Étiquette : imperialismo

  • Las sanciones a Venezuela no funcionarán

    La imposición de penalidades al gobierno venezolano solo dañará al pueblo y no ayudará a alcanzar un acuerdo entre Nicolás Maduro y la oposición.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió una orden ejecutiva el lunes 5 de agosto que impone una nueva serie de sanciones económicas al gobierno de Venezuela. Esta medida es un mensaje claro para la plana mayor del ejército venezolano, el pilar principal de apoyo para el régimen. Estados Unidos no quedará satisfecho hasta que el presidente Nicolás Maduro sea destituido y Venezuela esté en camino de celebrar unas elecciones democráticas.

    Pero las amenazas y las sanciones cada vez mayores de Washington no han logrado persuadir a los rangos más altos del ejército venezolano para que abandonen a Maduro. De hecho, pese al colapso económico y la crisis humanitaria que arrasa el país, se han mantenido leales al régimen chavista.

    La orden ejecutiva congela los bienes y activos del gobierno venezolano y de las personas que apoyan al régimen de Maduro, además de las sanciones individuales, financieras y petroleras ya en efecto. Al día siguiente, el asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, John Bolton, explicó en una conferencia sobre Venezuela en Perú que las sanciones tienen el objetivo de negarle a “Maduro el acceso al sistema financiero global” y aislarlo más a nivel internacional. Bolton dejó muy claro que Estados Unidos está preparado para sancionar a “terceros” (países como China y Rusia) que hicieran negocios con el régimen.

    La nueva política acerca a Estados Unidos a imponer un embargo total, aunque no tiene el mismo alcance de los que ha impuesto a Cuba, Corea del Norte, Irán y Siria. Sin embargo, a menos que logre derrocar a Maduro pronto, el embargo económico empeorará la vida de los venezolanos. Es más, la historia sugiere que quizá no funcione en lo absoluto. En cambio, podría tener consecuencias devastadoras para el país e intensificar la crisis migratoria y de refugiados en la que más de cuatro millones de venezolanos han huido de su país. Esa cantidad no tiene precedentes en Latinoamérica.

    Durante los últimos ocho meses, el gobierno de Trump ha respaldado a Juan Guaidó, el presidente de la Asamblea Nacional, a quien más de cincuenta gobiernos han reconocido como el presidente encargado de Venezuela. En una conferencia de prensa el 6 de agosto, Guaidó apoyó la escalada de las sanciones estadounidenses a Venezuela y también señaló que la orden ejecutiva no incluye los medicamentos, los alimentos, la ropa y la ayuda humanitaria. Los venezolanos comunes pueden no ser el objetivo de las sanciones, pero serán los más afectados por las dificultades económicas y el sufrimiento que conllevan.

    Las nuevas sanciones también podrían socavar las posibilidades de negociar un acuerdo. Estados Unidos insiste en que las negociaciones son un error, a pesar de que muchos países de Europa y Latinoamérica apoyan esa opción. Sin lugar a dudas, los intentos previos de dialogar han sido infructuosos, pues el gobierno de Maduro no ha negociado de buena fe. Aun así, la orden ejecutiva llega en un momento en el que las conversaciones en curso auspiciadas por Noruega entre representantes de la oposición y del régimen han dado esperanzas de salir del estancamiento y avanzar hacia una resolución pacífica. En la conferencia de Lima sobre Venezuela, Bolton desestimó esas negociaciones y dijo que “no son serias”, este es “el momento de actuar”.

    Las sanciones radicales no son propicias para fomentar la confianza entre ambos bandos, lo cual es fundamental para llegar a un acuerdo viable. Ya el miércoles por la noche, Maduro dijo que no enviaría a una delegación de su gobierno a una sesión de conversaciones con la oposición planeada para esta semana. La única ficha de negociación que la oposición podría ofrecer al régimen es persuadir a Estados Unidos para que aligere las sanciones en vigor.

    La orden ejecutiva de Trump da a entender que no estaría dispuesto a hacer eso si Maduro sigue en el poder, algo que probablemente será inaceptable para los chavistas. No obstante, las sanciones combinadas con algún tipo de amnistía —un enfoque al estilo de “el palo y la zanahoria”— podrían terminar convenciendo a la milicia de obligar a Maduro a dimitir y acceder a convocar elecciones libres en un periodo razonable.

    Sería mucho mejor que el gobierno de Trump apoyara la iniciativa que ha emprendido Noruega. Con el paso del tiempo, las conversaciones podrían incorporar al ejército venezolano y a Estados Unidos. La Casa Blanca debería otorgar un estatus de protección temporal (TPS, por sus siglas en inglés) a los venezolanos que han llegado a Estados Unidos huyendo de las condiciones intolerables de su país. Es difícil reconciliar su negativa a hacer esto con el compromiso que proclama de proteger al pueblo venezolano.

