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  • Los campos de refugiados más antiguos del mundo

    Hoy, 20 de junio, el mundo celebra el Día Mundial del Refugiado, un decreto que data de diciembre de 2000 por una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas para rendir homenaje a aquellos que han tenido que huir, para saludar su esperanza y coraje para reconstruir sus vidas de manera segura.

    La fecha del 20 de junio fue elegida para coincidir con el Día del Refugiado Africano que ya existentía. Se celebró por primera vez el 20 de junio de 2001.

    Según las cifras de ACNUR (Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados), los principales campamentos de refugiados en el mundo en el mundo son :

    -Bidibidi en Uganda (285,000 refugiados)

    -Dadaab en Kenia (240,000 refugiados)

    -Kakuma en Kenia (185,000 refugiados)

    -Nyarugusu en Tanzania (140,000 refugiados)

    -Zaatari en Jordania (80.000 refugiados).

    Pero si establecemos la opción del criterio de antigüedad ganarían los campamentos de refugiados saharauis que llevan 43 años en la periferia de la ciudad argelina de Tinduf.

    A finales de 1975, Tinduf a penas era un puesto militar. Antes del conflicto del Sáhara Occidental solía prganizar una feria regional a la que acudían comerciantes de toda la región, incluso del Sahara cuando aún se llamaba « Español ». Hoy se ha convertido en una de las ciudades más grandes y prósperas del sur de Argelia. Esa transformación tenía un testigo la acompañó en todas sus etapas de evolución. Ese testigo son los refugiados saharauis. Casi vieron cómo nacía, crecía y se reproducía, los cuatro ciclos de la existencia humana.

    Los poderos de este mundo autoproclamados defensores de los derechos humanos no parecen sentir ni la más mínima piedad por estos refugiados que dieron un increible ejemplo arraigo a la paz y a la lucha pacífica. Un pueblo que merece el premio Nobel de la paz. Quieren sacrificar un pueblo en nombre de la situación del Sahel, una situación a la que el pueblo saharaui es ajeno y con la que no comparte ni fronteras ni lazos étnico-culturales. Forma parte del « jardín secreto de Francia » y es la política exterior de París la que ha llevado a este desastre humano en un desierto que era siempre ha sido un oasis de paz y convivencia antes de que se descubran sus minas de oro y uranio.

    Tags : Sahara Occidental, día del refugiado, refugiados, Tinduf, ONU, Marruecos,

  • Yslem: el rapero polisario del desierto del Sahara

    Aqui tienen a Yslem. Un muchacho saharaui que hace música de rap.

    Llegó hace unos diez años en una de las expediciones de niños que vienen a pasar sus vacaciones en casas de familias españolas.

    Se quedó en Galicia. Trabaja en la industria del granito y ya ha publicado dos o tres discos, el último en Francia.

    Es toda una institución para la juventud saharaui y se está haciendo un hueco entre los músicos populares del norte de África.

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, refugiados, Marruecos, rap, Yslem, música,

    [youtube https://www.youtube.com/watch?v=IWpP-hicEzg&w=560&h=315]
  • Maestros entre dunas

    Que bonita la vida
    Que da todo de golpe
    Y luego te lo quita
    Te hace sentir culpable
    A veces cuenta contigo
    A veces ni te mira
    Que bonita la vida.

    Que bonita la vida -Dani Martín-

    Ya llega, ya está aquí, casi puedo sentirlo. Si en un futuro me preguntan, diré haberlo dicho y con orgullo, me han dado clases en los Campamentos de Refugiados Saharauis, maestros que no eran maestros. Y afirmaré haberlo dicho mil veces porque ya saben que soy muy aficionada a contar cómo era aquel lugar y cómo fueron aquellos años ¡ay esos años!.

    Ha pasado tanto tiempo y tantas cosas que no sabría por dónde empezar. Te sorprenderías al conocer algunas, otras te entristecerían y con las de más allá reirías a carcajadas, seguro. Como me hubiera gustado tener cuadernos, una pizarra digital, ir al gimnasio o por lo mismo salir al patio y que sea una especie de parque en mi mismo colegio. Algo hubiera cambiado, seguro.

