Étiquette : Canarias

  • Antonio Cubillo, un independentista canario.

    Tal al día como hoy 22 de octubre de 1964, se funda el Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC).

    El MPAIAC fue creado en Argelia por el abogado penalista canario Antonio Cubillo, expatriado voluntariamente en 1962 por motivos poco claros, pues se relacionó su marcha con delincuentes comunes de amplio historial, más que por causas políticas.

    Optó por una línea africanista, exaltando a los antiguos aborígenes de Canarias – guanches – llegando a conseguir en 1968 el apoyo de la extinta OUA, que declaró el archipiélago canario “territorio africano”, por la proximidad geográfica con este continente.

    En 1975 los servicios de inteligencia argelinos, cedieron el uso de Radio Argel a Cubillo y al MPAIAC, que inició emisiones de “La Voz de Canarias Libre”, pero tras la muerte de Franco, una delegación dirigida por Rafael Calvo Serer y Santiago Carrillo, visitó Argel solicitando de las autoridades argelinas el cierre de la emisora, aunque el gobierno de aquel país no lo hizo hasta dos años después.

    En noviembre de 1976, el MPAIAC inició su actividad terrorista en el archipiélago, al estallar un explosivo en Galerías Preciados de Las Palmas y, en marzo de 1977, otro en la terminal del aeropuerto de Gran Canaria, hiriendo a siete personas y anunciando una nueva bomba que obligó a desviar los vuelos al aeropuerto de Tenerife.

    La congestión aérea y la climatología, causó el mayor accidente aéreo de la historia, con 583 muertos, aunque Cubillo – asustado por el impacto mundial – negó la colocación de la bomba y achacó las muertes a los controladores y a la neblina reinante, pero el Tribunal Supremo en sentencia de enero del 2014, ratificó que la catástrofe aérea ocurrida en el Aeropuerto de Los Rodeos, fue consecuencia de la bomba colocada en Gando por el MPAIAC y calificó a Cubillo de “terrorista”.

    No obstante, la única muerte directa del MPAIAC fue la un artificiero de la policía, al desactivar una bomba en La Laguna -Tenerife – destinada a asesinar a un abogado local.

    En abril de 1978 Cubillo fue apuñalado en Argel y quedó inválido, siendo dictaminado por la justicia española que personas “sin determinar pero pertenecientes a servicios policiales españoles”, encargaron su asesinato, consiguiendo 150.253 euros al amparo de la Ley de Víctimas del Terrorismo.

    El movimiento canario, renunció a la lucha armada y en 1979 expulsó a Antonio Cubillo, por no coincidir sus planteamientos con la dirección.

    Cubillo continuó ejerciendo como abogado y en 2007, publicó un anteproyecto de “Constitución de la República Federal Canaria” en la que propugnaba el bereber como idioma oficial, el servicio militar obligatorio desde los 17 años para hombres y mujeres, la creación de las Fuerzas Armadas Guanches y una moneda que se llamaría el « áfrico ».

    Cubillo, falleció de muerte natural en diciembre de 2012, a los 82 años, en Santa Cruz de Tenerife y con él lo hizo también su movimiento.

     
     
    Tags : Canarias, Antonio Cubillo, MPAIAC, colonización, colonialismo, 
  • Historia de la bandera canaria

    Antecedentes históricos

    Canarias ha carecido a lo largo de casi toda su historia de una bandera que representara al conjunto de islas que componen su territorio. Los primeros testimonios de enseñas relacionadas con Canarias son los estandartes representados en las ilustraciones de los manuscritos de las dos crónicas sobre la conquista de las islas por los normandos Jéan de Béthencourt y Gadifer de La Salle, conocidas por el título común de Le Canarien.

    Cuando posteriormente se emprendió la anexión del archipiélago a la Corona de Castilla, la empresa fue llevada a cabo bajo las banderas y pendones de la Monarquía castellana o de los nobles y jefes militares que acometieron la conquista en nombre de los reyes o del suyo propio. Hay que señalar que, de los llamados “Pendones de la Conquista” que se conservan en Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife y La Palma, sólo el de Gran Canaria tiene visos de ser contemporáneo a la época que se les atribuye.

    Como muestra de su vinculación con la Monarquía, en las principales ciudades del Archipiélago existieron estandartes o guiones reales, tales como la denominada « bandera general », que el regidor Pedro de Vergara entregó al alférez mayor de Tenerife Francisco de Valcárcel el 17 de enero de 1561, « de tafetán blanco y azul y amarillo e con una cruz colorada », coincidiendo los tres primeros colores con los de la actual bandera canaria, lo que a falta de otros datos sólo puede calificarse de asombrosa casualidad histórica. El mismo alférez mayor recibió unos días más tarde el estandarte real, de tafetán rojo y punta larga, que tenía por un lado la imagen de la Virgen de Candelaria (patrona de Tenerife) y por el otro las armas reales, así como el guión real con las armas de Castilla bordadas en oro, plata y seda, con guarnición amarilla.

    Aparte de estos primeros ejemplares de enseñas particulares y/o reales, durante los siglos siguientes el archipiélago no conocerá más banderas que las comunes a todos territorios gobernados por la monarquía hispánica, como puede comprobarse por los ejemplares de las banderas de las Milicias Provinciales de Canarias conservadas en el Museo Militar Regional (Santa Cruz de Tenerife), todas del siglo XVIII.

    Banderas de matrícula

    La primera disposición legal respecto a una bandera para Canarias es la Real Orden de 30 de julio de 1845, que establece la bandera de matrícula marítima, distintivo de todos los puertos de la entonces única provincia, con cabecera en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, asignándole un aspa blanca sobre fondo azul, bandera que con el tiempo quedaría como la propia de la isla de Tenerife.

    En 1888 se crea la bandera de matrícula del Puerto de la Isleta o de la Luz, en Las Palmas de Gran Canaria, dividida diagonalmente de amarillo y azul; igualmente, esta bandera acabaría por representar a la isla de Gran Canaria.

    Todo parece indicar que la elección de estos colores y diseños para las banderas de matrícula marítima, tanto las canarias como las del resto de los puertos españoles fue meramente casual y sin otro significado que el de distinguir unas de otras, aunque en el caso de la de Las Palmas se ha intentado explicar el amarillo como « amarillo canario » (por el pájaro homónimo) y el azul por el mar.

    Alusiones literarias

    La primera alusión literaria a una bandera de Canarias está contenida en un poema del periodista lanzaroteño afincado en Madrid José Betancor Cabrera, que publicaba con el pseudónimo « Ángel Guerra » una narrativa costumbrista. En su único libro de versos, titulado Allá, escrito en la capital de España en 1902 y publicado en Las Palmas de Gran Canaria en 1904, se incluye el poema « A la Bandera », cuyos versos dicen:

    Gallardeas y te ufanas

    con los colores más bellos:

    Blanco, con blanco de gloria,

    azul, con azul de cielo

    (…)

    Bandera, manto de virgen

    ¡no sabes cuánto te quiero!

    No tienes color de sangre

    ¡tienes colores de cielo!

    « Ángel Guerra » se limita en este poema a describir los colores de lo que para él es la bandera canaria, pero sin aclarar su disposición sobre el lienzo. Dichos colores coinciden con los de la primera bandera de matrícula, aunque se refiere al azul como « de cielo », y no al tradicional azul marino que figurará en todas las banderas desde las de matrícula hasta la actual de la comunidad autónoma, con excepción de la reivindicada por el movimiento independentista, que sí incluye la tonalidad celeste; sin embargo, esta alusión al cielo podría tratarse de un mero recurso poético obligado por la rima.

    Otra alusión literaria a una bandera para Canarias la encontramos en un poema del político republicano federal tinerfeño Nicolás Estévanez y Murphy, escrito al parecer en 1893 y publicado en el periódico Las canarias y nuestras posesiones africanas, editado en Madrid, el 19 de mayo de 1907. Poema en el que el autor expone su idea de una autonomía para el archipiélago dentro de la unidad española, de acuerdo con su ideario republicano federal:

    (…)

    La bandera española

    será siempre bandera de mi patria.

