Étiquette : Mohamed VI

  • Los yanquis mientan lo tabú

    Javier Valenzuela

    Fuente : El País, 3 dic 2010

    Si Mohamed VI y su majzén pensaban que, a diferencia de algunos periodistas españoles y franceses, la embajada de Estados Unidos en Rabat y su consulado en Casablanca mandaban a Washington informes hablando de las bellezas naturales e históricas del reino, de la variedad de colores y olores de sus mercados, de las delicias del cuscús y el té a la menta, del humor y la hospitalidad de sus gentes, del lujo y confort de sus grandes hoteles, de su imparable apuesta por la combinación de tradición y modernidad, si era eso lo que cavilaban, se habrán llevado un chasco monumental al leer los cables fechados en 2008 y 2009 conseguidos por Wikileaks y publicados por EL PAÍS y otros cuatro diarios internacionales.

    Resulta que la embajada y el consulado de un país tan amigo, de un protector tan imprescindible, de una potencia tan amante del orden, de un promotor tan vigoroso de los negocios, enviaban a la ciudad del Potomac informes hablando de corrupción, burocracia e ineficacia. Justo como esos malditos periodistas. De hecho, tanto se parecían esos cables a las crónicas periodísticas que hasta intentaban imitar su estilo e incluían títulos como Todos los hombres del Rey (All the King?s men) y Un cuento de proporciones reales (A tale of royal proportions) .

    Porque sí, y ahí está lo que duele, los diplomáticos norteamericanos en Marruecos mentaban en sus cables lo tabú: al mismísimo rey. Osaban decir, y con ejemplos concretos, que el monarca y la gente de su estrecha confianza tenían una « glotonería vergonzosa » -sí, tales eran sus palabras- a la hora de llevarse comisiones por proyectos inmobiliarios en el reino. No, no se dedicaban los diplomáticos yanquis a despotricar de los guías y vendedores de alfombras de los zocos. Ni se limitaban a contar algo tan sabido como que el tráfico de hachís dobla incluso los ingresos por turismo. Ni tan siquiera a informar de la picardía de aquel funcionario de la Policía que se dedicó a importar motos BMW cuando supo que éstas eran las que iban a equipar a las fuerzas de seguridad. Ni a señalar que para conseguir licencias de construcción en Casablanca había que soltar unas buenas mordidas a funcionarios más o menos altos. Los diplomáticos estadounidenses, esa gente a la que tantas veces se había invitado a cuscús y mechui, apuntaban con el dedo al mismísimo Rey y sus grandes amigos Fuad Ali el Himma y a Mounir Majidi.

    Ya puestos a no respetar ni lo más sagrado, el embajador Riley enviaba en agosto de 2008 un despacho a Washington describiendo el estado de las Fuerzas Armadas Reales como en proceso de modernización, de acuerdo, pero lastradas por la corrupción, sí, otra vez esa palabra, y también por la ineficacia burocrática, el bajo nivel de educación y el alto riesgo de radicalismo.

    ¿Es que se han hecho comunistas los diplomáticos estadounidenses? Así lo parece, Majestad. Porque, si no, cómo explicar que, en mayo de 2008, el consulado de Casablanca enviara a Washington un cable en el que, tras reconocer el despertar urbano y económico de esa metrópolis, añadiera la observación de que sería preciso que la prosperidad fuera « compartida más extensamente » para beneficiar a « todos los segmentos de la sociedad ».

    ¿Reaccionarán el Palacio Real, el Gobierno y la prensa adicta a esas revelaciones con la misma susceptibilidad con que lo hacen a los artículos publicados en determinados periódicos de Madrid y París? O, ya puestos, a las resoluciones del Congreso español. Affaire à suivre.

    Tags : Marruecos, Mohamed VI, corrupción, Wikileaks, Estados Unidos, immobiliaria, Fouad Ali El Himma, Mounir El Majidi, palacio real,

  • Mohamed VI, un rey divorciado con 5.700 millones de dólares, 600 vehículos y 12 palaci

    El rey de Marruecos nunca ha escondido su ostentoso modo de vida ni su deseo de parecer un rey moderno, alejado de los convencionalismos. En más de una ocasión ha sido noticia por sus opulentos caprichos (como el reloj de mil diamantes que lució hace unos días), su forma de vestir e incluso por su fallido matrimonio con la princesa Lalla Salma, a quien no se la ve desde hace un año.

    Es hijo de Hassan II y desde que subió al trono hace 19 años, su fortuna no hace nada más que crecer. Según la revista Forbes, posee 5.700 millones de dólares, lo que lo ha convertido en uno de los monarcas más ricos del mundo, el quinto hombre más rico del continente Africano y, por supuesto, el hombre con más dinero de Marruecos.

    Mohamed VI cuenta también con otro tipo de patrimonio: los palacios, símbolo de la magnitud de las fortunas monárquicas desde hace años, y tiene bajo su nombre y dominio un total de doce. El más grande, Dar-al-Mahkzen, se ubica en la capital Rabat y se erige como si de una ciudad propia se tratase. Está diseñado de tal forma que dentro de él se encuentran todas las necesidades de la familia: cementerio, centro médico, matadero, caballerizas, piscinas, pistas de tenis o golf e incluso un bosque.

    A esto se suma su colección de más de 600 vehículos. Todo ello en un país en donde, a pesar de su crecimiento económico en la última década, la población sigue sometida a la pobreza, el machismo y un bajo nivel educativo.

    Su vida privada tampoco está exenta de escándalo. Su fallido matrimonio con la princesa Lalla Salma ha levantado todo tipo rumores. La llegada a la corte de Salma marcó un antes y un después en las rígidas costumbres de palacio. De hecho, se convirtió en la primera esposa de un soberano marroquí a la que se le ha otorgado un título real y a la que presentó sin velo en la cara. Otro detalle que impresionó a los marroquíes fue la decisión del rey de disolver el harén real, un símbolo histórico para el país. Todas las concubinas de su padre, el fallecido Hassan II, tuvieron que abandonar el palacio y fueron realojadas en pisos y apartamentos, con pensión vitalicia incluida.

    Por el momento, Lalla Salma lleva ‘desaparecida’ desde el 12 de diciembre de 2017, aunque una periodista marroquí aseguró haberla visto hace unas semanas en Portofino, Italia, junto a sus dos hijos: el heredero al trono Moulay Hassan y Lalla Khadija. Además, hace unos meses dijeron que el rey Mohamed VI y su clan le dieron una fortuna para vivir espléndidamente, en el ostracismo más absoluto, eso sí, y sin poder hablar sobre su relación con el monarca.