    En ocasiones se me hace imposible escribir sobre esa época, y tengo que hacer una especie de ejercicio emocional para contener las lágrimas. Pero rápidamente, mi cara dibuja una tímida sonrisa de satisfacción, me doy cuenta de todas las cosas que han cambiado desde entonces. De cómo habíamos cambiado en estos años. Todo igual, pero a la vez diferente, ya sabes. Todo cambia.

    Bueno, a lo que iba, tengo unas ganas terribles de volver a ese paraíso que tanta vida dio en el lugar más inhóspito del planeta, y perder la noción del tiempo y del espacio, tengo ganas de la noche de las mil estrellas – toda una tradición, os comento –, tengo ganas de ratos jugando, y esas mañanas que bien temprano los rallos de sol cada vez se adelantan más. Tengo ganas de contaros lo que está por venir. Tengo ganas de pies descalzos, melhfas de colores. De bailes, de reencuentros, de infinitos saludos. Tengo ganas de paseos al atardecer y cus-cus para comer.

    También, tengo ganas de risas infinitas y juegos improvisados. De hablar, de explicar. Tengo ganas de lo mejor. De sonrisas cómplices y gestos que delatan. Tengo ganas de llegar con el reloj puesto y aprender a vivir sin él por unos días. Tengo ganas de desconexión, de perder la clave del wifi de manera intencionada, de no saber si es lunes o sábado porque lo que realmente importa es si hoy comemos en casa o nos quedamos donde la vecina. Tengo ganas de disfrutar ese silencio, mientras todos duermen, con calma y siempre pensando lo mismo, ¡que injusto es el mundo, pero sobre todo, que injusto con ellos!

    Tengo ganas de hacer algo por ellos (y por mucho que haga, sé que nunca es suficiente), de disfrutar de ese noble arte que sólo los saharauis saben transmitir, de dejarme llevar y contemplar el atardecer mientras me resisto a entrar en la jaima. No hay duda de que es el mejor momento del día, por eso no entiendo a la gente que se va justo en ese instante, creo que se pierden lo bueno de verdad. Tengo ganas de disfrutar como siempre y vivir como nunca. Tengo ganas de celebrar lo que sea, sin motivo o con todos de golpe. Porque cualquier momento es bueno para compartir con ellos.

    Tengo ganas de seguir sumando proyectos, ilusiones y, si es posible, multiplicando. De seguir planeando. De seguir siendo. En definitiva, de seguir soñando. Porque a fin de cuentas es lo que le da el punto interesante a todo esto. Por todos estos motivos – y algunos más –doy por iniciado al proyecto MAESTROS ENTRE DUNAS, sí a eso, que con tanto recelo por otra parte he mirado en tantas ocasiones. Ganas mil, y motivación a tropecientos, pero sobre todo ilusión.

    Jóvenes, comprometidos, y con tanto por dar, desde aquí GRACIAS, y por supuesto; me quito el sombrero, seréis buenos maestros de eso -no tengo duda-, pero personas como vosotros ojalá más, porque mejor, lo dudo.

    Pd: Os hablaba del proyecto de las ganas que tienen, pero no de quienes son; son jóvenes universitarios “Entre dunas” que van a ir a los Campamentos de Refugiados Saharauis a llevar material a las diferentes escuelas, pero sobre todo; trabajar, enseñar y motivar. De nuevo, como Saharaui, GRACIAS, sois grandes!!!

    Benda Lehbib Lebsir

    Fotografías: Denis Morín

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, Frente Polisario, refugiados, exilio, desierto, maestros,

    Fuente: 1niñosaharaui

  • Una mirada a los ancianos saharauis desde el exilio

    Ali Salem Iselmu

    Desde tiempos pasados los ancianos saharauis siempre se han adaptado de forma impecable a la vida en el desierto, asumiendo un liderazgo en las decisiones más duras que afectan a las sociedades nómadas, desde el conocimiento profundo de la propia naturaleza de la tierra, una naturaleza dura y áspera que siempre le ha permitido a las personas mayores ser los guías y oteadores en busca del ganado y el pasto.

