Étiquette : espionaje

  • Casada con un diplomático español y espía marroquí

    Marruecos, España, Nadia Jalfi, Gustavo de Arístegui, espionaje, DGED, Mourad El ghoul,

    El wikileaks de Marruecos: los 149 correos de la esposa de Arístegui con el jefe de gabinete del servicio secreto de Mohamed VI
    Propone acciones de propaganda y cita a Carlos Herrera, Pepa Bueno, Luis del Olmo, Ramón Pérez-Maura… Rabat ha cerrado la cuenta del filtrador. El CNI investiga el caso

    La filtración de 149 correos electrónicos que se cruzaron Nadia Jalfi –esposa de Gustavo de Arístegui- y el jefe de Gabinete del director del servicio secreto marroquí ha supuesto un terremoto político en Marruecos. Los emails, que han desaparecido de la red por exigencia de Rabat, relatan los trabajos que realizaba la mujer del actual embajador español en India para mejorar la imagen de su país en los medios europeos.

    Bajo el pseudónimo de Chris Coleman, un hacker marroquí lleva meses desvelando información reservada referente al gobierno y a la monarquía alauita. Los documentos que subía a servidores extranjeros y luego colgaba en una cuenta de Twitter incluían también correos electrónicos de altos funcionarios del servicio secreto marroquí.

    El último paquete filtrado ha supuesto el cierre de su cuenta en la red social a petición de Rabat y el borrado completo del archivo que circulaba por Internet alojado en un servidor. Contenía 149 correos electrónicos entre Murad El Gul, jefe de Gabinete del director de la DGED –siglas del servicio de inteligencia marroquí- y Nadia Jalfi, esposa del actual embajador español en Nueva Delhi, Gustavo de Arístegui.

    Jalfi y Arístegui contrajeron matrimonio en Rabat en 2010, cuando este era portavoz de Exteriores en el Congreso de los Diputados. Actualmente la pareja vive en Nueva Delhi (India), donde Arístegui lleva varios años en el puesto de embajador.

    La publicación de estos emails no sólo ha afectado a Marruecos. Según ha sabido El Confidencial Digital, los servicios de inteligencia españoles también han iniciado una investigación sobre el origen de esas filtraciones y las consecuencias para nuestro país de lo que en ellos se revela.

    El CNI quiere saber si existe material que pueda afectar a intereses españoles, aseguran las fuentes consultadas por ECD.

    Encargos para mejorar la imagen de Marruecos en prensa

    En el centenar y medio de correos, a cuyo contenido ha tenido acceso El Confidencial Digital, se relatan las acciones de comunicación y propaganda que la esposa de Arístegui realizó para el gobierno marroquí entre 2008 y 2011.

    Estas labores, de las que informaba a El Gul a través de una cuenta de email, iban dirigidas siempre a mejorar la imagen de Marruecos en la prensa de España, Italia, Francia y Reino Unido. Manejó multitud de dosieres de prensa sobre noticias con menciones al país aluita en medios de comunicación europeos, poniendo especial énfasis en las informaciones sobre el conflicto del Sahara.

    Estas son algunos de los asuntos en los que participó directamente la esposa de Arístegui:

    – Programa con Carlos Herrera en Rabat: se trata de un proyecto que no llegó a salir adelante, pero Jalfi envío a El Gul diversos documentos sobre la realización de un programa especial de ‘Herrera en la Onda’ en Rabat. Jalfi habla textualmente del impacto del programa y de su conductor, un “líder de opinión”, para “honrar a nuestro país y su evolución política y económica”. Se adjuntaba también el presupuesto del plan: 72.000 euros, viajes y estancia del equipo aparte. A cambio, Onda Cero se comprometía a realizar tres menciones al lugar donde se emitiría el programa, así como una entrevista con el patrocinador.

    -Viaje de Ramón Pérez-Maura a Marruecos: Jalfi informaba de la llegada a Marruecos del director adjunto de diario ABC para una estancia de cuatro días, y proponía la búsqueda de personalidades para que se entrevistaran con el periodista. Deben ser, decía, las “que consideremos capaces de trasmitir el mensaje correcto”.

    -El primer ministro marroquí, con Pepa Bueno en ‘Los desayunos de TVE’: dentro de sus planes para llegar a la opinión pública española, Jalfi habla de sus gestiones para conseguir que el espacio que dirigía la periodista Pepa Bueno emitiese un programa especial desde Rabat, que incluiría una entrevista de media hora con el primer ministro marroquí. Algo que, como recuerda la esposa de Arístegui, la cadena ya había hecho con Ahmadineyad desde Irán.

    – ‘Protagonistas’ con Luis del Olmo y Félix Madero en Rabat: en mayo de 2010, el espacio de Punto Radio ‘Protagonistas’ visitó la capital marroquí para realizar un programa en directo. Jalfi envía a su contacto de los servicios secretos el audio de promoción que emitió la cadena días antes del viaje, solicitando “danos el ok”. La respuesta es: ya ha sido “trasmitida al director general”.

    – Un documental sobre el Sahara: Jalfi informa a Murad El Gul de sus “conversaciones informales” con José Antonio Zorrilla, por aquel entonces cónsul general de España en Bata, Guinea Ecuatorial. Según relata, se mostró “especialmente emocionado” con la posibilidad de realizar un documental sobre Marruecos. Cuenta que se le ha propuesto realizar una pieza sobre la “soberanía histórica de Marruecos sobre el Sahara” y que éste lo estaba valorando. “No hay necesidad de insistir en el beneficio” que tendría la realización de “un proyecto de esta naturaleza” indica en sus correos.

