñas operaciones que se limitan a intentar profesionalizar a la policía en Haití y Kosovo.

    Las seis operaciones actuales restantes se encuentran todas en el África subsahariana y representan la última evolución de las misiones de mantenimiento de la paz de los Estados Unidos. Pueden describirse como misiones de protección y estabilización, y son las más peligrosas y difíciles con las que los pacificadores han tenido que lidiar.

    El mantenimiento de la paz frente al extremismo violento

    Tradicionalmente, tres principios han guiado la conducta del personal de mantenimiento de la paz: (1) Se involucraron solo por invitación de las partes en conflicto; (2) Debían ser estrictamente neutrales; y, (3) Debían usar la fuerza solo en defensa propia. Si estos principios no se cumplieran, eso podría engendrar una desastrosa situación. Por ejemplo, cuando el personal de mantenimiento de la paz tomó partido en el Congo en 1960 y en Somalia a principios de la década de 1990, cientos de ellos murieron cuando se vieron envueltos en los combates.

    A riesgo de ser tautológico, el personal de mantenimiento de la paz está condenado al fracaso si no hay una paz a la que mantener. Cuando se negocia un alto el fuego, el personal de mantenimiento de la paz puede hacer su trabajo. Si no lo hay, o son ineficaces o la comunidad internacional estará obligada a ordenarles que traten de imponer una tregua. Eso requiere que la comunidad internacional esté dispuesta a que los pacificadores sufra bajas.

    El aumento del terrorismo es la razón por la cual la etapa final en la evolución del mantenimiento de la paz se ha vuelto tan peligrosa. Quizás reflejando la falta de una definición acordada de terrorismo, muchos en las Naciones Unidas y en otros lugares prefieren usar el término « extremismo violento ». Los terroristas son indistinguibles de los no combatientes; usarán cualquier tipo de arma, y ​​su objetivo es matar a personas inocentes para llamar la atención sobre su causa. Llámese como se quiera, cuando la violencia extremista entra en juego, el mantenimiento de la paz no puede jugar ningún papel. Sin embargo, a los pacificadores se les pide no solo proteger a los civiles sino que, con frecuencia, ayudar al gobierno a estabilizar la situación y extender su control sobre su propio territorio en países amenazados por extremistas.

    El problema fundamental es que no hay paz que mantener, y las fuerzas de los Estados Unidos son incapaces de imponer una porque son fuerzas de paz y no de guerra.

    Esto viola los tres principios tradicionales de mantenimiento de la paz y convierte al personal del mantenimiento de la paz en objetivos. La perspectiva de tales ataques ha acelerado la tendencia de los países ricos a declinar en su voluntad para proporcionar tropas para el mantenimiento de la paz. A medida que las operaciones cambiaron de la variedad clásica a las misiones multidimensionales y el número de víctimas creció y algunas de las misiones, como la de Angola, fracasaron, el entusiasmo por participar disminuyó. A medida que el mantenimiento de la paz evolucionó hacia las misiones de protección y estabilización que se están llevando a cabo en África, el interés de las naciones desarrolladas en poner a sus tropas en riesgo prácticamente desapareció.

    Complicaciones adicionales

    Para el colmo, los cinco países donde se llevan a cabo estas misiones de protección y estabilización —Mali, Sudán, Sudán del Sur, la República Centroafricana y la República Democrática del Congo— tienen gobiernos que están entre los más corruptos, represivos e incompetentes en el mundo. Para confirmar esto, basta con ver sus clasificaciones de Transparency International en corrupción, sus clasificaciones en libertad política de Freedom House o sus resultados en gobernanza en el Índice Ibrahim.

    Además, estos países no están particularmente interesados ​​en proteger a sus propios ciudadanos. Sus ejércitos y policías existen principalmente para proteger al gobierno y no a la nación en general o a sus ciudadanos. Mejorar la capacidad de las fuerzas de seguridad solo fortalecerá su capacidad para mantener a ese régimen en el poder y suprimir cualquier alternativa democrática.

