Étiquette : represión

  • « Una cárcel que tiene preso a un país entero »

    Marruecos construyó en Sahara Occidental el muro militar más grande del mundo. Por Eugenio G. Delgado desde Tinduf (Argelia) Con 2.720 kilómetros, la barrera que separa en Sahara Occidental las zonas ocupadas por Marruecos y las liberadas por el Frente Polisario, representa el muro militar en uso más largo del mundo y el segundo de todos los existentes, solo por detrás de la Muralla China. Desde la distancia de seguridad obligatoria de cinco kilómetros, impuesta por un campo repleto de minas, el muro que separa las zonas liberadas de las ocupadas de Sahara Occidental –el único territorio de África aún sin descolonizar, y cuya potencia administradora reconocida internacionalmente continúa siendo España– solo parece un gran montículo de arena en medio del desierto. Sin embargo, con unos prismáticos o un teleobjetivo se puede ver a los soldados marroquíes y sus puestos de vigilancia. Este muro militar, desconocido y silenciado, es el que cuenta con mayor longitud del mundo en uso, con 2.720 kilómetros, y es el segundo más largo del planeta, solo por detrás de la Gran Muralla china (21.196 km). En una época en la que el actual presidente de EE. UU., Donald Trump, ha puesto tan de moda los muros con su deseo de continuar el que ya existe entre su país y México –con una longitud de 1.123 km–, hay que señalar, por comparar y por situar en su justa medida el que divide Sahara Occidental, que la barrera israelí en la Cisjordania palestina mide 819 kilómetros; el muro que se levanta entre Pakistán e India es de unos 750; el que divide las dos Coreas mide 248 kilómetros; 12 tiene la valla de Melilla; y 8 la de Ceuta. El histórico Muro de Berlín alcanzó 155 kilómetros. El muro de Sahara Occidental no es una construcción lineal, sino una sucesión de seis barreras construidas entre 1980 y 1987, en plena guerra entre el Frente Polisario y Marruecos, después de la ocupación alauita –con la Marcha Verde, en 1975–, y de la retirada definitiva de España de su provincia número 53, un año después.

    Una idea de Israel
    «Cuando Mauritania abandonó el conflicto en 1979, el Frente Polisario había conseguido recuperar el 80 % del territorio saharaui y teníamos que concentrarnos únicamente en un enemigo: Marruecos. En 1980 solo estaba bajo su dominio lo que Hassan II llamaba «el triángulo útil», formado por El Aaiún, por la pesca; Bu Craa, por los fosfatos, y Esmara, más el punto de Dajla, al sur, también de una riqueza pesquera enorme. Además, el Ejército saharaui realizaba incursiones en el sur de Marruecos. Como veían que iban a perder esta guerra de guerrillas de desgaste, unos asesores militares israelíes aconsejaron a Hassan II que pasara de la táctica ofensiva a la defensiva y que construyera el muro. El régimen marroquí es el régimen árabe más cercano a Israel de toda la historia, y muchos judíos marroquíes viven en este país, lo que explica esta relación tan cercana. Por ejemplo, el promotor de los acuerdos de paz entre Egipto e Israel en la guerra de los 70 fue ­Hassan II» –Casablanca acogió en marzo de 1979 la firma de dicho acuerdo, que puso fin al estado de guerra en el que vivieron ambos durante más de 30 años–, asegura Mohamed Uleida, militar y ahora director del Museo Nacional de la Resistencia, situado en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf ­(Argelia).

    Tiba Chagaf, cofundador de la plataforma juvenil Gritos contra el muro marroquí, añade otro detalle: «La ex ministra de Cultura francesa, y ahora directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, es judía marroquí, su familia proviene de ­Essaouira y su padre, André Azoulay, ha sido consejero de los reyes de Marruecos Hassan II y Mohammed VI. Por eso, la UNESCO no reconoce la cultura saharaui ni la protege del exterminio en los territorios ocupados. La idea de construir el muro fue de Israel, desde luego, pero apoyada por la técnica e ingeniería francesa y estadounidense, y económicamente sustentada por Emiratos Árabes, Arabia Saudí y el resto de monarquías del Golfo. No se sabe cuánto costó construirlo, pero sí que durante la guerra, Marruecos se gastaba casi un millón de euros diario solamente en mantenerlo».

    Esta plataforma organiza visitas al muro cada dos meses, más dos grandes concentraciones en Semana Santa y Navidad. Instalan una jaima gigantesca enfrente de él en su parte norte, realizan actividades culturales e informativas y, en definitiva, son los que más se acercan al «muro de la vergüenza», como ellos lo definen. Su objetivo es visibilizarlo internacionalmente, concienciar a los jóvenes saharauis sobre su existencia, y «recordar a los soldados marroquíes que hay gente dueña de esta tierra que sigue reclamándola, que no se apague la llama de la lucha».

    ¿Cómo es el muro?

    Chagaf describe físicamente el muro marroquí: «Delante de él se extiende una amplia franja minada. Luego, una alambrada. A continuación unas trincheras, seguidas de una pared que, dependiendo del lugar, es de piedra, adobe o arena, y que mide entre uno y tres metros, donde se encuentran más de 150.000 soldados marroquíes. Detrás de este ejército, hay una trinchera de dos metros, porque el Frente Polisario tiene unos tanques que pueden superar obstáculos de 1,5 metros. Encima de la construcción están los radares y las ametralladoras. Y, por último, en la retaguardia disponen de unidades pesadas como tanques, carros de combate blindados o ­morteros».

    «Mantener todo eso cuesta hoy 3,5 millones de euros diarios, ya que cada cinco kilómetros hay una base con dos puestos de vigilancia, a derecha e izquierda, con radares que tienen una cobertura de 60 kilómetros a la redonda, y entre cada una de estas bases, otra sub-base militar, además de 240 baterías de artillería pesada y 20.000 kilómetros de alambrada de espino. El dinero que se gastan los marroquíes en el muro viene de tres fuentes principales: la primera, de la ayuda generosa de los saudíes y las monarquías del Golfo; la segunda, de lo que se está expoliando de territorio saharaui, ya que los ingresos que genera el fosfato que utiliza EE. UU. y el pescado que comen los europeos acaban en este muro; y la tercera, los millones de euros que da la UE a Marruecos, bajo el pretexto de combatir la inmigración ilegal», subraya el soldado Mohamed Uleida.

    Ni la embajada de Marruecos en España, ni el Consejo Real Consultivo para los Asuntos de Sahara, contactados para conocer su opinión sobre el muro, han ofrecido respuesta alguna sobre esta instalación.

