Étiquette : Felipe Gonzalez

  • Cuando un facha alababa a otro facha

    Estas fueron las plabaras exactas de alabanzas haci un maldito asesino de sus propios compatriotas y genocida Augusto-Pinochetpinochet.

    Felipe González aseguró haber visitado las cárceles en Chile durante el Gobierno del Presidente Pinochet y haber visitado también las cárceles en Venezuela.Ello lo llevó a concluir que el General Augusto Pinochet respetó mucho mas los Derechos Humanos, que el gobernante Nicolás Maduro, en Venezuela.

    “Visité a dos condenados por la dictadura, que salieron después, en pleno estado de sitio en Chile. Pues el estado de sitio del Chile de Pinochet respetaba mucho más los derechos humanos”

    Estas fueron las plabaras exactas de alabanzas haci un maldito asesino de sus propios compatriotas y genocida Augusto-Pinochetpinochet.

    En estas fotografías se confirma en quiénes se inspiró el asesino de masas y torturador de inocentes, el sicópata Augusto Pinochet Ugarte y para crer su máquina de represión, odio y muerte hacias los chilenos y suramericanos diseñando y ejecutando la operación llamada «Condor ».

    Ubicar, confirmar, capturar, secuestrar, torturar, ejecutar, eliminar, limpiar de cualquier opositor que exigiera derechos humanos o democracia y libertad.

    Tags : Chile, Pinochet, Felipe Gonzalez, fascismo,

  • España: Felipe González, la impudicia de un político indecente

    Marcos Roitman Rosenmann

    Académico, sociólogo, analista político y ensayista chileno-español

    Para muchos, Felipe González es un ícono de la democracia española. Sin embargo, nada más alejado de la realidad. Su pasado es otro. Hoy se presenta al mundo como el abogado defensor del derechista Leopoldo López, dirigente del partido Voluntad Popular, y del alcalde, Antonio Ledezma, de la autodenominada Mesa de Unidad Democrática (MUD). Ambos políticos venezolanos, imputados por participar y urdir la trama de golpe de Estado para derrocar al gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro.

    Felipe González tiene una cara oculta. Tiene en su debe político urdir parte del proceso desestabilizador que culminó en el fallido golpe de Estado del 23-F en España, para crear un gobierno cívico-militar. También gestar la guerra sucia contra la izquierda abertzale y ETA. Siendo presidente de gobierno, entre 1983 y 1985 dio luz verde a la actuación de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL). El resultado: 27 personas asesinadas y cientos de damnificados colaterales.

    La historia de Felipe González está ligada indisolublemente a la evolución del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) desde los años 70 del siglo XX. La modernización política había desplazado a los viejos camisas azules y una generación de nuevos políticos tecnócratas asaltaban el poder. En este contexto, Franco nombraría en 1969 a su sucesor. El régimen tendría continuidad bajo la restauración monárquica. El elegido no sería el hijo de Alfonso XIII, don Juan, sino su nieto, Juan Carlos, saltándose la cadena sucesoria. El 20 de noviembre de 1975, Franco, tras 40 años de dictadura, moría en la cama. Su régimen sobrevivía. El 22 de noviembre de 1975 Juan Carlos I es coronado rey. En noviembre de 1976 las cortes franquistas aprueban convocar un referendo para la reforma política, a celebrarse el 15 de diciembre. Los actores de la modernización están en el poder. Adolfo Suárez preside el gobierno y una oposición tolerada se legitima. En febrero de 1977 se legaliza al PSOE y en abril del mismo año el Partido Comunista. Los interlocutores se reconocían, pero el itinerario había sido diseñado con el caudillo en vida. El objetivo, encontrar una salida negociada, redactar una ley de amnistía y punto final para salvaguardar a los dirigentes del régimen.

    Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña, valedores de Franco, agradecidos por su papel en la lucha anticomunista, requerían una organización opositora fiable, capaz de negociar una vez muerto el dictador. Sus ojos se ponen en el PSOE. Partido con poca actividad durante la dictadura y considerado pro occidental. En esta estrategia, el Departamento de Estado estadounidense entra en contacto con un hombre oscuro, abogado laboralista y militante del partido: Felipe González. En poco tiempo pasaría a transformarse en una figura destacada de la “transición”. La operación contó con fondos y aval de los países señalados y la socialdemocracia internacional. Previamente, Felipe González y su equipo debía tomar las riendas del PSOE, en manos de la vieja guardia desde 1944. El momento idóneo, el 26 congreso, a celebrarse en la localidad francesa de Suresnes, en 1974.

