Étiquette : descolonización

  • Sahara Occidental (Español). Una deuda pendiente.

    Antonio Figueras

    Fuente: Madridmas.org, 12 noviembre, 2010

    La Oficina del Ministerio de Territorios Ocupados de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) cifró hoy en más de 4.500 los heridos y más de 2.000 los detenidos tras el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik en El Aaiún, ciudad que se mantiene “en estado de sitio”. Esta Oficina precisa en un comunicado que el Ejército, las Fuerzas Auxiliares y la Policía de Marruecos continúan “atacando” las viviendas de los ciudadanos saharauis, “deteniendo” a todo el que encuentran, “apaleando” a familias enteras y “secuestrando a los jóvenes”, sobre todo, en los barrios de Skeikima, Bucraa y Mattalla.

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    El número de detenidos saharauis aumenta alarmantemente , debido al indiscriminado secuestro de saharauis, en sus propias casas, por parte de los militares marroquíes, con la ayuda de los cientos de colonos que patrullan la ciudad. Marruecos tiene totalmente sitiada la ciudad y todas las fuerzas de seguridad marroquíes, contando con armas de fuego, asesinan a todo saharaui que encuentran.

    “El Sahara, Sáhara o Sahara Occidental (antiguo Sahara Español) es un territorio de África situado en el extremo occidental del desierto del Sahara , a orillas del océano Atlántico. Es uno de los dieciséis territorios no autónomos bajo supervisión del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, con el fin de eliminar el colonialismo. Su proceso de descolonización fue interrumpido en 1976, cuando su antigua potencia colonial, España, abandonó el Sahara Occidental en manos de Marruecos y Mauritania (conforme a lo dispuesto en los Acuerdos de Madrid, ilegales según el derecho internacional). El territorio está ocupado actualmente casi en su totalidad por Marruecos, aunque la soberanía marroquí no es reconocida ni por las Naciones Unidas ni por ningún país del mundo, y es rechazada por el grupo independentista Frente Polisario, que proclamó su independencia en 1976 creando el estado de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), reconocido hasta el momento por 81 países. La RASD administra la región no controlada por Marruecos, el cual denomina oficialmente al territorio como sus Provincias Meridionales. Por otro lado, Mauritania ocupa la ciudad sureña de La Agüera. Desde que comenzó la brutal ofensiva marroquí los fallecidos, heridos y desaparecidos saharauis aumentan alarmantemente. Marruecos está intentando ocultar al mundo la masacre y el exterminio que está cometiendo contra la población saharaui de El Aaiún.”

    “Según un informe solicitado por el Consejo de Seguridad al asesor jurídico de las Naciones Unidas, los Acuerdos de Madrid no hicieron a Marruecos ni a Mauritania potencias administradoras del territorio, por lo que este sigue siendo, a efectos jurídicos, un territorio no autónomo. Este informe (documento S/2002/161) dirigido al presidente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas , y fechado el 29 de enero de 2002, indica en su párrafo sexto:

    El 14 de noviembre de 1975 España, Marruecos y Mauritania emitieron en Madrid una declaración de principios sobre el Sahara Occidental (el “Acuerdo de Madrid”), con arreglo al cual las facultades y responsabilidades de , como Potencia administradora del Territorio, se transfirieron a una administración temporal tripartita. El Acuerdo de Madrid no transfirió la soberanía sobre el Territorio ni confirió a ninguno de los signatarios la condición de Potencia administradora, condición que España, por sí sola, no podía haber transferido unilateralmente. La transferencia de la autoridad administrativa sobre el Territorio a Marruecos y Mauritania en 1975 no afectó la condición internacional del Sahara Occidental como Territorio no autónomo.”

    “El administrador de facto de la mayor parte del territorio es Marruecos. El resto se encuentra controlado por la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD). La RASD está reconocida por la Unión Africana y por 81 países en el mundo, la mayoría africanos o latinoamericanos.

    Marruecos está rearmando a sus Fuerzas Armadas en plena ofensiva sobre el Sáhara occidental, la antigua colonia española, que el reino alauita se apropió en 1975 tras la Marcha Verde y cuya soberanía está cuestionada por la ONU. Un rearme que, en parte, se está realizando con material de defensa exportado desde España.”

    Los últimos datos oficiales del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio reflejan que el Gobierno que encabeza el rey Mohamed VI ha comprado en los últimos tres años material de defensa a nuestro país por un importe de más de 340 millones de euros.

    Fuentes: Wikipedia, Diario Público, El Economista

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, Marcha Verde, descolonización, autodeterminación, potencia administradora,

  • Sahara Occidental: Del abandono colonial a la construcción de un estado.

    Sahara Occidental: Del abandono colonial a la construcción de un estadoSahara Occidental: Del abandono colonial a la construcción de un estadoRelación de autores

    Bahia Mahmud Awah

    Escritor, antropólogo, poeta natural del Sahara Occidental. Autor de varias obras,ensayos académicos; profesor honorario en la Universidad Autónoma de Madrid y miembro del Centro de Estudios Afro-hispánicos, CEAH, de la UNED.

