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  • Sahara occidental, un capítulo “encapsulado” de la historia de España

    Carta a un historiador español

    Luis Portillo Pasqual del Riquelme

    He aquí la carta que escribí el pasado mes de octubre al historiador español Julián Casanova

    Estimado Profesor Casanova:

    Me tomo la libertad de ponerle estas líneas con la esperanza de que tengan alguna utilidad.

    He escuchado su oportuna e interesante intervención esta noche (jueves, 4 de octubre) en RNE, desde su actual residencia en la Universidad de Princeton, y me he animado a escribirle.

    Como hijo de militar, viví algunos años en la « provincia española » que hoy es el Sáhara Occidental ocupado e invadido por Marruecos. Me duele mucho la actuación de España (fundamentalmente, pero no solo, de sus gobiernos) entonces y también ahora. Dejamos a los saharauis en manos de sus peores enemigos. Y hoy se mantiene el silencio; y también en silencio se sigue maniobrando en contra de ese pueblo. Y los representantes de los poderes públicos no alzan la voz ni atienden las reiteradas demandas de la ciudadanía consciente y solidaria con esa causa, una importante causa pendiente de la Transición española a la democracia. Una transición incompleta mientras no asumamos y cumplamos con nuestra enorme responsabilidad en el abandono y entrega de ese pueblo y su territorio a Marruecos.

    A finales de 2007 estuve unos días en los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf. La experiencia fue traumática. Me pareció una injusticia universal, con todo lo que ello conlleva.

    Desde entonces, de forma irregular, y en la medida de mis fuerzas y conocimientos, vengo escribiendo (« disparando » cuasi panfletos) para intentar difundir la causa, romper el silencio y mover a nuestros dirigentes a que retomen seria y valientemente (?) sus obligaciones (en mi opinión) en este asunto. (Le envío, más abajo, algunos vínculos a trabajos publicados; buena parte de mis escritos están publicados en « Tlaxcala  » y en « Rebelión »).

    Pero yo soy solo un aprendiz de escribiente, ni historiador, ni científico, ni intelectual. Si lo prefiere, un « joven » de 73 años que entiende el compromiso personal y no se pierde (a veces, sí) en los vaivenes y desbarates de esta sociedad consumista, oportunista y acomodaticia. Miope y juerguista (las valoraciones positivas se las dejo a otros, que son muchos, demasiados: el atontamiento general, nacional o internacional).

    Le escribo porque usted es una persona seria y puede ejercer influencia sobre personas e instituciones para que la causa saharaui, que es un tema de nuestra historia pasada y contemporánea, sea abordada e implantada en la Universidad, se estudie, se investigue, se dé voz a quienes se les ha robado todo y, desde la Universidad (al menos, desde la Universidad) se dé visibilidad a esa cuestión pendiente, se profundice en ella en los Departamentos de Historia Contemporánea (y otros, como Cooperación, Relaciones Internacionales, Derecho Público, Política Exterior, Ciencias de la Información y la Comunicación, Diplomacia,…, etc.). Es decir, poner la cuestión sobre el tapete y forzar a que los responsables políticos dejen de mirar para otro lado.

    Sé que usted estará muy atareado con sus temas, como no puede ser de otra manera. Pero como estudioso de la España Moderna y Contemporánea -uno de los mejores y con mayor prestigio-, estoy seguro de que podrá encontrar algunos momentos para trasladar estas preocupaciones y sugerencias a compañeros, profesores, estudiantes y círculos interesados. A fin de cuentas, un solo artículo suyo vale un potosí y puede servir para abonar el terreno.

    Yo solo soy un escribiente (aprendiz de) impetuoso y voluntarista, y aquí hacen falta profesionales comprometidos y con altura de miras, gente que no busque solo el dinero y los votos y que sepa que la vida del pueblo saharaui vale tanto o más que la nuestra y nuestros logros y comodidades. Es una enorme deuda pendiente que debemos saldar de una vez por todas (Francia lo viene haciendo, en parte, con Argelia. Claro que Francia es, al mismo tiempo, quizás el peor enemigo del pueblo saharaui: los quiere machacados y desaparecidos del mapa. También Portugal se propuso y logró solucionar la cuestión de Timor Oriental. Nosotros, ni Cuba, ni Filipinas, ni Guinea ni el Sáhara Occidental.

    Espero que pueda disponer de algún tiempo para reflexionar sobre lo que aquí le expongo, trasladarlo a sus mejores colegas y poner algo ad hoc en marcha. No sabe usted cómo y cuánto se necesita, cuánto ellos lo necesitan. Y cuánto se lo agradecerán, aunque no tengan voz. No podemos dejarlos tirados en el camino, como hemos venido haciendo y como lo desean las fuerzas más retrógradas, reaccionarias y cavernícolas de Carpetovetonia (y también, de Francia, EE.UU y algunos más).

    Una cosa es que haya mucha bibliografía sobre el tema (bastante silenciada), y otra diferente es que se consiga potenciar institucionalmente la globalidad de la causa, buscando por todos los medios solucionar este problema, que arranca con la muerte del famoso General y aún hoy la llevamos arrastrando. Y mucho peor la sufre y padece el tan maltratado pueblo saharaui.

    Agradezco su atención y su interés, y estoy a su disposición.

    Reciba un cordial saludo,

    Luis Portillo Pasqual del Riquelme (Madrid)

    Dos observaciones adicionales:

    1) Tal vez le interese contactar con el Catedrático de Derecho Constitucional CARLOS RUIZ MIGUEL (Catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Santiago de Compostela), en mi opinión, el mejor experto en España, si es que no en el mundo.

    2) Ejemplo de cómo se pretende silenciar esta causa: Leí con avidez y mucho interés las Memorias de JUAN LUIS CEBRIÁN (periodista profesional, cerebro de PRISA, primer director de EL PAÍS, miembro del Club Bidelberg, de la Real Academia de la Lengua, y muchas cosas más: « PRIMERA PÁGINA ». En sus páginas y capítulos Iba desgranando año a año, los asuntos más relevantes de cada año. Pues bien, en el capítulo dedicado a 1975, ni siquiera menciona la palabra « Sáhara », ni Marcha Verde, ni el Acuerdo tripartito de Madrid,…, nada de nada, ni la prensa de la época… ¿Cómo puede hacer eso un periodista de su categoría, con lo tremenda, explosiva y duradera que fue aquella situación? Yo presencié la Marcha Verde en Suecia, ¡en la TV sueca! (se vio en todo el mundo). Fue el último Consejo de Ministros presidido por Franco y, precisamente, le dio el pipi leque en ese Consejo cuando le informaron de la situación en el Sáhara… Y todo eso lo oculta, a sabiendas, Juan Luis Cebrián.

