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  • Badi Med Salem : Caballero de la palabra

    HA MUERTO EL POETA SAHARAUI BADI MOHAMED SALEM.

    La foto, de Amaia Carracedo Arana, fue tomada durante el acto de presentación del libro « De verso y piedra », en el que quise expresar, mediante fotos tomadas por mí, el modo de estar el pueblo saharaui en el mundo, así como su modo de ser, mediante poemas escritos por mí, correspondientes a cada foto, es decir, cómo en el pueblo saharaui se compadece la ética con la estética.

    Con Badi, que asistió a la presentación, en la biblioteca Bubisher del campamento de refugiados Smara, había yo mantenido conversaciones, en la calidez primaveral de su jaima, acerca de la historia reciente y la cultura de su pueblo. Antiguo combatiente en la guerra librada contra el invasor, casi ciego ya, su lucidez y su elocuente dialéctica constituyeron lecciones de rebeldía, que no se deja vencer.

    En el libro citado, el poema que transcribo, quiere ser un retrato de su cuerpo, inspirado por su aspecto quijotesco, por el que rezuma la esencia de su espíritu.

    Fuiste venerado por tu pueblo, Badi. Descansa en paz, tras una vida que tuvo mucho de guerra.

    CABALLERO DE LA PALABRA

    No le ha perturbado ningún libro

    que le impulsara lanza en mano

    a desfacer entuertos fantásticos

    y a fabular amor de caballero.

    Tampoco la tragedia de su pueblo,

    historia real que es Historia

    sin concesiones a la fantasía,

    descompuso su ánimo,

    en la palabra resguardado,

    en la palabra que sin escritura

    permanece en el tiempo,

    inscrita en el inquieto aire

    que respiran quienes la escuchan,

    en la noches de jaima

    al calor de la manta,

    escudo frente a las frías estrellas,

    que hacen menesterosos guiños

    a la luz de la hoguera.

    Es caballero de palabra en ristre,

    el amor a la tierra por coraza,

    y el yelmo transparente

    de la sabiduría en la cabeza.

    Si del alma es espejo la cara,

    su rostro no es el del guerrero

    que luchó en mil batallas.

    Es la faz del poeta

    que las libra en el alma.

    Fernando Llorente

    Tags : Sahara Occidental, Campamentos de refugiados saharauis, Badi Mohamed Salem, poesía, exilio, refugio,  resistencia,

  • Maestros entre dunas

    Que bonita la vida

    Que da todo de golpe

    Y luego te lo quita

    Te hace sentir culpable

    A veces cuenta contigo

    A veces ni te mira

    Que bonita la vida.

    Que bonita la vida -Dani Martín-

    Ya llega, ya está aquí, casi puedo sentirlo. Si en un futuro me preguntan, diré haberlo dicho y con orgullo, me han dado clases en los Campamentos de Refugiados Saharauis, maestros que no eran maestros. Y afirmaré haberlo dicho mil veces porque ya saben que soy muy aficionada a contar cómo era aquel lugar y cómo fueron aquellos años ¡ay esos años!.

    Ha pasado tanto tiempo y tantas cosas que no sabría por dónde empezar. Te sorprenderías al conocer algunas, otras te entristecerían y con las de más allá reirías a carcajadas, seguro. Como me hubiera gustado tener cuadernos, una pizarra digital, ir al gimnasio o por lo mismo salir al patio y que sea una especie de parque en mi mismo colegio. Algo hubiera cambiado, seguro.

    En ocasiones se me hace imposible escribir sobre esa época, y tengo que hacer una especie de ejercicio emocional para contener las lágrimas. Pero rápidamente, mi cara dibuja una tímida sonrisa de satisfacción, me doy cuenta de todas las cosas que han cambiado desde entonces. De cómo habíamos cambiado en estos años. Todo igual, pero a la vez diferente, ya sabes. Todo cambia.

