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  • El Sàhara, La terra promesa

    Presentació de llibre

    Jueves 21/11 de 2019 19.00

    Centre del Carme

    Valencia (Ciutat Vella)

    Entrada libre

    PRESENTACIÓ DE LLIBRECIUTAT VELLAENTRADA LIBRE

    La Institució Alfons el Magnànim-Centre Valencià d’Estudis i d’Investigació presentará el próximo jueves 21 de noviembre el libro de la colección de Periodismo El Sàhara. La terra promesa en el Aula Capitular del Centre del Carme de Cultura Contemporània (calle Museu, 2, València), a las 19 horas.

    El autor y periodista Vicent Garcia Devís nos relata un viaje real de un equipo de televisión al epicentro del conflicto saharaui, el muro de arena de 2700 kilómetros que separa el Sáhara ocupado por Marruecos y los territorios controlados por la RADS (República Árabe Democrática Saharaui) y el Frente Polisario, su gobierno en el exilio.

    El periodista conductor de Telenoticias Mediodíade TV3, Carles Prats, experimentado reportero en diferentes conflictos como la guerra de Siria y testigo de la vida en los campos de refugiados en Grecia o en Afganistán será el encargado de acompañar al autor en la presentación junto al director del Magnànim, Vicent Flor.

    La entrada será libre y gratuita hasta completar el aforamiento de la sala.

    La historia de un pueblo sometido

    El Sáhara Occidental formaba parte de una de las rutas comerciales más importantes de África, la ruta del oro y la sal. Entre 1958 y 1976, este territorio constituía una provincia española más. Mientras el dictador Franco agonizaba, el rey Hassan de Marruecos daba apoyo a la Marcha Verde que acabó ocupando una parte importante de la excolonia española. Desde entonces, unas 200.000 personas viven en una eterna pesadilla en el exilio argelino. Y mientras huían de la tierra ocupada, las filas de hombres, mujeres y niños que huían de sus pueblos y ciudades eran bombardeados con napalm por el ejército del aire marroquí.

    El referéndum que nunca llega

    El libro hace un repaso a la historia de aquel pecado español, con apoyo de Francia y de todos los gobiernos españoles posteriores, una descolonización enquistada por multitud de intereses económicos (el nuevo colonialismo) mientras todo un pueblo sufre desde hace más de 44 años en un rincón olvidado del desierto de Argelia.

    El relato de Devís pasa revista a la actualidad de la diáspora saharaui y también analiza los errores que, en todo el proceso, ha podido protagonizar el Frente Polisario. Una ONU totalmente ineficaz y una situación geoestratégica y geopolítica del reino de Marruecos han dejado en el olvido el dolor de los habitantes de la excolonia española con la exigencia de un referéndum por la independencia que nunca llega.

    Agenda Urbana, 20 nov 2019

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, España, referéndum, ONU, autodeterminación,

  • Pedro Sánchez abandona en Naciones Unidas la defensa de la autodeterminación del pueblo saharaui

    -El presidente en funciones cambia su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas y la postura del PSOE y no cita el derecho a la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental.

    -Sánchez sigue el camino marcado en las 370 propuestas de investidura y la línea que apuntó el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, en sus viajes a Marruecos.

    -El mismo día que el jefe del Ejecutivo en funciones intervino en Naciones Unidas Borrell se entrevistó con el ministro marroquí de Exteriores, Naser Burita.

    Alfonso Lafarga

    El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, abandonó en las Naciones Unidas el apoyo expreso a la libre determinación del pueblo saharaui, que expresó hace un año ante la Asamblea General, posición mantenida a lo largo de su historia por el Partido Socialista Obrero Español, como fue en el programa para las elecciones generales del 28 de abril pasado

    En su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 24 de septiembre, Sánchez no hizo referencia a una solución al conflicto del Sáhara Occidental que prevea la libre determinación del pueblo saharaui, en contra de la postura que mantuvo en su anterior comparecencia en la ONU, el 28 de septiembre de 2018,

    En aquella primera comparecencia en NNUU Sánchez dijo textualmente: “España defiende la centralidad de las Naciones Unidas y desea contribuir a los esfuerzos del Secretario General de Naciones Unidas y de su Enviado Personal para alcanzar una solución política, justa y duradera y mutuamente aceptable, que prevea la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental en el marco de las disposiciones conformes a los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas”.

    Pero en la segunda intervención en la Asamblea General Pedro Sánchez obvió la autodeterminación del pueblo saharaui y dijo que como Gobierno de España “defendemos la centralidad de Naciones Unidas y deseamos contribuir a los esfuerzos del Secretario General para alcanzar, como establece las resoluciones del Consejo de Seguridad, una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable en el marco de los principios y los propósitos de la Carta de Naciones Unidas”.

    De esta forma el jefe del Ejecutivo en funciones sigue el camino marcado anteriormente en las 370 medidas propuestas por el PSOE para conseguir el apoyo a la investidura de Pedro Sánchez presentado el 3 de septiembre, donde tampoco se mencionó la autodeterminación del pueblo saharaui.

    Esta línea ya fue apuntada por el ministro de Asuntos Exteriores en funciones, Josep Borrell, en sus viajes a Marruecos, donde habló de defender la centralidad de Naciones Unidas “para alcanzar una solución política en el marco de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad”, pero nunca del derecho a la autodeterminación, al que se opone el régimen marroquí a pesar de haberlo acordado con el Frente Polisario en el alto el fuego de septiembre de 1991, tras 16 años de guerra.

    En la “Propuesta abierta para un programa común progresista” del PSOE se incluyó apoyar que la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) ampliase su mandato a la vigilancia de los Derechos Humanos, lo que depende del Consejo de Seguridad y a lo que se ha opuesto hasta ahora Francia con su derecho de veto, con el asentimiento de España.

    En el discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas el presidente en funciones pasó por alto el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, pero invocó la Declaración Universal de Derechos Humanos, dijo que España es “una democracia comprometida, que lleva décadas participando activamente en las misiones de paz de Naciones Unidas”, y expresó su preocupación por los conflictos internacionales, las consecuencias de la guerra y las tensiones geopolíticas “que acaban afectando, como siempre, a los más débiles, a los más vulnerables; en particular, a las mujeres y a las niñas”.

    Sobre otro conflicto, el isralo-palestino, Sánchez dijo que España apuesta por la solución de dos Estados y el derecho de Israel y Palestina a vivir en paz y que “la Comunidad Internacional debe acompañarlos en el proceso de facilitar ese acuerdo”.

    El mismo día de la intervención de Pedro Sánchez ante la Asamblea General de NNUU el ministro de Asuntos Exteriores y próximo responsable de la diplomacia europea, Josep Borrell, se reunió en Nueva York con su homólogo marroquí, Naser Burita: estudiaron la situación en el Sáhara Occidental y Borrell reiteró la posición del Gobierno de apoyo a la centralidad de la ONU y la búsqueda de una solución a esta cuestión, según informó Europa Press.

    Contramutis, 25 sept 2019

    Tags : España, Sahara Occidental, Pedro Sanchez, Sahara Occidental, autodeterminación,

  • Los Estados europeos y las reivindicaciones regionalistas

    Fuente: 24heures.ch, 17 sept 2019

    El invitado Olivier Delacrétaz pone en perspectiva los impulsos autonomistas.