    Creo que era el Capítulo 5. Me indigné y me propuse escribirle. Pero, prudentemente, esperé a terminar el libro, a ver si, por casualidad, hablaba de ello en algún otro capítulo posterior. Pero no. Tan solo tres capítulos más adelante, hablando de la situación del Ejército ante la reforma prevista del mismo, únicamente en una sola línea decía algo así (no tengo ahora el libro a mano) como que el Ejército estaba molesta por el asunto de la Marcha Verde, o por el abandono del Sáhara. Nada más. Una sola línea. Aún hoy, dos años después de la lectura de esas « Memorias » (en las que él se pone como el mejor profesional de la información), pienso escribir sobre ello (caí enfermo y se me acumuló todo el trabajo no hecho y a recuperar). Por suerte, lo haré menos encolerizado y con más mano izquierda: un enano contra un gran preboste y el Imperio PRISA… Ese « incidente » me permitió comprender hasta dónde llega la fuerza del lobby (eso se llama de-sin-for-ma-ción, incluso en base al Libro de Estilo de EL PAÍS. La consigna de « encapsular el conflicto del Sáhara », lanzada por el propio Felipe Gonzáles y dada como noticia en su día por ese periódico. (Hoy puede encontrarse en Internet, pero NO en la web de EP. Lo han borrado).

    Así que estas « pequeñas cosas », que pasan desapercibidas, todas remiten a un periodismo de desinformación, a un trabajo y una estrategia del lobby promarroquí, a una concreta alianza con el régimen alauita, y al sometimiento a los diktats del Elíseo…

    Todo esto debe saberse.

    Enlace a mis escritos en Tlaxcala

    La respuesta de Julián Casanova

    Muchas gracias por su mensaje, que aprecio. Y tiene razón, una cosa es la bibliografía e historiografía sobre el tema y otra, muy distinta, el conocimiento en general que se tiene sobre él y la escasa visibilidad en el mundo académico.

    Un saludo,

    Julián Casanova

    Fuente: Tlaxcala, 29 jun 2019

    Tags : Sahara Occidental, Frente polisario, Marruecos, ONU, España, descolonización,

  • ¿Por qué la ONU sigue considerando al Sáhara Occidental una colonia española?

    Óscar nos ha preguntado a través del formulario de EOM explica por qué razón la ONU sigue considerando al Sáhara Occidental una colonia que pertenece de iure a España.

    El Sáhara Occidental, un extenso territorio situado en la costa atlántica de África, es uno de los 17 territorios de todo el mundo considerados como una colonia por el Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas. Además, es la última colonia que queda en el continente africano y es el único de los 17 territorios que tiene como potencia colonial a España. Es decir: el Sáhara Occidental sigue siendo una colonia, y España sigue siendo responsable de ese territorio. ¿Por qué?

    España se convirtió en la potencia colonial sobre el actual territorio del Sáhara Occidental tras la Conferencia de Berlín (1884-85), en la que las potencias europeas se repartieron África. Los distintos Gobiernos españoles gestionaron el territorio durante décadas, y el Sáhara llegó a tener el estatus de provincia en España a partir de 1958. Al mismo tiempo, en las Naciones Unidas —organización a la que España ingresó en 1955— se creó en 1961 el Comité Especial de Descolonización, un órgano dedicado a seguir e impulsar el proceso de autodeterminación de los muchos territorios no autónomos que todavía quedaban entonces en el mundo, con el objetivo último de poner fin al colonialismo. El intento franquista de disimular la relación colonial dándole estatus de provincia al Sáhara —entonces conocido como “Sáhara Español”— no surtió efecto, y la entrada en la lista de territorios no autónomos se hizo efectiva en 1963.

    Años más tarde, en 1975, el dictador Franco agonizaba y España buscaba desprenderse de la última colonia que le quedaba, el Sáhara Español —la Guinea Española se independizó en 1968, y España perdió sus últimas posesiones coloniales en Marruecos en 1969—. El 14 de noviembre de 1975, España, Marruecos y Mauritania firmaron el Acuerdo de Madrid, por el cual España cedía la administración de su colonia a estos dos países vecinos del Sáhara y que habían reclamado el territorio para sí. En 1976 las fuerzas españolas abandonaron el Sáhara, y Mauritania retiró poco después su reclamación y sus tropas. Desde entonces la mayor parte del territorio ha estado ocupada por Marruecos, que se disputa el control con la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática, un Estado no reconocido por la mayoría de los países miembros de la ONU, incluida España.

    Sin embargo, el Tribunal Internacional de Justicia dictaminó en 1975 que ni Mauritania ni Marruecos tienen ningún derecho soberano sobre el Sáhara Occidental. Por otro lado, Naciones Unidas considera nulo el Acuerdo de Madrid: España no podía transferir la soberanía a Marruecos y Mauritania, y por tanto la cesión de la administración no altera el estatus de territorio pendiente de descolonizar del Sáhara Occidental.

    Es por ello que Naciones Unidas sigue considerando que España es la potencia administradora, a pesar de que sea Marruecos la que de facto ejerce el control sobre el territorio; por tanto, España sigue teniendo la obligación de garantizar la descolonización de la colonia. La salida a esta anómala situación pasa por la autodeterminación del Sáhara Occidental, para cuya consecución el Consejo de Seguridad de la ONU puso en marcha en 1991 una misión de paz —la MINURSO— que todavía no ha conseguido su propósito.

    Fuente : El Orden Mundial, 28 jun 2019

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, descolonización, ONU, España, potencia administradora, territorios no autónomos,

  • En deuda con el Sáhara Occidental

    JOSÉ LUIS MEDINA HERNÁNDEZ.

    El País, 31 mar 1999

    Según los acuerdos de Naciones Unidas, el proceso de descolonización de un territorio obliga a la metrópoli a realizar previamente en su colonia un referéndum para su autodeterminación. España abandonó el Sáhara Occidental a su suerte en 1975, sin llevar a efecto dicho referéndum. Lo cual colocaría a España ante una responsabilidad muy delicada, al menos moralmente, porque, si no ha roto legalmente los vínculos con el Sáhara, ésta seguiría siendo en cierto modo una provincia española y sus habitantes en cierto modo ciudadanos españoles.