    Según la Campaña Internacional para la Prohibición de la Minas Antipersona (ICBL, por sus siglas en inglés), red mundial que engloba a 70 países y que trabaja para la prohibición de este tipo de explosivo y de las bombas de racimo, Sahara Occidental es una de las diez zonas más minadas del mundo.

    La iniciativa internacional Together to Remove the Wall (Juntos para retirar el muro) estima que, a lo largo de esta fortificación, hay más de 7 millones de minas. «No se puede calcular con exactitud el número total de minas que hay, porque también existen muchas en las zonas ocupadas y Marruecos no deja entrar allí a los organismos internacionales. Únicamente se puede estimar el número que hay en el muro, que se sitúa entre 7 y 10 millones de minas de diferentes tipos: ­antitanque, antipersona, restos de obuses sin explotar y bombas de racimo, de fragmentación, resultado estas últimas, de los bombardeos aéreos. En el resto del territorio no se puede concretar con exactitud, pero hay estimaciones que elevan la cifra hasta los 40 millones», comenta ­Malainin Mohamed Brahim, director de la Oficina Saharaui de Acción contra las Minas (SMACO, por sus siglas en inglés). A principios de 2019, el Frente Polisario destruyó 2.500 minas antipersona y antitanque recogidas en los territorios liberados ante representantes de la ONU.

    2.500 personas fallecidas

    Desde ICBL calculan que más de 2.500 personas han muerto desde 1975 en Sahara Occidental debido a este armamento. Las víctimas no se limitan al período del conflicto abierto entre ese año y 1991, ya que en 2018, por ejemplo, hubo 22 fallecidos. El equipo de Acción contra las Minas de Naciones Unidas (UNMAS, por sus siglas en inglés) señala que el 80 % de las víctimas son civiles.

    «Hemos realizado un censo, aunque solamente incluye a los ­supervivientes, y hemos llegado a 1.700 personas. No tenemos números ­sobre las víctimas mortales, pero estimamos que la cifra que indica ICBL es la correcta y alcanza los 2.500 muertos», comenta Aziz Haidar, presidente de ASAVIM, la Asociación Saharaui de Víctimas de Minas, damnificado él mismo por una de ellas en 1979, a consecuencia de la cual le amputaron las dos piernas. Aziz añade: «En la asociación hemos ayudado a más de 600 personas. Desde facilitarles muletas, prótesis, sillas de ruedas, medicamentos, camas para personas paralíticas o ayudas económicas para poner en marcha pequeñas cooperativas o negocios». «Las personas que más sufren las minas son los beduinos, por ser nómadas, y sus rebaños de camellos. Además, las víctimas aumentan en tiempo de lluvias porque el pastoreo abunda en las cercanías del muro. No son solo saharauis los que vienen a pastorear en los territorios liberados. También de la vecina Mauritania, porque hay buenos pastos que no hay allí», señala Malainin, director de SMACO.

    Aziz destaca también otros dos problemas: «Cuando hay lluvias, el agua arrastra las minas ya localizadas hacia zonas que no tenían o que estaban desminadas, y no se puede saber dónde quedan. El muro es una máquina que está sembrando minas por todas partes. Parece que tiene vida para matar. Por otra parte, la buffer zone (zona intermedia) se extiende a lo largo del muro, con cinco kilómetros de ancho. Como consecuencia del acuerdo de alto el fuego de 1991 entre Marruecos y el Polisario, en esa zona no pueden entrar ni el Polisario ni la ONU, pero es la zona más infectada por minas y restos de guerra. Los civiles sí acceden a ella, por lo que se producen muchas explosiones y víctimas. Pedimos a la ONU que rectifique y que puedan entrar las asociaciones que realizan el ­desminado».

    Una separación más que física

    La barrera física que representa el muro conlleva, además, otro tipo de separaciones menos visibles. «Divide culturalmente a un pueblo. La mayoría vive bajo ocupación marroquí –el 40 % de la población de El Aaiún, y el 20 % de Dajla es saharahui–, y hay una estrategia estudiada para hacer ­desaparecer la identidad saharaui. Por ejemplo, no hay una sola universidad en los territorios ocupados, y los saharauis tienen que ir a estudiar a Marruecos. El hasanía es un dialecto que desaparece, también desaparece nuestra vestimenta y se está produciendo un expolio cultural constante. Somos hijos de las nubes. Tenemos una cultura que no está escrita, es oral, y va de la cabeza de una persona a la de otras. Si estamos divididos físicamente, se pierde y se deteriora. Cada abuelo que se nos va, es una biblioteca que desaparece», lamenta Tiba Chagaf, cofundador de la plataforma Gritos contra el Muro.

    Malainin Mohamed Brahim, director de SMACO, insiste: «El muro nos priva de nuestras riquezas naturales y de un nivel de vida digno porque, desde hace 43 años, vivimos de la ayuda internacional en los campamentos de refugiados, cuando nuestro territorio es de los más ricos del mundo. Estamos pidiendo limosna cuando tenemos de todo. Estamos en territorio argelino, no es nuestra casa, y no queremos vivir eternamente en la casa del vecino. Hemos enterrado a nuestros padres y abuelos lejos de nuestra casa. Nosotros y nuestros hijos queremos volver y vivir en nuestro país».

    «El muro separa familias enteras. La mía está en el Aaiún ocupado. Tengo 14 hermanos: 11 están en los territorios ocupados, yo en los campamentos, y otros dos en España. También obstaculiza la agricultura, porque no permite que los ríos sigan su curso natural. El muro los bloquea y, de un lado, encuentras tierras fértiles y del otro solo desierto. También evita la libre circulación de las personas. Sahara Occidental está encerrado herméticamente con este muro. Es una gran cárcel que tiene preso a un país entero. El muro significa que la guerra continúa», concluye el presidente de ASAVIM, Aziz Haidar.

  • El estado marroquí viola el derecho internacional y confisca el derecho de los ciudadanos saharauis a beneficiarse de sus recursos naturales

    Informe de Unión General de Trabajadores Saharauis (UGTSARIO) – 11 de julio de 2019

    Los derechos económicos, sociales y culturales son considerados Derechos Humanos de los que debe disfrutar cualquier persona sin discriminación, y los garantizan todos los pactos internacionales y regionales legalmente vinculantes, particularmente, el Pacto Internacional sobre los Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

    El Sáhara Occidental cuenta con recursos naturales, minerales y pesqueros, que son explotados y saqueadnos sistemáticamente por Marruecos sin respetar las cartas y resoluciones internacionales relativas a los territorios cuyos pueblos aún no han ejercido su derecho a la autodeterminación, según la Opinión del Asesor Legal de las Naciones Unidas, Hans Corell, emitida el 2 de febrero de 2002 sobre este asunto.

