Étiquette : colonialismo

  • Antonio Cubillo, un independentista canario.

    Tal al día como hoy 22 de octubre de 1964, se funda el Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC).

    El MPAIAC fue creado en Argelia por el abogado penalista canario Antonio Cubillo, expatriado voluntariamente en 1962 por motivos poco claros, pues se relacionó su marcha con delincuentes comunes de amplio historial, más que por causas políticas.

    Optó por una línea africanista, exaltando a los antiguos aborígenes de Canarias – guanches – llegando a conseguir en 1968 el apoyo de la extinta OUA, que declaró el archipiélago canario “territorio africano”, por la proximidad geográfica con este continente.

    En 1975 los servicios de inteligencia argelinos, cedieron el uso de Radio Argel a Cubillo y al MPAIAC, que inició emisiones de “La Voz de Canarias Libre”, pero tras la muerte de Franco, una delegación dirigida por Rafael Calvo Serer y Santiago Carrillo, visitó Argel solicitando de las autoridades argelinas el cierre de la emisora, aunque el gobierno de aquel país no lo hizo hasta dos años después.

    En noviembre de 1976, el MPAIAC inició su actividad terrorista en el archipiélago, al estallar un explosivo en Galerías Preciados de Las Palmas y, en marzo de 1977, otro en la terminal del aeropuerto de Gran Canaria, hiriendo a siete personas y anunciando una nueva bomba que obligó a desviar los vuelos al aeropuerto de Tenerife.

    La congestión aérea y la climatología, causó el mayor accidente aéreo de la historia, con 583 muertos, aunque Cubillo – asustado por el impacto mundial – negó la colocación de la bomba y achacó las muertes a los controladores y a la neblina reinante, pero el Tribunal Supremo en sentencia de enero del 2014, ratificó que la catástrofe aérea ocurrida en el Aeropuerto de Los Rodeos, fue consecuencia de la bomba colocada en Gando por el MPAIAC y calificó a Cubillo de “terrorista”.

    No obstante, la única muerte directa del MPAIAC fue la un artificiero de la policía, al desactivar una bomba en La Laguna -Tenerife – destinada a asesinar a un abogado local.

    En abril de 1978 Cubillo fue apuñalado en Argel y quedó inválido, siendo dictaminado por la justicia española que personas “sin determinar pero pertenecientes a servicios policiales españoles”, encargaron su asesinato, consiguiendo 150.253 euros al amparo de la Ley de Víctimas del Terrorismo.

    El movimiento canario, renunció a la lucha armada y en 1979 expulsó a Antonio Cubillo, por no coincidir sus planteamientos con la dirección.

    Cubillo continuó ejerciendo como abogado y en 2007, publicó un anteproyecto de “Constitución de la República Federal Canaria” en la que propugnaba el bereber como idioma oficial, el servicio militar obligatorio desde los 17 años para hombres y mujeres, la creación de las Fuerzas Armadas Guanches y una moneda que se llamaría el « áfrico ».

    Cubillo, falleció de muerte natural en diciembre de 2012, a los 82 años, en Santa Cruz de Tenerife y con él lo hizo también su movimiento.

     
     
    Tags : Canarias, Antonio Cubillo, MPAIAC, colonización, colonialismo, 
  • Hablan los padres de las independencias africanas

    “La lucha de liberación, que es la expresión más compleja de la vigencia cultural del pueblo, de su identidad y su dignidad, enriquece la cultura y le abre nuevas perspectivas de desarrollo. Las manifestaciones culturales adquieren un contenido nuevo y nuevas formas de expresión. Se convierten así en un instrumento poderoso de información y de formación política, no solamente en la lucha por la independencia, sino también en la gran batalla por el progreso”.

    Esa es una de las conclusiones a las que llega Amilcar Cabral, líder de la lucha de liberación de Guinea-Bissau y referente del movimiento nacionalista de la esfera lusófona africana, en relación con “El papel de la cultura en la lucha por la independencia”. El erudito e historiador burkinés Joseph Ki-Zerbó, recogió ese testigo de Cabral e intentó entender y explicar cómo se articulaba la cultura, más allá de la independencia política, en ese objetivo más amplio al que el bisauguineano había llamado “la gran batalla por el progreso”:

    “Este es el dilema para la mayoría de los países No-alineados: para consolidar su identidad cultural, se necesita una base económica. Pero, para crear una base económica que no desestructure la sociedad, se necesita una cierta estrategia cultural que corresponde trazar a los No-alineados”.