    La deuda y responsabilidad adquiridas con nuestra provincia es notable:

    -Responsabilidad por nuestra pasividad ante la invasión del Sáhara por Marruecos y ante el exilio de miles de saharauis en los campamentos de refugiados de Tinduf, en el desierto argelino, donde continúan hoy sobreviviendo.

    -Responsabilidad para promover que los jóvenes o adultos saharauis puedan formarse y capacitarse profesionalmente en España, para que al regreso mejoren el nivel de su pueblo y de sus gentes.

    -Responsabilidad ante la comunidad internacional por no presionar para que de una vez por todas se celebre el referéndum, que no deja de posponerse por la intransigencia de Marruecos.

    Quizá es tarde y, aunque contribuyamos a la celebración del referéndum, ya no devolveremos el sueño ni borraremos la memoria amarga de los que fueron perseguidos, ni la esperanza de los que murieron en el exilio, ni la cultura a los que no enseñamos, pero al menos podríamos expiar nuestra culpa. Estamos en deuda, aunque sólo sea para nuestra tranquilidad moral.-

    * Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de marzo de 1999

    Tags: Sahara Occidental, España, Marruecos, descolonización, traición,

  • El Sáhara traicionado por España

    « Los acuerdos de Madrid de 1975 NO han transferido la soberanía del Sáhara Occidental ni han otorgado a ninguna de las firmantes el status de potencia administradora, estatus que España NO puede transferir unilateralmente ». ( Resolución S/2002/161 del Departamento Jurídico de Naciones Unidas ).

    ¡ NO, señora ministra de Asuntos Exteriores del gobierno de su querido y amado Zapatero ! ¡ NO, señora Trinidad Jimenez Garcia-Herrera ! Por mucho que usted sea ministra de no sé cuántas cosas – usted tampoco lo sabe – a la vez que miembra trilateralista del CLUB BILDEBERG, junto con la reina de España, la Botin, o el Solana, entre otros sujetos y sujetas, en absoluto le otorga el derecho para mentir tan descaradamente a la opinión pública al afirmar que “España está desligada de toda responsabilidad en el SAHARA”, porque con esas y otras estúpidas afirmaciones no demuestra más que ser una ignorante, una insensata y, lo que es peor, una de las responsables del GENOCIDIO que viene llevando a cabo el gobierno asesino del moro MOHAMED VI contra el pueblo árabe del SAHARA, aquel pueblo hermano que hace 35 años constituía la provincia número 53 del Estado español.

    Comenzaré recordándole que, de acuerdo con la Declaración de Madrid de 14 de noviembre de 1975, “la descolonización del SAHARA OCCIDENTAL culminará cuando la opinión de la población saharaui se haya expresado válidamente.” Y como quiera que, al día de hoy, después de 35 años de aquella “marcha verde” – orquestada por el régimen asesino de HASSAN II y apoyada por “esos poderes trilateralistas” que usted y su querido Zapatero representan -, no se ha producido el tan masoneado referéndum de autodeterminación, la cuestión del SAHARA debe seguir incluida en el orden del día de la O.N.U. Dicho de otra manera,España sigue siendo jurídicamente responsable de conducir el territorio saharaui a su plena descolonización mediante la aplicación del principio de autodeterminación, y ello, dígase lo que se diga, quiere decir que Marruecos en absoluto tiene soberanía alguna sobre la que un día fuera la 53 provincia española. Por si ello no fuera suficiente, el “informe Corell” que usted menciona para seguir engañando a la opinión pública ACLARA muy claramente que como Marruecos no está incluido como potencia administradora del territorio en la lista

    de las Naciones Unidas, España sigue siendo la potencia administradora de iure y, como tal, sigue siendo responsable de conducir el territorio del SAHARA, hoy Okupado y masacrado por los moros del MOHAMED VI, hacia la plena descolonización, sin coacciones, sin presencia de las fuerzas armadas moras – sólo con la presencia de observadores de las Naciones Unidas -, y siempre en base al censo elaborado por nuestro pais en el año 1974 donde resultaron censados 74.000 saharauis.

    La cuestión es que los desdichados acuerdos de Madrid habían liquidado todos y cada uno de los supuestos en que se había basado la doctrina de la descolonización española hasta esa fatídica fecha, basada en aceptar las exigencias de la Comunidad Internacional para llevar a cabo la autodeterminación, llegando inclusive, si así lo decidía la voluntad mayoritaria del pueblo saharaui, a la independencia, pero los políticos de la España de 1975, aprovechándose de la agonía del dictador Franco, dieron un giro radical a la doctrina descolonizadora asentada y decidieron abandonar tan cobarde como canallescamente al pueblo hermano del SAHARA OCCIDENTAL, haciendo dejación de sus responsabilidades jurídicas, políticas e históricas y, lo más sangrante de estos indeseables, entregando, totalmente desamparadas, a aquellas personas y su tierra a la voracidad de un asesino como HASSAN II, no sin antes haber pasado por “caja” para recibir el precio pactado, tal y como nos llegó a confirmar personalmente el mismísimo ministro de información de la REPUBLICA ARABE SAHARAUI DEMOCRATICA, Mohamed Salem uid Salec, en una de nuestras visitas a los campamentos, allá por marzo de 1977, destacando personajes como los Solís Ruiz, Areilza, Cortina Mauri, Alvarez Miranda…

    Desde entonces, todos los gobiernos que se vinieron sucediendo en España, tras la felonía cometida contra el pueblo saharaui, no sólo han mirado para otro lado, tratando de endosar a otras instancias la solución de un desgarrador conflicto que ellos contribuyeron a crear, sino incluso vendiéndoles armamento de todo tipo, como ocurrió con el gobierno del PSOE presidido por Felipe González – hoy consejero áulico del rey moro MOHAMED VI – para que el sucesor del asesino HASSAN II las emplee, las está empleando, contra aquel pueblo que, allá por noviembre de 1976, tuvo el cinismo de visitar en las arenas del desierto para darles su total apoyo en nombre del PSOE y posteriormente EXIGIR al gobierno de Adolfo Suárez, en el pleno del Parlamento de 16 de agosto de 1979, “el reconocimiento del FRENTE POLISARIO como representante del pueblo saharaui, así como los derechos de este pueblo a la independencia y soberanía nacional en el marco de la intangibilidad de las fronteras heredadas de la época colonial, de acuerdo con las Cartas de las Naciones Unidas y de la Organización para la Unidad Africana

    Ahora, tras el brutal ataque de los sicarios del MOHAMED VI al campamento de protesta saharaui el reciente 8 de noviembre con un balance de más de 30 muertos y cientos de heridos graves – la monarquia mora es tan democrática y transparente que ni siquiera permite la entrada de periodistas – Marruecos se permite el lujo de imponer un verdadero estado de terror, con detenciones masivas y torturas hasta causar la muerte de los saharauis, como antesala de una auténtica “guerra”, mientras el gobierno del pipiolo monclovita se niega a condenar la masacre. ¿Por qué ese silencio cómplice? ¿Está pagando Zapatero el costoso precio de aquel atentado terrorista del 11-M que sirvió, entre otras cosas, para elevarle a las poltronas del Palacio de la Moncloa?

