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  • La pesca ilegal en el Sáhara Occidental convierte a Marruecos en el primer exportador de pescado de Africa

    La pesca ilegal en el Sáhara Occidental convierte a Marruecos en el primer exportador de pescado de Africa.

    Con capturas estimadas en 1 millón 230.000 toneladas en las aguas del Sáhara Occidental, este territorio no autónomo es el líder en pesca africana y ocupa el 17º lugar de la pesca marina en el mundo (entre México y España). )!

    En las aguas del Sáhara Occidental, los pescadores europeos capturan un promedio de 80.000 toneladas de pescado cada año, o sea más del 90% de la producción negociada en el marco del acuerdo de pesca entre la UE y Marruecos … Los pescadores marroquíes extraen más de un millón de toneladas de pescado, ¡3/4 de su captura total! Y, Rusia 140.000 toneladas anuales en virtud del acuerdo de pesca con Marruecos!

    Otra información útil del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE):
    N ° 1/2018: 10 de enero de 2018 – Conclusiones del Abogado General en el Caso C-266/16

    Según el Abogado General Wathelet, el acuerdo de pesca entre la UE y Marruecos no es válido porque se aplica al Sáhara Occidental y a las aguas adyacentes.

    El TJUE dictaminó el 27 de febrero de 2018 que el acuerdo de pesca entre la UE y Marruecos « no es aplicable » al Sáhara Occidental y las aguas adyacentes a él … Sentencia de 27 de febrero de 2018: El acuerdo de pesca firmado entre La UE y Marruecos son válidos si no son aplicables al Sáhara Occidental y las aguas adyacentes.

    Cifras sacadas de estos dos documentos:

    Comisión Europea

    Evaluación retrospectiva y prospectiva del Protocolo del Acuerdo de Asociación de Pesca Sostenible entre la Unión Europea y el Reino de Marruecos – Comisión Europea – Septiembre de 2017.

    Halieutis

    Tags : Sahara Occidental, Maroc, pesca, africa, exportación, Unión Europea, UE, saqueo, pillaje,

  • El gobierno español disimula la autoría de actos terroristas perpetrados por Marruecos

    El 11-M no es el único atentado terrorista coemtido por Marruecos y callado por España. Veintiseis años antes, el 28 de noviembre del 1978, un barco pesquero, el Cruz del Mar, fue atacado en plena altamar dejando ocho muertos canarios.

    Según la revista Triunfo, el ametrallamiento de este podría haber sido obra de la Oficina de Enlace y Moral (Bureau des Liaisons et Moral), una entidad creada por Hasán II para prevenir los conspiraciones de los militares contra la corona alauita.

    Según la misma fuente, se trata de un « servicio secreto montado con hombres de su total confianza, entre los que figurarían jóvenes oficiales y hombres de acción que desarrolla acrividades político-militares encaminadas tanto a abortar cualquier intento de golpe de Estado dentro de las FAR como a realizar o montar operaciones con proyección exterior ».

    « En medios del archipiélago canario, añade, se especula con la posibilidad de que estos servicios no han sido ajenos a la acción llevada a cabo contra el pesquero « Cruz del Mar ».

    Según El Español del 15 de Enero del 2017 :

    Las sospechas del atentado recayeron enseguida sobre el Frente Polisario, reconociendo supuestamente los sobrevivientes a seis asaltantes, cuando les mostraron las imágenes de los saharauis fichados por la PolicíaTerritorial. El Gobierno Civil publicó las fotos de los asaltantes identificados con sus nombres, entre ellos el llamado Mohamed Salem Uld Had Enbarec, pero el Frente Polisario, que negó totalmente la autoría de la masacre, achacándola a Marruecos, demostró fehacientemente que el nombrado estaba en Argel en el momento del asalto al Cruz del Mar, entrevistado por dos periodistas españoles.

    La tesis generalizada que podía justificar la masacre fue la de que, el gobierno español de la UCD estaba propugnando un acercamiento al Frente Polisario y, por ello, Marruecos mandó a cometer el asesinato referido para que se lo imputaran a los saharauis y, con ello, romper las nacientes relaciones. Con esa intención, las armas para cometer el execrable crimen fueron fusiles Kalasnikov, que no eran reglamentarios en el ejército alauita.