    Un expositor de la editorial Wanáfrica, con la colección de Pensamiento Africano en un lugar protagonista. Cedida: Wanáfrica

    Los escritos de Ki-Zerbo y los de Cabral son dos de los que se recogen en la colección Pensamiento Africano de la editorial Wanafrica, un esfuerzo por acercar las reflexiones de algunos de los personajes más importantes de las últimas décadas en el continente. Saiba Bayo, uno de los responsables de esta colección, explicaba en una entrevista a Wiriko: “La mirada de Occidente sobre África se realiza todavía desde el prisma del colonialismo. Esto era algo frustrante para nosotros pero no podemos seguir gritando y quejándonos. Había que hacer algo y teníamos que pensar en una estrategia radical y potente para no caer en el ridículo”. Una parte de esa estrategia es la divulgación de esos pensamientos de figuras destacables africanas del discurso político y social.

    La colección se presenta en una caja que alberga selecciones de textos de diferentes pensadores, la mayor parte de ellos relacionados con las luchas de liberación y, de manera, más genérica con los discursos de emancipación africanos. En esos volúmenes se encuentran las palabras del marroquí Mehdi Ben Barka, del martiniqués Frantz Fanon, del tanzano Julyus Nyerere, del bisauguineano Amílcar Cabral, del congoleño Patrice Lumumba, del ghanés Kwame Nkrumah o de los burkineses Joseph Ki-Zerbo y Thomas Sankara. Según los casos, los editores han escogido textos salidos de los discursos más famosos de estos líderes, fragmentos de sus obras de reflexión, artículos destacados o entrevistas en las que reflejaron sus pensamientos.

    “No podemos dejar que nos dividan y nos desorganicen. El hecho de que hable inglés no me hace inglés. Del mismo modo, que el hecho de que algunos de entre nosotros hablen francés o portugués no los hace franceses o portugueses. Nosotros somos africanos y nada más que africanos y solo podemos perseguir nuestro interés uniéndonos en el marco de una comunidad africana que no la Commonwealth ni la Comunidad Francoafricana pueden reemplazar”.

    Es uno de los fragmentos que Kwame Nkrumah pronunció en la conferencia internacional de los estados independientes de África, celebrada en Addis Abeba en mayo de 1963. Y es que el futuro de los Estados africanos, las relaciones entre ellos y la situación en la que debían quedar los vínculos con los antiguos colonizadores son algunas de las constantes de estas propuestas filosóficas e ideológicas.

    En todo caso, los opúsculos de estos padres del pensamientos contemporáneo africano van desgranando temas diversos además del todo lo que tiene que ver con panafricanismo y movimiento de los No-alineados o los pilares de las independencias. Esos discursos comparten una inequívoca voluntad inspiradora y de autoafirmación, como se hace evidente en el conocido como “Mensaje a la juventud africana” atribuido a Joseph Ki-Zerbó, en el que arenga a los jóvenes de la siguiente manera:

    “Invocar el pasado solo, el pasado simple, no demuestra nada para el presente ni el futuro, mientras que convocar un presente mediocre o calamitoso como testigo de cargo contra nosotros, puede cuestionar nuestro pasado y poner en duda nuestro futuro.

    Por eso, cada africana, cada africano, debe ser aquí y ahora un valor añadido.

    Cada generación tiene pirámides que construir”.

    La voluntad de proyectar hacia el futuro estas ideas también es una constante de la colección y buena muestra es el fragmento del discurso que Nyerere pronunció en 1997 en Accra, pero que hablaba sobre “La Unidad africana del siglo XXI” y en el que aseguraba como colofón:

    “La unidad no nos va a hacer ricos, pero hará más difícil el desprecio y la humillación de África y de su gente. Y, en consecuencia, va a incrementar la efectividad de las decisiones que tomemos e intentemos poner en marcha para nuestro desarrollo. Mi generación ha llevado a África a la libertad política. La actual generación de líderes y pueblos de África debe tomar la antorcha vacilante de la libertad, reavivar su llama y llevarla hacia adelante con su entusiasmo y su determinación”.

    Fuente : Wiriko, 30 oct 2019

    Tags : Africa, colonialismo, independencia, lucha, emancipación, libertad,

  • El reparto de África

    A finales del siglo XIX las potencias europeas ya habían dejado claras sus ansias de colonias y el único continente que estaba aún casi completamente libre era África.

    En los siglos precedentes el continente más ansiado había sido América, en el que España y, en menor medida Portugal, Gran Bretaña y Francia, habían tenido la voz cantante. Sin embargo, desde que Estados Unidos se independizara en 1776 y las colonias españolas y portuguesas se emanciparan en las primeras décadas del siglo XIX, América había empezado a dirigir su propio destino con algunas excepciones como las islas caribeñas y las Guayanas. El otro continente a colonizar, Asia, era sede de culturas milenarias, muy rica y ansiada desde época medieval. Pese a ello, la gran colonia asiática, la India, llevaba en manos británicas desde el siglo XVIII, y el resto del territorio o se mantendría neutral con obligación de beneficiar a los europeos y sus negocios (como China, Afganistán y otros) o eran potencias por sí mismas (como Rusia o Japón). Lo demás, Birmania, Indonesia, la Cochinchina y Oriente Próximo, ya estaban ocupados por británicos, holandeses, franceses u otomanos.