    Pero a la sombra del augusto lienzo,

    con los colores de la madre España,

    lucirá ante los mundos

    la tricolor bandera de Canarias;

    bandera que en mis sueños

    se me aparece roja, azul y blanca;

    en lienzo rojo

    el Teide azul de cúspide nevada

    (…)

    Aunque no hay constancia de que este diseño llegara a materializarse, podemos aventurar su aspecto a raíz de dicha descripción.

    La bandera del Ateneo de La Laguna

    La primera bandera de la que se tiene noticia histórica de que ondeara efectivamente en algún momento en representación del Archipiélago fue la llamada « bandera del Ateneo de La Laguna », denominada así por haber sido izada en la fachada de la sede de esta institución en la primera década del presente siglo, probablemente en 1907, permaneciendo allí durante algún tiempo, hasta que al parecer « hubo que retirarla para evitar males mayores » (según afirma en sus Memorias Domingo Cabrera Cruz, uno de los fundadores del Ateneo). Esta es la primera vez que aparecen estrellas en una bandera que pretende identificar a Canarias, esta vez blancas y dispuestas sobre un lienzo azul en una distribución que reproduce esquemáticamente la posición de las siete islas en el mapa.

    No parece aventurado suponer que la presencia de las estrellas estaría influido por modelos americanos, importados por los numerosos emigrantes canarios que afluyen al otro lado del océano acuciados por las sucesivas crisis; no hay que olvidar que la bandera de Venezuela, uno de los principales países receptores de emigración canaria, contiene siete estrellas blancas sobre fondo azul que representan a los primitivos territorios integrantes de la Federación en 1811.

    La aparición de esta efímera bandera canaria tiene lugar en los años en que se inicia la crisis del sistema político de la Restauración y adquiere un inusitado auge la pugna que enfrenta a los partidarios y enemigos de la división provincial. A consecuencia de todo ello, afloran en el debate intelectual, en la prensa y en la escena política la idea autonomista e, incluso, varios movimientos regionalistas que, sin embargo, fueron siempre minoritarios y tuvieron una existencia efímera. La bandera del Ateneo de La Laguna sería posteriormente asumida por el Partido Nacionalista Canario, creado en torno a la Asociación Canaria de Cuba y fundado en La Habana en 1924, y figuró en la portada de todos los números de su órgano oficial de expresión El Guanche (segunda época).

    En el número uno se publicó un artículo titulado « La bandera » en el que se afirmaba: « La misma enseña, con sus siete estrellas en campo azul como su cielo », expresión esta última que no debe tener un sentido literal, ya que el tono de azul que aparece en el dibujo de la portada es claramente el azul marino propio de las banderas de matrícula. Ya antes de la fundación del PNC la Asociación Canaria de Cuba había usado esta bandera en algunos de sus actos, lo mismo que algunos particulares tanto en la isla caribeña como en el estado norteamericano de Florida. A menudo se la denomina como « la bandera de Secundino Delgado », más por ser éste el fundador del PNC que por considerársele creador de la bandera. En los último tiempos la bandera del Ateneo ha resurgido como enseña propia del renacido Partido Nacionalista Canario, recientemente integrado en la Federación Nacionalista Canaria.

    En 1931, la revista Tierra canaria, editada en La Habana por la citada Asociación Canaria, reproduce en su portada una bandera muy similar a la del Ateneo, pero con seis estrellas dispuestas en círculo alrededor de una central

    Al parecer, el autor de la portada, el pintor Manuel Martín González, quiso hacer una reinterpretación de la bandera del Ateneo, pero colocando a una de las estrellas, la que representaría a Tenerife, en posición central.

    El texto que explica la ilustración dice así: « …Una bandera que ya empieza a eclipsar a la bandera española. ¡Una bandera nuestra! Una bandera azul, que nació de la unión romántica del azul del cielo con el azul del mar en un milagro de fecundidad y, en la que Dios puso conmovido siete estrellas de luz, para simbolizar dignamente siete estrellas caídas y marchitas, sobre el ruido del mar. »

    Primeras propuestas independentistas

    A mediados de la década de los 50 emigrantes canarios forman en Venezuela una organización denominada Movimiento pro Independencia de Canarias (MIC), y probablemente desconocedores de la bandera del Ateneo y de otras propuestas anteriores diseñaron una bandera para Canarias consistente en dos franjas horizontales, azul la superior y amarilla la inferior, sobre las cuales se superponía una cruz de San Andrés blanca. Se trataba, evidentemente, de una combinación de las dos banderas de matrícula de los puertos canarios.

    Una bandera bastante similar, aunque no parece que tuviera ninguna relación con la anterior, es la diseñada por los integrantes del grupo autodenominado República Independiente del Atlántico, creado a principios de los sesenta por estudiantes de la Universidad de La Laguna. Aunque no llegaron a convertirse en un grupo organizado políticamente, planteaban la independencia como solución política para Canarias, y en ese sentido diseñaron una bandera que como la del MIC se basaba en una combinación de las de las dos provincias: dividida diagonalmente en cuatro triángulos, azules el superior e inferior y amarillos los laterales, con un aspa blanca superpuesta y sobre el conjunto, en el centro, un círculo de siete estrellas rojas; este último color bien pudiera tener una significación revolucionaria, y la disposición de la estrellas en círculo parece querer representar la igualdad de todas las islas, como posteriormente propondría el MPAIAC para sus estrellas verdes; por otra parte, no parece que los miembros de la RIA tuviesen conocimiento de la bandera del Ateneo ni contacto alguno con el Partido Nacionalista Canario ni con el MIC.

    Canarias Libre

    El movimiento Canarias Libre (CL) fue constituido en 1961 por un grupo de jóvenes profesionales y abogados de Gran Canaria, entre los que destacaba Fernando Sagaseta. Entre sus miembros se encontraba doña Carmen Sarmiento y sus hijos Arturo y Jesús Cantero Sarmiento, quienes, desconocedores de las banderas precedentes, idearon una bandera tricolor formada por tres franjas verticales de igual tamaño, blanca, azul y amarilla. Este diseño vuelve a combinar los colores representativos de las dos provincias, pero disponiéndolos de forma que reproduce la situación de ambas sobre el mapa, es decir, Santa Cruz de Tenerife (blanco y azul), a la izquierda por ser la provincia occidental, y Las Palmas (azul y amarillo) a la derecha como provincia oriental.

    En el libro de Sergio Millares Cantero Fernando Sagaseta: la vida de un luchador irremediable se incluye el siguiente párrafo al respecto:

    Arturo Cantero recuerda la fecha del 7 de septiembre de 1961, la víspera del Pino, como una fecha clave porque fue la primera vez que se lanzó la bandera tricolor canaria. Fue confeccionada en la calle de la Peregrina por su hermano Jesús, su madre, María del Carmen Sarmiento, y Arturo « sentados en una mesa enorme que teníamos, uno cortaba el papel amarillo, otro el blanco y otro el azul. La elección de los colores fue una simple superposición de los colores de las dos provincias. Y una vez confeccionada la bandera uno le puso con un bolígrafo CL. Hicimos dos mil o tres mil banderas y se lanzaron en Teror, la víspera del Pino. Era una banderita de veinte centímetros por diez »

    Seguramente sin saberlo, los creadores de esta bandera estaban siguiendo el mismo criterio cartográfico de la del Ateneo de La Laguna, aunque sustituyendo las estrellas por la representación cromática. De esta forma se conseguía que ninguna combinación provincial de colores prevaleciera sobre la otra, como ocurría con las propuestas del MIC o la RIA. Fernando Sagaseta intentó añadir una explicación ideológica al diseño elegido, argumentando que las banderas revolucionarias siempre tenían sus franjas dispuestas en sentido vertical, mientras que las monárquicas las tenían en sentido horizontal, argumento que obviamente carece del menor fundamento.

    Esta bandera tricolor, de fabricación casera, fue lanzada en la localidad grancanaria de Teror por sus creadores y otros miembros de Canarias Libre el 8 de septiembre de 1961, durante la fiesta de la Virgen del Pino, patrona de Gran Canaria. A pesar de no contener ningún texto aclaratorio, fue reconocida espontáneamente por parte del público como la bandera canaria. Ha habido alguna confusión acerca de si esta primera bandera tendría las tres franjas iguales o si la franja azul sería más ancha; todo parece indicar que si los primeros ejemplares mostraban una franja central más ancha, ello se debió simplemente a un defecto en el corte de las tiras de papel en que estaban rudimentariamente confeccionadas. Tampoco está muy claro cuál sería el tono de azul, si marino o celeste, pero no parece que éste fuese un detalle considerado por su autor, y en los ejemplares que se usaron posteriormente no hubo ninguna uniformidad, si bien prevaleció el azul marino más o menos oscuro.