    Pero las mentiras tienen las patas cortas y, por ello, al día siguiente de la tragedia, dos aviones militares, sobrevolaron el lugar donde se cometieron los hechos e informaron que en tierra habían acampadas fuerzas armadas marroquíes y, en sus proximidades se movía una columna de vehículos rumbo al Aaiun, llevando sobre el techo de un camión una gran lancha neumática de color verde, similar a la descrita por los supervivientes. Se había revelado que Marruecos estaba tras la autoría del asalto y posterior asesinato de la de la tripulación del pesquero Cruz del Mar. Pero esta prueba no fue tenida en cuenta por las autoridades españolas ya que nunca hubo demanda al gobierno de Hassan II, pero si represalias a los saharauis que Vivian en España o que pedían asilo político.

    Sobre el mismo tema, El País, con fecha de 16 Diciembre 1978, escribió :

    PARECE QUE comienza a instalarse en los hábitos políticos del Gobierno español la tendencia a que sea el ciudadano quien a través de informaciones recortadas deduzca por sí mismo la verdad en aquellos casos que afectan gravemente a la seguridad del Estado o de la nación.Después de la «Operación Galaxia», la solución del caso del asesinato de los pescadores del Cruz del Mar puede quedar como un nuevo ejercicio para las aptitudes detectivescas de nuestros conciudadanos. Hace ya más de tres semanas que el ministro de Transportes regresó de Canarias con la «certeza de haber reunido pruebas con cluyentes» que permitían al Gobierno identificar a los autores del atentado terrorista que costó la vida a ocho pescadores españoles. Tres semanas después esperamos esas supuestas pruebas, y todo sugiere que las mismas podrían ser utilizadas para incriminar indistintamente a los diferentes posibles autores o incitadores de los hechos.

    Durante una semana, las identificaciones llevadas a cabo por los. supervivientes permitían sospechar que podría tratarse de una operación del Polisario. De repente, el representante de ese Frente, recién llegado de nuevo a Madrid, ha afirmado en una conferencia de prensa, de la cual por primera vez TVE actuó como caja de resonancia, que su organización no es culpable y que tienen todas las pruebas sobre quiénes son los autores a la disposición del Gobierno español si éste las solicita.

    Lo inconcebible de todo esto es cómo una organización que es una de las partes acusadas en el caso no ha sometido de motu proprio esas pruebas a las autoridades, de la misma manera que es lógico suponer que no se habría permitido al Polisario un nuevo foro informativo como el de anteayer si «aquellas pruebas concluyentes», que decía traer el ministro de Transportes, no le exoneraran, al menos en opinión de un sector del Gobierno. De lo contrario no habría explicación para esa pasividad gubernamental.

    Durante toda la campaña de la izquierda española contra el Acuerdo Tripartito de Madrid, el Polisario prometió denunciar con nombres y apellidos a los españoles que acusaba de haberse beneficiado con «la venta del Sahara a Marruecos y Mauritania». Nadie ha recibido hasta ahora o hecho públicas esas revelaciones.

    Sin embargo, ahora cabe pensar, al menos en,beneficio de la dignidad de este país, que no se trata de un gesto propagandístico; que nadie intenta negociar esas pruebas a cambio de algo más; que nadie quiere divertir a la opinión pública, porque ya no estamos para diversiones.

    Partiendo de estos supuestos, ¿qué nos queda?: ¿que las pruebas acusan a Marruecos, a un GRAPO-marroquí o a un tercero que no es ni Marruecos ni el Polisario? ¿Que el Gobierno no logra unanimidad para decidir cómo abordar la situación dada la gravedad que supondría la implicación de un Estado?

    El gesto del Gobierno español hace unos días afirmando que la Armada defendería a nuestros pescadores, con toda la dignidad que proyecta, aún no se ha explicado cómo podrá ponerse en práctica en unas aguas territoriales cuya soberanía reclaman dos Estados y el Polisario, a menos que haya decidido recordar a Rabat y Nuakchott, que España ha cedido la administración pero no la soberanía del Sahara y que está decidido a patrullar esas aguas.