    Lo cierto es que nos encontramos ante el último episodio del giro radical en el gobierno deZP sobre el pueblo saharaui respecto a la postura histórica de nuestro pais y del mismísimo PSOE, hasta el punto de que hemos pasado de una clara defensa por parte de todos los gobiernos de la democracia del derecho de autodeterminación, incluyendo al gobierno del Partido Popular, a tener que escuchar en boca del vallisoletano de Leónde que el Plan Baker – este se basaba en la libre autodeterminación del pueblo saharaui, que podría escoger entre la independencia, la aceptación de la situación actual o una amplia autonomía dentro de Marruecos – no era la mejor solución, en aquel acto tan indecente con Marruecos que envenenó hasta nuestras relaciones con Argelia. La brutal y feroz LIMPIEZA ETNICA que viene llevando a cabo Marruecos y la política de asentamientos y desplazamientos para diluir la población autóctona acabarán haciendo definitivamente inviable la convocatoria del referéndum de autodeterminación, hasta el punto de que el silencio cómplice y la inacción del gobierno de los Zapatero, el Rubalcaba, la Trini , el Marcelino, o el Jauregui suponen la mayor de las traiciones cometidas contra un pueblo, en este caso el SAHARA OCCIDENTAL.

    Fuente : ANTON SAAVEDRA

    Tags : Marruecos, Sahara Occidental, España, descolonización,

  • La descolonización: un asunto pendiente en pleno siglo XXI

    Benjamín Ramos

    El término descolonización hace referencia al proceso mediante el cual los territorios sometidos a los poderes coloniales logran poner fin a su estatus de colonia. Este proceso, que supone la eliminación de la práctica colonial, es uno de los fenómenos recientes más importantes a nivel mundial, pues ha llevado a la liberación de territorios que durante siglos habían estado bajo el control de potencias coloniales y ello ha transformado profundamente el mapa político global. Ahora bien, para aproximarse a la cuestión de la descolonización no basta sólo con atender a la definición citada, sino que es preciso examinar en profundidad cómo se ha ido erradicando el modelo colonial en el mundo, cuál es el marco normativo que se ocupa de esta práctica, de qué manera se ha desarrollado el caso más reciente de descolonización y en qué estado se encuentran los procesos que aún están pendientes de llevarse a término.

    La corriente descolonizadora

    En 1945 el mundo mostraba un aspecto bien distinto al que se puede observar en la actualidad. Por aquel momento – recién finalizada la Segunda Guerra Mundial – existían aún un buen número de territorios dependientes de una metrópoli.

    Esta realidad, producto de la expansión colonial iniciada siglos atrás, fue parcialmente abordada por la Sociedad de Naciones después de la Gran Guerra. Sin embargo, no fue esta organización sino su sucesora, la Organización de las Naciones Unidas – en adelante ONU –, quien asumió un papel más visible y activo frente al problema colonial.

    Esta organización, desde su mismo nacimiento – también en 1945 –, alentó las aspiraciones de los territorios dependientes, llegando incluso a incluir en su propia Carta Fundacional varios capítulos relacionados con la situación y los intereses de estos pueblos administrados por un poder colonial. Sin embargo, los esfuerzos en materia de descolonización de esta institución no se limitaron a esbozar una especie de marco normativo o declaración de intenciones en un documento fundacional.

    En las décadas siguientes, esta organización continuó estimulando los procesos de emancipación a través de una serie de resoluciones elaboradas por su Asamblea General en las que se reiteraba la necesidad de poner fin de forma rápida e incondicional al colonialismo. También, desde dicho órgano, se declararon sucesivamente tres Decenios Internacionales para la Eliminación del Colonialismo – el primero entre 1990 y 2000, el segundo entre 2001 y 2010 y el tercero entre 2011 y 2020 – que tenían como finalidad aprobar un plan de acción para conseguir un mundo libre de colonialismo.

    De este modo, la ONU encabezó un movimiento anticolonial que en menos de un siglo ha conseguido que más de 80 territorios que se encontraban bajo un estatus de subordinación alcanzaran su independencia – e ingresasen como Estados soberanos en la propia organización – y que otras muchas naciones pudiesen optar libremente por integrarse en otro estado o asociarse con otra nación independiente.

    Por tanto, a partir de lo anterior, podría decirse que esta institución ha jugado un papel crucial en la supresión del colonialismo. Aunque es probable que este fenómeno se hubiera producido de todas formas sin su intervención, no puede negarse que la activa implicación de la ONU en dicho proceso – especialmente mediante sus esfuerzos legisladores – ha contribuido tanto a acelerar el ritmo del movimiento emancipador como a encauzar una cuestión tan compleja como es la desintegración del sistema colonial.

    Los marcos normativos de la descolonización

    Tal como se ha señalado, la ONU estableció una serie de reglas generales en materia de descolonización que sirvieron de guía para los territorios dependientes en su camino a la emancipación. Este marco normativo, creado prácticamente de la nada – ya que se siguió en parte el trabajo previo de la Sociedad de Naciones –, quedó recogido en los capítulos XI, XII y XIII de la propia Carta de San Francisco de 1945 y en posteriores resoluciones de la Asamblea General.

    Así, en lo que a la descolonización se refiere, la citada Carta de la ONU creó dos sistemas diferenciados, siendo uno para los territorios no autónomos y otro, inspirado en el sistema de mandatos de la Sociedad de Naciones, para los territorios en régimen de fideicomiso.

    En la Declaración relativa a los territorios no autónomos – Capítulo XI – se precisó que dichos territorios son aquellos “cuyo pueblo no ha alcanzado todavía la plenitud del gobierno propio” y se establecieron los principios que deben guiar a todos los Estados miembros de la organización, incluidos aquellos que son potencias coloniales, en relación a estos territorios dependientes: reconocer la primacía de los intereses de estos pueblos; promover su progreso social, económico, político y educativo; prestarles asistencia en la creación de sus estructuras de gobierno propio; tener en cuenta sus aspiraciones políticas; y presentar información sobre la situación de estos territorios a la ONU.