    Ana Camacho

    Periodista e investigadora experta en conflictos de África, gran conocedora de Guinea Ecuatorial y Sahara Occidental. Ha trabajado en diarios nacionales y en la actualidad colabora en diferentes medios digitales y radio. Autora del blog www.enarenasmovedizas.com.

    Carmelo Faleh Pérez

    Profesor de Derecho Internacional Público en el Departamento de Ciencias Jurídicas Básicas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Asesor jurídico de la Asociación Española para el Derecho Internacional de los derechos Humanos (AEDIDH). Ha actuado como litigante y/o co-autor de informes y amicus curiae ante algunas instancias nacionales e internacionales (procedimientos convencionales y extraconvencionales de las Naciones Unidas, Comisión Interamericana de Derechos Humanos) de protección de los derechos humanos.

    Direcciones electrónicas: carmelo.faleh@ulpgc.es y cfaleh@aedidh.org.

    Javier A. González Vega

    Catedrático de Derecho internacional público y Relaciones internacionales de la Universidad de Oviedo. Es asimismo presidente del Observatorio Asturiano de Derechos Humanos para el Sahara Occidental (OAPSO). Entre 2009 y 2012 fue Consejero en la Representación permanente de España ante la Unión Europea.

    Pablo Jiménez

    Abogado de la Asociación Libre de Abogadas y Abogados de Zaragoza, miembro de la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura (CPDT), integrante del equipo jurídico director de la querella criminal por crímenes de lesa humanidad cometidos durante el franquismo en Zaragoza, miembro del Servicio de Orientación Penitenciaria del Colegio de Abogados de Zaragoza.

    Pepe Revert Calabuig

    Abogado, pertenece a la Asociación Internacional de Juristas por el Sahara Occidental (IAJUWS). Master en Derechos Humanos, Democracia y Globalización. Asiste regularmente como observador internacional en nombre del Consejo General de la Abogacía Española a juicios contra saharauis, tanto en Marruecos como en el Sahara Occidental. Ha participado en la IV comisión sobre descolonización en Naciones Unidas Asimismo ha denunciado la violación de los derechos humanos en el Sahara Occidental en la sede de Naciones Unidas en Ginebra.

    Ana Sebastián

    Abogada y miembro del Observatorio Aragonés para el Sahara Occidental. Miembro también de la Asociación Libre de Abogadas y Abogados de Zaragoza, habiendo participado recientemente en el grupo jurídico que ha preparado la
    querella criminal por genocidio y crímenes de lesa humanidad cometidos durante el franquismo en Zaragoza

    Leonardo Urrutia Segura

    Escritor, periodista y editor. Es autor del libro Sahara, diez años de guerra, publicado en 1983. Fue uno de los fundadores y primer presidente de la Asociación Catalana de Solidaridad con el Pueblo Saharaui (ACAPS) a principios de los ochenta. Por esos años pasó varias semanas conviviendo con los combatientes saharauis para
    documentarse, llegando a recorrer con ellos la mayor parte del Sahara Occidental.

    Carlos Villán Durán

    Profesor de Derecho internacional de los derechos humanos. Codirector del Máster en Protección Internacional de los Derechos Humanos de la Universidad de Alcalá. Presidente de la Asociación Española para el Derecho Internacional de los Derechos Humanos (AEDIDH). Antiguo miembro de la oficina del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Ginebra). Dirección electrónica: cvillan@aedidh.org.

    Fuente: Observatorio Aragonés para el Sáhara

    Tags : Sahara Occidental, Sahara Occidental: Del abandono colonial a la construcción de un estado, Frente Polisario, descolonización, autodeterminación,

  • El Sáhara Occidental, moneda de cambio del PSOE

    Fuente: Diagonal, 10/12/2009

    En los últimos 35 años, la población saharaui se ha visto obligada a vivir bajo la ocupación militar en los territorios ocupados de Marruecos, en campamentos de refugiados de Argelia o en las zonas liberadas. Un pueblo olvidado, especialmente para el PSOE, que ha pasado en los últimos 30 años de mostrar su apoyo a la causa desde la oposición al Franquismo a apoyar la postura marroquí.

    “Como parte del pueblo español, sentimos vergüenza de que el Gobierno [franquista] no haya sólo hecho una mala colonización, sino una peor descolonización entregándoos en manos de gobiernos reaccionarios como los de Marruecos y Mauritania”, afirmaba en 1976 Felipe González (PSOE) en los campamentos de refugiados saharauis en Argelia.

    Más de 30 años después no descubrimos nada al decir que la descolonización del Sáhara Occidental no ha terminado, único caso en África, y que la potencia administradora de este territorio, según la ONU, es el Estado español. Tampoco si hablamos de los más de 120.000 refugiados saharauis que desde 1974 pueblan la hammada argelina. Allí huyeron de los bombardeos indiscriminados de napalm y fósforo blanco posteriores a la ocupación de su territorio por parte del ejército alauita.