    En 2006, en reconocimiento tácito de este problema, los estados miembros de la ONU establecieron el principio de la Responsabilidad de Proteger (R2P), que sostiene que es la obligación primaria de un gobierno proteger a sus propios ciudadanos. Desde que se creó la R2P, el Consejo de Seguridad ha aprobado 75 resoluciones que recuerdan a los gobiernos su obligación de proteger a sus propios ciudadanos. De ese número, 41 se dirigieron a los cinco países donde ahora se llevan a cabo misiones de protección y estabilización. El principio R2P también sostiene que si el gobierno no protege a sus propios ciudadanos, la comunidad internacional puede intervenir para hacerlo. Debido a que los gobiernos de estos países no están dispuestos o no pueden brindar dicha seguridad, se les pide a las tropas de paz que lo hagan.

    Dado que las naciones ricas que poseen ejércitos más capaces no están dispuestas a proporcionar un número significativo de tropas, este tipo de mantenimiento de la paz más difícil y peligroso se confía en gran parte a soldados mal equipados y entrenados de países en desarrollo que no van a derrotar al extremismo violento. Si los Estados Unidos no pueden prevalecer frente a los extremistas violentos en Afganistán después de 18 años de intentos, no hay posibilidad de que las fuerzas de paz disponibles puedan tener éxito en África. Y pedirle al personal de mantenimiento de la paz que muera protegiendo a los ciudadanos de un país cuyo gobierno no lo hará es poco probable que los inspire a hacer ese sacrificio.

    Por lo tanto, las misiones de mantenimiento de la paz lanzadas más recientemente fracasarán, porque el mantenimiento de la paz de los EE. UU. Ha cambiado de manera que los países ricos envían a los soldados de los países pobres para hacer frente a los conflictos de poca importancia para los países ricos. El problema fundamental es que no hay ninguna paz que mantener, y las fuerzas de los Estados Unidos son incapaces de imponer una porque son fuerzas de paz y no de guerra. Si la comunidad internacional quiere imponer una paz, debe enviar tropas que sean capaces y estén dispuestas a hacerlo.

    Sin embargo, tal solución no tendrà lugar. Es mucho más fácil identificar un problema de política que proponer recomendaciones realistas para solucionarlo. El mantenimiento de la paz es un vendaje, no una cura, para el flagelo del extremismo violento. En el mejor de los casos, puede detener el sangrado, pero no puede curar la herida. Pero se usa, no obstante, porque es la alternativa fácil.

    Un mejor enfoque

    Ni el personal de mantenimiento de la paz ni la reacción típica de los gobiernos (más violencia) podrán prevenir el extremismo violento. Hay un enfoque que es prometedor, pero es dudoso que la comunidad internacional tenga la voluntad, la capacidad de atención y la unidad para hacerlo.

    En 2017, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo entrevistó a 495 jóvenes africanos que se habían unido voluntariamente a grupos extremistas violentos. El estudio descubrió que estaban motivados por un sentimiento de agravio y falta de confianza en sus gobiernos. Para ellos, las ideologías extremistas eran una forma de escapar de un futuro sin posibilidad de cambio positivo. El estudio concluyó que la mejora de la política pública y la gobernabilidad era una respuesta mucho más efectiva al extremismo violento que una militar.

    Sin embargo, los gobiernos, especialmente en los cinco países donde se realizan las misiones de protección y estabilización en África, no disminuirán su corrupción, represión e incompetencia simplemente porque es lo correcto. Estos países, tan poco desarrollados políticamente como económicamente, tienen poderes legislativos y judiciales débiles de gobierno y obran poco por la vía de la sociedad civil o la libertad de prensa. El incentivo para gobernar mejor tendrá que venir de fuerzas externas.

    Para garantizar que se produzcan los cambios necesarios, la comunidad internacional debe aplicar una presión económica y política sustancial y coherente y sanciones contra todos los responsables de la creación de estas situaciones. Los cinco países deben ser declarados estados fallidos de facto, y las organizaciones internacionales se encargan de las finanzas de los gobiernos’. Toda ayuda a esos países o el comercio con ellos debe depender de la consecución de una mejor gobernanza, de los derechos humanos y de la adhesión a las normas democráticas.