    Por tanto, a mediados y finales de siglo solo quedaba África por colonizar. Este continente en realidad estaba en gran parte inexplorado por los europeos. Solo se conocían sus líneas costeras mientras que parte del interior, de las selvas ecuatoriales y del desierto saharaui eran lugares incógnitos sobre los que llegaban noticias lejanas y no siempre ciertas. Así, comenzó primero la exploración del interior mediante expediciones que penetraron por los grandes ríos africanos, como el Níger y el Congo. Esto sirvió para un primer contacto con los pueblos nativos y para hacerse una idea de la enormidad continental. Además, contrariamente a la creencia generalizada, África era también un continente rico en muchas zonas y no montañoso y pobre como se creía anteriormente frente a la gran riqueza de América y Asia.

    Hay que destacar que había zonas costeras en las que los europeos ya tenían asentamientos. Los españoles llevaban siglos asentados en el norte de Marruecos y en Canarias, y los portugueses tenían factorías en el golfo de Guinea y en otras zonas del sur. Pero lo que se pretendía en el siglo XIX era mucho más que eso: era repartirse el continente como una auténtica tarta y para hacer valer sus derechos debían llegar antes a esos territorios que sus adversarios colonialistas en una carrera no exenta de tensiones que motivaron la celebración de cumbres internacionales para limar asperezas entre potencias. Las más destacadas fueron la Conferencia de Berlín en 1884 y 1885, en la que se hizo efectivo el reparto del continente; y la de Algeciras en 1906 para frenar la crisis de Marruecos entre Francia y Alemania como prelegómeno de la Primera Guerra Mundial.

    Por colores: británicas (rosado), francesas (azul), alemanas (verde azulado), italianas (verde), portuguesas (morado), belgas (amarillo), españolas (fucsia) y países independientes (gris). Las fronteras corresponden a los Estados actuales.

    Gran Bretaña y Francia eran las dos principales potencias del momento, en especial la primera, ya que París había salido perjudicada de su derrota en las Guerras Napoleónicas. Lo que intentaron ambas fue crear imperios gigantescos y continuos. En el caso británico de norte a sur de África, desde sus asentamientos de Egipto (en régimen de protectorado) hasta El Cabo, en Sudáfrica. Esta sería una enorme franja y además la más rica del continente, lo que garantizaría su posición como superpotencia mundial. Y casi lo consiguió ya que este imperio continuo solo se vio interrumpido por el África Oriental Alemana (actual Tanzania) pero solo hasta la Primera Guerra Mundial. Para compensar, los británicos poseyeron también grandes enclaves en otras zonas, como Nigeria, Ghana, Sierra Leona, Gambia y el norte de la actual Somalia. Era un gran imperio que le dio a finales del XIX muchas complicaciones, especialmente en Sudán (con la rebelión del Mahdi) y en Sudáfrica (con la guerra de los bóers). El dominio continental se vio completado con un dominio marítimo por medio de bases navales con las que controlaba el mar Mediterráneo, el golfo de Guinea y el mar Rojo además del importante Canal de Suez, con el que se comunicaba la metrópoli de manera más rápida con su imperio afroasiático.

    En el caso francés el intento fue crear un imperio de oeste a este del continente, pero fracasó debido a que los británicos ocuparon antes Sudán. Los franceses tenían bases ya en Senegal, en el oeste, y en la actual Djibuti, en el este. Unir ambos extremos fue imposible y estuvo a punto de provocar una guerra de consecuencias impredecibles cuando ambos ejércitos se encontraron en Sudán, la llamada crisis de Fachoda. Finalmente, los franceses retrocedieron y Gran Bretaña completó la ocupación de Sudán. A pesar de ello, los franceses tenían el segundo imperio en extensión, aunque claramente menos rico: todo el Sahara, Argelia, Túnez, gran parte de Marruecos, Gabón y el Congo francés, Costa de Marfil, Guinea, Madagascar y Djibuti. Una gran extensión, por tanto, en la que los franceses mimaron especialmente a su particular joya de la corona: Argelia, que se convirtió en una colonia de poblamiento.

    Las demás potencias llegaron más tarde al reparto y, por tanto, recibieron mucho menos que las anteriores. Alemania e Italia, que habían completado sus propias unificaciones en las décadas de 1870 y 1860 respectivamente, solo pudieron hacerse con algunos enclaves y en ningún modo crear imperios continuos. Alemania concretamente colonizó las actuales Tanzania (la espina de Gran Bretaña por cortar su imperio continuo), Namibia, Camerún y Togo. Italia poseyó gran parte de lo que hoy es Libia, Eritrea y casi toda Somalia hasta la Segunda Guerra Mundial. Sus intentos codiciosos de conquistar Etiopía (entonces llamada Abisinia) fracasaron y este país se mantuvo independiente hasta que fue ocupado por la Italia de Mussolini en 1936. Etiopía fue, junto a Liberia, los dos únicos países que lograron mantenerse neutrales cuando se dio el reparto. En el caso de Liberia, era Estados Unidos el garante de su independencia como lugar a donde iban emigrantes afroamericanos.