    En dicho evento, Felipe González será nombrado secretario general, desplazando a Rodolfo Llopis. Dos años más tarde, en diciembre de 1976, el PSOE celebrará, en la clandestinidad, su 27 congreso en Madrid; radiado y televisado nadie será detenido. En ese instante, Felipe González, aclamado por el partido, se convierte en el hombre de Estados Unidos en España y el interlocutor de la socialdemocracia europea para América Latina. En 1982 su partido obtendrá mayoría absoluta, siendo elegido presidente de gobierno. Allí se quita su careta. En medio de la guerra contrainsurgente en Centroamérica, declara: Habría que ayudar a Estados Unidos a encontrar la dimensión positiva de su liderazgo en América Latina.

    Su periplo por América Latina no tiene desperdicio. En su currículum debemos destacar la relación con el entonces miembro de la Junta Militar Argentina, almirante Eduardo Massera, para crear el partidoDemocracia Social, integrado a la Internacional Socialista. Maniobra que fracasó estrepitosamente, no sin antes González presentar a Massera como socialdemócrata. Dichos datos salieron a la luz en la causa instruida por el juez Garzón contra la dictadura Argentina. Publicitados por el equipo Nizkor y el periódico argentino La Nación.

    Durante la dictadura de Videla, Felipe González condecoró a varios militares. Entre otros, al almirante Rubén Franco, condenado posteriormente a 25 años de cárcel por participar en el secuestro y apropiación de hijos de desaparecidos, con la Gran Cruz de la orden del merito aeronáutico. Asimismo, no tuvo escrúpulos en convertirse en fiador para la venta de armas a las dictaduras latinoamericanas. Sólo en el Chile de Pinochet, entre morteros, lanzacohetes, ametralladoras, aviones de entrenamiento, helicópteros, en el año 1983, los beneficios superaron los 80 millones de dólares. No es de extrañar que pidiera la libertad de Pinochet con tanto ahínco tras su detención en Londres, sin olvidar que en los años 80 recomendó a Ricardo Lagos que fuese Pinochet el timonel de la transición. La visita de ministros de Pinochet a España para asesorar las privatizaciones, la reforma laboral y abrir las puertas a Telefónica, Iberdrola, Endesa, Repsol, Santander, BBVA, en Chile fue una constante.

    Felipez Gonzalez financió la contra nicaragüense, apoyó el informe Kissinger y negó apoyo al FDR-FMLN en El Salvador. Tras su salida de la política se transformó en asesor de lobbys y empresas trasnacionales españolas, estadunidenses y europeas, entre otras de venta de armamento, obteniendo pingües beneficios. Además de asesorar empresarios latinoamericanos para esquilmar sus riquezas, entre los que destaca Carlos Slim.

    Ahora se presenta como un demócrata comprometido con las libertades en América Latina. Nunca lo estuvo ni lo estará. Mientras cultiva su hobby, comprar y diseñar joyas, alienta la desestabilización de golpistas. No puede ser de otra forma. Siempre revoloteó en su nido. Estados Unidos se lo agradece. Su impudicia no tiene límite.

    Fuente: Sinapsis

    Tags : Felipe Gonzalez, PSOE, Partido Socialista,

  • El pueblo saharaui

    Jesús Mª Montero Barrado

    Estoy echando una mano a mi hermano Juan Miguel en el escrito que ha hecho sobre su viaje de hace tres años a los poblados saharauis situados en Tindouf. Esto me ha servido para referirme en esta ocasión a este sufriente pueblo. Mis recuerdos del Sáhara Occidental datan de la niñez, cuando era formalmente una provincia española. Tengo en mi memoria las imágenes de televisión de los representantes saharauis en las Cortes, ataviados con sus vestidos anchos y turbantes, en el momento de la votación del príncipe Juan Carlos como heredero de Franco.

