Étiquette : Julio Anguita

  • Julio Anguita: « Estamos dirigidos por una casta de ladrones del dinero público »

    Estamos ante un sistema esencialmente corrupto y corrompido. Estamos dirigidos por una casta de ladronesdel dinero público. Con excepciones, naturalmente. No todos. El funcionamiento de las instituciones del Estado está lleno de corrupción. No solamente hablo de la Señora Cifuentes. El que una universidad se preste a ese enjuague indica que instituciones como la universidad están corrompidas.

    Que haya jueces que se inclinan ante el poder político olvidando que juraron estar al servicio de la ley indica que la justicia está hincada de rodillas ante le poder político.

    El que un presidente de gobierno dice que no se mete en el tema de que las mujeres ganen menos que los hombres haciendo el mismo trabajo cuando es presidente de gobierno indica que estamos ante unos cínicos tremendos. Un cinismo que además es aplaudido y tenido como la gala de los buenos políticos.

    (…) España es como el Titanic, se hunde mientras la tripulación aplaude. Porque España se hunde. ¿Por qué soy tan tremendo en mis afirnmaciones ? Cuando nadie de vuestros hijos, incluidos algunos de mis hijos no tienen garantizados un puesto de trabajo para el futuro, este país se está hundiendo. Cuando la posibilidad de que la gente joven no perciba ya una pensión cuando le toque, indica que este país se hunde.

    Cuando los puestos de trabajo que se están creando a unas pocas horas, a unas semanas, te echo para no pagar y después te vuelvo a coger y horas extraordinarias que no se pagan, este país se está hundiendo. Esa es la desgracia de este país

    (…)

     

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    Tags : España, Julio Anguita, corrupción, justicia,

  • Julio Anguita o porque no todos los políticos son iguales

    « El PP-PSOE son como las dos torres de ajedrez, una es blanca y la otra es negra, pero las dos hacen los mismos movimientos » (Julio Anguita)

    Cuando José María Aznar y Felipe González nos dictan al común de los ciudadanos una lección de indecoro e insolidaridad, cuando nos enteramos que María Dolores de Cospedal gana al año 241.000 € con el cobro de tres sueldos públicos, cuando sabemos que el presidente de la Diputación de Castellón no tiene mas remedio que declarar un patrimonio de 3,9 millones de euros cuando hace cinco años no declaraba ninguno, nos enteramos que, de manera totalmente accidental, se ha sabido que hace siete años Julio Anguita renunció por escrito a la paga de pensión máxima vitalicia a la que tenía derecho como ex parlamentario, argumentando que “con la pensión que le correspondía como maestro tenía bastante”.

    Genio y figura. Julio Anguita viene a demostrarnos que el dicho populista de “todos los políticos son iguales” no se verifica, al menos en su totalidad. Que hay distintas formas de ser y estar en la política, de entender los compromisos éticos y ejemplarizantes de un cargo público y que la erosión que afecta a nuestra moral pública tiene un freno.

    No todo es poder y dinero. Tengo la fortuna de ser amigo personal y haber sido de un equipo de gobierno de Julio. Conozco la sobriedad espartana de su espíritu. Se que en pocas personas se verifica una mayor consecuencia entre lo que dice y piensa y su modo de vida. Nunca había acabado de entender por qué considera un punto de felicidad dormir la siesta en verano sobre una manta tendida en el suelo, ni por qué su mayor consideración del lujo y del ocio es jugar una partida de dominó al atardecer, cuando está de vacaciones. En esta dura mitología del capitalismo, Julio juega contracorriente. Y su compromiso consigo mismo y con la sociedad, gana.

    Julio Anguita hace suyo el lema de Ghandi de “vivir sencillamente, para que los demás puedan, sencillamente, vivir”. Y desde su antisimetría con el político al uso nos aporta soluciones a nuestros graves problemas con la ética y la estética del cargo público.

    Maestro vocacional, traslada la pedagogía a cualquier escenario, y cuando la acción política diaria, quema y unta, Julio la quiere convertir en lección a pequeña y gran escala.

    Los ideólogos y profetas de la modernidad, reunidos en torno a un gran medio informativo nacional, pensaron que lo invalidaban para la política cuando acuñaron aquello de “honrado pero desfasado”. Su huella llegó hasta el Parlamento en voz de algún replicante “moderno”. ¡Bendito desfasamiento!

    Es decir, exentos de las jactanciosas modernidades de los políticos pendientes de la dieta, la nómina y el futuro cargo en el Consejo de Administración de cualquier sucursal del Gran Capital, Julio Anguita, sin contárselo a nadie, y mucho menos a esos sistemas mediáticos que encubran la vulgaridad y el populismo, le había dado una soberana patada en el culo al sistema. ¡Métanse su degradante paga vitalicia donde les quepa!

    Fuente : Lucas León Simón

    Tags : España, PP, PSOE, IU, Julio Anguita,