Étiquette : expolio

  • España, el país de la UE que más se beneficia de los acuerdos de pesca con terceros países

    El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, presentó este viernes, en el Consejo de Ministros, un informe sobre la red de acuerdos bilaterales de pesca de la Unión Europea con terceros países y su papel en el mantenimiento de una flota española competitiva y sostenible.

    Se trata de acuerdos con países africanos y del océano Pacífico, de los que España es el país comunitario que más se beneficia, al obtener el mayor número de licencias.

    En la actualidad son 12 los Acuerdos de Colaboración de Pesca con protocolos vigentes, o pendientes de próxima entrada en vigor, con países en desarrollo: Cabo Verde, Costa de Marfil, Gambia, Guinea Bissau, Islas Cook, Liberia, Marruecos, Mauricio, Mauritania, Sao Tomé y Príncipe, Senegal y Seychelles, que ofrecen posibilidades de pesca a unos 250 buques de bandera española y aproximadamente 2.500 tripulantes.

    La pesca extraída en virtud de estos acuerdos se desembarca y/o comercializa en un elevado porcentaje en los puertos españoles, lo que genera un entramado del que dependen otras actividades relacionadas y constituye, en la práctica, el principal motor económico en amplias regiones costeras de España.

    Estos acuerdos de colaboración en materia pesquera son también un instrumento clave para la extensión, a países en desarrollo, del modelo europeo de pesca sostenible y responsable, ya que la flota española y europea aprovecha únicamente recursos excedentarios, de acuerdo a la mejor ciencia disponible.

    Durante este último año se renovaron diversos acuerdos tan importantes para la flota pesquera española, como los de Marruecos, Guinea Bissau, Senegal y Gambia, y se pusieron en marcha las negociaciones para otros. Esto supone la posibilidad de mantener la actividad de los buques españoles, con todo lo que significa, y además, en el caso de Marruecos, trasciende el ámbito pesquero, reforzando la esencial relación bilateral y de vecindad entre los dos países.

    El ministro destacó que la renovación del Acuerdo de pesca UE – Marruecos es “especialmente emblemática” para la flota española, dado que de él dependen un buen número de flotas artesanales del golfo de Cádiz y Canarias, y beneficia también a barcos gallegos.

    El acuerdo entró en vigor el 18 de julio de 2019, una vez superados todos los trámites preceptivos para su conclusión y firma por ambas partes, y estará vigente hasta el 17 de julio de 2023.

    Para España, el acuerdo alcanzado se considera muy beneficioso ya que de las 138 licencias posibles, le corresponden 93.

    Además, el ministro anunció que en la semana del 19 al 22 de agosto tendrá lugar la primera ronda de negociaciones para la renovación del Acuerdo de Pesca UE – Seychelles, el más importante en el Índico para la flota española de atuneros congeladores, con una utilización actual de 14 barcos.

    Otros acuerdos con negociaciones próximas son el de UE – Madagascar, importante para atuneros y flota de palangre de superficie, sobre el que está prevista una próxima ronda de negociación, y el de UE – Kiribati, esencial para la permanencia de la flota española en el Pacífico, complementando el acuerdo con Islas Cook, que está a la espera de la cuarta ronda de negociación en los próximos meses.

    Los acuerdos de colaboración de pesca sostenible de la UE con terceros países se configuran como un instrumento imprescindible para el mantenimiento de la actividad de la flota pesquera española, que con sus 9.000 buques se sitúa como primera potencia pesquera a nivel comunitario y una de las principales a nivel mundial.

    Suponen, además, una importante contribución a determinadas comunidades costeras de España, en términos económicos, sociales y de empleo. Por ello, el Gobierno considera que es importante impulsar su fortalecimiento y renovación a nivel europeo, teniendo en cuenta el protagonismo español en la gran mayoría de ellos.

    Fuente : FIS, 10 ago 2019

    Tags : Sahara Occidental, España, Marruecos, pesca, Union Europea, UE, expolio, recursos naturales,

  • Cuando los europeos se repartieron África

    El continente africano fue ocupado y repartido entre las potencias europeas en el siglo XIX. A principios de dicho siglo los europeos solamente poseían factorías costeras o pequeñas colonias. Pero en la segunda mitad del siglo, exploradores y misioneros recorrieron África, aprovechando el curso de los grandes ríos: Níger, Nilo, Congo, Zambeze y se aventuraron por el Sahara.

    A partir de la década de los años setenta del siglo XIX, las expediciones se multiplicaron y las potencias europeas se lanzaron a una verdadera carrera de conquista y colonización de territorios. Los británicos deseaban establecer un imperio de norte a sur, vertebrado por el ferrocarril El Cairo-El Cabo, dominando, a su vez, la fachada oriental del continente con vistas a controlar el Océano Índico. Gran Bretaña obtuvo territorios muy ricos en minerales (oro y diamantes), así como de gran valor estratégico, como el Canal de Suez, por el que controlaban el paso entre el Mediterráneo y el Mar Rojo hacia el Océano Índico.