    Probablemente, un hecho que contribuyó a que la gente identificara a estos tres colores como los propios de Canarias es el de que desde hacía bastantes años venían siendo usados por los dos principales clubes de fútbol: el C.D. Tenerife (blanco y azul) y la U.D. Las Palmas (amarillo y azul), evidentemente como reflejo de las respectivas banderas insulares.

    El MPAIAC

    Algunos años después, el 22 de octubre de 1964, el abogado tinerfeño Antonio Cubillo, que había estado vinculado a Canarias Libre, funda en Argel el Movimiento por la Autodeterminación y la Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC), a partir del Movimiento Autonomista Canario, y adopta una bandera tricolor inspirada en la de Canarias Libre, aunque incorporando en la franja azul un círculo de siete estrellas verdes de cinco puntas; esta es la primera vez que aparece el color verde en un bandera canaria, con la consecuencia de obligar a convertir el color de la franja central en azul celeste para poder distinguir las estrellas superpuestas.

    El punto 25 de la Resolución final adoptada por el MPAIAC el día de su fundación establecía al respecto: « la Bandera Nacional comprenderá y constará de tres bandas verticales del mismo tamaño, la primera blanca, la segunda, o sea la del medio, azul claro, y la tercera, amarilla. Sobre la banda central y en círculo irán siete estrellas verdes que representarán la igualdad de las siete islas sobre el mar azul. El blanco, el azul y el amarillo serán los colores nacionales ». Es de resaltar la contradicción en que incurre el texto cuando otorga la representación del « mar azul » al azul celeste y no al azul marino, presente en las banderas provinciales; por otra parte, al establecer los « colores nacionales » no cita al verde de las estrellas y el azul no es identificado como « claro » ni celeste.

    Antonio Cubillo explicaba la presencia de las estrellas en alusión a las que figuraban en la bandera del Ateneo de La Laguna, cuyo recuerdo le habría transmitido su abuela. Pero al no recordar ella ni el color ni la disposición de las estrellas, Cubillo decidió disponerlas en círculo y darles el color verde para representar el continente africano, al cual Canarias pertenece geográficamente y –según el MPAIAC- étnica y culturalmente.

    Hay que añadir que Antonio Cubillo ha declarado que es falsa la versión de la creación de la bandera tricolor por la familia Cantero Sarmiento, aunque no ha aclarado si en ese caso fue él quien creó todo el diseño o si sólo añadió las estrellas a un modelo precedente.

    Según Manuel Suárez Rosales (ver Bibliografía) la bandera del MPAIAC es amarilla con un círculo blanco en el centro que lleva un símbolo verde correspondiente a la inicial de la palabra mazigia (bereber) azarug (independencia). Para el nacionalismo radical canario el Archipiélago forma parte de la comunidad de pueblos bereberes, y por tanto el mazigio sería la lengua oficial de una hipotética nación canaria independiente. Las proporciones son 4:7

    Sin embargo, en la web del actual MPAIAC (http://www.mpaiac.org/) se dice que este movimiento asume como símbolo propio la bandera de las estrellas verdes.

    Otra bandera que suele verse en actos organizados por los independentistas también ostenta ese signo, junto con otros dos caracteres mazigios.

    Por otra parte, otro grupo independentista pretende haber proclamado una « República de Taknara« , que abarcaría no sólo el Archipiélago Canario sino también parte del sur de Marruecos y el norte del Sáhara Occidental. Su bandera, basada en la creada por Cubillo, incluye una pintadera aborigen en lugar de las estrella

    La autonomía

    Cuando llega la transición política, a partir de 1975, se desata una viva polémica sobre la bandera a utilizar por una futura entidad canaria autogobernada. Era evidente que nadie pensaba en la recuperación de modelos que como la bandera del Ateneo apenas eran conocidos ni recordados. Los grupos políticos de izquierdas se inclinaban por la salida constitucional de considerar a Canarias como « nacionalidad », mientras que la derecha y el centro abogaban por el concepto de « región »; los independentistas quedaron reducidos a algunos grupúsculos sin apenas presencia en la vida política canaria. Tanto la izquierda como los nacionalistas coincidían en propugnar el uso de la bandera de las siete estrellas verdes, mientras que la derecha y el centro, que aliadas constituían la mayoría legislativa, optaban por la tricolor lisa.

    También parece que algunos grupos de izquierda usaron una bandera con estrellas rojas durante estos años.

    Como curiosidad, cabe mencionar que durante la discusión del Proyecto de Estatuto de Autonomía por la Asamblea Mixta (compuesta por los diputados y senadores por Canarias más los miembros de las dos Mancomunidades provinciales) el 22 de diciembre de 1980, el PSOE planteó la posibilidad de adoptar una solución de compromiso, consistente en cambiar el color de las estrellas de verde a blanco, en recuerdo de la « bandera histórica » (es decir, la del Ateneo).

    Se fue imponiendo un cierto espíritu práctico y de concordia entre todos los partidos con representación, lo que llevó a la aceptación general de la opción regional y de la bandera de Cantero Sarmiento. Finalmente, el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Autónoma de Canarias, aprobado por Ley Orgánica 10/82, de 16 de agosto de 1982, estableció en su artículo 6: « La bandera de Canarias estará formada por tres franjas iguales en sentido vertical, cuyos colores son, a partir del asta, blanco, azul y amarillo »

    Al no existir ninguna disposición que desarrollara este precepto estatutario y especificara las características e intensidad de los colores de la bandera de Canarias, durante muchos años se usaron, especialmente en las de las instituciones oficiales, unos colores parecidos a éstos:

    Sin embargo, mediante el Decreto 184/2004, de 21 de diciembre (BOC de 7-1-2005), modificado por Orden de 24 de noviembre de 2005 (BOC de 2-12-2005), se aprobó un Manual de identidad corporativa del Gobierno de Canarias donde, entre otras cuestiones, se especificó de forma precisa la tonalidad de los colores de la bandera:

    Junto a la simple tricolor recogida en el Estatuto, se usa de forma oficial un modelo que incluye el escudo de la Comunidad, también definido por el citado Manual

    Más información: Imágenes e información sobre el escudo de la Comunidad Autónoma

    Por otra parte, es bastante común ver en fiestas populares, verbenas y otras celebraciones un modelo oficioso que consiste en los mismos colores pero en disposición horizontal. Aparentemente, no parece haber otra razón para esta disposición que la forma de confección de estas banderas, en largas tiras de franjas longitudinales que posteriormente son cortadas transversalmente.

    Finalmente, habría que señalar que mediante Decreto 123/1990 (BOC de 30-7-1990) se estableció el procedimiento para la aprobación de escudos, blasones y banderas en la Comunidad Autónoma de Canarias.

    ►►Texto e imágenes extraidos de Simbolos de Canarias.

    Fuente : Islas Canarias, Abril 2010

    Tags : Canarias, Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote, Islas Canarias, Gomera, Tenerife,

  • ¿Canarias Libre e Independiente? ¡Sí! ¿Y Socialista? ¡También!

    A mi último artículo (22 de octubre de 2011. Otra vez la bandera) le han crecido los enanos por todos los costados. Presupongo por ello que el susodicho artículo debe ser medianamente razonable o no hubiera recibido leña – por cierto bastante irracional – desde las dos posiciones que en el mismo describía como extremas dentro del independentismo canario: “por un lado, las interclasistas que plantean postergar la lucha de clases a la consecución de la independencia y, por otro, las que contemplan la independencia solo como una vía necesaria para alcanzar una sociedad socialista” afirmando al tiempo que “mi posición siempre ha sido que Canarias es una nación colonizada y que, por lo mismo, la doble explotación que sufrimos por mano del Estado Español y por mano de su propia lumpenburguesía criolla dependiente, precisa de la unidad del planteamiento político liberador nacional y social, lo que se expresa bien con el lema de “Libre y Socialista”, ahora bien, dado que hace ya sus años que abandoné la militancia partidaria no estoy sujeto a más disciplina que la que mi propio pensamiento me dicte, me reafirmo en todos sus términos aunque trataré de clarificarlos como me solicitan algunos compañeros, y lo haré desglosando mis consideraciones al respecto:

    1.- No creo que ofrezca dudas el que un territorio africano como es el canario, invadido militarmente por una potencia europea que lo conquista tras una larga guerra de un siglo, sometiendo a la esclavitud a sus habitantes, imponiéndole sus leyes, explotando sus recursos y sin que sus habitantes tengan capacidad de decidir su status político ni su modelo económico es una colonia y, por lo mismo, con todo el derecho a su descolonización e independencia.