    Un muro de 2.700 kilómetros rodeado de minas antipersonas divide los territorios de la antigua provincia y colonia española. A un lado, las zonas liberadas que el Frente Polisario intenta poblar; del otro, los territorios ocupados, donde la población saharaui sufre la ocupación militar de marroquí. “Especialmente desde que el 6 de noviembre Mohamed VI en su discurso conmemorativo de la Marcha Verde declarara que sólo hay dos tipos de personas: marroquíes o traidores. La represión ha aumentado: detienen a gente por recibir a abogados internacionales, a activistas de los derechos humanos les han quitado sus papeles…”, denuncia El Mami Amar Salem, vicepresidente del Colectivo Saharaui de Defensores de Derechos Humanos.

    El Mami sigue muy de cerca la situación de Aminetu Haidar, pero tampoco se olvida de los siete activistas que desaparecieron en octubre a su vuelta de una visita a los campamentos. “Siguen en la cárcel de Salé, aislados y a la espera de ser juzgados en un Tribunal militar”, denuncia Khadad Emhamed, coordinador saharaui ante la Misión Internacional de Naciones Unidas para la celebración de un Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO), que se creó en 1991.

    Una misión inconclusa y, de nuevo, paralizada. A primeros de diciembre se debía celebrar una nueva ronda de negociaciones que no tendrá lugar, “las detenciones de activistas saharauis y la expulsión a Lanzarote de Aminetu Haidar hacen que estas sean imposibles”, apuntilla Khadad a este periódico.

    ¿Apoyo a la causa saharaui?

    Aun así la postura oficial de la dirección del PSOE es la de defender la causa saharaui que pelea por el derecho a su autodeterminación. Es decir, un referéndum en el que puedan elegir sobre su independencia o integración en Marruecos. ¿Igual que en 1976? “No hemos modificado ni una coma nuestra postura”, explica a este periódico Elena Valenciano, secretaria de Política Internacional de este partido. ¿Y qué opinan de Marruecos? El propio González formó parte de la comisión que intentó que Marruecos organizara el Mundial de Fútbol de 2010. También es conocida su intermediación ante Mohamed VI en favor de que Telmex, empresa de Carlos Slim, entrase en el mercado alauita. O para que en 2006 Chile y Colombia decidieran no reconocer a la República Árabe Saharaui Democrática.

    Eso sí, la Agencia Española de Cooperación Internacional no ha dejado de nutrir a los campamentos de refugiados. “Preferimos que llegue un comunicado político que ejecute la legalidad internacional, a toda la ayuda que mantiene a nuestro pueblo en campamentos de refugiados”, reconoce Khadad.

    “Marruecos es un tapón para la inmigración del África Subsahariana; empresas españolas realizan dumping social allí, al instalar sus centros y rebajar así las condiciones laborales de sus empleados; los armadores de barcos españoles pueden pescar en sus caladeros gracias a los acuerdos con la UE. Pero todo esto no me parece motivo suficiente para que el pueblo saharaui sea una moneda de cambio. Tampoco que altos cargos del PSOE como el propio Felipe tengan intereses personales”, explica perplejo Fernando Peraíta, de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Sevilla.

    Otra de estas posibles monedas de cambio es el comercio de armas. Desde 1984, todos los gobiernos han vendido o regalado material bélico a Marruecos. Tanto en plena guerra, como en la actual situación de alto fuego. En 2008 recibieron el obsequio de seis torpedos MK46 MOD-2 y una venta cifrada en 113, 9 millones de euros. La monarquía marroquí se convirtió en el tercer cliente de la industria militar española.

    Los cambios en la ONU

    “Desde el Franquismo, los únicos gobiernos españoles que se han abstenido en una votación por la descolonización del Sáhara Occidental han sido el de Franco y el de Zapatero”, reconocía en 2006 a DIAGONAL Mohamed Y. Beissat, embajador del Polisario en Argelia, tras la actuación del Gobierno. Tan sólo un año después de la llegada de Zapatero a la Moncloa las cosas estaban muy claras. En marzo de 2007, en su visita a Marruecos, Zapatero conoció su última apuesta por la autonomía. “La parte española ha acogido esta propuesta con interés y considera que podría generar una nueva dinámica de diálogo”, según recogía entonces Asuntos Exteriores.

    “Hay mucha gente del PSOE en las asociaciones de defensa del pueblo saharaui, incluso alcaldes o concejales. Esto debe crear contradicciones en el partido. La cúpula está del lado de Marruecos y la base en contra”, reconoce Peraíta. Según el actor Willy Toledo, presidente de laPlataforma Todos con Aminetu, que lleva en Lanzarote desde el 17 de noviembre, así se han manifestado también parlamentarios vascos del PSE o el secretario de Movimientos Sociales, Pedro Zerolo. Sin embargo, Valenciano no reconoce ninguna tensión. “Decir que hay un movimiento crítico es demasiado, hay mucha gente preocupada y nos pide que hagamos cosas”, apostilla.