    Años después (en 1974 quizás) llegó a mi casa un cartel, que se hizo famoso en su día, donde aparecía la fotografía de una mujer amamantando a su hijo y se podía leer POR UN SAHARA LIBRE. La fotografía la había hecho el artista Martín Prado, uno de los fundadores de la asociación de apoyo al pueblo saharaui. Tuve la suerte de conocerlo en Madrid en el verano de 1975, pues era amigo de África, la novia de mi hermano Seve. Recuerdo su sensibilidad al hablar y hasta la atención que me prestó, siendo yo un joven con apenas 17 años. El cartel lo colocamos en la puerta del despacho de casa, donde estudiaba con mi hermano Jose. Su presencia fue permanente durante muchos años, inspirando la reproducción que hice también por esos días y que, pese a su inocencia, sirve al menos para recordarlo. Mi conocimiento del pueblo saharaui se hizo en ese tiempo más intenso. Fue el momento de unos acontecimientos históricos decisivos para el futuro de la colonia española, empezando con la formación del Polisario en 1973 y culminando con la entrega vergonzosa del territorio por parte del gobierno español a Marruecos y Mauritania en noviembre de 1975. Por otra parte, África había vivido en El Aaiún durante bastante tiempo, dándome una buena cantidad de información y contándome alguna que otra anécdota. Mi militancia política, así mismo, me permitió completar bastante ese conocimiento, pues la Joven Guardia Roja y el Partido del Trabajo de España tenían en la solidaridad con ese pueblo una de sus prioridades internacionales.

    Cuando estudiaba en la Universidad, un compañero nos contó sus vivencias de la mili en la frontera con Marruecos durante la Marcha Verde y las órdenes que tenían en caso de que la oleada de personas movilizadas por Hassan II traspasara dicha frontera. Algo que, como en otra ocasión contaré, no fue más que una puesta en escena cobarde e hipócrita, porque al poco las tropas españolas se retiraron.

    Pasado bastante tiempo, estando ya aquí en Barbate, supe que mi sobrina Diana y mi sobrino Guillermo visitaron los poblados saharauis. Una vez más pude escuchar en sus voces detalles de su modo de vida, sus esperanzas, sus temores y, de nuevo, más anécdotas, que parece que nunca faltan en su familia.

    En Barbate existe una asociación de solidaridad que desde hace años realiza diversas actividades, entre las que destacan la recogida de alimentos y la acogida durante el verano en familias de niños y niñas saharauis. Desde Izquierda Unida de Barbate, donde he militado hasta hace poco más de un año, no ha faltado la aportación de una buena cantidad de arroz y aceite, los alimentos que nos solicitaban periódicamente. El curso pasado llegué a tener como alumno a un joven saharaui, Fadel, que vive en el seno de una familia barbateña. De las muchas veces que he hablado con él, me ha manifestado en ocasiones su añoranza por la tierra que ha dejado temporalmente. Es un muchacho en el que se refleja la huella de su origen, teniendo que hacer un gran esfuerzo por adaptarse a un mundo muy distinto, incluidos los estudios que realiza para mejorar su formación. Es del Barça, cuyo escudo tenía dibujado en la portada de su cuaderno de trabajo, equipo del que continuamente me preguntaba cosas sobre su historia, sus jugadores o sus triunfos, siempre atento a mis palabras y gozoso por la temporada que hizo.

    Segunda y última parte

    Como escribía al principio, ahora estoy con el escrito de mi hermano Juan Miguel acerca de su visita a los poblados de Tindouf. Dejaré para otra ocasión los comentarios que se merece.

    El otro día envié a mi hermano Juan Miguel su escrito sobre el viaje que hizo en febrero de 2006 a los poblados saharauis situados en las proximidades de Tindouf, dentro de Argelia. Mi hermano es una persona inquieta y, por supuesto, llena de gran corazón. Tenía un gran deseo de viajar al Sáhara Occidental con el fin de conocer in situ a sus gentes y las condiciones en las que viven. Desde hace mucho tiempo ha ido conociendo a jóvenes que estudian en la universidad salmantina, con quienes ha mantenido una relación especial, teniendo en cuenta su condición de librero especializado en Medicina hasta hace tres años, en que se ha jubilado. Desde hace un tiempo está vinculado a la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Salamanca, participando en distintas actividades y sobre todo en la recaudación de fondos y productos diversos. Además de ropa y comida, que es lo más frecuente, por la experiencia que tiene de su trabajo se ha dedicado a recoger medicinas, libros y material médico y de enfermería.

    En su escrito nos cuenta cómo fueron organizando el viaje varias personas relacionadas de distinta manera con la solidaridad con el pueblo saharaui. Algunos llevan tiempo estableciendo convenios para la producción de determinados objetos (como, por ejemplo, alfombras) y la posterior comercialización en España.

