Étiquette : descolonización

  • Resolución de la Asamblea General de la ONU sobre el Sahara Occidental

    Septuagésimo cuarto período de sesiones

    Comisión Política Especial y de Descolonización (Cuarta Comisión)

    Tema 59 del programa

    Aplicación de la Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales

    Cuestión del Sáhara Occidental La Asamblea General,

    Habiendo examinado a fondo la cuestión del Sáhara Occidental,

    Reafirmando el derecho inalienable de todos los pueblos a la libre determinación y a la independencia, de conformidad con los principios enunciados en la Carta de las Naciones Unidas y en su resolución 1514 (XV), de 14 de diciembre de 1960, en la que figura la Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales,

    Reconociendo que todas las opciones disponibles para la libre determinación de los Territorios son válidas siempre que se ajusten a los deseos libremente expresados del pueblo de que se trate y sean compatibles con los principios claramente definidos que figuran en sus resoluciones 1514 (XV) y 1541 (XV), de 15 de diciembre de 1960, y otras de sus resoluciones,

    Recordando su resolución 73/107, de 7 de diciembre de 2018, Recordando también todas sus resoluciones y las del Consejo de Seguridad relativas a la cuestión del Sáhara Occidental,

    Recordando además las resoluciones del Consejo de Seguridad 658 (1990), de 27 de junio de 1990, 690 (1991), de 29 de abril de 1991, 1359 (2001), de 29 de junio de 2001, 1429 (2002), de 30 de julio de 2002, 1495 (2003), de 31 de julio de 2003, 1541 (2004), de 29 de abril de 2004, 1570 (2004), de 28 de octubre de 2004, 1598 (2005), de 28 de abril de 2005, 1634 (2005), de 28 de octubre de 2005, 1675 (2006), de 28 de abril de 2006, y 1720 (2006), de 31 de octubre de 2006,

    Subrayando la aprobación de las resoluciones del Consejo de Seguridad 1754 (2007), de 30 de abril de 2007, 1783 (2007), de 31 de octubre de 2007, 1813 (2008), de 30 de abril de 2008, 1871 (2009), de 30 de abril de 2009, 1920 (2010), de 30 de abril de 2010, 1979 (2011), de 27 de abril de 2011, 2044 (2012), de 24 de abril de 2012, 2099 (2013), de 25 de abril de 2013, 2152 (2014), de 29 de abril de 2014, 2218 (2015), de 28 de abril de 2015, 2285 (2016), de 29 de abril de 2016, 2351 (2017), de 28 de abril de 2017, 2414 (2018), de 27 de abril de 2018, 2440 (2018), de 31 de octubre de 2018 y 2468 (2019), de 30 de abril de 2019,

    Expresando su satisfacción por que las partes se reunieran los días 18 y 19 de junio de 2007, 10 y 11 de agosto de 2007, del 7 al 9 de enero de 2008 y del 16 al 18 de marzo de 2008 bajo los auspicios del Enviado Personal del Secretario General para el Sáhara Occidental y en presencia de los países vecinos y que hayan acordado continuar las negociaciones,

    Expresando su satisfacción también ante la celebración de nueve reuniones oficiosas convocadas por el Enviado Personal del Secretario General los días 9 y 10 de agosto de 2009 en Dürnstein (Austria), los días 10 y 11 de febrero de 2010 en el condado de Westchester, Nueva York (Estados Unidos de América), del 7 al 10 de noviembre de 2010, del 16 al 18 de diciembre de 2010 y del 21 al 23 de enero de 2011 en Long Island, Nueva York, del 7 al 9 de marzo de 2011 en Mellieha (Malta), del 5 al 7 de junio de 2011 y del 19 al 21 de julio de 2011 en Long Island, y del 11 al 13 de marzo de 2012 en Manhasset, Nueva York, para preparar la quinta ronda de negociaciones,

    Exhortando a todas las partes y los Estados de la región a que cooperen plenamente con el Secretario General y su Enviado Personal, y entre sí,

    Reafirmando la responsabilidad de las Naciones Unidas hacia el pueblo del Sáhara Occidental, Acogiendo con beneplácito, en este sentido, las gestiones del Secretario General y su Enviado Personal para encontrar una solución política mutuamente aceptable a la controversia que conduzca a la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental,

    Habiendo examinado el capítulo pertinente del informe del Comité Especial Encargado de Examinar la Situación con respecto a la Aplicación de la Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales sobre la labor realizada en 20191 ,

    Habiendo examinado también el informe del Secretario General2 ,

    1. Toma nota del informe del Secretario General2 ;

    2. Apoya el proceso de negociaciones que se inició con la resolución 1754 (2007) del Consejo de Seguridad y continuó con las resoluciones del Consejo 1783 (2007), 1813 (2008), 1871 (2009), 1920 (2010), 1979 (2011), 2044 (2012), 2099 (2013), 2152 (2014), 2218 (2015), 2285 (2016), 2351 (2017), 2414 (2018), 2440 (2018) y 2468 (2019), con miras a lograr una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que conduzca a la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental, y encomia al Secretario General y a su Enviado Personal para el Sáhara Occidental por sus esfuerzos en este sentido;

    3. Acoge con beneplácito el compromiso de las partes de seguir mostrando voluntad política y trabajando en una atmósfera propicia al diálogo, a fin de entrar en una fase más intensiva de las negociaciones, de buena fe y sin condiciones previas, observando los esfuerzos realizados y los acontecimientos ocurridos desde 2006, asegurando de este modo la aplicación de las resoluciones del Consejo de Seguridad 1754 (2007), 1783 (2007), 1813 (2008), 1871 (2009), 1920 (2010), 1979 (2011), 2044 (2012), 2099 (2013), 2152 (2014), 2218 (2015), 2285 (2016), 2351 (2017), 2414 (2018), 2440 (2018) y 2468 (2019) y el éxito de las negociaciones;

    4. Acoge con beneplácito también las negociaciones en curso entre las partes, celebradas los días 18 y 19 de junio de 2007, 10 y 11 de agosto de 2007, del 7 al 9 de enero de 2008 y del 16 al 18 de marzo de 2008 en presencia de los países vecinos y bajo los auspicios de las Naciones Unidas;

    5. Exhorta a las partes a que cooperen con el Comité Internacional de la Cruz Roja y a que cumplan las obligaciones que les incumben conforme al derecho internacional humanitario;

    6. Solicita al Comité Especial Encargado de Examinar la Situación con respecto a la Aplicación de la Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales que siga examinando la situación en el Sáhara Occidental y la informe al respecto en su septuagésimo quinto período de sesiones;

    7. Invita al Secretario General a que en su septuagésimo quinto período de sesiones le presente un informe sobre la aplicación de la presente resolución.

    Fuente : ONU, 16 oct 2019

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, ONU, IV Comisión, Asamblea General, descolonización,

  • ¿Canarias Libre e Independiente? ¡Sí! ¿Y Socialista? ¡También!

    A mi último artículo (22 de octubre de 2011. Otra vez la bandera) le han crecido los enanos por todos los costados. Presupongo por ello que el susodicho artículo debe ser medianamente razonable o no hubiera recibido leña – por cierto bastante irracional – desde las dos posiciones que en el mismo describía como extremas dentro del independentismo canario: “por un lado, las interclasistas que plantean postergar la lucha de clases a la consecución de la independencia y, por otro, las que contemplan la independencia solo como una vía necesaria para alcanzar una sociedad socialista” afirmando al tiempo que “mi posición siempre ha sido que Canarias es una nación colonizada y que, por lo mismo, la doble explotación que sufrimos por mano del Estado Español y por mano de su propia lumpenburguesía criolla dependiente, precisa de la unidad del planteamiento político liberador nacional y social, lo que se expresa bien con el lema de “Libre y Socialista”, ahora bien, dado que hace ya sus años que abandoné la militancia partidaria no estoy sujeto a más disciplina que la que mi propio pensamiento me dicte, me reafirmo en todos sus términos aunque trataré de clarificarlos como me solicitan algunos compañeros, y lo haré desglosando mis consideraciones al respecto:

    1.- No creo que ofrezca dudas el que un territorio africano como es el canario, invadido militarmente por una potencia europea que lo conquista tras una larga guerra de un siglo, sometiendo a la esclavitud a sus habitantes, imponiéndole sus leyes, explotando sus recursos y sin que sus habitantes tengan capacidad de decidir su status político ni su modelo económico es una colonia y, por lo mismo, con todo el derecho a su descolonización e independencia.

    2.- En política no existen ni milagros ni milagreros y tampoco cae maná del cielo. Sabemos perfectamente lo que es la ONU y hemos tenido muchas y muy crudas experiencias en cabeza ajena últimamente para creernos los cuentos de la “década de la descolonización” que, por cierto, feneció sin descolonización alguna que nos infunda alguna esperanza, a no ser que disfracemos de tales las “humanitarias” intervenciones en Serbia, Kosovo, Irak, Afganistán, Libia…. También conocemos la incapacidad histórica de España para sus descolonizaciones. Por ello no será por esa vía por donde logremos la independencia ni de nuestra patria ni de la de nadie. Habrá que ganársela y eso solo lo puede hacer la lucha del pueblo canario. La independencia no vendrá por evolución sino por revolución.

    3.- He mantenido y mantengo que la burguesía canaria, débil, fraccionada insularmente al no haber creado nunca un “mercado nacional” unificado, subsidiada, y por lo mismo sumisa al poder colonial que la sostiene, no será nunca la clase que encabece ese movimiento revolucionario y mucho menos lo será esa fracción de la misma, apenas un 0,2% de nuestra población (unas 4.000 personas) poseedora del 80% de la riqueza del Archipiélago, la mayor parte con sonoros apellidos de los conquistadores que se repartieron el botín que significaba Canarias. Tampoco lo será el centenar escaso de canarios que, según la Hacienda Española, superan los 10 millones de euros de capital declarado. Todo lo contrario. Todos ellos son los máximos interesados en el mantenimiento del poder colonial que les garantiza sus prebendas. Es en realidad una clase parasitaria y mendicante que se nutre de las dádivas metropolitanas o europeas y que ya tiene su genuina representación en el partido español PP y en el regionalista CC. La supuesta “Voz Canaria en Madrid” es en realidad “La Voz de su Amo Madrid” donde se postulan como un “remedio contra el independentismo” que es lo que, en realidad, son.

    4.- Tampoco nos acercan a la independencia los Editoriales de El Día que plantean un independentismo insularista, psicodélico y esquizofrénico mezclando las diatribas antigrancanarias con las llamadas a la insurrección nacional y con encendidas loas a la Legión o al Ejército y la Policía colonial, todo ello adobado con un cierto regusto franquista, ni las prédicas sabatinas a plana entera de antiguos líderes interclasistas en que se nos repite machaconamente la supuesta “Constitución” unipersonal que regirá nuestra independencia y se tilda a las manifestaciones en Tamarán del “Día de la Bandera”, en que la izquierda nacional planteaba un camino propio para la independencia y el socialismo, de herramientas con las que, textualmente, “El Gobierno español y sus servicios especiales están planeando maniobras para que fracase la convocatoria en Las Palmas” y no sigo más porque me avergüenzan las acusaciones y comparaciones que allí se establecen con “aventureros que les hacen el juego al neocolonialismo y fomentan guerras civiles” y otras lindezas similares (“Día Nacional de Canarias” -excepcionalmente en jueves- en El Día 20/10/11). Es un estilo que ya considerábamos periclitado pero, al parecer, hay independentistas que no han sabido o no han podido superarlo. Tampoco creo en neoprofetas que postulan un camino al más rancio y crudo estilo neoliberal gringo sustentado en un horizonte de mares de petróleo, trapisondas financieras y angélicos innovadores económicos. ¿Nos libraría esa independencia ultraliberal de la explotación que hoy ejerce, al amparo colonial, esa exigua minoría criolla? Mi opinión es que no, y que no mejoraría en absoluto la situación de explotación de las clases trabajadoras.