    El expolio, una traición más

    Desde 2007 a los caladeros saharauis han vuelto los pesqueros europeos, especialmente españoles y franceses. “La historia no tiene marcha atrás”, afirmaba este verano López Aguilar, ex ministro de Justicia y candidato al Parlamento Europeo por el PSOE, sobre las posibilidades de ratificar el Nuevo Acuerdo de Asociación de la Unión Europea con Marruecos. Al menos el conflicto saharaui ha vuelto a la “agenda internacional”. “Hay otros muros en el mundo que deben caer”, denunciaba el presidente hace unas semanas en el vigésimo aniversario de la caída del muro de Berlín. Como dirían en tierras de Zapatero: “Una cosa es predicar y otra dar trigo”. Los 2.700 kilómetros de muralla del Sáhara siguen levantados. Y la valla de Ceuta y Melilla también.

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, España, expolio, recursos naturales, traición, provincia española, descolonización, autodeterminación,

  • Presentación de la novela « El largo invierno saharaui » de Teodoro L. Basterra

    El largo invierno saharaui acerca la realidad de la situación del Sáhara Occidental a través de una historia de aventuras, asesinatos, dramas y revelaciones, con dos líneas argumentales principales: la primera, la personal de la protagonista, Esther Baquero. Es la inspectora de la Policía Nacional que investiga en Gdeim Izik el pasado de un hombre ejecutado en Barcelona. Ese hombre había sido su gran amor de juventud.

    Es una mujer doliente, que sufre el peso de sus vivencias, relaciones, carencias, necesidades… El alcohol, el tabaco, el sexo… se convierten en refugios, en apoyos de una vida marcada por su padre y el amor de dos hombres. Y una segunda línea sobre la investigación de las verdaderas razones que hacen perdurar el conflicto: corrupción personal y política en las instituciones internacionales; interés económico, geoestratégico, recursos naturales…

    El objetivo de la novela es triple: en primer lugar, dar a conocer una realidad ocultada, romper el silencio que existe sobre el Sáhara Occidental; en segundo lugar, mostrar la línea de corrupción e intereses económicos que hace que este problema persista en el tiempo; y el tercero, el puramente literario, intentado ofrecer a través de sus páginas una narración ágil y de calidad para que sea un disfrute su lectura.

    La novela ha sido seleccionada para la XXXII Semana Negra de Gijón 2019.

    EL AUTOR

    Teodoro L. Basterra (Bilbao, 1961), es diplomado en Psicología por la UNED y Máster en Mediación Mercantil, Civil y Familiar. Ha estudiado Bellas Artes en la Universidad del País Vasco y Diseño y Fotografía en la Escuela de Artes y Oficios de Corella (Navarra). Reside actualmente en Alfaro (La Rioja), donde es el jefe de la Policía Local.

    Miembro fundador de la « Asociación de Amigos de la Poesía de La Rioja Baja », su obra poética ha sido recogida en antologías como Poemas de mar a mar (2006), Vida de perros. Poemas perrunos (2007) y Encuentros (2008); mientras que su obra narrativa ha sido premiada en diversos certámenes literarios como el Voces de Mujer (Alfaro), el Ciudad de Alfaro; el Villa de Autol, o el Esteban Manuel de Villegas de Nájera (La Rioja). Alguno de sus relatos han sido publicados en el libro Voces de mujer (2006). Todos están incluidos en el recopilatorio Saga y anclaje (Ediciones del 4 de agosto, 2008).

    En 2014 publicó su primera novela: La primera víctima (Editorial Última Línea), una historia policíaca sobre los atentados terroristas en Madrid el 11 de marzo de 2004. Un tema tabú en España.

    Fuente: Extensión Universitaria, 15/04/2019

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, España, ONU, descolonización, intereses geopolíticos, El largo invierno saharaui,

  • Las razones del apoyo de Sudáfrica y la SADC al pueblo saharaui

    En un extenso artículo, Luwellyn Landers, diputado del ANC y primer Viceministro de Relaciones Internacionales y Cooperación, explica los fundamentos del apoyo que la República de Sudáfrica brinda a la causa del pueblo del Sáhara Occidental.

    Landers indica que « Sudáfrica tiene una larga asociación con el Frente Polisario y el pueblo saharaui, basada en la lucha común por la descolonización y la liberación de la ocupación. Durante la lucha contra el apartheid, los movimientos de liberación sudafricanos y el Frente Polisario cultivaron fuertes relaciones fraternales, y los activistas se movilizaron y se apoyaron mutuamente en todo el mundo ».

    Añade que « después de la liberación de Sudáfrica, el Presidente Nelson Mandela firmó la directiva que establece relaciones diplomáticas plenas entre Sudáfrica y la República Árabe Saharaui Democrática en junio de 1995. El Presidente Mandela también dejó claro que la lucha por la libertad del pueblo del Sáhara Occidental debe continuar y debe ser apoyada por Sudáfrica ».

    Landers recuerda que « la Resolución 1514 del 14 de diciembre de 1960, también conocida como « Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales », interpreta la Carta de las Naciones Unidas de tal manera que amplía las luchas anticoloniales de los pueblos y su deseo de autodeterminación y plena soberanía en la comunidad de naciones ». « La declaración afirma audazmente que « la sujeción de los pueblos a la subyugación, dominación y explotación extranjeras constituye una negación de los derechos humanos fundamentales », subrayó.