    Más de una región europea reivindica su autonomía frente al Estado del que forma parte, presentándose, no sin romanticismo, como la voz del pueblo auténtico frente a instituciones tiránicas. Transformar este discurso de identidad en una realidad política es una empresa a largo plazo y llena de obstáculos.

    Primero, los líderes de los rebeldes deben poner al pueblo de su lado. Es el paso emocional más fácil. Pero la emoción se extingue rápidamente si no se la vincula a una realidad histórica que legitima las reivindicaciones en el plano de los hechos y de la razón. Luego hay que entrar en la arena política y luchar, perseverar durante generaciones, aceptar perder batallas que parecían decisivas, resistir los golpes de todo tipo y procedencia que apunten tanto a la tropa como a sus jefes. También hay que evitar los excesos, que podrían bloquear el proceso o desencadenar una guerra civil.

    No se puede juzgar la pertinencia de una reivindicación autonómica sin conocer la historia del pueblo solicitante, la realidad actual de su identidad, sus relaciones con el poder que él impugna, los motivos concretos, sociales, culturales, institucionales de sus reivindicaciones. En otras palabras, Cataluña no es el Jura, Flandes no es Padania ni Irlanda, Escocia no es Bretaña, ni Crimea, ni Córcega, ni el País Vasco. Sólo hay casos especiales, difíciles de juzgar desde fuera. El haber apoyado la lucha del Jura no implica, por tanto, que se apoye por principio toda reivindicación del mismo tipo.

    Se dice que el Jura tuvo la suerte de poder insertar su reivindicación de soberanía en las instituciones federalistas existentes. Sí, y no. De hecho, no había, y todavía no hay, un procedimiento federal ordinario que permitiera la separación de una parte de un cantón para convertirlo en un Estado separado. Pero las exigencias jurasianas llegaban en el momento oportuno – el ambiente europeo era la descolonización –, con un buen historial histórico y cultural, jefes hábiles y obstinados, y el apoyo de una fuerte base popular.

    Desde una perspectiva pragmática, los suizos consideraron que, al validar la creación del nuevo cantón, cerrarían un expediente que envenenaba la vida federal. Una vez más, sí y no. La votación sobre Moutier, su anulación por el prefecto del Jura bernés, confirmada el pasado 29 de agosto por el Tribunal Administrativo de Berna, y las apasionadas reacciones de los autonomistas han demostrado que el expediente aún no se ha cerrado, cuarenta y un años después del voto del pueblo y de los cantones suizos.

    Por lo tanto, es razonable pensar que las reivindicaciones de autonomía de las regiones europeas mencionadas anteriormente están todavía muy lejos de ser satisfechas.

    Tags : independentismo, autodeterminación, regionalismo, autonomía, Cataluña, País Vasco, Euskadi,

  • Sáhara Occidental: reinicio y ocaso de una negociación sin fin

                                                                                                              Luz Marina Mateo

    Introducción

    En este trabajo haremos un recorrido por el largo proceso de negociaciones que, a instancias de las Naciones Unidas, se viene llevando a cabo con el fin de dar solución al contencioso del Sáhara Occidental, única zona africana que aún hoy se encuentra entre los 17 territorios no autónomos (TNA) pendientes de descolonización, en el marco del Comité Especial de los 24, también conocido como “IV Comité” o “Comité de Descolonización” de la ONU(1) .

    Daremos cuenta brevemente de las marchas y contramarchas en el camino hacia la concreción de un referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui (aún no realizado), teniendo en cuenta los distintos contextos históricos y políticos por los que el contencioso ha atravesado, hasta llegar a la actualidad cuando, al momento en que parecía haberse abierto una esperanza con el nombramiento de Horst Köhler como enviado especial del secretario general para el Sáhara Occidental, se produjo súbitamente su renuncia al cargo en mayo de este año.

    Este nuevo estancamiento en las negociaciones deja -naturalmente- más preguntas que respuestas sobre las razones del mismo y plantea un escenario de verdadera incertidumbre para un conflicto que lleva enquistado más de cuatro décadas y parece no tener fin, más allá de las innumerables resoluciones y declaraciones de distintos organismos y estados, que dicen procurar una solución justa y duradera que contemple la autodeterminación del pueblo saharaui.

    1.- Algunos trazos sobre la historia de la vía pacífica de solución

    Luego de la retirada de España del territorio del Sáhara Occidental y el “reparto” que el gobierno español hizo del territorio de su colonia entre Marruecos y Mauritania (que tuvo su punto cúlmine en el avance marroquí sobre el área, a través de lo que se conoció como “marcha verde”)(2) , se desató la lucha armada entre las fuerzas marroquíes y mauritanas, por un lado y, por el otro, las tropas del Frente Polisario(3) .

    Cabe destacar que, previamente, las Naciones Unidas -en 1963- habían instado a España a que abandone su colonia y se había comenzado a hablar de la realización de un referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui. Sin embargo, eso no sucedió y, tras años de guerra y desgaste tanto de las fuerzas marroquíes como saharauis, resultaba clara la necesidad de resolver la controversia por la vía pacífica que debía estar encaminada a través de un proceso de negociación política liderado conjuntamente por las Naciones Unidas y la Organización para la Unidad Africana, sobre la base de “la aceptación de principio” por ambas partes de unas Propuestas Conjuntas de Arreglo que incluían la celebración del referéndum de autodeterminación sobre el futuro del Sahara (Fuente Cobo, 2011:10).

    En 1979 -al retirarse Mauritania de la guerra-, la OUA comenzó a trabajar en el intento de solución del enfrentamiento. El 27 de junio de 1981, se realizó la XVIII Conferencia en Nairobi, donde el rey de Marruecos se comprometió a la realización de un referéndum de autodeterminación, hecho que quedó plasmado en la Resolución 103(XVIII). En 1983, se aprobó la Resolución 104(XIX) en la Cumbre de Addis Abeba “en la que se recordaba a Hassan II su compromiso de aceptar la celebración de un Referéndum (…) en ella se aludió por primera vez al POLISARIO en una resolución de la OUA, como una de las partes del conflicto” (López Belloso, 2005:5-7).

    La tarea de la OUA fue acogida por Naciones Unidas. De esta forma lo describe la propia organización en su sección dedicada a la Minurso (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental): “En 1985, el Secretario General de las Naciones Unidas, en colaboración con la OUA, inició una misión de buenos oficios que dio lugar a ‘las propuestas de arreglo’, aceptadas el 30 agosto de 1988 por Marruecos y el Frente POLISARIO”. (ONU/CS/Minurso(4) ).

    Más tarde, con la caída del Muro de Berlín y el consiguiente fin de la Guerra Fría se propuso un plan en el marco del Capítulo VI de la Carta -relativo a la solución pacífica de controversias con el consenso de las partes en conflicto- en donde se determinó que todo lo relativo a la organización del referéndum de autodeterminación (donde el pueblo saharaui debía elegir entre las opciones de independencia o integración a Marruecos) estaría a cargo del representante especial del secretario general, con quien colaboraría la Minurso -compuesta por personal militar, policial y civil-, a la vez que Acnur (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) se encargaría de repatriar a los votantes que se hallaban en el exilio. En ese periodo transicional, se procedería al alto el fuego hasta que estuvieran disponibles los resultados del referéndum.