    Las potencias restantes eran menores: Bélgica, España y Portugal, pero aún así lograron territorios reseñables. Portugal, gracias a su alianza con Gran Bretaña, mantuvo territorios que ocupaba desde siglos antes y los afianzó, como Guinea Portuguesa (actual Guinea Bissau) y Angola y Mozambique, grandes colonias en el sur del continente que los portugueses intentaron unir inútilmente por la ocupación británica de Rhodesia y otros puntos entre ambas. Esto se completaba con las islas de Santo Tomé y Príncipe, en el golfo de Guinea, y de Cabo Verde.

    Bélgica por su parte tuvo solo una colonia, pero de un tamaño tan reseñable que la convertía en una codiciada joya: el Congo Belga, actual República Democrática del Congo (quizá estudiada en el colegio por los mayores de 35 años como Zaire). Era muy rica y el mismo rey Leopoldo se convirtió en su dueño tras su conquista. Allí estableció un reino de terror en el que se abusó gravemente de los nativos en un genocidio que ocupa las peores páginas de la Historia de Bélgica. A la muerte de dicho rey, dejó en herencia a Bélgica el territorio y la vida de los congoleños mejoró progresivamente.

    Para finalizar, España intentó recomponerse en África de la pérdida definitiva de sus últimas colonias ultramarinas tras la Guerra Hispano-Estadounidense. Sin embargo, logró solo migajas en el reparto y se le reconocieron derechos en el Sahara Occidental, Guinea Ecuatorial y una parte de Marruecos. Mientras que con el Sahara y Guinea no tuvo problemas, en el norte de Marruecos España se encontró con un avispero. Era una zona pobre y sin intereses económicos pero con tribus rifeñas que reaccionaron a la ocupación española de manera belicosa. La Guerra del Rif duró hasta 1925 cuando las tribus rifeñas fueron definitivamente derrotadas. Para la gestión de la parte marroquí, tanto España como Francia crearon sendos protectorados, para permitir a los nativos controlar los asuntos internos de Marruecos. Para más datos sobre el protectorado español en Marruecos, recomiendo visitar este artículo de este blog al efecto.

    Fuente : El blog de César MB, 5 jul 2014

    Tags : Colonialismo, Tratado De Berlin, España, Sahara Occidental, Marruecos,

  • Canarias, una colonia en Africa

    Una de las grandes mentiras que se repite con frecuencia, pero que no por ello llegará a ser verdad nunca es lo de que Canarias es territorio europeo. Los que peinamos canas y estudiamos en otros tiempos, en nuestros libros de texto se habla claramente de que Canarias era una colonia española, mas tarde se nos pasó a denominar posesión de España en África y ahora se nos llama islas ultra periféricas, que no sabemos que coño significa, pero que deja claro que no estamos en Europa. Por lo tanto, dejen ya de vendernos esa moto y asumamos la realidad geográfica que tenemos.

    Estamos donde estamos y la relación de las islas y los orígenes de su población son totalmente africanos, algo que tampoco discute ningún científico. Hoy seguimos siendo una colonia, circunstancialmente española, pero que pudimos ser colonia inglesa, portuguesa, holandesa o de cualquier otro país europeo, como fue el caso de Alemania que nos quiso ocupar o los Estados Unidos que también nos tuvieron en su punto de mira y podíamos ser una raya más en el tigre o un estado mas de la Unión.

    Esa es la realidad: Somos españoles, porque de tantos colonizadores europeos les tocó a ellos conquistarnos, pero que pudieron ser otros y ahora perteneceríamos a otra nación. Varias veces se han planteado movimientos de liberación para nuestra Nación Canaria, pero todos fueron reprimidos cruelmente por parte del estado opresor.

    Los europeos siempre nos han visto como una finca, que arriendan a quienes la quieren y por lo tanto y con el paso del tiempo Canarias se ha convertido en la triple C: Canarias Colonia Compartida, pero los españoles, ni de izquierdas ni de derechas nos niegan el derecho a ser Nación, ya hablamos de Pedro Sánchez cuando para el las nacionalidades son para vascos, catalanes y gallegos, pero es el mismo planteamiento que nos hizo el vende trapos de Rufián que coincide con el planteamiento de Sánchez, a Canarias ni se le tiene en cuenta, por eso me he cabreado muchas veces a lo largo de estos años, cuando veo a los independentistas canarios apoyando a los independentistas vascos y catalanes, ya son ganas de perder el tiempo, apoyando a quien nunca te apoyará a ti, pero esta misma consideración para Canarias la tenía gente como Carrillo o Ignacio Gallego, la visión que tiene el español de Canarias, sea de derechas o de izquierdas es el negarnos nuestro derecho natural y este es el que somos canarios.