    2.- En política no existen ni milagros ni milagreros y tampoco cae maná del cielo. Sabemos perfectamente lo que es la ONU y hemos tenido muchas y muy crudas experiencias en cabeza ajena últimamente para creernos los cuentos de la “década de la descolonización” que, por cierto, feneció sin descolonización alguna que nos infunda alguna esperanza, a no ser que disfracemos de tales las “humanitarias” intervenciones en Serbia, Kosovo, Irak, Afganistán, Libia…. También conocemos la incapacidad histórica de España para sus descolonizaciones. Por ello no será por esa vía por donde logremos la independencia ni de nuestra patria ni de la de nadie. Habrá que ganársela y eso solo lo puede hacer la lucha del pueblo canario. La independencia no vendrá por evolución sino por revolución.

    3.- He mantenido y mantengo que la burguesía canaria, débil, fraccionada insularmente al no haber creado nunca un “mercado nacional” unificado, subsidiada, y por lo mismo sumisa al poder colonial que la sostiene, no será nunca la clase que encabece ese movimiento revolucionario y mucho menos lo será esa fracción de la misma, apenas un 0,2% de nuestra población (unas 4.000 personas) poseedora del 80% de la riqueza del Archipiélago, la mayor parte con sonoros apellidos de los conquistadores que se repartieron el botín que significaba Canarias. Tampoco lo será el centenar escaso de canarios que, según la Hacienda Española, superan los 10 millones de euros de capital declarado. Todo lo contrario. Todos ellos son los máximos interesados en el mantenimiento del poder colonial que les garantiza sus prebendas. Es en realidad una clase parasitaria y mendicante que se nutre de las dádivas metropolitanas o europeas y que ya tiene su genuina representación en el partido español PP y en el regionalista CC. La supuesta “Voz Canaria en Madrid” es en realidad “La Voz de su Amo Madrid” donde se postulan como un “remedio contra el independentismo” que es lo que, en realidad, son.

    4.- Tampoco nos acercan a la independencia los Editoriales de El Día que plantean un independentismo insularista, psicodélico y esquizofrénico mezclando las diatribas antigrancanarias con las llamadas a la insurrección nacional y con encendidas loas a la Legión o al Ejército y la Policía colonial, todo ello adobado con un cierto regusto franquista, ni las prédicas sabatinas a plana entera de antiguos líderes interclasistas en que se nos repite machaconamente la supuesta “Constitución” unipersonal que regirá nuestra independencia y se tilda a las manifestaciones en Tamarán del “Día de la Bandera”, en que la izquierda nacional planteaba un camino propio para la independencia y el socialismo, de herramientas con las que, textualmente, “El Gobierno español y sus servicios especiales están planeando maniobras para que fracase la convocatoria en Las Palmas” y no sigo más porque me avergüenzan las acusaciones y comparaciones que allí se establecen con “aventureros que les hacen el juego al neocolonialismo y fomentan guerras civiles” y otras lindezas similares (“Día Nacional de Canarias” -excepcionalmente en jueves- en El Día 20/10/11). Es un estilo que ya considerábamos periclitado pero, al parecer, hay independentistas que no han sabido o no han podido superarlo. Tampoco creo en neoprofetas que postulan un camino al más rancio y crudo estilo neoliberal gringo sustentado en un horizonte de mares de petróleo, trapisondas financieras y angélicos innovadores económicos. ¿Nos libraría esa independencia ultraliberal de la explotación que hoy ejerce, al amparo colonial, esa exigua minoría criolla? Mi opinión es que no, y que no mejoraría en absoluto la situación de explotación de las clases trabajadoras.

    5.- Sentado el hecho de que, como clase, la burguesía criolla no tiene como interés la consecución de la independencia y la formación del Estado Canario y que usa su pseudonacionalismo regionalista como elemento de presión en su negociación con la metrópoli, nos quedan las clases trabajadoras isleñas que constituyen la masa mayoritaria de nuestra población, desde los trabajadores asalariados a la pequeña burguesía que se separa muy poco de los asalariados y el campesinado cada vez más escaso y acorralado por un sistema de supuesto desarrollo en el que tiene muy poco papel que jugar. Es indudable que son las clases que más sufren la doble dependencia económica y política y la explotación que proviene tanto del amo colonial como del canario de servicio que se lucra de esa situación. En la práctica esa situación es potencialmente explosiva, con 328.700 parados (EPA. 28/10/11) y en progresivo aumento, de los que solo la mitad percibe prestaciones por desempleo; el 31% de la población en estado de pobreza; 140.000 familias que sobreviven con unos “ingresos” de 15 euros al día y una de cada cuatro familias canarias que no llegan a percibir 750 euros mensuales; más de 300.000 contratos de trabajo en precario, y Canarias inmersa en una crisis que ha convertido a gran parte de nuestras clases trabajadoras en un lumpenproletariado que sacrifica sus intereses de clase al puro y simple instinto de supervivencia. Este es el sector de la población a la que cualquier opción de la izquierda nacional tiene que dirigir su mensaje liberador explicando como la colonialidad por un lado y el injusto sistema social por otro son los responsables de esta situación.

    6.- Como ni niego ni renuncio al marxismo como un correcto método de análisis en que fundar una actuación política en Canarias, en el estado actual de desarrollo político-social hemos de considerar más las “fuerzas sociales” que la estructura de clases y su amplitud numérica. Encontramos que amplios sectores del proletariado –incluso del lumpenproletariado- de las clases medias y de la pequeña burguesía asumen las posiciones de clase de la burguesía criolla o de la derecha española más rancia por lo que no debe sorprender el triunfo del más retrógrado PP español en los procesos electorales en esta colonia. Tampoco puede sorprender que una parte considerable de las “fuerzas sociales independentistas” terminen apoyando posiciones regionalistas como las de CC o que sectores obreros presten su apoyo a soluciones de una manifiesta ambigüedad socialdemócrata y de probado españolismo como el PSOE. Por todo esto no es la amplitud numérica de cada clase social lo que determina su influencia política sino la cantidad de personas dispuestas a apoyar los intereses de esa clase aunque no pertenezcan a ella y eso viene determinado, además de por factores claves como la propaganda y la acción de los mass-media, por la alienación que el propio sistema crea para mantenerse.

    7.- Ya planteé mi criterio de que el acceso a la independencia supone una auténtica revolución. La puede plantear un colectivo político homogéneo, con las ideas estratégicas claras y con la organización suficiente para defenderlas y expandirlas. Este papel de inductor y director del movimiento revolucionario es el que tiene que desarrollar la imprescindible organización política de la Izquierda Nacional Canaria, y la labor hoy de los comprometidos ideológicamente con esa fuerza social es la construcción y fortalecimiento de la o las organizaciones que respondan a ese patrón de pensamiento, pero para llevar a cabo el proceso revolucionario es necesario que las clases sociales a las que objetivamente beneficia el proceso emancipador nacional y social se incorporen al mismo y eso solo se consigue desde la lucha ideológica en el seno mismo de todos los movimientos y procesos políticos y sociales que puedan vertebrarse en ese sector de nuestra población.

    8.- La aplicación práctica de esta última premisa es clara y simple. Optamos por la liberación nacional y social conjuntamente, lo que expresa popularmente el lema de “Independencia y Socialismo” y, consecuentemente, allí donde se concentre o se muevan las fuerzas sociales independentistas y/o las socialistas debe estar presente la Izquierda Nacional Canaria, con claridad y con firmeza, con sus símbolos y consignas nítidamente expresadas, diferenciada de otras posiciones más ambiguas y sin temor a confusiones ni a la confrontación ideológica. Esa es la razón por la que pienso que apoyar la manifestación “unitaria” de Tenerife en el Día de la Bandera era perfectamente compatible con apoyar la que en Tamarán celebraba separadamente la Izquierda Nacional al estimarlo así las organizaciones convocantes. Lo que no se puede es llamar a uniones anideológicas. No estamos unidos con los que preconizan un interclasismo difuso ni un ultraliberalismo agringado. Juntos sí, pero no revueltos decía en aquel momento y me reafirmo hoy. Somos nosotros los que tenemos que influir en el resto de las fuerzas sociales independentistas y no al revés. Tácticamente es una imposición ineludible para avanzar y no podemos temer a la “contaminación” pues sabemos que tenemos la fuerza que nos da la razón.