    – Intervención en la Cadena COPE: la esposa de Arístegui le envía al jefe de Gabinete del servicio secreto en Rabat un correo con asunto ‘Cadena Cope’, en el que incluye un enlace con una intervención suya en Cope en 2009. No hace referencia al asunto de sus declaraciones y el enlace ha sido desactivado.

    – Partido contra la Pobreza: Jalfi medió ante El Gul en la organización de un partido benéfico de la ONU en Fez (Marruecos), en el que participaron los futbolistas Zinedine Zidane y Ronaldo. En concreto, le trasladó al jefe de Gabinete de la DGED los problemas de la agencia española que organizó el encuentro para reunirse con las autoridades locales. El partido finalmente se celebró en noviembre de 2008.

    – Viajes de periodistas italianos a Marruecos: buena parte de los correos reflejan conversaciones de Nadia Jalfi con periodistas italianos que solicitan viajar al país para realizar reportajes. En algunos casos, invitados por el gobierno alauita para diversos eventos, como el festival de cine de Marrakech o un torneo de golf que lleva el nombre de Hassan II. Figuran registros de pasaportes con datos personales así como vuelos de entrada y salida del país.

    – Lobbys italianos: Parte de los correos electrónicos muestran el trabajo de Marruecos con una consultora italiana para hacer llegar la imagen que Rabat quiere dar del conflicto del Sahara a los medios italianos, así como otros asuntos sociales. En algunos de ellos, la consultora propone acciones concretas, como un reportaje en la revista Vanity Fair de una mujer marroquí por determinar –“política o empresaria”-; o una entrevista con la princesa Lalla –esposa de Mohamed VI- en la prensa española, italiana y francesa.

    El Confidencial digital, 03/02/2015

    #Marruecos #España #Nadia_Jalfi #Gustavo_de_Aristegui #Espionaje #DGED #Mourad_el_ghoul

  • Los Estados Unidos presionan a Marruecos para que excluya a Huawei de la 5G

    Según la web marroquí Le Desk, Marruecos, al igual que otros países, esta siendo objeto de una fuerte presión de los Estados Unidos para que descarte a la compañía china Huawei del futuro mercado de la 5G.

    El gobierno americano ya ha conseguido desterrar a Huawei de los Estados Unidos y Australia y ahora está intentando ampliar el espectro de sus medidas contra el gigante chino uniendo a su causa a otros países aliados bajo el pretexto de que lo hace por razones de seguridad acusando a China de utilizar esta empresa para espíar y organizar ataques cibernéticos, añade la misma fuente que cita el diario Wall Street Journal.

    Compartimos nuestra preocupación con algunos países por las amenazas cibernéticas en la infraestructura de telecomunicaciones. Mientras planean pasar a la 5G, les recordamos estas preocupaciones. Además, las redes 5G tienen complejidades adicionales que las hacen más vulnerables a los ataques cibernéticos», afirmó un funcionario estadounidense citado por el Wall Street Journal

    En cuanto a la posibilidad de desterrar a Huawei de Marruecos, fuentes citadas por Le Desk afirman que «se han establecido contactos con los responsables políticos, las autoridades encargadas de la seguridad nacional y el organismo regulador de las telecomunicaciones».

    «Los propios operadores [marroquíes] se acercan a través de sus accionistas de referencia», añade la misma fuente, que informa que los canales diplomáticos y las redes de cabildeo entre Washington y Rabat han sido así «activados»incluyendo contactos con la embajada del reino en la capital americana. El asesor especial de la Casa Blanca, John Bolton, está siguiendo de cerca este caso, afirma Le Desk.

    La administración estadounidense, dispuesta a todo, iría incluso, además de agitar el espectro de una serie de sanciones, hasta prometer una ayuda financiera adicional para desarrollar las infraestructuras en los mercados que dejarían de recurrir al proveedor chino», afirma Le Desk.

    « Su argumento es constantemente machacado, sobre ante las autoridades securitarias: si Huawei afirma su total independencia del Estado chino, sus productos, según Washington, pueden ser desviados por las autoridades de Pekín para interceptar comunicaciones con fines de espionaje», indica además el medio marroquí.

    Con TSA

    Tags : Marruecos, Huawei, China, Estados Unidos, Telecomunicaciones, 5G,
    espionaje,

  • Los yankis escuchan todo lo que dicen los latinamericanos

    EE.UU. controla toda la comunicación latinoamericana

    El periodista y creador de Wikileaks, Julian Assange afirmó que el 98 por ciento de toda comunicación, cualquiera sea el medio, es enviada primero al país adalid de la democracia: Estados Unidos.

    El periodista y creador de Wikileaks, Julian Assange, afirmó ayer que casi la totalidad de las comunicaciones desde América latina pasan por Estados Unidos y que este país utiliza el espionaje de éstas para afianzar su influencia en el mundo. “El 98 por ciento de las telecomunicaciones desde América latina al resto del mundo, incluidos mensajes de texto, llamadas telefónicas, correos electrónicos, etc., pasa a través de Estados Unidos”, señaló Assange. “El objetivo de Wa-shington es obtener información de cómo América latina se comporta, hacia dónde se mueven las transferencias económicas y las actividades de los líderes y actores clave”, agregó en una entrevista concedida a un canal de televisión ruso desde la Embajada de Ecuador en Londres.