    Fuente : Informalia, 10 sept 2018
    Tags : Marruecos, Mohamed VI, Lalla Salma,
  • La corrupción reina en Marruecos con poder absoluto

    Ahmed Benchemsi

    Imagínese que el jefe del Estado francés sea también propietario de la mayor sociedad financiera privada del país. ¿Difícil de concebir? Espere, esto es sólo el comienzo. Imagínese igualmente que el Secretario General del Elíseo sea PRESIDENTE de esta sociedad financiera. Imagínese que el jefe del Estado francés, justamente se haya transformado en el hombre de negocios más potente de la República y posee igualmente una multitud de empresas a su nombre, que obtienen concesiones o mercados públicos a diestra y siniestra. ¿Inconcebible, dice usted? Aun no hemos terminado. Imagínese ahora que el Primer Ministro prevea, por decreto oficial, invertir millones de euros de dinero público en una sociedad privada que pertenece al Secretario General del Elíseo…Y finalmente el golpe de gracia: ¡imagínese que la sociedad en cuestión sea una empresa fantasma sin locales ni personal y que presenta – para rematar – cifras falsas en la guía del plan de negocios!

    Si solamente la décima parte de todo esto fuera verdad, el presidente francés caería de inmediato arrastrando consigo al gobierno, e incluso a la V República. Pero lo que para Francia es sólo una ficción increíble, es la cruda realidad de Marruecos, un país amigo y aliado.

    Para todos aquellos que aún lo ignoran, el rey Mohammed VI es efectivamente accionista mayoritario del grupo SIN (Sociedad Nacional de Inversiones), que comprende el banco privado más grande del país, el mayor operador minero y la mayor cadena de distribución del reino, entre otros. El hombre que dirige ese tentacular conglomerado, cuyo volumen de negocios equivalía hace algunos años al 8% del PBI (Producto Interior Bruto), se llama Mounir Majidi, quien ocupa al mismo tiempo la función de secretario particular de Mohammed VI.

    Argucia que lo sitúa como el colaborador más cercano del soberano, es él quien organiza su agenda diaria, sus citas, filtra las informaciones que recibe, etc. Esta doble función convierte al señor Majidi en el hombre más detestado por los círculos de negocios marroquíes. Con razón: les hace a nombre del rey, una competencia tan despiadada como desleal, valiéndose de su influencia desmesurada sobre organismos financieros como la Caja de depósito y de gestión*, el Ministerio de Hacienda, el Servicio de impuestos, etc. Empero el hombre de negocios de la monarquía no olvida sus propios intereses, también es propietario de varias empresas que operan en diversos sectores, Majidi no vacila en mover las palancas oficiales de las que dispone cuando se trata de defender sus negocios personales.

    El caso BaySys, revelado hace dos semanas en el blog del autor de estas líneas, ilustra, llevando a la caricatura, el mecanismo implacable del « Majidi business » hoy en el centro de la corrupción del Estado en Marruecos

    No hay que olvidar que en 2010, el secretario particular de Mohamed VI entra en contacto con BaySys, un fabricante usamericano de equipos aeronáuticos que anda buscando un socio financiero que lo saque de apuros. Pero Majidi en vez de sacar su chequera personal (ya que posee todos los medios), lo dirige a la Royal Air Maroc (RAM). Es pues dicha compañía aérea pública la que deberá desembolsar los aproximadamente 25 millones de Euros que BaySys necesita, sangrando el dinero del contribuyente…y de paso Majidi sustrae la parte que le corresponde por dicha transacción. Para tales fines el Secretario particular del rey crea en agosto de 2010 BaySys Morocco, una empresa fantasma sin locales ni personal que él controla 100% mediante otras dos sociedades fantasmas.

    Algunos meses más tarde, un decreto oficial del Primer Ministro marroquí Abbas El Fassi autorizó a la Real Aire Marruecos (RAM) a reclamar su parte a la BaySys Morocco. Para rematar las previsiones que justifican estas inversiones son particularmente versátiles. Se previó igualmente que la sociedad del señor Majidi realizara un volumen de negocios de 45 millones de euros y un beneficio neto de 4,3 millones de euros… ¡a partir de su primer año de ejercicio y sin que ninguna hipótesis de cálculo ratificara estas cifras increíbles! Lo más aberrante es que dichas previsiones inverosímiles pudieran franquear sin ninguna modificación, cinco niveles superiores de verificación del Estado marroquí: La propia RAM, el Ministerio de Hacienda, el despacho del Primer Ministro, la Secretaría General del Gobierno y finalmente el Banco Central, que publicó algunos meses más tarde las mismas cifras, tal cual, en un documento interno.

    ¿Será que todos los altos funcionarios marroquíes son incompetentes? Por supuesto que no. Solamente, a partir del momento en el que se implica en un proceso al todo poderoso Secretario particular del rey, los empleados del Estado, sin importar la jerarquía de su cargo, firman lo que se les pide firmar sin hacer preguntas.

    Al final la inversión no tuvo lugar ya que el negocio se descubrió por razones que aún no se han esclarecido (a pesar de los múltiples intentos de poner sobre el tapete el tema, los responsables de BaySys International se quedaron callados). Sin embargo la manera en que todo esto se arregló ilustra la naturaleza del régimen marroquí: un sistema donde los conflictos de intereses reinan y donde el tráfico de influencias está en su apogeo, al más alto nivel del Estado y con la complicidad de las autoridades elegidas.

    Abbas El Fassi, jefe de un partido político y antiguo Primer Ministro que firmó el decreto BaySys, es también, incidentalmente, el padre de Fihr El Fassi, antiguo Director General de una de las sociedades del Sr. Majidi. La sociedad en cuestión, FC COM, domina el mercado de los carteles publicitarios en Marruecos, gracias a las condiciones extremadamente ventajosas concedidas por las alcaldías y las oficinas públicas. Salaheddine Mezouar, otro jefe de partido y antiguo Ministro de Hacienda y cofirmante del decreto BaySys, es también uno de los necesarios e inevitables cortesanos de los círculos allegados al reino. Recientemente lo pescaron con la mano en el saco por haberse concedió primas mirobolantes como pago a un intercambio de favores con Noureddine Bensouda, actual tesorero general del reino, antiguo director de los impuestos y otro miembro de la Corte real. Y así sucesivamente…

    El año pasado, Marruecos también había vivido su “primavera árabe”. Enfrentando a manifestantes que reclamaban la democracia, Mohamed VI había hecho promulgar una nueva Constitución capaz de instaurar la “buena gobernanza” y la “rendición de cuentas”. Una reforma calificada entonces de “ejemplar” por Nicolás Sarkozy y de “histórica” por Alain Juppé. Juzgue mejor usted: el artículo 36 del nuevo texto fundamental prohíbe expresamente… ¡el tráfico de influencias! , delito castigado con una pena que oscila entre 2 y 5 años de prisión por el artículo 250 del código penal marroquí.