    9.- Esta reflexión no pasa de ser una invitación al debate que se hace imprescindible -muy extenso para la cabida en un simple artículo- sobre la táctica a seguir por la Izquierda Nacional Canaria pero también por el resto del independentismo y de las posiciones socialistas. Recordemos que sin fundamentos teóricos no hay avance y que en ese sentido seguimos teniendo importantes lagunas.

    Francisco Javier González

    Gomera a 10 de noviembre de 2011

    Fuente : Almacen independencia y socialismo

    Tags : España, Canarias, descolonización, socialismo,

  • Canarias, una colonia en Africa

    Una de las grandes mentiras que se repite con frecuencia, pero que no por ello llegará a ser verdad nunca es lo de que Canarias es territorio europeo. Los que peinamos canas y estudiamos en otros tiempos, en nuestros libros de texto se habla claramente de que Canarias era una colonia española, mas tarde se nos pasó a denominar posesión de España en África y ahora se nos llama islas ultra periféricas, que no sabemos que coño significa, pero que deja claro que no estamos en Europa. Por lo tanto, dejen ya de vendernos esa moto y asumamos la realidad geográfica que tenemos.

    Estamos donde estamos y la relación de las islas y los orígenes de su población son totalmente africanos, algo que tampoco discute ningún científico. Hoy seguimos siendo una colonia, circunstancialmente española, pero que pudimos ser colonia inglesa, portuguesa, holandesa o de cualquier otro país europeo, como fue el caso de Alemania que nos quiso ocupar o los Estados Unidos que también nos tuvieron en su punto de mira y podíamos ser una raya más en el tigre o un estado mas de la Unión.

    Esa es la realidad: Somos españoles, porque de tantos colonizadores europeos les tocó a ellos conquistarnos, pero que pudieron ser otros y ahora perteneceríamos a otra nación. Varias veces se han planteado movimientos de liberación para nuestra Nación Canaria, pero todos fueron reprimidos cruelmente por parte del estado opresor.

    Los europeos siempre nos han visto como una finca, que arriendan a quienes la quieren y por lo tanto y con el paso del tiempo Canarias se ha convertido en la triple C: Canarias Colonia Compartida, pero los españoles, ni de izquierdas ni de derechas nos niegan el derecho a ser Nación, ya hablamos de Pedro Sánchez cuando para el las nacionalidades son para vascos, catalanes y gallegos, pero es el mismo planteamiento que nos hizo el vende trapos de Rufián que coincide con el planteamiento de Sánchez, a Canarias ni se le tiene en cuenta, por eso me he cabreado muchas veces a lo largo de estos años, cuando veo a los independentistas canarios apoyando a los independentistas vascos y catalanes, ya son ganas de perder el tiempo, apoyando a quien nunca te apoyará a ti, pero esta misma consideración para Canarias la tenía gente como Carrillo o Ignacio Gallego, la visión que tiene el español de Canarias, sea de derechas o de izquierdas es el negarnos nuestro derecho natural y este es el que somos canarios.

    Ahora es Pablo Iglesias, cuya inteligencia se le supone, como el valor en el ejercito, el que se luce con su nuevo libro: « Repensar la España plurinacional », en este libro da un viraje al mapa territorial que hasta ahora se denominan « históricos » tales como Cataluña, País Vasco y Galicia los llama « naciones » junto a la « nación española ». Y las consideradas históricas son ocupadas por Castilla-León, Asturias y Cantabria. Y refiere, además, un tercer escalón formado por Andalucía, Comunidad Valenciana, Baleares y Canarias que estarían encasilladas dentro de lo que denomina « sentimientos populares » que no se podrían identificar con amplios sentimientos nacionales.

    Mira Pablito, no voy a entrar con tus argumentos con respecto a los territorios de España, pero con respecto a Canarias te diré que no tienes ni puñetera idea y haces el análisis como todo español: punto de vista del colonizador. Lo que tu escribas, lo que tu digas tiene el mismo valor que lo que dice Pedro o Rufián: colonialismo puro y duro. Te lo voy a dejar muy claro a ti y a los otros.

    Canarias desde 1960, en el Comité de descolonización se da una lista de una serie de países a los que considera colonias y aconseja emprender el camino para su Descolonización e Independencia. No estoy hablando de cuatro locos en la barra de un bar, sino de una organización que agrupa a todas las naciones del mundo mundial.

    Desde ese día y por si alguien tenía alguna duda, Canarias quedó catalogada como colonia y nunca se ha celebrado una reunión que reconsidere el tema y opine lo contrario. También la OUA en su reunión en Jartún reconoció por amplia mayoría la situación colonial de Canarias y su derecho a la Descolonización e Independencia.

    Esa es la autentica realidad y así nos han reconocido estas importantes asociaciones de países. La Nación Canaria es una colonia de España en África. No lo digo yo, es lo que han dicho las naciones del mundo, que desde luego tienen mas conocimiento que Padre Sánchez, Pablo Iglesias y Rufián. No me importa como tu me veas, sino como yo me siento.

    Fuente : Nación Canaria

    Tags : España, Canarias, colonialismo,

  • Esclavos canarios al servicio del Rey de Marruecos

    En la intensa historia de las Islas Canarias, hubo una época en que muchos de sus habitantes fueron esclavizados y enviados a Marruecos, al Palacio Real, para servir a la dinastía alauita; Entre 1630 y 1635 la trata de esclavos entre el archipiélago y Marruecos fue particularmente intensa y fue testigo de las numerosas cartas enviadas a las familias que quedaron en las islas, recientemente encontradas.

    Los canarios han vivido de hecho desde los primeros contactos con la civilización extra-isleña de los ataques, comenzando con los de los piratas, durante los cuales fueron hechos prisioneros y secuestrados los hombres más capaces.

    Con el paso del tiempo emergieron figuras como la de Mordahay Zamor, que se dedicó a traficar esclavos canarios, preferiblemente cristianos, sin pedir rescate, pero sólo y exclusivamente para servir imperios como Marruecos.

    El capitán general Íñigo de Brizuela se esforzó mucho por defender a sus compatriotas de la codicia de Zamor, un judío muy influyente en toda la costa de Marruecos.

    Colaboró con su comercio de esclavos con Abul Amlak Sidi Muhammad, coronado Rey de Marruecos en 1631 como Mohammed I y considerado el fundador de la dinastía alauita en el país.

    Mohammed I prometió, antes de abdicar al hijo mayor de 15 hijos, Muhammad Ibn Sharif, completar la construcción de un palacio real, para cuyas obras necesitaba obviamente mano de obra, en gran parte suministrada por Zamor.

    En cuanto al capitán Brizuela, después de pasar mucho tiempo en Flandes al servicio de Alberto de Austria, que lo consideraba en su círculo cercano de hombres de confianza, antes de llegar a Canarias fue gobernador en Fuenterrabía y teniente general de Guipúzcoa, entonces el rey Felipe IV lo envió a las islas por su experiencia marítima y en las fortificaciones.

    Brizuela se sorprendió al saber cuántos canarios esclavos había en Marruecos y comenzó a trabajar con Juan Fernández de Talavera, un juez competente en la materia, para traer la Ley de una vez por todas.

    Entonces Zamor fue acusado del delito de tráfico de esclavos y comercio con los moros, considerando que su presencia en España fue prohibida hace mucho tiempo.

    En Canarias, Zamor se movía tan bien, que una vez descubierto su comercio, no sólo España no ofreció pagar el rescate, sino que desde Madrid no hizo nada.

    Zamor, además de esclavos, estaba involucrado en productos como tabaco, trigo, cochinilla, alcaparras, pimienta, incienso, sardinas y arroz, que trajo de Gran Canaria y Lanzarote, Marruecos; sus asociados incluyeron Honorado Estacio, años antes a la cabeza de la Santa Inquisición de San Mateo.