    Bueno, a lo que iba, tengo unas ganas terribles de volver a ese paraíso que tanta vida dio en el lugar más inhóspito del planeta, y perder la noción del tiempo y del espacio, tengo ganas de la noche de las mil estrellas – toda una tradición, os comento –, tengo ganas de ratos jugando, y esas mañanas que bien temprano los rallos de sol cada vez se adelantan más. Tengo ganas de contaros lo que está por venir. Tengo ganas de pies descalzos, melhfas de colores. De bailes, de reencuentros, de infinitos saludos. Tengo ganas de paseos al atardecer y cus-cus para comer.

    También, tengo ganas de risas infinitas y juegos improvisados. De hablar, de explicar. Tengo ganas de lo mejor. De sonrisas cómplices y gestos que delatan. Tengo ganas de llegar con el reloj puesto y aprender a vivir sin él por unos días. Tengo ganas de desconexión, de perder la clave del wifi de manera intencionada, de no saber si es lunes o sábado porque lo que realmente importa es si hoy comemos en casa o nos quedamos donde la vecina. Tengo ganas de disfrutar ese silencio, mientras todos duermen, con calma y siempre pensando lo mismo, ¡que injusto es el mundo, pero sobre todo, que injusto con ellos!

    Tengo ganas de hacer algo por ellos (y por mucho que haga, sé que nunca es suficiente), de disfrutar de ese noble arte que sólo los saharauis saben transmitir, de dejarme llevar y contemplar el atardecer mientras me resisto a entrar en la jaima. No hay duda de que es el mejor momento del día, por eso no entiendo a la gente que se va justo en ese instante, creo que se pierden lo bueno de verdad. Tengo ganas de disfrutar como siempre y vivir como nunca. Tengo ganas de celebrar lo que sea, sin motivo o con todos de golpe. Porque cualquier momento es bueno para compartir con ellos.

    Tengo ganas de seguir sumando proyectos, ilusiones y, si es posible, multiplicando. De seguir planeando. De seguir siendo. En definitiva, de seguir soñando. Porque a fin de cuentas es lo que le da el punto interesante a todo esto. Por todos estos motivos – y algunos más –doy por iniciado al proyecto MAESTROS ENTRE DUNAS, sí a eso, que con tanto recelo por otra parte he mirado en tantas ocasiones. Ganas mil, y motivación a tropecientos, pero sobre todo ilusión.

    Jóvenes, comprometidos, y con tanto por dar, desde aquí GRACIAS, y por supuesto; me quito el sombrero, seréis buenos maestros de eso -no tengo duda-, pero personas como vosotros ojalá más, porque mejor, lo dudo.

    Pd: Os hablaba del proyecto de las ganas que tienen, pero no de quienes son; son jóvenes universitarios “Entre dunas” que van a ir a los Campamentos de Refugiados Saharauis a llevar material a las diferentes escuelas, pero sobre todo; trabajar, enseñar y motivar. De nuevo, como Saharaui, GRACIAS, sois grandes!!!

    Benda Lehbib Lebsir

    Fuente: 1niñosaharaui

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, campamentos de refugiados saharauis, exilio, enseñanza, Tindouf,

  • La resistencia saharaui tiene rostro de mujer

    Por Nekane Lauzirika¹.

    “La formación es nuestra única y más poderosa arma para poner en evidencia al ocupante marroquí”. “Cuando vuelvo a Tindouf me encuentro con la nada, mientras ves que otros se aprovechan de tu país”. “La Unión Nacional de Mujeres Saharauis ha sido la columna vertebral de la resistencia del Sahara”. “En nuestra vida luchamos por lograr la libertad y la independencia de nuestro pueblo”.