    Bolton ha intentado respaldar su teoría sobre la eficacia de estas sanciones severas al presentar como historias de éxito los casos de Panamá, Nicaragua y Cuba. Con la mirada puesta en el cambio de régimen en lo que ha llamado “la troika de la tiranía”, Bolton dijo: “Funcionó en Panamá, alguna vez funcionó en Nicaragua —y volverá a hacerlo— y funcionará en Venezuela y Cuba”.

    Eso simplemente no es verdad. Estados Unidos recurrió a la fuerza militar tanto en Panamá como en Nicaragua. En el primer caso, Estados Unidos lanzó una invasión a gran escala que derrocó al gobierno de Manuel Antonio Noriega y lo mandó a prisión; en el segundo caso, armaron y entrenaron a la Contra, un grupo local rebelde que se levantó en armas contra Daniel Ortega. Para Bolton, Cuba parece ser el premio gordo, pero las políticas estadounidenses respecto de la isla han fracasado. El régimen sigue intacto a pesar de un embargo que se impuso hace casi seis décadas.

    Trump, Bolton y otros altos funcionarios estadounidenses deberían renunciar a la idea de hacerlo todo por su cuenta y unirse al consenso que ha surgido entre muchos países latinoamericanos y europeos de buscar un acuerdo negociado para acabar con la tragedia venezolana. Estados Unidos es uno de los pocos gobiernos que se han manifestado abiertamente en contra de las negociaciones. Tal como se demostró en la conferencia de Lima, poner a Estados Unidos a cargo de la crisis venezolana podría minar la única solución política que tiene posibilidades de éxito.

    Tlaxcala

    Tags : Estados Unidos, Venezuela, imperialismo,

  • Río de sangre en Siria, pero no importa; no es París, no es Niza

    Por Agustin Alarcón

    La sociedad está absolutamente mercantilizada; incluso con la subjetividad. Es increíble la cobertura mediática de los medios internacionales cuando los atentados son en países como Francia; no así con Siria.

    El estado de Siria se parece al estado de la Alemania Nazi, del Ku Klux Klan, acaso, se asocia directamente al apartheid. Es inconsebible que las vidas de los seres humanos valgan más según el estado financiero que dispensan.

    Es claro que para las autoridades del mundo, las vidas de Francia valen más que las de Siria.-¿Qué habrá hecho el presidente de Francia para que esto suceda? – Basta con ver esta foto. Por el dinero, por el poder se hacen estas cosas. ¿La plata manda?-. ¿El terrorismo es del estado islámico o de Francia o ambos?

    Ninguna clase de terrorismo se justifica, es una locura matar. Pero hay que mirar más allá de aquello que los medios nos dicen, ya que a veces, esa información es lo que se pretende que se instale como la verdad; y la verdad es otra.

    En nombre del terrorismo, como de Dios, se hacen masacres para imponerse como potencias mundiales. Siria es un río de sangre, pero no importa; no es París, no es Niza.

    Fuente: Notición tu periódico, 15 jul 2019

    Tags : Siria, Estados, Unidos, Francia, imperialismo, terrorismo,

  • ¿Qué hizo Muamar Gadafi por Libia?

    Este viernes se cumplem 77 años del nacimiento de Muamar Gadafi, el líder africano que unificó a Libia e impulsó el desarrollo social y económico de su nación.

    Libia era un ejemplo para las naciones africanas y árabes durante el Gobierno de Muamar Gadafi, así lo expresó el analista internacional Basem Taljedine en entrevista para teleSUR.

    Taljedine comentó que durante los más de 40 años de mandato de Gadafi, Libia mostró un significativo avance en materia social, política y económica, que tras su asesinato en 2011 se perdió.

    Libia antes de Gadafi

    El analista internacional sostuvo que antes de Gadafi, Libia era un país sumido en el atraso en materia de educación, salud, vivienda, seguridad social, entre otros.

    Tras la Segunda Guerra Mundial, Libia fue cedida a Francia y el Reino Unido; en 1949, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó una resolución que promovió la independencia de Libia antes de 1952.

    Londres favoreció la aparición de una monarquía controlada de Arabia Saudita, dinastía Senussis, que gobernó el país desde la « independencia » en 1951. El régimen extranjero promovía los intereses económicos y militares anglosajones.

    Hacia 1963 comenzaron las excavaciones de petróleo y gas, sin embargo, la riqueza proveniente del petróleo no se tradujo en beneficios para el pueblo.

    De acuerdo al artículo « Libia según la ONU y la dura realidad » de Thierry Meyssan, en la nación africana no habían escuelas y los graduados universitarios apenas eran 16. Habían apenas 2 abogados y ni un solo médico, ingeniero, topógrafo o farmacéutico de origen libio en el reino. Sólo 250.000 habitantes de los 4 millones totales sabían leer y escribir.

    La situación de Libia con Gadafi

    De acuerdo al analista, Muamar Gadafi llevó a Libia a ser un país ejemplo para África y el mundo árabe, pues el líder libio unificó a la nación, creó instituciones y ministerios para fortalecer la institucionalidad del país.