    « Para Sudáfrica, por lo tanto, es motivo de profunda preocupación que el llamamiento contenido en la declaración para « el derecho inalienable de todos los pueblos a la libertad completa, al ejercicio de su soberanía y a la integridad de su territorio nacional » sea continua y flagrantemente violado en el caso del pueblo saharaui, sin que se vislumbre el fin de su subyugación, opresión y sufrimiento colectivo », añade.

    Landers señala que « la potencia ocupante se ha atrincherado utilizando medios abiertos y nefastos para sabotear la lucha del pueblo saharaui por la autodeterminación. Estos esfuerzos son apoyados e instigados por la colaboración de otros países; por la ignorancia voluntaria y la ignorancia de aquellos que deberían saber más; y por la desafortunada manipulación de los organismos multilaterales ».

    « En este contexto, precisó, la familia de la SADC invitó al Frente Polisario y al pueblo saharaui a unirse a nosotros en el extremo sur de nuestro continente los días 25 y 26 de marzo de 2019 para explorar qué podemos hacer juntos para resolver la situación del Sáhara Occidental; cómo avanzar hacia una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable; cómo garantizar el respeto de las normas internacionales de derechos humanos y del derecho internacional humanitario en el territorio ocupado; y qué es lo que hay que hacer para poner fin a la explotación ilegal de los recursos naturales del Sáhara Occidental ».

    « Estamos firmemente convencidos de que la Conferencia de Solidaridad de la SADC sobre el Sáhara Occidental orientará nuestros esfuerzos para liberar al pueblo saharaui de su subyugación, permitirle ejercer su derecho a la autodeterminación y eliminar de una vez por todas la plaga del colonialismo y la opresión de la faz del continente africano », concluye.

    Tags : Sáhara Occidental, Frente Polisario, Sudáfrica, SADC, Marruecos, descolonización, autodeterminación,

  • El Sahara Occidental: La importancia estratégica de un territorio ocupado

    Por: Juan Sebastián Gómez Martínez y Nicolás Ávila Vargas

    Asistentes de Investigación – Estudios Africanos

    juan.gomez04@est.uexternado.edu.co

    nicolas.avila@est.uexternado.edu.co

    En la región comprendida entre el paralelo 27° 40’ y el cabo Blanco sobre la costa noroccidental de África se encuentra el Sahara Occidental, último vestigio de la colonización europea en el continente africano. Incluido en la lista de “Territorios no Autónomos” bajo supervisión del Comité de Descolonización de Naciones Unidas, gran parte del Sahara Occidental ha estado ocupado por Marruecos desde 1976 y hoy está dividido internamente por un muro construido por el gobierno marroquí a partir de 1980.

    La República Árabe Saharaui Democrática – RASD fue proclamada por el Frente Polisario en el Sahara Occidental el 27 de Febrero de 1976 y hoy es reconocida por 82 Estados del mundo y es miembro fundador de la Organización para la Unidad Africana, hoy Unión Africana. A pesar de lo anterior, el país aún se encuentra en un limbo jurídico respecto a la definición de su estatus político. La evolución de las confrontaciones ha pasado tanto por inconsistencias en la aplicación del derecho internacional como por un rol activo de los intereses económicos de las grandes potencias y países intermedios sobre los recursos naturales de la región.

    El Sahara Occidental, con aproximadamente 260 mil habitantes y 250 mil kilómetros cuadrados – del mismo tamaño de Ecuador o equivalente la Orinoquía colombiana[1] – además de tener las reservas más grandes de fosfato en el mundo, también cuenta con importantes recursos naturales como hierro, circonio y arena utilizada para la construcción. Asimismo, sus costas que cuentan con reservas petroleras considerables y el banco pesquero más importante del mundo, son hoy escenario de una controversia internacional por cuanto la explotación de estos recursos en los territorios ocupados por Marruecos ha sido cuestionada por la Unión Europea y Estados Unidos que han excluido el territorio del Sahara Occidental de sus acuerdos de pesca y de libre comercio con Marruecos respectivamente.

    Desde un punto de vista histórico, el primer inconveniente para la descolonización del Sahara Occidental radica en el poco control administrativo que tuvo España sobre el territorio. A pesar de la existencia de los Tratados de Meknes de 1799 y el hispano-marroquí de 1861 los cuales restringían la soberanía de Marruecos hasta Noun en la costa noroccidental africana, “lo Español se limitó a la zona de ocupación en la costa y al estatus jurídico de potencia administradora”[2]. Asimismo, la política de ese país sobre su colonia nunca tuvo otra intención más que el establecimiento de puntos de apoyo a las pesqueras canarias, lo que mantuvo el territorio bajo el control de sus pobladores originales hasta el descubrimiento de la mayor reserva de fosfatos del mundo.