    Lo concreto es que estamos ante unos hechos graves que no se quiere o no se pueden afrontar y que de nuevo los intereses pro argelinos o pro polisarios o pro marroquíes nos convierten en centro de confrontación. Dicho de otra forma, que la guerra del Sahara, por nuestras debilidades reales o supuestas, por la ausencia de una política de Estado asumida por todos, se nos traslada a Madrid o contra intereses y ciudadanos españoles. Nada pues más lejos de las intenciones proclamadas por la diplomacia española de mediar en el conflicto. No sólo no mediamos, sino que contra España empiezan a desaho garse unos y otros. Es hora de hacer comprender a todos, con hechos, que no podrán volver sus furias contra España. Pero también es hora de que el Gobierno com prenda que el acercamiento a una parte no puede ser en detrimento de la otra y que no podemos permitirnos ese juego político.

    * Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de diciembre de 1978

  • Efemérides 20 Abril 1976: Marruecos y Mauritania han ultimado su reparto del Sáhara

    Rabat y Nuakchott han acordado ejercer un riguroso control sobre la pesca del banco sahariano

    ABC, 20/04/2019

    París, 19 (Pyresa).- Tras la visita a Rabat del Presidente mauritano, Moktar Uld Dadah, y la firma de diversos acuerdos entre Marruecos y Mauritania, el Sáhara Occidental ha quedado repartido entre las dos naciones, quedando, como se esperaba la mayor y la más rica parte del territorio en poder de los marroquíes. No se ha respetado la antigua parcelación interior por parte de España y de Saguia el Hamra y Río de Oro, quedando incluso Bir Enzarán en poder de Marruecos.

    En relación con la anunciada « cooperación económica » y lo referente a las « aguas territoriales de la zona », ambos países desean crear, al parecer, un monopolio sobre la riqueza pesquera del banco sahariano, ampliando las aguas jurisdiccionales y utilizando los mismos métodos que el gobierno marroquí emplea desde que adoptó las 200 millas. Si esto se produjese, terceras naciones, especialmente España, por la vecindad de las islas Canarias, cuyos pescadores faenan desde la bahía del Galgo hasta Tarfaya -antiguo Cabo Juby-, se verían seriamente afectadas.
    Control pesquero

    El plan, al parecer, es, tras un riguroso control de la pesca, converti en bas más o menos obligatoria para las flotas pesqueras del puerto de Nouadhibou -Port Etienne- la playa del Aaiún, transformando sus instalaciones, y algún puerto marroquí del Sur.

    Esto perjudicaría los intereses canarios, ya que hasta ahora las flotas pesqueras extranjeras vienen teniendo su base principalmente en Las Palmas.

    También se proyecta con naciones extranjeras que faenan en aguas saharianas la constitución de sociedades mixtas, de una forma especial con coreanosm franceses y japoneses. Con estos últimos ya funciona una sociedad para la pesca en aguas marroquíes desde hace algún tiempo.

    Entre los acuerdos se estima que se ha firmado uno de tipo militar,, con carácter secreto, ya que el ejército mauritano, por su escasa potencia, no podría hacer frente por sí solo a futuros ataques del F.Polisario en la zona que ha pasado a su poder. Se sabe que fuerzas marroquíes continúan estacionadas en los territorios asignados a Mauritania, cuya presencia militar préacticamente se reduce a Dajla – Villa Cisneros- y La Güera.

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, Mauritania, España, Canarias, pesca,

  • Antes del 11-M hubo un 28-N

    Meses antes del ataque al « Cruz del Mar », Madrid sabía que Marruecos podía estar preparando una acción similar

    Meses antes del ataque al « Cruz del Mar », Madrid sabía que Marruecos podía estar preparando una acción similar

    DANIEL GAVELA

    El País, 28 ENE 1979

    Las autoridades españolas habían sido advertidas, meses antes del ataque al pesquero Cruz del Mar en aguas saharianas, de que Marruecos podría estar preparando una acción de esas características. Sin embargo hay indicios de que esta información quedó congelada en Madrid y no fue transmitida a las autoridades de la zona marítima de Canarias ni se tradujo en una mayor protección a la flota pesquera por parte de los buques de la Armada. Las órdenes transmitidas en aquellos días por la comandancia de Marina de Las Palmas a los pesqueros que operaban en el banco sahariano para que se mantuvieran alejados de las aguas próximas al lugar donde sufrió el ataque el Cruz del Mar tampoco estaban relacionadas con esta información que poseía Madrid; estaban motivadas exclusivamente por el anuncio hecho por Rabat de que la Armada marroquí se disponía a efectuar maniobras militares en aquellas latitudes.