    Según Assange, ese espionaje permite a Washington predecir el comportamiento de los líderes e intereses latinoamericanos y también presionar a cualquier persona importante. “Estados Unidos ha intentado agresivamente impedir el intercambio económico a través de la intervención y el control de Swift, Visa, MasterCard o el dinero enviado hacia América latina mediante el Bank of America”, aseguró. “Estados Unidos se está apropiando de las interacciones económicas y de las telecomunicaciones, y lo que queda es un cierto control de la fuerza física del Estado”, añadió. Assange manifestó que el interés de Washington por América latina estuvo un poco aplacado durante la primera década del siglo XXI y se inclinó más hacia Medio Oriente, no obstante ahora ha vuelto a fijar su vista en la región. “En ese período, varios países latinoamericanos han desarrollado y hecho crecer su independencia respecto de los intereses de Estados Unidos. Y ahora, desafortunadamente, Estados Unidos está volviendo a interesarse por América latina”, dijo.

    Además, Assange consideró que es necesario construir una soberanía tecnológica para combatir el espionaje de Estados Unidos. “No hay una soberanía efectiva sin la soberanía de los elementos necesarios: interacción económica, telecomunicaciones e instrumentos de control policiales y judiciales”, sentenció.

    En relación con el ex técnico de la CIA Edward Snowden, que vive en Rusia asilado después de haber revelado una trama de espionaje masivo de los servicios secretos de su país, Assange señaló que Wikileaks estuvo implicado de modo formal e informal en las solicitudes de asilo de Snowden en alrededor de 20 países. “En algunos casos porque pensábamos que había una posibilidad real con esos países y en otros porque queríamos que el público viera que había un rechazo y generar un cierto debate público y que hubiera testigos de cómo se estaban comportando los gobiernos”, contó.

    El fundador de Wikileaks recordó que fueron Venezuela, Bolivia y Ecuador los países de Latinoamérica que mostraron interés en otorgar asilo a Snowden.

    Por otro lado, aseguró que los filtradores de archivos secretos como él y Snowden reciben el trato de los Estados Unidos como terroristas. “El presidente Obama ha llamado ‘excepcionalidad de Estados Unidos’ a este tipo de persecución y actitud hacia los filtradores y los medios que trata como a terroristas. Cuando un presidente habla sobre excepcionalidad lo que está tratando de decir es que a su país no se le aplican las reglas del comportamiento civilizado, tanto en el caso de invadir otro país o abusar de la ley en su propio territorio”, sostuvo.

    Fuente: En Orsai , 21 jul 2019

    Tags : Estados Unidos, Latinoamérica, espionaje, Julian Assange, Snowden, escucha,

  • Cloacas de Interior : un mega-escándalo que casi no es noticia en España

    Un gobierno emplea todos los recursos del Estado para hundir sus rivales políticos recurriendo a todo tipo de artimañas. Los principales medios de comunicación se prestan gustosos a participar en el juego difundiendo informaciones no constrastadas o directamente fabricadas. ¿Fue en Venezuela ? ¿En Rusia, quizá ? Pues no. Fue en España.

    Si no han oido hablar demasiado del « Spanish-gate », no se cumplen, yoi tampoco. Quizás les suceda como a mí, que cuando se supieron los últimos datos del asunto, estaba en el peor lugar para enterarme bien de todo esto : en España.

    La trama fue destapada en 2017 por los periodistas Patricia Lopez y Carlos Enrique Bayo. Dos años después, un juez se lo topó mientras investigaba otro caso y sacó a la luz lo que los autores de la investigación llamaron « las cloacas del ministerio del Interior ».

    Por algún extraño motivo, su investigación, muy seria, no fue emitida por ninguno de los grandes canales de televisión. Y eso que se hizo un documental para facilitarles la tarea, pero ni por esas. Los periodistas descubrieron que, desde el ministerio del interior de España, con el apoyo de un grupo de policías corruptos, se realizaban operaciones de espionaje contra figuras políticas que el « establishment » consideraba incómodas.

    Los conspiradores del ministerio, entre ellos el ex-ministro Fernande Díaz, se valieron de unos medios de comunicación serviles y complacientes con el poder. Y de esto España está tan bien servica como de jamones y vinos.
    El modus operandi era el siguiente : el ministerio del interior espíaba y, si no encontraba nada comprometedor en el objetivo, le bajaba a los medios mayoritarios una patraña que lo perjudicara. Oyeron hablar de que el partido Podemos había sido financiado por los ayatolás iraníes y por los bolivarianos chavistas venezolanos ? Pues parte de esta « información » salió, precisamente, de esta trama y fue urdida en las más altas esferas del Estado español.

    Pero si resulta chocante lo mucho que en aquel entonces hablaron la prensa mayoritaria y los partidos sobre escándalos simulados, qué decir del mutismo o el desinterés que muestran ahora que los motivos para el escándalo son reales. El espacio que los medios están dando en la actualidad a todas estas tramas es más bien secundario y ni se molestan en fingir indignación ni mucho menos exigir, aunque sea, una citación de loa cargos políticos implicados. Y ese rancio olor a cloaca que se percibe cuando los grandes medios destacan hasta la extenuación qué bebe un político de la oposición, con quién se acuesta o pos¡r cuánto se hipotecó, se vuelve verdaderamente nauseabundo cuando, además, callan las operaciones ilegales en las que el Estado emplea el dinero de todos los españoles.

    Fuente : RT

    Tags : España, prensa, cloacas de interior, espionaje, servicios secretos, spanishgate,

  • « El Agente Oscuro »: nuevas revelaciones sobre los servicios secretos de Marruecos

    *Sinopsis de _El Agente Oscuro_ (editorial Galaxia Gutenberg, mayo de 2019), el libro prologado por el periodista Ignacio Cembrero”:*

    La tecnología, el pinchazo de los teléfonos, el hackeo de los ordenadores no lo es todo.

    El espionaje sigue necesitando el trabajo silencioso de los agentes de campo para recabar información que no transita por internet.