    El segundo problema se presentó luego de la entrada de España a las Naciones Unidas, momento en el que fue necesario que el país aceptara el derecho a la Libre Autodeterminación de los Pueblos y en especial el del pueblo saharaui. Sin embargo, se le permitió alargar el proceso descolonizador abogando la independencia progresiva para poder crear un Estado saharaui amigable a los intereses de España. Debido a esto, entre 1885 y 1976, manejó un discurso ambiguo entre llamar al Sahara como colonia o provincia y utilizó esas denominaciones a su favor.

    Así pues, en la conferencia de Berlín se habló de colonia, mientras que después de la Resolución 1514 de la Asamblea General de Naciones Unidas de 1960 sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, el gobierno de Franco buscó seguir el ejemplo de Salazar en Portugal para referenciarlo como provincia no peninsular y evitar así la descolonización.

    Tras varias resoluciones del Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU[3] y después de un largo proceso diplomático en la Comisión IV sobre descolonización de la Asamblea General, se llega a la conclusión de organizar un referéndum con el objetivo de crear las condiciones que favorezcan la autodeterminación del pueblo saharaui[4]. Proceso que se ve respaldado por el dictamen consultivo de la Corte Internacional de Justicia en octubre de 1975 que afirma que no hay argumentos que demuestren soberanía de Marruecos ni Mauritania en el Sahara Occidental, además de apoyar el derecho a la autodeterminación mediante expresión libre y soberana de sus habitantes actuales[5].

    A partir de ese momento surge el tercer problema, a saber, el cambio demográfico impulsado por Marruecos. La “Marcha Verde” se presenta como un símbolo de la identidad del pueblo marroquí dentro de su política de integridad territorial e involucra el ingreso de 350.000 voluntarios al territorio del Sahara[6]. Lo anterior tuvo como consecuencia la modificación de los censos de votantes para el referéndum e hizo más difícil el ejercicio de la autodeterminación del pueblo saharaui.

    En 1976, tres años después de la constitución del Frente Polisario, España abandona el Sahara tras haber firmado los Acuerdos de Madrid que planteaban una administración tripartita del territorio entre la potencia colonizadora, Marruecos y Mauritania hasta la realización del referéndum. En este momento inicia una confrontación entre los Estados con reclamaciones en el territorio y el Frente Polisario que generaría hacia 1980 la salida de Mauritania. En 1991 se promueve un cese al fuego apoyado por la Misión de las Naciones Unidas para el Referendo en Sahara Occidental – MINURSO –, para poner en marcha la identificación y registro de los votantes, junto con la reducción de minas antipersona, la liberación de presos políticos y detenidos saharauis y finalmente la organización y proclamación de los resultados del referéndum que aún no se ha llevado a cabo.

    Más recientemente, se han planteado dos planes desde Naciones Unidas para evitar el punto muerto en las conversaciones. Los Planes Baker I y II que fueron rechazados en 2000 por el Consejo de Seguridad pero luego fueron aprobados por la resolución 1495, se concentraron en las opciones que deberían aparecer en el referéndum así como condiciones para implementarlo.

    En un primer momento la propuesta – que el Polisario rechazó -, se basó en hacer del Sahara Occidental una provincia autónoma de Marruecos, quien tomaría la responsabilidad de manejar la defensa del territorio y la política exterior. En segundo lugar, se propuso permitir un período de gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática por cuatro años y luego hacer el referéndum para definir el estatus – propuesta que Marruecos rechazó por incluir la independencia como una opción. De esta manera y aunque algunas propuestas siguen surgiendo, actualmente la solución sigue siendo esquiva dado que existen intereses que las partes todavía consideran irreconciliables dentro de las negociaciones.

    De esta forma, es necesario entender el valor estratégico de este territorio en la región pues se le considera, de acuerdo al Ministro del Sahara Occidental para América Latina, tanto la entrada de América Latina a África por su pasado similar e idioma, como la puerta de entrada de África a la región latinoamericana. Igualmente, su importancia está atada a la abundancia de recursos naturales, que generan la confrontación de intereses económicos y afectan transversalmente el desarrollo y resolución del conflicto que se ha vivido en la zona.

    A pesar de que la ocupación marroquí carezca de legalidad internacional y de legitimidad sobre los derechos de la población saharaui, se puede resaltar cómo las consideraciones geopolíticas han sobrepasado esa ilegalidad y se han traducido principalmente en las fuertes tensiones entre Marruecos y Argelia por el apoyo que recibió el Frente Polisario por parte del gobierno de Argel y por haberse posicionado como primer aliado del Sahara Occidental. Asimismo, la generación de fricciones constantes entre estos dos países y países europeos como España y Francia[7].

    Además, se presenta un congelamiento en el proceso de integración del Magreb por el recurrente enfrentamiento entre Argelia y Marruecos, potencializado por la compra de armas a costa de un desarrollo socioeconómico en la región[8]. Por otro lado, potencias como Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, siendo miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, han servido de apoyo ante una resolución desfavorable para Marruecos, pues este reino fue un apoyo estratégico en la guerra contra el comunismo durante la Guerra Fría y ahora lo es en la lucha contra el terrorismo[9]. No obstante, es importante resaltar que ni siquiera estos países reconocen las reclamaciones marroquíes sobre el territorio saharaui.