    5.- Sentado el hecho de que, como clase, la burguesía criolla no tiene como interés la consecución de la independencia y la formación del Estado Canario y que usa su pseudonacionalismo regionalista como elemento de presión en su negociación con la metrópoli, nos quedan las clases trabajadoras isleñas que constituyen la masa mayoritaria de nuestra población, desde los trabajadores asalariados a la pequeña burguesía que se separa muy poco de los asalariados y el campesinado cada vez más escaso y acorralado por un sistema de supuesto desarrollo en el que tiene muy poco papel que jugar. Es indudable que son las clases que más sufren la doble dependencia económica y política y la explotación que proviene tanto del amo colonial como del canario de servicio que se lucra de esa situación. En la práctica esa situación es potencialmente explosiva, con 328.700 parados (EPA. 28/10/11) y en progresivo aumento, de los que solo la mitad percibe prestaciones por desempleo; el 31% de la población en estado de pobreza; 140.000 familias que sobreviven con unos “ingresos” de 15 euros al día y una de cada cuatro familias canarias que no llegan a percibir 750 euros mensuales; más de 300.000 contratos de trabajo en precario, y Canarias inmersa en una crisis que ha convertido a gran parte de nuestras clases trabajadoras en un lumpenproletariado que sacrifica sus intereses de clase al puro y simple instinto de supervivencia. Este es el sector de la población a la que cualquier opción de la izquierda nacional tiene que dirigir su mensaje liberador explicando como la colonialidad por un lado y el injusto sistema social por otro son los responsables de esta situación.

    6.- Como ni niego ni renuncio al marxismo como un correcto método de análisis en que fundar una actuación política en Canarias, en el estado actual de desarrollo político-social hemos de considerar más las “fuerzas sociales” que la estructura de clases y su amplitud numérica. Encontramos que amplios sectores del proletariado –incluso del lumpenproletariado- de las clases medias y de la pequeña burguesía asumen las posiciones de clase de la burguesía criolla o de la derecha española más rancia por lo que no debe sorprender el triunfo del más retrógrado PP español en los procesos electorales en esta colonia. Tampoco puede sorprender que una parte considerable de las “fuerzas sociales independentistas” terminen apoyando posiciones regionalistas como las de CC o que sectores obreros presten su apoyo a soluciones de una manifiesta ambigüedad socialdemócrata y de probado españolismo como el PSOE. Por todo esto no es la amplitud numérica de cada clase social lo que determina su influencia política sino la cantidad de personas dispuestas a apoyar los intereses de esa clase aunque no pertenezcan a ella y eso viene determinado, además de por factores claves como la propaganda y la acción de los mass-media, por la alienación que el propio sistema crea para mantenerse.

    7.- Ya planteé mi criterio de que el acceso a la independencia supone una auténtica revolución. La puede plantear un colectivo político homogéneo, con las ideas estratégicas claras y con la organización suficiente para defenderlas y expandirlas. Este papel de inductor y director del movimiento revolucionario es el que tiene que desarrollar la imprescindible organización política de la Izquierda Nacional Canaria, y la labor hoy de los comprometidos ideológicamente con esa fuerza social es la construcción y fortalecimiento de la o las organizaciones que respondan a ese patrón de pensamiento, pero para llevar a cabo el proceso revolucionario es necesario que las clases sociales a las que objetivamente beneficia el proceso emancipador nacional y social se incorporen al mismo y eso solo se consigue desde la lucha ideológica en el seno mismo de todos los movimientos y procesos políticos y sociales que puedan vertebrarse en ese sector de nuestra población.

    8.- La aplicación práctica de esta última premisa es clara y simple. Optamos por la liberación nacional y social conjuntamente, lo que expresa popularmente el lema de “Independencia y Socialismo” y, consecuentemente, allí donde se concentre o se muevan las fuerzas sociales independentistas y/o las socialistas debe estar presente la Izquierda Nacional Canaria, con claridad y con firmeza, con sus símbolos y consignas nítidamente expresadas, diferenciada de otras posiciones más ambiguas y sin temor a confusiones ni a la confrontación ideológica. Esa es la razón por la que pienso que apoyar la manifestación “unitaria” de Tenerife en el Día de la Bandera era perfectamente compatible con apoyar la que en Tamarán celebraba separadamente la Izquierda Nacional al estimarlo así las organizaciones convocantes. Lo que no se puede es llamar a uniones anideológicas. No estamos unidos con los que preconizan un interclasismo difuso ni un ultraliberalismo agringado. Juntos sí, pero no revueltos decía en aquel momento y me reafirmo hoy. Somos nosotros los que tenemos que influir en el resto de las fuerzas sociales independentistas y no al revés. Tácticamente es una imposición ineludible para avanzar y no podemos temer a la “contaminación” pues sabemos que tenemos la fuerza que nos da la razón.

    9.- Esta reflexión no pasa de ser una invitación al debate que se hace imprescindible -muy extenso para la cabida en un simple artículo- sobre la táctica a seguir por la Izquierda Nacional Canaria pero también por el resto del independentismo y de las posiciones socialistas. Recordemos que sin fundamentos teóricos no hay avance y que en ese sentido seguimos teniendo importantes lagunas.

    Francisco Javier González

    Gomera a 10 de noviembre de 2011

    Fuente : Almacen independencia y socialismo

    Tags : España, Canarias, descolonización, socialismo,

  • Sahara occidental: las cosas claras – Carta abierta al director del diario El País (2007)

    Luis Portillo Pasqual del Riquelme

    Madrid, 18 de junio de 2007

    Sr. Director del diario EL PAÍS:

    Hoy, 18 de junio de 2007, se inician cerca de Nueva York las negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario establecidas en la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU de 30 de abril pasado. Ayer domingo, 17 de junio, EL PAÍS publicó, en la página 17, una crónica al respecto, de Ignacio Cembrero, titulada «Marruecos y el Polisario abren las negociaciones sobre el Sáhara»[1].

    Al igual que en mi artículo anterior[2] -que ustedes no quisieron publicar- considero obligado ahora hacer algunas precisiones y comentarios sobre la información contenida en la crónica arriba mencionada:

    1) España no descolonizó el Sáhara Occidental entregándolo a Marruecos y Mauritania, como señala el Sr. Cembrero. España, lisa y llanamente, abandonó (que no descolonizó) el Sáhara, dejando al pueblo saharaui en manos de los dos países mencionados. Marruecos bombardeó con napalm y fósforo, despiadadamente, a la población saharaui en plena huída, como acaba de publicar, una vez más, el número de junio de 2007 de la prestigiosa revista National Geographic España[3] (página 74), y como ha quedado descrito y denunciado en otras publicaciones. Este genocidio sigue hoy impune, como ha señalado Carlos Jiménez Villarejo, ex fiscal Anticorrupción, en El Periódico de Catalunya[4]. Si España hubiera descolonizado, como pidió la ONU ya en la década de 1960, la Cuestión Saharaui no seguiría todavía hoy pendiente en el Consejo de Seguridad de la ONU, ni se estarían celebrando las actuales negociaciones en Nueva York. España no asumió entonces sus responsabilidades legales y políticas, y el actual Gobierno –al igual que los anteriores- sigue sin asumirlas hoy.

    Salvo que se trate de un desafortunado… ¿desliz?, decir que España descolonizó el Sáhara Occidental en 1975 es una falsedad o una mentira y un intento de confundir y manipular a la opinión pública, algo que se viene practicando cada vez más y con menos vergüenza, como han señalado personalidades de la talla de José Saramago, José Luis Sampedro, Rosa Regás, José Vidal-Beneyto o Josep Ramoneda, o como simplemente sabe cualquier ciudadano medianamente informado.

    No, España no sólo no descolonizó el Sáhara Occidental, sino que los españoles –Ejército incluido- nos fuimos con el rabo entre las piernas; en un momento delicado y complejo, sí; pero no por ello hay que ocultar la verdad y tergiversar la Historia.

    Me temo que apenas se conoce el contenido de la “Moción consecuencia de interpelación del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, por la que se insta al Gobierno [de España] a la adopción de determinadas medidas para alcanzar una solución en el conflicto del Sáhara Occidental” (Diario de Sesiones del Senado.- Sesión del Pleno celebrado el martes, 17 de abril de 2007)[5]. En el debate de dicha moción –y hay otras muchas iniciativas parlamentarias, en Congreso y Senado, en las que se ha tratado ampliamente este tema- se habla bien claro de qué ha hecho España en el Sáhara, en Marruecos y por el pueblo saharaui, y de cómo se ha tratado este grave y vergonzante asunto. Que haya tenido que ser el Partido Popular (PP) quien al final “se haya llevado el gato al agua y se haya apuntado el tanto”, aunque sólo sea de boquilla –como en su día me dijo un miembro del Partido Socialista Obrero Español (PSOE)-, es, desde luego, una vergüenza para la izquierda. Pero le está bien empleado al PSOE, por irresponsable y miope, y por no querer asumir sus responsabilidades, ya que se reclama de izquierdas. (En cualquier caso, no debiera tratarse de “figurar” y de “apuntarse el tanto”, sino de apoyar real y políticamente al pueblo saharaui. Pero este es otro cantar).

    Sí, se miente y manipula de muchas maneras, y ustedes lo saben perfectamente: según que se publique o no; según dónde, cómo y cuándo se publica; y según qué se diga en la publicación, como en la crónica aquí comentada.

    EL PAÍS se ha negado a abrir un debate serio –y me estoy refiriendo a un debate de opiniones entre los propios expertos españoles, que no es mi caso- sobre la Cuestión Saharaui y, salvo circunstancias excepcionales –como “Abre tus ojos al Sáhara”[6], artículo éste que ha precisado el aval y la firma de más de medio centenar de profesionales de prestigio del mundo del cine para “merecer” ser publicado, y que constituye la excepción que confirma la regla-, ustedes han desviado conscientemente la atención hacia la posición del Gobierno marroquí –que usurpa y transgrede la legalidad internacional-, publicando fundamentalmente artículos de voceros de la torticera Monarquía alauita (Estado-delincuente para unos o simplemente país-invasor para otros). Pero claro, esto resultaba más fácil, más cómodo y más rentable. A costa, claro está, del pueblo saharaui, que parece importarle a ustedes bien poco.

    2) El hecho de que Rabat haya incluido en su equipo negociador a “un saharaui promarroquí, con la clara intención de demostrar que el Polisario no es el único representante de los saharauis”, no deja de ser una majadería suprema. Yo soy español –también ciudadano de la UE, no lo olvidemos- y en algunas cosas, como en la cuestión del Sáhara Occidental, no me siento representado por mi presidente de Gobierno, ni tampoco por el partido que lo sustenta (tampoco por el PP, claro está); ni creo que todos los españoles tengamos que pensar como el Sr. Zapatero o como el Sr. Rajoy. Afortunadamente.

    Pero además, según tengo entendido, el mencionado individuo (saharaui promarroquí) no sólo es un traidor a su patria y a su pueblo, sino también uno de los más afamados torturadores de la zona. De ser cierto esto, desde luego que añadiría problemas a la negociación.

    Todos sabemos qué métodos se utilizan para corromper y dividir; entre otros, una buena posición y unos buenos fajos de billetes a unas cuantos “significados”, y el paro y la miseria para los que les siguen, creyendo que también ellos van a alcanzar esas prebendas (algo que se podrá ofrecer a unos pocos, pero no a todo un pueblo invadido, ocupado, expulsado y masacrado). Traidores y miserables los ha habido, los hay y los habrá en todas partes. Y para el significado de la palabra traidor, me remito a las acepciones del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE).

    3) “El Polisario acude, además, con intención de denunciar la represión […] casi ignorada por la prensa europea”. Habría que añadir que EL PAÍS forma parte de la “prensa europea”. No se quejarán ustedes de que los teletipos de las agencias de noticias no les han venido informando puntualmente de esa brutal y persistente represión, así como de las reiteradas cartas de denuncia del presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) al secretario general de la ONU. Ustedes han dispuesto de esa información, ¿verdad? ¿Y la han publicado oportuna y adecuadamente?

    En España también sabemos mucho de esto, de cómo se portó la “prensa europea” y los Gobiernos de las “democracias occidentales” con la legítima y constitucional República española, y de cómo se la abandonó en las garras del fascismo (Ángel Viñas, entre otros muchos). Y ahora, nosotros hacemos lo mismo con la RASD y con el pueblo saharaui. ¡Hasta la hipocresía se ha convertido hoy en un valor rentable y cotizable en Bolsa! Habría que decir aquello de “pálpense la cartera, que suele estar a la derecha, en la chaqueta, al otro lado del corazón, que está a la izquierda”.