    Muamar Gadafi lideró Libia desde 1969, cuando derrocó la monarquía del rey Idris, quien se encontraba en Turquía. Se instauró un Consejo de la Revolución que declaró al país musulmán, nasserista (movimiento revolucionario de Egipto que proclamaba el fin de la monarquía) y socialista.

    La Revolución Verde, como fue conocido el movimiento, emprendió una reforma agraria, sistema de seguridad social, asistencia médica gratuita y participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas del Estado.

    Gadafi adelantó una agenda social para avanzar en el desarrollo humano de Libia, garantizó el acceso al agua, educación gratuita y salud.

    El líder libio nacionalizó la industria petrolera para distribuir las ganancias producto de la venta del crudo, construir vías de comunicación y apuntalar la agenda social.

    Según el activista irlandés-palestino contra la guerra, Kenneth Nichols O’Keefe, durante los 42 años de mandato de Gadafi, la electricidad empezó a llegar de manera gratuita a la población, así como los servicios médicos y la alfabetización incrementó de 5 a 83 por ciento.

    Si un libio poseía un terreno y lo utilizaba para labores agrícolas, el Gobierno le otorgaba créditos y apoyo en maquinaria, semillas y asesoramiento del Estado.

    La vivienda era considerada un derecho de la humanidad, por lo que los recién casados recibían un bono equivalente a 50 mil dólares, para comprar una casa.

    Los préstamos de cualquier clase tenían cero por ciento de tasa de interés, el Banco Central de Libia era una institución soberana al servicio e intereses de los ciudadanos libios.

    Taljedine recordó que Gadafi impulsó la cooperación de los países de África a través de la Unión Africana, fundada en mayo de 2001. El analista indicó que Gadafi tenía pensado la creación de una moneda única soportada por las reservas de oro de Libia.

    Libia se convirtió con Gadafi en el país africano con mayor ingreso per cápita.

    Libia después de Gadafi

    Taljedine comentó que tras la invasión por parte de la Organización del Atlántico Norte (OTAN) en febrero de 2011 y el asesinato de Muamar Gadafi, en octubre de 2011, el país se encuentra en peores condiciones que antes de la llegada al poder del líder libio.

    En la actualidad, Libia tiene tres Gobiernos: dos en la capital, que compiten por el liderazgo en el oeste del país, y otro en Tobruk, que domina las regiones del este y controla los principales recursos petroleros.

    El conflicto armado abierto, desde 2011 ha cobrado las vidas de más de cinco mil personas, casi un millón han huido de sus hogares, sus exportaciones de crudo han descendido un 90 por ciento y las pérdidas de su PIB se contabilizan aproximadamente en 200.000 millones de euros durante los últimos ocho años, según cifras recogidas por Middle East Monitor.

    Las exportaciones de hidrocarburos, que representan más del 70 por ciento del PIB de Libia y el 95 por ciento de las exportaciones totales, han caído en picada.

    Libia ha sido usado por las mafias para el tránsito y comercio de refugiados desde África hacia el continente europeo.

    Fuente: Telesur

    Tags : Libia, Moamar Gadafi, primavera árabe, imperialismo,

  • Los ladrones andan sueltos

    Se agota la despensa…¿que hacer?

    Pues, manos a la obra: ¡ exportemos democracia !

    Crear un monstruo para amedrentar a los pobres « ricos » y crearlo alli, donde los pobres-ricos. Y bautizarlo con un nombre altisonante: TERRORISMO ISLAMICO; pero antes de soltarlo matar inocentes, habrá que probarlo en un laboratorio. ¿ y que mejor que un pais musulmán, rico y nada afin a las doctrinas del Imperio?.

    Argelia sirvió de conejillo de indias, para las pruebas del recién nacido y estrenado, en el escenario internacional, creando, primero, el fantasma. Tarea esta de la que se ocuparon los medios de comunicación convencionales, al servicio del Capital, que a fin de cuentas es de lo que se trata, del Capital.

    Y asi, escenario tras escenario, con los servicio de inteligencia siempre por delante, y los medios de comunicación preparando el terreno, golpeando y metiendo miedo en las mentes de los seres humanos, más conocidos como « opinión publica » fueron robando, sembrando « primaveras » y « democratizando » de Afganistan, Irak, Libia, Siria, Nigeria, Sierra Leona, Somalia y un sin fin mas de lugares y paises « pobres-ricos ».

    Los ladrones politicos y profesionales suelen ser muy, pero que muy previsores.

    De todos aquellos lugares donde sembraron el terror y la « democracia » que luego fueron a  » salvar a la población » (como tapadera) de dictaduras, ataduras y terrorismo, con la fuerza de las armas, hay un lugar predilecto de los ladrones. Está a orillas del Oceano Atlántico, a 90 millas de las Islas Canarias y se llama República Arabe Saharaui Democratica. Para los ladrones, SAHARA a secas

    ….CONTINUARÁ…

    Bachir Lehdad

    Fuente

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, primavera árabe, democracia, imperialismo,