    Cuando vio la oportunidad de servir al Rey de Marruecos, contrató a Bartorlomé Antibo, un experto en expediciones y un marinero.

    Antíbo, que en un momento dado escapó del tráfico turbio de Zamor, fue el que informó a las autoridades de la existencia de muchos esclavos canarios en el puerto de Salmos, construido para otros por el gobernador de Oualidia, así como el pirata holandés Jan Janszoon van Haarlem.

    Huyó a bordo de un pequeño barco con un esclavo canario, que murió durante el difícil viaje.

    Zamor fue detenido en Tenerife, donde fue juzgado en 1635 por la corte de Las Palmas.

    En cuanto a los numerosos canarios encarcelados en Marruecos, poco o nada se sabe de ellos, excepto a través de algunas cartas que se han conservado hasta el día de hoy; Brizuela, a pesar de sus esfuerzos, no llegó al fondo del asunto, en un ordenamiento jurídico en el que se afirmaba, entre otras cosas, que la esclavitud canaria no era un asunto militar, sino de los hombres de negocios.

    Murió en 1636 a la temprana edad de 50 años, con el pesar de que no pudo salvar a tantos de sus conciudadanos que, cuando llegaron a Marruecos, nunca regresaron a casa.

    Franco Leonardi

    Fuente : Leggo Tenerife, 12 ago 2019

    Tags : Canarias, Marruecos, esclavitud,

  • La comunidad saharaui tacha de cómplice del expolio de sus recursos a la Autoridad Portuaria de Las Palmas

    Un buque cargado de harina de pescado atracó este viernes 26 de julio a las 6.30 horas en el Puerto de La Luz y Las Palmas para « recargar combustible »
    A pesar de que el origen directo del barco fue la ciudad mauritana de Nuadibú, la Asociación Canaria de Amistad con el Pueblo Saharaui (Acaps) afirma que el Leader Canakkale salió el miércoles de El Aaiún cargado con recursos del Sáhara ocupado

    Acaps pide a la Autoridad Portuaria que no sea cómplice del expolio y que no actúe en contra de las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Por su parte, el organismo portuario elude responsabilidades y defiende que el control del contenido solo depende de Fronteras.
    _____

    (CanariasAhora. Natalia G. Vargas) Un buque cargado de harina de pescado atracó este viernes 26 de julio a las 6.30 horas en el muelle de Cambulloneros, en el Puerto de La Luz y Las Palmas. Llegó a la Isla desde la ciudad mauritana de Nuadibú, tal y como ha confirmado a este periódico la consignataria del barco: Las Palmas Shipping. Sin embargo, según la Asociación Canaria de Amistad con el Pueblo Saharaui (Acaps), el origen real de su contenido son los territorios ocupados del Sáhara Occidental. « El barcó salió de El Aaiún con un cuarto de su capacidad de carga el miércoles, luego pasó por Mauritania a aumentar el contenido y, después, a Gran Canaria para repostar, porque en el Sáhara no hay capacidad suficiente para dar combustible », explica Anselmo Fariña, uno de los miembros de la asociación.

    Alertados de que el buque Leader Canakkale atracaría en la capital grancanaria, los miembros de Acaps lanzaron de inmediato un comunicado a la Delegación del Gobierno, a la Autoridad Portuaria y a la Guardia Civil, que también llegó a los medios de comunicación, pidiendo que prohibieran la escala del barco. « Si las autoridades permiten que haga labores de aprovisionamiento de combustible, van a cooperar en un tráfico ilegal contrario a las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea », advirtió la asociación.

    En una sentencia dictada el 21 de diciembre de 2016, el TJUE dejaba claro que no se pueden negociar acuerdos comerciales con Marruecos que incluyeran recursos del Sáhara Occidental, un territorio pendiente de autodeterminación. Además, en varias ocasiones se ha concluido la necesidad de que cualquier tipo de negocio cuente con el apoyo favorable de la población y que sus beneficios reviertan en ella. Según Acnur, esta población es la misma que contabiliza unas 500.000 personas refugiadas en campos como el de Tinduf, Argelia, huyendo del conflicto que asola su territorio por el control del mismo.

    La Autoridad Portuaria ha señalado a Canarias Ahora que desconocía la existencia de este comunicado y que el control del contenido de los buques que llegan al puerto no depende de este órganismo, sino de Fronteras. « Nos limitamos a ceder suelo ». Pero para Acaps, « todo lo que permite el desarrollo de esa actividad ilegal (el comercio con recursos del Sáhara Occidental, territorio no autónomo según la ONU), es consecuentemente contrario al Derecho Internacional ». « Eso incluye el suministro, reparación o cualquier tipo de apoyo logístico a los barcos que son necesarios para que el expolio se lleve a cabo », añade la asociación.

    La Autoridad Portuaria confirmó que el Leader Canakkale, un buque con una capacidad de carga de 6.830 toneladas, estuvo en el puerto tres horas con previsiones de partir el mismo día. Según el radar matítimo Marine Traffic, su destino es Turquía.

    En esta ocasión, la presencia de un barco cargado con recursos que, según Acaps, proceden del Sáhara Occidental solo tenía la finalidad de repostar. Sin embargo, en otras ocasiones, el propósito era descargar. Un reportaje publicado en 2018 en la revista de investigación 360 reveló que Canarias obtenía millones de toneladas de arena saharaui cada año destinada a la construcción o al sector turístico.

    Según la revista, el volumen de este material que llega al Puerto de Las Palmas es superior al de Tenerife. En los últimos cinco años, el Dura Bulk, uno de los buques que realiza esta ruta, habría atracado en la Isla más de 200 veces. Arena « manchada de sangre », según las palabras que en la misma periodística formuló el delegado del Frente Polisario en el Archipiélago, Hamdi Mansour.

    Fuente : Canary Ports, 28 jul 2019

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, Canarias, España, expoliación, recursos naturales, Leader Canakkale, Dura Bulk,

  • Cuando 12.000 sin papeles españoles llegaron a la rica Venezuela en los años 50

    Más de 120 barcos Una dura travesía

    Santiago Jerez, patrón del barco, aceptó llevarlo a Venezuela a pesar de no haber surcado nunca el océano. Se guiaba por su instinto y por las pobres indicaciones que recibía de pescadores que ya habían hecho la misma travesía.

    Su sobrina, Teresa García, era la única mujer entre 170 hombres. A los 10 días de haber emprendido el viaje, una noche, una tormenta sorprendió a la tripulación. Teresa, también en conversación telefónica desde Caracas, cuenta la gran aventura de su vida a la que se sumó muy joven, poco consciente de los peligros que conllevaba cruzar el océano con tan escasos recursos. Pensaba que el viaje era mucho más corto y que se lo pasaría bien. Era la gran ingenuidad de quienes abordaron El Telémaco con muchas esperanzas y casi sin miedo.

    Una dura travesía

    Santiago Jerez, patrón del barco, aceptó llevarlo a Venezuela a pesar de no haber surcado nunca el océano. Se guiaba por su instinto y por las pobres indicaciones que recibía de pescadores que ya habían hecho la misma travesía.

    Su sobrina, Teresa García, era la única mujer entre 170 hombres. A los 10 días de haber emprendido el viaje, una noche, una tormenta sorprendió a la tripulación. Teresa, también en conversación telefónica desde Caracas, cuenta la gran aventura de su vida a la que se sumó muy joven, poco consciente de los peligros que conllevaba cruzar el océano con tan escasos recursos. Pensaba que el viaje era mucho más corto y que se lo pasaría bien. Era la gran ingenuidad de quienes abordaron El Telémaco con muchas esperanzas y casi sin miedo.

    canarios ilegales cruzaron el Atlántico entre 1948 y 1952 en búsqueda de una vida más próspera. Los últimos supervivientes relatan un viaje lleno de penurias, sin agua ni comida y a merced de los temporales. Debían pasar la cuarentena en La Orchila, pero en pocos meses ganaban “fortunas” y se adaptaban con gran facilidad al país donde “todo era demasiado barato”.