    Miren ustedes, yo soy un ciudadano de a pie, con escasísimo y costosísimo tiempo para dedicar unas horas a escribir estas míseras líneas. Quiero decir que no dispongo de los medios, estructuras e infraestructuras –ni mucho menos de los conocimientos, relaciones y documentos- de que ustedes sí disponen. Pero de un solo documento de la Agencia Sahara Press Service (SPS), fechado el 23/12/2006, extraigo –y es sólo una muestra- la siguiente información[7]:

    Desde la invasión marroquí del Sáhara Occidental en 1975, « hemos censado 4.500 saharauis capturados y luego mantenidos secretamente en mazmorras sórdidas, 322 de los cuales han estado así durante 16 años ». « Igualmente hemos contado durante este periodo 20.000 casos de detenciones arbitrarias y 250 asesinatos políticos contra militantes saharauis ». Las autoridades marroquíes « pretenden que están desarrollando los territorios ocupados mientras que sólo las infraestructuras de seguridad y represivas se encuentran en buen estado en El Aaiun ». « Los colonos marroquíes tienen todos los cafés y los comercios de la capital saharaui ocupada, mientras que los saharauis autóctonos están en su mayoría sin empleo, o se ven obligados a emigrar » para ganarse la vida. « Paralelamente a esta represión, las autoridades coloniales marroquíes organizan, financian y reclutan las redes de emigración clandestina a las islas Canarias », que sólo están a 100 km de las costas saharauis. « En un territorio totalmente rodeado por 160.000 soldados y miles de guardias y de policías, ¿cómo pueden funcionar las redes sin que haya complicidad, incluso apoyo directo, para empujar a los jóvenes saharauis a dejar su país? ». Y hay centenares de denuncias de este tipo. Los teletipos de las agencias que transmiten esas denuncias no paran de funcionar. ¿Por qué no se publica esa información?

    De modo que no veo porqué los saharauis van a ir a negociar con Marruecos hablando de arcángeles celestiales, si además, por descontado, la “prensa europea” hace mutis por el foro. Porque aquí, en nuestra España autonómica, de lo que se habla es de fútbol y de shows electorales, pero no de justicia ni de flagrantes injusticias, como la perpetrada contra el pueblo saharaui. Y ya está bien de esconder el rabo entre las piernas.

    ¿Tampoco recuerdan ustedes, por ejemplo, que Marruecos prohibió las visitas al Sáhara -para que no se viera ni se supiera- no ya de las ONGs judeo-masónicas-comunistoides-subversivas, sino incluso la visita de una delegación oficial del Parlamento Europeo? (I. Cembrero, 7/10/2006)[8].

    Y no entiendo porqué ese empeño de ustedes en calificar de “independentistas” a los saharauis, como si fuera un término peyorativo, cercano ya al de “terrorista”, que todo llegará en su momento. Pues bien, no hace tanto tiempo (22/01/2007), el propio diario EL PAÍS daba el siguiente titular (aproximadamente): “El VII Foro Social Mundial reivindica la independencia del Sáhara Occidental”. (El VII FSM se celebró este año en Nairobi, capital de Kenya, África). En otros términos, ¿no es bastante anacrónico que la última colonia de África tenga que reivindicar -¡en pleno siglo XXI!- su independencia? ¿Qué sucedió con las otras ex colonias, hoy naciones independientes? ¿No reclamaron su independencia? ¿Es que vamos a volver ahora –en el caso del Sáhara Occidental- a la “política de no-injerencia” (¡que ya quisiéramos!) como hicieron las “democracias occidentales” con la República española?

    4) “…El Polisario ha echado el resto para movilizar a sus partidarios en vísperas de la negociación y crear así un ambiente hostil a Marruecos intentando mostrar a la comunidad internacional que la calle está en su contra”.

    Miren ustedes, yo no soy Polisario (soy cartagenero), ni tampoco soy saharaui (aunque sí he pedido la nacionalidad saharaui, hace unas pocas semanas, en un acto simbólico celebrado en la Facultad de Ciencias de la Información –la de ustedes, los periodistas- de la Universidad Complutense de Madrid, acto que, s.e.u.o., ustedes silenciaron por completo; como también silenciaron –“prensa europea”- las primeras Jornadas de Apoyo al Pueblo Saharaui organizadas por todas -¡todas!- las universidades públicas de Madrid, celebradas en el muy céntrico y conocido Círculo de Bellas Artes de Madrid: Tres días completos, con un montón de excepcionales ponentes y cinco universidades conjuntamente. Eso –ni siquiera lo que allí se debatió- no era para ustedes noticia, ni siquiera noticia “cultural” (aquí podríamos añadir aquello de “¡Qué país!”). Como tampoco dedicaron una sola línea a las Jornadas celebradas algo más lejos, en la Universidad de Leeds, Reino Unido; ni a muchos otros actos de solidaridad realizados por toda nuestra propia geografía. Las noticias, ya se sabe, son los magnates, el reloj de Bush –con sus diversas secuencias-, el boicot del PP al Sr. Polanco, el triunfo del Real Madrid…, pero no el pueblo saharaui).

    Y a pesar de no ser saharaui, como digo, estos días, sin que nadie me lo haya pedido y sin “oro de Moscú”, yo –y otras muchas personas- también hemos echado el resto. Hemos escrito a los medios de comunicación, nos hemos manifestado en la calle, hemos ido a saludar al secretario general de la ONU a las puertas del Ministerio de Asuntos Exteriores, para recordarle a S. E. y al ministro Sr. Moratinos que el Sáhara no se vende, que Marruecos es culpable e invasor, y España responsable; y otras tonterías de esas que, ya sabe usted, solemos gritar los pancarteros y la gente de mal, el vulgo y el populacho en la calle para reclamar derechos, justicia, para recordar (¿dónde fue a parar la memoria histórica?) que nosotros fuimos la Metrópoli y los abandonamos, que estuvimos viviendo durante todo un siglo en su tierra y bastante bien, por cierto. Y ahora, si te he visto no me acuerdo. A mí, personalmente, me da asco y vergüenza. Debe de ser cosa de mi “talante”, que es lo que ahora se lleva.

    Pero además, debo aclarar que el pueblo saharaui no crea ningún “ambiente hostil a Marruecos”. Es todo lo contrario: Marruecos es quien ha creado no ya el ambiente hostil, sino quien ha invadido y ocupado el territorio saharaui; quien ha expulsado, torturado y “desaparecido” a sus gentes; quien les bombardeó con napalm y fósforo y quien prosigue su brutal represión. Vamos, que no es un Estado de Derecho ni de lejos. Así que pongamos las cosas en su sitio y hablemos “con propiedad”. Son ustedes periodistas, cronistas de la realidad; pero como se ve, también pueden ser –y no señalo a nadie en concreto- difusores de mentiras y silenciadores o censores de verdades como puños. Todos tendremos que mejorar mucho en nuestro trabajo.

    De otra parte, ¿no se moviliza aquí al personal, por ejemplo, para las elecciones (con tanto tranvía y tantas promesas que luego van a parar al cubo de la basura) y, también por ejemplo, para el fútbol (con grandes festejos en la plaza de Cibeles, baños en las fuentes públicas, caravanas de automóviles polucionando el ambiente con sus cláxones y su CO2?). Pues, de nuevo, pongamos las cosas en su sitio. ¿Es anormal y/o perverso que el Frente Polisario –representante legítimo del Pueblo Saharaui, reconocido por Naciones Unidas- movilice a su gente en vísperas de una negociación/chantaje que lleva ¡32 años! esperando? ¿Es que no movilizan el PP o el PSOE a los suyos cuando les interesa? Pues entonces, ¿de qué estamos hablando? ¿Qué mensaje se pretende transmitir? ¿Quien conforma ese lenguaje?

    Y también hay que repetir que mientras nosotros, los españoles, celebramos nuestros 30 años de democracia, ellos, los saharauis, han sido los grandes perdedores de esta “modélica” Transición, los grandes olvidados y abandonados, los condenados de la tierra, como escribiera Franz Fanon. Y la Transición estará incompleta –last but not least- mientras el pueblo saharaui no recupere su libertad y sus derechos –que otros les han robado-, mientras no haya un referéndum justo y transparente de autodeterminación, y mientras no se les reconozca y compense los estragos causados (“prensa europea”, ¿dónde estás?).

    ¿No movilizó acaso el Monarca alauita a sus huestes, incluyendo ignorantes, analfabetos y delincuentes –desviando así la presión interior y los intentos de golpe de Estado- con su Marcha Verde (del tándem Hassan / Kissinger). ¿A qué viene ahora escandalizarse, rasgarse las vestiduras –“prensa europea”- porque el Frente Polisario intente movilizar a un puñado de los suyos? ¿Les duele, les molesta a ustedes? ¿Les parece políticamente incorrecto? Pueden decirlo alto y claro, que aquí nadie les va a detener por eso, nadie les va a torturar, ni les va a “desaparecer”, ni les va a expulsar de su país, ni les va a bombardear con fósforo y napalm con “Mirage” franceses de última generación (que para algo está la venta de armas al vecino, ¿no?).

    Por otra parte, no se preocupen de que “los independentistas” saharauis nos engañen y manipulen a los españoles para echarnos a la calle. Nosotros eso ya lo aprendimos solitos, con el Dos de Mayo de 1808 o con la guerra de Irak. La calle, nosotros los españoles y ellos los saharauis, siempre estaremos con la legalidad internacional, a pesar de ser una legalidad bastarda o como quieran ustedes calificarla, impuesta por los poderosos (“Nosotros los Pueblos del Mundo…”, como reza la Carta de Naciones Unidas). Respetaremos -¡faltaría más!- lo que libremente decida el pueblo saharaui, pero no lo que impongan los poderosos por la fuerza o la mentira. Nos quema el Sáhara, como nos repugna la carnicería de Irak –con tantas armas de destrucción masiva y tanta invocación al Todopoderoso-, el desastre de Vietnam, los sabotajes a Nicaragua, Chile, la batalla de Argel, Timor Oriental, Queimada… ¿O es que ahora sólo va de OPAs?

    5) “El plan de autonomía para el Sáhara ofrecido [sic] por Marruecos descarta la independencia”.

    Pero, ¿quién es Marruecos para “ofrecer” nada? Si no es más que un invasor, un ocupante, una potencia colonial (la segunda; la primera fue España, que, bajo el famoso general, la convirtió en Provincia, concediendo a los saharauis el Documento Nacional de Identidad como españoles. ¡Vueltas da el mundo!).

    Si Marruecos “descarta la independencia” –y EE UU también, cuando, sin embargo, la quiere reconocer unilateralmente para Kosovo, porque le sobra el Consejo de Seguridad de la ONU-, el Derecho Internacional, por el contrario, la incluye total y absolutamente. Marruecos vuelve a pisotear así la legalidad internacional, una vez más. Al igual que hizo el régimen franquista (tan actual, al parecer) con los Acuerdos de Madrid de 1975, declarados nulos o ilegales por la ONU. Si Marruecos vuelve a obstruir el proceso de descolonización, que tenga por seguro que nos echaremos a la calle y reclamaremos de Naciones Unidas que aplique el Capítulo VII de la Carta.

    6) “EE UU, que se ha implicado a fondo […], también cree que el punto de partida de la negociación debe ser el plan de autonomía” [“ofrecido” por Marruecos].

    EE UU, no; el Gobierno de neocons y matones que hay allí, sí. EE UU se implicó ya hace mucho. Basta con leer la crónica de I. Cembrero (EL PAÍS, sábado 2 de junio de 2007, página 3)[9]: “Rabat se ofrece a acoger el mando militar de EE UU para África” (Gracias, Cembrero; también esto es “prensa europea”, aunque escasea). “EE UU dispone en Marruecos de una estación [base militar] en Kenitra de apoyo a la navegación de su marina de guerra y cuenta también con facilidades [sic] en tres bases aéreas, en Nouasseur, Sidi Slimane y Ben Guerir”. [No está de más recordar aquí, de pasada, el conjunto de bases que está construyendo EE UU en Irak para “quedarse”, explotar los recursos y “controlar” la región].

    Pero esas bases y esas “facilidades” están ahí desde hace bastantes años. ¿Y qué pintan ahí? ¿Nos lo cuenta la “prensa europea”? ¿Se lo cuentan a las poblaciones árabes? ¿Y a los saharauis?

    En este contexto, resulta obligado recordar un poquito más: Fue Henry Kissinger, el conocido estratega estadounidense, quien estuvo preparando con los marroquíes, durante varios meses (¿años?), en el Reino Unido, la Marcha Verde para invadir y ocupar el Sáhara. Esto tampoco se ha contado prácticamente nada en la “prensa europea” (Tomás Bárbulo, La guerra secreta del Sáhara Español). Y de esos polvos (generalmente desconocidos), ahora vienen estos lodos; y, como de repente, aparece ahora en la “prensa europea”, como si tal cosa, que “EE UU también cree que el punto de partida debe ser el plan de autonomía de Marruecos”. ¡Pero si llevan años pergeñándolo ellos, financiando a Marruecos, regalándole armas…! Creo (puedo estar algo equivocado y olvidadizo a las cuatro de la madrugada) que fue nuestro gran poeta –también exiliado, ¡cómo no!- León Felipe quien escribió aquellos versos: “Que no quiero que me cuenten más cuentos…”.