    Marruecos tampoco ha respetado el principio que establece que la explotación de los recursos naturales debe pasar por la aprobación del pueblo saharaui, ya que es el propietario legítimo y poseedor de la soberanía sobre el Sáhara Occidental. La Asamblea General de las Naciones Unidas reitera que todas las actividades económicas han de contribuir a que el pueblo de este territorio pueda ejercer su derecho a la autodeterminación.

    Marruecos saquea las minas de fosfato en Bucraa, con la exportación del mineral a numerosos países y en ausencia total de cualquier estadística clara que especifique el alcance del beneficio del pueblo saharaui residente en la parte oeste del muro marroquí.

    Marruecos se aprovecha, igualmente, de los recursos pesqueros mediante la firma de acuerdos con la Unión Europea, que permiten la pesca en aguas territoriales a lo largo de la costa del Sáhara Occidental, crea numerosas aldeas pesqueras donde habitan miles de ciudadanos de origen marroquí que, a su vez, colaboran en el saqueo de la riqueza pesquera y habilita para pescar a gigantescas flotas marítimas que son propiedad de altos cargos civiles y militares marroquíes. Todo esto en detrimento de la pesca tradicional que practican cientos de pesqueros saharauis.

    En este marco, la vicepresidenta del parlamento europeo y miembro de la Comisión de Comercio Internacional (INTA) del Parlamento Europeo, atestiguó, tras finalizar su visita y la delegación que le acompañaba al Sáhara Occidental en 2018, la realidad tan deplorable y deteriorada de la situación de los Derechos Humanos y la privación de los ciudadanos saharauis del derecho de beneficiarse de sus recursos naturales. Ello fue ratificado por un grupo de defensores saharauis de Derechos Humanos con los que se reunió durante su visita. Con esto, llamaba a la necesidad de defender el Derecho Internacional mediante la votación en contra del acuerdo de pesca entre Marruecos y la Unión Europea que incluye las aguas del Sáhara Occidental, afirmando que « hay que estar del lado de los principios del derecho internacional, en lugar de firmar acuerdos que violan claramente el estado de derecho y el derecho de los trabajadores y la ciudadania saharaui en la reunificación y el ejercicio del derecho a la autodeterminación […] ».

    A pesar de ello, Marruecos sigue violando los derechos del pueblo saharaui, especialmente, en los territorios ocupados, donde lleva a cabo una feroz política de opresión, discriminación, exclusión y privación de los saharauis de sus recursos naturales y de su derecho a un trabajo digno.

    A lo largo del pasado año, numerosos parlamentarios europeos, condenaron « el hostigamiento y la presión financiera que las autoridades marroquíes llevan a cabo contra los activistas y la población saharauis en general debido a sus posturas políticas de reivindicación del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y la independencia, y su lucha pacífica por los Derechos Humanos y la libertad de expresión ».

    En este sentido, diferentes eurodiputados, entre estos Paloma López, lamentaron en una carta al Parlamento Europeo, de la privación de numerosos empleados saharauis de sus salarios, entre ellos están Minatu Haidar, Maina Baali, Mbarka-Alina Baali, Ali-Salem Tamek, El-Uali Malainin, Mohamed Mayara, Sidi Mohamed Alauat y Omar Endur, asegurando que a otros activistas, como Fatimatu Bara y Mohamed Saleh Dial, se le retiraron las licencias de su trabajo.

    Se anularon las tarjetas de ayuda social de otros trabajadores/as y activistas saharauis como es el caso de Fatma Daraa, Mahfud Lafguir, Husein Nasri, Abdel-Karim Mbeirkat, Gaymula El-Ismaeli y Saleh Mailid. También, denunció la discriminación y la violación explícita del Derecho Internacional, especialmente, el Artículo 20 del Acuerdo Internacional sobre los Derechos Civiles y Políticos, del cual, Marruecos es parte.

    Además, y en su carta al Parlamento Europeo, los eurodiputados consideraron que « este tipo de hostigamiento sistemático en contra de los empleados y activistas saharauis contradice los requisitos del Artículo 20 del acuerdo celebrado entre la Unión Europea y Marruecos, y el cual hace hincapié en « Respetar los principios democráticos de los Derechos Humanos básicos, como establece la Declaración Universal de los Derechos Humanos », y las políticas interiores e internacionales de la Unión Europea y Marruecos constituyen un elemento principal del acuerdo ».

    Casos de desempleados saharauis que han fallecido y a los que sus familias no han sido indemnizadas:

    El caso de « Mohamed Ali Masak »:

    La familia de Mohamed Ali Masak responsabilizó a Marruecos del fallecimiento de su hijo el 17 de septiembre de 2016و en la clínica médica El-Atlas en Marrakech, Marruecos, por negligencia médica y demora intencionada en su traslado a un hospital especializado para completar el tratamiento de hepatitis C.

    Su familia y un grupo de sus amigos emprendieron numerosas luchas para garantizar su derecho a recibir un tratamiento y medicación sin éxito, fallece en el mismo año.

    La familia afirma que contactó con el Ministerio de Salud marroquí hasta en cuatro ocasiones, hasta el día de hoy las autoridades marroquíes guardan silencio y no han facilitado a la familia del fallecido ninguna información.

    Cabe destacar que el joven saharaui « Mohamed Ali Masak » nacido en 1979 en El-Aaiún, Sáhara Occidental, obtuvo el título en 2003 de la facultad de Artes y Humanidades El-Gadi Ayach en Marrakech, Marruecos.

    El caso de Brahim Saika: la causa sigue abierta

    La familia del fallecido saharaui Brahim Saika, miembro del Movimiento de los Desempleados Saharauis, presentó denuncias al procurador general del rey en el Tribunal de Apelación en Agadir, Marruecos, solicitando revelar las condiciones y circunstancias del fallecimiento de su hijo, detenido por la policía marroquí en la comisaría policial de Gleimin, Sur de Marruecos, antes de ser trasladado a la prisión local en Buzcarna, sur de Marruecos. A pesar de haber declarado que sufrió torturas físicas cuando compareció el 3 de abril de 2016 ante el procurador general del rey del juzgado de primera instancia en la ciudad de Gleimim, sur de Marruecos, este decidió juzgarle por delitos menores.

    Desde entonces, las autoridades marroquíes no han respondido a las peticiones de la familia del fallecido para realizar una investigación judicial independiente e imparcial, y llevar a cabo los procedimientos legales, juzgando a los responsables de su fallecimiento.

    Como ejemplo, Marruecos continúa negándose a llevar a cabo investigaciones justas e independientes acerca de numerosos casos de defunción de ciudadanos saharauis, cuyas familias presentaron denuncias ante los órganos de Justicia marroquíes para conocer las circunstancias y condiciones del fallecimiento de sus hijos.