    Pero en Marruecos, la teoría es una cosa y la práctica es otra. ¿Qué fiscal estaría tan loco como para atreverse a entablar acciones judiciales contra Mounir Majidi, o en general contra los miembros de un clan encubierto por el rey en persona?

    Jaafar Hassoun, un juez que había intentado cosquillear los allegados del monarca, fue excluido en2011 de la magistratura, inhabilitado en el ejercicio de la abogacía y acosado para que abandonara toda veleidad de lanzarse en política.

    En ausencia de contrapoderes funcionales, la gran corrupción campea libremente en Marruecos, ante la apatía creciente de una opinión pública desengañada por tanta duplicidad. La prensa independiente que en un pasado reciente se mostró valiente y agresiva, ya no es ni la sombra de lo que fue, vencida por un decenio de persecución judicial y económico. El señor Majidi quien es igualmente el primer anunciante publicitario del país ha demostrado ampliamente su capacidad de boicotear diarios empujándolos a la quiebra. En la actualidad, los títulos de prensa más valientes todavía pueden sujetar con alfileres segundos cuchillos como los Sres Mezouar o Bensouda. Pero tan pronto como se acerquen al primer círculo real, silencio general.

    Es revelador que el caso BaySys que simultáneamente hizo un buzz (ruido) intenso en Internet y las redes sociales (generando incluso el hashtag #MajidiGate en Twitter), no haya sido ni siquiera mencionado por un solo periódico marroquí; En cuanto al gobierno islamista de Abdelilah Benkirane, elegido por su promesa de luchar contra la corrupción, está igualmente silencioso. Y para decirlo todo, simplemente fuera del tema.

    * La Caja de depósito y gestión (CDG) es una institución financiera marroquí, creada bajo la figura de establecimiento público el 10 de febrero de 1959 por Mamoun Tahiri. Su papel central es recibir, conservar y administrar recursos de ahorro que, debido a su naturaleza o a su origen, requieren una protección especial. La CDG centraliza el equivalente del 35% de las existencias de ahorro institucional y suma cerca de 100 mil millones de dhs (dirhames marroquíes) en activos bajo gestión. Es el principal inversor en valores del Tesoro con un 50% aproximadamente de los activos administrados.[Nota de Tlaxcala según la wikipedia]

    Fuente : Tlaxcala, 8 jul 2012

    Tags : Marruecos, corrupción, Mohamed VI, Mounir Majidi, clientelismo,

  • Algo pasa en palacio con la ex princesa Lalla Salma: segunda aparición tras pasar un año oculta

    La exmujer del rey Mohamed VI ha visitado por sorpresa el centro regional de oncología en Beni Melal envuelta en misterio.

    La ex princesa Lalla Salma (40 años) apareció en público por segunda vez en quince días después de más de un año desaparecida, fecha que coincidió con el divorcio del rey Mohamed VI (55), tal y como anunció la revista española ¡HOLA! en marzo de 2018, y que en Marruecos todavía no se ha hecho público.

    Este miércoles visitó el centro de oncología de Beni Melal, construido en 2015 por la Fundación que lleva su nombre para la prevención y tratamiento del cáncer, que acoge a enfermos con tumores de diferentes ciudades de Beni Melal y Khenifra, como informó en exclusiva el mismo día el portal digital marroquí Goud.ma.

    A pesar de no ser una visita oficial, pasó dos horas hablando con los pacientes mayores y también se ven imágenes de la ex mujer del rey cogiendo en brazos a un bebé entubado. Además, « preguntó exhaustivamente a los directivos sobre detalles de la institución, y acerca de los servicios sanitarios, psicológicos y materiales ofrecidos a los pacientes », explican en el digital Jadid24.

    Este centro está especializado en diagnóstico del cáncer para promover la prevención y el conocimiento de esta enfermedad, además está enfocado en la salud reproductiva, y en aliviar el sufrimiento y mejorar la atención en el caso de tumores malignos. Así mismo, se realizan pruebas de detención del tumor de mama y de cuello uterino, y cuenta con una unidad móvil para realizar mamografías.

    La directora de la Fundación Lalla Salma para la Prevención y el Tratamiento del Cáncer sorprendió a los funcionarios y al personal en « su visita no oficial », según recogieron varios medios marroquíes en árabe este jueves. Aunque la Dirección de Salud de la región de Khenifra había alertado de su llegada. La ex princesa acudió acompañada por miembros de su familia en un Mercedes blanco, sin ningún protocolo, pero bajo estricta vigilancia de la Gendarmería Real. Se ha considerado como una inauguración del centro porque es la primera visita que reciben desde que finalizaron las obras.

    Vistió con un traje pantalón y chaqueta cruzada de color tostado
    En esta ocasión, Lalla Salma volvió a lucir su melena pelirroja larga y algo alisada, recogida en una coleta con unos pendientes largos; vistió con un traje simple de pantalón y chaqueta cruzada color tostado y un jersey ajustado negro.

    La localidad de Beni Melal está a algo menos de 200 kilómetros de Marrakech, desde donde se desplazó la ex princesa. Precisamente, allí en los restaurantes callejeros de la plaza Jamaa el Fna fue fotografiada el 1 de abril con su hija Lalla Khadija, cenando caracoles, plato típico en Marruecos.

    Incluso el medio digital Rue20, que publicó esas tres primeras imágenes borrosas y de lejos de la princesa hace tan solo diez días, ahora ha recibido en la redacción su fotografía con el equipo médico.

    Habría que preguntarse si se trata de la vuelta oficial de Lalla Salma porque la información se ha difundido en los medios marroquíes en árabe y en al menos dos televisiones nacionales, cuando en Marruecos no es habitual publicar temas relacionado con la Casa Real sin consentimiento de su gabinete. Además, se dejó fotografiar abiertamente con el personal del centro oncológico a la salida de su visita.