    Y ahora, con el pretexto –siempre hay alguno a mano- del terrorismo, surge como de la nada el AFRICOM, el nuevo mando militar del Imperio USA, anunciado por el Pentágono en febrero pasado: 500 militares estadounidenses –principalmente oficiales- con sus familias, que se instalarán provisionalmente en Stuttgart (Alemania) y se trasladarán a África en 2009 (previsiblemente a Marruecos, cuyos gobernantes se matan por conseguirlo). ¿Una maniobra más de EE UU y Marruecos para impedir la independencia del pueblo saharaui, además de, obviamente, la consabida amenaza terrorista…? Algo no cuadra en ese proyecto del Africom cuando se dice, desde EE UU, que existe la preocupación de que “los militares sobrevalúen sus capacidades, así como su labor diplomática en África y desarrollen actividades que no forman parte de su mandato”. A buen entendedor, con pocas palabras bastan. El documento, según informa I. Cembrero, recién publicado por el Centro de Investigación del Congreso de EE UU (CRS) se titula: “El mundo africano: los intereses estratégicos de EE UU y el papel de los militares de EE UU en África”. Convendría echarle una ojeada.

    Añadamos que el Muro del Desierto (2.000 Km, el mayor muro militar de la era moderna, dotado de alta tecnología y surcado por millones de minas) ha sido financiado por Arabia Saudita y EE UU. Con la expresión acuñada también en EE UU, podríamos decir aquí: “¡Es su seguridad, estúpido!”. El pueblo saharaui es de poco valor. Sin embargo sus recursos naturales están siendo negociados y saqueados a sus espaldas: fosfatos, pesca, arenas, calizas, materiales arqueológicos…y, probablemente, cuando lo decidan los estrategas imperiales, también gas y petróleo. Y si no, al tiempo. Así pues, no es pura casualidad que los gobernantes estadounidenses se alineen con la posición de Marruecos, o a la inversa. Y mientras se dedica tanta atención y esfuerzo a la I+D y a las patentes de las grandes empresas transnacionales, apenas se presta atención a investigar estas cuestiones sociales, políticas, geoestratégicas y de derechos humanos. Que investiguen otros.

    7) Menos mal que la crónica de Ignacio Cembrero aquí comentada deja un resquicio de esperanza: “El primer análisis independiente del plan marroquí, divulgado esta semana en Bruselas por el Grupo Internacional de Crisis, asevera que la oferta de Rabat es “claramente insuficiente””. No obstante, quedaría por interpretar las expresiones “análisis independiente”, “oferta” de Rabat y “claramente insuficiente” (¿seudónimo de “migajas”?).

    Bien, Sr. Director de EL PAÍS, por hoy no doy para más. Como le he dicho soy un simple ciudadano de a pie y mañana tengo que trabajar. He dedicado todo el domingo (nuestro día de “descanso”), con su noche incluida, a escribir esta Carta Abierta. Y, necesariamente, la redacción de estas líneas dejará mucho que desear, por lo que pido las disculpas pertinentes, a usted y a los lectores. Aunque, tal vez, también ustedes tuvieran que disculparse por su política escasamente informativa en relación con el pueblo saharaui y el Sáhara Occidental.[10]

    Seguramente, la “prensa europea” y los voceros de Marruecos lo hacen más despacio, con mayor reflexión y mejor redacción. Pero el tiempo apremia, sobre todo para los saharauis, y yo creo haber cumplido con mi propia obligación: Nadie me ha pedido estas líneas, salvo el silencio y la desinformación de los medios de comunicación, incluido el que Vd. dirige. Luego nos quejamos de que “¿Dónde están los “intelectuales”?” Pues en este caso, los intelectuales españoles más o menos versados en la cuestión saharaui -y no meros portavoces del Gobierno de Marruecos- a lo peor están teniendo que publicar sus trabajos en cientos de sitios de Internet porque la prensa escrita no dispone de espacio… Ya se sabe, a tanto el metro cuadrado… de publicidad rentable. Ha cambiado mucho el diario EL PAÍS desde que naciera con tan altos ideales, hoy bastante “desencantados”.

    Hace algunas horas, “la calle” era un estruendo de cláxones de automóviles festejando la victoria futbolística. A eso se dedicaba “la calle”, que es lo que conviene a los poderes fácticos. Los viandantes y automovilistas no se movilizaban por los derechos ultrajados de los saharauis, entre otras razones, porque a los poderes no le interesa. Esa es la sociedad “desarrollada” que estamos consiguiendo, la del ladrillazo y otros bromuros, la del piercing donde sea, como si no hubiera otros problemas más importantes que resolver. Pero así, España va bien. Los problemas se los dejamos a otros; y allá ellos.

    Debo terminar, y termino. Pero antes de despedirme y de que estas cuartillas vayan a la basura o a las múltiples CIAs de que disfrutamos, quiero desearle un único y buen deseo: Que un día, tarde o temprano, cuando el Pueblo Saharaui recobre sus libertades, quiera perdonar a los medios de comunicación sus “errores y omisiones” (“prensa europea”) y sepa ser con tales medios mucho, mucho más generoso de lo que los medios han sido con ellos, si es que lo han sido en modo alguno.

    Finalmente, autorizo aquí mismo a toda persona u organización que reciba esta Carta Abierta –no importa la forma o conducto por el que la reciba- a que la difunda al máximo, por cualquier medio, si así lo desea y si está básicamente de acuerdo con lo esencial de su contenido. Así podremos sortear un poco más los muros de silencio y desinformación impuestos por la generosa, valiente e independiente “prensa europea”.

    Envío copia de esta Carta Abierta al Director de Opinión y al Defensor del Lector de su periódico, a los Presidentes (saliente y entrante) de la Asamblea General de Naciones Unidas y a su Secretario General, así como también a las Asociaciones de Amistad y Solidaridad con el Pueblo Saharaui y a cuantas personas y organizaciones pueda interesar.

    Agradeciendo la atención prestada, reciba, Sr. Director del diario EL PAÍS, mis atentos saludos.

    Firmado: Luis Portillo Pasqual del Riquelme (Madrid)

    Notas

    [1] http://www.elpais.com/articulo/internacional/Marruecos/Polisario/abren/negociaciones/Sahara/elpepuint/20070617elpepiint_17/Tes

    [2] “La legalidad internacional no es una utopía” (mayo de 2007), publicado en: http://www.saharalibre.es/modules.php?name=News&file=article&sid=1127&mode=&order=0&thold=0

    [3] http://www.nationalgeographic.com.es/articulo.jsp?id=1330563

    [4] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=49253

    [5] http://www.senado.es/legis8/plenos/index.html , páginas 7102 a 7111.

    [6] http://www.elpais.com/articulo/opinion/Abre/ojos/Sahara/elpporopi/20070528elpepiopi_4/Tes

    A propósito de ese artículo, envié una Carta al Director, para su publicación, en el que rompía una lanza por los cineastas españoles, por su valentía y su apoyo al pueblo saharaui. Dicha carta (“Dar la Talla”) no fue publicada, pero puede leerse en: http://www.saharalibre.es/modules.php?name=News&file=print&sid=1106

    [7] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=43672

    [8] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=38914

    http://www.elpais.com/articulo/internacional/Rabat/veta/primera/visita/Parlamento/Europeo/Sahara/elpporint/20061005elpepiint_18/Tes/

    [9] http://www.elpais.com/articulo/internacional/Rabat/ofrece/acoger/mando/militar/EE/UU/africa/elpepuint/20070602elpepiint_3/Tes

    [10] La, en mi opinión, distorsionada política informativa de EL PAÍS concerniente al Sáhara Occidental fue motivo de queja, por mi parte, al Defensor del Lector, a quien dirigí la carta que puede leerse en: http://sahararesiste.blogspot.com/2007/06/aa-sr-defensor-del-lector-el-pais.html

    Fuente : Tlaxcala

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, España, descolonización,

  • Sáhara Occidental: carta abierta

    A LOS DIRIGENTES DE LOS PAÍSES LATINOAMERICANOS

    A LOS CIUDADANOS DE AMÉRICA LATINA

    Por cuarenta años, los saharauis han esperado por un referéndum para escoger libremente su futuro; durante ese ya largo periodo, pese al dictamen del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, en 1975, del informe de la Misión Visitadora del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, del mismo año, y de las reiteradas resoluciones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en las que se reconoce el derecho del pueblo saharaui a tomar sus propias decisiones a través de un referéndum; la comunidad internacional ha sido incapaz de obligar al Reino de Marruecos, ocupante de hecho de una parte significativa de las tierras del Sáhara Occidental, a facilitar la celebración del referéndum en cuestión.

    Durante esas cuatro décadas, los saharauis, encabezados por el Frente Popular para la Libe ración de Saguia el Hamra y Río de Oro (Frente Polisario), su representante legítimo, han fundado y consolidado una república democrática, reconocida por más de 80 países, con instituciones que trabajan por el bienestar de sus ciudadanos. En paralelo, han librado una larga guerra contra un ejército invasor apoyado por potencias europeas y por poderosas monarquías árabes; primero en el terreno militar, lo que hizo posible la liberación de una tercera parte del territorio de la nación saharaui y luego, a instancias de la ONU, en el campo político-diplomático.

    Como es bien sabido, más de 200.000 saharauis viven, alejados de su tierra y padeciendo tremendas dificultades, en los campamentos de refugiados en la región de Tinduf, Argelia, una de las zonas más inhóspitas del mundo. Otros tantos viven en las zonas ocupadas por Marruecos sometidos por un brutal régimen militar a todo tipo de violaciones de derechos humanos.

    Es preciso señalar que el Reino de Marruecos está expoliando los recursos naturales del Sáhara Occidental, especialmente los bancos de pesca y la mina de fosfatos de Bucráa, pero también ha actuado para propiciar la extinción de plantas y animales sin que la comunidad internacional tome medidas para evitar estas evidentes violaciones a sus propias leyes.
    Por lo señalado anteriormente, los que firmamos esta carta nos dirigimos a los dirigentes de los países latinoamericanos y a los ciudadanos de América Latina para expresar lo siguiente:

    1) Ratificamos nuestra solidaridad irrestricta con el valiente pueblo saharaui en su lucha por la independencia total de su patria.

    2) Denunciamos las constantes violaciones de derechos humanos por parte de las fuerzas policiales y militares marroquíes contra civiles desarmados saharauis en los territorios ocupados; especialmente manifestamos nuestra solidaridad con los presos políticos y muy en particular con los del “Grupo de GdeimIzik” en huelga de hambre desde el día 1 de marzo.

    3) Pedimos a todos los países de América Latina que aún no han reconocido a la República Saharaui, especialmente a Argentina, Brasil y Chile, que la reconozcan a la mayor brevedad. Y a Colombia y Perú que reanuden en el menor tiempo posible sus relaciones diplomáticas. Actos de esa naturaleza serían una gran contribución a la paz en la región del Magreb y a la independencia total de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

    4) Igualmente solicitamos a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y a la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) que consideren la posibilidad de invitar a la República Saharaui, única nación árabe que tiene como lengua oficial el español y el último territorio africano por descolonizar totalmente, como país observador en estos entes de integración regional.

    5) Expresamos nuestra solidaridad con el señor Ban Ki-moon, ex–Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, vilipendiado y agredido reiteradamente por el Reino de Marruecos como consecuencia de sus esfuerzos por facilitar una salida no violenta y apegada a la legalidad internacional del conflicto saharaui. Repudiamos especialmente la reciente expulsión del componente civil y administrativo de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) de los territorios ocupados.

    6) Exigimos al Reino de España que asuma, de una vez por todas, sus responsabilidades como antigua potencia colonizadora y actual potencia administradora de derecho de esa parte del territorio africano y que deje así de lado su tradicional posición marcada por la pusilanimidad frente a un tema que no le está permitido evadir.

    C.C.: -Secretario General de las Naciones Unidas

    -Presidente Pro Témpore y Secretario General de UNASUR

    -Presidente Pro Témpore de la CELAC

    -Parlamento del Mercosur (PARLASUR)

    -Parlamento Latinoamericano (PARLATINO)

    -Instituto de Políticas Públicas de Derechos Humanos del MERCOSUR
    (IPPDH)

    -Embajadores del Reino de España en los países de América Latina

    -Embajadores y representantes saharauis en América Latina

    Argentina

    Por el Comité de Amistad con el Pueblo Saharaui-Argentina

    Nora Podestá

    Bolivia

    Por Bolivianos Solidarios

    Ximena Flores

    Chile

    Por Asociación Chilena de Amistad con la RASD

    Esteban Silva Cuadra

    Sergio Aguilo Melo

    Por FIEMA

    Sergio Rodríguez G.