    Es la misma historia pero contada en dirección contraria. Sucedió hace 65 años cuando los españoles se lanzaron al mar, aprovechando los alisios, los mismos vientos que ayudaron a Colón, para alcanzar una mejor vida. Bordeaban la costa africana hasta Cabo Verde y de allí se internaban en el océano hasta llegar a Venezuela. Casi siempre a La Guaira y Carúpano, aunque también llegaron a Margarita y a Trinidad. Era un mes de viaje que costaba unas 5.000 pesetas, una fortuna para la época. Sabían que pasarían trabajo, que casi siempre era suficiente para todos y que probablemente serían detenidos por la policía venezolana al llegar a tierra firme.

    Pero el riesgo valía la pena. La dictadura de Francisco Franco en España atravesaba su peor momento y en Canarias no había trabajo, ni mucho menos dinero. Muchas familias vivían del autocultivo y también llegaron a pasar hambre. Ajena a esa realidad de profunda depresión y miseria, Venezuela era entonces un país en el que la prosperidad estaba garantizada. Lo decían los primos, lo repetían los vecinos en las siete islas canarias. Apenas con un mes de trabajo, podían recuperar las 5.000 pesetas que debían pagar por el pasaje. El bolívar entonces tenía una cotización casi paritaria con el dólar estadounidense y la economía gozaba de un crecimiento interanual del 10%.

    Venezuela no era otra cosa que la tierra prometida y por eso los marineros y pescadores de las islas comenzaron a ver negocio en la organización de los viajes transoceánicos con hasta 200 personas a bordo de motoveleros. Los viajeros embarcaban con comida y agua calculada para 30 días. Casi todos llevaban sólo una pequeña maleta. Después de más de un mes de travesía, durante la cual muchos de ellos llegaron a afrontar peligrosos temporales, llegaban a Venezuela, la tierra de la que todos hablaban en Canarias, el país desde donde los emigrados enviaban grandes cantidades de dinero a sus familias.

    El Gobierno venezolano entendió las ventajas de la mano de obra española, dispuesta a trabajar en los campos en los que no querían operar los campesinos nacionales. Por ello, firmó un convenio con el Gobierno del dictador Francisco Franco para permitir la inmigración legal a partir de 1952. Pero hasta esa fecha, la clandestinidad era el único camino para alcanzar tierra venezolana. Fueron más de 120 barcos los detenidos. En Canarias se calcula que, por todas las vías, más de 12.000 canarios llegaron sin papeles a Venezuela.

    “Venían por los pueblos. Iban diciendo: pasaje a Venezuela por 5.000 pesetas. Allá consigues trabajo fácil y ya empiezas a mandar dinero rápido”, nos cuenta José Hernández, un canario que partió de La Gomera el 9 de agosto de 1950 en el barco El Telémaco hacia Caracas en conversación telefónica hace un par de años. José, con sólo 17 años, viajó con su padre y otros 169 inmigrantes. “Mi padre vendió una finca buena que tenía. Le pagaron 10.000 pesetas. Y dio 5.000 por su pasaje y 4.500 por el mío”, recordaba José, el más joven de los tripulantes de El Telémaco, en diciembre pasado, en Los Teques, donde vivió gran parte de su vida.

    Una dura travesía

    Santiago Jerez, patrón del barco, aceptó llevarlo a Venezuela a pesar de no haber surcado nunca el océano. Se guiaba por su instinto y por las pobres indicaciones que recibía de pescadores que ya habían hecho la misma travesía.

    Su sobrina, Teresa García, era la única mujer entre 170 hombres. A los 10 días de haber emprendido el viaje, una noche, una tormenta sorprendió a la tripulación. Teresa, también en conversación telefónica desde Caracas, cuenta la gran aventura de su vida a la que se sumó muy joven, poco consciente de los peligros que conllevaba cruzar el océano con tan escasos recursos. Pensaba que el viaje era mucho más corto y que se lo pasaría bien. Era la gran ingenuidad de quienes abordaron El Telémaco con muchas esperanzas y casi sin miedo.

    “Esa noche nos sorprendió una marea muy brava. Entraba agua por las escaleras. Con el temporal, no se podía ni ver la proa del barco. La gente se tuvo que refugiar en los camarotes. Las olas eran tan grandes que casi se llevaron a Cristóbal Suárez, que manejaba el barco, porque el timón estaba al aire libre. Los tripulantes tuvieron que amarrarlo para que el mar no se lo llevara mientras domaba ese barco”, recuerda Teresa desde su residencia en Caracas.

    La tripulación había llevado carne, patatas, arroz, garbanzos, gofio y bidones de agua dulce, pero casi nada sobrevivió al temporal. Entonces, el racionamiento que sufrían los tripulantes se hizo aún mayor. Uno de los viajeros de El Telémaco, Manuel Navarro, que años más tarde obtendría gran reconocimiento en La Gomera por el relato de su aventura, escribió unas décimas que recitaba de memoria durante muchos veranos a sus paisanos interesados por aquella aventura:

    “Seis patatas, no muy buenas,

    eran y no bien contadas,

    la comida destinada

    para el almuerzo y la cena,

    dejando profunda pena

    cuando fueron terminadas;

    pero en la desesperada,

    comimos sin poner freno

    gofio de gusanos lleno

    y platos de agua salada”.

    Después de la tormenta, adquirió tintes de tragedia. Los tripulantes comenzaban a enfermar y muchos de los viajeros comenzaban a tener diarreas y a vomitar sangre. Eran las consecuencias de la mala alimentación y la hidratación con agua salada.

    Cuando la situación comenzaba a ser trágica, El Telémaco vio la salvación. En medio de la ruta, coincidió con un petrolero que provenía de Venezuela. Hicieron señales de auxilio y gritaron por ayuda hasta captar la atención de la embarcación que les salvó la vida. Les regalaron varias garrafas de agua. Sabía a agua limpia, pura, no como la que traían de Canarias que sabía a gasolina porque los bidones no habían sido bien lavados. Los tripulantes del carguero le indicaron al patrón, perdido y desorientado, la ruta hacia las Antillas. En pocos días llegaron a Martinica, donde los locales, sorprendidos por la aventura de aquellos españoles famélicos, acudieron en su ayuda. “Aquellos negros nos salvaron la vida. Se corrió la voz de que andábamos casi sin rumbo y que escapábamos de la miseria en España y llegó media isla a ayudarnos y a llenarnos de comida, de fruta y de agua”, recuerda Teresa desde Caracas.

    El final del viaje ya parecía garantizado, y El Telémaco surcó un mar mucho más calmado hasta llegar a La Guaira. Allí, como ya muchos esperaban, los tripulantes fueron detenidos. Los acusaron de tráfico ilegal de personas mientras que la mayoría de los pasajeros fueron puestos en cuarentena en la isla de La Orchila.

    El gobierno del dictador Marcos Pérez Jiménez se quería cerciorar de que ninguno de los famélicos inmigrantes portara alguna enfermedad contagiosa. La prensa trababa las noticias en portada, “5 mil pesetas por venir a Venezuela pagaron 112 españoles a una organización fantasma”, publicaba El Nacional el 10 de enero de 1950 y “Con la libertad por brújula, popa a Franco y rumbo a Venezuela”, titulaba el mismo diario el 8 de septiembre de 1948.

    Venezuela, “la octava isla”

    Pasado el período crítico, todo resultaba muy sencillo en la Venezuela de aquellos días. “A mí todo me parecía baratísimo para la cantidad de dinero que se ganaba. El país era inmensamente rico. Yo ahorré en muy poco tiempo 10.000 bolívares, que eran casi 200.000 pesetas, una fortuna en España”, cuenta Teresa. Una fortuna con la que su compañero de viaje José podía comprar 20 fincas en La Gomera.

    Algunos viajeros de aquellos barcos regresaron a su tierra después de haber acumulado una buena cantidad de ahorros. A la vuelta, lograron construir una admiración colectiva en las Islas Canarias y si alguno regresaba tenía que recorrer todas las casas para contar la aventura. Eran los días en que Venezuela fue bautizada como “la octava isla”.

    Pero muchos otros como José Hernández y Teresa García, decidieron afincarse en Venezuela, formar sus familias y sus nuevas vidas. Fueron conquistados por aquella tierra moderna, en pleno desarrollo, y llena de gente amable, un país que, 65 años después, ya pocos reconocen. Ahora sus hijos y nietos son quienes se marchan huyendo de las colas, la escasez y la inseguridad. En el fondo, es la misma búsqueda: de la libertad y la prosperidad que también perseguían sus abuelos. Ellos forman parte de la nueva generación que regresa a sus orígenes para recordar que la vida también es un viaje de ida y vuelta.