    Por otra parte, en el régimen internacional de administración fiduciaria – capítulos XII y XIII – se precisó también que dicho régimen era aplicable a los territorios en fideicomiso, es decir, aquellas colonias que estuvieron bajo mandatos establecidos por la Sociedad de Naciones o que fueron colocadas voluntariamente en dicho régimen por los Estados responsables de su administración. Asimismo, se especificó que el objetivo principal de este régimen es “promover el adelanto político, económico y social de los territorios y su desarrollo progresivo hacia el gobierno propio y la libre determinación” y se estableció un órgano, el Consejo de Administración Fiduciaria, encargado de vigilar la administración de los citados territorios en fideicomiso.

    La Carta de la ONU, por tanto, insinuaba un marco normativo en materia de descolonización. Sin embargo, los contornos jurídicos de dicho marco no fueron definidos por el citado texto fundacional, sino que fueron precisados posteriormente a través de diferentes resoluciones entre las que sobresale la resolución 1514 de diciembre de 1960.

    Esta Resolución, conocida como la “Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales”, no sólo proclamó “la necesidad de poner fin rápida e incondicionalmente al colonialismo”, sino que afirmó que el colonialismo “es contrario a la Carta y compromete la promoción de la paz y la cooperación mundiales” y estableció que “todos los pueblos tienen el derecho a la libre determinación”.

    En este sentido, se podría afirmar que el gran merito de la ONU en materia de descolonización ha sido el establecimiento de una serie de reglas generales, pues han sido estos esfuerzos legisladores los que han favorecido la corriente descolonizadora y han contribuido a evitar – y solucionar de forma pacífica – numerosos problemas planteados por los procesos de emancipación.

    El último proceso descolonizador: el caso de Timor Oriental

    El último territorio que se ha servido del marco jurídico descolonizador mencionado mas arriba y ha completado con éxito su proceso de descolonización ha sido Timor Oriental. Este pequeño país asiático de 14.874 km2 y menos de 1.500.000 de habitantes, se convirtió en un Estado soberano el 20 de mayo de 2002. Ahora bien, aunque consiguió finalmente determinar su futuro, esta joven nación isleña tuvo que recorrer un largo camino para materializar su independencia.

    En 1960 este dominio portugués pasó a ser considerado por la ONU como un Territorio no Autónomo, pero no fue hasta 1975 cuando la potencia administradora del mismo, Portugal, reconoció su derecho a la libre determinación.

    A partir de este momento todo parecía avanzar en la dirección marcada por la ONU para los casos de descolonización, pues las autoridades portuguesas, renovadas entonces tras el cambio de régimen que produjo la Revolución de los Claveles de 1974, aprobaron una ley que preveía un gobierno de transición en Timor Oriental que prepararía el terreno para la elección de una asamblea popular en 1976 y la terminación definitiva de la soberanía portuguesa sobre el territorio. Sin embargo, antes de lograrse este objetivo, las tropas indonesias ocuparon el territorio y esta invasión, iniciada el 7 de diciembre de 1975, aunque fue inmediatamente condenada por Portugal y la propia ONU a través de la resolución 384 y otras posteriores, se perpetuó hasta finales de los noventa.

    En este periodo se abrió la vía para alcanzar una solución negociada, que llegó finalmente en 1999, cuando Indonesia – potencia ocupante – y Portugal – potencia administradora – alcanzaron un acuerdo que preveía la celebración de un referéndum de autodeterminación que sería supervisado por la ONU.

    Este referéndum se produjo finalmente el 30 de agosto de 1999 y su resultado fue favorable a la independencia, ya que un 78,5% de la población timorense apoyó esta opción. Seguidamente, la organización responsable del proceso hizo respetar inmediatamente a las partes la decisión de los timorenses. De este modo, Indonesia abandonó el territorio y lo “devolvió” a su estatus jurídico anterior y Portugal, en tanto que potencia administradora, transfirió sus poderes a la ONU que, posteriormente, procedió a administrar el territorio hasta su independencia definitiva.

    El proceso descolonizador de Timor Oriental revela, por tanto, que el lapso de tiempo que transcurre entre el establecimiento del derecho a la autodeterminación y su ejercicio puede verse alterado por elementos externos al proceso, pese a los esfuerzos de la ONU por simplificar el acceso a la independencia de los territorios dependientes. Asimismo, este último caso de descolonización demuestra que la ONU ha sido capaz de supervisar y hacer respetar los resultados de un referéndum de autodeterminación aún cuando el territorio dependiente se encontraba ocupado por un Estado vecino.

    Aún queda mucho por hacer

    La descolonización de Timor Oriental se produjo ya en pleno siglo XXI. Ahora bien, este caso no completa o da por terminada la tarea descolonizadora iniciada en el siglo pasado.

    Es cierto que hasta ahora se han conseguido importantes avances gracias a la citada implicación de la ONU en la desintegración colonial: los 11 territorios colocados bajo el régimen de administración fiduciaria se han convertido en Estados independientes o se han asociado a otros Estados – dándose por terminado dicho régimen en 1994 – y la lista de territorios no autónomos pendientes de ejercer su derecho a la autodeterminación se ha reducido a 17 tras el reciente éxito del caso timorense.

    Sin embargo, son precisamente estos 17 territorios dependientes restantes – Anguila, Bermudas, Gibraltar, Guam, Islas Caimán, Islas Malvinas (Falkland), Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes de los Estados Unidos, Montserrat, Nueva Caledonia, Pitcairn, Polinesia Francesa, Sáhara Occidental, Samoa Americana, Santa Elena, y Tokelau – los que han impedido que la ONU pudiera dar por concluida la tarea que inició en 1945.

    Esta organización continúa a día de hoy siguiendo los acontecimientos de estos territorios no autónomos. Ahora bien, entre ellos, cabe decir que la ONU ha dedicado especial atención a la compleja situación que rodea al Sahara Occidental. Este territorio fue considerado por la ONU como no autónomo en 1963, pero no fue hasta finales de la década de los ochenta cuando esta organización decidió involucrarse más activamente en su proceso de descolonización.