    Alejandro Toro

    Colombia

    Por ACOLPS, Asociación Colombiana de Amistad con el Pueblo Saharaui

    Katheryne Aldana Villalobos (Representante Legal)

    Ecuador

    Por la Asociación Ecuatoriana de Amistad con el Pueblo Saharaui

    Germán Rodas Cháves

    Susana Peñafiel Acosta

    Por Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y

    Desarrollo (PIDHDD Regional)

    Pablo A. de la Vega M. (Coordinador Regional de la PIDHDD)

    México

    Por AMARAS, Asociación Mexicana de Amistad con la República Saharaui
    Elizabeth Haro Rivera

    Perú

    Por ASISAHARAUI-PERU, Asociación Internacional Amigos del Pueblo Saharaui

    Michel Azcueta (Presidente)

    Por Asociación Cultural Peruano Saharaui

    Víctor Segovia

    Héctor Cacho Rodríguez

    Uruguay

    Por la Asociación Uruguaya de Amistad con la República Saharaui

    Emiliano Gómez López (Presidente)

    Ernesto Domínguez Amaral (Vicepresidente)

    Venezuela

    Por ASOVESSA, Asociación Venezolana de Solidaridad con el Sáhara

    Gustavo Hernández Salazar (Presidente)

    Marisol Formoso (Vicepresidenta)

    Por la Red de Cristianos Solidarios con el Pueblo Saharaui

    Nery de Briceño (Presidenta)

    Neglest Medina

    Por Fundación FIDEGEP

    Juan Iglesias (Presidente)

    *SPS

    Sahara – loqueSOMOS

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, descolonización,

  • EEUU descubre el papel de Juan Carlos de Borbón en la entrega del Sáhara Occidental a Marruecos

    Documentos desclasificados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos destapan el papel que jugó Juan Carlos de Borbón en la entrega a Marruecos del Sáhara Occidental

    Un informe jurídico de Naciones Unidas ratifica el hecho de que el Sáhara Occidental no está administrado por Marruecos, sino que la potencia administradora es España. Por tanto, según la ONU, ¿está Marruecos ocupando territorio español? Pueden consultar el informe AQUÍ

    El Reino de España, con su Jefe del Estado a la cabeza, tiene una responsabilidad con el Sáhara Occidental que va más allá de lo sentimental porque, legalmente, el territorio continúa perteneciendo a España y no a Marruecos. Hay un aspecto que en nuestro país se ha pasado por alto: la ONU declaró nulos los Acuerdos de Madrid de 1.975 firmados por Juan Carlos de Borbón por los que se cedía la administración del Sáhara a Marruecos y Mauritania. Esta nulidad es la que provoca que el territorio se encuentre aún entre los dieciséis territorios no autónomos supervisados por el Comité Especial de Descolonización de la ONU.

    Sin embargo, la responsabilidad de España en la entrega a Marruecos del Sáhara Occidental va más allá. El medio ecsaharaui.com ha estudiado los documentos desclasificados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos en los que se destapa el papel que jugó Juan Carlos de Borbón en un hecho contrario al derecho internacional. La decisión adoptada por la CIA de desclasificar casi un millón de documentos ha permitido conocer muchos aspectos de este hecho.

    En el año 1979 Marruecos estaba perdiendo la guerra contra el Frente Polisario hasta que varios países, entre ellos España, decidieron ayudar a Hassan II: Estados Unidos, Francia, España y Arabía Saudí. Todo esto fue posible gracias a las buenas relaciones del rey marroquí con Henry Kissinger, consejero de seguridad nacional de los Estados Unidos y con los Saud de Arabia Saudí.

    Según El Confidencial Saharaui, en agosto de 1975, el Departamento de Estado de Estados Unidos aprobó un proyecto secreto de la CIA y financiado por Arabia Saudí para arrebatar el Sáhara Occidental a España. En medio de la Guerra Fría, el territorio era vital desde un punto de vista geoestratégico y, sobre todo, por los recursos naturales de los que dispone. En octubre del mismo año, la inteligencia militar española informó a Franco del plan de los Estados Unidos.

    Una vez que Hassan II anunció la Marcha Verde, tras rechazar el Tribunal de Justicia de la ONU las pretensiones de Marruecos sobre el Sáhara, Juan Carlos de Borbón, aún príncipe pero heredero del dictador, se negó a aceptar una nueva Jefatura del Estado interina porque, entre otras cosas, pretendía tener poderes absolutos sobre el Sáhara.

    Tras el fallido viaje de José Solís a Rabat, donde no pudo frenar la Marcha Verde, Juan Carlos de Borbón se hizo cargo de la Jefatura del Estado. Se mostró preocupado por la situación del Sáhara, sobre todo porque aún estaba demasiado reciente la Revolución de los Claveles portuguesa y no quería que algo parecido sucediera tras la muerte de Franco.

    En su primer Consejo de Ministros, Juan Carlos de Borbón manifestó su intención de ponerse al frente de la situación del Sáhara, pero no informa al Gobierno de Arias Navarro de que había enviado a Washington a Manual Prado y Colón de Carvajal para hablar con Henry Kissinger e intentar evitar una guerra colonial que podría traducirse en una revolución por la que perdiera su corona. Según El Confidencial Saharaui, Kissinger aceptó mediar con Hassan II y se firmó un pacto secreto por el que Juan Carlos de Borbón entregaría el Sáhara a Marruecos a cambio del total apoyo político de los Estados Unidos a su Jefatura de Estado.

    Tras la Marcha Verde, el 12 de noviembre de 1975 se produjo la Declaración de Madrid por la que se entregó el Sáhara a Marruecos y Mauritania.

    De todo este proceso, controlado por la CIA y el Departamento de Estado de los Estados Unidos, nadie supo nada. Juan Carlos de Borbón movió los hilos a través de sus hombres de confianza.

    Desde el año 1979 Marruecos ocupa y administra el territorio a pesar de no figurar como potencia administradora en la lista de la ONU, ya que Naciones Unidas jamás lo ha considerado como tal. Así quedó establecido en el año 2.002 por un informe jurídico firmado por Hans Corell, secretario general adjunto de Asuntos Jurídicos de Naciones Unidas. Por tanto, el Sáhara Occidental sigue siendo territorio español. Legalmente y en base al derecho internacional España es la potencia administradora y, por tanto, está permitiendo que una nación extranjera ocupe ilegalmente el territorio.

    Diario 16, 8 ago 2019

    Tags : Sahara Occidental, Sahara español, Marruecos, España, descolonización, Juan Carlos de Borbón, traición, Estados Unidos,

  • Restos del Imperio Español III: El Sáhara Occidental

    Mucho se oye hablar del Sáhara Occidental en los medios. Dicho territorio fue colonia española durante muchos años hasta que, en 1975, se acometió una auténtica chapuza y muestra de cómo no se debe hacer una descolonización.

    Antes que nada, y como en los artículos anteriores de esta tríada “Restos del Imperio Español” deben centrarse geográficamente para comprender qué pasó y qué pasa en ese territorio llamado comúnmente Sáhara Occidental.

    El Sáhara (o Sahara) es el mayor desierto del mundo con más de 9.000.000 de km² de superficie (bastante más grande que Brasil y un poco más pequeño que China, para que se hagan a la idea). Separada la zona mediterránea de África de la llamada África subsahariana, de clima tropical. Así, puede decirse que separa también dos formas de vida y etnia muy diferentes. Al norte habitan pueblos descendientes de la conquista árabe y nativos como los bereberes, los egipcios y los nómadas Tuareg, entre muchos otros. Al sur del desierto ya comienza el África negra, con personas de etnias negras (como ven, evito la palabra raza ya que soy de los que, como el gran Einstein, piensa que sólo hay una raza: la humana).

    Por tanto, el Sáhara es más que un desierto, es una frontera elástica que, si bien diferencia unos pueblos de otros, también los une mediante históricas rutas que lo cruzaban y cruzan semanalmente a pesar de la dureza climatológica de este inmenso territorio.

    Pues bien, en su zona más occidental, lindante con el Océano Atlántico pero con el mismo clima desértico, se sitúa un territorio que en época colonial se denominó Sáhara Español y, desde 1975, Occidental por su situación geográfica.

    El Sáhara Occidental es un territorio bastante grande, tiene 266,000 km², aunque dentro de la inmensidad del desierto se ve que es sólo una pequeña fracción. Aún más insignificante es su población, difícil de calcular por la situación política del país pero calculada en torno a unos 513.000 habitantes. Ambas cifras nos dan una densidad de población mínima, de menos de 2 habitantes por km².

    Una vez introducido el Sáhara Occidental en términos generales, ¿Por qué lo he incluido como último artículo de “restos del Imperio Español” si claramente no pertenece a España ni de facto ni, como esas olvidadas islas de Micronesia, legalmente? Me explicaré.

    El Sáhara Occidental fue colonia española como todos sabemos pero su descolonización tuvo tantos errores que está lleno de dudas su estatus actual y hay varias interpretaciones.

    España a finales de 1975 se enfrentaba a varios frentes. El dictador Franco agonizaba y tenía al país pendiente de su sucesión con un Gobierno que debía enfrentarse cada vez a más protestas reclamando democracia, huelgas y atentados de ETA y el GRAPO. Y aparte de todo ello, Marruecos reclamaba el Sáhara como parte de su territorio y al final apostó todo a una baza: una marcha de civiles que penetró por varios puntos en la colonia española, la que pasó a la Historia como la Marcha Verde.

    España finalmente decidió dividir el territorio y repartirlo entre Marruecos (parte norte) y Mauritania (zona sur) y retirarse a lo largo de 1976. Marruecos no aceptó la partición y comenzó una guerra con Mauritania para apoderarse de todo el país. Por otro lado, la población saharaui, que había reclamado la independencia para crear su propio Estado, tampoco aceptó la partición y, menos aún, la soberanía marroquí, país que nunca antes había tenido control de esa zona del Sáhara por lo que sus motivos de anexión eran puramente expansionistas y no culturales o históricos.

    Así, los saharauis proclamaron la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y su propio ejército, el Frente Polisario, se enfrentó a Marruecos y Mauritania. España ya se había retirado de forma efectiva del territorio dejando a su suerte a la población saharaui.

    Desde entonces, Marruecos se ha hecho con gran parte del territorio ya que Mauritania se retiró de la zona sur. La RASD controla sólo una franja en la zona este, sin ningún interés estratégico o económico al ser la más pobre (aunque el Sáhara Occidental sólo es interesante económicamente por sus yacimientos de fosfatos que, evidentemente, controla Marruecos). La gran mayoría de los saharauis se refugiaron en Argelia, en los campos de Tinduf, en circunstancias muy duras.

    España, como antigua potencia colonizadora, sólo ha reclamado la posibilidad de hacer un referéndum para esclarecer la situación del territorio. La ONU incluyó al Sáhara en su lista de territorios no autónomos bajo supervisión del Comité de Descolonización. Y mientras tanto, Marruecos ha ido ocupando con colonos marroquíes el país en vista de un posible referéndum por lo que el número de residentes marroquíes ha ido aumentando en el Sáhara paulatinamente. A ello se suma el aislamiento de la zona de la RASD por la construcción de un inmenso muro que divide el país en dos.

    Según el Derecho Internacional, el Tratado de Madrid que decidió la partición del Sáhara Occidental, fue ilegal por lo que, internacionalmente, no debería ser válido. Además, un asesor de la ONU consideró en su día que España legalmente aún era la potencia colonizadora debido a dicha ilegalidad del Tratado de Madrid. Así, por el Derecho Internacional, España aún debe atender el Sáhara como territorio al que, de iure, aún no habría dado la independencia. Es por ello por lo que he incluido al Sáhara en este artículo y también porque considero que España debe a los saharauis la posibilidad de vivir en su propia nación sin estar sometidos a una potencia extranjera después de haber dividido su país de una forma que la Historia ya considera una de las peores descolonizaciones realizadas.