    Por su parte, los franceses pretendían levantar un imperio de este a oeste del continente africano. Comenzaron por dominar Argelia y desde allí fueron dominando gran parte del norte de África (Marruecos y Túnez), la costa occidental del continente y se extendieron hacia Sudán, punto de fricción con los británicos, ya que era la zona de choque con la línea norte-sur británica.

    El rey de los belgas -Leopoldo II- encargó la exploración de la zona del Congo para levantar un imperio propio. Los alemanes se establecieron en África central. Así pues, muy pronto comenzaron a entrar en colisión los intereses de las grandes potencias. Ante esta situación, en el año 1885, Bismarck convocó una Conferencia Internacional en Berlín.

    En la Conferencia se tomaron una serie de decisiones sobre la colonización de África: garantía de libre navegación por los ríos Níger y Congo, establecimiento de unos principios para ocupar los territorios por parte de las metrópolis, basados en el dominio efectivo con notificación diplomática al resto de las potencias del establecimiento de la nueva colonia. Pero la Conferencia no terminó con los enfrentamientos entre las potencias coloniales.

    Posteriormente, los alemanes se establecieron en Togo, Camerún, África suroccidental y Tanganica, mientras que los portugueses se hacían con Angola, Mozambique y Guinea-Bissau. Italia estableció su imperio en Libia y Somalia. Por fin, España se estableció en lo que luego fue Guinea Ecuatorial, y el Sahara Occidental (Río de Oro).

    En el sur de África dos pequeñas repúblicas vecinas –Transvaal y Orange- estaban en manos de los holandeses nacidos en el continente africano y conocidos como bóers, después de haberse marchado de la zona de El Cabo (habían llegado en el siglo XVII), huyendo de la expansión británica en la zona. Pero la noticia del descubrimiento de importantes minas en Transvaal motivó a los ingleses a invadir los territorios de los bóers, provocando el estallido de una guerra, que duró tres años, con un alto coste en vidas humanas. Al final, esos territorios fueron anexionados al Imperio británico.

    Fuente: La Mar de Onuba

    Tags : Africa, colonización, expolio, recursos naturales, Congo, Níger, oro, diamantes, Tratado de Berlín,

  • El Sáhara Occidental, moneda de cambio del PSOE

    Fuente: Diagonal, 10/12/2009

    En los últimos 35 años, la población saharaui se ha visto obligada a vivir bajo la ocupación militar en los territorios ocupados de Marruecos, en campamentos de refugiados de Argelia o en las zonas liberadas. Un pueblo olvidado, especialmente para el PSOE, que ha pasado en los últimos 30 años de mostrar su apoyo a la causa desde la oposición al Franquismo a apoyar la postura marroquí.

    “Como parte del pueblo español, sentimos vergüenza de que el Gobierno [franquista] no haya sólo hecho una mala colonización, sino una peor descolonización entregándoos en manos de gobiernos reaccionarios como los de Marruecos y Mauritania”, afirmaba en 1976 Felipe González (PSOE) en los campamentos de refugiados saharauis en Argelia.

    Más de 30 años después no descubrimos nada al decir que la descolonización del Sáhara Occidental no ha terminado, único caso en África, y que la potencia administradora de este territorio, según la ONU, es el Estado español. Tampoco si hablamos de los más de 120.000 refugiados saharauis que desde 1974 pueblan la hammada argelina. Allí huyeron de los bombardeos indiscriminados de napalm y fósforo blanco posteriores a la ocupación de su territorio por parte del ejército alauita.

    Un muro de 2.700 kilómetros rodeado de minas antipersonas divide los territorios de la antigua provincia y colonia española. A un lado, las zonas liberadas que el Frente Polisario intenta poblar; del otro, los territorios ocupados, donde la población saharaui sufre la ocupación militar de marroquí. “Especialmente desde que el 6 de noviembre Mohamed VI en su discurso conmemorativo de la Marcha Verde declarara que sólo hay dos tipos de personas: marroquíes o traidores. La represión ha aumentado: detienen a gente por recibir a abogados internacionales, a activistas de los derechos humanos les han quitado sus papeles…”, denuncia El Mami Amar Salem, vicepresidente del Colectivo Saharaui de Defensores de Derechos Humanos.

    El Mami sigue muy de cerca la situación de Aminetu Haidar, pero tampoco se olvida de los siete activistas que desaparecieron en octubre a su vuelta de una visita a los campamentos. “Siguen en la cárcel de Salé, aislados y a la espera de ser juzgados en un Tribunal militar”, denuncia Khadad Emhamed, coordinador saharaui ante la Misión Internacional de Naciones Unidas para la celebración de un Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO), que se creó en 1991.