    La constante de la situación en general subordinada de la mujer en el mundo musulmán y más específicamente en el ámbito árabe es bastante bien conocida. En el entorno familiar, en el social, en el profesional y hasta en el económico la mujer con respecto al hombre debe ir un paso por detrás en derechos. Por esto mismo, comparativamente, me sorprendió muy gratamente la evidente mejor situación de los derechos de las mujeres saharaui; en aquella mi primera visita de hace treinta años me explicaron que la larga y áspera guerra del Polisario contra la agresión marroquí marcó una diferencia fundamental; las necesidades bélicas hicieron que muchas mujeres tuvieran no solo que compartir codo con codo acciones bélicas y trincheras, sino sobre todo tomar las riendas de la organización familiar, social y productiva en los campamentos de retaguardia ante la ausencia de hombres, la mayoría enrolados en el frente. Doy fe de lo que pude observar allí sobre el terreno. De aquella necesidad surgió la virtud de acercar hasta casi equiparar derechos de hombres y mujeres. En posteriores viajes a los campamentos saharaui y a otros países árabes del mismo entorno he podido seguir comprobando la diferencia en lo que respecta a los derechos de las mujeres, siempre a favor de las saharauis.

    Tras el precipitado, doloso y ominoso abandono del Sahara Occidental por el Estado español el 26 de febrero de 1976, se creó la RASD-República Árabe Saharui Democrática. Han pasado 43 años, y tanto en los campos de Tindouf, al sur de Argelia, como en la diáspora el grito de independencia sigue vivo ante el olvido e incluso el abandono agresivo de su antigua potencia colonizadora, España, entre otros países muy interesados en contentar y hasta adular a Marruecos, por evidentes intereses económicos y geoestratégicos, pesca, fosfatos, turismo, inmigración y Canarias entre otros.

    Tomando la palabra

    En esta tesitura las mujeres también toman la palabra, levantando su reclamación de ser libres. Son un modelo de que la cultura que desarrolla una religión es tan determinante como la religión misma. El Islam se comprende como se concibió en su origen, sin discriminación de género, no contaminada por otros análisis culturales. Tal como lo hacen la doctora Raabud Mohamed Lamin Mehdi, y la joven graduada en Ciencias Políticas por la UPV/EHU, Aichatu Yeslem, que desde Gasteiz y Basauri trabajan no solo para dar a conocer la causa saharaui entre la ciudadanía vasca y del Estado, sino también para consolidar la presencia de la mujer en todos los ámbitos, laborales, sociales, políticos, culturales.

    Aichatu pertenece a la generación de jóvenes que jamás han pisado el Sáhara occidental, de las que nacieron en los campamentos;su mentalidad es la de una mujer comprometida con las luchas sociales. “El hecho de ver a nuestras abuelas sosteniendo un Estado olvidado, mantenido y en exilio, y a nuestras madres ir a formarse a Libia, Cuba, Sudáfrica te marca. Te das cuenta de que la formación es nuestra única arma para poner en evidencia al ocupante marroquí”, relata la joven veinteañera, que sigue formándose en Euskadi con la esperanza de volver un día a su país, de donde fueron arrojados por la fuerza.

    En Tindouf, la región cedida por Argelia para asentarse temporalmente hasta que acabase el conflicto, estudian hasta la ESO, después deben de emigrar para proseguir su formación a países hermanados con el pueblo saharaui. “La realidad de la juventud, como también lo fueron la de nuestras madres, es complicada, porque sales al extranjero dejando a tu familia y todo atrás;pero nuestro firme compromiso es seguir la lucha hasta lograr que todo el pueblo saharaui ejerza su legítimo derecho a la autodeterminación y pueda vivir libre e independiente”, explica con vehemencia Aichatu.