    El autor de este libro, que ha pedido permanecer en el anonimato, ha sido durante largos años y hasta hace poco tiempo uno de esos imprescindibles hombres de terreno. Fue reclutado y formado por el Centro Superior de Información de la Defensa (CESID), antecesor del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el gran servicio secreto español, para infiltrarse primero, en los años ochenta, en círculos de extrema izquierda y más tarde en comunidades islámicas. Acabó, finalmente, introduciéndose en las filas de la inteligencia marroquí en España.

    Este es el relato, escrito en primera persona, de la vida de un supuesto pequeño empresario dedicado, en realidad, a convivir con radicales islamistas, viajar con predicadores de una rama minoritaria del islam, pernoctar en oratorios musulmanes y codearse con agentes de la inteligencia marroquí en España para reportar después al CNI el resultado de sus indagaciones.

    Su trepidante narración desvela cómo actúan en España los servicios secretos del país vecino y arroja nueva luz sobre cuál es la labor del contraespionaje español en territorio nacional y cómo los servicios de información españoles intentan controlar los focos de radicalización islamista.

    El libro va precedido de un largo prólogo en el que el periodista Ignacio Cembrero desmenuza la labor de los servicios secretos marroquíes en España y en Europa. En él revela cuando y por qué Marruecos interrumpió su cooperación en materia de seguridad, incluida la lucha antiterrorista, con España y con Francia.

    Fuente : Ignacio Cembrero

    Tags : Marruecos, España, servicios secretos, DGED, CESID, CNI, terrorismo, integrismo, islamismo, marroquí, contraespionaje, espionaje,

  • Espías de Marruecos en España

    Rabat utiliza a sus emigrantes como informadores

    Espías de Marruecos en España
    A través de sus nacionales emigrantes, Marruecos, país tan próximo y a la vez tan lejano, está metiendo a sus servicios secretos, como un caballo de Troya, en territorio europeo con un doble propósito: por un lado, vigilar a sus propios emigrantes establecidos en Europa; por el otro, obtener de primera mano información sobre las sociedades europeas.

    La información es poder. Y los servicios de inteligencia del Reino alauí se han lanzado a conseguir dicho poder. Cosa que ha hecho saltar las alarmas de los países europeos en los que reside una importante comunidad marroquí, caso precisamente de España.

    por Antonio Luque, enero de 2009

    El espionaje exterior de Marruecos, conocido por sus siglas DGED y dirigido por Mohamed-Yassin Mansouri, un civil, amigo del propio rey Mohamed VI, viene aumentando su presencia en la Unión Europea, donde actúa como interlocutor privilegiado del Gobierno de Rabat, por encima incluso de sus representaciones diplomáticas y en conflicto, a veces, con ellas.

    Según algunas fuentes, los servicios europeos de inteligencia presentes en Marruecos (incluido el CNI español) (2) habrían “informado a sus gobiernos respectivos de la tendencia del espionaje marroquí a penetrar en medios religiosos y comunitarios” (3). Sin embargo, el Ministerio español de asuntos exteriores que dirige Miguel Ángel Moratinos se limita a hacer la vista gorda, a la espera de que ocurra algún acontecimiento. En contraste con la actitud que tuvieron las autoridades de Rabat durante la crisis de Perejil, en julio de 2002, durante el segundo mandato de José María Aznar, cuando lanzaban acusaciones contra periodistas españoles acreditados allí, tachándolos de “espías de Madrid”. En la actualidad, el servicio de inteligencia alauí alecciona abiertamente a sus imanes y consejeros espirituales en España, y las autoridades de Madrid permanecen mudas.

    De manera muy diferente ha reaccionado, por ejemplo, el Gobierno italiano. Alrededor de una cincuentena de imanes marroquíes que ejercen en mezquitas de Italia y que habían participado, en noviembre de 2008, (junto con otros noventa que actúan en España) en un seminario organizado oficialmente por el Ministerio de Asuntos Religiosos (4), pero en realidad concebido por los servicios de Yassin Mansouri en Marrakech, fueron interrogados por las autoridades transalpinas a su regreso de Marruecos.

    De los casi setecientos mil musulmanes que residen en Italia, cerca de un tercio es marroquí y, a pesar de que el régimen de Rabat ha creado en 2005, a base de subvenciones millonarias, una Confederación de la Comunidad Marroquí en Italia (http://www.maroc.it/), con el objeto de frenar el crecimiento del radicalismo islamista en el seno de esa comunidad, los imanes resisten las presiones de los servicios marroquíes de inteligencia, prefiriendo establecer buenas relaciones con las autoridades de Roma, en aras de una mejor integración de sus compatriotas.

    También en Bélgica, en diciembre de 2008, la prensa (5) se hizo eco de las declaraciones del jefe de los Servicios de inteligencia belgas (la Sûreté), Alain Winants, según las cuales se le había pedido al Gobierno de Marruecos que retirara “inmediatamente a tres funcionarios de los servicios secretos de Rabat presentes en Bélgica”, los cuales presuntamente realizaban sus actividades de espionaje bajo la capa protectora del estatuto diplomático. El diario De Morgen, de lengua flamenca, dando cuenta de una reunión parlamentaria, en principio secreta, reveló en su edición del 20 de noviembre de 2008 que Marruecos viene ignorando la petición belga desde hace ya más de seis meses, por lo que la seguridad de Bruselas “ha decidido suspender todo contacto con la Dirección General de Estudios y Documentación marroquí (DGED)” (6). Las fricciones entre ambos países comenzaron en el momento de la detención, el 18 de febrero de 2008 en Casablanca, del ciudadano belga de origen marroquí Abdelkader Beliraj, acusado de haber cometido seis asesinatos en Bélgica y que está siendo juzgado en Marruecos “por constitución de una red terrorista” cuyas ramificaciones al parecer conducen a los propios servicios de inteligencia de dichos Estados, de los que sería un agente doble (7).

