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  • Diciembre saharaui: 2017, un año más de represión y violación de los Derechos Humanos

    Alfonso Lafarga.- Duras penas de veinte años a cadena perpetua a los 24 activistas de Gdeim Izik; condenas a 17 estudiantes universitarios; 25 expulsiones de observadores internacionales, incluidos periodistas; represión de manifestaciones de solidaridad con los presos políticos, de parados discriminados por ser saharauis y de repulsa por el expolio de sus recursos naturales; detenciones,  torturas y malos tratos, agresiones de los colonos marroquíes…
    Así transcurrió durante 2017 la vida en el Sáhara Occidental, ocupado por Marruecos desde finales de 1975 cuando le fue entregado por España, que no cumplió con su obligación de descolonizar un territorio que era una  provincia más y sus habitantes tenían  DNI español.
    Y 2017 pasó, un año más, sin que la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) tuviera entre sus cometidos la vigilancia de los Derechos Humanos, como hacen las otras quince misiones de mantenimiento de la paz de la ONU desplegadas en cuatro continentes.
    Después de siete meses de un juico con continuos aplazamientos y plagado de denuncias por irregularidades, falta de pruebas y garantías, en julio fueron condenados por el Tribunal de Apelación de Salé (Marruecos) 23 saharauis por los hechos del Gdeim Izik, el campamento reivindicativo desmantelado cerca de El Aaiún por el ejército y las fuerzas policiales marroquíes, en noviembre de 2010. En total, ocho cadenas perpetuas, tres de treinta años de cárcel, cinco de veinticinco,  tres de veinte y otras cuatro de dos a seis años y medio. En diciembre llego una más, 20 años de prisión para Mohamed Ayoubi, de 70 años, en libertad condicional debido a su critico estado de salud.
    Las condenas  fueron  similares a las de un tribunal militar en 2013, que anuló el Tribunal de Casación; de nada sirvieron las denuncias de los observadores internacionales o la de Human Rights Watch (HWR) y Amnistía Internacional (AI) que emplazaron a las autoridades judiciales marroquíes a no dictar sentencia en base a confesiones obtenidas bajo tortura,  prohibida en la Constitución marroquí y tipificada como delito en el Código Penal de Marruecos. Por las torturas que sufrió el preso de Gdeim Izik Naama Asfari, Marruecos fue condenado por el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas. Precisamente la mujer de este preso, Claude Mangin, de nacionalidad francesa, fue expulsada en dos ocasiones de Rabat, en febrero y marzo, cuando acudió a ver a su marido.
    Días antes de la sentencia de Gdeim Izik, diecisiete universitarios saharauis fueron condenados en Marrakech después de ser aplazado su juicio en doce ocasiones y permanecer 18 meses detenidos: cinco a penas de diez años de cárcel y el resto a tres.
    Las manifestaciones de apoyo a los presos políticos saharauis, en especial a los de Gdeim Izik, a los que tras ser condenados se dispersó por diferentes cárceles de Marruecos, lo que dificulta la visita de sus familiares por encontrarse en algunos casos a más de 1000 kilómetros de distancia, se sucedieron a lo largo del año en las ciudades ocupadas del Sáhara Occidental.
    Estas expresiones de solidaridad fueron duramente reprimidas por la policía marroquí, lo mismo que las de los desempleados  saharauis, a los que se niega sistemáticamente el trabajo. Así ocurrió, por ejemplo, en marzo cuando las fuerzas de seguridad atacaron violentamente en El  Aaiún un autocar de la empresa Fosbucraa en el que parados saharauis denunciaban la ausencia de trabajo y la explotación de los recursos naturales del Sáhara Occidental, causando varios heridos.
    Una muestra de la  represión que sufre la población saharaui, sin distinguir que sean niños, mujeres o mayores, fue el caso del anciano  Deida Uld El Yazid, de 84 años, que perteneció al ejército español y es un símbolo para los saharauis, “el abuelo de la resistencia pacífica”: en agosto y septiembre padeció, en El Aaiún, continuas agresiones y malos tratos de la policía, después de haber sido privado de su vivienda y desmantelada en varias ocasiones la jaima que él y su familia montaron en la calle.