    La posibilidad de que Marruecos pudiera estar implicado en esta acción criminal sorprendió totalmente a las autoridades policiales y de Marina de Canarias quienes, después de las primeras investigaciones, creían haber llegado al fondo del asunto e incluso contagiaron de este convencimiento al ministro de Transportes, que llegó a Las Palmas horas después del ataque para recoger información y ponerla a disposición del Gobierno.Esta desconexión informativa entre Madrid y las autoridades canarias explica las contradicciones entre las declaraciones de las primeras 48 horas y las acciones -sería más correcto llamarlas omisiones- del Gobierno en relación con el tema.

    Información desconectada

    Veinticuatro horas después del ametrallamiento del Cruz del Mar, el vicealmirante jefe de la zona marítima de Canarias, señor Jaraiz Franco, afirmó rotundamente ante los medios informativos que estaba suficientemente clara la identidad de los responsables de la acción criminal y negó, no menos rotundamente, toda posible veracidad a la hipótesis de que el agresor fuera un Estado vecino cuyas «relaciones amistosas» con España, le ponían, en su opinión, fuera de toda sospecha. Horas después una autoridad también de la comandancia de Marina de Las Palmas anunció que pronto habría información, porque la investigación se daba prácticamente por finalizada. Esa información jamás llegaría a la prensa.El ministro de Transportes, por su parte, declara a su llegada a Canarias que «el Gobierno se ha percatado de la gravedad del ataque» y que «no le temblará la mano para adoptar medidas una vez que las investigaciones iniciadas arrojen resultados». Antes de regresar a Madrid declara que ha logrado reunir los suficientes elementos de juicio para opinar sobre la identidad de los agresores del pesquero, pero «nuestro deber» dijo, «es informar primero al Gobierno». Horas antes había declarado que «hay indicios de que este tipo de ataques son similares a los realizados por el Frente Polisario anteriormente». De fuente fiable EL PAIS supo y publicó entonces que el señor Sánchez Terán había regresado a Madrid con el convencimiento de que, en efecto, se trataba de una acción del Frente Polisario.

    Advertencia a Marruecos

    Sin embargo se celebra el Consejo de Ministros del día 1 de diciembre, al que el ministro de Transportes aporta un «amplio informe», según la referencia oficial, y en contra de lo esperado el Gobierno no se pronuncia sobre la identidad de los agresores. Por otro lado se informa de que se han establecido contactos con los Gobiernos interesados para que garanticen la seguridad de las aguas que administran. Una nota oficial anterior anunciaba que «el Gobierno ha expresado a las autoridades marroquíes su grave preocupación y sorpresa por la repetición de estos hechos en aguas bajo su jurisdicción, exigiendo el correspondiente esclarecimiento ». La lectura que hoy se puede hacer de esta declaración oficial probablemente sea de más alcance que la que se hizo entonces.Hay todavía otro indicio de que en Madrid no se pensaba lo mismo que en Canarias. En contra de su voluntad, las autoridades de Las Palmas, tanto las de marina como las policiales, tuvieron congelados por orden de Madrid, hasta que EL PAIS los reveló, los resultados de la investigación policial que consistían en la identificación por parte de los tres supervivientes de seis de los supuestos autores del ataque al Cruz del Mar y que eran todos ellos, según la información policial, saharauis. Al margen de la imperfección de la prueba -la identificación se hizo sobre fotografías-, el silencio que imponía Madrid tenía algo que ver con otras informaciones o, al menos, con otras sospechas.