    En el mes de julio, tras ocho meses sin rastro de la princesa, fuentes cercanas al Palacio Real en Rabat confesaron a JALEOS que estaba « bajo custodia en una zona residencial de la capital marroquí tras la noticia de su separación ».

    Salma Benanni, nombre de soltera de Lalla Salma, no podrá volver a casarse porque no « consentirían que el heredero Moulay Hassan tuviera hermanastros », según explicaron a este medio fuentes diplomáticas. Tampoco parece factible que vuelva a ejercer su profesión como informática. Sin embargo, tras estas dos apariciones en público es probable que realice alguna función social, algo que tuvieron prohibido las mujeres de los anteriores monarcas alauitas que ni aparecieron públicamente durante los reinados de sus esposos.

    Fuente : El Español, 13 abril 2019

    Tags : Marruecos, Mohamed VI, Lalla Salma, monarquía,

  • ‘El Rey depredador’: una idea excelente, pero mal puesta en práctica

    Por : Ignacio Cembrero

    02 de marzo de 2012

    La idea es excelente, pero su puesta en práctica deja que desear. La idea del libro El Rey depredador (editorial Le Seuil de París), escrito por los periodistas franceses Catherine Graciet y Eric Laurent, consiste en explicar por qué Mohamed VI duplicó, según la revista Forbes, su fortuna en tan solo cinco años, por qué se aupó al séptimo puesto entre los monarcas más afortunados superando a los emires de Qatar y de Kuwait. ImageRoi

    Los autores empiezan por describir el tren de vida del soberano y de los cortesanos haciendo una buena síntesis de lo que ha sido publicado estos últimos años por la prensa marroquí y, más concretamente, por los semanarios Le Journal Hebdomadaire, Tel Quel, Nichane o webs informativas como Lakome. Es este resumen el que el diario español EL PAÍS publicó, el domingo 26 de febrero, y que le valió ser censurado en Marruecos. Para el lector marroquí no había nada nuevo. De ahi que la prohibición de EL PAÍS sea incomprensible.

    A continuación arranca la investigación que llega a una conclusión: “En Marruecos es el pueblo el que, cada día que Dios nos da, enrique al rey comprando los productos de sus empresas”. El rey es “el primer banquero, el primero asegurador, el primer agricultor” de su reino.

    Pero la investigación no está del todo a la altura. Ha sido hecha con cierta precipitación. Obviamente no es nada fácil de hacer en u’El Rey depredador’: una idea excelente, pero mal puesta en práctica en un país en el que todo lo relacionado con el palacio real es opaco. Ni siquiera hay un portavoz o un director de comunicación como lo tienen las casas reales europeas. Para aquellos que se acercaron al rey y su entorno hablar a continuación con periodistas es arriesgado. Eso explica, entre otras cosas, que con frecuencia las fuentes del libro son anónimas.

    ¿Por qué no está a la altura? Primero, en cuanto a la forma, no es razonable dar sucesivamente cifras en euros, dólares o libras esterlinas sin convertirlas todas a una misma moneda. Después, en cuanto al fondo, las anécdotas o los datos proporcionados no están lo suficientemente respaldados. Un ejemplo entre varios: ¿Se puede contar que Mohamed VI inauguró, en el sur del país, un hospital donde el material médico que le fue mostrado había sido alquilado para esa ocasión sin precisar la fecha, el lugar y el nombre del establecimiento? Les seis preguntas fundamentales de la redacción periodística (quién, qué, dónde, cuando, cómo y por qué) no siempre obtienen respuestas en el libro.

    Hay, sin embargo, capítulos reveladores que merecen la pena empezando por el titulado “Cómo se fabrica un culpable”. Está dedicado a la caída en desgracia de Khalid Oudghiri, el que fue el patrón del mayor banco del país, Attijariwafa Bank, y que osó proponer un plan para desvincular a las empresas de la familia real de la economía marroquí. Destituido de sus cargos y humillado, acabó siendo condenado en ausencia a 20 años de cárcel y sus propiedades en Marruecos fueron incautadas. En el libro brinda su testimonio desde su exilio en Francia.

    Mohamed VI erigió su fortuna, y aquí aflora el último defecto del libro, en un Marruecos que ha vivido su “primavera árabe” particular, en el que los islamistas han ganado en noviembre unas elecciones y han formado Gobierno. A lo largo de sus 216 páginas apenas hay unos párrafos sobre este contexto político que ayudaría a comprender mejor el vertiginoso enriquecimiento real.

    Fuente : Orilla Sur, 2 marzo 2012

    Tags : Marruecos, el rey predador, Mohamed VI, fortuna, Forbes,

  • La homosexualidad del rey de Marruecos en el libro “Mohamed VI, el príncipe que no quería ser rey”, de Ferran Sales Aige

    El periodista Ferran Sales Aige, que estuvo de corresponsal en Marruecos durante unos años, hace una biografía personal del actual rey de ese país y también un repaso histórico a los años de reinado de su abuelo Mohamed V y de su padre Hassan II, los tres reyes que han habido desde la independencia.

    Recomiendo la lectura del libro precisamente por ese fresco histórico y social que recorre el libro y por todos los detalles de la vida de palacio en una monarquia de ese tipo en un país musulmán. No es una simple biografía de Mohamed como parece prometer erroneamente la portada ya que de hecho el periodista apenas tuvo la oportunidad de hacerle unas breves y censuradas preguntas.

    Ferran sabe sin embargo mucho del Magreb y de lo que se cuece en los palacios y ministerios y así queda reflejado en su libro. Como estamos en un blog de interés gay no podemos dejar de mencionar que se alude a los rumores de homosexualidad del rey y por eso hemos titulado así la entrada del blog pero hay que avisar que el periodista lo resuelve en pocas líneas y lo menciona muy tímidamente (ya hemos dicho que se trata de un recorrido histórico de Marruecos en los últimos 50 años).

    Por ello no busquéis este libro si lo que os interesa es solo eso. Nosotros sí podemos decir que su homosexualidad era muy de dominio público en la época de estudiante en Bruselas, donde hay muchos testimonios que lo sitúan en bares de ambiente gay.

    En el propio libro sí se explica que su padre Hassan II contrató a un espía para que le siguiera sus pasos y que recibía muchos informes al respecto que obviamente ahora estarán destruídos. Hassan empezó a mosquearse mucho cuando supo por el espía que su hijo recibía también muchas visitas masculinas en su palacio principesco de “Les sablons” en Salé, al lado de Rabat.