    En el país vecino, Holanda, la comunidad marroquí ha reaccionado airadamente contra el viaje de cuarenta imanes y hombres de religión a Marruecos para asistir a una conferencia de adoctrinamiento, donde los servicios de espionaje de Rabat han impartido directrices para enseñarles a actuar y a obtener información en su país de residencia. Constituye una injerencia del régimen alauí contra la libertad religiosa en Holanda, como ha declarado la Asociación de Marroquies en los Países neerlandófonos : “Nuestra comunidad en Holanda –afirma la Asociación en un comunicado– es capaz, por sí sola, de interpretar los textos sagrados, sin ayuda de funcionarios de Mohamed VI” (8). Sospechan que Rabat utiliza el miedo al extremismo religioso como excusa para manipular a la comunidad de emigrantes.

    Antes de invitar a los líderes religiosos a desplazarse a Marruecos, las autoridades magrebíes enviaron a un grupo de funcionarios a Holanda para mantener “un encuentro de carácter religioso” con los musulmanes emigrados de origen marroquí, pero la mayoría de imanes presentes abandonó la reunión, temiendo ser manipulados : Rabat procedió entonces a invitar a un grupo seleccionado a viajar a Marruecos.

    Por otra parte, un informe del AIVD, el servicio secreto holandés, reveló que algunos de sus agentes pasaban información confidencial a la DGED, el espionaje exterior marroquí. El Gobierno holandés protestó ante el marroquí y éste repatrió a dos agentes suyos, acreditados como diplomáticos en La Haya, quienes habían reclutado, entre otros, a un sargento de la policía holandesa, Redouane Lemhaouli, 38 años, de origen marroquí. Lemhaouli suministraba, aparentemente, al Gobierno de Marruecos información sobre sus inmigrantes en los Países Bajos a la que tenía acceso como policía. “Rabat está empeñada en vigilar y someter a la comunidad marroquí establecida en el extranjero”, escribió el diario electrónico marroquí de lengua árabe Hespress. “Antes, durante la guerra fría, lo hacía para luchar contra la infiltración marxista ; ahora contra el islamismo” (9).

    El caso de Francia es bastante diferente, porque existen desde hace tiempo unas relaciones muy estrechas y una tradición de colaboración entre los servicios secretos franceses y marroquíes. Además, hay también una vieja tradición de entendimiento entre ambos gobiernos. Los emigrantes marroquíes organizados en el seno de la Reagrupación de Musulmanes de Francia (RMF), organismo controlado por las autoridades de Rabat, obtuvo un poco más del 43% de votos en las elecciones de junio de 2008 para renovar el Consejo Francés del Culto musulmán (CFCM), y por consiguiente se hicieron con el mando de este organismo mediador entre la comunidad inmigrante y el Gobierno de París. Por lo que las autoridades galas hace oídos sordos a las denuncias de “injerencia de los espías marroquíes” en el Hexágono.

    En varios países europeos preocupa la infiltración de eventuales espías marroquíes en el seno de las fuerzas armadas. Las autoridades de Rabat quisieran poder detectar a los hijos de emigrantes marroquíes, simpatizantes de las tesis islamistas violentas, que tuviesen la tentación, al ser ciudadanos europeos, de entrenarse en el seno de las fuerzas armadas mientras hacen el servicio militar. Los hombres de la DGED temen que, por medio de este quinta columnismo, futuros terroristas se alisten en el ejército, para completar su formación en el uso de armas y de tácticas militares.

    Sobre este tema existe –sobre todo después de los atentados de Madrid del 11 de marzo de 2004– un entendimiento entre Rabat y Madrid. El servicio de espionaje español, el CNI, parece tener localizado y controlado a un grupo de ex soldados españoles musulmanes que precisamente realizan actualmente entrenamientos para integrarse en grupos de la Yihad islamista. A pesar de que la cifra de esos ex miembros de las Fuerzas Armadas españolas no ha sido concretada, sí se sabe –afirman fuentes militares españolas– que serían en torno a la decena y que se encontrarían formándose en campos de entrenamiento de radicales islamistas. De la misma manera, subrayan que ninguno de ellos tuvo acceso a información sensible durante su servicio en el Ejército dado que no ocupaban puestos de responsabilidad. Los campos de entrenamiento de la Yihad se ubican generalmente en países del Sahel, en algunas zonas del Magreb, y también en Irak, Yemen, Somalia, Arabia Saudí y Afganistán, y son objeto de la atención de todos los servicios de inteligencia occidentales.

    Sin que exista motivo serio de alarma, el Centro Nacional de Inteligencia, con la ayuda más que probable de la DGED marroquí, vigila también las actividades de algunos soldados musulmanes integrados en el Ejército español. En el seno de ciertas unidades se ha creado el cargo de “vigilantes”, es decir informadores ; una función que asumen algunos militares musulmanes quienes, discretamente, velan por que se cumplan los preceptos islámicos en cuanto a comida y bebida, se respete la oración de los viernes y se permita acudir al rezo sin condición alguna. Observan así los eventuales comportamientos de tipo integrista o radical ; y reportan al CNI –y probablemente a la DGED– toda actitud sospechosa. Pero la situación no ha desatado la alarma entre la inteligencia. Según fuentes militares, la integración de efectivos de confesión musulmana en las unidades es total.

    “El espionaje marroquí y los imanes que son enviados a Europa se esfuerzan en que el extremismo islamista no cunda entre sus emigrantes –asegura un ex agente instalado en el sur de Andalucía– Rabat sostiene que su labor es útil para Marruecos. Pero también para el país anfitrión”.