    El abogado internacionalista vasco Juan Soroeta Liceras hace especial hincapié en la responsabilidad que le cupo por entonces en la no realización del referéndum al secretario general de las Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuellar y que, más tarde, también le cabrían a su sucesor, Boutros Boutros Ghali. Sobre la gestión de Pérez de Cuéllar sostiene

    Pese a que el proceso iba ya por buen camino, una insólita decisión del Secretario General de la ONU iba a cambiar su rumbo y a marcar su futuro: en diciembre de 1991 (…) Pérez de Cuéllar decidió modificar los criterios negociados libremente por las partes; de esta forma, en vez de promover la aplicación del acuerdo, el máximo representante de la ONU decidía, de forma unilateral, apoyar las pretensiones de la parte que viola el Derecho internacional, rompiendo de esta forma el consenso alcanzado. (Soroeta Liceras, 2013:206).

    Finalmente, ante la imposibilidad de avances en las negociaciones, el Consejo de Seguridad emite la Resolución 1056 por la cual, a instancias del informe del secretario general (ONU/S/1996/343), se suspende el proceso identificatorio “hasta que ambas partes presenten pruebas concretas y convincentes de que están decididas a reanudar y completar dicho proceso sin interponer nuevos obstáculos, de conformidad con el plan de arreglo” (ONU/S/RES/1056).

    Con el proceso completamente estancado, el ghanés Kofi Annan asume como nuevo secretario general de las Naciones Unidas y designa como representante especial para el contencioso al estadounidense James Baker (ex secretario de Estado de los EE. UU.), quien sostenía que la única manera de atisbar algún tipo de solución era que las partes negocien en privado, con Mauritania y Argelia como observadores (países limítrofes) y bajo convocatoria de la ONU.

    El proceso de identificación de los votantes culminó el 3 de septiembre de 1998. En julio de 1999, la Minurso publicó una lista de 84.249 solicitudes de registro (sobre 147.249) que fueron consideradas aptas para participar en el referéndum.

    El 25 de julio fallece el rey de Marruecos Hassan II y el 31 del mismo mes asume el trono su hijo, Mohamed VI. Baker intentó nuevamente proponer una solución al conflicto a través del denominado “Acuerdo Marco del Estatuto del Sahara” -también llamado Plan Baker I- que fue rechazado no solo por el Frente Polisario sino por el propio Consejo de Seguridad. La propuesta planteada en junio de 2001 consistía en brindar autonomía al territorio, quedando este bajo soberanía marroquí.

    Este plan tampoco fue aprobado por el Consejo de Seguridad, que solo hizo referencia al mismo bajo la denominación “Acuerdo Marco” en la Resolución 1359 (ONU-S, 2001; S/RES/1359), adoptada el 29 junio de 2001
    en la que animaba a las partes a “discutir el proyecto y a introducir las modificaciones que consideren necesarias” para hacer posible la consecución de un acuerdo aceptable para todas las partes interesadas. Poco tiempo después el asesor jurídico de Naciones Unidas, Hans Corell, hizo pública la Resolución del Departamento Jurídico de Naciones Unidas sobre los contratos petrolíferos en el Sahara Occidental, reiterando la doctrina de las Naciones Unidas sobre la autodeterminación, lo que desvirtuaba la validez del Plan Baker I conforme a la legalidad internacional. (Fuente Cobo, 2011:14).

    Continuando con el desarrollo de los hechos, tras el fracaso del Plan Baker I y un nuevo estancamiento del contencioso, surge el Plan Baker II, propuesto en enero de 2003 y aprobado por la Resolución 1495 del Consejo de Seguridad, por la cual el órgano manifiesta que “Sigue apoyando decididamente las gestiones del Secretario General y de su Enviado Especial y apoya igualmente su Plan de paz para la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental como solución política óptima basada en el acuerdo entre las dos partes” (ONU/ S/2003/1495).

    Este nuevo plan de la ONU consistía en brindar una amplia autonomía al Sáhara Occidental durante un período de cuatro o cinco años, tras el cual se realizaría un referéndum de autodeterminación en el que el pueblo saharaui debería decidir si optaba por la integración a Marruecos o la independencia. Previamente, se elegirían autoridades para la zona en proceso de descolonización, la cual permanecería bajo soberanía marroquí. En esa elección de autoridades solo participarían los saharauis identificados en el censo de la Minurso y los refugiados censados por Acnur (entre ambos censos, sumaban alrededor de 120.000 votantes) mientras que en el referéndum que se haría un lustro después también participarían los habitantes trasladados por el régimen marroquí a la zona tras la Marcha Verde, estimados en 250.000.

    Ante un nuevo fracaso (ocurrido, entre otras cosas, porque para Marruecos no existía certeza sobre lo favorable de un resultados acorde a sus intereses, según Fuente Cobo, 2011:16), el Consejo de Seguridad emitió en abril de 2004 la Resolución 1541 que ponía fin al Plan Baker II “Reafirmando su empeño en ayudar a las partes a alcanzar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que prevea la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental en el marco de disposiciones conformes a los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas” (ONU/ S/2003/1541).

    Sobre el texto, cabe destacar dos cuestiones. La primera de ellas es recordar que la condición de solución “mutuamente aceptable” implicaba una nueva afirmación respecto de que el Consejo de Seguridad tenía la voluntad de mantener el contencioso dentro del Capítulo VI de la Carta de las Naciones Unidas relativo al “Arreglo pacífico de controversias”5 . La segunda cuestión por considerar es que esa solución respaldada por el Consejo de Seguridad debe prever el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui conforme a lo establecido por las Naciones Unidas. Esta afirmación sobre la libre determinación que realiza el Consejo de Seguridad (y que se mantiene hasta nuestros días), resulta clave para comprender en gran medida la postura inamovible al respecto del Frente Polisario exigiendo desde hace cuatro décadas el referéndum y su no aceptación del nuevo Plan de Autonomía que Marruecos propondría tras haber sido desechado el Plan Baker II.

    Sin embargo, en el marco de las decisiones del Consejo de Seguridad, la monarquía alauita aprovechó sus apoyos internacionales centrando su estrategia diplomática en la elaboración de una propuesta autonómica. Tras la renuncia de James Baker en junio de 2004, el rol de enviado especial del Secretario General (Kofi Annan) comienza a ser desempeñado por Peter Van Walsum6 . Ante el estancamiento del conflicto, Kofi Annan elabora en abril de 2006 su informe al Consejo de Seguridad en el que continúa en el camino de hallar una solución “mutuamente aceptable”, lo que es interpretado por Marruecos como un allanamiento del camino para insistir con la propuesta de autonomía para el territorio.

    No era la primera vez que Marruecos lanzaba una iniciativa autonómica para el Territorio No Autónomo del Sáhara Occidental. Ya Hasan II lo había hecho en los años 80 del siglo pasado y -aunque con matices respecto de la última propuesta que se hizo en 2007- se reiteró en 2001 y 2003, recibiendo en rechazo del Consejo de Seguridad.

    Con el fin de dar nuevos bríos a su propuesta, el gobierno marroquí relanzó en 2006 el Corcas (Consejo Real Consultivo para los Asuntos Saharianos): un organismo sucesor de otro similar creado por Hasan II en 1981, dependiente directamente del rey y que sería relevante en el impulso de la iniciativa, tanto en la implementación como en las acciones diplomáticas llevadas a cabo por Marruecos para mostrar al mundo las ventajas de su plan (Fernández Molina, 2013: 33).

    En abril de 2007, Marruecos hace entrega al secretario general de la ONU (Ban Ki-moon) de la “Iniciativa Marroquí para la Negociación de un Estatuto de Autonomía para el Sahara”, en la cual, de forma llamativa, se hace mención al principio de autodeterminación.