    El silencio del Frente Polisario

    Dos meses después de la sangrienta acción hay que abrir un gran interrogante sobre las razones del silencio oficial. ¿Ha logrado el Gobierno ir más allá de las informaciones publicadas en los periódicos sobre la paternidad de la masacre del Cruz del Mar? Si no habla, lo lógico sería pensar que lo hace así porque carece de más datos, pero en este caso resulta inexplicable que no haya solicitado al Frente Polisario la información que éste públicamente prometió entregar al Gobierno si le era solicitada. No menos sorprendente es para algunos observadores que, ante la inhibición del Gobierno ante este compromiso del Frente Polisario, éste se niegue a facilitar a la opinión pública española esa información que probaría según ellos la responsabilidad de Marruecos.En conferencia de prensa que mantuvo en Madrid Ahmed Bujari, miembro del Buró Político del Frente Polisario, no fue más allá de la información publicada en los medios de comunicación (Diario 16 en concreto) sobre hechos que podrían implicar la responsabilidad de Marruecos en el ataque. La argumentación del Frente Polisario para exculparse de esta acción sangrienta se basa siempre en una valoración político-moral: el ataque al Cruz del Mar no encuadra en el modo de hacer del Frente Polisario. Es una apreciación que, desde luego, dista de exonerarles de toda culpabilidad porque, apenas una semana antes del ametrallamiento del pesquero español, la organización saharaui, por medio de una nota oficial recogida en varios diarios españoles, daba cuenta de las acciones llevadas a cabo en la última semana, entre las que se encontraban varios ataques «a barcos extranjeros que violaron las aguas territoriales saharauis» y señalaba haber destruido uno que no identificaba a la altura de Dakhla (Villa Cisneros). De la suerte que corrió la tripulación de estos barcos no se decía nada en el comunicado.

    Un portavoz del Frente Polisario en Madrid declaraba recientemente a EL PAIS que si el Gobierno español no solicitaba la información prometida es porque le sobran datos para saber que no fue su organización la autora de la criminal acción. Según el representante saharaui, sus relaciones con la UCD -el Gobierno no les reconoce- no se han deteriorado en absoluto después del ataque al Cruz del Mar.

    Está claro que este hecho no ha tenido ninguna consecuencia política respecto al Frente Polisario por más que la Comandancia de Marina de Las Palmas haya interpuesto una acción penal contra cinco saharauis como supuestos autores de un delito contra el derecho de gentes. Si el Gobierno estuviera convencido de que ciertamente esos cinco saharauis tienen algo que ver con el ametrallamiento del pesquero se echan de menos las consecuencias políticas de una acción de esta gravedad.

    Otro silencio oficial sorprendente es la falta de respuesta a una información publicada en el diario El Día de Santa Cruz de Tenerife, según la cual Marruecos habría presionado a Madrid para que no prosiguiera la investigación sobre el atentado al Cruz del Mar. Ceuta y Melilla y la instalación en Tarfaya de una emisora para uso del MPAIAC serían, según este periódico, elementos esgrimidos por Rabat en esta supuesta extorsión sobre las autoridades españolas.

    * Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de enero de 1979

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, Cruz del Mar, terrorismo, pesca,

  • Los tentáculos de la ocupación : La explotación de los recursos pesqueros del Sáhara Occidental en el marco de la ocupación del Estado marroquí

    La investigación señala que empresas Españolas como Salgado Congelados SL, Discefa – el Rey Gallego del Pulpo, Canosa, Viveros Merimar, Angulas Aguinaga, superficies como Mercadona y El Corte Inglés comercializan o distribuyen pulpo expoliado. Indra es socia estratégica de Marruecos en el negocio de la ocupación marroquí, y ha suministrado radios tácticas a su ejército, consolidando la ocupación militar.

    El Observatorio de Derechos Humanos y Empresas en el Mediterráneo (ODHE) acaba de publicar “Los tentáculos de la ocupación”, una investigación que reconstruye la cadena de extracción, procesado y comercialización del pescado y el pulpo proveniente del Sáhara Occidental en el marco de la ocupación por parte de Marruecos, mostrando toda la cadena de vulneraciones de derechos humanos y complicidades políticas que se producen en el expolio de recursos naturales de un territorio pendiente de descolonización, según Naciones Unidas.

    El informe describe cómo Marruecos elimina la trazabilidad de los productos pesqueros saharauis para su exportación, señala empresas españolas que se benefician del negocio del expolio de recursos naturales y anuncian pulpo proveniente en Dajla como si fuese marroquí o establecen factorías de ultra-congelados a través de joint venture con empresas de grandes familias marroquíes cercanas al ejército o leales al monarca. La normalización y complicidad con la anexión ilegal del Sahara Occidental, un territorio no autónomo pendiente de descolonizar por parte de Marruecos se realiza -según informan los investigadores “sin ningún tipo de pudor y a plena luz del día”: El ICEX publica mapas que incluyen el Sáhara Occidental ocupado como parte de Marruecos, la Comisión Europea publica licencias de importación al mercado común para empresas marroquíes con sede en territorios ocupados y el acuerdo pesquero UE-Marruecos financia infraestructuras que contribuyen a perpetuar y profundizar la ocupación marroquí.