    A pesar de que las familias de los fallecidos presentaron estas quejas, la Justicia marroquí siguió negándose a responder a sus peticiones, incluso se atrevió a emitir permisos y notificaciones que ayudaron a las autoridades marroquíes a enterrar los cuerpos de muchos de estos fallecidos en ausencia total de sus familiares.

    El caso de Abdelrahman Ziua:

    El 1 de junio de 2019, las autoridades de ocupación marroquíes trasladaron al presidente de la Asociación de Protección de los Presos Saharauis en las Cárteles Marroquíes, Abdelrahman Ziua, de manera forzosa de la capital ocupada El-Aaiún a la ciudad de Sragna al norte de Marrakech. El hecho, según la Asociación, se produjo como represalia por su activismo dentro de la asociación, la cual se ocupa de los asuntos de los detenidos civiles saharauis en las cárceles marroquíes.

    El caso de Hamadi Nasri y Gabal Banahi:

    El 20 de abril de 2017, las autoridades marroquíes suspendieron de sueldo ,tanto al defensor de Derechos Humanos y ex preso político Hamadi Nasiri, presidente de la Organización Sol de la Esperanza, como a la activista de Derechos Humanos Gabal Banahi Jauda miembro de la misma organización. Se apoyaron en la aplicación de la práctica de privación de ingresos económicos afectando a estos dos y a otros muchos saharauis en deferentes actividades debido a sus posturas políticas y actividades en contra de la ocupación marroquí.

    El caso de Hasana Duehi:

    Las autoridades de ocupación marroquíes emitieron en 2018 una decisión arbitraria en contra del empleado y activista de Derechos Humanos Hasana Duehi con el fin de alejarlo por la fuerza de su trabajo en El-Aaiún y trasladarlo a Bojador. El 24 de mayo de 2019, un tribunal administrativo de la ciudad de Marrakech, decidió anular el fallo de un Tribunal Primera Instancia que se había pronunciado, con anterioridad, en contra de la decisión del traslado y deportación forzosa.

    El caso de Mohamed Meyara

    Expulsión del trabajo y suspensión de sueldo como medios para disuadirlo de su actividad como periodista independiente

    Mohamed Meyara es uno de los fundadores del portal electrónico « Equipe Media » y su coordinador general, además de ser uno de los fundadores de la Organización Saharaui de Víctimas de Violaciones Graves de los Derechos Humanos cometidas por el Estado marroquí. Su padre fue torturado y asesinado cuando era un niño. Luchó por volver a su trabajo tras haber sido despedido del mismo en 2017, por su participación en una de las sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

    En 2011, obtuvo trabajo como profesor de historia en una de las escuelas secundarias en la ciudad de El-Aaiún, como parte de la labor de la Comisión de Equidad y Reconciliación, que se creó con el fin de indemnizar a las víctimas de la etapa conocida como « años de plomo », cuando reinaba Hassan II. A pesar de ello, su sueldo se suspendió en agosto de 2013 sin previo aviso ni explicación alguna. Afirmó que intentó indagar sobre las causas de esa decisión, pero se le notificó que la medida fue dictada por el Ministerio de Educación, teniendo así que iniciar un proceso ante el tribunal administrativo para recuperar su puesto de trabajo.

    Meyara logra seguir siendo activo como periodista y coordinador con los grupos internacionales y con los periodistas y observadores que logran visitar el Sáhara Occidental. Los despidos del trabajo y la suspensión de sueldos son algunas de las medidas que utiliza Marruecos para debilitar a los trabajadores y defensores saharauis en su lucha contra la ocupación.

    El procurador general del Tribunal de Apelación de la ciudad ocupada de El-Aaiún citó al activista para enjuiciarlo, lo que muestra el grado de desesperación y torpeza que sufre el ocupante marroquí producto de la presión que le es sometida por parte de organizaciones y organismos internacionales.

    Por otra parte cabe destacar desde el 2014 las autoridades marroquíes han expulsado a numerosas personalidades extranjeras solidarias con la causa saharaui para seguir ocultando las barbaries actitudes represalias en todos los ámbitos contra nuestros trabajadores/as y nuestro pueblo en general, pero también para que no sean testigos del empobrecimiento como método para hacer callar las voces de miles de ciudadanos Saharauis que luchan pacíficamente contra la invasión marroquí en los TT.OO.

    Desde el 2014, 197 personas en total fueron expulsadas del territorio del Sahara Occidental ocupado ilegalmente por Marruecos.

    España (87), Noruega (68) Francia (5), Italia (6), Alemania (1), Reino Unido (3), Suecia (7), Pises Bajos (1), Portugal (1), Polonia (3), Lituania (1), Estados Unidos (4), Canadá (1), Túnez (2), Japón (2), Bélgica (2), Suiza (2), China (1).

    Número de extranjeros expulsados clasificados por años:

    2014: 41 2017: 16, incluidos 5 eurodiputados

    2015: 22 2018: 11

    2016: 85 2019: 22

    Fuente : Sotermún, 11 jul 2019

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, represión, trabajo, discriminación,

  • Alarma en la comunidad internacional por las amenazas a la libertad de expresión en Internet

    Relatores especiales de la ONU, OSCE, OEA y CADHP han manifestado su preocupación por el control del sector privado de internet, y lo que ello amenaza a la libertad de expresión, en la Conferencia para la Libertad de Prensa que está teniendo lugar estos días en Londres. Una postura similar a la expresada en noviembre de 2018 por Reporteros sin Fronteras con el lanzamiento de la Declaración Internacional sobre la Información y Democracia.

    En la Conferencia para la Libertad de Prensa, organizada por los gobiernos canadiense y británico, han participado el relator especial de Naciones Unidas para la libertad de opinión y expresión, David Kaye; Harlem Désir, representante para la libertad de prensa de la Organización para la Seguridad y Cooperación de Europa (OSCE); el relator especial sobre libertad de prensa de la Organización de Estados Americanos (OEA), Edison Lanza; y Laurence Mute, relator para la libertad de expresión y acceso a la información de la Comisión Africana Derechos Humanos y de los Pueblos (CADHP).

    Reconociendo el poder que las empresas privadas ejercen sobre la red de internet y la amenaza que ello supone a la libertad de expresión, la declaración conjunta de los relatores especiales se hace eco de la iniciativa Información y Democracia lanzada por Reporteros sin Fronteras el pasado mes de octubre, y formulada por una comisión de reconocidos miembros que pusieron el acento en la necesidad del trabajo de la sociedad civil para garantizar el desarrollo de las noticias y la información plural en la era digital.