    No cuenta sin embargo que en la controversia sucesoria, el sector más conservador prefería a su hermano menor Mulay Rashid porque desconfiaba de un Mohamed muy liberal y moderno, entre otras cosas por esas sospechas de homosexualidad que por allí parecen muy graves para esos sectores.

    Puede que no sea del todo casual, lo dejo apuntado sin más, que muchos de los consejeros y ministros actuales fueran compañeros de estudio y amigos habituales de esa época juvenil de juergas en el extranjero y de noches en la discoteca Amnesia de Rabat, donde tenía un espacio reservado. Tampoco es necesariamente indicativo de nada pero hay que decir que ha acabado personalmente con el harén oficial de su padre Hassan, de más de 50 mujeres que pululaban por palacio aparte de las dos esposas “oficiales”, la primera que no le dio hijos y la segunda, su madre.

    No sé, es curioso que de repente a él le haga daño a la vista tener tantas mujeres por allí. Como vemos también en las imágenes, le gusta mucho posar como una reinona para las portadas, algo que no hace ningún monarca del mundo, ??? La homosexualidad no es algo occidental como decía el presidente iraní y para ello tendré que hablar próximamente de algún libro que incide en ello.

    Por cierto, para meter más leña al fuego (y esto sí que ya realmente puede que sea una paja mental, más que nada para divertirnos, pero para eso estamos en este blog) voy a dejar algunas preguntas en el aire: ¿Por qué el Rey de España lloró como una Magdalena en el entierro de Hassan II cuando se supone que han habido solamente unas pocas “visitas oficiales” en muchos años? ¿Por qué ese buen rollito entre ellos cuando representaban a dos países con bastantes luchas históricas y con reivindicaciones todavía dolorosas para Marruecos (Ceuta, Melilla, Sahara Occidental…)? En fin, ???

    Fuente : Boicot Marruecos

    Tags : Marruecos, Mohamed VI, homosexualidad, intrigas de palacio, Juan Carlos de Borbón, Hasán II,

  • El rey, su oro y el grupo Managem

    En el tumulto de los acontecimientos políticos que sacudieron a Sudán, un misterioso incidente ha impulsado a la monarquía marroquí a la portada de las noticias, con un helicóptero detenido en Jartum. Llevaba una gran cantidad de oro, propiedad del grupo Managem, perteneciente a Mohammed VI.

    El 9 de mayo de 2019, un helicóptero que transportaba un cargamento de 84 kilos de oro en nombre del grupo marroquí controlado por la familia real fue interceptado por las autoridades sudanesas cuando se dirigía a la capital, Jartum. Una primera declaración oficial de este país indica inmediatamente que se trata de un « avión privado que pertenece a una empresa extranjera » y que fue « interceptado por transportar ilegalmente grandes cantidades de oro. Al día siguiente, otra fuente oficial sudanesa dijo: « El helicóptero fue detenido porque no tenía las autorizaciones necesarias antes de despegar. La cantidad de oro incautado se habría depositado en el Banco Central de Sudán.

    Este incidente, que empaña aún más la imagen de la monarquía marroquí en África, ha sido ampliamente difundido por los medios de comunicación y las redes sociales, y ha puesto sobre la mesa el tema muy problemático de los enlaces, a menudo considerados « incestuosos », que el rey de Marruecos mantiene con el dinero y los negocios.

    Con una fortuna personal de más de 5 mil millones de dólares (4,48 mil millones de euros) según la revista Forbes (2015), Mohammed VI es un exitoso hombre de negocios que controla el mayor grupo financiero del país (Al-Mada , presente en los sectores más estratégicos de la economía marroquí: banca, immobiliaria, telecomunicaciones, energía, seguros, etc.). Es al mismo tiempo « comendadeur de los creyentes » (un estatuto que lo hace intocable) y un jefe del Estado que tiene poderes políticos y administrativos casi absolutos, en particular en materia de nominación: los directores de los « establecimientos públicos estratégicos » son designados por él, según la Constitución.

    La mayoría de estos funcionarios de alto rango, que deben sus trabajos al monarca, a menudo tienen que decidir en las licitaciones para la conquista de los contratos públicos, donde las empresas del rey postulan de la misma manera que las otras. Esto plantea un problema de compatibilidad con las reglas del mercado y la competencia leal, y aumenta el riesgo de conflicto de intereses como se define generalmente: un conflicto entre la misión de un funcionario público y sus intereses privados, susceptible de influir en la forma en que desempeña sus funciones.

    El grupo Managem es emblemático de esta situación, donde el rey no es un monarca a la escandinava, neutral o un árbitro que trasciende las divisiones políticas o administrativas. Es un jugador cuyo estatus y prerrogativas en términos de nombramiento pueden influir fácilmente en el proceso de concesión de permisos para la extracción y explotación de metales preciosos en Marruecos. Como resultado, Managem ha estado durante décadas en una posición de monopolio aplastante en este sector y también se ha vuelto intocable.

    UN « BAZAR FRANCO-MARROQUÍ »

    La compañía minera Tifnout Tighanimine (CTT), la primera empresa del grupo, fue creada en 1930 por las autoridades coloniales para la « extracción, valorización y comercialización de metales básicos, metales preciosos, cobalto y otros minerales. « . Pero a partir de la década de 1990, una operación a gran escala para la privatización de empresas estatales fue dirigida por el rey Hassan II (1929-1999) y André Azoulay, el asesor económico a largo plazo de la monarquía. Gracias a este último, por ejemplo, el grupo francés Accor pudo adquirir en ese momento seis hoteles de la cadena marroquí Moussafir y la administración del palacio Jamaï en Fez, apodado La Mamounia. Esta operación de privatización, que tomó la forma de un gigantesco bazar franco-marroquí, permitió a los notables marroquíes cercanos al palacio controlar las empresas públicas más prominentes y, en segundo lugar, a las compañías francesas volver con fuerza después de la « Marroquinización » de 1973, que los había apartado momentáneamente del campo económico marroquí.

    Fue durante este reparto de la tarta que la monarquía pudo adquirir lo que se convertiría en Managem, inmediatamente vinculado al Royal North African Omnium Group (ONA), luego a la National Investment Company (SNI), ahora Al-Mada. Managem se transforma en pocos años en un gigante cuya sede internacional se encuentra en Zug, Suiza, la capital mundial del corretaje de productos básicos y la ciudad donde la política fiscal es la más generosa de la unión suiza.