    Junto al informe El ODHE ha publicado fichas de las empresas españolas que venden y distribuyen pulpo saharaui están firmas como Salgado Congelados SL, Discefa, o Canosa, Viveros Merimar o Angulas Aguinaga. Muchas de ellas anuncian en sus webs que su pulpo procede de las principales lonjas de Dajla, ubicándolo erróneamente en Marruecos. Estas empresas son las responsables de abastecer otras empresas mayoristas (Makro), grandes superficies (El Corte Inglés), supermercados (Carrefour, Mercadona…) hoteles, restaurantes y colegios. De esta manera, pulpo proveniente de las costas adyacentes a Dajla y etiquetado como marroquí llega a nuestras mesas, “un engaño para el consumidor y una vulneración del derecho internacional”, según afirman los investigadores del informe, dado que “según Naciones Unidas y repetidas sentencias del distintos tribunales de la Unión Europea insisten en que el Sahara Occidental es un territorio pendiente de descolonización y por tanto sus recursos, no pueden ser explorados por otros países sin el consentimiento del pueblo saharaui”.

    La seguridad privada también juega un rol clave en proteger el proceso extractivista de los productos marinos y las complicidades del sector empresarial en este sector son múltiples. La empresa española Indra es socia estratégica de Marruecos en el negocio de la ocupación marroquí, y ha suministrado radios tácticas desde hace más de 30 años a su ejército, consolidando la ocupación militar.

    El equipo de investigación del ODHE concluye que la Unión Europea y sus estados miembros, en especial el Estado español, están siendo cómplices de la ocupación del Sáhara Occidental y el expolio de sus recursos naturales, y recomienda a los consumidores que “eviten y rechacen cualquier consumo de productos de territorios ocupados expoliados por parte de Marruecos, así como de otros alimentos procesados procedentes de miles de kilómetros por el impacto ambiental que este tipo de modelo económico causa”, así como que la ciudadanía “exija a las instituciones públicas que cumplan sus obligaciones internacionales de no contribuir ni beneficiarse de la ocupación ilegal del Sáhara Occidental.”

    Otros datos revelados por el informe:

    El 80% de los peces capturados por Marruecos son pelágicos y generan unos 800 millones de dólares, pero sólo representan alrededor de un tercio del valor monetario. Los cefalópodos, sobre todo el pulpo, representan tan sólo el 7% de las capturas de Marruecos, pero dado su elevado precio aportan el 42% del valor monetario que mueve el sector.

    Marruecos es uno de los primeros productores de pulpo del mundo. Sin embargo, en las aguas atlántica marroquíes no hay pulpo.

    El pulpo que se comercializa en Marruecos proviene mayoritariamente de capturas hechas por barcos de arrastre marroquíes en aguas adyacentes a Dajla (Sáhara Occidental), pero que en su mayoría se descarga en Agadir (Marruecos) o bien transporta en contenedores y camiones frigoríficos al puerto de Agadir para eliminar su trazabilidad. Empresas relacionadas con la pesca en esa zona se niegan a etiquetar la procedencia de sus productos argumentando que la competencia podría beneficiarse de esta información. Esto hace que la trazabilidad de este recurso natural sea casi nula, ya que, una vez se exporta, se registra como salido de un puerto marroquí.

    La pesca por arrastre utilizada en este tipo de capturas es la menos selectiva y la que más impacto tiene a nivel medioambiental y de biodiversidad marina, y está limitada o prohibida en varias zonas del mundo.

    La mayor parte de las capturas pesqueras destinadas a las conservas se transportan por carretera a Tan Tan, Agadir, Safi u otras localidades marroquíes, desde donde se exportan bajo bandera marroquí.