    Un muro de minas y otro de silencio 

    Además del muro de 2.700 kilómetros sembrado de minas que divide a la población saharaui, Marruecos impone otro muro, el  del silencio, para que no trascienda lo que ocurre en el Sáhara Occidental. Contra esto luchan periodistas saharauis que son perseguidos y acosados, como los informadores de Equipe Media,  a los que se obstaculizó continuamente la cobertura del juicio de Gdeim Izik, los de Smara News o Radio Maizirat, entre otros . El grupo de periodistas saharauis News Network Activists denunció en noviembre la persecución y los ataques de que son víctimas: en menos de un mes sufrieron ataques, secuestros, palizas, agresiones y confiscación de equipamiento fotográfico, cámaras y teléfonos móviles. Varios periodistas saharauis se encuentran en prisión, como Mohamed Bambári, Salah Lebsir o Walid Albatal,
    Marruecos no quiere testigos de lo que hace en el Sáhara Occidental. En 2017 fueron expulsadas, al menos, 25 personas que viajaron como observadoras internacionales, nueve de ellas españolas, entre  las que había cuatro periodistas, uno español, y cuatro eurodiputadas , dos españolas, Paloma López, de IIU, y  Lidia Senra, de AGE, y un eurodiputado español, Josu Juaristi, de EH Bildu.
    Las últimas expulsiones ocurridas en el Sáhara Occidental ocurrieron a finales de diciembre:  los investigadores japoneses Akihisa Matsuno, profesor de la Universidad de Osaka, y  Kiyoko Furusawa, profesora de la Universidad  cristiana de Mujeres de Tokio.
    Sobre las expulsiones de los españoles el Gobierno de Mariano Rajoy no trasladó protesta alguna al de Marruecos, como tampoco lo hizo cuando se impidió en marzo entrar en Rabat al magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Asturias Jesús María Martin Morillo, observador en el juicio de Gdeim Izik.
    Es el permanente silencio del Gobierno español en cuestiones del Sáhara Occidental para no enfrentarse a Marruecos; así pasó con la condena de Gdeim Izik   -lo mismo hicieron el Partido Popular y el Partido Socialista-  y las continuas violaciones de los  Derechos Humanos. Sí se expresó en varias ocasiones sobre otros presos políticos, como hizo el 28 de julio: “El Gobierno de España está por la liberación de los presos políticos, en contra de la violencia, a favor del derecho de manifestación y quiere unas elecciones que den la palabra al pueblo”. El presidente  Rajoy, que afirmó que “España está a la vanguardia de los Derechos Humanos”, se refería a Venezuela, no al Sáhara Occidental, apesar de su responsabilidad histórica y aunque siga siendo de iure la potencia administradora de este territorio según la ONU y la Audiencia Nacional.
    El pasado 2017 no fue una excepción, supuso la continuidad de lo que desde hace 42 años viene ocurriendo en la excolonia española, donde la población espera que se cumplan las resoluciones de la ONU, votar en un referéndum de autodeterminación y decidir su futuro, tal y como acordaron en 1991 el Frente Polisario y Marruecos cuando llegaron a un alto el fue. Conseguido el armisticio, el régimen marroquí se opone a que los saharauis puedan expresar su voluntad.
    La siguiente es una relación aproximada de hechos ocurridos en diciembre de 2017 en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos y en cárceles marroquíes con presos saharauis, elaborada con datos de organizaciones de  Derechos Humanos y medios de información saharauis, tanto oficiales como independientes:
  • Sahara Occidental : La situación que indigna al ministro saharaui Hach Ahmed