    Le Monde Diplomatique en español

    (1) Dirección General de Estudios y Documentación.

    (2) Centro Nacional de Inteligencia

    (3) Léase, Pedro Canales, “Los servicios secretos de Mohamed VI quieren controlar la emigración”, El Imparcial, Madrid, 25 de noviembre de 2008.

    (4) “Des imams d’Espagne et d’Italie veulent promouvoir un Islam tolérant”, noticia de la agencia AFP, difundida por radio Med1 el 9 de noviembre de 2008.

    (5) Consultar, por ejemplo, el sitio www.telquel-online.com/349/maroc3_349.shtml

    (6) www.lalibre.be/actu/belgique/article/461517/armand-de-decker-scandaleux-et-inacceptable.html

    (7) Aujourd’hui Le Maroc, Casablanca, 29 de febrero de 2008.

    (8) Pedro Canales, op. cit.

    (9) El País, Madrid, 23 de septiembre de 2008. Ver también la noticia de AFP del 19 de septiembre de 2008.

    Fuente : Mémoire des luttes, 02/01/2009

    Tags : Marruecos, España, servicios secretos, DGED, espionaje, espías,

  • A la caza del espía marroquí

    El servicio secreto de Mohamed VI es, tras el ruso, el que más agentes pierde en el Viejo Continente
    Yassin Mansouri, compañero de estudios del rey, dirige lo dirige desde 2005

    Ignacio Cembrero

    El País, 14 DIC 2012

    Bagdad A., marroquí, de 59 años, se movía con soltura en el seno de la inmigración magrebí en Alemania. Recopilaba “informaciones sobre manifestaciones organizadas por grupos de oposición”, según la fiscalía federal germana. En 2007 se ofreció a los servicios secretos de su país alegando que poseía “una amplia red de contactos” en el seno de la comunidad marroquí. Le contrataron. Cinco años después, el 7 de diciembre, la fiscalía de Karlsruhe le imputó por “actividades por cuenta de servicios secretos extranjeros”.

    Bagdad A. es el cuarto marroquí detenido por espionaje en Alemania desde 2011. Todos se consagraban a informar sobre las actividades de sus 230.000 compatriotas allí residentes, excepto Mohamed B., de 56 años, apresado en febrero en Berlín, y que se dedicaba a vigilar a los miembros del Frente Polisario. Cobró por ello 22.800 euros, según la fiscalía.

    De todos los agentes marroquíes caídos estos últimos años en Europa, el que hizo más ruido fue, en 2008, Redouane Lemhaouli, de 42 años, un policía de origen marroquí que tenía acceso a las bases de datos del Ministerio del Interior de los Países Bajos. De ahí sacó información sobre “actuaciones contra el rey de Marruecos”, “terrorismo” y “tráfico de armas”, para comunicársela a los espías que, con cobertura diplomática, le habían reclutado.

    El caso de Re, el apodo que habían puesto sus compañeros al policía, ha sido el que más repercusión tuvo porque el agente llegó a codearse con la princesa Máxima, esposa del príncipe Orange, y con un miembro del Gobierno holandés. Se sentó a su lado, en primera fila, durante una ceremonia en la que 57 chavales inmigrantes, muchos de ellos de origen marroquí, recibieron diplomas que les habilitaban para trabajar como personal de tierra en el aeropuerto de Rotterdam. Re les había formado.

    Meses después, el policía fue expulsado del cuerpo y condenado a 240 horas de trabajos sociales. El que era entonces ministro de Exteriores holandés, Maxime Verhagen, envió una carta a los diputados lamentando “la intervención de sectores o servicios para influir a los ciudadanos de origen marroquí”.

    En total, desde 2008 han trascendido 10 detenciones y procesamientos de agentes o expulsiones de diplomáticos de Marruecos en Europa —Mauritania echó también a un undécimo confidente el año pasado—, un número solo superado por Rusia, que en los últimos cinco años perdió a 31 espías en el Viejo Continente.

    Los 11 agentes marroquíes trabajaban para la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED), el servicio de espionaje exterior de Yassin Mansouri, de 50 años, el primer civil que lo dirige. Es el único servicio de inteligencia que formalmente depende del palacio real de Marruecos y se ha convertido en algo más que un servicio secreto. Es un instrumento de la diplomacia marroquí. La personalidad de su jefe lo explica.

    Mansouri forma parte del círculo de estrechos colaboradores del rey Mohamed VI, con el que estudió en el colegio real. Es además el único entre los íntimos del monarca que no ha sido salpicado por un escándalo económico o político.

    Su lealtad al futuro rey le provocó incluso, en 1997, ser apartado del puesto que desempeñaba en el Ministerio del Interior por su titular, Driss Basri. Sospechaba que le espiaba por cuenta del príncipe heredero, al que él sí vigilaba por encargo de su padre, Hassan II. Mansouri fue, sin embargo, el único de los amigos de juventud del príncipe que cayó bien a Basri. Ensalzó ante Hassan II su capacidad de trabajo y el rey le envió en 1992 a EE UU para que le formase el FBI.

    Nacido en Beejad, en el centro del país, hijo de un alem (sabio del islam), Mansouri recibió una educación religiosa, algo trastornada por las amistades izquierdistas de su hermano, hasta que se le ofreció plaza en el colegio real. Aún hoy día sigue siendo un hombre piadoso que intenta rezar con frecuencia, que no bebe alcohol, ni fuma, ni hace ostentación.

    Su travesía del desierto acabó tras la entronización de Mohamed VI, que en 1999 le nombró director de la MAP, la agencia de prensa oficial, desde donde regresó en 2003, esta vez por la puerta grande, a Interior. Durante dos años estuvo al frente de la más importante dirección general del ministerio del que Basri ya había sido expulsado. De ahí dio el salto al espionaje y a la diplomacia discreta.