    El apoyo internacional que han recibido las partes se presta para varias interpretaciones. En este orden de ideas, además de las mencionadas anteriormente, observando que la independencia de Sahara Occidental se vería como el acceso más eficiente de Argelia al Océano Atlántico y una forma de hacer contraposición a la hegemonía de Marruecos en la región, los intereses recaen sobre un factor puramente económico. Por lo tanto, si el apoyo internacional que se recibe está atado a la generación de utilidades tras la explotación, haciendo la salvedad de los nexos sociales y políticos-históricos de Argelia y el Sahara Occidental, se puede entender la dinámica desplegada tanto en el territorio como a nivel internacional.

    La presencia marroquí en el territorio saharaui está limitada a las áreas donde están concentrados los recursos naturales. Una prueba de esto es el muro construido para separar los territorios de reclamación marroquí de lo que los saharauis llaman el territorio liberado. “El gobierno marroquí construyó un muro fortificado de arena, de 180.000 kilómetros de largo, desde la frontera de Marruecos con Sahara Occidental hasta su frontera con Mauritania. Este muro, es más largo que la Muralla China y es protegido tanto por las fuerzas militares marroquíes como por el 10% de las minas antipersona sembradas en el mundo.”[10]

    La situación por la que atraviesa el Sahara Occidental además las diversas dinámicas implementadas en el territorio para garantizar los ingresos económicos han generado un fenómeno de separación de la población. El pueblo saharaui se divide en tres grupos. Primero, los que se encuentran en los campos de refugiados cerca de Tindouf, Argelia, que suman unas 158.000 personas; los habitantes de las llamadas “zonas liberadas” – 14.000 – y aproximadamente 600.000 saharauis que continúan en el territorio ocupado, en condiciones tales que no gozan de ningún tipo de derecho ni reconocimiento civil[11].

    Más allá de las reclamaciones territoriales, es innegable el deterioro y la violación constante de los derechos humanos en el Sahara Occidental. Según el informe 2011 de amnistía internacional en los territorios liberados sigue existiendo represión a los activistas saharauis, lo que incluye torturas, malos tratos como palizas, descargas eléctricas y amenazas de violación, infligidos sobre todo por la Dirección de Vigilancia del Territorio, y juicios no justos por delitos que Marruecos nombra como políticos dado que van en contra de la integridad territorial del Estado[12].

    Esta situación se evidencia más claramente en los hechos del 8 de noviembre de 2011, pues el desmantelamiento del campamento Gdim Izik que los saharauis habían construido en octubre para protestar por la marginación y la falta de trabajo y vivienda, llevó al arresto de unas 200 personas, algunas de las cuales afirmaron haber sufrido torturas y otros malos tratos durante su detención[13]. Es más, Human Rights Watch, en su informe de 2008 afirma que existe una necesidad de respetar los derechos humanos en la práctica, sobre todo teniendo en cuenta el acoso a los activistas, la impunidad, las restricciones de movilidad y el excesivo uso de la fuerza para contener las propuestas[14], dado que la MINURSO es la única operación de peacekeeping que no tiene un componente de monitoreo de derechos humanos.

    Ya en 2005, Aminatou Haidar, Premio Juan María Bandrés a la Defensa del Derecho de Asilo y la Solidaridad con los Refugiados y ex presa política, había señalado violaciones a los derechos humanos, confiscación de propiedades, campañas de intimidación, interrogatorios y tratos abusivos a la población saharaui[15]. Estas declaraciones fueron respaldadas por el último reporte del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas y se espera que se sigan esas recomendaciones para poner en marcha los mecanismos de protección de derechos humanos en el Sahara Occidental.

    Finalmente, tras un vistazo de la historia del conflicto y un análisis de la confrontación de intereses derivados de él, se resalta cómo sí existen situaciones donde los intereses económicos o particulares pueden sobrepasar la implementación de las normas jurídicas internacionales. Asimismo, se genera expectativa respecto a las decisiones que se puedan llegar a implementar con el fin de encontrar una solución a este choque de intereses y a la situación de derechos humanos. Este es el caso en el cual se podrá contemplar la efectividad del carácter vinculante y obligatorio de la normatividad internacional así como el compromiso de la comunidad internacional con la descolonización de los territorios no autónomos.

    [1] Western Sahara Profile. 2011. Disponible en: www.bbc.co.uk/news/world-africa-14115273. Consultado el 28 de febrero de 2012.

    [2] HERNÁNDEZ Moreno, Ángela. Guerra de Banderas en el Sahara. Entinema. Madrid, 2006. Pág.30.

    [3] Resoluciones 2072, 2229, 2591, 2711, 3458a y 3458b.

    [4] NÁPOLES Japia, Fernando. Sahara Occidental: La guerra saharaui. Editorial de ciencias sociales. La Habana, 1988. Pág. 58.

    [5] Ibíd. Pág. 83.

    [6] Ibíd. Pág. 99.