    En la lucha

    Desde el inicio del conflicto en 1975 las mujeres se unieron a la lucha por la libertad y la justicia para su pueblo. En esta línea continúan activas y convencidas demostrando ser firmes defensoras de la autodeterminación saharaui y de la creación de un Estado que no merme sus conquistas sociales. “Nosotras hemos jugado un papel clave en la lucha, ya que nuestras madres fueron las que organizaron los campamentos, una sociedad en medio de la nada;la resistencia saharaui tiene rostro de mujer”, sentencia Raabub, que de sus 44 años pasó 13 en Cuba donde el Frente Polisario la envió para que estudiara Medicina. De allí partió a Portugal para aterrizar en 2011 en Euskadi donde tiene su proyecto de vida junto a su marido, también especialista médico, y sus hijas de 12 y 3 años. “La gente desconoce -o no quieren reconocer- el gran papel jugado por Cuba en la formación de miles de saharauis y también de otros pueblos; un país pobre que con su generosidad nos ha ofrecido la posibilidad de formarnos, mientras que los ricos nos han traicionada”, añade.

    Consciente de que como a todas las mujeres del mundo, a las saharauis les falta mucho camino por recorrer hasta alcanzar la igualdad de oportunidades, la médica reconoce que las políticas en favor de las mujeres forman parte del ADN del Frente Polisario. “Formamos parte indivisible de ese gran movimiento a nivel mundial que lucha por la igualdad y por la construcción de un mundo más justo y más democrático”, añade sonriente Raabub Mohamed, que ejerce de internista en el Hospital Universitario de Araba y que a pesar del calvario que sufren los saharauis abandonados a su suerte por la Comunidad Internacional aboga por soluciones pacíficas.

    “Quienes hemos crecido en la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en el exilio hemos nacido con la libertad de sabernos saharauis y tenemos el privilegio de no ser oprimidos, de decir lo que somos y llevarlo con orgullo. Así surge una juventud valerosa que generación tras generación marcha fuera a prepararse para servir en un futuro a su pueblo”, añade Raabud, que cada verano vuelve al desierto argelino no solo para visitar a su familia, sino para participar en misiones humanitarias y “reinvertir en mi pueblo todo lo que he aprendido”.

    Presidenta de la Asociación humanitaria Doctora Beituha, que apoya a mujeres afectadas por el conflicto en el Sahara Occidental, alerta sobre el riesgo de que la juventud pierda la paciencia tras más de 25 años de alto el fuego del Frente Polisario; considera que la solución para el conflicto tendría que pasar por las vías pacíficas, pero también es consciente de que la inacción de la comunidad internacional está empujando a los saharauis a la guerra. “Nuestros jóvenes están desesperados, se les está agotando la paciencia y piden medidas contundentes contra el invasor”. A pesar de todo, el Frente Polisario sigue apoyando salidas pacíficas que pasan por aparcar los intereses económicos y porque Marruecos, Francia, España dejen de expoliar su tierra “y se la devuelvan a sus dueños, los saharauis”, apostilla Raabub, al tiempo que añade que “la única lucha que se pierde es la que se abandona; la verdad tiene que prevalecer. Los intereses geopolíticos están aplastando los derechos de nuestro pueblo”, recalca.

    Aunque pertenecen a generaciones distintas, coinciden en denunciar las violaciones de derechos humanos cometidas por Marruecos y se muestran muy críticas con la postura de la comunidad internacional. En primer lugar, con el Gobierno de España, “porque tiene una responsabilidad histórica en la situación del pueblo saharaui”. En segundo término, con la Unión Europea (UE), que continúa ratificando tratados con Marruecos para la explotación de recursos en el Sahara Occidental, a pesar de que el Tribunal de Justicia de la UE haya dictaminado que el territorio saharaui no forma parte de Marruecos. Y, por último, censuran la pasividad de la ONU, por no haber sido capaz de estipular los planes para la descolonización del Sahara.

    Mientras continúa estudiando en Euskadi con la mirada puesta en el Sahara, Aichatu se refiere al dolor que supone para los jóvenes vivir en los campos de refugiados, “porque hay que dejar claro, y lo decimos con tristeza, que nuestro país cuenta con enormes recursos naturales que nos son robados, que sobrevivimos gracias a la solidaridad de los pueblos, como el vasco y también como el español, aunque los distintos Gobiernos -del PSOE y del PP – no solo nos han abandonado, sino que trabajan en nuestra contra”.