    « La desinformación que impide a los ciudadanos tomar decisiones informados, la falta de pluralismo, la competencia desleal entre contenidos que persiguen ideales periodísticos y la propaganda y los rumores, son los principales retos a los que se enfrenta la libertad de opinión y de expresión », afirma Christophe Deloire, secretario general de Reporteros sin Fronteras. « Han emergido al mismo tiempo que lo han hecho las oportunidades económicas en el mundo online, como señala esta declaración », añade.

    La Premio Nobel de la Paz, Shirin Ebadi, también ha celebrado la conciencia que emerge en Londres con esta conferencia. « Es el momento de empatizar con las disfunciones tecnológicas que afectan a la información global, incluidos los cambios en los modelos económicos de los medios o el peligro de contaminar las plataformas online con cierto tipo de contenidos, incluso la propaganda online. Celebramos constatar que la comunidad internacional empieza a hablar de estos temas sobre los que llevamos meses tratando ».

    “La iniciativa de RSF propicia un entorno favorable para que se pueda trabajar de forma conjunta para buscar respuestas concretas a este fenómeno que afecta a los principios de la Declaración Universal de los Derechos Humanos », advierte Thomas Friang, responsable del departamento legal de Reporteros sin Fronteras. « Esta declaración se añade al apoyo ya manifestado por 12 gobiernos a la iniciativa de RSF en noviembre de 2018 ».

    La declaración conjunta ha llegado en un buen momento. Insiste en la importancia de una vigilancia independiente y un control de la sociedad civil, además de confirmar la importancia de la iniciativa Información y Democracia antes de la próxima cumbre del G7 que tendrá lugar del 24 al 26 de agosto en Biarritz, y de la Asamblea General de la ONU prevista para septiembre.

    La iniciativa Información y Democracia lanzada por RSF empezó como un proceso diplomático. Ahora está respaldada por una alianza de 20 gobiernos y pretende desarrollar una cooperación internacional y de la sociedad civil.

    Fuente : RSF

    Tags : libertad, internet, periodismo, expresión, represión, prensa,

  • Historia : La gesta de Hmad Hammad en la Casa de España

    El lunes 11 de julio de 2005, Hmad Hammad se atrincheró en la Casa de España en El Aaiún para pedir protección para los activistas saharauis, juicio a los responsables de la represión de la intifada, respeto a los derechos humanos, indemnización a las víctimas de torturas y daños materiales, retirada del ejército de las calles y apertura de una investigación internacional.

    El militante saharaui a penas venía de recuperarse de la paliza que la policía marroquí le dió el 17 de junio de 2005.

    Para leer la historia completa ver foto adjunta

    Fuente: ABC, 12 julio 2005

    Tags: Sahara Occidental, Marruecos, Frente Polisario, España, Casa de España, Hmad Hammad, represión,

  • Prisión para saharaui que recibió a expreso político

    -Ali Al-Taluki, activista saharaui, condenado a un año de prisión por recibimiento a expreso político

    Ali Al-Taluki fue condenado ayer a un año de prisión por el tribunal de Smara, territorios ocupados del Sáhara Occidental. El joven fue acusado de “agredir a funcionarios durante el desempeño de sus funciones, participar en una manifestación y estar en posesión de un arma”.

    La acción brutal de un comando paramilitar marroquí contra Al-Taluki y otros dos activistas está documentada en vídeo y es prueba de que toda la acusación se basa en falsas declaraciones de la policía.

    Las autoridades marroquíes golpearon brutalmente a los tres activistas saharauis en la recepción del preso político y periodista Salah Lebsir, que fue liberado el 7 de junio. Los activistas saharauis fueron de inmediato detenidos y presentados posteriormente ante el tribunal.

    Después de la brutal intervención en Smara Salik Mubarak Abdi y Walid al Salik Albatal fueron trasladados el 10 de junio a la ciudad de El Aaiún y presentados en el tribunal de apelación ante el juez de instrucción.

    Ali Al-Taluki fue presentado al tribunal de Smara el mismo día.

    Salik Mubarak Abdi y Walid al-Salik Albatal se encuentran ahora detenidos en la prisión negra de El Aaiún en los territorios ocupados del Sáhara Occidental.

    Según varias fuentes, los tres activistas cuyo ataque fue filmado se encuentran en un estado de salud grave debido a los golpes y torturas sufridas a manos de las autoridades marroquíes.

    El ataque fue filmado y un vídeo divulgado por el Equipo Media muestra cómo un grupo de agentes marroquíes armados con palos golpeó brutalmente a los tres ciudadanos saharauis en la ciudad de Smara, en el Sáhara Occidental, ocupada por Marruecos.

    Por un Sahara Libre, 1 jul 2019

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, territorios ocupados, represión,

  • Las cloacas del majzén marroquí pudieron acabar con la vida del rapero saharaui Said Uld Mohsen Uld Lili, alias Flitox

    Fuente: Diario La Realidad Sahara, DLRS 28 de junio de 2019

    Las cloacas del majzén marroquí acabaron con la vida del rapero saharaui Said Uld Mohsen Uld Lili, alias Flitox. Quieren vaciar el territorio de los jóvenes saharauis que le plantan cara en su ocupación. “Mucha gente en este país ha pagado un precio antes de mí, y muchos pagarán el precio después de mí”. Nelson Mandela.

    “Es muy extraño que fuera a Dajla para arriesgar su vida en una patera, sin necesidad de ello”

    “Esperaba viajar a Canadá porque tenía allí una beca de estudios en una universidad y solo esperaba el visado”

    “Cuando viajó de El Aaiun a Dajla solo iba con sus cámaras y un teléfono para filmar un video clip para su música de rap contra el régimen marroquí”

    “Tiene una canción sobre el expolio de los recursos del Sahara ocupado que reza: Devoraron nuestro mar, devoraron nuestros peces, nos quieren devorar”

    La muerte del rapero saharaui sucedió el pasado jueves 13 de junio cuando zarpó en una patera desde la ciudad saharaui de Dajla, antiguo Villa Cisneros, ocupada por Marruecos en 1979 tras desocuparla Mauritania por el acuerdo de paz entre el gobierno saharaui y el de Mauritania.

    Sobre la tragedia, su familiar, el periodista saharaui exiliado en Francia Mohamed Radi Uld Lili, plantea varias incógnitas sobre el cómo el régimen marroquí ha hecho desaparecer al rapero de la intifada saharaui, que le molestaba por cantar contra la presencia extranjera marroquí en el territorio y denunciar el expolio de los recursos saharauis. “Mi primo Said Lili tenía una beca en Canadá y solo estaba esperando su visado. Es inconcebible que en estas circunstancia fuera a buscar una patera para salir del territorio”, Y añade el periodista: “Las cloacas del régimen le prepararon la muerte porque era un joven rapero y activista por su causa. No lo querían allí” afirma Mohamed Radi Uld Lili, periodista que trabajó muchos años en la televisión marroquí en su canal oficial y conoce muy bien el régimen desde sus entrañas. Estas explicaciones las dio en un vídeo publicado el lunes tras conocerse la noticia.