    Publicado 12th October 2012 por César Martínez Ballesteros

    Fuente : El blog de César MB

    Tags : Sahara Occidental, España, Marruecos, descolonización, autodéterminación,

  • La cultura saharaui. Una cultura milenaria en un contexto conflictivo

    El Sáhara Occidental se corresponde con la antigua colonia española del mismo nombre y está situado en el reborde atlántico del gran desierto del Sáhara. Se extiende entre el río Uad Draa, al norte, en relación a Marruecos; la península de Ras Nouadhibou (antiguo cabo Blanco), al sur, en relación a Mauritania; y el desierto del Sáhara, por el este, en los límites fronterizos de Argelia, en su mitad norte, y Mauritania, en la sur.

    El desierto del Sáhara es un vasto territorio que cruza de este a oeste casi toda la franja septentrional del continente africano, con una extensión de unos diez millones de km2, lo que le convierte en el mayor del mundo. Dado su carácter cálido, es un medio inhóspito para la vida en general. Su escasa vegetación tiene como excepción la que se concentra en los limitados oasis existentes. Este hábitat tan adverso ha condicionado que los grupos humanos que llevan viviendo durante al menos tres milenios hayan adquirido unas formas de vida predominantemente nómadas y una organización social tribal, con una fuerte presencia de los lazos consanguíneos.

    La situación política surgida desde la década de los 70

    El Sáhara Occidental es un territorio incluido dentro del Comité de Descolonización de la ONU, sin que hasta la fecha se haya solucionado el contencioso internacional surgido en noviembre de 1975, tras la firma de unos acuerdos secretos entre los gobiernos de España, Marruecos y Mauritania; y la ocupación militar de Marruecos y Mauritania desde 1976, mantenida sólo por Marruecos desde 1979.

    Marruecos denomina al territorio ocupado con el nombre de provincias meridionales, aunque en la práctica sólo tiene controladas las dos terceras partes del mismo, delimitadas mediante un muro o berma de unos dos mil kilómetros de longitud, cuya franja oriental se encuentra controlada por la República Árabe Saharaui Democrática, fundada en 1976. A lo largo de estos años ha organizado una explotación de los recursos naturales, administradas por empresas en su mayoría francesas y españolas, que operan preferentemente en la minería (fosfatos) y la pesca. A la vez el gobierno ha fomentado el asentamiento de población procedente del propio Marruecos. Resulta difícil ofrecer una cuantificación del conjunto de la población existente y su reparto según la procedencia, pero se estima que está en torno a unas 270.000 personas, la mayoría saharaui.

    En 1976 se fundó la RASD, actualmente reconocida por alrededor de 70 países. Aunque su Constitución contempla como territorios propios los ocupados por Marruecos, su asentamiento real se encuentra en el territorio cedido temporalmente por Argelia en la zona de la Hamada de Draa o Tindouf, donde habita parte de la población que se refugió en 1976 al inicio de la guerra contra Marruecos y Mauritania. En la actualidad esta población exiliada está cuantificada en unas 200.000 personas.

    Toda esta situación ha hecho que resulte complejo hacer una delimitación política y poblacional clara del territorio.

    Los orígenes del pueblo saharaui

    Parece extendida la idea que el pueblo sanhaja es el antecesor de los distintos grupos bereberes que acabaron asentados en la mitad oeste del norte de África hace unos 3.000 años. Distintos avatares históricos en los siglos siguientes fueron dando cierta personalidad a uno de los grupos que acabaron conformándose en la parte occidental del desierto del Sáhara. Entre dichos avatares se encuentra la relación con otros pueblos, como el soninke (situado más hacia el sur y de piel negra) e incluso un grupo beduino árabe procedente del Yemen, éste en el siglo XIII; o la islamización religiosa y cultural, iniciada entre los siglos VII y VIII, paralela a la de los pueblos de la parte más septentrional del continente, y consolidada con la expansión almorávide, en el siglo XI, y la presencia del grupo árabe yemení, en el siglo XV. Los grupos tribales sahararuis occidentales en su mayoría tenían un carácter nómada, influidos en distinto grado por las poblaciones sedentarias asentadas en sus extremos más septentrional y meridional.

    La población resultante de las fusiones de las distintas etnias, con predominio del elemento árabe-bereber, era fundamentalmente nómada, dedicándose al pastoreo; en menor medida, al comercio a través del desierto, en ruras que iban en las direcciones este-oeste y norte-sur; y a la pesca, en las zonas próximas a la costa atlántica.

    El contacto con el mundo europeo occidental data del siglo XV, en el momento en que varios estados de esta parte del continente iniciaron una expansión territorial hacia el sur de África, en busca de rutas, recursos y mano de obra esclava. Pero fue el colonialismo del siglo XIX, concretado con la ocupación progresiva por parte de España desde finales de siglo, lo que alteró en parte la situación de las tribus del desierto, no tanto por lo que supuso de ruptura con las formas tradicionales de subsistencia como por la pérdida de la soberanía que los distintos grupos tribales ejercían libremente y sin injerencias externas. Fue una situación que no estuvo exenta de conflictos hasta los años 30 del siglo XX, bien en forma de enfrentamientos, más o menos abiertos, como de resistencias.

    El proceso descolonizador de las antiguas colonias en todo el mundo, auspiciado finalmente por la ONU, tuvo como culminación la demanda por este organismo a España en 1965 del inicio del proceso correspondiente. Pese a ello, las demandas territoriales por parte de Marruecos y Mauritania acabaron con la firma en noviembre entre los gobiernos de los tres estados de los llamados acuerdos tripartitos, mediante los cuales de facto los dos primeros estados acabaron repartiéndose el Sáhara Occidental y España se desentendió de su responsabilidad como antigua potencia colonial. Pese al dictamen del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya en 1975, y las reiteradas resoluciones de la ONU, la OUA y la UA, Marruecos las ha incumplido, aprovechándose del apoyo que tiene de potencias como Francia y EEUU, y la política ambigua mantenida por los gobiernos españoles, que, sin negar el derecho a la autodeterminación que le asiste y le reconoce la ONU, se niega a aplicar una política de apoyo efectivo hacia el pueblo saharaui, prefiriendo una situación de statu quo con su vecino del sur y sus aliados occidentales.

    Una cultura milenaria

    La cultura saharaui occidental, milenaria en sus orígenes y desarrollo, se inscribe en un ámbito territorial muy limitado para el desenvolvimiento de los grupos humanos, a la vez que corresponde a una población muy reducida en número. A esto hay que unir las interferencias políticas que está sufriendo especialmente desde 1975, momento en que se inició la ocupación militar por Marruecos. Todo ello no impide que se pueda hablar de una cultura específica, con lazos de diversas índole con nuestro país, derivados de la presencia colonial durante aproximadamente un siglo y también de las relaciones que numerosas personas, organizadas en grupos de apoyo a su causa, mantienen.

    Se trata de una cultura viva que mantiene elementos tradicionales, muy ricos en sus formas y contenidos, y que ha aportado nuevos elementos, en unos casos producto de una reinterpretación de los tradicionales en un contexto nuevo y en otros casos surgidos en la misma realidad actual.

    Los componentes principales de la cultura saharaui

    La cultura saharaui se ha ido conformando a lo largo de un proceso histórico, que le ha permitido dotarse de una personalidad propia, creada entre por la confluencia de sus propias tradiciones y las que sucesivamente han ido aportando otras cultura. En este sentido se han destacado cuatro grandes componentes de la cultura saharaui actual, originados en épocas históricas más antiguas, a los que habría que unir un quinto componente más reciente en el tiempo: la tradición ideológica que representa el Islam; las prácticas económicas en el marco de división de tareas entre varones y mujeres; la organización familiar tradicional; el equilibrio poblacional entre varones y mujeres; y la situación socio-política creada desde 1975 (Niño y Marvena).

    En todos estos componentes se ha destacado como un elemento clave, que ayuda a integrarlos y darles una coherencia de conjunto, el papel que juegan las mujeres, algo que resulta relevante en sí mismo y en relación a las culturas más cercanas y de una manera especial la cultura marroquí, que desde las últimas décadas ha entrado en conflicto con la saharaui.

    La tradición islámica

    Se trata de un componente que resulta común a todos los pueblos situados en el norte de África, desde la costa mediterránea hasta las zonas situadas al sur del desierto, y que incluye además a Marruecos. Pese a ello, el pueblo saharaui ha ido creando desde siglos atrás una serie de rasgos propios, desde el mantenimiento de algunos hasta el mestizaje con otros, que le han ido confiriendo su propia personalidad. Uno de ellos es el papel que ha jugado la mujer, siempre desde una mayor libertad de acción, que con frecuencia se ha interpretado como prácticas contrarias al Islam. Así se explica la costumbre de la cara destapada, los juegos eróticos entre jóvenes en algunas tribus, etc.

    Partiendo de la consideración del Islam no sólo como una religión, sino como una forma de vida, la interrelación del pueblo saharaui con el medio donde viven ha hecho que se haya hecho una adaptación de los rituales propios de la religión al propio entorno. Así, por ejemplo, la purificación con agua antes del rezo en las mezquitas se hace en el desierto con arenas y piedras.

    La misma literatura se circunscribió en otras épocas dentro de la tradición islámica, con predominio de las formas orales de transmisión, pero sin olvidar también las escritas. Entre las primeras se encuentra la lejtá, en la que se improvisaban poemas como una forma de sublimación de las rivalidades tribales. Y entre las segundas, la lejna. Hoy se mantiene viva una gran creatividad literaria, donde la poesía cobra un valor importante.

    Las prácticas económicas

    Partiendo del carácter predominantemente nómada de la cultura saharaui, el papel que juegan las mujeres resulta más relevante, con una menor presencia de los elementos patriarcales. Esto se ha traducido en una importante presencia de las mujeres en la vida económica, algo que ha contrastado con la que han tenido en las culturas vecinas del norte. Si la vida nómada ha exigido una permanente movilización de todo el grupo familiar, la división de tareas en relación al sexo-género ha conllevado que las mujeres hayan tenido una posición importante en las que le correspondían, independientemente de las responsabilidades asignadas en el marco de la organización del núcleo familiar.

    En la actualidad el nomadismo sigue existiendo y, aunque no es un elemento residual, sí va adquiriendo menor importancia en relación a las distintas actividades económicas realizadas tanto en los territorios ocupados como en la Hamada del Draa. Su mantenimiento refleja no sólo formas económicas y sociales que en el pasado fueron preponderantes, sino también otras formas que reproducen simbólicamente elementos propios de su identidad colectiva.

    Organización socio-familiar

    La sociedades nómadas tienen en los lazos de consanguinidad uno de sus rasgos sociales más característicos. La relación entre la familia y la tribu se convierte en la forma como se imbrican las personas en el conjunto social. Los jefes de familia suelen conformar estructuras de control y gestión mediante asambleas de tribales, que en la cultura saharaui se ha denominado yemáa. Fue utilizada desde 1934 por España como institución intermediaria entre la población saharaui y la metrópoli colonial, y llegó a ser utilizada por Marruecos entre 1975 y 1976, el momento en que se estaba dilucidando el futuro del Sáhara. La organización política de la RASD, sin embargo, ha eliminado esa institución por su naturaleza elitista, al dotar a una minoría de la toma de decisiones, sustituyéndola por un parlamento, órgano del poder legislativo, al que denominan Consejo Nacional saharaui.

    Resulta propio de las sociedades menos evolucionadas el mayor componente matriarcal en la organización familiar y, como consecuencia, en la social, en la medida que ésta tiene un importante componente de lazos consanguíneos. Es el caso de las sociedades nómadas, uno de los rasgos del pueblo saharaui. A lo largo de los últimos siglos, en parte por influencias de los pueblo vecinos, se fue dando una progresiva erosión de las viejas formas matriarcales hacia otras patriarcales, con el consiguiente predomino del varón en general y del patriarca en particular. Pese a ello se han ido manteniendo elementos de la tradición matriarcal, como son la práctica del noviazgo sin obligación de casarse, la autonomía para elegir al marido, el mantenimiento de su apellido familiar, el derecho al divorcio, la obligación por el marido/padre de contribuir económicamente al manteniendo de los hijos e hijas, etc.

    En este modelo de relaciones son frecuentes las fiestas que por distintos motivos se realizan, incluidas las relacionadas con los divorcios de las mujeres, una muestra de que no son percibidas como un trauma. Las noches son los momentos donde se manifiesta la libertad de acción de las propias mujeres, dentro de unas formas donde a la costumbre antigua del uso de la henna para pintarse las manos y los pies, se une la representación de dibujos geométricos y simbólicos, algunos presentes en restos de cerámica de hace cuatro mil años.