    Insisten en señalar que el “gran estadista Felipe González” es cómplice “de la violación sistemática” de sus derechos, “ya que tiene enormes intereses en Marruecos; existe mucha complicidad por parte del Gobierno español -el primer viaje del Rey fue a Marruecos- y también del francés porque se perpetúe la ocupación marroquí en el Sahara”, explica la graduada en Ciencias Políticas, mientras subraya que a las mujeres no las callaran. “Seguiremos denunciando que España hace de negociador con los marroquíes y expolian los recursos del pueblo saharaui de forma ilegítima. Mientras la ciudadanía española está con los saharauis, la cúpula del poder, las elites siguen apoyando al rey sátrapa que está en el poder”, añaden.

    Las reivindicaciones de la mujer saharaui coinciden con las de cualquier otra mujer: “Luchamos por la igualdad de oportunidades en el proyecto común de todos los saharauis, que viven en circunstancias muy difíciles, tanto en las zonas ocupadas por Marruecos como en los campamentos de refugiados, los territorios liberados y en la diáspora”, indica Raabuz Mohamed Lamin Mehdi. Pero la suya, insisten en señalar desde la Unión Nacional de Mujeres Saharauis (UNMS,) es una batalla en tres dimensiones: la ocupación ilegal de su tierra, el exilio y su propia lucha por alcanzar la igualdad de oportunidades.

    Raabuz y Aichatu sufren por la represión que padecen las mujeres saharauis en las zonas ocupadas por Marruecos, “donde son marginadas y objeto de represión”. Por ello, desde Euskadi y a través de las Asociaciones en las que están inmersas, tratan de crear conciencia. “Nosotras desde pequeña sabemos porqué estamos aquí;por eso, cuando llegué a Euskadi, como cualquier persona refugiada o migrante que haya sufrido una invasión o ve su identidad pisada, hice conciencia política. En esta línea participo en iniciativas como Vacaciones en Paz para acoger a niños y niñas saharuis para que sepan que existe otro mundo además del desierto;intervengo en encuentros jóvenes;trato de poner toda mi experiencia en ayudar”, apunta la joven politóloga quien no descartaría volver a los campamentos de Tindouf si su trabajo allí pudiera servir. “Las personas que vivimos fuera del desierto estamos apoyando a nuestro pueblo de distintas maneras”, apostilla Aichatu, quien recalca que el objetivo del pueblo saharaui no es estar otros 43 años más en el desierto de los desiertos. “Mayores y jóvenes abogamos por un referéndum libre donde se pregunte a los saharauis qué quieren ser. Se debe cumplir un proceso de descolonización en el que se dé voz para la autodeterminación. Se nos lleva silenciando demasiado tiempo”, subraya satisfecha ante el próximo viaje institucional vasco a mediados de febrero que conmemorará el 43 aniversario de la proclamación de la RASD, celebración que coincidirá con el Congreso de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis.

    ¹ Nekane Lauzirika. Periodista que trata de cocer en la misma salsa informativa sanidad, mujer y cooperación al desarrollo

    Gaceta de los miserables, 15 jul 2019

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, Frente Polisario, Tindouf, refugiados saharauis, exilio,

  • Maestros entre dunas

    Que bonita la vida
    Que da todo de golpe
    Y luego te lo quita
    Te hace sentir culpable
    A veces cuenta contigo
    A veces ni te mira
    Que bonita la vida.

    Que bonita la vida -Dani Martín-

    Ya llega, ya está aquí, casi puedo sentirlo. Si en un futuro me preguntan, diré haberlo dicho y con orgullo, me han dado clases en los Campamentos de Refugiados Saharauis, maestros que no eran maestros. Y afirmaré haberlo dicho mil veces porque ya saben que soy muy aficionada a contar cómo era aquel lugar y cómo fueron aquellos años ¡ay esos años!.