    A pesar de ello, se aprecia que la iniciativa marroquí posee una contradicción inmanente desde su génesis dado que, por un lado, se habla de autodeterminación y, por otro, se sostiene en el mismo documento que lo que la ONU considera como un territorio no autónomo desde 1963, es parte inobjetable de la soberanía marroquí.

    Paralelamente, también el Frente Polisario presentó por entonces a la ONU su alternativa de solución del contencioso denominada “Propuesta del Frente Polisario para una Solución Política Mutuamente Aceptable que asegure la Autodeterminación del Pueblo del Sahara Occidental”, cuyo contenido era sustancialmente distinto al de la posición marroquí, en un punto nodal que no es difícil de dilucidar: incluía el referéndum de autodeterminación que tuviese entre sus opciones la independencia.

    A partir de allí comenzaron una serie de rondas de negociaciones entre ambas partes (Marruecos y el Frente Polisario), bajo los auspicios del Secretario General de la ONU. En el marco de las mismas, se produjo en 2009 la renuncia de Peter Van Walsum, quien fue reemplazado por el estadounidense Christopher Ross. Cabe destacar que, mientras Van Walsum fue rechazado por el Frente Polisario por sospechar que favorecía a Marruecos, Ross recibió una acusación similar por parte de la monarquía marroquí, que llegó a “quitarle la confianza” durante algunos meses (en mayo de 2012) para luego volver a recibirlo en territorio de Marruecos pero sin permitirle visitar el territorio pendiente de descolonización del Sáhara Occidental, como sí lo había podido hacer a comienzos de ese mismo año7 .

    2.- El resurgimiento de la esperanza

    Con el telón de fondo de las tres sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que indicaron expresamente que el territorio del Sáhara Occidental no pertenece a Marruecos (en el marco de los acuerdos comerciales entre Marruecos y la Unión Europea)8 , un nuevo secretario general de la ONU y la designación de otro enviado especial parecían darle nuevos bríos al tema.

    El 1 de enero de 2017, asumió el flamante secretario general, António Guterres, quien el 16 de agosto designó como enviado especial para el Sáhara Occidental al expresidente alemán Horst Köhler (tras la renuncia de Christopher Ross, formalizada el 30 de abril de 2017), el cual sostuvo ante el Consejo de Seguridad que su mandato se centraría en “encontrar un camino para el futuro, un camino que pueda conducir a una solución mutuamente aceptable y que permita la autodeterminación del pueblo saharaui9 ”.

    Köhler (quien con anterioridad también fue director gerente del Fondo Monetario Internacional y presidente del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo), retomó las rondas de negociaciones sentando a las partes en Bruselas los días 5 y 6 de diciembre de 2018, tras lo cual hubo una nueva ronda durante el 21 y 22 de marzo de 2019. Sobre estas reuniones, el secretario general de las Naciones Unidas (en los párrafos 25 y 26 de su informe al Consejo de Seguridad, distribuido el 1 de abril de 2019) expresó que, entre las partes (con Argelia y Mauritania como veedores)

    Se celebraron debates a fondo sobre la manera de lograr una solución política mutualmente aceptable a la cuestión del Sáhara Occidental que fuera realista, viable, duradera, sustentada en la avenencia, justa y predurable (…) y que previera la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental de conformidad con la resolución 2440 (2018)10 del Consejo de Seguridad (…). Las delegaciones acogieron con beneplácito la intención del Enviado Personal de invitarlas a reunirse de nuevo con arreglo al mismo formato(11) .

    Sin embargo, el 23 de mayo de 2019, Horst Köhler renunció a su cargo “por problemas de salud”. Tras ello, tanto el Frente Polisario como Marruecos lamentaron la dimisión, con la diferencia de que el gobierno alauita insistió en esa oportunidad con ceñirse al plan de autonomía, alejado del referéndum de autodeterminación impulsado y anunciado por la ONU a lo largo de décadas, y reclamado por el Frente Polisario.

    Conocida la noticia (dos días antes de celebrarse el Día de África), el profesor Atabongwoung Gallous, desde la Universidad de Pretoria, sostuvo que la dimisión de Köhler

    deja todos los esfuerzos para resolver y la disputa de décadas en el limbo. La consecuencia de tal decepción es que el rápido avance de los diálogos en marcha reiniciados sufrirá retrasos y puede tardar muchos años para recuperar el ímpetu de 2019 que fue aplaudido por los gobiernos testigos. Por eso, en mi humilde opinión, no hay razón para celebrar el día de África, cuando aún existe un colonialismo intimista bajo nuestros ojos atentos. Un sufragio universal y justo en el contexto de un genuino referéndum es el juez de ese largo conflicto que mantiene a los africanos alejados unos de otros. Un referéndum que fue la base del acuerdo de alto el fuego y que fue aceptado por ambas partes, el invasor marroquí y el Frente Polisario, legítimo representante del pueblo saharaui (Gallous, 2019).

    Desde España, el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela, Carlos Ruiz Miguel, expresó: Esto significa que a partir de este momento, Guterres asume la responsabilidad histórica sobre el éxito o el fracaso del proceso de paz y de las consecuencias que ello conlleve. En este momento de vacancia del puesto del Enviado Personal, la Unión Africana debe, urgentemente, retomar su papel en el conflicto para evitar, precisamente, que la falta de un Enviado Personal se pueda utilizar para dilatar el asunto (Ruiz Miguel, 2019).

    Algunas reflexiones

    Como se puede apreciar, el derrotero del conflicto pone en evidencia lo que en términos sencillos podríamos calificar como un doble rasero por parte de la ONU. Por un lado, se proclama la necesidad de que la solución al contencioso sea “mutuamente aceptable” y, por el otro, se sostiene que la misma debe contemplar el derecho del pueblo saharaui a la libre determinación, conforme a los principios y resoluciones de las Naciones Unidas.

    Vistas hasta aquí las posiciones, una autodeterminación con arreglo al derecho internacional, a la altura de los hechos, resulta claramente incompatible con cualquier salida que implique la mutua aceptación de las partes. Mientras tanto, el pueblo saharaui sigue aguardando la realización del referéndum de autodeterminación, con una población dividida por un muro minado que separa no solo el territorio sino también a las familias y que causa enormes perjuicios para la vida, la economía y el ecosistema de la región.

    Y aunque para las agencias y organismos internacionales pareciera tratarse solo de estadísticas y números (cantidad de población refugiada, necesidades alimentarias y sanitarias, exportaciones desde el territorio, etc.), es imprescindible recordar, una vez más, que la solución a este conflicto puede y debe ser dada por el derecho internacional, del cual no dependen cifras sino la vida, la libertad y la dignidad de cientos de miles de personas.

    Cualquier alternativa por fuera de esa senda, sería traer más sufrimiento y violencia en detrimento de esa paz y seguridad internacionales que la Carta se propone mantener, alejándose cada vez más del propósito de “Fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos, y tomar otras medidas adecuadas para fortalecer la paz universal”12. Otra posibilidad sería mirar para el costado como si nada ocurriese para que todo siga igual pero, al menos, haciéndose cargo de la hipocresía.
    1 Véase la lista completa de los TNA en:

    https://www.un.org/es/decolonization/nonselfgovterritories.shtml [Última entrada: 27/07/19].