    Ahora es Pablo Iglesias, cuya inteligencia se le supone, como el valor en el ejercito, el que se luce con su nuevo libro: « Repensar la España plurinacional », en este libro da un viraje al mapa territorial que hasta ahora se denominan « históricos » tales como Cataluña, País Vasco y Galicia los llama « naciones » junto a la « nación española ». Y las consideradas históricas son ocupadas por Castilla-León, Asturias y Cantabria. Y refiere, además, un tercer escalón formado por Andalucía, Comunidad Valenciana, Baleares y Canarias que estarían encasilladas dentro de lo que denomina « sentimientos populares » que no se podrían identificar con amplios sentimientos nacionales.

    Mira Pablito, no voy a entrar con tus argumentos con respecto a los territorios de España, pero con respecto a Canarias te diré que no tienes ni puñetera idea y haces el análisis como todo español: punto de vista del colonizador. Lo que tu escribas, lo que tu digas tiene el mismo valor que lo que dice Pedro o Rufián: colonialismo puro y duro. Te lo voy a dejar muy claro a ti y a los otros.

    Canarias desde 1960, en el Comité de descolonización se da una lista de una serie de países a los que considera colonias y aconseja emprender el camino para su Descolonización e Independencia. No estoy hablando de cuatro locos en la barra de un bar, sino de una organización que agrupa a todas las naciones del mundo mundial.

    Desde ese día y por si alguien tenía alguna duda, Canarias quedó catalogada como colonia y nunca se ha celebrado una reunión que reconsidere el tema y opine lo contrario. También la OUA en su reunión en Jartún reconoció por amplia mayoría la situación colonial de Canarias y su derecho a la Descolonización e Independencia.

    Esa es la autentica realidad y así nos han reconocido estas importantes asociaciones de países. La Nación Canaria es una colonia de España en África. No lo digo yo, es lo que han dicho las naciones del mundo, que desde luego tienen mas conocimiento que Padre Sánchez, Pablo Iglesias y Rufián. No me importa como tu me veas, sino como yo me siento.

    Fuente : Nación Canaria

    Tags : España, Canarias, colonialismo,

  • Mohamed VI contribuía en la financiación del colonialismo español en Ceuta y Melilla

    Entre los aspectos de la monarquía medieval marroquí se encuentra la hipocresía como elemento de base para cumplir las órdenes de sus señores imperialistas. Miente a su pueblo sobre la prsunta « liberación del Sáhara » y al mismo tiempo financia la colonización de Ceuta y Melilla ofreciéndole medios para que las ciudades españolas se prevean de la economía necesaria para prescindir de las subvenciones de Madrid.

    Fuente : El Mundo, 1 sept 2019

    Fronteras de España y Europa

    Es ominoso el silencio de Borrell, ministro de Sánchez, sobre el acoso marroquí a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla

    Aún le queda tiempo a Borrell, antes de incorporarse a su enésimo cargo público, de explicar su silencio, que dura ya 13 meses, ante la clausura irreversible de la única aduana terrestre entre España y Marruecos, decidida unilateralmente por la autocracia alauí el 1 de agosto del año pasado. Desde entonces, la importación de mercancías sólo se puede hacer a través del puerto de Beni Enzar, lo que supone de facto la asfixia del puerto de Melilla, pulmón económico de la ciudad, dejando sin efecto el acuerdo de 1956 entre Mohamed V y Franco, justo después de la independencia marroquí. Nada, salvo anunciar la creación de un grupo de trabajo bilateral, cuyos avances se desconocen, ha dicho Borrell. Aún.

    Ignacio Cembrero, desde El Confidencial, se ha convertido casi en el único periodista de la prensa española que informa con cierta asiduidad sobre el abandono gubernamental de sus dos principales enclaves en el norte de África. Porque el acoso no se reduce a Melilla. Afecta también a Ceuta.

    Desde la llegada al trono de la dinastía alauí en 1664, la reivindicación de las dos ciudades se convirtió en una constante política que sirve, igual que la del Sáhara Occidental, como elemento de cohesión interna frente a un supuesto Estado colonizador, ignorando conscientemente que Ceuta y Melilla son ciudades españolas antes de que Marruecos existiese como Estado. Cuando se quieren ocultar las miserias propias es fácil recurso echar mano de un enemigo exterior. Por eso, para que no trasciendan los vergonzosos contrastes entre la extrema pobreza de la población con los excesos de la familia real, la falta de libertades, el incremento de la represión en el Rif y el atraso de un país cuyos jóvenes no ven más perspectivas que una patera, Mohamed VI ha decidido celebrar sus 20 años de reinado anunciando el fin de la economía irregular (léase contrabando) entre ambas ciudades y Marruecos. Siendo absolutamente inaceptables las condiciones que sufren las porteadoras de Ceuta, la medida significaría su asfixia económica, objetivo último marroquí. Este estrangulamiento, explica Cembrero, « podría frenarse si, como hizo Canarias en 1991, renunciasen a ser puerto franco y solicitasen su ingreso en la Unión Aduanera Europea », lo que « convertiría sus fronteras en euro-marroquíes en lugar de hispano-marroquíes ».