    Un anciano en el Sahara es un pequeño libro de historia y sabiduría que nos permite hacer un viaje a través del tiempo en busca de ese pasado mágico que nos habla de batallas, sequías y lluvias identificando cada fecha con la nomenclatura poética de los sucesos que caracteriza a la cultura saharaui.

    En el Sáhara Occidental siempre se ha tratado con cariño y respeto a las personas mayores dentro de la familia. La mayoría de los problemas que tienen que ver con la supervivencia en el desierto, cuando una comunidad tiene que trasladarse de un sitio a otro o buscar agua; muchas veces acuden a la experiencia de los abuelos porque ellos poseen una fuente de memoria inagotable.

    Con el inicio del éxodo en 1975 comienza una etapa novedosa para la mayoría de la población beduina que vivía cuidando sus rebaños de cabras y camellos a lo largo de todo el territorio y por primera vez tienen que asentarse en los Campamentos de Refugiados Saharauis debido al inicio de una guerra que llevó a cabo Marruecos para ocupar militarmente el Sahara Occidental expulsando a niños, mujeres, hombres y ancianos.

    En el caso concreto de los mayores muchos perdieron la vida durante la huida porque no pudieron soportar el largo trayecto que tuvieron que recorrer bajo un abrasante calor de día y un gélido frío por la noche, con unas temperaturas extremas sin alimentos, ni agua y bajo el acoso permanente de la aviación marroquí. Los que llegaron con vida tuvieron que enfrentarse a un clima mucho más duro que el de su tierra renunciando a su filosofía de nómadas y asentándose en una tierra pedregosa y llena de salinas.

    Con el inicio de la guerra, los ancianos quedaron en la retaguardia haciendo una labor de vigilancia dentro de los campamentos junto con las mujeres que levantaron las primeras jaimas y construcciones para gestionar mejor esa primera etapa del conflicto que duró hasta 1991 con la entrada de la Naciones Unidas y el fin del enfrentamiento bélico entre el Frente Polisario y Marruecos.

    A partir de la entrada en vigor del cese el fuego se vivió una situación de aparente calma en los campamentos dentro de la cual, los ancianos tenían mucho tiempo libre y se reunían alrededor de un juego característico de los saharauis que consiste en dibujar un tablero sobre la arena con cuarenta casillas para cada jugador y el rival que logra preservar sus fichas aniquilando las contrarias gana la partida; así se reúnen muchos y empiezan a hablar del pasado a compartir sus experiencias y deseos de volver a su tierra y a sus andanzas de beduinos acampando de un lugar a otro.

    En los Campamentos de Refugiados Saharauis se creó un servicio de asistencia social para el tema de los niños y ancianos, que tiene como objetivo fundamental proteger a las poblaciones más frágiles, dotándolas de medios básicos para luchar contra las enfermedades típicas que vienen derivadas de una pobre alimentación, agua en mal estado no apta para el consumo y una condiciones climáticas extremas que producen diarreas, ulceras, hipertensión, cataratas y otras enfermedades.

    Los servicios sociales tienen que aumentar su trabajo durante los meses de verano porque se enfrentan a unas temperaturas que suelen llegar a los 52º, lo que aumenta el número de fallecimientos en la población de la tercera edad y agrava la situación de los enfermos dentro de los propios hospitales, ante este desafío producido en buena medida por el propio clima los mayores pasan el día dentro de las jaimas bebiendo mucha agua y a la noche duermen a la intemperie, buscando un soplo de aire fresco.

    Actualmente hay jóvenes voluntarios como es el caso de la Brigada Sumud que se dedica a la asistencia y cuidado de los ancianos repartiendo pañales, medicinas, alimentos y creando espacios de ocio y reunión para que estas personas puedan emplear su tiempo y afrontar la situación de exilio acompañados del calor de la sociedad.

    Y en recuerdo a los que no están con nosotros y a los que siguen soñando con respirar la brisa del océano que les vio nacer, a nuestros legendarios abuelos hombres de libro y fusil dedico este poema titulado ABUELO:

    El ardor del pasado expresa tu nombre,

    rescata tu historia,

    antepone tus pensamientos

    y enaltece tu largo transcurrir.

    La memoria de la historia

    te ofrece su homenaje,

    te corona en el exilio.