    Una misión inconclusa y, de nuevo, paralizada. A primeros de diciembre se debía celebrar una nueva ronda de negociaciones que no tendrá lugar, “las detenciones de activistas saharauis y la expulsión a Lanzarote de Aminetu Haidar hacen que estas sean imposibles”, apuntilla Khadad a este periódico.

    ¿Apoyo a la causa saharaui?

    Aun así la postura oficial de la dirección del PSOE es la de defender la causa saharaui que pelea por el derecho a su autodeterminación. Es decir, un referéndum en el que puedan elegir sobre su independencia o integración en Marruecos. ¿Igual que en 1976? “No hemos modificado ni una coma nuestra postura”, explica a este periódico Elena Valenciano, secretaria de Política Internacional de este partido. ¿Y qué opinan de Marruecos? El propio González formó parte de la comisión que intentó que Marruecos organizara el Mundial de Fútbol de 2010. También es conocida su intermediación ante Mohamed VI en favor de que Telmex, empresa de Carlos Slim, entrase en el mercado alauita. O para que en 2006 Chile y Colombia decidieran no reconocer a la República Árabe Saharaui Democrática.

    Eso sí, la Agencia Española de Cooperación Internacional no ha dejado de nutrir a los campamentos de refugiados. “Preferimos que llegue un comunicado político que ejecute la legalidad internacional, a toda la ayuda que mantiene a nuestro pueblo en campamentos de refugiados”, reconoce Khadad.

    “Marruecos es un tapón para la inmigración del África Subsahariana; empresas españolas realizan dumping social allí, al instalar sus centros y rebajar así las condiciones laborales de sus empleados; los armadores de barcos españoles pueden pescar en sus caladeros gracias a los acuerdos con la UE. Pero todo esto no me parece motivo suficiente para que el pueblo saharaui sea una moneda de cambio. Tampoco que altos cargos del PSOE como el propio Felipe tengan intereses personales”, explica perplejo Fernando Peraíta, de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Sevilla.

    Otra de estas posibles monedas de cambio es el comercio de armas. Desde 1984, todos los gobiernos han vendido o regalado material bélico a Marruecos. Tanto en plena guerra, como en la actual situación de alto fuego. En 2008 recibieron el obsequio de seis torpedos MK46 MOD-2 y una venta cifrada en 113, 9 millones de euros. La monarquía marroquí se convirtió en el tercer cliente de la industria militar española.

    Los cambios en la ONU

    “Desde el Franquismo, los únicos gobiernos españoles que se han abstenido en una votación por la descolonización del Sáhara Occidental han sido el de Franco y el de Zapatero”, reconocía en 2006 a DIAGONAL Mohamed Y. Beissat, embajador del Polisario en Argelia, tras la actuación del Gobierno. Tan sólo un año después de la llegada de Zapatero a la Moncloa las cosas estaban muy claras. En marzo de 2007, en su visita a Marruecos, Zapatero conoció su última apuesta por la autonomía. “La parte española ha acogido esta propuesta con interés y considera que podría generar una nueva dinámica de diálogo”, según recogía entonces Asuntos Exteriores.

    “Hay mucha gente del PSOE en las asociaciones de defensa del pueblo saharaui, incluso alcaldes o concejales. Esto debe crear contradicciones en el partido. La cúpula está del lado de Marruecos y la base en contra”, reconoce Peraíta. Según el actor Willy Toledo, presidente de laPlataforma Todos con Aminetu, que lleva en Lanzarote desde el 17 de noviembre, así se han manifestado también parlamentarios vascos del PSE o el secretario de Movimientos Sociales, Pedro Zerolo. Sin embargo, Valenciano no reconoce ninguna tensión. “Decir que hay un movimiento crítico es demasiado, hay mucha gente preocupada y nos pide que hagamos cosas”, apostilla.

    El expolio, una traición más

    Desde 2007 a los caladeros saharauis han vuelto los pesqueros europeos, especialmente españoles y franceses. “La historia no tiene marcha atrás”, afirmaba este verano López Aguilar, ex ministro de Justicia y candidato al Parlamento Europeo por el PSOE, sobre las posibilidades de ratificar el Nuevo Acuerdo de Asociación de la Unión Europea con Marruecos. Al menos el conflicto saharaui ha vuelto a la “agenda internacional”. “Hay otros muros en el mundo que deben caer”, denunciaba el presidente hace unas semanas en el vigésimo aniversario de la caída del muro de Berlín. Como dirían en tierras de Zapatero: “Una cosa es predicar y otra dar trigo”. Los 2.700 kilómetros de muralla del Sáhara siguen levantados. Y la valla de Ceuta y Melilla también.

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, España, expolio, recursos naturales, traición, provincia española, descolonización, autodeterminación,