    Para entonces, la potencia administradora del territorio – España – lo había cedido mediante los denominados Acuerdos de Madrid a los países vecinos. A Marruecos la parte norte y a Mauritania la parte sur, y estos mantenían una lucha armada por el control del territorio con el movimiento representante del pueblo saharaui, el Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro (en adelante Frente Polisario).

    Sin embargo, los intentos de mediación y búsqueda de una salida negociada iniciados por la Organización para la Unidad Africana y retomados por la ONU, acabaron dando su fruto en 1991. En este año empezó a ponerse en práctica parte del Plan de Arreglo suscrito por Marruecos y el Frente Polisario tres años antes, lográndose el alto el fuego y el establecimiento de la Misión de las Naciones Unidas para el referéndum del Sahara Occidental (MINURSO).

    Tras este avance parcial y pese a la existencia de un marco formal de negociaciones auspiciadas por la propia ONU, el proceso de descolonización del Sahara Occidental no ha experimentado ningún otro progreso debido en parte a las líneas rojas que mantienen tanto Marruecos, que solo está dispuesto a admitir una autonomía como arreglo, como el Frente Polisario, que únicamente acepta la celebración de un referéndum que incluya la opción de la independencia. Por esta razón, el Sahara Occidental sigue siendo actualmente un proceso de descolonización pendiente de una solución definitiva.

    Así, este caso concreto – y los otros 16 que restan – evidencian que los impulsos descolonizadores de la ONU y el marco normativo que creó esta para tal fin, que ha sido exitoso para casos como el de Timor Oriental, pueden no ser suficientes en la recta final de su misión. Ahora bien, la constante preocupación que muestra esta organización por este y otros casos pendientes demuestra también que la ONU sigue decidida a poner fin al colonialismo.

    Fuente: elordenmundial.com

    Tags : Descolonización, ONU, Sahara Occidental, territorios no autónomos, Timor Leste,

  • Carta de Franco a la Yemáa (21 de septiembre de 1973), enviada a la ONU como justificación de la política descolonizadora del gobierno español.

    « A la Asamblea General del Sahara:

    el 6 de marzo del año en curso me dirigí a la anterior legislatura de esta Asamblea general respondiendo al escrito que la misma me elevó el 20 de febrero, escrito ratificado por la actual legislatura en su sesión constitutiva de 28 de julio último, comunicándole que había encargado a mi gobierno el estudio de las peticiones de dicho mensaje.

    El gobierno, siguiendo mis instrucciones, ha estudiado las aspiraciones del pueblo saharaui, cuya representación legítima corresponde a esa Asamblea general y, en atención a las mismas y en cumplimiento de la misión de España de promoción del pueblo saharaui, ha elaborado la siguiente contestación aprobada en Consejo de Ministros y que ha merecido mi sanción:

    1. El Estado español reitera que el pueblo saharaui, cuya convivencia secular con el pueblo español es desde sus inicios absolutamente voluntaria, es el único dueño de sus destinos y nadie tiene derecho a violentar su voluntad. El Estado español defenderá la libertad y la libre decisión del pueblo saharaui.

    2. El Estado español garantiza la integridad territorial del Sahara.

    3. El Estado español confirma su compromiso histórico de proseguir con el mayor impulso posible al desarrollo económico y social del territorio, reconociendo al pueblo saharaui la propiedad de sus recursos naturales y los beneficios de su explotación, así como la voluntad de promover la cultura, las formas de vida de la personalidad saharaui y el florecimiento de su religión.

    4. El Estado español reitera y garantiza solemnemente que la población del Sahara determinará libremente su futuro. Esta autodeterminación tendrá lugar cuando lo solicite libremente la población de conformidad con lo expuesto por la Asamblea General en su escrito ya citado del 20 de febrero del corriente año.

    5. Continuando el proceso de perfeccionamiento político del pueblo saharaui y como preparación de su futuro, se establecerá un régimen de progresiva participación del mismo en la gestión de sus propios asuntos. Dicho régimen entrará en vigor cuando se complete el proceso legislativo que se consigna a continuación.

    6. El Estado español presenta a la Asamblea General las bases siguientes como principios en que ha de inspirarse la organización político-administrativa del Sahara:

    f. El pueblo saharaui es propietario de sus riquezas y recursos naturales.

    g. Durante el periodo de vigencia de este estatuto, los saharauis gozarán de todos los derechos inherentes a la nacionalidad española.

    h. El Jefe del Estado español encarna la comunidad existente entre España y el Sahara. Será representado en el territorio por su gobernador general.

    i. El Estado español garantizará la integridad territorial del Sahara, lo representará en el ámbito internacional y asegurará su defensa. Los asuntos internos serán competencia de los órganos propios del territorio.

    j. A la Asamblea General del Sahara, como supremo órgano representativo del pueblo saharaui, le corresponderá elaborar las disposiciones de carácter general relativas a los asuntos internos del territorio, sin perjuicio de la sanción que corresponderá al gobernador general. Podrá igualmente proponer iniciativas y medidas que estime convenientes sobre dichos asuntos.

    k. Se confirmará e intensificará la promoción de los usos y costumbres tradicionales, así como de la justicia coránica.

    7. Si la Asamblea General se manifestara de acuerdo con estas bases, las mismas serán desarrolladas en forma articulada en el correspondiente estatuto, que será aprobado por la ley.

    8. La aceptación por la Asamblea General del Sáhara de estas bases, no menoscaba el derecho de la población saharaui a la autodeterminación sobre su futuro, del que esta nueva etapa es preparación necesaria.
    Puesta la confianza en Dios, el pueblo saharaui y la nación española se encaminan hacia su futuro de alianza fraternal de paz y prosperidad.

    Francisco Franco”

    Fuente : Sahara, el retorno a España como comunidad autónoma

    Tags : Sahara Occidental, España, Frente POlisario, Franco, Yemaa, descolonización,

  • España tiene que asumir de una vez su responsabilidad como potencia administradora

    ESPAÑA TIENE QUE ASUMIR DE UNA VEZ SU RESPONSABILIDAD COMO POTENCIA ADMINISTRADORA DEL ÚLTIMO PROCESO AFRICANO PENDIENTE DE DESCOLONIZACIÓN

    El Sáhara Occidental y las elecciones del 28 de abril

    Empresas españolas y europeas explotan los recursos naturales del Sáhara Occidental, convirtiéndose en agentes legitimadores de una colonización ilegal.

    Willy Meyer

    Por todos se siente olvidada,

    la libertad se siente ultrajada,

    sin ánimos y pisoteada,

    en el Sáhara está refugiada.