    El largo pasar de los años

    te va llevando, abuelo, hacia

    el futuro impredecible,

    te recuerda las viejas epopeyas

    llevándote de su mano,

    incluso abrazándote.

    La presencia de tu andar

    cada día entre nosotros

    y tu inagotable recuerdo

    te llevan hacia la fuente de la gloria

    en la que hallarás el sublime descanso de tu obra.

    Fuente : Generación de la amistad saharaui

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, campamentos, Tinduf, refugiados, ancianos, saharauis,

  • Artes visuales del Sahara Occidental

    « Arte, sentimiento transformado en un estallido de colores y formas; un grito desgarrador que clama la libertad… »[1]

    Conchi Moya

    Las artes visuales son medios de expresión artística que se desarrollan en el Sahara Occidental sobre todo a partir de los años del exilio. No hay que olvidar que los saharauis practican la religión musulmana, aunque su postura ante la religión sea muy tolerante, con lo que no había representaciones de la figura humana ni de animales en la antigüedad, si exceptuamos las pinturas rupestres en Leyuad y Erkeyez, de época preislámica.

    A esto se une el carácter eminentemente nómada de la sociedad saharaui, sobre todo hasta mediados del pasado siglo. Estas circunstancias hicieron que las representaciones artísticas fueran muy limitadas, circunscritas casi exclusivamente a la música y sobre todo a la poesía de carácter oral. En la antigüedad las artes plásticas se limitaron a decoraciones geométricas en cuero para la elaboración de útiles, en especial para la jaima y su decoración (cojines, mochilas, sandalias, monturas y riendas del dromedario) o en metal para joyas y herramientas.

    Tras la invasión del territorio por parte de Marruecos y la instalación de parte de la población en campamentos de refugiados, y una vez superados los primeros y duros años de construcción del estado en uno de los desiertos más inhóspitos del mundo, los saharauis entendieron que la cultura y el arte eran medios muy adecuados para sobrellevar la dureza del exilio, como forma de expresión de sentimientos y anhelos, y como un medio muy efectivo de difusión de la causa y de la situación de los saharauis. De ahí la importancia que siempre se ha dado en los campamentos de refugiados a las manifestaciones artísticas, en especial música y poesía, siempre presentes en los festivales culturales.

    Sólo a partir de los años 80 comenzaron a surgir los primeros pintores saharauis. En un principio su obra no era del todo comprendida por la población, al tratarse de una sociedad de origen nómada que no estaba acostumbrada a este lenguaje creativo. La saharaui es, como hemos dicho, una sociedad ajena a las artes visuales, aunque muchos de los pintores proceden de familias relacionadas con la artesanía y las artes como la poesía y la música. Los primeros jóvenes saharauis que se dedicaron a la pintura se encontraron con la falta de comprensión de muchos de sus compatriotas y en ocasiones con el rechazo de sus propias familias a que se dedicaran a esta actividad. Como anécdota, uno de aquellos pintores contaba cómo algunos ancianos decían “que según la religión quien pinta a un ser se verá obligado el día del Juicio a ponerle alma”[2]. De esta forma las primeras representaciones pictóricas saharauis se veían con cierta extrañeza.

    Con el tiempo los saharauis entendieron que también la pintura era una vía adecuada para difundir su causa y que mediante las diferentes manifestaciones artísticas se puede llegar a ámbitos y espacios culturales e intelectuales de difícil acceso por otras vías. Toda la herencia cultural y artística saharaui contribuye a asentar la identidad de este pueblo. Pronto la pintura empezó a encontrar acogida, en especial entre los jóvenes, como una nueva forma de expresión de los anhelos, deseos, esperanzas y preocupaciones de los refugiados.

    En los inicios de este nuevo arte la sociedad saharaui prefería cuadros que reflejaran su realidad y la vida del pasado, pero dentro de un estilo realista, no apreciaban el arte moderno o estilos como el surrealismo, impresionismo o cubismo. Sin embargo las generaciones más jóvenes, que han estudiado o se han puesto en contacto con otras culturas, se han formado con una visión mucho más abierta en cuanto a artes visuales y sí aprecian el arte moderno.