    El periodista afirma que ha contactado con la familia y le han explicado su asombro. No entienden por qué Said se ha ido sin pedir la familia dinero cuando tenía las pateras más cerca de su casa en El Aaiun. El familiar advierte a los jóvenes saharauis que no caigan en la trampa que el régimen les está tendiendo para aniquilarlos usando otros nuevos modos a su alcance, dejándoles abiertas las brechas que controlan sus esbirros. “¿Por qué se ha ido a Dajla cuando no llevaba dinero ni lo había pedido a la familia y sin tener conocidos o familiares allí?”, el periodista saharaui plantea esta interrogante. Y afirma que es muy extraño el caso, teniendo en cuenta que “Un hombre marroquí se presentó pocos días después de la tragedia en la casa de la familia de Said en El Aaiun y les dijo que era marroquí y que estaba en la embarcación del Said, y sin más les anunció la muerte de su hijo y se marchó”. Según la familia, el marroquí estaba lejos de haber vivido una tragedia como esa, no se le notaba el nerviosismo ni la preocupación de una persona que acaba de ver a muchos jóvenes tragados por el mar. “Las autoridades le tendieron alguna trampa”, afirma Radi Uld Lili.

    La agencia Efe, tomando como fuente el acreditado portal saharaui Equipe Media que trabaja desde los territorios ocupados, afirma que la Gendarmería Real o la Marina Real marroquí, que son las que vigilan las costas y las aguas del Sáhara Occidental en su parte ocupada, no han informado sobre la tragedia.

    Diario La Realidad Saharaui se puso en contacto con Ghalia Djimi, exdesaparecida y expresa política saharaui, vicepresidente de la ASVDH (Asociación de Saharauis Violaciones de los Derechos Humanos Cometidos por el Estado Marroquí), quien ha explicado que se trata de una nueva política vieja que el régimen está usando para vaciar el territorio de los jóvenes saharauis que les molestan por sus protestas y activismo contra la ocupación. “Se sabe que a Marruecos para controlar la inmigración, la Unión Europa le ha dado mucho material y dinero para cumplir su misión de gendarme. En los acuerdos se dio tanto dinero que hoy a lo largo de las costas saharauis de cada 500 metros hay un puesto de la Marine Royale Marocaine que vigila día y noche, por lo que es imposible que alguien rompa ese cinturón sin su autorización”.

    Said, Flitox con la cineasta brasileña-americana Iara Lee durante el rodaje de su película « Life is waiting »

    Según el periódico canario La Provincia las fuentes familiares de los inmigrantes que han sido consultadas, afirman que la patera llevaba a bordo a 39 personas, de los cuales nueve eran subsaharianos y el resto saharauis o marroquíes. Y que el domingo 23 de junio varios cadáveres fueron devueltos por el mar a la costa de la ciudad saharaui de Dajla, y resultaron ser ocupantes de la patera, entre ellos el conocido rapero saharaui Said Lili, Flitox. Él fue uno de los protagonista del documental “Life is waiting”, de la cineasta brasileña-americana Iara Lee, documental que recoge la vida de los músicos saharauis en el exilio y en los territorios ocupados por Marruecos.

    Iara Lee publicó en su cuenta de Twitter (@iaralee_) que se encontraba « devastada » al conocer la noticia de su muerte. Y escribió: « Tuve el honor de entrevistarlo en los territorios ocupados y documenté su pasión y compromiso por usar su música contra la ocupación marroquí », afirma la cineasta, que acompañó el texto con una foto suya junto al rapero saharaui y el tráiler del documental en el que aparecía Said hablando en inglés.

    Según ASVDH las autoridades marroquíes entregaron ayer el cuerpo de Said Uld Lili a la familia y hoy viernes se ha preparado un multitudinario rezo de despedida en El Aaiun, al que asistieron sus familiares y personalidades de la población saharaui en la ciudad de El Aaiun. Pero, según ha informado esta tarde Equipe Media, las autoridades de ocupación marroquíes impidieron a los saharauis la oración del funeral. Varios agentes irrumpieron entre de la multitud concentrada en un oratorio y les impidieron la tradicional oración por el difunto alegando su cercanía a la sede de la misión de Las Naciones Unidas, MINURSO en El Aaiun.

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, territorios ocupados,

  • Movimiento rifeño revienta actividades de ministros marroquíes en Europa

    Rabat, 26 jun (EFE).- Militantes del movimiento rifeño Hirak han protagonizado en los últimos diez días al menos tres incidentes en los que han tratado de « reventar » distintas actividades que desarrollaban algunos ministros marroquíes en Europa.

    Según han recogido en los últimos días varios medios rifeños, estos actos de boicot se han registrado en Estrasburgo (Francia), Montpellier (Francia) y Mülheim (Alemania).

    El primer acto estuvo protagonizado el pasado 14 de junio en una sala cerrada en Estrasburgo por el ministro de Relaciones con la Sociedad Civil y portavoz del Gobierno, Mustafa Jalfi, quien tenía previsto dar un balance de su actividad en el Ejecutivo.

    Un rifeño entre el público trata de increpar al ministro sobre la política de su Gobierno en el Rif, pero cuando pronuncia la palabra « ocupación » el público se levanta contra él y termina expulsándolo de la sala, según grabó él mismo y posteó en Youtube.

    El caso se repite casi del mismo modo el pasado sábado 22 en otro acto en una sala cerrada en Montpellier, durante una conferencia del ministro de Transportes, Najib Boulif; en mitad de la conferencia, un grupo de al menos cuatro rifeños lo interrumpe y le critica por ofrecer cifras falsas sobre la realidad en el Rif.

    Acusados por el ministro y su entorno de « separatistas », los rifeños se indignan y gritan airados: « No somos separatistas, somos marroquíes », según puede verse en otro vídeo subido por un portal rifeño.

    El tercer incidente tuvo lugar en Mülheim un día después, el domingo, cuando el ministro de Agricultura, Aziz Akhanouch, uno de los más poderosos del Gobierno actual, iba a pronunciar otra conferencia.

    En este caso, los militantes rifeños, que habían acudido con banderas de la efímera « República del Rif » proclamada por Abdelkrim Jatabi, no pudieron acceder a la sala pero lo recibieron a la entrada con eslóganes como « Viva el Rif » o « Dile a tu jefe que los rifeños no son sus esclavos ».

    Todos estos incidentes han estado precedidos de intensas campañas en las redes para animar a los militantes rifeños a participar en los actos de boicot, aunque no está claro si ha existido coordinación entre ellos. EFE.