    En el Sahara Occidental, la situación de los refugiados saharauis se degrada dramáticamente por culpa de los pésimos criterios adoptados a la hora de designar a un responsable, un diplomático o cualquier funcion en el Frente Polisario.
    Publicamos aquí, como recordatorio, el resumen de la carte que Hach envíó a las autoridades saharauis en 2015 como protesta contra esta situación
    Pasajes de una carta al liderazgo en vísperas del XIV Congreso
    En más de una ocasión manifesté, como responsable para América Latina, mi desacuerdo con la pésima gestión de nuestra política exterior…. En concreto, no me pareció correcto que suframos reveses tan importantes como son la suspensión de nuestras relaciones diplomáticas con varias naciones de ese continente y no hayamos hecho la debida evaluación para recuperar el terreno perdido o, al menos, frenar el retroceso. En este sentido, reitere mi disconformidad con la política basada en la preeminencia del criterio tribal sobre las competencias y hojas de servicio a la hora de designar a representantes y embajadores. Sigo pensando que ese es nuestro principal talón de “Aquiles” en la batalla diplomática.
    Con anterioridad choques y contradicciones similares tuvieron lugar con otro “icono” del poder, en este caso por la gestión de las ayudas humanitarias y proyectos de cooperación. En ambas ocasiones las divergencias se resolvieron por vía expedita, excluyendo y desterrando al problemático protagonista de tales impertinencias.
    Es evidente que en nuestro actual sistema las reminiscencias de su pasado totalitario e intolerante siguen presentes en todo juicio o valoración de las conductas individuales. Así pues, a muchos dirigentes les resulta más fácil aislar y perseguir que sumar y cohesionar ideas y voluntades. Lo paradójico es que la acción punitiva no es por cuestiones de fondo como por ejemplo casos de corrupción, mal manejo de fondos o ayudas humanitarias, de bienes públicos, nepotismo, deslealtad o conspiración con el enemigo… Esas no son faltas graves, la que si lo es, es censurar la gestión de algún “ilustre” del poder por su incompetencia o su escasa transparencia y credibilidad… Creíamos que con el tiempo íbamos a proveernos de un sistema político mínimamente decente, pero prácticas abusivas al estilo “majzeniano”, actitudes arrogantes y torpes de algunos “jerarcas” al recibir críticas u opiniones adversas demuestra cuán patético es el talante democrático y bagaje político y cultural de quienes nos gobiernan desde hace cuarenta años.
    Hoy nadie puede negar que la componenda tribal es la matriz de muchos de nuestros males. Es ella la que sustenta el régimen político y donde radica su órgano vital de legitimidad y supervivencia. Por eso algunos de nuestros mandatarios, los que encarnan la representatividad tribal en la pirámide del poder son vitalicios, intachables e incensurables. En el fuero interno de muchos de ellos, más que en el subconsciente, la credencial “social” es superior a la trayectoria y los méritos personales. Según sus esquemas mentales el valor real del individuo, con independencia de su valía o sus aportaciones a la causa, es el que proporciona la magnitud de su entorno tribal, como si viviéramos en una comunidad primitiva o de cazadores. Esta es la amarga y triste realidad, más allá de las apariencias o el modelo fantástico y ficticio que retratamos en nuestro discurso al exterior.
    A tan solo unas horas del comienzo del XIV Congreso, es pertinente preguntarse si esta vez, en lugar de corrientes de opinión políticas o ideológicas, serán de nuevo las intrigas y pactos tribales lo que pesara en los debates, especialmente en cuestiones claves como la elección de la dirección política del movimiento o la sucesión en la más alta magistratura en caso de imponerse la voluntad de retiro del actual Presidente.
    Ciertamente es una coyuntura compleja, no solo por los desafíos derivados del enfrentamiento con Marruecos, sino por el cumulo de errores de nuestra dirección política en estas cuatro décadas. Dicha complejidad exige, desde la serenidad y la cordura, combinar políticas claras y voluntades sinceras en pro del cambio, propuestas de transformación que regeneren la confianza en el proyecto nacional, que consoliden las instituciones, inculquen los valores de la ciudadanía, prioricen el interés nacional y que verdaderamente marquen un antes y un después en la historia del pueblo saharaui. Para empezar los dirigentes actuales y los que vayan a ser electos están emplazados a rectificar desviaciones estratégicas graves en el terreno ideológico como la relación simbiótica, de mutua dependencia, con el tribalismo.
    Es irracional que en pleno siglo XX, el movimiento saharaui, en sus orígenes progresista, revolucionario y moderno termine cediendo espacios y protagonismo a un modelo social arcaico al extremo de viciar el “proyecto nacional” y dejarlo exhausto, en estado crítico de decadencia moral e ideológica. Más que un error es una “herejía” imperdonable, en términos políticos e ideológicos, cuyo culpable, por acción u omisión, por oportunismo o negligencia, es única y exclusivamente la dirección política, toda ella en su conjunto, sin excepción alguna. Qué mal o perversión padecemos hoy que no tenga sus raíces en el tribalismo? Desde el caos y parálisis de las instituciones hasta el descredito de la dirección nacional, pasando por el tráfico, el contrabando, la corrupción, el manejo impropio de las ayudas, las fortunas mal habidas, la impunidad, la inseguridad…, nada de esto se podrá erradicar mientras no se neutralice esa “hidra” llamada tribalismo, lo que, a estas alturas, es impensable sin refundar el Polisario y abrir paso a otra generación de líderes no contaminados, capaz de corregir la deriva y reconducir el proceso de liberación nacional
    No sean ingenuos, ni dejen que los intereses egoístas os obcequen. Con el tribalismo aunque lo “vistamos de oro”, nunca se va a liberar la patria, ni se va a construir una sociedad moderna, tolerante y civilizada; por esa vía nunca prosperaron pueblos y naciones y si lo consiguieron fueron hechos efímeros y con desenlaces trágicos. Lo describió muy bien hace siete siglos el historiador Ibn Jaldun y lo volvieron a ratificar los acontecimientos del siglo XXI. Es más, proclamar entidades independientes en condiciones marcadas por el atraso social, cultural y político, a veces, equivale a sembrar semillas para estados fallidos, guerras fratricidas, matanzas y genocidios como vemos hoy en numerosos países africanos y árabes, incluidos los que se disfrazaron de “ revolucionarios” y “progresistas” o descubrieron la llamada “Tercera Teoría Universal”.
    La responsabilidad histórica de la Dirección Política, actual y futura, es mayúscula en la conducción de este proceso de reflexión y discusiones el cual, por la gravedad del contexto y sus retos representa una oportunidad histórica irrepetible si se tiene la voluntad de conjurar el peligro antes de entrar en una espiral de fatalidades.
    En lo personal, y en espera de que soplen nuevos vientos, seguiré siendo uno más de los que prefieren contribuir desde la crítica en lugar de aspirar a algún cupo de las “cartas astrales” del sistema, entre otras razones, porque “ma yaibitni legzana”, o lo que lo mismo, “no pinto nada” como dijo un gurú del fundamentalismo tribal y destacado “pensador” del Polisario de cuyo nombre no quiero acordarme, como decía el Quijote.
    Hach Ahmed
    Congresista ausente