    Tags : España, emigración, Venezuela, Canarias,
  • Efemérides 20 Abril 1976: Marruecos y Mauritania han ultimado su reparto del Sáhara

    Rabat y Nuakchott han acordado ejercer un riguroso control sobre la pesca del banco sahariano

    ABC, 20/04/2019

    París, 19 (Pyresa).- Tras la visita a Rabat del Presidente mauritano, Moktar Uld Dadah, y la firma de diversos acuerdos entre Marruecos y Mauritania, el Sáhara Occidental ha quedado repartido entre las dos naciones, quedando, como se esperaba la mayor y la más rica parte del territorio en poder de los marroquíes. No se ha respetado la antigua parcelación interior por parte de España y de Saguia el Hamra y Río de Oro, quedando incluso Bir Enzarán en poder de Marruecos.

    En relación con la anunciada « cooperación económica » y lo referente a las « aguas territoriales de la zona », ambos países desean crear, al parecer, un monopolio sobre la riqueza pesquera del banco sahariano, ampliando las aguas jurisdiccionales y utilizando los mismos métodos que el gobierno marroquí emplea desde que adoptó las 200 millas. Si esto se produjese, terceras naciones, especialmente España, por la vecindad de las islas Canarias, cuyos pescadores faenan desde la bahía del Galgo hasta Tarfaya -antiguo Cabo Juby-, se verían seriamente afectadas.
    Control pesquero

    El plan, al parecer, es, tras un riguroso control de la pesca, converti en bas más o menos obligatoria para las flotas pesqueras del puerto de Nouadhibou -Port Etienne- la playa del Aaiún, transformando sus instalaciones, y algún puerto marroquí del Sur.

    Esto perjudicaría los intereses canarios, ya que hasta ahora las flotas pesqueras extranjeras vienen teniendo su base principalmente en Las Palmas.

    También se proyecta con naciones extranjeras que faenan en aguas saharianas la constitución de sociedades mixtas, de una forma especial con coreanosm franceses y japoneses. Con estos últimos ya funciona una sociedad para la pesca en aguas marroquíes desde hace algún tiempo.

    Entre los acuerdos se estima que se ha firmado uno de tipo militar,, con carácter secreto, ya que el ejército mauritano, por su escasa potencia, no podría hacer frente por sí solo a futuros ataques del F.Polisario en la zona que ha pasado a su poder. Se sabe que fuerzas marroquíes continúan estacionadas en los territorios asignados a Mauritania, cuya presencia militar préacticamente se reduce a Dajla – Villa Cisneros- y La Güera.

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, Mauritania, España, Canarias, pesca,

  • Sukeina Ndiaye, la mujer que viste resistencia

    Lo primero que sientes al entrar en casa de Sukeina Ndiaye es una generosidad rebosante. Unas telas colocadas junto a la ventana dan calidez a la zona del salón, donde alfombras en tonos granates cubren el suelo. Sobre ellas, y en pequeñas mesas, dos bandejas: una con aperitivos y zumos; otra, con una tetera y cuatro pequeños vasos de cristal alineados, los kisan, listos para templar el paladar.

    Sukeina llegó a Tenerife en 1998. Viajó desde el campamento de refugiados de Tinduf, en Argelia, donde miles de saharauis sobreviven aún con la esperanza de poder regresar algún día a un Sáhara libre e independiente. Sukeina pasó 20 años de su vida en tierras argelinas. Las condiciones allí, cuenta, son “duras” y faltan muchas cosas materiales. Sin embargo, se siente “afortunada” porque no le tocó vivir en el Sáhara ocupado, un territorio, dice, donde los saharauis viven como extranjeros en su propia tierra. “No tienen acceso a sus riquezas ni a los recursos naturales. Y tienen que soportar vejaciones y humillaciones por ser saharauis”, señala.

    En noviembre de 1975, Marruecos invadió el Sáhara occidental, por aquel entonces colonia española. Pese a estar prevista la celebración de un referéndum de autodeterminación, España finalmente entregó el territorio a Marruecos y a Mauritania en un acuerdo ilegal no reconocido internacionalmente. Desde ese momento, el pueblo saharaui fue abandonado a su suerte.

    La familia de Sukeina vivía en el lado mauritano. En 1978, tras un golpe de estado en el país, cruzaron la frontera y se desplazaron a Tinduf. “Gracias a Dios”, comenta, “me tocó la parte de Mauritania. Ahí hubo una invasión, pero diferente a la que ha vivido la población saharaui a la que le tocó la parte ocupada por Marruecos”.

    Hoy, cuatro décadas después, reside en el sur de Tenerife, en el pueblo pesquero de Los Abrigos, donde asegura que nunca se ha sentido aislada. Al contrario, afirma, “cuando llegué a Canarias, me sentí en casa”. Ahora trabaja como intérprete de árabe en los juzgados del sur de la isla, en comisarías y en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Hoya Fría.

    Nunca se separa de su melfa, “la mejor bandera que podemos tener”, asegura. La melfa es el traje típico de las mujeres saharauis, una tela de unos seis metros de longitud que cubre todo el cuerpo hasta la cabeza. Vestirla aquí es su “seña de identidad”, una forma de recordar la lucha del pueblo saharaui y, en especial, la de las mujeres. Pero vestirla aquí es, también, motivo de comentarios machistas y racistas.

    Cuenta Sukeina que su forma de vestir se asocia en muchas ocasiones a una concepción “arcaica” de la mujer árabe y africana. La mujer saharaui, explica, es como todas las mujeres del mundo y se enfrenta a situaciones de machismo y de vulnerabilidad que pueden existir en muchos otros contextos. “Hoy las mujeres saharauis estamos luchando desde nuestra posición para acabar con el techo de cristal”. Ese, apunta, que también frena y limita a las mujeres europeas.

    Del mismo modo, su forma de vestir desata los prejuicios de muchas personas que perciben su melfa como algo amenazante o como sinónimo de radicalización. De hecho, son bastantes los casos en que Sukeina ha sido increpada o, en sus propias palabras, “humillada” solo por eso. “El hecho de que vistas diferente”, insiste esta mujer saharaui, “no te hace diferente al ser humano”.

    Pero ¿cómo combatir estas actitudes? Pues con algo tan sencillo como las palabras, dice Sukeina. “Hay muchas personas que no se pueden defender por la barrera idiomática, pero como yo puedo”, explica, “lo hago, no me callo”. De esa manera, pone de relieve la imagen tendenciosa que, a menudo, se tiene sobre aquello que es diferente o no se comprende (o no se quiere comprender). “A mi me indigna que la gente no espera preguntar o saber” el porqué de las cosas. “Ya lo dan por hecho”, lamenta.

    Para desafiar esos prejuicios Sukeina trabaja desde diferentes colectivos sociales de las islas como el Consejo de Igualdad de Adeje o la Asociación de Mujeres Africanas en Canarias. A través de estas plataformas, lucha por el entendimiento entre personas de diferentes culturas y reivindica la dignidad de todos los pueblos. Se siente una privilegiada por poder expresar sus opiniones y críticas libremente, aunque ese privilegio es también para ella una responsabilidad: “tengo la oportunidad de denunciar los atropellos que sufren los saharauis en la zona ocupada” y el “apagón informativo” de gobiernos y medios de comunicación.

    En ese sentido, Sukeina considera que el gobierno canario debería “dar un paso más serio” en su apoyo al pueblo saharaui, ya que, según ella, no todos los representantes públicos se implican de la misma forma. “Depende, no del partido, sino de la persona, de la sensibilidad que tenga”. No obstante, a su juicio, la sociedad canaria es “muy cercana” y empática con la causa saharaui. “Nos sentimos a gusto aquí, no cambiaría vivir en Canarias por vivir en otra parte”. “Solo”, añade, “por poder volver a mi hogar: un Sáhara libre”.

    *Esta pieza forma parte de la serie Voces de la diversidad.

    Fuente : Canarias3puntocero, 11 Abr 2019

    Tags : Sahara Occidental, Sukeina Ndiaye, Canarias, Frente Polisario, Marruecos,