    Mansouri formó, por ejemplo, parte de la delegación marroquí que acudió a Nueva York en 2007 a presentar al secretario general de la ONU la oferta de autonomía para el Sáhara; se sentó varias veces a negociar con el Polisario y se entrevistó en secreto en París, en 2007, con la ministra israelí de Exteriores, Tzipi Livn. En 2008 recibió en Rabat al secretario de Estado adjunto norteamericano, David Welsh, al que expresó su preocupación por la fragilidad del régimen tunecino y la “codicia” de su dictador Ben Ali, según revelaron posteriormente los cables de Wikileaks. Tres años después, Ben Ali fue derrocado. Mansouri fue de los pocos que acertaron en su pronóstico sobre Túnez..

    La DGED se ha dedicado, desde su creación en 1973, a vigilar a los exiliados enemigos de la monarquía alauí, antes izquierdistas y ahora más bien islamistas y a los independentistas saharauis. Pero a medida que la emigración marroquí ha ido creciendo también se esfuerza en supervisarla para que no germine en ella el extremismo, para que sea leal al trono.

    En España, Marruecos ha elaborado “una estrategia de gran magnitud”, señalaba en mayo de 2011 un informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) enviado por su director, el general Félix Sanz, a tres ministros. “Su objetivo es extender su influencia e incrementar el control sobre las colonias marroquíes utilizando la excusa de la religión”, añadía. Esta supervisión la ejerce, según el CNI, “a través de su embajada y consulados (…), personal afín”, es decir, agentes de la DGED con cobertura diplomática y confidentes reclutados sobre el terreno. También colabora la Fundación Hassan II, que preside la princesa Lalla Meryem, hermana de Mohamed VI, cuyo presupuesto no está sometido al control del Parlamento.

    Prueba del interés de la DGED por la religión fue la intervención de Mansouri, en noviembre de 2008, ante un nutrido grupo de imanes, procedentes de España e Italia, e invitados a Marraquech por el Ministerio de Asuntos Islámicos. Un año antes, Mansouri viajó a Mallorca para reunirse con el que era entonces su homólogo español, Alberto Saiz, y advertirle de que estaba “jugando con fuego” al fomentar en Ceuta el auge de los tablig, una corriente islámica de origen indio, en detrimento del islam malekita que impera en Marruecos.

    Acaso sea porque quieren evitar tensiones con Rabat o porque necesitan más su cooperación en la lucha antiterrorista —la DGED ayudó al CNI a resolver el secuestro por Al Qaeda, en Malí, de tres voluntarios catalanes—, lo cierto es que los países del sur de Europa como España, Francia e Italia, aquellos en los que hay más inmigración marroquí, no expulsan ni detienen a agentes de Marruecos. “Sí se producen, pero no trascienden”, matiza un antiguo colaborador del CNI que trabajó en el Magreb.

    En 2010, Rabat expulsó a tres agentes españoles, con cobertura diplomática, destinados en Marruecos, pero en el último cuarto de siglo solo una trama de espionaje marroquí en España saltó a la palestra: la infiltración de un topo en Exteriores, en 1990, que obtuvo un informe sobre la conversación del ministro, entonces Francisco Fernández Ordóñez, con un responsable del Frente Polisario.

    Tags : Marruecos, DGED, Yassine Mansouri, espionaje, servicios secretos,

  • A la caza del espía marroquí

    El servicio secreto de Mohamed VI es, tras el ruso, el que más agentes pierde en el Viejo Continente

    Ignacio Cembrero

    El País, 14/12/2012

    Bagdad A., marroquí, de 59 años, se movía con soltura en el seno de la inmigración magrebí en Alemania. Recopilaba “informaciones sobre manifestaciones organizadas por grupos de oposición”, según la fiscalía federal germana. En 2007 se ofreció a los servicios secretos de su país alegando que poseía “una amplia red de contactos” en el seno de la comunidad marroquí. Le contrataron. Cinco años después, el 7 de diciembre, la fiscalía de Karlsruhe le imputó por “actividades por cuenta de servicios secretos extranjeros”.

    Bagdad A. es el cuarto marroquí detenido por espionaje en Alemania desde 2011. Todos se consagraban a informar sobre las actividades de sus 230.000 compatriotas allí residentes, excepto Mohamed B., de 56 años, apresado en febrero en Berlín, y que se dedicaba a vigilar a los miembros del Frente Polisario. Cobró por ello 22.800 euros, según la fiscalía.

    De todos los agentes marroquíes caídos estos últimos años en Europa, el que hizo más ruido fue, en 2008, Redouane Lemhaouli, de 42 años, un policía de origen marroquí que tenía acceso a las bases de datos del Ministerio del Interior de los Países Bajos. De ahí sacó información sobre “actuaciones contra el rey de Marruecos”, “terrorismo” y “tráfico de armas”, para comunicársela a los espías que, con cobertura diplomática, le habían reclutado.

    El caso de Re, el apodo que habían puesto sus compañeros al policía, ha sido el que más repercusión tuvo porque el agente llegó a codearse con la princesa Máxima, esposa del príncipe Orange, y con un miembro del Gobierno holandés. Se sentó a su lado, en primera fila, durante una ceremonia en la que 57 chavales inmigrantes, muchos de ellos de origen marroquí, recibieron diplomas que les habilitaban para trabajar como personal de tierra en el aeropuerto de Rotterdam. Re les había formado.