    El equilibrio poblacional entre varones y mujeres

    El equilibrio poblacional entre el número de varones y mujeres en la mayor parte de las sociedades y de las épocas ha sido precario, debido a causas diversas, pero donde el factor biológico (mayor resistencia del organismo de las mujeres) y diversas prácticas socio-culturales, como la guerra, han resultado favorables a las mujeres. En el caso de las sociedades del desierto ha ocurrido lo mismo, lo que ha permitido explicar la práctica de la poligamia. Entre las tribus saharauis, sin embargo, el número de varones ha tendido a ser superior. En la actualidad este reparto resulta diferente según el espacio al que nos refiramos. Así, en los campamentos de refugio en la Hamada hay un mayor número de mujeres, mientras que en las zonas ocupadas hay más varones. Esto en parte se explica por el hecho de que en la población que huyó desde 1975 había más mujeres, o que las secuelas de la guerra y la resistencia contra Marruecos haya afectado de una forma más directa a los varones, con muertes o encarcelamientos en prisiones.

    La situación socio-política creada desde 1975

    Este componente es el más reciente, producto de la confrontación con Marruecos, en mayor medida, y Mauritania, hasta 1980. De esta manera la lucha política que este pueblo viene desarrollando en lo territorios ocupados y en la zona de la Hamada desde la década de los 70 se ha complementado con el desarrollo de distintas prácticas, bien tradicionales o bien nuevas, que no han hecho más que consolidar su identidad, pese a la aparición de nuevos elementos, que han sido producto del contacto con determinados países y la dimensión más intensa que tienen las relaciones entre países y culturas en el contexto de una sociedad globalizada y altamente tecnificada.

    Es así como se entiende la relevancia que las mujeres han ido manteniendo y en algunos aspectos también aumentado, donde han ido confluyendo elementos tradicionales, las necesidades de la nueva situación y una mayor conciencia del papel que deben jugar en la época actual. Las mujeres saharauis muestran una imagen de personas con un gran grado de autonomía, una gran responsabilidad social, al margen de la tradicional familiar, y una importante presencia en algunos ámbitos de la vida pública, a veces abrumadora. Esto no quita para que se pueda hablar de una equidad entre los géneros y especialmente en los principales ámbitos de decisión.

    Esta realidad explica en parte que en los campamentos de refugio de la Hamada del Draa en las mujeres recaiga la mayoría de las tareas (Niño y Mervena), como la administración de recursos, la producción de manufacturas, la educación, la sanidad…; o que ocupen de una forma abrumadora los cargos municipales (95%), y de los comités de barrio (100%) y locales (80%). Lo que contrasta, no obstante, con que esta responsabilidad sea menor en los comités regionales (45%), el parlamento (11%) o el gobierno (sólo hay una ministra, que representa el 4%). Quizás también explique el papel que muchas mujeres de las zonas ocupadas están jugando en la resistencia contra Marruecos, como es el caso de Aminatu Haidar, de una larga trayectoria en su lucha, y otras tantas mujeres que salieron en parte a la luz cuando protagonizó su huelga de hambre a finales de 2009.

    Las relaciones con algunos países, entre los que destacan Argelia, Libia, España y Cuba, están permitiendo ampliar los horizontes incluso hacia otros continentes. Si con Argelia y Libia existe una mayor proximidad cultural, con España y Cuba se da el contacto con realidades muy distintas, a la vez que variadas. A esos países acuden jóvenes de los dos sexos a formarse en estudios secundarios y universitarios. En el caso de España existe la práctica muy extendida del acogimiento temporal en familias de niños y niñas, o las continuas visitas que se hacen a los campamentos del desierto, lo que pone a la luz la enorme solidaridad existente entre amplios sectores de la población española con el pueblo saharaui. Se ha destacado que en esos países “no pierden los elementos constitutivos de su cultura, mantienen su religión, la ceremonia del té, lo cual hace menos traumático su regreso a la realidad del exilio en la Hamada”, una vez que han finalizado sus estudios (Niño y Mervena).

    El mundo de la educación es un ámbito donde las relaciones con otras culturas están presentes. Así, el sistema escolar tiene establecido a partir del cuarto curso la enseñanza de la lengua castellana, de manera que con la árabe, en su dialecto hassaní, es una de las dos lenguas oficiales y de relación con el mundo.

    Para acabar

    Hay un proverbio saharaui que dice: « los momentos difíciles se superan con calma ». Quizás esa paciencia es la que está permitiendo a este pueblo que, al menos, pueda seguir sobreviviendo en un contexto tan conflictivo.

    En Barbate, a 14 de abril de 2009

    Documentación de referencia

    Bibliografía sobre la cultura saharaui

    CAHEN, C. (1989). El Islam. I. Desde los orígenes hasta el comienzo del Imperio otomano. Madrid, Siglo XXI.

    CALDERÓN, C. (2000). Sáhara: la esperanza de un pueblo. Cádiz.

    GARGALLO, F. (2006). Un acercamiento a la cultura saharaui, en Encuentro de Cultura Saharaui, en 1 de octubre de 2006. Coyoacán, DF México, Casa de Cultura Benemérito de las Américas, http://www.nodo50.org/labarored/interpueblos/ Sahara/noticias/octubre06.htm#mex011006 (consultado el 28-03-2010).

    GAUDIO, A. (1952). Apuntes para un estudio sobre los aspectos etnológicos del Sáhara occidental. Su constitución básica, en Cuadernos de Estudios Africanos, n. 19. Madrid, Instituto de Estudios Políticos, http://sahara-news.webcindario.com/ apuntesparaunestudio.htm (consultado el 12-04-2010).

    MONTERO, J.-M. (2006). Viaje de interés y valor humano al Sáhara. Salamanca, artículo inédito.

    NIÑO, J. y MARVENA, E. (2008). Identidad cultural y de género en el Pueblo Saharawi. Sankofa Asociación Cultural, www.myspace.com, http:// sankofacultura.blosgspt.com, http://www.assatashaku.org/forum/foro-abierto/357 (consultado el 29-03-2010)

    REINA, J. L. (fecha desconocida). El Sáhara Occidental, texto extraído del catálogo de la exposición Sahara Occidental, etnografía y tradición, http://www.mgar.net/ africa/sahara.htm (consultado el 29-03-2010).

    RUIZ, C. (1994). El Sáhara Occidental y España: historia, política y derecho. Análisis crítico de la política exterior española. Madrid, Dykinson.

    VON GRINEBAUN, G. E. (1984). El Islam. II. Desde la caída de Constantinopla hasta nuestros días. Madrid, Siglo XXI.

    Publicaciones sobre el problema del Sáhara Occidental

    AMIRAH FERNÁNDEZ, H. (2004). El Sáhara Occidental en las dinámicas internas intra-magrebíes, en ARI, n. 170, 19 de noviembre. Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos, www.realinstitutoelcano.org (consultado el 2-02-2010).

    CARRILLO SALCEDO, J. A. (1979). La posición de España respecto de la cuestión del Sahara occidental: de la Declaración de Marruecos al comunicado conjunto hispano-argelino, en Revista de Política Internacional, n. 163. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, www.cepc.es (2-02-2010).

    ESCRIBANO, G. (1994). Las relaciones comerciales entre Marruecos y la Unión Europea a la luz de la Ronda Uruguay, en Documentos de Trabajo de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Universidad Complutense de Madrid, en www.ucm.es y econpapers.repec.org (consultado el 2-02-2010).

    MENDOZA, R. (2008). Situación jurídica del Sahara Occidental en base al derecho internacional. CEDESPAZ, 2008, www.rebelion.org (consultado el 2-02-2010).

    PENNELL, C.R. (2009). Breve historia de Marruecos. Madrid, Alianza Editorial.

    RODINSON, Maxime: Los árabes. Madrid, Siglo XXI, 1981.

    Literatura

    LEANTE, L. (2007). Mira si yo te querré. Madrid, Alfaguara / Santillana.

    MORENO, O. (2003). Mektub, (Estaba escrito…). Badajoz, Abecedario.

    PRADA, F. J. (2002). Las jaimas de Ardelgamar. Saharauis encadenados. Ponferrada, Cornatelius.

    PRADA, F. J. (2006). Sembrando metecos y recogiendo sirocos. Ponferrada, Cornatelius.

    PRADA, F. J. (2006). Si me quieres escribir. (El papel lo aguanta todo). Ponferrada, Cornatelius.

    Vídeos

    El cielo contra el Sáhara. Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Salamanca / TeLévisión Salamanca, fecha desconocida.

    OCIO, J. J., GARCÍA, M. y LASO, J. (2005). Espejismo. Ilusiones de un niño del desierto. Madrid, Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Salamanca / Producciones Cine de Guerrilla.

    Fuente : Entre el mar y la meseta, 6 marzo 2011

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, Frente Polisario, España, descolonización, cultura, tradición,

  • El apoyo a los saharauis :Una cuestión de principio para Argelia

    Como todos los años, Boumerdes, desde ayer, alberga la universidad de verano de cuadros saharauis y el Frente Polisario. Esta décima reunión se celebra bajo el signo « Los pueblos saharaui y argelino: fraternidad, compromiso y fidelidad ». ¿Pero realmente necesitamos recordar el compromiso de los argelinos con los saharauis?

    Para Argelia y su pueblo es una cuestión decidida desde hace 40 años. Registrado desde 1966 en la lista de Territorios no autónomos, y por lo tanto elegible para la implementación de la Resolución 1514 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que lleva la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, el Sáhara Occidental es la última colonia en África, ocupada desde 1975 por Marruecos. Una colonización que Argelia no puede aceptar para seguir siendo fiel a sí misma. Pero mientras su posición la expone a muchos « reproches », Argelia no deja, sin embargo, de recordar que su apoyo a los saharauis emana de un principio inmutable.

    Argel apoya ni más ni menos que el derecho a la autodeterminación de un pueblo que se niega a ser colonizado. Y mientras la cuestión del Sáhara Occidental esté establecida en términos de descolonización, no puede ser de otra manera. Que las otras partes involucradas en este conflicto no estén dispuestas a entender es al menos perjudicial en la medida en que este malentendido, o peor aún, la negativa a cumplir con el derecho internacional, retrasa la solución de un conflicto que ha durado demasiado.

    ¿Hay que ser realmente ciego para no ver que esta solución que buscan las Naciones Unidas solo se puede encontrar a través del ejercicio, por parte del pueblo del Sahara Occidental, de su derecho inalienable e imprescriptible a la libre determinación?

    No hay otras salidas. Marruecos, que cree que el tiempo juega a su favor, parece olvidar que un pueblo determinado a obtener su independencia nunca renunciará y que frustrará todas las maniobras iniciadas para disuadirlo de seguir su lucha.

    Rabat debe saber que no tiene más remedio que negociar directamente, sin condiciones previas y de buena fe con el Frente Polisario. Es esta la vía que llevará a una solución política, justa, duradera y mutuamente aceptable. Y tal solución debe permitir la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental.

    Nadia K.

    Fuente: El Moudjahid, 27 jul 2019

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, Argelia, autodéterminación, descolonización,

  • “Si España hubiera aguantado el tirón a Marruecos en el Sáhara no hubiese habido una guerra. No había riesgo” – José Luis Rodríguez

    ALEJANDRO TORRÚS

    MADRID.- El 14 de noviembre de 1975, hace ahora 40 años, España violó la legalidad internacional y entregó el Sáhara Occidental a Marruecos y a Mauritania faltando a su propia palabra. España se había comprometido a descolonizar y a realizar un referéndum de autodeterminación en el territorio y, por contra, ejecutó una entrega del mismo a los mencionados países. Cuarenta años después de aquello y 24 años después del alto al fuego entre el Frente Polisario y Marruecos, la mitad de la población saharaui vive en condiciones infrahumanas en los campamentos de refugiados de Argelina y la otra mitad bajo ocupación marroquí en el Sáhara Occidental.

    El profesor de Historia en la Universidad rey Juan Carlos de Madrid José Luis Rodríguez Jiménez publica Agonía, traición y huida (Crítica), una crónica llena de testimonios y papeles privados de políticos y militares que da buena cuenta del abandono de España del Sáhara en medio del desinterés y la incompetencia del franquismo. “Lo he llamado así porque es la agonía del franquismo, con un dictador muriendo en la cama y su mano derecha asesinado; huida, porque la salida de España va a ser precipitada obligando a los civiles a marcharse; y traición, porque España en mayo de 1975 cambia su discurso y va a actuar de forma contraria a lo que lleva décadas diciendo que va a hacer respecto al Sáhara”.