    Fuente : El Confidencial

    Tags : Marruecos, Rif, Hirak, represión,

  • Flytox invadiendo el Océano Atlántico con su alma revolucionaria

    26 de junio, Madrid 2019 – (Amnat thawra)

    Opinión de Zarga Abdalaje Abdi

    El cuerpo de Flytox descansa en el océano atlántico frente a las costas de Dajla, tras hundirse esta madrugada la patera en la que huía del Majzen. El lugar del que huía no estaba muy lejos del que presenció su final: el Océano Atlántico. Ese lugar es el Aaiún, ciudad de nacimiento del fallecido y capital de las tierras por derecho de los saharauis. Tras la marcha verde de 1975, fue invadida de manera ilegal por el reino alauita. En ese lugar el Majzen viola hasta día de hoy y de manera sistemática los derechos humanos con la complicidad de la comunidad internacional.

    Flytox salió del Aaiún para dirigirse al norte de Marruecos, donde creía que el pueblo marroquí podría empatizar con su noble y pacífica lucha. Pensaba que desde la misma “columna vertebral” (Rabat), causante del eterno refugio de sus compatriotas al otro lado del muro de la vergüenza, podría remover la conciencia del pueblo marroquí. Así mismo creía que sus canciones aliviaban el sufrimiento de sus seres queridos en los territorios ocupados, cruelmente maltrtados por la mano dura y el intransigente autoritarismo de Mohamed VI.

    Hoy es un día triste para el arte, fiel y visualizado altavoz de las causas justas y gran aliado de las almas comprometidas, sensibles y reivindicativas como era y será la del difunto Said.

    Flytox no ha muerto, ha dejado tras de sí, a pesar su juventud, un legado de canciones que forman parte de la historia del arte saharaui.
    Fytox, un niño con aspecto frágil y sonrisa pícara, además de tener un sarcasmo que parecía invencible, pero que al Majzen se encargó de destruir con sus violaciones a los derechos humanos.

    Hoy enciendo una vela por tu trágica muerte. Pero la vela esperanzadora que encendiste la primera vez que cogiste un micro nunca se apagará. Vives en nuestros corazones y así seguirá para la eternidad. Eres y te has convertido en un ídolo para mi generación y las venideras: Descansa en paz querido amigo.

    Al principio de mi artícilo utilizo la palabra asesinato. El uso de dicho concepto no es casual. Flytox tenía ya un visado otorgado para terminar sus estudios en Canadá, lo cual resulta extraño que haya terminado en una patera y que ésta, precisamente, se haya hundido. La pregunta es, ¿Cómo termina dicha patera hundiéndose y más sabiendo que el 90 por ciento de los viajeros son saharauis de los territorios ocupados por Marruecos?

    Una última pregunta que yo misma responderé: ¿les recuerda esto a algo? A mí sí, a la dictadura de Videla en Argentina. Muchos de los carismáticos, valientes y perseverantes revolucionarios que luchaban contra el autoritario régimen, fueron despojados a la mar en vida, desde los aviones militares del gobierno militar de entonces. Ahí lo dejo, a la conciencia humana universal. La comunidad internacional debe dejar de estar ciega, sorda y muda.

    Fuente : El rincón de la mujer saharaui, 26 jun 2019

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, territorios ocupados, Flitox, Said Allili, Marruecos, represión,

  • Según la BBC, Marruecos podría ser el siguiente después de Sudán y Argelia

    ¿Podría Marruecos ver el siguiente levantamiento, después de Sudán y Argelia?

    Una amplia encuesta de la BBC muestra que casi la mitad de los marroquíes piensan en emigrar y quieren un cambio político inmediato. Entonces, ¿podría Marruecos seguir los pasos de Sudán y Argelia y derrocar a su líder ?, pregunta Tom de Castella.

    En un balcón con vistas a los tejados de Casablanca, un hombre saca su cigarrillo y piensa en el sueño que se le había arrebatado. Saleh al-Mansouri tiene solo veinte años, pero sabe lo que es cruzar el mar hacia Europa. Vivió en Alemania durante varios años hasta que su solicitud de asilo fue rechazada y se vio obligado a regresar a Marruecos.

    « La gente va allí por ciertas cosas que no tienen aquí », dice Mansouri. Algunas son económicas: habla de ropa que puedes pagar, un estilo de vida mejor, pero otros son menos tangibles. « Como la libertad », dice, antes de agregar: « Hay muchas cosas … como el respeto.

    « No hay atención aquí en Marruecos para la población. Es la falta de atención lo que hace que la gente migre ».

    Casi la mitad de los marroquíes están pensando en emigrar. La proporción ha aumentado considerablemente después de una década de declive, según indica una encuesta de la BBC News Arabic.

    Mire más a fondo y la encuesta, que cubre Oriente Medio y África del Norte en 2018 y 2019 y fue realizada por la red de investigación Barómetro árabe, plantea una pregunta intrigante: ¿está Marruecos en línea para el descontento de masas?

    Las protestas masivas contra el gobierno en Sudán y Argelia vieron un cambio político repentino en abril en lo que se ha denominado la Primavera Árabe 2.0. Mientras que el derrocamiento de Omar al-Bashir en Sudán y Abdelaziz Bouteflika en Argelia sorprendió a la mayoría de las personas, los indicios ya se veían en la encuesta de la BBC News Arabic.

    Meses antes de que la protesta masiva decapitara a sus gobiernos, los encuestados sudaneses y argelinos respondieron que mostraban que estaban enojados, preocupados y desesperados.

    Tres cuartas partes de los sudaneses dijeron que su país estaba más cerca de la dictadura que de la democracia, la más alta de la región. En Argelia fue del 56%, tercero detrás de Libia.

    Casi dos tercios de los argelinos dijeron que las últimas elecciones del país no fueron libres ni justas, más que todos los otros lugares encuestados. Solo un cuarto de los sudaneses y un tercio de los argelinos creían que la libertad de expresión existía en su país.

    Otro país se destacó en los datos – Marruecos.

    Desesperación y frustración

    La mayoría de los lugares encuestados indican un deseo de reforma gradual. Pero en Marruecos la mitad de los encuestados quería un cambio político inmediato.

    « Hay un verdadero sentimiento de desesperación y frustración entre los jóvenes », dice el periodista y activista opositor Abdellatif Fadouach.

    Alrededor del 45% de la población tiene menos de 24 años y en la mayoría de los problemas, el país está dividido por una división generacional. Aproximadamente el 70% de los adultos menores de 30 años quiere emigrar, en comparación con el 22% de las personas de unos cuarenta años. Mientras que la mitad de los mayores de 60 años tienen una visión positiva del gobierno, la cifra para los de 18 a 29 años es del 18%.