    Ha pasado tanto tiempo y tantas cosas que no sabría por dónde empezar. Te sorprenderías al conocer algunas, otras te entristecerían y con las de más allá reirías a carcajadas, seguro. Como me hubiera gustado tener cuadernos, una pizarra digital, ir al gimnasio o por lo mismo salir al patio y que sea una especie de parque en mi mismo colegio. Algo hubiera cambiado, seguro.

    En ocasiones se me hace imposible escribir sobre esa época, y tengo que hacer una especie de ejercicio emocional para contener las lágrimas. Pero rápidamente, mi cara dibuja una tímida sonrisa de satisfacción, me doy cuenta de todas las cosas que han cambiado desde entonces. De cómo habíamos cambiado en estos años. Todo igual, pero a la vez diferente, ya sabes. Todo cambia.

    Bueno, a lo que iba, tengo unas ganas terribles de volver a ese paraíso que tanta vida dio en el lugar más inhóspito del planeta, y perder la noción del tiempo y del espacio, tengo ganas de la noche de las mil estrellas – toda una tradición, os comento –, tengo ganas de ratos jugando, y esas mañanas que bien temprano los rallos de sol cada vez se adelantan más. Tengo ganas de contaros lo que está por venir. Tengo ganas de pies descalzos, melhfas de colores. De bailes, de reencuentros, de infinitos saludos. Tengo ganas de paseos al atardecer y cus-cus para comer.

    También, tengo ganas de risas infinitas y juegos improvisados. De hablar, de explicar. Tengo ganas de lo mejor. De sonrisas cómplices y gestos que delatan. Tengo ganas de llegar con el reloj puesto y aprender a vivir sin él por unos días. Tengo ganas de desconexión, de perder la clave del wifi de manera intencionada, de no saber si es lunes o sábado porque lo que realmente importa es si hoy comemos en casa o nos quedamos donde la vecina. Tengo ganas de disfrutar ese silencio, mientras todos duermen, con calma y siempre pensando lo mismo, ¡que injusto es el mundo, pero sobre todo, que injusto con ellos!

    Tengo ganas de hacer algo por ellos (y por mucho que haga, sé que nunca es suficiente), de disfrutar de ese noble arte que sólo los saharauis saben transmitir, de dejarme llevar y contemplar el atardecer mientras me resisto a entrar en la jaima. No hay duda de que es el mejor momento del día, por eso no entiendo a la gente que se va justo en ese instante, creo que se pierden lo bueno de verdad. Tengo ganas de disfrutar como siempre y vivir como nunca. Tengo ganas de celebrar lo que sea, sin motivo o con todos de golpe. Porque cualquier momento es bueno para compartir con ellos.

    Tengo ganas de seguir sumando proyectos, ilusiones y, si es posible, multiplicando. De seguir planeando. De seguir siendo. En definitiva, de seguir soñando. Porque a fin de cuentas es lo que le da el punto interesante a todo esto. Por todos estos motivos – y algunos más –doy por iniciado al proyecto MAESTROS ENTRE DUNAS, sí a eso, que con tanto recelo por otra parte he mirado en tantas ocasiones. Ganas mil, y motivación a tropecientos, pero sobre todo ilusión.

    Jóvenes, comprometidos, y con tanto por dar, desde aquí GRACIAS, y por supuesto; me quito el sombrero, seréis buenos maestros de eso -no tengo duda-, pero personas como vosotros ojalá más, porque mejor, lo dudo.

    Pd: Os hablaba del proyecto de las ganas que tienen, pero no de quienes son; son jóvenes universitarios “Entre dunas” que van a ir a los Campamentos de Refugiados Saharauis a llevar material a las diferentes escuelas, pero sobre todo; trabajar, enseñar y motivar. De nuevo, como Saharaui, GRACIAS, sois grandes!!!