    La estancia en los poblados fue corta, de apenas tres días, pero muy intensa, fructífera y reconfortante. Suficiente para que mi hermano pudiera conocer a varias familias, tuviera algunos contactos con funcionarios de la administración de la RASD y pudiera repartir parte de los fondos que llevó desde España y obtenidos, en algunos casos, con su estilo peculiar de involucrar a las personas. Unos fondos que sirvieron para comprar varias cabras lecheras y otras tantas placas solares, y ayudar a reconstruir viviendas destruidas por las lluvias torrenciales que por esos días cayeron.

    Fueron precisamente los estragos de esas lluvias, raras en un medio tan duro y árido como es el desierto, pero intensas, cuando nada más llegar a Salamanca la asociación inició una campaña de recaudación de nuevos fondos para ayudar en la reparación de los daños graves que sufrieron en viviendas e infraestructuras. Así mismo, ante el interés y empeño que siempre ha mostrado dicha asociación, pronto llegaron a un acuerdo con el gobierno de la RASD para que los fondos que se obtuvieran en Salamanca se destinasen a la reconstrucción del Centro Psíquico de Minusválidos de Rabuni.

    No olvida mi hermano en su escrito las causas de la situación en que vive el pueblo saharaui, cuando los primeros gobiernos españoles de la transición cedieron a las presiones marroquíes. Olvida, no obstante, los intereses geoestratégicos de los EEUU en la zona o los intereses económicos de determinados ministros. Así se entiende que los siguientes gobiernos, incluidos los del PSOE, con Felipe González, antes, y José Luis Rodríguez Zapatero, ahora, hayan dejado olvidado al pueblo saharaui. La confirmación de la pertenencia en la OTAN y los sucesivos acuerdos con EEUU son una clara muestra. Esto es algo de lo que me ocuparé en la siguiente entrada.

    Resulta muy importante el trabajo que están realizando con el pueblo saharaui las distintas asociaciones de solidaridad que están repartidas por todo el país. Aunque parece que no se nota, es un trabajo sordo. A esa apariencia contribuye la actitud de la mayoría de medios de comunicación, claramente manipulados. Estas asociaciones resultan altamente útiles. Permiten el traslado constante de recursos muy valiosos y necesarios, pero también que esté presente en tantos hogares la conciencia de la existencia de un problema y, sobre todo, de una injusticia. Gentes anónimas que se prestan a recoger fondos y enviarlos, a viajar cuando pueden para relacionarse con las gentes del desierto y a acoger, cuando pueden, a tantos niños y tantas niñas que llegan durante el verano a nuestro país.

    No sé que porcentaje de población saharaui vive en esos poblados, que están administrados por la república Árabe Saharaui Democrática, pues otra parte vive en los territorios ocupados por Marruecos, especialmente en la zona de El Aaiún. Por las noticias que recibimos en los medios de comunicación esa ciudad ha sido escenario en los últimos años de varios conflictos, con enfrentamientos entre la población saharaui y las autoridades ocupantes marroquíes. La represión ha sido muy dura. Procuraré documentarme para la próxima entrada, donde me centraré más en los aspectos históricos y de actualidad política.

    Fuente : Entre el mar y la meseta, 20 sept 2009

    Tags : Sahara Occidental, España, Marruecos, Marcha Verde, PSOE, PP, Felipe Gonzalez, prensa española,

  • Historia : El documento firmado en 1976 por Felipe González y el Frente Polisario apoya la creación de la RASD

    MANUEL OSTOS

    El País, 11 MAR 1983

    Los medios argelinos y saharauis han preferido mantener el silencio oficial ante las declaraciones formuladas por el titular español de Exteriores, Fernando Morán, ya que, según fuentes solventes, carecerían de elementos significativos para aquilatar el sentido de la actual política española hacia esta parte del Magreb. Esta discreción está motivada por el deseo de eliminar todo lo que pueda dramatizar el contexto de la próxima visita del vicepresidente del Gobierno español, Alfonso Guerra, que es considerada como el inicio del relanzamiento de relaciones políticas y económicas de un nuevo tipo entre Argel y Madrid.

    En Argel domina un sentimiento de perplejidad ante la fuerte reacción del Gobierno español para impedir la publicación del comunicado común suscrito por Felipe González y el dirigente del Polisario, Mohamed Abdelaziz, en noviembre de 1976, con motivo del viaje del entonces primer secretario del PSOE a los « territorios liberados de la República Arabe Saharaui Democrática (RASI» ».La precipitación con que habría actuado el Gobierno español, opinan en Argel, obedecería al desconocimiento de que el documento incriminado no tiene nada de secreto, puesto que, en sus partes esenciales, había sido publicado por el diario pro gubernamental argelino El Mudjahid. En ese comunicado, según dicho periódico, « el PSOE reconoce al Frente Polisario como el único y legítimo representante del pueblo saharaui, apoya la proclamación de la RASD y lanza un llamamiento a todas las fuerzas democráticas y progresistas para que se solidaricen con esta posición’ « .