    En la pintura saharaui se refleja la cultura, costumbres y la vida cotidiana, así como el dolor, la alegría, la injusticia y la esperanza de la gente del Sahara Occidental. Uno de los mayores problemas a los que se siguen enfrentando los pintores en los campamentos de refugiados es la falta de materiales. Les resulta muy difícil encontrar lienzos, pinceles o incluso óleo, por lo que en muchas ocasiones sus creaciones e incluso su estilo se ven influidos principalmente por los materiales de que dispongan en casa momento.

    Los primeros pintores saharauis de los que tenemos información son Mohamed uld Ehseina, que llegó a exponer sus cuadros en algunos países del norte de Europa; Mohamed Salem Muftah (conocido como Picasso); Bachir Alal, integrante de una familia de reconocidos poetas y músicos; Salek Ali Brahim, pintor y escultor, o Sayed, de estilo fuertemente influido por el cubismo. Todos estos pintores son protagonistas de un interesante documental sobre las nuevas manifestaciones artísticas saharauis “Beat of distant hearts”[3]

    A ellos se ha unido en la actualidad una nueva generación de pintores surgida en estos últimos años en los campamentos de refugiados. Entre ellos se encuentran Fadel Jalifa, Moulud Yeslem, Fadili Yeslem y Madi Ahmed[4], de la Escuela de Artes Plásticas del campamento de El AAiun; Abdi Ami Omar[5], Salek Brahim, Ahmed Abdelfatah o Boibat Baba Hamu, entre otros.

    En el estilo de Fadel Jalifa y Moulud Yeslem encontramos un predominio de la figura geométrica, deudora de los adornos típicos de la iconografía saharaui en decoración. Fadel alterna este estilo con cuadros más realistas, sobre todo para reflejar escenas de la vida cotidiana (la jaima, objetos tradicionales, los campamentos, los dromedarios, la mujer) y un nuevo estilo “más libre” en el que está experimentando con nuevos materiales que ha incorporado a la arena característica de una serie de cuadros realizados en los campamentos. Ultimamente Fadel ha empezado a utilizar en sus creaciones trozos de cartón, madera, collages de fotos o tela de saco. Otros temas característicos de ambos pintores son la denuncia por la situación injusta que vive el pueblo saharaui y la represión en los territorios ocupados del Sahara.

    Fadili Yeslem refleja en sus cuadros la situación dramática que vive el pueblo saharaui; la invasión, las minas sembradas en el territorio, la indiferencia del mundo, la tragedia de los refugiados, dentro de un estilo onírico, influido por el surrealismo. Muy conocida es su exposición dedicada al Muro de la Vergüenza levantado por Marruecos, que divide en dos el Sahara Occidental o la denominada « Vida en blanco y negro ».

    Madi Ahmed pinta jaimas, paisajes de la hamada, dromedarios, palomas de la paz y objetos de la vida cotidiana saharaui (teteras, incensarios, cuencos, joyas o morteros) dentro de un estilo ingenuo y amable, influido por la pintura naïf.

    Abdi Ami Omar, con un estilo realista, retrata imágenes de la vida cotidiana en los campamentos, la vida en la jaima, tormentas de arena, niños jugando, los dromedarios o retratos de los refugiados.

    Salek Brahim reside desde hace varios años en España, donde ha participado en diferentes exposiciones, entre otras “Sahara Occidental: el arte de la esperanza”. Su obra engloba varios estilos, entre ellos el realismo figurativo naïf, con aportaciones surrealistas. Las técnicas utilizadas son el óleo sobre lienzo y grafito sobre papel y en su temática suele abordar las reivindicaciones del pueblo saharaui, un pueblo oprimido y al que le han arrebatado su territorio ancestral, reflejando sus anhelos, miedos y esperanzas. Salek afirma que su pintura refleja “el sufrimiento de mi pueblo que reclama una libertad que no llega”. Salek también ha realizado trabajos escultóricos.

    Fadel Jalifa afirma que la pintura para él es “como expresar en palabras un sentimiento que se haya tan adentro de mí. Con el arte soy capaz de mostrar al mundo un pedacito de la vida de mi pueblo, plasmar la cultura, sus costumbres, el día a día… pero más allá del lienzo con un paisaje de las dunas, melhfas de colores o instrumentos del té, mis pinceles y el color transforman mi sentir en movimiento para expresar el dolor y la alegría de mi gente, la injusticia y la esperanza, porque el arte para mí es justamente eso, sentimiento transformado en un estallido de colores y formas, un grito desgarrador que clama la libertad, la lucha; un elemento esencial para dar a conocer al mundo la causa del pueblo saharaui”.