    Hoy, Managem tiene 500 millones de euros de facturación según las cifras publicadas por el grupo en 2018. También es, y sobre todo, una buena decena de complejos mineros muy ricos en oro y plata:

    Además de Marruecos, Managem está presente en varios países del África subsahariana y África negra, especialmente en la minería de oro. De los seis complejos mineros que operan en cuatro países del continente negro, solo el de la República Democrática del Congo no explota el oro, sino el cobre y el cobalto.

    La gallina de los huevos de plata

    Dentro de Marruecos, la mayoría de los complejos mineros operados por Managem se encuentran en las regiones de habla bereber, las más pobres del país. Imider, en el sureste del reino, a 300 km de la ciudad de Ouarzazate, es sin duda uno de los sitios más importantes para la explotación de la plata. Ubicada al pie del Alto Atlas marroquí, esta mina produce cada año más de 240 toneladas de plata destinadas casi exclusivamente al mercado europeo y los países del Golfo. Pero a dos kilómetros del complejo, en el pueblo de Imider y sus alrededores, los habitantes, bereberes de este Marruecos « inútil » según Hubert Lyautey1, aún viven en la Edad de Piedra: no hay infraestructura socioeconómica (no hay hospital ni escuelas, las rutas datan de la presencia colonial, etc.) han sido planeados por las autoridades desde que comenzó la explotación en 1969.

    En agosto de 2011, a raíz de la primavera árabe, los aldeanos de Imider organizaron una larga sentada para denunciar la contaminación del agua por la mina de plata operada por una subsidiaria de Manager, la empresa metalúrgica de Imider ( SMI) y protesta contra la marginación que han sufrido durante décadas, mientras que la mina en su aldea y explotada por el grupo real, « una gallina con huevos de plata », dicen, es la más grande de África. Casi ocho años más tarde, a pesar de la represión sufrida por los manifestantes, algunos de los cuales fueron arrestados y condenados a penas de prisión, la movilización no ha vacilado: este movimiento se considera la sentada más larga de la historia de Marruecos.

    Omar Brousky

    Orient XXI, 30 mai 2019

    Tags : Marruecos, Mohamed VI, Forbes, Managem, oro, Al Mada, monopolio, familia real,

  • Las malas pulgas de Mohamed VI

    Empezó su reinado como el rey de los pobres. Trece años después, es el primer banquero de su país, el primer asegurador, el primer terrateniente, el primer dueño de supermercados…

    Cuando los que le han ayudado a alcanzar esta envidiable posición le tosen, suelen recibir una tanda de bofetadas y unos cuantos escupitajos. Para verle de buen humor, hay que salir de Marruecos. Todo esto se encuentra en un libro de reciente aparición, El rey predador.

    A veces, Mohamed VI empieza sus mañanas exigiendo que le traigan la decena de coches de alta gama que forman parte de su colección privada para elegir el que conducirá durante el día. ¿Las marcas? Ferrari, Aston Martin o Maybach. Pero a sus cortesanos, más que el diseño o la potencia del bólido les importa saber quién ocupará el asiento del copiloto; así sabrán si cuentan o no con la confianza de un monarca más proclive a los gestos que a las palabras.

    La oportunidad es única: son escasas las ocasiones en que el rey despacha con sus ministros o con los miembros del Majzen. Ese ensamblaje integrado por allegados a la Corona -empresarios, generales, políticos…-, es, desde tiempos inmemoriales, el verdadero poder fáctico de Marruecos y opera al margen de las instituciones. Ahora, para acceder a Mohamed VI lo mejor es haberle tratado desde la infancia. Por ejemplo, haber sido su compañero de pupitre en el Colegio Real.

    Este último no era un centro al uso sino una clase de doce alumnos, seleccionados por Hasán II entre los retoños de las mejores familias del país y también entre representantes de estratos sociales más bajos. Todos ellos estudiaron junto con el heredero dentro de los muros de palacio.

    De ese grupo procede Fuad Alí El Hima. Viceministro del Interior entre 1999 y 2007, presidente hasta 2011 del Partido Autenticidad y Modernidad -creado y fomentado desde el palacio real para intentar frenar, sin éxito, al islamismo-, hoy es simple asesor en el gabinete del rey. Pero su influencia trasciende la aparente modestia de su cargo: es, de hecho, el único interlocutor del rey en asuntos políticos.

    En los económicos, la persona de confianza es Munir Majidi. El rey le conoció a través de uno de sus primos. Sin embargo, la intimidad de Mujidi con el soberano no es un impedimento para que padezca su cólera, palizas incluidas.

    Ocurrió en 2006. Un día en que Mohamed VI presidía una reunión de sus gestores de patrimonio, en el momento menos pensado se levantó de su sitio, se dirigió hacia Mujidi, le arrojó al suelo y le golpeó violentamente al tiempo que le decía “¡Para que veas a dónde nos llevan tus negocios podridos, so incompetente!”. No fue el caso más trágico.

    Pulla paterna

    Ese mismo año, un vapuleo por parte del rey -completado con escupitajos y la confiscación de las llaves del coche oficial-, pudo acabar con la vida de Mohamed Moatassim, un jurista con responsabilidades en el espinoso asunto del Sáhara Occidental; aunque nunca se supo toda la verdad, el jardinero de Moatassim le habría salvado in extremis, cuando ya se había tirado a su piscina atiborrado de pastillas. ¿Estaría Mohamed VI maltratando a otros como él fue maltratado en su infancia?

    Éric Laurent y Catherine Graciet, autores de El rey predador, lo dejan entrever: pese a las apariencias y a lo vendido por la propaganda, la vida del monarca alauí antes de asumir el trono no fue un camino de rosas; especialmente en lo tocante a las relaciones con su padre, Hasán II.
    Quien reinó con mano de hierro sobre Marruecos entre 1961 y 1999 trasladó a la educación de su hijo el mismo estilo que aplicó a sus súbditos: estrecha vigilancia y castigos corporales. Como aquella vez en que el anterior rey dio veinte latigazos al entonces príncipe heredero y a su primo el príncipe Mulay Hicham porque pensaba que ambos estaban demasiado mimados por el servicio doméstico.

    Por si fuera poco, el fallecido rey soltó a Laurent la siguiente pulla sobre su heredero: “Por nada del mundo quisiera que mi país fuera víctima de un error genético”. Esto y otros incidentes intensificaron el sentimiento de humillación de un Mohamed VI que siempre se sintió peor tratado que el resto de familiares.