    Meses después, el policía fue expulsado del cuerpo y condenado a 240 horas de trabajos sociales. El que era entonces ministro de Exteriores holandés, Maxime Verhagen, envió una carta a los diputados lamentando “la intervención de sectores o servicios para influir a los ciudadanos de origen marroquí”.

    En total, desde 2008 han trascendido 10 detenciones y procesamientos de agentes o expulsiones de diplomáticos de Marruecos en Europa —Mauritania echó también a un undécimo confidente el año pasado—, un número solo superado por Rusia, que en los últimos cinco años perdió a 31 espías en el Viejo Continente.

    Los 11 agentes marroquíes trabajaban para la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED), el servicio de espionaje exterior de Yassin Mansouri, de 50 años, el primer civil que lo dirige. Es el único servicio de inteligencia que formalmente depende del palacio real de Marruecos y se ha convertido en algo más que un servicio secreto. Es un instrumento de la diplomacia marroquí. La personalidad de su jefe lo explica.

    Mansouri forma parte del círculo de estrechos colaboradores del rey Mohamed VI, con el que estudió en el colegio real. Es además el único entre los íntimos del monarca que no ha sido salpicado por un escándalo económico o político.

    Su lealtad al futuro rey le provocó incluso, en 1997, ser apartado del puesto que desempeñaba en el Ministerio del Interior por su titular, Driss Basri. Sospechaba que le espiaba por cuenta del príncipe heredero, al que él sí vigilaba por encargo de su padre, Hassan II. Mansouri fue, sin embargo, el único de los amigos de juventud del príncipe que cayó bien a Basri. Ensalzó ante Hassan II su capacidad de trabajo y el rey le envió en 1992 a EE UU para que le formase el FBI.

    Nacido en Beejad, en el centro del país, hijo de un alem (sabio del islam), Mansouri recibió una educación religiosa, algo trastornada por las amistades izquierdistas de su hermano, hasta que se le ofreció plaza en el colegio real. Aún hoy día sigue siendo un hombre piadoso que intenta rezar con frecuencia, que no bebe alcohol, ni fuma, ni hace ostentación.

    Su travesía del desierto acabó tras la entronización de Mohamed VI, que en 1999 le nombró director de la MAP, la agencia de prensa oficial, desde donde regresó en 2003, esta vez por la puerta grande, a Interior. Durante dos años estuvo al frente de la más importante dirección general del ministerio del que Basri ya había sido expulsado. De ahí dio el salto al espionaje y a la diplomacia discreta.

    Mansouri formó, por ejemplo, parte de la delegación marroquí que acudió a Nueva York en 2007 a presentar al secretario general de la ONU la oferta de autonomía para el Sáhara; se sentó varias veces a negociar con el Polisario y se entrevistó en secreto en París, en 2007, con la ministra israelí de Exteriores, Tzipi Livn. En 2008 recibió en Rabat al secretario de Estado adjunto norteamericano, David Welsh, al que expresó su preocupación por la fragilidad del régimen tunecino y la “codicia” de su dictador Ben Ali, según revelaron posteriormente los cables de Wikileaks. Tres años después, Ben Ali fue derrocado. Mansouri fue de los pocos que acertaron en su pronóstico sobre Túnez..

    La DGED se ha dedicado, desde su creación en 1973, a vigilar a los exiliados enemigos de la monarquía alauí, antes izquierdistas y ahora más bien islamistas y a los independentistas saharauis. Pero a medida que la emigración marroquí ha ido creciendo también se esfuerza en supervisarla para que no germine en ella el extremismo, para que sea leal al trono.

    En España, Marruecos ha elaborado “una estrategia de gran magnitud”, señalaba en mayo de 2011 un informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) enviado por su director, el general Félix Sanz, a tres ministros. “Su objetivo es extender su influencia e incrementar el control sobre las colonias marroquíes utilizando la excusa de la religión”, añadía. Esta supervisión la ejerce, según el CNI, “a través de su embajada y consulados (…), personal afín”, es decir, agentes de la DGED con cobertura diplomática y confidentes reclutados sobre el terreno. También colabora la Fundación Hassan II, que preside la princesa Lalla Meryem, hermana de Mohamed VI, cuyo presupuesto no está sometido al control del Parlamento.

    Prueba del interés de la DGED por la religión fue la intervención de Mansouri, en noviembre de 2008, ante un nutrido grupo de imanes, procedentes de España e Italia, e invitados a Marraquech por el Ministerio de Asuntos Islámicos. Un año antes, Mansouri viajó a Mallorca para reunirse con el que era entonces su homólogo español, Alberto Saiz, y advertirle de que estaba “jugando con fuego” al fomentar en Ceuta el auge de los tablig, una corriente islámica de origen indio, en detrimento del islam malekita que impera en Marruecos.

    Acaso sea porque quieren evitar tensiones con Rabat o porque necesitan más su cooperación en la lucha antiterrorista —la DGED ayudó al CNI a resolver el secuestro por Al Qaeda, en Malí, de tres voluntarios catalanes—, lo cierto es que los países del sur de Europa como España, Francia e Italia, aquellos en los que hay más inmigración marroquí, no expulsan ni detienen a agentes de Marruecos. “Sí se producen, pero no trascienden”, matiza un antiguo colaborador del CNI que trabajó en el Magreb.

    En 2010, Rabat expulsó a tres agentes españoles, con cobertura diplomática, destinados en Marruecos, pero en el último cuarto de siglo solo una trama de espionaje marroquí en España saltó a la palestra: la infiltración de un topo en Exteriores, en 1990, que obtuvo un informe sobre la conversación del ministro, entonces Francisco Fernández Ordóñez, con un responsable del Frente Polisario.

    Tags : Marruecos, espionaje, servicios secretos, Ignacio Cembrero, DGED,