    Tanto el primer Acuerdo de pesca de Marruecos y la UE y su Protocolo como todos los posteriores acuerdos excluyen las capturas del pulpo con el fin de promover la especialización de la filial pulpera de altura marroquí. Sin embargo, empresarios europeos -y especialmente españoles- encuentran las maneras de sortear este sistema. Por ejemplo, es frecuente que grandes barcos alquilen sus autorizaciones a otros barcos marroquíes. Otra manera de sortear la ley, para las empresas europeas es crear filiales en Marruecos o participar en empresas mixtas para así constar con nacionalidad marroquí. Es el caso de PULMAR (filial de la empresa vasca ARTALDE), Asmaroc (del grupo AMASUA) o Sofinas (de la viguesa PROFAND).

    El pulpo importado desde Marruecos se beneficia de preferencia tarifaria (implica no pagar ningún tipo de derechos de aduana) por los acuerdos comerciales entre la UE y Marruecos. Sin embargo, la población saharaui apenas puede permitirse el pescado ni mucho menos el marisco, por su elevado precio como producto de exportación.

    Aunque sobre el papel existe en la UE el derecho de los consumidores a conocer el origen de los productos que consumen, lo cierto es que esta trazabilidad no llega al consumidor final, que solo tiene derecho a saber el origen aproximado del producto.

    España importa 20 veces más pulpo del que compra, unas 21.500 toneladas. Empresas españolas pescan sardina y compran pulpo procedente de plantas congeladoras de Dajla, o de buques congeladores, la mayoría de ellos desde Agadir, donde se transporta parte del pescado procedente del territorio saharaui.

    La UE está profundizando y consolidando la ocupación. Buena parte de los asentamientos pesqueros del Sahara Occidental han sido desarrollados dentro del Plan Halieutis de Marruecos con financiación procedente de la UE, como contrapartida a los Acuerdos de Pesca. Compuestos por colonos marroquíes mayormente, estas infraestructuras contribuyen a perpetuar y profundizar la ocupación, así como el desequilibrio demográfico de la región con la atracción de población trabajadora de Marruecos para la ocupación civil ilegal. La población saharaui queda excluida de ese desarrollo pese a sus continuas protestas.

    El ejército de Marruecos representa un tercio de la población marroquí en el Sáhara Occidental y su presencia es visible en las principales ciudades ocupadas. Muchas investigaciones hablan de una compleja red de corrupción y negocios ilegales, especialmente por parte de los altos cargos militares. Es conocido el caso de Abdelaziz Bennani, inspector general de las Fuerzas Armadas Reales y responsable militar de la ocupación del territorio saharaui, quien controla las licencias de pesca entre otros negocios.

    Empresas militares y de seguridad privada ubicadas en el Sáhara Occidental con la única aprobación del gobierno de Marruecos agilizan la gestión portuaria, hecho que implica una complicidad explícita con el expolio y la ocupación militar y civil. Parte de los beneficios que reciben pasan a Marruecos, que obtiene así más recursos para su potenciación militar.

    Junto al informe, el ODHE publica fichas donde amplía información sobre las empresas implicadas:

    Viveros Merimar comercializa el pulpo de Dajla a través de las marcas Meripul y Merimar. En su página web indica que el pulpo “procede de las principales lonjas de Dajla”, indicando erróneamente que Dajla está en Marruecos. La venta final de su pulpo se hace en más del 80% de los supermercados del Estado español: Carrefour, El Corte Inglés, Supermercados El Árbol, Dinosol o Lecler. (FICHA DE EMPRESA)

    Discefa, el Rey Gallego del Pulpo, es con diferencia la principal empresa española importadora de pulpo en el Norte de África, a través de empresas marroquíes. Anuncia, comercializa y se lucra de productos expoliados del Sáhara Occidental, contraviniendo el Derecho Internacional. En su página web afirma que Dajla pertenece a Marruecos. (FICHA DE EMPRESA)

    El Corte Inglés ofrece al público pulpo de Dajla a través de Viveros Merimar y el grupo Angulas Aguinaga. Pese a tener el certificado MSC, que garantiza que estos productos se han capturado bajo criterios de sostenibilidad, no revisa si proceden de territorios ocupados como en Dajla, donde se produce mucha pesca clandestina y poco sostenible, como la del pulpo. (FICHA DE EMPRESA)

    Según su información corporativa, Mercadona sigue una política de pesca sostenible que busca cumplir con el buen etiquetaje del producto y evitar la pesca ilegal. No obstante, en 2009 diferentes organizaciones de la sociedad civil denunciaron que ofrecía productos marinos expoliados del Sáhara Occidental. Actualmente aún sigue ofreciendo los mismos productos, como el pulpo de Dajla, a través de Profand y Frigoríficos Camariñas. (FICHA DE EMPRESA)