  • Enfoque y claves de una propuesta

    El Frente POLISARIO es y seguirá siendo la vanguardia de la revolución saharaui de la que se ha dotado el pueblo saharaui en su lucha por la independencia y para construir su Estado, la República Saharaui, en el actual y el legítimo marco histórico. Si bien este  largo camino lo jalonan hechos de gloria, conquistas y sacrificios ingentes, no es menos cierto que, en razón a factores exógenos y endógenos, se produjeron desviaciones y deficiencias que, a su vez, dieron  lugar a prácticas, conductas y percepciones contrarias a la esencia y a los principios del proyecto nacional.
    En los últimos tiempos, este cúmulo de errores ha hecho saltar las alarmas. Hay un estado de opinión unánime en cuanto a los riesgos que supone para la causa esta deriva hacia ninguna parte, hacia un callejón sin salida, que, aparentemente, ha emprendido nuestro proceso de liberación nacional. 
     Iniciativa Saharaui para el Cambio surgió pues en esta coyuntura, como expresión del sentir de la ciudadanía y en respuesta a las crecientes incertidumbre, desilusión y falta de expectativas que se han hecho patentes en los últimos tiempos. Su propósito no es otro que dar respuesta a los desafíos de esta etapa crítica, formulando, a partir de una evaluación objetiva y de la experiencia, propuestas de cambio, de reformas y de mecanismos de trabajo articulados en torno al debate, como enfoque o idea central, y desechando estilos y métodos de gestión anticuados, a todas luces, inservibles. 
    No hay duda de que la crisis actual se ha dejado sentir en diversas áreas y ámbitos del proceso de liberación saharaui. Algunos de sus efectos se pueden resumir en:
    -Persistencia del estancamiento político y crecimiento del fenómeno de la corrupción, en una situación donde, progresivamente, se ha ido menguando el protagonismo del movimiento, tras perderse la esencia y las señas de identidad de éste, en tanto que instrumento de liderazgo y de lucha, y se han adoptado formas de proceder propias de un sistema autoritario en el que conviven privilegios e intereses personales junto a otros de orden tribal.
    -Fracaso de las instancias y de las instituciones del Estado, por su conversión en meras propiedades privadas, desdibujándose su condición de bienes públicos e instrumentos al servicio del pueblo-
    -Ausencia de autoridad, de auténticas leyes y de la seguridad jurídica en nuestro entorno, lo que abrió las puertas a fenómenos, en otros tiempos extraños a nuestra sociedad, como son la delincuencia, las violaciones y el tráfico de drogas.
    -Aparición de significativas desigualdades sociales entre la población, como resultado de la corrupción y la injusticia social.      
    -Involución de la Intifada o resistencia en los territorios ocupados, debida a las diferencias y rivalidades entre los diversos grupos de activistas y juristas. Ello hizo perder ímpetu y dinamismo a la resistencia, limitándose en los últimos tiempos a hechos aislados y acciones cada vez menos audaces y más desordenadas.
    -Falta de perspectivas respecto del plan de paz de la ONU, a causa de los obstáculos que erige sistemáticamente la fuerza ocupante, a la poca seriedad y rigor de los organismos internacionales, pero también por la confusión e improvisación de la parte saharaui y su incapacidad para hallar alternativas e instrumentos de presión que puedan relanzar el proceso de paz  en favor de los derechos del pueblo saharaui y sus aspiraciones. 
    Es en este contexto, que a grandes  rasgos se ha  descrito, donde surgió  Iniciativa Saharaui para el Cambio. Su propuesta no es, ni más ni menos, que un intento sincero por impulsar las necesarias reformas desde dentro de un sistema que, por razones de supervivencia, ha de responder a los retos del presente y las expectativas de futuro y, de paso, resucitar el espíritu de lucha y la firmeza de antaño, siempre en el marco del Frente Polisario, pero sobre bases nuevas, priorizando esa voluntad popular que hoy reclama, de manera fehaciente e irrenunciable, abrir un nuevo ciclo, limpiando y corrigiendo las impurezas y errores del pasado. Para alcanzar esta meta, es indispensable  concentrar y hacer converger todos los esfuerzos en una acción colectiva, madura y responsable, que rescate la cultura de la participación, de la corresponsabilidad y del diálogo dentro de las instituciones del movimiento y del Estado. 