    Sidi M. Talebbuia

    El conflicto, no resuelto, del Sahara Occidental heredado de la dictadura franquista por los acuerdos firmados en Madrid el 14 de noviembre de 1975 entre España, Marruecos y Mauritania, acuerdos cuestionados por el asesor jurídico de NNUU Hans Corell en su dictamen de 29 de enero de 2009 y considerados ilegales según el derecho internacional, debe formar parte de la agenda electoral de las próximas elecciones generales del 28 de abril.

    Después de este acuerdo, las Naciones Unidas nunca han considerado ni a Marruecos ni a Mauritania como potencias administradoras del territorio del Sáhara Occidental al figurar en la lista de NNUU como único territorio español pendiente de descolonización, según resolución 1542 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

    Corresponde, pues, a España asumir de una vez su responsabilidad como potencia administradora del último proceso africano pendiente de descolonización, una responsabilidad política, jurídica y ética para con los habitantes, hombres y mujeres que, a pesar de constar como españoles en 1975 (El Sahara adquirió el estatus de provincia en 1959), fueron abandonados a su suerte tras la ocupación militar y colonial de Marruecos.

    La conciencia democrática y la responsabilidad atribuida por el Derecho Internacional a España para administrar la descolonización del territorio saharaui, debería obligar a todos los partidos que se presentan a las elecciones generales a posicionarse sobre la obligación no ejercitada, hasta el día de hoy, por parte del Estado español, de garantizar la administración de la descolonización del territorio no autónomo del Sahara Occidental, contribuyendo así a su legítima autodeterminación.

    Una obligación urgente, dadas las consecuencias dramáticas que produce la presencia militar, policial y colonial marroquí entre los habitantes del Sáhara Occidental ocupado. A la violación sistemática de los derechos humanos se une el expolio continuo de sus riquezas, contraviniendo toda la jurisprudencia y el derecho internacional.

    El enviado especial de las NNUU para el Sáhara Occidental, Horst Köhler, consiguió sentar en diciembre pasado en Ginebra, por primera vez en seis años, a representantes marroquís y del Frente Polisario en una mesa redonda con la participación de los Ministros de Asuntos Exteriores de Argelia y Mauritania. El pasado mes de marzo volvieron a sentarse suscribiendo un comunicado final donde “las delegaciones celebraron discusiones profundas sobre cómo alcanzar una solución política mutuamente aceptable para la cuestión del Sáhara Occidental que sea realista, viable, duradera, basada en un compromiso, justo, duradero, que proporcione la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental de conformidad con la Resolución 2440 (2018) del Consejo de Seguridad”.

    Pero ese marco negociador no impide que tanto España como la Unión Europea sigan siendo actores cómplices de la ocupación, violaciones de derechos humanos y saqueo del Reino de Marruecos en el Sáhara Occidental. Así, a pesar de los cuatro fallos consecutivos del Tribunal de Justicia de la UE que establecen que los derechos del espacio y los recursos no pertenecen a Marruecos, declarando por tanto ilegal cualquier acuerdo que incluya las aguas jurisdiccionales del territorio no autónomo del Sáhara, la Unión Europea aprobó el nuevo Acuerdo de Pesca UE-Marruecos.

    Empresas europeas, incluidas españolas, explotan los recursos naturales del Sáhara Occidental sin tener base jurídica para operar en ese territorio, convirtiéndose en la práctica en agentes legitimadores de una colonización ilegal impuesta por la fuerza militar y policial que agrede permanentemente los derechos humanos de la población saharaui.

    Las condiciones de vida de esa población se deterioran y sus derechos, no reconocidos por la fuerza ocupante, son violados sistemáticamente sin que la Misión de Observación de las NNUU (MINURSO) actué para impedir los continuos atropellos. La resistencia del pueblo saharaui es constante como se demostró en el 2010 en la rebelión de miles de saharauis en el campamento de Gdeim Izik (el Aaiún) que, demandando el fin de la ocupación y las mejoras de sus condiciones de vida, fue objeto de una violenta disolución y posterior represión por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes que se saldó con muertes (policías marroquís y manifestantes saharauis) y detenciones (163 saharauis).

    Los presos políticos saharauis, entre ellos los condenados por los sucesos de Gdeim Izik, son procesados por tribunales que no tienen jurisdicción sobre el territorio ocupado, sufriendo continuos malos tratos con total impunidad por parte de la administración marroquí.

    Mundo Obrero

    Tags : Sahara Occidental, España, potencia administradora, Frente Polisario, Marruecos, descolonización,

  • Sáhara Occidental: Francia debe abstenerse de trabar las decisiones del Consejo de Seguridad

    Argel, APS, 20 mayo. – El Embajador saharaui en Argel, Abdelkader Taleb Omar, afirmó este lunes que Francia debe abstenerse de trabar las decisiones del Consejo de Seguridad sobre la libre determinación del pueblo saharaui, Indicando que, al ejercer su veto, « París vela por mantener el statu quo y proteger la posición marroquí al servicio de sus intereses ».

    En una entrevista concedida a la APS con motivo del 46º aniversario del desencadenamiento de la lucha armada saharaui, el Embajador saharaui indicó que el Consejo de Seguridad había adoptado en abril, la resolución 2664, que reafirmó el derecho del pueblo saharaui a la libre determinación y pidió la reanudación de las negociaciones entre las dos partes en el conflicto (Frente Polisario y Marruecos) en el informe del Secretario General de las Naciones Unidas en el que se mencionan claramente las violaciones cometidas por Marruecos, en particular en lo que respecta a la traba de las misiones de la minurso

    El Frente POLISARIO deseaba que el Consejo de Seguridad, sobre la base de ese informe, despeje la ambigüedad sobre la solución política y reivindique la aceleración del proceso para permitir al pueblo saharaui gozar de su derecho a la libre determinación, pero « Francia se opuso y solicitó la prórroga de la misión de la minurso a un año en lugar de seis meses, lo que demuestra que Francia quiere mantener el statu quo y proteger la posición marroquí » obligando, de esta manera, a Rusia y Sudáfrica a expresar reservas sobre esta decisión, dijo.

    La Minurso es una misión de las Naciones Unidas para la organización de un referéndum en el Sáhara Occidental, « Marruecos y sus aliados deben ser conscientes de ello » y añadió que Marruecos todavía no está satisfecho con las recomendaciones del Consejo de Seguridad y desea recomendaciones que legitimen su ocupación del Sáhara Occidental y anulen definitivamente la cuestión del derecho a la autodeterminación, así como las negociaciones ».