    Por eso, Laurent y Graciet afirman que el vigésimo tercer monarca de la dinastía alauí estaría todavía reteniendo buena parte de la herencia de Hasán II que corresponde a sus tres hermanas y a su hermano, a los que solo habría otorgado la propiedades, las tierras y los bienes inmobiliarios. Las relaciones entre todos ellos son tensas. El que quiera toparse con el rey más risueño y relajado tendrá que viajar fuera de Marruecos. A París, por ejemplo.

    Espaguetis

    La capital francesa fue durante tiempo -en su etapa de príncipe heredero y en la de rey hasta que se casó- su destino predilecto para correrse unas buenas juergas y tratar en la intimidad a sus estrellas favoritas. Una de ellas es el roquero Johnny Halliday; logró lo imposible: sacar a relucir el sentido del humor del soberano.

    Durante una cena que le ofreció en su casa, Halliday le dijo: “Qué velada tan agradable, pero qué pena que tenga que llamarle majestad”. Respuesta del aludido: “Hasta mis hermanos me tienen que llamar así, pero a ti te dejo que me tutees”. Unos minutos más tarde, Halliday, ni corto ni perezoso, espeta a Mohamed VI: “¿Quieres más espaguetis, majestad?”. Una escena impensable en sus predios.

    Que se lo digan a Ahmed Benseddik, director de una estación termal situada cerca de Fez. Tras recibir oficialmente a Mohamed VI, le retuvo durante unos minutos para informarle acerca de los problemas de seguridad de la estación. El monarca le escuchó atentamente y se marchó. A los pocos días, Benseddik recibió una carta anunciándole su cese por haber “acosado al rey” y haber “faltado el respeto a las más altas autoridades del país”.

    Precisamente, es en las altas esferas donde el soberano ha hecho gala -con la ayuda de El Hima y Majidi- de su mayor dureza para asentar su poder. Más aún, cuando se trata de los antiguos colaboradores de su padre. Fue el caso de Driss Basri.

    Ministro de Interior durante dos décadas -de facto, número dos del régimen-, fue despedido sin contemplaciones en los albores del nuevo reinado. La misma suerte corrieron Mohamed Mediouri y Abdelfattah Frej, respectivamente jefe de la Seguridad y secretario personal del Hasán II. Esos ceses fueron acogidos con alegría por quienes albergaban una democratización del régimen. Trece años después, este se ha fosilizado aún más. La tendencia es perceptible en la economía.

    En julio de 2009, la revista Forbes cifraba en 2.500 millones de dólares la fortuna personal de Mohamed VI, situándola por encima incluso de las de los emires de Catar y de Kuwait. Pese a ser un hedonista confeso y un inversor avispado, Hasán II nunca apareció en esa lista. La explicación que dan Laurent y Graciet al aumento sustancial del patrimonio real tiene que ver con el expolio al que el rey y Majidi han sometido a la economía marroquí. El instrumento ha sido un antiguo holding.

    Sedientos

    Para tener influencia en el progreso económico de su país, la familia real se convirtió, una vez lograda la independencia en 1956, en accionista del Omnium Norte Africano (ONA), el consorcio que administraba la economía colonial. En 1980, Hasán II compró la mayoría de las acciones y lo desarrolló hasta controlar sectores enteros de la economía marroquí. Para su hijo, estos tentáculos eran cortos: había que eliminar a los competidores. Dos conocidas empresas lo comprobarían muy pronto.

    En 2005, Majidi y su equipo quisieron hacerse, en nombre del ONA y de su dueño, con el control de la actividad de la aseguradora Axa en Marruecos -hasta entonces solo tenían un 49 %-. Desde París dijeron que estaban dispuestos a negociar, pero con base en un precio justo. Como el ONA no lograba imponer su criterio, empezó a favorecer descaradamente a otra aseguradora hasta conseguir que Axa se marchara de Marruecos. Una suerte similar corrió la cadena de supermercados Alcampo.

    Hasta hace pocos años era líder de la gran distribución en Marruecos y su central de compras orientaba un sector en plena expansión. Una situación intolerable para el ONA, que impuso a dos filiales suyas como piezas clave del abastecimiento. Como Axa, Alcampo también se fue. El solar ya estaba libre: además de la notable reducción de costes, las cadenas de supermercados del ONA violan alegremente la ley islámica al vender alcohol en sus centros. Las demás lo tienen prohibido.

    Donde el ONA no sufre ningún tipo de competencia es en la explotación de minas de oro, y su gula es imparable: en vez de aprovechar el monopolio para favorecer a la población, la arruina y la hace pasar sed. El mecanismo es el siguiente: para extraer el oro, son necesarios miles de litros de agua que se sustraen de los trasvases que abastecen a los agricultores y a su ganado. Hay protestas, pero en vano.

    Los abusos se repiten el sector bancario, en el energético, en la agricultura y en muchos más. Tras trece años en el poder, el rey que quería ser moderno ha conseguido que los 32 millones de marroquíes sean, además de sus súbditos, sus clientes.

    Juntos y revueltos

    Que sean las dos personas más próximas a Mohamed VI no significa que El Himma y Majidi se aprecien; más bien lo contrario: el soberano ha fomentado la rivalidad entre ambos. El Hima se convenció a sí mismo de que Majidi encabezaba un complot profrancés cuyo objetivo era controlar la economía marroquí. En presencia del jefe de los servicios secretos, sometió a Majidi a un duro interrogatorio. Por si las moscas, el interrogado tiene por costumbre no contestar nunca a los sms y de no disponer de una cuenta de correo electrónico.

    Fuente : Lacrima Seca, 15/04/2012

    Tags : Marruecos, Mohamed VI, el rey predador, El Himma, Majidi,

  • ‘Mohamed VI confinó a su madre por tener un amante’

    El personaje del que habla el artículo acaba de ser víctima de una tentativa de asesinato. El viernes pasado, cuando se disponía a bajar de su coche para ir a la mezquita, fue abordado por 7 hombres armados. Se libró por milagro.

    UN ESPÍA MARROQUÍ DESVELA LA ‘GUERRA SUCIA’ CONTRA LOS ISLAMISTAS

    ALI LMRABET (CORRESPONSAL)

    RABAT.- « Cuando no tienen un nombre de guerra, los agentes secretos marroquíes se hacen llamar entre ellos Hach o Cherif. ( ) Los limpiabotas que llevan un tablero azul trabajan para nosotros y Marruecos está construyendo la más grande academia militar de Africa en Guercif [sur del país] ».