    A partir de esta visión, Iniciativa Saharaui para el Cambio se ha propuesto emplazar a la dirección política para que asuma de una vez  la responsabilidad histórica que le corresponde ante lo que todos, expresa o tácitamente, consideramos una situación crítica y de imprevisibles consecuencias, caso de que no se preste la debida atención a estos llamamientos. De ahí la necesidad imperiosa de que el liderazgo responda a los requerimientos de ICS, abriendo, cuanto antes, un debate a escala nacional, transparente y democrático, en el marco nuestra vanguardia de lucha, el Frente Polisario. Este debate ha de ser exhaustivo, franco e imparcial, sin complejos, ni exclusiones de ningún género. Sólo de este modo se podrán identificar los focos del mal, diagnosticar y recetar las curas pertinentes.
    ISC denuncia de la manera más enérgica todas las formas de exclusión y marginación adoptadas como castigo contra los defensores de las reformas y contra todo aquél que ose expresar una opinión contraria al discurso oficial. Asimismo condena las acusaciones de traición y demás campañas de difamación contra las voces críticas y recuerda que tales prácticas se contradicen con los valores e ideales del Frente POLISARIO y sus postulados en favor de una sociedad moderna basada en la democracia y las libertades individuales.
    Iniciativa Saharaui por el Cambio considera una necesidad indispensable la creación de un clima apropiado para el diálogo nacional de cara  al próximo Congreso General, el cual deberá celebrarse en las fechas previstas, sin retrasos, excusas ni demoras de ningún tipo. Iniciativa asume como propias las declaraciones del compañero Secretario General del Frente Polisario, en el sentido de que la corrupción debe ser erradicada, sin duda un paso en la dirección correcta, pero le exhorta encarecidamente, a asociar a las proclamas acciones concretas, a convertir lo dicho en hechos, en aras a fortalecer la organización política para que recupere su brillo y autoridad moral como vanguardia.
    Se considera igualmente una prioridad fortalecer la Institución del heroico Ejercito Popular Saharaui, garante de la soberanía nacional, proporcionándole  equipamiento  y recursos a la altura de su rol protagonista en la salvaguarda de las conquistas y en el combate contra el enemigo, como asimismo prestar la atención adecuada a las familias  de los mártires y desaparecidos, cuya sangre, no se debe olvidar, porque es la que riega las raíces de nuestras glorias y logros.
    Iniciativa por el Cambio considera necesario dotar a la Institución Legislativa o Consejo Nacional de las prerrogativas idóneas para el ejercicio de sus funciones, para así poder controlar la acción del gobierno, luchar contra la corrupción y los abusos de autoridad y asegurar la independencia de los órganos de justicia a través de una reforma del poder judicial.
    En relación a los jóvenes, abogamos por un mayor aprovechamiento de las capacidades y dinamismo de la juventud para apoyar de este modo la experiencia  y consolidar las instituciones del movimiento y del Estado. Dicha participación ha de ser articulada en base a la igualdad de oportunidades, lejos del tribalismo y del nepotismo e incentivando la innovación y la creatividad de un segmento de la población que hemos de  preparar para recoger, el día de mañana, la antorcha y los timones del proceso.
    Respecto al plan de paz de la ONU creemos preciso cambiar el enfoque, poniendo un límite a los plazos para así incidir más en los centros de poder y ejercer mayor presión sobre el ocupante marroquí a fin de obligarle a respetar la legalidad internacional. Paralelamente desplegar una diplomacia más activa y enérgica, a fin de frenar los retrocesos y conquistar nuevos espacios, lo cual pasa por  definir y priorizar  estrategias políticas y mediáticas más allá de la simple búsqueda de ayudas humanitarias, seleccionando los recursos humanos necesarios en base a criterios objetivos, lejos de las afinidades personales o tribales. 
    Instamos a desarrollar, desde una visión nueva, políticas capaces de reactivar el frente de los territorios ocupados, que permitan cerrar filas, aunar esfuerzos e intensificar la intifada a partir de una mayor armonización de las energías y el cese de la fragmentación, sin perder de vista las particularidades y condiciones de cada acción y de cada escenario de lucha y sin perder la perspectiva global para la gran contienda. 
    Para concluir, Iniciativa Saharaui para el Cambio, siendo consciente de los desafíos de esta etapa, hace un llamamiento a todas las masas de nuestro pueblo para que interactúen de manera constructiva con este enfoque serio y responsable, que de ningún modo pretende subestimar la experiencia o disgregar las filas, como sí pretenden algunos, todo lo contrario, es un empeño que se ajusta a los ideales y principios del Frente Polisario asociados a la libertad y a la plena independencia.
    Coordinadora de la ISC.
  • Sahara Occidental : La diplomacia de la mitomanía