    El silencio de Borrell, ministro de Sánchez, es ominoso. Más en un país (en proceso de disolución nacional) que en 1978 dejó abierta la posibilidad en su Constitución de ceder territorios si así lo decide una mayoría simple del Congreso (art. 94.1. c).

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, España, Ceuta, Melilla, colonialismo,

  • Argelia y su once de la Independencia

    La Segunda Guerra Mundial fue un parteaguas en muchos aspectos para la humanidad. Uno de ellos fue el fin del colonialismo en África; sobre todo Francia resintió la pérdida de sus colonias, y se aferraron a algunas de ellas tanto como pudieron. Argelia había sido parte del segundo Imperio colonial francés por más de cien años, hasta que en 1954 inició una de las guerras de independencia más brutales que había visto el continente africano. El Frente Nacional de Liberación argelino echó mano de todos los elementos y armas que tuviera para poder lograr su independencia, y curiosamente encontró en el futbol una de las más eficaces.

    Rachid Mekhloufi nació en Argelia, en la ciudad de Setif, que en 1945 había sufrido una brutal represión por parte de las fuerzas francesas. Mekhloufi se calificaba a sí mismo de apartidista, pero el recuerdo de lo que había vivido su ciudad sería vital para tomar decisiones después. Se mudó a Francia y su habilidad con el balón le consiguieron un contrato con el AS Saint-Étienne y una vida de la cual no podía quejarse, incluso formó parte del Ejercito francés. Pero en su país se libraba una guerra que no parecía tener claro ganador, y a la que muchos argelinos se unieron en un acto de patriotismo. El Mundial del 58 se acercaba, y Mekhloufi estaba contemplado para formar parte del seleccionado galo, hasta que aparecieron dos futbolistas y amigos suyos, argelinos, al término de uno de sus partidos.

    – Mañana nos vamos
    – ¿A donde?
    – A Argelia, a unirnos al combate de nuestros hermanos.

    No solo eran Mekhloufi, Mokhtar Arribi y Abdelhamid Kermali -los que convencieron a su amigo-, siete futbolistas más de la Ligue 1 francesa abandonaron sus equipos para ir a conformar la Selección de Argelia, un país que todavía no existía, aunque la huida de Mohamed Maocuhe tuvo un inconveniente y fue encarcelado por los franceses.

    Te puede interesar: Youcef Belaïli, del doping a figura de Argelia
    Durante cuatro años jugaron 91 partidos en países no afiliados a la FIFA -presionada por Francia, el organismo impuso duras represiones a quien jugara contra los argelinos- China, Rusia, Yugoslavia, Hungría, Bulgaria, Checoslovaquia, Vietnam… El objetivo era dar a conocer las causas independentistas de Argelia y recolectar fondos para los combatientes. Viajando en autobús, siendo recibidos como héroes por muchos, fueron el elemento propagandístico más eficaz del FNL hasta 1962 y la firma de los Acuerdos de Evian, que daban por concluida la guerra y proclamaban a Argelia independiente.

    El once de la independencia, como se le llamaba a ese conjunto, se disolvió y algunos regresaron a sus equipos en Francia. Mekhloufi fue uno de ellos. Al principio, como era de esperarse, el público recibió con recelo a quienes -a visión de algunos- habían traicionado a Francia, pero la técnica, la manera de jugar de los argelinos y el reconocimiento silencioso por sus acciones, les fueron granjeando otra vez el cariño de la gente.

    En 1968, poco antes del mayo francés, Saint-Étienne ganó la Copa de Francia con dos goles de Mekhloufi, y recibió el trofeo de manos del General Charles De Gaulle. El jefe de estado recibió al futbolista independentista diciendo ¡Usted es Francia! Un tanto crítico si De Gaulle seguía sin aceptar la independencia de Argelia o más como una manera de finiquitar el asunto, pero me quedo con esta segunda interpretación. Al final, los primeros hombres de los Zorros del desierto hicieron lo que pudieron por su país desde donde mejor podían hacerlo: el futbol.

    Por: Bernardo OV

    Fuente : Apuntes de Rabona, 19 jul 2019

    Tags : Fútbol, Argelia, colonialismo, FLN, guerra de liberación,

  • Cuando Madrid culpaba de los incidentes de Zemla al temor de los saharauis a que España les entregue al anexionismo marroquí

    El Gobierno colonial culpa de los incidentes de Zemla al temor de los saharauis a que España les entregue al anexionismo marroquí

    DOCUMENTO: Informe del Gobierno colonial del 22 de octubre de 1970

    Cuatro meses después de haber tenido lugar los incidentes de Zemla, los responsables de la seguridad del Gobierno colonial elaboran un amplio informe para explicar a sus superiores en Madrid las causas de la gestación del partido creado por Bassiri y el estallido de los disturbios. En este material se incluye documentación relativa a los años 1968, 1969 y 1970 con la que se pretende demostrar que las actividades del partido clandestino no les cogieron de sorpresa y que, por el contrario, estuvieron en todo momento al tanto de los movimientos del líder saharaui.