    2 Para mayor información sobre el proceso de colonización, sus antecedentes y sus posteriores repercusiones, véase Mateo, 2019.

    3 Acrónimo de Frente Popular para la Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro (las dos zonas geográficas en las que se divide el territorio del Sáhara Occidental). Es el movimiento de liberación nacional representante del pueblo saharaui y, a la vez, es el gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática).

    4 Disponible en: https://peacekeeping.un.org/es/mission/minurso [Última entrada: 30/07/19].

    5 Otra de las opciones era enmarcar el contencioso dentro del Capítulo VII de la Carta, el cual establece que ante una amenaza a la paz y la seguridad internacionales, el Consejo de Seguridad puede tomar las medidas que considere necesarias aun sin acuerdo de las partes, incluyendo el uso de la fuerza.

    6 En forma simultánea, se producirían en distintas ciudades del Sahara Occidental, protestas y levantamientos reclamando la autodeterminación del pueblo saharaui.

    7 En este marco, es de destacar que el 31 de mayo de 2016 falleció el presidente saharaui, Mohamed Abdelaziz, quien fue reemplazado por Brahim Ghali, uno de los fundadores del Frente Polisario.

    8 Véase Mateo, 2018.

    9 Disponible en:

    https://rasdargentina.wordpress.com/2018/03/23/kohler-mi-mandato-es-llegar-a-una-solucion-que-garantice-laautodeterminacion-del-pueblo-saharaui/ [Última entrada: 31/07/19].

    10 Disponible en: https://undocs.org/sp/S/RES/2440%20(2018) [Última entrada: 28/07/19].

    11 Disponible en: https://undocs.org/es/S/2019/282 [Última entrada: 30/07/19].

    12 Carta de la ONU. Disponible en: https://www.un.org/es/charter-united-nations/index.html [Última entrada: 31/07/19].

    Bibliografía

    Fernández Molina, Irene (2013). “La interacción entre la gestión ‘interna’ e internacional del conflicto del Sáhara Occidental por parte de Marruecos: una propuesta de cronología (1999-2013)”. Revista de Investigaciones Políticas y Sociológicas – RIPS (Universidad de Santiago de Compostela). Vol. 12, Nº 2, 2013. pp. 19-43. Fuente Cobo, Ignacio (2011). “Sahara Occidental: origen, evolución y perspectivas de un conflicto sin resolver”. Documento Marco del Instituto Español de Estudios Estratégicos, agosto de 2011.

    Gallous, Atabongwoung (2019). “Diplomacia y relaciones internacionales mantienen a los saharauis en agonía desde hace más de cuatro décadas”. En PUSL, 29 de mayo de 2019. Disponible en: https://porunsaharalibre.org/2019/05/29/diplomacia-y-relaciones-internacionales-mantienena-los-saharauis-en-agonia-desde-hace-mas-de-cuatro-decadas/ [Última entrada: 30/07/19].

    López Belloso, María (2005). “El papel de la OUA en el conflicto del Sáhara Occidental y su influencia en el desarrollo político de la RASD”. En Trabajos y Ensayos. Publicación de los alumnos del programa de doctorado Cooperación, Integración y Conflicto en la Sociedad Internacional Contemporánea. Nº 2, julio de 2005. Departamento de Derecho Internacional Público, Relaciones Internacionales e Historia del Derecho. Universidad del País Vasco.

    Mateo, Luz (2018) “Tres sentencias del TJUE impiden incluir al Sáhara Occidental en los acuerdos con Marruecos”. En Anuario en Relaciones Internacionales 2018. IRI-UNLP, La Plata. Disponible en:

    http://www.iri.edu.ar/wp-content/uploads/2018/08/A2018africaArticulosMateo1.pdf [Última entrada: 30/07/19]. ——

    (2019) Decires Nómadas. La lucha del pueblo saharaui por derribar el muro del silencio. Editorial Prometeo, Buenos Aires.

    Ruiz Miguel, Carlos (2019). “Dimisión de Horst Köhler: un inesperado y duro golpe al proceso de paz en el Sahara Occidental”. En Desde el Atlántico, 23 de mayo de 2019. Disponible en:

    https://www.periodistadigital.com/desdeelatlantico/20190523/dimision-de-horst-kohler-un-inesperado-y689403919553/ [Última entrada: 30/07/19].

    Soroeta Liceras, Juan (2013). “Vigencia del Plan de Paz del Sáhara Occidental (1001-2013)”. En: Palacios Romeo, Francisco (coord.). El derecho a la libre determinación del pueblo del Sahara Occidental. Del ius cogens al ius abutendi. Aranzadi, Navarra. pp. 203-227.

    Fuente : Instituto de Relaciones Internacionales, Argentina

    Tags : Marruecos, Sahara Occidental, ONU, Frente Polisario, MINURSO, autodeterminación, legalidad,

  • Cataluña: más de medio millón de personas reunidas para la Diada

    Este 11 de septiembre, día de la fiesta nacional catalana, ha sido una vez más un día de enorme movilización en Cataluña. La manifestación reunió a 600.000 personas según la Guardia Urbana de Barcelona en las grandes arterias de la capital catalana. La reivindicación se refería siempre a la voluntad de independencia de Cataluña y al establecimiento de una República.

    Menos numerosos que en los últimos años, los manifestantes han hecho un llamamiento a la unión de los partidos políticos independentistas en aras de esta preocupación común. El ERC, el partido de Oriol Junqueras, actualmente en prisión, y Junts per Catalunya, el de Carles Puigdemont, en el exilio, difieren en cuanto a la estrategia a seguir.

    Los responsables de la sociedad civil y las dos grandes asociaciones que impulsan el movimiento independentista, ANC y Omnium pidieron también una fuerte movilización tras la sentencia de los elegidos y personalidades catalanas perseguidos por la justicia española por haber organizado el referéndum del 1 de octubre de 2017. La sentencia podría dictarse a mediados de octubre. Los acusados pueden ser condenados a hasta 25 años de prisión. «Prisioneros políticos» cuya liberación ha pedido la ONU. La responsable de ANC, Elisenda Paluzie, ha pedido a Pedro Sánchez, el primer ministro español, que cumpla las exigencias de la ONU. La movilización en favor de la liberación de los prisioneros va más allá del campo de los independentistas catalanes, ya que Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona y su partido En Comù también la reclaman.

    Aunque son menos numerosos que en años anteriores, los aproximadamente 600.000 catalanes que se han manifestado para pedir su independencia constituyen la manifestación más importante de los últimos años en Europa. La cuestión pendiente sigue siendo qué forma adoptará la movilización una vez que se haya dictado el veredicto sobre los prisioneros catalanes. Más de 2,2 millones de personas participaron en el referéndum de 1 de octubre de 2017 sobre la libre determinación de Cataluña, que dio lugar al enjuiciamiento de personalidades catalanas.

    Fuente : La semaine du Roussillon, 12 sept 2019

    Tags : España, Cataluña, Catalunya, Diada, autodeterminación, prisioneros políticos,

  • Restos del Imperio Español III: El Sáhara Occidental

    Mucho se oye hablar del Sáhara Occidental en los medios. Dicho territorio fue colonia española durante muchos años hasta que, en 1975, se acometió una auténtica chapuza y muestra de cómo no se debe hacer una descolonización.

    Antes que nada, y como en los artículos anteriores de esta tríada “Restos del Imperio Español” deben centrarse geográficamente para comprender qué pasó y qué pasa en ese territorio llamado comúnmente Sáhara Occidental.