    Mohamed Salem Ould Salek se dispone a organizar mañana una reunión en la sede de su ministerio en Rabuni. Quiere recolectar ideas que pueda vender sobre los supuestos éxitos de su trabajo diplomático.
    Sobre la mesa, el menú es raquítico y es el lógico resultado del trabajo de un equipo diplomático dirigido por un ministro que padece de una mitomanía crónica y cuyos miembros son designados en base a criterios de tribalismo y clientelismo.
    En 2017, el departamento del mitómano saharaui por excelencia registró varias derrotas diplomáticas, sobre todo en América Latina desde el ridículo episodio de Jadiyetu Mokhtar en Lima, al inmune paso del barco cargado de fosfatos saharauis por Panama, hasta la vergüenza del voto del Parlamento Chileno a favor de la pseudo proposición de autonomía marroquí.
    Un ministerio bien grande, bien equipado, incapaz de realizar un balance anual positivo de su trabajo. En la SPS, la agencia oficial se dedica a copiar y pegar artículos redactados por periodistas argelinos que poco saben de la causa saharaui. Las noticias saharauis en francés no difieren en nada de las que publica la APS argelina.
    Con el elevado número de cuadros que tiene, el ministerio saharaui de asuntos exteriores es incapaz de tener un órgano de prensa en diversos idiomas. El único que tiene, Soumoud, es en árabe y decidieron que sea anónimo para seguir cubriendo su fracaso.
    Ultima hora : Ould Salek decidiò realizar la reuniòn de su ministerio en una base militar para evitar cualquier « derape » ciudadano.
  • Sahara Occidental, la ISC pide la intervención del CSDH

    El grupo político saharaui, Iniciativa Saharaui para el Cambio, acaba de pedir la intervención del Comité Saharaui para los Derechos Humanos ante unas autoridades saharauis que prefieren guardar silencio ante los llamamientos al diálogo promovido por la iniciativa saharaui.
    Según un comunicado hecho público por el nuevo movimiento saharaui, éste último decidió contactar al Comité Saharaui para los Derechos Humanos a través de una carta dirigida a su presidente, Abba Lhaysan.
    « Ponemos en su conocimiento que la plataforma de coordinación de la ISC ha pedido autorización para celebrar reuniones y encuentros para explicar sus puntos de vista a las masas populares en las Wilayas y en Chahid El Hafed ».
    Según el mismo comunicado, la ISC, con fecha de 27 diciembre 2017 presentó la solicitud al Ministro del Interior, el Secretariado de la Organización política al igual que un aviso fue envíado a los presidentes de la República y del Parlamento Saharaui sin recibir respuesta oral ni escrita de estas partes.
    « Es de nuestro deber avisaros et poneros ante vuestra responsabilidad ética y moral en tanto que única entidad nacional encargada de los derechos humanos, incluido el derecho a la libertad de expresión. Pedimos, asímismo, que se ponga a nuestra disposición un local para la organización de nuestras actividades programadas para el día 7 de Enero 2018 a las 11 de la mañana », añade la carta.
    Solicitando la intervención de Abba Lhaysan, la ISC sube de un grado el pulso entre la nueva corriente reformadora y la vieja guardia de corruptos del Polisario.
    Cabe recordar que esta carta pone en una situación difícil al presidente del CSDH, que debe decidir entre defender la democracia y los derechos humanos y defender los intereses de aquellos que asesinaron a su hermano en los años de plomo del Polisario.
  • Sahara Occidental : Representante de ISC viaja a los Campamentos de Refugiados para explicar sus propuestas.

    Chahid El Hafed (Sahara Occidental) 30 dic 2017. – Ualad Musa, uno de los fundadores de Iniciativa Sáharaui para el Cambio llegó ayer a los campamentos de refugiados saharauis en el marco de una gira en « para explicar las propuestas de ICS en favor de un debate nacional que permita superar las deficiencias y revisar y fortalecer las instituciones en una coyuntura marcada por el estancamiento del proceso de paz de la ONU y la falta de perspectivas tras 43 años de lucha por la liberación nacional », raportó una nota de prensa de dicha fundación.
    Ualad Musa tiene previsto reunirse con varios colectivos de la sociedad civil y con parlamentarios, cargos electos,  intelectuales y representantes juveniles.
    La agenda comenzará mañana con una recepción en la zona administrativa de Chaid El Hafed convocada por los simpatizantes de Iniciativa y posteriormente se trasladara a la Wilaya de Smara.Este programa de actividades fue comunicado oficialmente a las autoridades competentes.
    Desde que salió a la luz pública el pasado 15 de noviembre ICS ha generado gran expectación y un gran debate entre la población  saharaui.
    En este orden de ideas resaltar que otro grupo de 10 cuadros militares y civiles se ha sumado los últimos días a  la Coordinadora de Iniciativa y otros cientos   manifestaron su simpatía y apoyo en correos electrónicos y en las redes sociales.
    Iniciativa Saharaui para el Cambio.
    29/12/2017
  • España y la apatridia de los saharauis