    En la última ronda, Marruecos había alzar el tono y quiso promover la « autonomía » en detrimento del referéndum de autodeterminación, lo que es contrario a la legalidad internacional, recordó, añadiendo que « esto fue rechazado por el Frente POLISARIO en 2007 »

    En este contexto, el diplomático saharaui consideró que las maniobras marroquíes, la posición francesa de apoyo al régimen marroquí y España, que no asume su responsabilidad histórica, son otros tantos motivos que obstruyen el logro de una solución al conflicto y añaden que tales acciones amenazan el proceso pacífico y la estabilidad de la región.

    El Sr. Taleb Omar afirmó que « Francia ha llevado a la UE y al Parlamento Europeo a eludir las decisiones del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) sobre los acuerdos de asociación entre la UE y Marruecos, a pesar de la gran división en el seno del Parlamento (entre abstención y rechazo), lo que denota la toma de conciencia sobre el carácter ilegal de estos acuerdos, que incluyen los territorios saharauis y sus aguas territoriales.

    « El Frente POLISARIO prosigue su batalla sobre esta cuestión y ha apelado ante el TJUE », añadió, precisando que el Frente POLISARIO desearía que el TJUE emitiera decisiones que reforzaran sus primeros dictámenes según los cuales « todo acuerdo que incluya los territorios saharauis es nulo y sin efecto ».

    Para el Embajador saharaui, los Estados Unidos tienen el mérito de haber creado una nueva dinámica en el seno del Consejo de Seguridad, limitando el mandato de la minurso a 6 meses en lugar de un año y descartando la renovación automática del mandato sin llegar a soluciones », exhortando a Washington a que trabaje en pro de una solución que permita al pueblo saharaui decidir su futuro.

    Se mantienen contactos con los Estados Unidos, Gran Bretaña y Rusia, así como con todos los miembros del Consejo de Seguridad, y del Congreso, y los parlamentos de esos Estados para notificarles la posición del Frente POLISARIO y pedirles que adopten una posición que refuerce la credibilidad de las Naciones Unidas, declaró el Sr. Taleb Omar, añadiendo que la cuestión saharaui es « una cuestión de descolonización », por ejemplo, la Comisión de Descolonización de las Naciones Unidas ha pedido a la comunidad internacional que acelere el proceso de descolonización del Sáhara Occidental.

    El diplomático destacó que el Sáhara Occidental es un territorio incluido en la lista de los 17 territorios no autónomos y desde 1979 se han aprobado varias resoluciones, así, la resolución 3437 de las Naciones Unidas, que estipula claramente que Marruecos es una fuerza ocupante y que este último y el Sáhara Occidental son dos territorios « distintos ».

    El pueblo saharaui celebra este lunes el 46º aniversario del desencadenamiento de la lucha armada bajo la dirección de su único y legítimo representante, el Frente Polisario, que es un movimiento de liberación que lucha por el derecho a la libre determinación y a la recuperación de la independencia.

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, ONU, MINURSO, autodeterminación, descolonización, Consejo de Seguridad, Francia, Estados Unidos,

  • El control del Sáhara conllevaría una posición geoestratégica fundamental en el norte de África

    Según un artículo de la página El Orden Mundial, el control del Sáhara conllevaría una posición geoestratégica fundamental en el norte de África, unido al hecho de controlar las costas atlánticas del territorio.

    La posición geoestratégica del territorio y sus recursos naturales es el motivo que se encuentra detrás de las reivindicaciones de Marruecos. « El control del Sáhara supone un aliciente para estos países, pues conllevaría una posición geoestratégica fundamental en el norte de África, unido al hecho de controlar las costas atlánticas del territorio ».

    Una de las actividades económicas más importantes en el Sáhara Occidental es la extracción de fosfatos distinguidos por su fácil explotación ya que se encuentran casi en la superficie de la mina además de su calidad y poco contenido en cadmio y otro productos tóxicos. A ello se añade sus costas ricas en pescado y en el que operan la mayoría de la flota europea. « Las lonjas más destacadas y productivas de la zona serían El Aaiún y Dajla », precisa la misma fuente.

    Según El Orden Mundial, « las minas de fosfato —la más importante se encuentra en Bucraa— están exclusivamente bajo control de las empresas públicas de Marruecos. La extracción de petróleo se ha concedido a empresas privadas, las cuales se ven en la obligación de desembolsar grandes cantidades de dinero con el fin de mantener sus oligopolios petrolíferos ».

    « Al más puro estilo de la realpolitik, parece que las relaciones exteriores actuales entre los Estados se muestran como una mesa de billar en la que las bolas— los Estados— chocan unas con otras. Más que las presiones del sistema internacional, los intereses nacionales se apoderan en la toma de decisiones en cuanto a política exterior se refiere. La dominación de ciertos territorios seguirá vigente durante años mientras la opinión internacional siga estando desquebrajada por los intereses particulares de cada Estado y no unida por un interés común ajeno a sus apegos nacionales », concluye.

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, fosfato,

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, fosfato, intereses geopolíticos, descolonización,

  • Nuevo libro sobre el Sáhara Occidental

    El conflicto en el Sáhara occidental. Poder, cooperación, identidad y paz

    El conflicto en el Sáhara occidental. Poder, cooperación, identidad y paz. Rosanía Miño, Néstor; Rodríguez Vaca, Keilly. COP $50.000, USD 18

    Rosanía Miño, Néstor; Rodríguez Vaca, Keilly

    El conflicto en el Sáhara occidental. Poder, cooperación, identidad y paz

    Contenido: La construcción de la identidad saharaui: entre los campamentos y la ocupación marroquí.

    Diferentes perspectivas para la solución del problema en el Sáhara occidental, una cuestión generacional. Rol de la mujer en la cultura y el conflicto del Sáhara occidental.

    La situación de Sáhara occidental: dominación visible e invisible.

    Protodiplomacia: la herramienta estratégica de la República árabe Saharaui democrática para la visibilización de su causa.

    La cooperación mixta: una estrategia de acercamiento entre Marruecos y el Frente Polisario.

    Muros y alambradas en el ajedrez mundial: entre la ONU y las grandes potencias.

    ISBN: 978-958-791-056-8. 1° Edición 2019. 200 págs. Rústica. 15×23 cm. COP $50.000, USD 18

    Fuente: Grupo Editorial Ibañez

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, autodeterminación, descolonización, ONU, MINURSO,