    Para los responsables de seguridad españoles en el Sáhara la principal causa del descontento saharaui es la inquietud de la población saharaui ante la posibilidad de que España vuelva a ceder a las presiones del anexionsimo marroquí y repita la jugada con la que en 1958 entregó Tarfaya a Marruecos.

    Fuente : Sahara Occidental, España, Marruecos, 17 de junio 1970, sublevación de Zemla, Mohamed Sidi Brahim Basiri, colonialismo,

  • Los nómadas y el petróleo – Final de un « gallup » saharaui

    Entre los jóvenes -incluyendo elásticamente en tan vaga denominación hasta los hombres de 40 años – no hay discusión. Todos esperan el futuro del Sáhara con apremiante ansiedad. La poesía del desierto, la familiaridad con las estrellas, el libre caminar por tierras infinitas, no les atrae lo más mínimo.

    Sobre esta cuestión puedo ser tajante. No he encontrado un solo joven, ni en la zona norte de la provincia, ni en la sur, que no espere con impaciencia la hora de alistarse como obrero en una empresa industrial del Sáhara.

    El desierto no era para ellos una manera de ser, una especie de seguna naturaleza poética compuesta de libertad, de vigor y valentía, sino un medio de vida poco satisfactorio. Son curiosos y desean saber. Su vicio es la radio. Y cuando Emhamad Uld Aumar me decía que el ideal de la felicidad era tun automóvil, como me decían Fudili Uld Chej Bucheraya y Mohamed Yarba y todos los jóvenes que preguntaba, ellos resumían perfectamente la situación moral del joven saharaui ante el provenir. Ninguno quiere abandonar el desierto. Pero todos querrían vivir mejor en él.

    Tags : Sahara Occidental, colonialismo, perforación, sondeo, petróleo, colonización española,

  • La independencia de Mauritania y las reivindicaciones marroquíes

    Declaraciones de Jacques Soustelle à « Sud-Ouest »

    Burdeos, 22 sept 1960.- El periódico « Sud-Ouest » publica unas interesantes declaraciones del ex-ministro del Sáhara, Jacques Soustelle, sobre la independencia de Mauritania y las reivindicaciones marroquíes.

    Tras señalar que el próximo 28 de noviembre nacerá como estado soberano e independiente « la República Islámica de Mauritania », subraya el hecho insólito de que este certificado de « madurez política » está siendo objeto de discusión no por parte de un Estado colonialista europeo, sino por « un Estado de los llamados « árabes », él mismo islámico e independiente : Marruecos.

    Recuerda Soustelle que Allal El-Fassi, entre otros ha reclamado muchas veces la anexión de Mauritania al Reino de Mohamed V, y que el gobierno marroquí, no contento de hacer suya oficialmente esta exigencia, ha comenzado una acción política concreta en este sentido. Y a continuación comenta :

    « Así se ha creado una situación muy pintoresca, en la que un país africano y musulmán ve que se le rechaza el derecho a ser independiente por aquellos mismos que atruenan al mundo con sus voces para exigir que la independencia sea otorgada a quien quiera que sea, como sea y con los magníficos resultados que se pueden constatar en el Congo, por ejemplo.

    Las reivindicaciones marroquíes sobre Mauritania no son más que un aspecto de una tendencia anexionista más general : se trata, para los marroquíes, de extender el imperio cherifiano hasta el Senegal, absorbiendo el Sáhara español, toda la parte occidental del Sahara francés (en conjunto el departamento del Saoura) y, en fin, Mauritania.

    Se fundan estas reclamaciones en bases históricas ? Si remontamos a los orígenes, estaremos obligados a dar la razón a los mauritanos cuando arguyen, no sin humor, que es su país el que debería anexionar Marruecos y no a la inversa.

    En efecto : son precisamente los moros, los bereberes islámicos Sanhaja, guerreros intrépidos y creyentes irreprochables, los que remontando el Sáhara hacia el norte en una extraordinaria campaña, crearon en el siglo XI un inmenso imperio que englobaba Marruecos, el oeste de la Argelia actual y toda la España musulmana. Se les llamaba el Murabitín, « los marabús » u hombres santos, que ha dado origen al nombre de la dinastía de los almoravides. Fundadores de Marrakech y de Tlemcen, reinaron surante un siglo sobre las dos orillas del Mediterráneo occidental, llevando el jefe de la dinastía el título sagrado de Emir (comandante) de los musulmanes. M. Mokhtar Ould Daddah, si quisiera seguir la trayectoria de sus ilustres predecesores, podría, pues, reivindicar Marraquex, Tlemcen y Sevilla, por lo menos, con tanta razón como Mohamed V reivindica Nouakchott y Atar ».