    Indra es una empresa estratégica para el Reino de Marruecos en el desarrollo de comunicación y vías de transporte de pasajeros, pero también de materia prima procedente del Sáhara Occidental. También es un socio de confianza para la Marina marroquí, ya que ha suministrado radios tácticas desde hace más de 30 años a su ejército, consolidando la ocupación militar del territorio saharaui. FICHA DE EMPRESA: http://www.odhe.cat/es/indra/

    El grupo King Pélagique es de propiedad marroquí, aunque gran parte de su negocio se realiza en el Sáhara Occidental. Está liderado por Mohamed Zebdi, presidente de la Unión de Contractantes de Marruecos a Dajla y antiguo asociado del general Abdelaziz Bennani, máximo responsable militar de la ocupación del Sáhara Occidental por parte de Marruecos entre los años 1977 y 1979, y nuevamente del 1983 al 2014. Una de las políticas laborales del grupo es trasladar empleados y empleadas (el 85% son mujeres) de origen marroquí a territorios ocupados. El 12% de sus ventas se dirige al mercado español, siendo la tercera empresa en exportaciones de congelados y la quinta de conservas (de caballa o sardina). Tres de los cuatro barcos de su flota son de origen europeo, financiados con fondos públicos europeos y posteriormente revendidos a empresas marroquíes. La UE autoriza su importación en Europa y otorga licencia para plantas públicamente registrados con sede en Aaiún o Dajla. (FICHA DE EMPRESA)

    El grupo Copelit pertenece a una familia saharaui muy próxima al régimen marroquí. Su presidente, Hassan Sentissi El Idrissi, es cómplice y promotor directamente de la extracción y expolio de recursos naturales del Sáhara Occidental a través de empresas marroquíes. También es presidente de la Asociación Marroquí de Exportaciones, del Consejo de Negocios Marruecos-Rusia y de Damsa, dedicada a conservas de sardinas en Aaiún, Sáhara Occidental. Actualmente participa en el desarrollo de un modelo de explotación intensiva de estas aguas en nombre de Marruecos y sus empresas. Sus prácticas empresariales en el Senegal han resultado totalmente ajenas a la conservación medioambiental y la protección del personal trabajador, como se muestra en el caso de la planta procesadora del norte del Senegal, en Mballing. (FICHA DE EMPRESA)

    Los directores de Kaben Pêche, los generales Housni Benslimane y Abdelhaq Kadiri, tienen posesión de licencias de pesca pese a estar prohibidas para cárgos militares según la legislación marroquí. Junto al Grupo Amasua participa directamente en la extracción ilícita del pescado en el Sáhara Occidental. FICHA DE EMPRESA

    Los servicios del G4S en zonas ocupadas del Sáhara Occidental varían, desde el transporte de fondos de entidades bancarias hasta servicios de seguridad en la zona portuaria de La Marsa, puerto estratégico para la extracción de productos marinos, aunque en su página web no hace una distinción entre estos territorios y el Reino de Marruecos. También participa en el expolio de recursos naturales a través del provisión de servicios de seguridad en los sectores de la pesca y el fosfato. FICHA DE EMPRESA

    Otras grandes superficies que comercializan pulpo expoliado:
    Ametller Origen comercializa Gilmar Mariscos.

    En Carrefour encontramos marcas como Meripul, Angulas Aguinaga, Gilmar Mariscos. Las tres marcas comercializan pulpo de Dajla.

    DIA, comercializa la marca Angulas Anguinaga.

    EROSKI, comercializa las marcas Frinsa del Norte y COCIMAR.

    ESCLAT, Comercializa productos de pulpo de las marcas Ferrer y Bonpreu.

    LIDL vende la marca OCEAN SEA, certificada MSC. Ocean Sea es una marca blanca de Lidl o marca de distribuidor. La empresa detrás de Ocean Sea de Lidl fabrica también Krissia y otras marcas conocidas como La Gula del Norte245.

    Fuente : ODHE

    Tags : Sahara Occidental, recursos naturales, pesca, agricultura, Marruecos, España, consumo, supermercados, expoliación,