    Para José Luis Rodríguez los motivos por los que España huye del Sáhara son tres: miedo por la situación interior con Franco agonizando; la opinión favorable de Estados Unidos para que Marruecos se quedara con el Sáhara y, por último, porque “hay gente que juega a favor de Marruecos a cambio de dinero”. Así, este hombre también denuncia que la mayor parte de la documentación sigue estando cerrada a los investigadores. ” España incumplió su palabra, tomó decisiones que no podía tomar en derecho internacional y ahí está el nombre de las personas responsables. Por eso están cerrados los archivos”, zanja Rodríguez.

    El 21 de octubre de 1975 el ministro Solis acude a Marruecos a una reunión con el rey Hassan II y transmite: “Digo solemnemente a V. M. que no queremos la independencia [del Sáhara Occidental]. Que lo que necesitamos es cubrir las formas y salvar nuestros compromisos internacionales y en que estemos de acuerdo para que el Sáhara sea de Marruecos”.
    Leída esta declaración de intenciones por parte de España, el plan salió a pedir de boca. El Sáhara está ocupado por Marruecos y no se ha celebrado ningún referéndum

    El 17 de octubre hay un Consejo de Ministros con Franco todavía medio vivo y, a partir de ahí, su deterioro físico es total. A partir del 20 de octubre, el presidente Arias Navarro y el ministro de la Presidencia, Carro, toman la decisión de negociar con Marruecos una solución gustosa para Marruecos. Envían a una persona de confianza como José Solís. El Gobierno español ya había ido girando hacia posiciones proMarruecos. Podemos decir que la presión de Marruecos funcionó.

    Hasta el momento, España había retenido el territorio por prestigio internacional y por intereses económicos y la última jugada de Marruecos había sido llevar el tema al Tribunal Internacional de la Haya. Cinco días antes de esa visita, el 16 de octubre, el Tribunal Internacional dictamina que Marruecos no tiene razón en su reivindicación y lo que hace Marruecos es intentar conseguir su objetivo con otra forma: la Marcha Verde. Marruecos actúa con brillantez y con una enorme voluntad. La voluntad que faltó por parte de España.

    “Estados Unidos era partidario de que el Sáhara no fuera un Estado propio y que lo ocupara Marruecos”

    ¿Por qué ese giro de la política española hacia posiciones pro Marruecos? Hasta el momento la dictadura de Franco no había dado muestras de querer salir del Sáhara y mucho menos de querer ceder el territorio a Marruecos.

    Los diplomáticos no cambian su postura y siguen trabajando en la ONU a favor de la descolonización del Sáhara. El que gira es el Gobierno de una dictadura que tiene en el Ejército a uno de sus pilares más importantes y que, por tanto, influye mucho en la toma de decisiones y máxime ahora cuando Franco está fuera de juego. La opinión de Franco había sido mantener el Sáhara como español. El cambio llega por cuestiones de política interior (crisis de sucesión de Franco, que se está muriendo), por temas de política exterior (EEUU apoya la entrega a Marruecos y no quiere un Sáhara independiente) y viene porque hay gente española que trabaja para Marruecos por un beneficio personal. El Sáhara se había convertido en un problema.

    ¿Por qué EEUU no quería un Sáhara independiente? ¿Por si se alineaban con el bloque soviético?

    Claro. El movimiento independentista saharaui estaba [y está] liderado por el Frente Polisario, que había recibido ayuda, fundamentalmente, de Argelia y Libia, que son aliados de la Unión Soviética. Si a esto añadimos la crisis de la OTAN con el cambio de Gobierno en Grecia; el conflicto con Turquía en Chipre; la revolución de los claveles en Portugal; y varios gobiernos democráticos criticando a la Alianza Atlántica… Pues Estados Unidos piensa que lo mejor es que no cambie nada en la zona y si hay algún cambio que no sea para crear un nuevo Estado. Prefiere que se lo quede Marruecos.

    “Tenemos que pensar que si el desenlace fue el que fue, será porque los que mandaban en España tomaron esas decisiones”

    ¿Hubo presiones de Estados Unidos a España para que cediera el Sáhara a Marruecos?

    EEUU desclasifica más la documentación que España. Es mucho más abierto. Lo que hemos podido ver es que no hay una presión fuerte sobre España por parte de EEUU. Sí hay indicaciones y recomendaciones. Una de las frases famosas de Kissinger es: “Yo no he leído en ningún sitio la necesidad de que surja un nuevo Estado sobre el mapa”. Era una manera de decir ¿qué necesidad hay de un nuevo Estado para 70.000 saharauis?

    Evidentemente, los políticos españoles y marroquíes hablan con EEUU porque es de sus aliados principales. También el príncipe de España (el rey Juan Carlos I) consulta con la embajada norteamericana junto al ministro de la Presidencia. Sabemos también que la administración norteamericana intenta frenar a Hassán porque a EEUU le preocupa un nuevo conflicto. EEUU juega a favor de Marruecos pero tampoco impone esta solución.

    ¿Y el rey Juan Carlos? El 30 de octubre de 1975 asume la jefatura del Estado y el día 2 de noviembre viaja al Sáhara.

    Para saber con precisión el papel que jugó Juan Carlos nos hace falta mucha documentación que sigue en cajones y que no están al alcance de los investigadores. No quieren que salga a la luz. Nos falta documentación de la Casa Real, de las actas del Consejo de Ministros, de la Junta de Defensa, del Estado Mayor, de las reuniones de los jefes militares, de las reuniones del jefe de Gobierno y el jefe del Estado. En definitiva, nos falta muchísima documentación.

    “Con Franco la política había sido quedarnos el máximo tiempo posible. Con Juan Carlos I, de repente, se cambia radicalmente el posicionamiento de España”

    Ahora bien, tenemos que pensar que si el desenlace fue este (la marcha de España y la ocupación del Sáhara por Marruecos) será porque los que mandaban en España tomaron esas decisiones. El rey fue al Sáhara fundamentalmente a pedir disciplina porque había una parte del Ejército que era contraria a la entrega del territorio. Es un viaje de buenas formas pero para entonces España ya había negociado y continuaba negociando con Marruecos.

    ¿Traicionó la voluntad de Franco?

    Nos falta documentación de archivos importantes porque no quieren que salga a la luz. Sí que es claro que el nuevo jefe del Estado cambió la política del anterior. Con Franco la política había sido quedarnos el máximo tiempo posible. Con Juan Carlos I, de repente, se cambia radicalmente el posicionamiento de España. Sin embargo, Juan Carlos I podría decir, siempre, que el cambio de política fue anterior a que él fuera jefe del Estado. De hecho, Solís viajó a Marruecos el 21 de octubre enviado por el presidente del Gobierno de Franco.

    ¿Había riesgo real de una guerra por el Sáhara? ¿Qué hubiese pasado si España hubiera respetado su propia palabra y el derecho internacional y hubiera completado el proceso de descolonización con un referéndum?
    Interpreto que hay gente que sí piensa que hay riesgo de conflicto. Los diplomáticos con los que he hablado dicen que apenas había riesgo porque Marruecos no se iba a atrever a atacarnos. El riesgo de guerra era mínimo. Si España hubiese aguantado el tirón no hubiese pasado nada. La amenaza marroquí no era real porque su ejército se desplazó a la frontera con Argelia, la zona donde el país argelino podía abastecer al Frente Polisario. El mensaje que muestra con este movimiento es que no piensa atacar a España. No obstante, aquí hay dos opciones: Marruecos se mueve por miedo a España o porque ya tiene un acuerdo con España. El riesgo de guerra fue limitado. España tenía planes de defensa y también de respuesta. Eso Marruecos también lo sabía y el rey Hassan II se estaba jugando el trono. Le han intentado matar dos veces sus propios militares.

    “La imagen internacional de España quedó muy deteriorada. Había prometido la descolonización y lo que hizo es entregar el territorio a dos países”

    ¿España ganó algo de los acuerdos de Madrid con Marruecos y Mauritania?
    Pierde la posibilidad de tener un Estado amigo en el Sáhara. En el momento de marcharse, perdió la posibilidad de firmar acuerdos en materia económica con el futuro gobierno saharaui. Ese gobierno iba a ser amigo de Argelia pero también podría haber sido amigo de España. Era una oportunidad para firmar acuerdos en materia pesca, fosfatos, uranio, cobre e, incluso, de desarrollo agrario. Eso se se perdió en ese momento. España obtiene, a cambio, la firma de una declaración de intenciones de Mauritania y Marruecos para establecer en el futuro acuerdos económicos y un gobierno tripartito en el Sáhara. España cumple su parte, de retirarse, y Marruecos y Mauritania no cumplen la suya. Y, después, a Marruecos, que le hemos regalado el territorio, no es un aliado muy fiable. Nos habían dicho de firmar acuerdos pesqueros, buenos para los dos partes, y tampoco se firman.

    Además, la imagen internacional de España queda muy deteriorada. Había prometido la descolonización y lo que hace es entregar el territorio a dos países. ¿A qué altura quedó la diplomacia española? ¿Es España un país fiable? La actuación lastró la imagen de España como un país difícil de confiar.

    Desde el punto de vista colonialista, ¿España ganó dinero con la colonización del Sáhara?

    No lo he medido económicamente con precisión, pero entiendo que no. La colonia tiene gastos importantes. El Sáhara otorga pesca y lo que paga la flota japonesa y soviética por pescar. Los otros ingresos provienen de las aduanas. Son ingresos pequeños. En el capítulo de gastos, España está construyendo carreteras, desarrollando la sanidad y la educación y subvencionando a los jefes de las tribus saharauis para que protesten poco.

    “Creo que España perdió dinero con la colonización del Sáhara Occidental”

    El gasto mayor fue en prospecciones y en la construcción de infraestructuras para las empresas que explotan el terreno. Creo que se perdió dinero. Allí había cobre, uranio y petróleo y España nunca llegó a explotarlo. Marruecos está explotando pozos de petróleo en zonas del Sáhara español. Lo lógico, en política internacional, es que España lo hubiera aprovechado de la mano de un gobierno saharaui.

    Parece que independientemente de la óptica España no hizo nada bien. No respetó la legalidad internacional, quedó como un país sin palabra, no ganó dinero y provocó la violación sistemática de los derechos de la población saharaui.

    Por eso es un tema del que no se quiere hablar. Como de la descolonización de Guinea, que tampoco salió bien. Y por eso es prácticamente imposible acceder a los archivos. Se cierran los archivos porque España tomó unas decisiones que no podía tomar en derecho internacional. España incumplió su palabra y ahí está el nombre de las personas responsables. Y como resulta que en España hay una tradición de sagas políticas y de sagas militares, que se han sucedido familias que siguen teniendo influencias, pues hay cosas que afectan a los descendientes, que siguen teniendo influencia en el mundo político, económico y militar.

    Fuente: publico.es

    Tags: Sahara Occidental, España, descolonización, traición, Franco, Marruecos,

  • « La juventud está luchando y conoce el camino para alcanzar la causa saharaui »

    Un grupo de jóvenes activistas saharauis ha realizado una gira por las capitales vascas hablando de la vulneración de derechos humanos en el Sáhara Occidental

    Un grupo de jóvenes saharauis ha realizado una gira por las capitales vascas junto a la ONG Mundu Bat tratando la vulneración de derechos humanos en el Sáhara Occidental. Esto es el broche de oro de dos procesos de formación en derechos humanos realizados en 2018 y 2019 en los campamentos de refugiados con, en total, 128 jóvenes de cuatro centros.

    Según la formadora de derechos humanos y refugiada saharaui, Menha Bouad, en declaraciones a La Ventana Euskadi, tienen esperanza en la juventud: « La juventud está luchando mucho, han empezado a saber que hay un camino nuevo para lanzar la causa y justificar su derecho ». Este es un proyecto que empezó hace dos años con Mundu Bat y consiste en formar formadores para los centros de jóvenes y mujeres saharauis.

    Los jóvenes saharauis, tal y como declara el coordinador de la ONG Mundu Bat en los campamentos de refugiados, Fernando Lorenzo Abril, « son conscientes de la vulneración de derechos que sufren en zonas ocupadas, como detenciones arbitrarias, la persecución de aquellas personas que ejercen el periodismo y que tratan de acabar con el bloqueo de Marruecos ».

    Además, gracias a la formación que reciben en estos campamentos pueden reconocer, ahora con mayor facilidad, cuáles son sus derechos para saber dónde reclamarlos y exigir las responsabilidades a la fuerza ocupante.

    Fuente: Cadena SER

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, descolonización, juventud, lucha, ocupación, 

    Escucha « La Ventana Euskadi (09/07/2019) » en Play SER