    El Sáhara (o Sahara) es el mayor desierto del mundo con más de 9.000.000 de km² de superficie (bastante más grande que Brasil y un poco más pequeño que China, para que se hagan a la idea). Separada la zona mediterránea de África de la llamada África subsahariana, de clima tropical. Así, puede decirse que separa también dos formas de vida y etnia muy diferentes. Al norte habitan pueblos descendientes de la conquista árabe y nativos como los bereberes, los egipcios y los nómadas Tuareg, entre muchos otros. Al sur del desierto ya comienza el África negra, con personas de etnias negras (como ven, evito la palabra raza ya que soy de los que, como el gran Einstein, piensa que sólo hay una raza: la humana).

    Por tanto, el Sáhara es más que un desierto, es una frontera elástica que, si bien diferencia unos pueblos de otros, también los une mediante históricas rutas que lo cruzaban y cruzan semanalmente a pesar de la dureza climatológica de este inmenso territorio.

    Pues bien, en su zona más occidental, lindante con el Océano Atlántico pero con el mismo clima desértico, se sitúa un territorio que en época colonial se denominó Sáhara Español y, desde 1975, Occidental por su situación geográfica.

    El Sáhara Occidental es un territorio bastante grande, tiene 266,000 km², aunque dentro de la inmensidad del desierto se ve que es sólo una pequeña fracción. Aún más insignificante es su población, difícil de calcular por la situación política del país pero calculada en torno a unos 513.000 habitantes. Ambas cifras nos dan una densidad de población mínima, de menos de 2 habitantes por km².

    Una vez introducido el Sáhara Occidental en términos generales, ¿Por qué lo he incluido como último artículo de “restos del Imperio Español” si claramente no pertenece a España ni de facto ni, como esas olvidadas islas de Micronesia, legalmente? Me explicaré.

    El Sáhara Occidental fue colonia española como todos sabemos pero su descolonización tuvo tantos errores que está lleno de dudas su estatus actual y hay varias interpretaciones.

    España a finales de 1975 se enfrentaba a varios frentes. El dictador Franco agonizaba y tenía al país pendiente de su sucesión con un Gobierno que debía enfrentarse cada vez a más protestas reclamando democracia, huelgas y atentados de ETA y el GRAPO. Y aparte de todo ello, Marruecos reclamaba el Sáhara como parte de su territorio y al final apostó todo a una baza: una marcha de civiles que penetró por varios puntos en la colonia española, la que pasó a la Historia como la Marcha Verde.

    España finalmente decidió dividir el territorio y repartirlo entre Marruecos (parte norte) y Mauritania (zona sur) y retirarse a lo largo de 1976. Marruecos no aceptó la partición y comenzó una guerra con Mauritania para apoderarse de todo el país. Por otro lado, la población saharaui, que había reclamado la independencia para crear su propio Estado, tampoco aceptó la partición y, menos aún, la soberanía marroquí, país que nunca antes había tenido control de esa zona del Sáhara por lo que sus motivos de anexión eran puramente expansionistas y no culturales o históricos.

    Así, los saharauis proclamaron la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y su propio ejército, el Frente Polisario, se enfrentó a Marruecos y Mauritania. España ya se había retirado de forma efectiva del territorio dejando a su suerte a la población saharaui.

    Desde entonces, Marruecos se ha hecho con gran parte del territorio ya que Mauritania se retiró de la zona sur. La RASD controla sólo una franja en la zona este, sin ningún interés estratégico o económico al ser la más pobre (aunque el Sáhara Occidental sólo es interesante económicamente por sus yacimientos de fosfatos que, evidentemente, controla Marruecos). La gran mayoría de los saharauis se refugiaron en Argelia, en los campos de Tinduf, en circunstancias muy duras.

    España, como antigua potencia colonizadora, sólo ha reclamado la posibilidad de hacer un referéndum para esclarecer la situación del territorio. La ONU incluyó al Sáhara en su lista de territorios no autónomos bajo supervisión del Comité de Descolonización. Y mientras tanto, Marruecos ha ido ocupando con colonos marroquíes el país en vista de un posible referéndum por lo que el número de residentes marroquíes ha ido aumentando en el Sáhara paulatinamente. A ello se suma el aislamiento de la zona de la RASD por la construcción de un inmenso muro que divide el país en dos.

    Según el Derecho Internacional, el Tratado de Madrid que decidió la partición del Sáhara Occidental, fue ilegal por lo que, internacionalmente, no debería ser válido. Además, un asesor de la ONU consideró en su día que España legalmente aún era la potencia colonizadora debido a dicha ilegalidad del Tratado de Madrid. Así, por el Derecho Internacional, España aún debe atender el Sáhara como territorio al que, de iure, aún no habría dado la independencia. Es por ello por lo que he incluido al Sáhara en este artículo y también porque considero que España debe a los saharauis la posibilidad de vivir en su propia nación sin estar sometidos a una potencia extranjera después de haber dividido su país de una forma que la Historia ya considera una de las peores descolonizaciones realizadas.

    Publicado 12th October 2012 por César Martínez Ballesteros

    Fuente : El blog de César MB

    Tags : Sahara Occidental, España, Marruecos, descolonización, autodéterminación,

  • The American Spectator : EEUU presionan para la celebración del un referéndum en el Sáhara Occidental

    El periódico The American Spectator: The Last Colony, Sahara Occidental

    Fuente: The American Spectator

    Así titula el periódico estadounidense en un extenso artículo en la que trata la ocupación marroquí a los territorios del Sahara Occidental y la represión que ejerce contra la población que rechaza su ocupación: “La última colonia de África”.

    Marruecos continúa bloqueando el desastre humano que ha creado en el Sáhara Occidental, y John Bolton no es el único funcionario estadounidense que no está dispuesto a ignorar el problema por más tiempo. Escribe el periodista estadounidense DAVID KEENE en The American Spectator el pasado 10 de agosto. David Keene es editor en el Washington Times.
    El periódico The American Spectator, relata sobre los sucesos de aquella tarde del 19 de julio de 2019 en la ciudad ocupada El Aaiun. La joven Sabah Njourni se unió en la ciudad a la celebración de Copa Africana de Naciones en la que ganó la copa Argelia. El Aaiún, es una ciudad situada en el Sahara Occidental que Marruecos invadió y ocupó en los años setenta. la multitud agitaba banderas de Argelia y el Sáhara Occidental, ya que no solo eran fanáticos del fútbol, ​​sino que los saharauis viven bajo el control marroquí en un territorio que la ONU denomina « Territorio no autónomo ».

    Escribe The Spectator en su artículo “Quizás Sabah debería haber sabido que agitar una bandera saharaui como lo hacía esa noche es considerado un crimen por el régimen marroquí, que ha estado dominando desde que se apoderó del Sahara Occidental para borrar cualquier expresión de nacionalismo saharaui o apoyo a la independencia.

    Pero Sabah y los demás soltaron riendas esa noche. Celebraban esa noche como fanáticos del fútbol rabiosos y expresaron tanto su amistad hacia Argelia como el apoyo a su causa.

    A medida que avanzaba la celebración, la policía y los militares marroquíes entraron en acción contra los saharauis. La reunión pacífica se tornó violenta cuando la policía usó balas de gomas y gas para dispersar a los manifestantes. Al menos 80 de los manifestantes resultaron heridos, y dos, incluido Sabah, fueron asesinados. Este no era el paraíso turístico que tantos estadounidenses imaginan cuando piensan en Marruecos. Advierte The American Spectator.