    Benda Lehbib Lebsir

    Fotografías: Denis Morín

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, Frente Polisario, refugiados, exilio, desierto, maestros,

    Fuente: 1niñosaharaui

  • Sahara : Generaciones nacidas en el exilio

    Desde que en 1975 España cedió a Marruecos y Mauritania la administración del Sahara Occidental, el pueblo saharaui vive dividido entre los territorios ocupados por Marruecos, las zonas liberadas de la República Árabe Saharaui Democrática (una pequeña porción al este del muro militar marroquí) y los campamentos de personas refugiadas, en la hamada de Tinduf.

    Dos generaciones han nacido en estos campos en el exilio. La mayor parte sobrevive refugiada en Argelia en medio de un desierto estéril y con unas condiciones de vida durísimas. 173.600 personas saharauis están refugiadas en los campamentos de Tinduf, según ACNUR.

    Allí viven, en tiendas, sin agua corriente, en condiciones climatológicas extremas (con frecuentes tormentas de arena y 54 grados en verano), dependiendo casi totalmente de la ayuda internacional para comer. Un tercio de los niños y las niñas sufren desnutrición crónica y dos tercios de las mujeres, anemia. El absentismo escolar es cada vez mayor y solo el 10% alcanza la educación superior.

    Y a todos estos problemas hay que añadir el éxodo de la gente joven. La juventud se debate entre la resistencia, la rebelión y la desesperanza. Ante la falta de oportunidades y la pasividad de la comunidad internacional, que hace mella en las expectativas de este pueblo de recuperar sus tierras, una de las pocas opciones que les quedan es intentar emigrar a otros países, como España.

    Fuente: Festival de Cine y Derechos Humanos, Donostia

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, exilio, juventud, generación, campamentos de refugiados, Tinduf,

  • La película « Hamada » sobre la juventud saharaui en los campamentos de refugiados premiada en París

    PARÍS – El documental « Hamada » sobre la juventud saharaui de los campamentos de refugiados de Tinduf fue doblemente premiado en el festival Cinema of Reality, informaron los organizadores del evento que tuvo lugar en París del 15 al 24 de marzo.

    El documental del director español, residente en Suecia desde 2012, Eloy Domínguez Serén (88′, 2018) recibió el Premio Loridon Ivens/CNAP, dotado con 6.500 euros, y el Premio de la Juventud (15.000 euros).

    « Hamada » cuenta con humor, vitalidad y escenas insólitas, la historia de un grupo de jóvenes amigos que viven en un campamento de refugiados en medio del Sáhara.

    En los territorios saharauis liberados, la película muestra un campo de minas y el segundo muro militar más grande del mundo que separa a estos jóvenes saharauis de su país, de los que sólo conocen las historias contadas por sus padres.

    Se trata de los saharauis, abandonados hace más de 40 años en este campamento de refugiados en medio del desierto, tras haber sido expulsados por Marruecos, que ocupó ilegalmente su país, el Sáhara Occidental.

    « Atrapados entre la vida y la muerte, Sidahmed, Zaara y Taher se niegan a dejarse vencer. Se pasan el día reparando coches que no les llevarán a ninguna parte, luchando en vano contra los cambios políticos y utilizando su fuerza creativa para denunciar la realidad que les rodea y empujar las fronteras del campo », dice la sinopsis de la película sueco-alemano-noruega.

    Con anterioridad, « Hamada » ya había ganado el premio a la mejor película española en el Festival de Gijón.

    El director ha declarado en repetidas ocasiones que se ha interesado por el conflicto del Sáhara Occidental « desde la adolescencia ».

    « Recuerdo que mi profesor de historia habló de ello brevemente, pero quedó en mi memoria. La información proporcionada a la escuela secundaria sobre el tema estaba sesgada y enmascarada. Poco a poco, pregunté sobre los orígenes del conflicto, sus consecuencias, la responsabilidad de España y la situación de los miles de personas desplazadas en los campos de refugiados en Argelia », dijo en una entrevista reciente publicada en el sitio del evento.

    Tags : Sahara Occidental, hamada, Tinduf, refugio, Marruecos, muro de la vergüenza, exilio, juventud, cine, reportaje, documental,