Étiquette : costumbres

  • Sahara Occidental: Tres tazas de té

    El blogger Recuerdos del Sahara nos invitó a compartir no una sino tres tazas de té porque, como dice la gente ahí:

    El primer té es amargo como la vida. El segundo es dulce como el amor. El tercero es suave como la muerte.

    Eva Moreno, que vive en El Aaiun, describe la experiencia completa de tratar de hacer un poco de té saharaui:

    “La primera vez que intenté prepararlo me salió fatal, bueno, la primera y la segunda y la tercera… No es que sea muy difícil pero hay tener maña para calcular bien la cantidad de té y azúcar y para hacer la espuma: se vierte el té de un vaso a otro desde cierta altura, y es fácil que se salga fuera y ponga perdida la bandeja. Se prepara en brasas (”jmar”) de carbón vegetal (”fajar”). A muchos les gusta añadirle hierbabuena, cominos y otras plantas cuyos nombres no recuerdo ahora. La bandeja con patas se llama “tabla”, la tetera “berred” y los vasos “kisan”. El té sienta muy bien cuando hace calor; en el mes de Ramadán, al ayunar se tiene a veces dolor de cabeza, sobre todo si la noche anterior no se tomó el té y se tiene esa costumbre, a eso se le llama “tener la cabeza de té”.

    Como con muchas culturas, la gente en Sahara Occidental han desarrollado ritos y una escena social alrededor del té y podemos imaginar el desierto, el cielo de una noche sin nubes, una luna llena y ¡una taza de té (o dos, o tres)! ¡Que lo disfrutes!

    Escrito por Renata Avila

    Traducido por Gabriela García Calderón Orbe

    Fuente : Global Voices

    Tags : Sahara Occidental, tradiciones, costumbres, té, hospitalidad, saharaui,

  • Antropología: Verano en la cultura del pueblo del Sahara Occidental

    La cultura del verano y sus ingredientes antropológicos, un factor más de identidad que define y diferencia el pueblo del Sahara Occidental de su entorno geográfico-cultural.

    Vídeo: Ali Salem Iselmu.

    La abuela sin agua en el desierto. Extractos del libro « La maestra que me enseñó en una tabla de madera », de Bahia Mahmuh Awah. Editorial Sepha-Última Línea.

    (…) Mi abuela Nisha fue una mujer que desde muy joven se curtió en los azotes e inclemencias de la naturaleza de la badia[1] y conocía perfectamente la geografía del territorio, su fauna y flora. Era el centro sobre el que giraba toda la familia, al quedarse viuda siendo aún joven y fuerte. Contaba mi tío Moulud que una vez la familia tenía su acampada en la región de Eselb, cerca de la localidad de Bir Enzaran, debía ser hacia el año 1971, y era un verano muy caluroso y fuerte en Tiris Central.

    Los hijos mayores de Nisha, Alati y Mohamed, prepararon sus dromedarios para traer agua desde muy lejos, lo que llaman los beduinos errualla[2]. El viaje en busca de agua a veces dura un día si los pozos no están lejos y a veces se complica la búsqueda y tardan más de lo previsto.

    Nisha se quedó con el resto de la familia y los dos nietos pequeños, mi primo Ehmoidilat y Muhamiyu, mi hermano, que fue criado de pequeño por la abuela. Pasados varios días no llegaba errualla y el agua que tenía la abuela se había ido agotando, a pesar de la severa racionalización que ella llevaba, intentando ganar tiempo mientras regresaban sus hijos con el agua.

    Pero el calor y su irifi[3] de smayem[4] podían con los más intrépidos y cautos, especialmente durante esa estación del verano, deshidratando los animales y poniendo en riesgo a sus amos. Los dos niños no cesaban de llorar para que les diera de beber y ella intentaba calmarlos con sorbitos en un vaso de los pequeños con los que preparamos el té para que no se deshidrataran. Finalmente decidió enterrar a los dos pequeños debajo de su amsakab[5] porque allí no llegaba tanto sol y siempre guardaba un poco de humedad. (…)


    [1] Campos verdes con pastos y agua en el desierto del Sahara Occidental y Mauritania.

    [2] En la cultura saharaui, errualla es la misión de búsqueda de agua para la familia que realiza uno o varios hombres a lomos de camellos.

    [3] Vientos que soplan con aire caliente en los veranos desde julio a agosto.

    [4] Aparición en el cielo de unas constelaciones en el verano, donde el calor alcanza sus máximas temperaturas dejando inevitables víctimas entre los animales y las personas.

    [5] Montura femenina del camello. Cuando se acampa sirve de armario en la jaima para guardar comida y enseres.

    Fuente: Generación de la Amistad Saharaui, 15/04/2019

    Tags : Sahara Occidental, escuela coránica, costumbres, hábitos, cultura, tradición, desierto, agua, sequía,