    Actualmente, varios de los pintores se han establecido fuera de los campamentos, en un doble exilio, con la intención de dar salida a sus trabajos y aprender nuevas técnicas. Muchos de ellos están consiguiendo presentar interesantes exposiciones, como el caso de Fadel Jalifa, que expone habitualmente en España y ha conseguido hacer llegar sus trabajos a otros países como Inglaterra, Alemania o México, donde su exposición “Un paseo por las tierras saharauis” ha recorrido varios estados del país.

    Los pintores saharauis también han ilustrado libros. Es el caso de Ahmed Mohamed Lamin (Saharauis: Heridas y bálsamos), Salek Brahim (Las jaimas de Ard El Gamar), Alal Moulud (Lágrimas de un pueblo herido) y Fadel Jalifa, Moulud Yeslem y Fadili Yeslem (los poemarios Versos refugiados y Um Draiga y el libro de relatos Don Quijote el azri de la badia saharaui).

    En cuanto a la fotografía se están empezando a ensayar los primeros proyectos para dar a conocer esta forma de expresión artística entre los refugiados. El Festival Sandblast[6] (que recoge desde Inglaterra “voces y visiones del Sahara Occidental”) ha impulsado dos proyectos en este sentido, The Sabbia Negli Occhi y el Proyecto Sora, mediante los cuales los refugiados realizan fotografías sobre escenas de su vida cotidiana, anhelos y experiencias.

    Otro proyecto similar es Picture People[7], por el que se proporcionaron cámaras a artistas y músicos de los cinco campamentos de refugiados, incluso a algunos artistas ancianos que nunca antes habían usado una cámara. El resultado de la mirada de cada uno sobre su vida como refugiado se recogió en una exposición y una página web.

    Además cada año se organizan tallleres de fotografía durante el Festival Internacional de Cine del Sahara, FISAHARA.

    No podemos olvidar una interesante iniciativa surgida en 2007, “ARTifariti. Encuentros de Arte en territorios liberados del Sahara Occidental”[8], que “vincula la cultura a la reivindicación de derechos, un ejercicio desde las prácticas artísticas para transformar realidades sociales injustas, en este caso concreto, la que sufre el pueblo saharaui”. Numerosos artistas saharauis, españoles y portugueses, a los que en 2008 se unieron artistas del Norte de Europa, Argelia, Cuba, Venezuela y Angola, se reúnen en Tifariti, territorios liberados del Sahara Occidental, en un espacio en el que se crean instalaciones, land-art, creación de situaciones, perfomance, proyectos experimentales, video-arte, fotografías y otras manifestaciones artísticas. En la primera edición de ARTifariti (2007) participaron los artistas saharauis Minetu Lehbib, Sidahmed Abdelahi, Mohamed Salem Salek Muftah, Ahmed Mohamed Lamin, Mohamed Baecha, Saleh Brahim Mohamed, Mahdi Ahmed y Moulud Yeslem.

    [1] Artículo sobre la pintura saharaui. Elena Rojas, El Sol de Cuernavaca (México), mayo de 2008

    [2] Del documental “Beat of distant hearts. The Arts of Revolution on Western Sahara”, de Danielle Smith, 1996

    [3] Beat of distant hearts. The Arts of Revolution on Western Sahara”, de Danielle Smith, 1996.

    [4] Ver su blog http://www.pintoressaharauis.blogspot.com/

    [5] Ver http://www.pintorabdi.jeeran.com/

    [6] Sandblast. Voices and visions from Western Sahara. Danielle Smith; http://www.sandblast-arts.org/

    [7] Picture people. Thirty Years in the Desert; http://www.picturepeople.org/thirtyYears/

    [8] Ver http://artifariti.blogspot.com/

    Fuente: Haz lo que debas

    Tags : Sahara Occidental, arte, pintura, campamentos, refugiados,