     El problema de los Rohingyas puso de relieve el tena de la apatridia. El ACNUR publicó el 3 de noviembre pasado un nuevoinforme alertando « sobre la discriminación, la exclusión y la persecución que constituyen el pan de cada día para muchos apátridas del mundo, y exige medidas inmediatas para garantizar la igualdad de acceso al derecho a la nacionalidad para todas las personas ».

    La apatridia es el estatuto reservado por la administración española a cualquier saharaui que llega de los campamentos de refugiados ubicados en Argelia. A pesar de que eran ciudadanos españoles hasta 1975, y a pesar de que España no les dió la ocasión de elegir entre conservar la nacionalidad española u optar por la marroquí, Madrid adoptó una medida discriminatoria e ilegal respecto a los saharauis.
    Del problema de la apatridia se hizo eco Antonio Guterres, el SG de la ONU. En un tweet envíado hoy dijo que « la apatridia puede llevar a la marginación, la discriminación, la pobreza y la inestabilidad. Los derechos de minoría son derechos humanos ».
    Los saharauis no son una minoría étnica. Qué son entonces en los criterios del gobierno de España?

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  • Sahara Occidental : Guerra sucia en las redes sociales

    El diplomático saharaui Ualad Musa está siendo víctima de un violento ataque que tiene como objetivo su propia familia.
    Un perfil anónimo ha publicado fotos de su esposa e hijos calificándola de todos los adjetivos peyorativos.
    A raíz de este incidente, la red se ha llenado de gestos de solidaridad con Ualad y su familia al mismo tiempo que condena enérgicamente est vil acto.
    Según algunos observadores de la escena política saharaui, este inmoral ataque contra la persona de Ualad Musa y su familia es una señal reveladora de la posición de debilidad en la que se encuentran los dirigentes del Frente Polisario ante el abrumador avance de la Iniciativa Saharaui para el Cambio y la falta de argumentos para defender la precaria situación en los campamentos de refugiados saharauis en Argelia. Situación caracterizada por la anarquía, el tribalismo, el crimen, la injusticia y la falta de autoridad de un régimen que ha perdido toda credibilidad. A ello se añade el estancamiento del proceso de paz conducido por la ONU para poner fin al conflicto del Sáhara Occidental y la falta de perspectiva que invade el espítiru de cada saharaui.
  • Sahara Occidental : La diplomacia de la darraa y la melhfa

    Con ocasión de la publicación del libro « La República de Su Majestad », del periodista marroquí Omar Brousky, el diario Marianne, cercano a los socialistas franceses, expone con detalle los pormenores de lo que se conoce como « la diplomacia de La Mamounia », en referencia al famoso hotel de lujo construido por Hasán II para corromper a la élite francesa. Una diplomacia cuyos frutos son recolectados hoy por Mohamed VI.
    En Francia, nunca se dice nada malo de Marruecos ni de su régimen que tanto los gobernantes como la prense describen como un « modelo de democracia y apertura ». Lo apoyan tanto en la cuestión del Sáhara Occidental como en la represión que lleva a cabo para acallar las voces disidentes. Tanto los saharauis como los marroquíes saben que sus causas nunca tendrán eco en Francia.
    En España tampoco tuvo eco la creación del movimiento reformista en el seno del Polisario. Ni mú en la prensa y mucho menos en el llamado círculo solidario español con el Sáhara sobre el tema de la Iniciativa Saharaui para el Cambio, a pesar de estar liderada por El Hach Ahmed, de sobra conocido por su competencia y su trabajo en España y América Latina. Sería una consecuencia de la « diplomacia de Rabuni »?.

    El Polisario no tiene hoteles de lujo ni dinero ni practica el turismo sexual para ganar la simpatía de los visitantes españoles. Las autoridades saharauis reciben con frecuencia a los activistas españoles y les regalan ropa tradicional saharaui y artículos de artesanía. Muchos se hacen fotografíar con los dirigentes saharauis para exhibir sus fotos en Facebook. La darraa y la melhfa parecen tener efectos mágicos.