    El que vierte estas informaciones pretende haber trabajado en un servicio de espionaje del reino alauí. « No era un James Bond, pero hice y vi cosas moralmente inaceptables ». Para que no haya duda sobre su identidad o su anterior trabajo acepta revelar su nombre y apellido y dejar que le tomen fotos.

    Hicham Bouchti, es su nombre, era secretario en el Estado Mayor de las Fuerzas Auxiliares, una fuerza paramilitar con mandos militares que depende del Ministerio de Interior. Hombre de confianza de sus superiores, Bouchti tenía acceso a mucha información reservada: movimiento de tropas, puntos de los depósitos de armas, y desplazamientos del rey Mohamed VI.

    Aunque, obviamente, no está prevista en su reglamento, una de las principales tareas de estas Fuerzas es la discreta vigilancia de los militares. Una de las labores de Bouchti era justamente la recogida y tratamiento de los informes de las comandancias provinciales.

    Una vez, uno de sus jefes le susurró en un pasillo que Mohamed VI había sufrido un « intento de asesinato » en Ifrane, una concurrida estación de esquí. « Tuve mis dudas, pero cuando pasó entre mis manos la copia de la orden de arresto durante cuatro meses en la Academia de Policía de Kenitra de uno de los guardaespaldas del rey supe que algo había ocurrido ».

    En la nota se informaba del castigo del guardaespaldas, un tal Jaidi, « por grave negligencia ». Otro día, Bouchti se topó con un documento reservado donde se informaba que Latifa, viuda de Hassan II y madre del actual monarca, había sido confinada bajo la vigilancia de la DGED (Dirección General de Estudios y Documentación, servicios secretos exteriores) en la residencia real de Sjirat.El soberano castigaba así a su madre por seguir manteniendo una relación sentimental con el ex guardaespaldas de su padre Mohamed Mediouri.

    En 2001, sus superiores jerárquicos prestan a Bouchti al Deuxième Bureau (uno de los servicios de inteligencia del Ejército), que lo envía a Oujda, su ciudad natal. Su misión: vigilar e informar sobre los movimientos integristas de ese bastión del islamismo radical. El joven espía se dará rápidamente cuenta de que su trabajo no consistía solamente en una labor de inteligencia.Una semana después de llegar a Oujda, una multitudinaria manifestación islamista de solidaridad con el pueblo palestino, organizada por la poderosa asociación Al Adl Wal Ihsan (Justicia y Caridad) de Abdesalam Yasín, fue violentamente reprimida por las fuerzas del orden. Un grupo de la policía secreta atacó una mezquita, zarandeó y golpeó a los fieles y, suprema humillación, arrancó el velo a las mujeres. Por la noche, otro grupo de agentes asaltó varias viviendas y llevó presos a un lugar desconocido a los responsables locales de la asociación islamista.El Mundo

    « Les llevamos con los ojos vendados a un centro secreto de detención llamado Mehalla », explica Bouchti mostrando en un plano de la ciudad de Oujda la ubicación exacta de esa cárcel clandestina. Allí asegura que presenció cómo varios compañeros molían a patadas a un barbudo, y cómo otros hundían la cabeza de un joven en un urinario. Pero lo que más le molestó fue cuando vio cómo sus colegas desnudaban a una mujer delante de su marido. « Comenzaron a tocarle las partes íntimas y a amenazar con violarla colectivamente hasta que el marido comenzó a dar alaridos como un loco ».

    Una noche, Bouchti dirigió directamente un secuestro. Al mando de dos agentes, capturó en plena calle de un líder islamista. « Esperamos que saliera de la mezquita Hamza. Lo empujamos en un Renault 18, le vendamos los ojos y le entregamos a un grupo de agentes de la DGST (policía política) que vino a buscarlo ».

    Después de su misión en Oujda, el espía volvió a Rabat para otros trabajos. La primera le llevó a infiltrarse en el grupo salafista de Hassan Kettani, un joven jeque que luego fue condenado a 20 años de cárcel tras los atentados de Casablanca (2003). Hicham informó a sus jefes de que una milicia islamista se entrenaba en un campamento del extenso Bosque de la Mamora, junto a Rabat.Su segundo trabajo consistió en afiliarse a otro grupo salafista, el de Abdeluahed Rafiki, alias Abu Hafs, que la justicia condenó a 30 años en el mismo juicio que Kettani.

    La vida de espía de Hicham Bouchti hubiera seguido por estos senderos si sus jefes no le hubieran acusado de falsificación de documentos administrativos y mandado al tribunal militar que lo condenó a dos años de cárcel.

    El ex agente lo explica así: « Me quisieron acallar porque mi posición en el Estado Mayor me había permitido descubrir que mis jefes se repartían beneficios económicos resultantes de operaciones mercantiles ficticias, apropiaciones indebidas, falseamiento de datos y tráfico de droga ».

    Tras su liberación, Hicham fue desterrado a Oujda y, después de escribir montañas de cartas de protesta al rey, optó por el exilio. Una noche llegó a Melilla y de allí salto a un centro de acogida para refugiados de Alcobendas (Madrid) donde espera la respuesta de las autoridades españolas para su petición de asilo político.

    Fuente: El Mundo, 03/02/2006

    Tags : Marruecos, Mohamed VI, Mohamed Mediouri, Makhzen, Ali Lmrabet, Hicham Bouchti, Latifa,

  • Intentan matar al padrastro del Rey de Marruecos

    Mohamed Mediouri, el padrastro del Rey de Marruecos, fue victima de un intento de asesinato el viernes pasado 17 de mayo.

    Según activistas marroquíes, el ex-director de la seguridad de Hasán II fue abordado por 7 personas que se desplazaban en dos vehículos cuando se disponía a bajar de su coche para entrar en la Mezquita que se encuentra en la Calle Allal El Fassi de Marrakech. Una de ellas, le colocó una pistola en la nuca y consiguió desemnbarazarse de él gracias a sus conocimientos en defensa personal adquiridos en su profesión de guardaespaldas.

    Su conductor fue gravemente herido cuando intervino para ayudarle, precisó la misma fuente.

    La información fue transmitida por varias fuentes, entre ellas Le360, página cercana al gabinete real.

    Una investigación fue abierta para averiguar los autores y los motivos de esta agresión.

    Mediouri vive en París con la madre de Mohamed VI con la que se casó después del fallecimiento de Hasán II.

    Tags : Marruecos, Mohamed VI, Hasán II, Mohamed Mediouri, guardaespaldas, agresión,