    Este periódico, en un artículo titulado Promesas a cumplir, fechado el 31 de octubre del pasado año, recordaba textualmente que Felipe González « había efectuado una visita a los campos de refugiados saharauis situados en la región de 7induf, en cuya ocasión firmó con el Frente Polisario un comunicado común en el que afirmaba que los acuerdos tripartitos de Madrid eran nulos e ilegales y que las responsabilidades del Gobierno español permanecerían comprometidas mientras que el pueblo saharaui sufriera las consecuencias de esa traición y no hubiera obtenido la liberación total de su territorio nacional ».

    Desconocimiento del Gobierno

    El desconocimiento del Gobierno español de esta publicación le ha llevado a movilizar todos sus resortes para impedir la difusión en EL PAIS de un texto que puede conocerse integramentente consultando la colección de El Mudjahid.

    Ese mismo periódico, en la edición ya señalada, agregaba: « Felipe González ha recordado recientemente que España tiene una responsabilidad histórica en el conflicto del Sáhara Occidental y que, en consecuencia, « no puede permitirse deslices, sobre todo en materia de política exterior », para añadir: « Hoy en día, el Partido Socialista Obrero Español se encuentra en el poder, y tiene enfrente el contencioso del Sáhara Occidental para corregir los errores del pasado. El pueblo saharaui espera del nuevo Gobierno español que uno de sus primeros actos sea la denuncia de los acuerdos tripartitos y sus cláusulas secretas ».

    La presión del Polisario para que se recordaran los términos del acuerdo entre el Partido Socialista Obrero Español y los saharauis se centra, nítidamente, en la misma línea de lo que desea Argel, aunque esta última capital, a diferencia del frente independentista, ha elegido el camino discreto de las conversaciones en la Moncloa, arropadas en el manto de las relaciones fraternales entre el Frente de Liberación Nacional argelino y el PSOE.

    Acuerdo muy interesante

    En noviembre de 1980, Felipe González calificaba el comunicado de « acuerdo muy interesante » en una entrevista concedida al órgano del Frente de Liberación Nacional, Revolución Africana. « Sobre el problema del Sáhara Occidental estamos totalmente de acuerdo con el Polisario. Hemos ido allí abajo, en 1976, y hemos hecho mucho para romper el muro del silencio que rodeaba la guerra. Luego hemos planteado el problema ante el Parlamento español y los foros internacionales. En algunos lugares hemos llegado a hacer que el Frente Polisario fuera reconocido, y admitido en la Internacional Socialista. Hemos adoptado resoluciones que estimo son razonables y próximas de las posiciones que defendemos », subrayaba el dirigente español.

    Por su parte, Alfonso Guerra, en otras declaraciones al diario argelino El Mudjahid (publicadas el 24 de octubre de 1982), aclaraba: « Somos amigos del Polisario. Hemos contribuido a que Europa y la Internacional Socialista tomen en consideración su legitimidad y su representatividad (del movimiento saharaui). Conozco las dificultades que representa hallar una solución a ese problema, pero el PSOE, ahora que está en el poder, continuará siendo partidario de la autodeterminación del pueblo saharaui y el amigo del Polisario ».

    No se descarta en la capital argelina que esas presiones discretas y las más espectaculares del Frente Polisario estén conectadas no tanto con el deseo que de Madrid asuma un protagonismo en el tema -lo cual no parece ser, en todo caso, la voluntad de Argel-, sino en la búsqueda de elementos de recambio a una estrategia que tiene en cuenta lo que aquí se define como la intención del Gobierno socialista francés de no ligarse a un esquema de acción diplomática conjunta con España, congelando por el momento las esperanzas que había suscitado en los ánimos del ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, durante el viaje que efectuó un grupo de altos funcionarios españoles a París en enero de este año, la propuesta francesa de actuar conjuntamente en el Magreb.

    Durante el reciente viaje a Argel del subsecretario de Exteriores español, Gonzalo Puente Ojea, éste había podido conocer los consejos dados por sus interlocutores argelinos, en el sentido de sugerir una acción española propia en el área magrebí sin conexión con la estrategia de París.

    * Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de marzo de 1983

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, PSOE, Felipe Gonzalez, Argelia, España,