  • Sahara Occidental : Desde el activismo cooperante: expectación, desilusión ¿cabe esperanza?

    por Txomin Regato

    Treinta años llevamos acompañando a los saharauis en su lucha por conseguir que la razón y la legalidad internacional, que universalmente todo el mundo reconoce que está de su parte, prevalezca sobre la fuerza que les han impuesto. Devolvemos así en parte la parte alícuota de responsabilidad que nos pueda corresponder por un Estado Español que hizo abandono de sus obligaciones, incumpliendo los mandatos de Naciones Unidas, anteriores a la invasión marroquí, y permitiendo luego que sigan incumpliéndose, sin siquiera mantener la dignidad ni poética de apoyar la autodeterminación saharaui en la ONU, como corresponde a todo proceso de descolonización.


    Durante ese tiempo hemos conocido gente formidable, entre los saharauis y entre los activistas que se mueven alrededor, hemos aprendido sobre la dignidad, la supervivencia, el ingenio de hacer mucho con muy poco, pero también de la mano negra política que trata de abortar cualquier iniciativa, a veces con un éxito decepcionante, y que tampoco todo lo que rodea una justa causa es necesariamente trigo limpio.


    Creemos que nuestra labor de apoyo y acompañamiento pasa por respetar, incluso animar, que los saharauis construyan su propia vida, la sociedad que quieran y sus formas políticas y de articulación de sus colectivos, con los únicos límites, más allá de los cuales no podríamos aportar nuestra complicidad, de la Justicia, la Libertad y los Derechos Humanos. En última instancia esos límites no son sino la garantía de que las opciones que tomen los saharauis sean las suyas, incluida la posibilidad de tomar opciones que se demuestren erróneas y poder revocarlas, no la imposición de unos pocos, desde dentro y/o desde fuera.


    Es fantástico ver que después de más de 40 años siga habiendo un grado de movilización saharaui muy notable que permite subsistir como resistentes, en uno de los conflictos más largos que se recuerdan y en unas condiciones que rayan los límites de la resistencia humana. En ese contexto es de admirar que haya debates internos, con líderes cuyos perfiles son equiparables a los países del mundo, y por eso pareció muy interesante el proceso de renovación del Polisario y la RASD que anunció su nuevo Presidente.


    Mientras esperábamos nuevos avances en esas imprescindibles adaptaciones de las instituciones saharauis y sus cargos a los retos que, como todas las sociedades, también la saharaui ha de afrontar y que supondrían revertir algunas inercias poco deseables y abrir nuevos horizontes tras tantos años, hemos visto con mucho interés la aparición de Iniciativa Saharaui para el Cambio. Una nueva corriente opinión augura enriquecer los debates, con aportaciones de personas que, por lo que respecta a las que conocemos, son especialmente brillantes y de honradez a toda prueba, a lo que suman una experiencia diplomática y de gobierno que garantizan su conocimiento, lo que parece puede servir para profundizar y acelerar ese anunciado proceso de renovación.


    Mientras esperábamos que se concretasen las iniciativas de la nueva corriente, tras unas declaraciones iniciales prometedoras, hemos conocido que se han producido respuestas realmente sorprendentes, con insultos, acusaciones falsas o no argumentadas, y, lo que es peor, una reacción institucional cesando en su cargo como Delegado Saharaui en Baleares a uno de los miembros de la nueva corriente. Reiterando el respeto a la capacidad de decisión que a los saharauis corresponde sobre cómo articular su sociedad y sus instituciones, no podemos sino hacer llegar nuestra preocupación y pena por lo que supone tal actuación de bloqueo de la capacidad de expresión democrática de los saharauis, dentro de los principios y objetivos básicos de su movimiento de liberación nacional. Nos da miedo esa posible deriva, no sirve aducir que las libertades democráticas no puedan producirse en un movimiento de liberación, que además gobierna un Estado reconocido por muchos países, porque sólo practicando la libertad se mantiene ésta y sólo ejerciendo la democracia se perfeccionan instituciones.


    No queremos que los saharauis, el día que consigan su libertad como pueblo y tengan que gobernarse definitivamente libres, se vean en las situaciones de Timor Oriental o de Sudán del Sur, inmersos en una guerra civil, gobernados por tiranos o pidiendo una intervención extranjera para estabilizar el país.


    Porque queremos a los saharauis y su causa, queremos que sean libres para debatir y conformar su voluntad colectiva, la de todos los que creen en su libertad como pueblo, con Justicia y Libertas, así en mayúsculas.


    En nombre de viejos activistas que aman el Sáhara Occidental y a los saharauis. 


    Txomin Regato

    24.12.17

    encin000@aranzadi.es
    Fuente : ARSO