    [7] Zoubir, Yahia. Stalemate in Western Sahara: Ending International Legality. Middle east policy . Vol XIV No. 4. 2007. pág. 158

    [8] Ibíd. Pág.161

    [9] Ibíd. Pág. 161

    [10] Trades Union Congress –TUC. Wester Sahara. A report of a TUC delegation of to the Saharawi refugee camps, May 2006. Disponible en: www.tuc.org.uk/international/tuc-11910-f0.cfm. Pág. 4

    [11] Ibíd. Pág. 4

    [12] Véase: Informe anual 2011. El Estado de los derechos humanos en el mundo. En línea en: http://files.amnesty.org/air11/air_2011_full_es.pdf. Pág 307.

    [13] Ibid. Pág 306.

    [14] HRW. Human Rights in Western Sahara and in the Tindouf Refugee Camps. Report 2008. En línea en: http://www.hrw.org/sites/default/files/reports/wsahara1208web.pdf, Págs 5-6.

    [15] Disponible en: http://aminatouhaidar.org/ . Consultado el 14 de marzo de 2012.

    Fuente : Boletín de Estudios Africanos

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, Frente Polisario, MINURSO, ONU, territorios no autónomos, descolonización, España, provincia española, Sahara Español,

  • La Cuarta Comisión mantiene su compromiso con los territorios colonizados.

    Más allá de su papel histórico en la descolonización, la Cuarta Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas cubre hoy una amplia gama de temas, incluido el uso pacífico del espacio extra-atmosférico.

    Inicialmente mandatada para tratar la cuestión de la descolonización después de la Segunda Guerra Mundial, el Cuarto Comité, conocido oficialmente como la Comisión de Política Especial y de Descolonización, asumió responsabilidades « políticas especiales » a partir de la década de 1990, después de la independencia de la mayoría de las colonias y territorios administrados por el Consejo de tutela de la ONU.

    Estos territorios incluían Samoa Occidental, Tanganica, Ruanda-Urundi y lo que entonces era Togolandia, que estaba dividida entre las administraciones británica y francesa.

    El mandato político especial amplió significativamente el mandato de la Cuarta Comisión para incluir la cooperación internacional en los usos pacíficos del espacio extra-atmosférico, el examen de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y las misiones políticas especiales de la ONU que no cuentan con fuerzas de paz uniformadas. Incluso se encarga a la Comisión que examine las formas de « revitalizar » el trabajo de la Asamblea General.

    El papel inicial en materia de descolonización continúa junto con las nuevas responsabilidades, lo que demuestra claramente la determinación de la Comisión para los últimos territorios colonizados sean liberados.

    La Cuarta Comisión comenzó su trabajo este año el 4 de octubre, después del debate anual general de alto nivel de la Asamblea General.

    En su primera reunión, el órgano eligió como presidentes a los embajadores Dee Maxwell Saah Kemayah, Representante Permanente de Liberia y Faisal Nasser M. Alhakbani (Arabia Saudita), Dániel Goldea (Hungría) y Michael O’Toole (Irlanda), como vicepresidentes. Luis Mauricio Arancibia Fernández (Bolivia) fue elegido Relator, encargado de la preparación del informe de la Comisión.

    Uno de los puntos claves de la agenda, la descolonización, se remonta a la fiebre de las potencias europeas para dotarse de imperios en América, África y Asia. Si bien la mayoría de las antiguas posesiones europeas ahora son estados independientes miembros de las Naciones Unidas, algunos territorios siguen siendo clasificados por las Naciones Unidas como « Territorios no autónomos ».

    La lista de estos territorios no está aprobada universalmente, y este año la Comisión examinó el estado de Samoa Americana, Anguila, Bermudas, las Islas Vírgenes Británicas, las Islas Caimán, la Polinesia Francesa, Guam, Montserrat, Nueva Caledonia, Pitcairn, Santa Elena, Tokelau, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes americanas y Sahara Occidental.

    La Comisión también examinó las actividades económicas y otras actividades en los territorios no autónomos, los medios de estudio y formación para las personas que viven allí, y la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y a los pueblos coloniales.

    La Comisión también discutió la asistencia a los refugiados palestinos así como sus bienes e ingresos; colonias israelíes en el territorio palestino ocupado, al igual que las actividades del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (OOPS).

    Con respecto al OOPS, la Asamblea expresó su « profunda preocupación » por la crítica situación financiera del OOPS, causada por la falta de fondos estructurales y el aumento de las necesidades y los gastos derivados del deterioro de la situación socioeconómica y humanitaria.

    Además, la Comisión examinó los usos pacíficos del espacio extra-atmosférico y recomendó a los Estados que aún no forman parte de los tratados internacionales que rigen dichos usos para ratificarlos o adherirse a ellos e incorporarlos en su legislación nacional. También instó a los Estados, especialmente a aquellos con capacidades espaciales significativas, a contribuir a la prevención de una carrera de armamentos en el espacio.

    Las recomendaciones formuladas por la Cuarta Comisión en forma de proyectos de resolución y decisiones se han presentado a la Asamblea General para su debate. El 7 de diciembre, la Asamblea adoptó 36 resoluciones y 4 decisiones de la Comisión.