    Testigos entrevistados por Amnistía Internacional relataron cómo la policía marroquí ha decidido atropellar a los manifestantes en la calle y convertir sus vehículos en armas de terror. Sabah, según dos testigos, estaba cruzando una calle semidesierta cuando fue atropellada por un vehículo policial, que la lanzó por los airees y luego fue atropellada por otro vehículo policial mientras yacía muriendo en la calle. Varios Tambien varios otros sufrieron heridas graves después de haber sido atropellados por la policía.
    Escribe el periodista David Keene, “Si esto hubiera sucedido en los EE. UU. o en otros países de Occidente, habría sido una noticia mundial, pero Marruecos sistemáticamente niega el acceso de los periodistas a lo que sucede en el Sáhara Occidental. Es una crisis humanitaria en curso de la que nadie en este país sabe mucho o nada, y esa es la forma en que Marruecos quiere mantenerla. El año pasado, cuando un periodista neoyorquino intentó visitar el área, los agentes marroquíes lo expulsaron, alegando que era un « agitador”.

    El periódico hizo uno esbozo sobre el Sahara Occidental para situar su marco histórico en las siguientes lines: El Sáhara Occidental en el que se encuentra El Aaiún fue hasta los años setenta una colonia española conocida como el Sáhara Español. Cuando España renunció a sus colonias, Marruecos la invadió iniciando una guerra de veinte años con los habitantes saharauis mientras intentaba convertir la antigua colonia en parte de un Marruecos ambicioso. Fue una guerra brutal durante la cual cientos de miles de hombres, mujeres y niños saharauis huyeron de la lucha para refugiarse en la vecina Argelia, donde permanecen hasta el día de hoy viviendo en campos de refugiados administrados por la ONU y soñando con el día en que puedan regresar a sus hogares.

    Más adelante el periódico resalta que “Al principio, Marruecos reclamó derechos legales e históricos sobre el territorio, pero esos reclamos fueron rechazados como absurdos por la Corte Internacional de Justicia en su dictamen de 1975 que ha sido acordado por cualquier otro tribunal y organismo internacional que haya examinado el tema. Marruecos alega que los saharauis eran una ficción inventada por la antigua Unión Soviética y el Estado de Argelia para debilitar a Marruecos”

    Después del colapso de la Unión Soviética y el surgimiento de Argelia como un aliado estratégico de los EE. UU. en la región, el argumento cambió con los diplomáticos marroquíes advirtiendo que la supervivencia de la monarquía marroquí estaba en juego porque renunciar al Sahara Occidental llevaría inevitablemente a su desaparición.

    Con la esperanza quizás de abrir una brecha entre el mundo saharaui y musulmán, la prensa marroquí de este año ha presentado otra teoría de la conspiración; alegando que el apoyo de los Estados Unidos a los refugiados saharauis proviene del pacto del diablo entre los líderes del Polisario, los cristianos evangélicos en los Estados Unidos y el senador de Oklahoma James Inhofe, el principal defensor del pueblo saharaui en el Senado de los Estados Unidos, para permitir que los misioneros cristianos instan abiertamente los campos de refugiados para abandonar el Islam por el cristianismo.

    La estrategia del régimen marroquí es simple y tiene sentido desde su punto de vista; hace lo que sea necesario para desalentar cualquier acción sobre el tema porque con el tiempo el mundo llegará a aceptar el status quo como legítimo. Para lograr este objetivo, Rabat ha gastado decenas de millones de dólares en cabilderos y otros en Washington para convencer a los responsables políticos de que no hagan nada y, hasta hace poco, Marruecos confiaba en que la estrategia funcionaría.

    El periodista americano recuerda que John Bolton resumió la estrategia marroquí tan bien como cualquiera cuando escribió en 2007 que Marruecos « espera que el control de facto se convierta en control de jure con el tiempo ». Todo eso cambió cuando el presidente Trump designó a John Bolton como su jefe del Consejo de Seguridad Nacional. Un periodista francés que estaba en Rabat cuando la noticia llegó a Marruecos me dijo que la noticia se recibió como « problemática » y sería una subestimación”. Saben que durante años, Bolton ha estado presionando por una resolución de la situación de los saharauis, porque simpatiza con su difícil situación como por el enfrentamiento continuo y la amenaza para la estabilidad regional en el norte de África y, por lo tanto, para los intereses estadounidenses allí.

    Bolton dejó claro su interés de dos maneras. Cada año, la ONU tiene que votar para extender el mandato que permite al organismo internacional continuar financiando los campos de refugiados en Argelia y lo que se conoce como MINURSO (Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental), pero el año pasado con Bolton ya en su posición de influencia, Estados Unidos exigió una extensión de seis meses en lugar de lo que se había convertido en la extensión tradicional de un año del mandato para notificar a las partes que Estados Unidos quería que por fin avanzaran hacia una solución del obstáculo a la promesa referéndum.

    Poemario por un Sahara libre, 16 ago 2019

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, referéndum, autodeterminación, John Bolton, MINURSO, ONU,

  • Briones: « El problema del Sáhara se soluciona o será eterno »

    Santiago Navarro

    EL PAIS, 31 mar 2011

    « El problema del Sáhara Occidental o se soluciona, de acuerdo con la libre voluntad de los saharauis, o será eterno », aseguró ayer Felipe Briones secretario general de la Asociación Internacional de Juristas por el Sáhara Occidental (IAJWS). Briones, a su vez fiscal anticorrupción de Alicante, hizo estas manifestaciones en el marco de la presentación de la 2ª Conferencia Internacional de Juristas sobre el Sáhara Occidental, que se celebrará del 29 de abril al 1 de mayo en Altea.

    La organización prevé contar con la presencia de unos 200 expertos en tres apartados básicos: situación jurídica, derechos humanos y expolio de sus recursos naturales.

    El secretario de la IAJUWS resaltó que fue el pueblo saharaui el primero en encabezar las revueltas contra los regímenes opresores de los países árabes con la protesta de campamento de El Aaiún en octubre de 2010. Briones se mostró optimista ante la posibilidad de que la propagación de estas revueltas repercuta positivamente, especialmente en el apartado de la diplomacia internacional, a la hora de encarar la exigencia de independencia del pueblo saharaui.

    500 desaparecidos

    La conferencia de Altea sucede a la celebrada hace tres años en Las Palmas de Gran Canaria. Briones mantuvo que este trienio el problema del Sáhara en su aspecto clave [el respeto a de la comunidad internacional a su autodeterminación] sigue bloqueado. El fiscal precisó que se ha verificado un mayor apoyo y simpatía de la sociedad civil internacional hacia la « causa del pueblo saharaui ». En este sentido, resaltó como elemento determinante la irrupción de Internet, « que impide a Marruecos enmudecer sus abusos en materia de derechos humanos ».

    Para Briones, el problema del pueblo saharaui « es un anacronismo ». « Estamos ante un territorio cuya competencia administrativa es España, pese al abandono de la colonia en 1976, e invadido ilegalmente por un país, Marruecos, que venía también de un proceso colonizador ».

    Briones señaló que, en la actualidad, junto a la vulneración de sistema jurídico internacional por parte de Marruecos, el mayor problema que sufre el pueblo saharaui es el que afecta al ámbito de los derechos humanos. Hay 500 desaparecidos desde 1976, según recoge una querella de la IAJWS contra Marruecos ya admitida por un juzgado de la Audiencia de Madrid.

    * Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de marzo de 2011

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, descolonozación, autodeterminación, ONU, MINURSO,

  • Prisma: Mantener la presión

    La ocupación ilegal marroquí del Sáhara Occidental es denunciada regularmente por los saharauis.

    La ocupación ilegal marroquí del Sáhara Occidental es denunciada regularmente por los saharauis. Pero no sólo. Los activistas solidarios de su causa no dejan nunca de unirse a sus acciones para instar a la comunidad internacional a reaccionar. Se reivindica así el respeto del derecho internacional, que en este caso es el mínimo necesario.

    Por otra parte, la legitimidad de la lucha de los saharauis por el ejercicio de su derecho a la independencia, que desean obtener mediante la organización de un referéndum de libre determinación, de conformidad con las resoluciones de la ONU, no adolece de ambigüedad alguna. De hecho, sólo Marruecos y algunos países que lo apoyan siguen creyendo, o quieren hacer creer, en una supuesta soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental.

    Estas partes parecen ignorar el inexorable proceso de descolonización que, tarde o temprano, afectará a esta última colonia en África. Porque aunque el reino jerifiano se obstina en rechazar el respeto de la legalidad internacional, sabe que la historia lo alcanzará y que estará obligado a someterse a la voluntad de un pueblo, que lleva más de 40 años luchando por su independencia. Que el camino que queda por recorrer para alcanzar este objetivo sea más o menos largo, no desalienta sin embargo a los saharauis. Saben que no han llegado al final de sus penas y que su lucha requerirá aún enormes sacrificios, que ellos, por lo demás, están dispuestos a hacer.

    Lo más importante es que la cuestión del Sáhara Occidental debe seguir siendo visible. Más aún, debe seguir siendo, a juicio de asociaciones solidarias, «uno de los objetivos fundamentales de los programas de trabajo de la Asamblea General, principalmente en su Comité Especial de Descolonización y en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas».

    En efecto, aunque los esfuerzos de las instancias de las Naciones Unidas se vean perturbados por el trabajo entre bastidores en el que Marruecos destaca, sin embargo, cualquier decisión tomada a este nivel constituye un rechazo de la política marroquí y coloca a este país en el banquillo de los acusados.

    Fuente : El Moudjahid, 14 ago 2019

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Maroc, autodeterminación, descolonozación,

  • La administración Trump trabaja para resolver el problema de los refugiados de larga data en el norte de África

    Los críticos del presidente Donald Trump, incluidos los de los medios de comunicación, se deleitan en imaginarlo como una persona despreocupada por los derechos humanos, y como presidente totalmente despreocupado por la difícil situación de quienes buscan la libertad en todo el mundo. Como ocurre a menudo en la política, la realidad es muy diferente. El problema actual de los refugiados en el norte de África es precisamente un ejemplo.

    Cientos de miles de refugiados desplazados en la región del Sáhara Occidental del Norte de África pueden tener hoy más motivos de esperanza que nunca, gracias a la preocupación y la participación de la Administración Trump.

    En el decenio de 1970, el pueblo del Sáhara Occidental, conocido entonces como el Sáhara español, pensó por un breve instante que sería libre cuando España renunciara a sus reivindicaciones coloniales, pero no fue así. El territorio fue pronto ocupado por el Reino de Marruecos, que sigue reclamando la zona como propia, a pesar de los fallos de la Corte Internacional de Justicia y de numerosas resoluciones de las Naciones Unidas que reconocen el derecho de los habitantes de la región, los saharauis, a la auto-determinación.

    En 1991, después de años de lucha, la ONU elaboró un alto el fuego en el que las partes acordaron que el destino del territorio se determinaría por referéndum, dando al pueblo saharaui el derecho de determinar su propio futuro. Para entonces, cientos de miles de personas habían huido del conflicto y vivían en los campamentos de refugiados de ONU-administrados en Argelia. Esperaban regresar a sus hogares en el Sáhara Occidental después del referéndum, pero esa votación todavía no ha tenido lugar y siguen viviendo en esos mismos campamentos casi 30 años después.

    Mientras tanto, el pueblo del Sáhara Occidental ha prevalecido ante la Corte Internacional de Justicia y otros tribunales jurídicos que han constatado sistemáticamente que Marruecos no tiene ninguna reivindicación religiosa o histórica del territorio que les ha arrebatado. Ninguna de estas decisiones ni la exigencia prácticamente unánime de que renuncie a lo que se conoce como « La última colonia de África » han hecho que Marruecos deje de ignorar la ley y la opinión mundial.

    El Asesor de Seguridad Nacional del Presidente Trump, John Bolton, preguntó en un importante discurso sobre la política africana de EE.UU. a principios de este mes por qué las Naciones Unidas han tardado 27 años en organizar un referéndum entre tan solo 70.000 personas. Es una buena pregunta.

    Ha habido numerosos intentos de llegar a un acuerdo sobre la fecha y las condiciones para el referéndum prometido, pero hasta ahora ninguno ha funcionado. Lo más cercano fue cuando, después de que George H.W. Bush dejara la Casa Blanca en enero de 1993, James Baker, su Secretario de Estado, aceptó el nombramiento como Enviado Especial de la ONU para el Sáhara Occidental. Baker creía que tenía un acuerdo, pero Marruecos se echó atrás en el último minuto, las negociaciones terminaron, y Baker se fue a casa a Texas.

    A principios de este año parecía que podría haber algún movimiento positivo. Después de meses de reunirse por separado con las partes, el ex Presidente alemán Horst Köhler, que es el actual Enviado Especial para el Sáhara Occidental, convenció a las partes de reunirse en una « mesa redonda » el pasado mes de diciembre y nuevamente en marzo. Los principales partidos son el Reino de Marruecos y el Frente Polisario que representa al pueblo saharaui, pero también se incluyeron en la reunión otras naciones de la región afectadas por la inestabilidad y la incertidumbre derivada del estancamiento.

    En cierto sentido, el hecho de que estas reuniones hayan tenido lugar representó un progreso significativo porque no se ha avanzado hacia la solución de la persistente crisis del Sáhara Occidental, pero más tarde el Sr. Köhler dimitió abruptamente y el estancamiento continúa. Esta es una mala noticia para la región, para los países implicados y, sobre todo, para el pueblo del Sáhara Occidental.

    Los hombres saharauis, las mujeres, y los niños obligados a huir de su patria y a languidecer en los campamentos de refugiados dentro de la vecina Argelia siguen esperando que el estancamiento se resuelva en última instancia si las Naciones Unidas simplemente cumplen las promesas hechas hace tantos años. Eso puede ser una ilusión dada la trayectoria de la ONU, pero también cuentan de manera algo más realista con los Estados Unidos y el Gobierno Trump para presionar realmente a las Naciones Unidas y a Marruecos para que acepten la necesidad de permitir que el referéndum continúe.

    En esta coyuntura, los pueblos de la región tienen más sentido confiar en los Estados Unidos, el Sr. Bolton y el Presidente Donald Trump, en lugar de confiar en una promesa de las Naciones Unidas de que, sin la presión de los Estados Unidos y la comunidad mundial, probablemente nunca se cumplirá.

    Fuente : Town Hall, 30 jul 2019

    Tags : Sahara Occidental, Maroc, Donald Trump, John Bolton, ONU, autodeterminación, referéndum,