    En opinión de Jacques Soustelle, ningín título histórico significa gran cosa en estos confines saharianos, en los que confederaciones de tribus nómadas se hacen y deshacen en el curso de los siglos de la misma manera que las arenas movibles del desierto.

    Los objetivos marroquíes, añade, están dirigidos hacia puntos más tangibles : el carbón de Colomb-Béchar y el hierro de Garadjebilet, en el Sahara francés (con la esperanza, por otra parte, de encontrar petróleo en el valle del Sahoura) ; en Mauritania, el cobre de Akjouje y la colosal mina de hierro de Fort-Gouraud.

    El ex-ministro francés del Sáhara termina preguntándose si las Naciones Unidas darán la razón a Marruecos y rechazarán el reconocimiento de la independencia de Mauritania, « cosa muy posible en esta Asamblea, en donde, muy a menudo, la razón, la ignorancia y el prejuicio sirven de ley ». En este caso, asegura, surgirán desórdenes y se creará una nueva zona de peligro en Africa.

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, Mauritania, Francia, colonialismo, almorávides, almurabitún,

  • Aljanga, 20 de Mayo 1973: 16 hombres y una histórica decisión

    Por Bachir Lehdad

    Si crees en la libertad, no es aconsejable que creas al colonialismo.

    Es de cajón. El colonialismo español, a diferencia de otros incursores en la region del Magreb, llegó disfrazado de « visitante pacifico », y el pueblo sahraui, leal a sus principios, credos y costumbres le concedió el STATUS de huésped,y por tanto le convirtió en protegido y como tal, INTOCABLE, casi sagrado.

    Nuestro honorable huésped, traía regalos e intenciones, al puro estilo CABALLO DE TROYA; pues venia con la lección aprendida:  » a esos, desde el sur del rio NUN hasta la frontera norte de Nuadibú, no vayas con la fuerza. Son pacificos; pero celosos por su independencia y su tierra ».

    Asi es como el colonialismo español, pudo instalarse en el Sahra Occidental, a diferencia de Francia, Holanda e Inglaterra que fueron repelidos por la misma fuerza con la que habian llegado.

    Mas de 90 años,duró la broma del ilustre huesped. 53 años de los casi cien de presencia, le costaron a España, para dar por COLONIZADO todo el territorio, y no sin cruentos enfrentamientos armados ( cuando desveló por fin sus verdaderas intenciones), en los que no escatimó, junto con Francia, en bombardeos con la aviación de ambos paises ( recuerdese la fatidica operación ECOUVILLON ) practicando la regla-política de TIERRA QUEMADA. No hicieron distinción entre animales y personas. Una liquidación brutal e indiscriminada.

    Está de mas abordar, todo el proceso de de las siguientes etapas. En todo caso, seria conveniente enfatizar que solo con el engaño de los primeros destacamentos españoles, el asentamiento gradual y aparentemente pacifico, Eucuvillón y la politica del hambre, España pudo controlar el territorio y la población.

    El subconsciente sahraui, fué almacenando todas aquellas etapas, y las que siguieron hasta el 17 de junio del año 1970 en que salieron a pasear por las calles de las principales ciudades. Una vez mas, el disco duro sahraui tuvo que volver a almacenar este acontecimiento, serio y pacifico que fué reprimido, a base de fuego de la legión española y la policia territorial. El pueblo sahraui, con la manifestación de ZEMLA quiso sacudir el árbol, golpeando las ramas, en un aviso al colonialismo español que 90 lustros son casi cien años y que el tiempo del hospedaje caducó hace muchos años; desde el dia en que mostró su hostil interés.

    Visto lo visto, el subconsciente, saca de nuevo a la calle, esta vez, TODO.
    El 10 de mayo se piensa y el 20 del mismo mes se actúa. Esta vez se trataba de sacudir el árbol a partir del tronco, sin dejar de golpear las ramas: EL PUEBLO SAHRAUI QUIERE SU INDEPENDENCIA Y NO PARARA HASTA ARREBATARLA, muy a pesar de todas maniobras regionales, continentales e internacionales.

    El 20 de mayo de 1973, aquellos 16 jóvenes, cumpliendo la voluntad del pueblo se alzaron en armas y sacudieron el tronco del árbol colonial, plasmando con su esfuerzo el lema de combate y garantia de la independencia: CON EL FUSIL ARREBATAREMOS LA LIBERTAD.
    ¡ GLORIA ETERNA A L@S MARTIRES Y SAHRA LIBRE !

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, España, colonialismo, Ecouvillon, Aljanga, El Janga, El Khanga, 20 de mayo 1973, movimiento de liberación,