    Para hacerlo con eficacia, otros países y una amplia gama de organizaciones tendrían que hacer de la paz la máxima prioridad en lugar de colocar primero sus propios intereses creados. Eso requerirá abordar el problema, no solo deshacerse de él en el regazo de las Naciones Unidas y hacer que el personal de mantenimiento de la paz asuma la culpa del fracaso porque es lo más fácil.

    *Dennis Jett es profesor de asuntos internacionales en la Universidad de Penn State. Su carrera de 28 años en el Servicio Exterior incluyó tareas como embajador en Perú y Mozambique y en Argentina, Israel, Malawi y Liberia. La segunda edición de su libro Why Peacekeeping Fails acaba de ser publicada.

    Source : American Foreign Service Association

    Tags : Misiones de paz, mantenimiento de la paz, conflictos, cascos azules, ONU, Estados Unidos, MINURSO, Sahara Occidental, Congo, Africa, Israël, Siria,

  • Le Roi du Rwanda est mort, vive le Roi du Maroc !

    Après la disparition du dernier monarque rwandais, Kigeli V Ndahindurwa et à l’occasion de la première visite au Rwanda du chef de l’État marocain le Roi Mohammed VI, nous avons imaginé un échange avec son homologue le Président Paul Kagame.

    Mohammed VI : J’ai appris que vous aviez encore récemment un roi ici au Rwanda, on en parle beaucoup depuis dimanche. Que devient-il ?

    Paul Kagame : En fait, il n’est plus roi depuis 55 ans et il est décédé dimanche. C’est pour cela que la presse en parle beaucoup ces derniers jours.

    Mohammed VI : Mes très sincères condoléances, Monsieur le Président, le pays doit être en deuil. Les funérailles ont-elles déjà eu lieu ? Est-ce que ma visite ne perturbe pas les préparatifs ?

    Paul Kagame : Non ! Non ! Pas du tout ! L’ancien roi est décédé aux USA.

    Mohammed VI : Je comprends… Il y était allé pour se faire soigner et y est décédé. Je n’ai pas vu de drapeaux en berne… ça ne se fait pas ici quand le Roi décède ?

    Paul Kagame : En fait, il n’était plus roi depuis fort longtemps et il vivait en exil aux USA.

    Mohammed VI : Vous l’aviez exilé !

    Paul Kagame : Ce n’est pas moi ! À l’époque en 1961, je n’avais que 4 ans.

    Mohammed VI : Et il n’est jamais rentré en 55 ans ?!

    Paul Kagame : Euh… non ! Les 33 ans premières années de son exil, les autorités ne voulaient pas de lui. Par la suite, c’est-à-dire depuis que je suis au pouvoir, nous lui avons proposé de rentrer mais il ne voulait pas.

    Mohammed VI : Étonnant, il a préféré rester loin de son pays et de son peuple toutes ces années. Terrible ! Un pays et un peuple sans son Roi !

    Paul Kagame : Il n’était plus Mwami – je veux dire – il n’était plus roi. C’est une république maintenant. Je suis le président et lui il voulait rentrer en tant que roi !

    Mohammed VI : Il est trop tard maintenant puisqu’il est mort mais vous auriez pu vous arranger. Faire semblant qu’il est Roi dans son palais avec un gouvernement folklorique, des gardes suisses ou marocains, etc…

    En tout cas, pour les funérailles, j’enverrai une délégation dont le chef sera le prince héritier. Tenez-moi au courant de la date des cérémonies.

    Paul Kagame : Aucun problème ! Nous nous occupons de tout…
    Si ça se passe ici…

    Mohammed VI : Ici ou ailleurs dans le pays, nous serons aux côtés des Rwandais endeuillés par la perte du premier d’entre eux. Son successeur a déjà été désigné ?

    Paul Kagame : Nous sommes en république, le chef c’est moi. Il n’y a plus de roi donc pas de successeur.

    Mohammed VI : République ! Pas de Roi ! OK. J’ai compris. Ce n’est pas la République du Roi Nda Hindurwa. Vous êtes souverains !

    NKB-D, 19/10/2016

    Tags : Maroc, Rwanda, Mohammed VI, Paul Kagamé, africa,