    La primavera árabe dio a los jóvenes expectativas de que la sociedad cambiaría.

    Marruecos es una monarquía y después de que estallaron las protestas en 2011, el rey Mohammed VI anunció un programa de reforma. Se introdujo una nueva constitución que amplía los poderes del parlamento y del primer ministro, pero que deja al rey con amplia autoridad sobre el gobierno. Muchas de las reformas prometidas nunca se implementaron completamente, dice Fadouach.

    Movilizando a las élites políticas

    El patrocinio en el mercado laboral impide una economía de mercado real, dice, y señaló que las oportunidades de trabajo, como la obtención de permisos de taxi o licencias de pesca, son el regalo de los políticos en el poder y el Palacio Real.

    « Incluso un atisbo de esperanza para el mañana, por desgracia, se ve interrumpido y las cosas vuelven a ser como eran », dice. El apetito está ahí para atraer a la élite política, piensa. « En cualquier momento, Marruecos puede ser testigo de lo que sucedió en Argelia y Sudán y antes en Siria o Egipto, Libia o Túnez ».

    Hable con la generación adulta y escuchará un deseo de continuidad.

    Abdallah al-Barnouni es un contable jubilado que vive en Casablanca. No comparte el entusiasmo de la generación más joven por el cambio inmediato: « La generación de hoy, los niños de hoy, tienen prisa. Quieren todo rápidamente: el auto, la casa, el trabajo, quieren alcanzar rápidamente un alto nivel de vida. »

    No hay señales de un levantamiento violento. Al menos no todavía.

    Pero la encuesta indica que los marroquíes estaban muy involucrados en protestas pacíficas, detrás del Yemen y los territorios palestinos, lugares devastados por la guerra o el conflicto. Más de una cuarta parte de los encuestados dijeron que habían participado en una protesta pacífica, en una marcha o en una sentada. A un nivel más amplio, Marruecos es un país y una cultura en constante cambio. El número de marroquíes que se describen a sí mismos como no religiosos se ha cuadruplicado desde 2013, la tasa más rápida en la región.

    Las protestas contra la corrupción y el desempleo sacudieron al norte de Marruecos en 2016 y 2017 como parte de un movimiento conocido como Hirak Rif. Miles tomaron las calles y cientos fueron detenidos. Hubo más protestas en abril de este año cuando un tribunal confirmó las penas de cárcel de 20 años otorgadas a los líderes del movimiento.

    La BBC contactó al gobierno marroquí para comentar sobre los resultados de la encuesta, pero no recibió respuesta alguna.

    En Sudán y Argelia, el descontento popular comenzó en regiones empobrecidas antes de extenderse a la capital. ¿Podría eso volver a pasar?

    « Es muy difícil de predecir », dice Abderrahim Smougueni, periodista de TelQuel Arabi, una revista semanal marroquí. Algunos de los mismos ingredientes existen en Marruecos. « Hay descontento popular y frustración con el gobierno y el primer ministro ». La gente esperaba que el gobierno combatiera la corrupción, dice. En su lugar, imponen impuestos a las clases medias, alienando a un segmento clave de la población.

    Sin embargo hay diferencias cruciales. Sudán y Argelia no son monarquías.

    Ejército leal

    En Marruecos, sin embargo, la opinión general fue que el rey estaba por encima de la política y actuó como un freno a la protesta masiva. La pregunta es si esa situación sigue en pie. « Piense lo que piense el pueblo del gobierno, tiene confianza en el rey », dice Smougueni. Otros dicen que es menos claro. « Antes de [la primavera árabe] había un consenso en torno a la monarquía », dice Fadouach. « Pero hoy esta creencia en la monarquía podría no persistir ».

    Una vez que quedó claro el alcance de las protestas contra el Sr. Bashir, el poderoso ejército de Sudán eliminó al presidente en un golpe de estado y comenzó una violenta represión contra los manifestantes. Pero en Marruecos el ejército parece leal al rey.

    Para Smougueni, esto no es todavía un movimiento de masas, sino más bien una serie de protestas técnicas y huelgas sobre reformas en sectores específicos de la economía, como la salud y la educación.

    Y, sin embargo, una región que durante años parecía impermeable al cambio ahora se define por la inestabilidad. Desde que comenzó la primavera árabe en diciembre de 2010, al menos media docena de países han visto caer a su presidente o estallar la guerra. En otras palabras, la protesta popular puede extenderse como un incendio en el mundo árabe. Y no hay garantías de que termine bien.

    Bandera roja

    Marruecos aún no ha definido su momento de primavera árabe: el movimiento de protesta del 20 de febrero de 2011 no dio lugar a un cambio fundamental. El rey todavía está tirando de las cuerdas y la reforma política ha sido limitada.

    Michael Robbins, de Barómetro Arabe, es cauteloso con la idea de que la monarquía sea derrocada. Pero la situación impone una bandera roja para el gobierno de Marruecos, dice. « Los marroquíes, especialmente la generación más joven, tienen más probabilidades de querer una reforma rápida que los ciudadanos en otros países. También parecen estar más cerca de tener una chispa para encenderlos ».

    Si no está al borde, Marruecos está en una encrucijada. Mucho ahora depende de lo que la mayoría juvenil pide a su rey y su impopular gobierno.

    Fuente: BBC, 27 jun 2019

    Tags : Marruecos, Primavera Arabe, Argelia, Sudán, Libia, represión,

  • La Clooney Foundation for Justice denuncia la celebración del juicio de Nazha El Khalidi sin observadores internacionales

    El juicio se ha desarrollado sin observadores internacionales después de que Marruecos expulsara a los abogados españoles, Miguel Ángel Jeréz, Inés Miranda y José María Costa

    La periodista saharaui del portal electrónico ‘Equipe Media’, Nazha El Khalidi, acusada de incumplir los requisitos necesarios para ejercer la profesión, ha sido juzgado por un tribunal marroquí el 24 de junio. La informadora, que se enfrenta a una pena de dos años de cárcel y una multa de 120 dirhams a 5000 dirhams por un delito de “usurpación de la profesión” por no tener un título oficial, declaró sentirse víctima de una “venganza” por su actividad en un medio “fiable e independiente”.

    El juicio se ha desarrollado sin observadores internacionales después de que Marruecos expulsara a los abogados españoles, Miguel Ángel Jeréz, Inés Miranda y José María Costa, que volaron desde Gran Canaria a El Aaiún, y a quienes no se permitió bajar del avión, pese a contar con la acreditación otorgada por la Abogacía Española. Asimismo, las autoridades marroquíes expulsaron a dos observadores del Colegio de la Abogacía de Estados Unidos (ABA, American Bar Association).

    A finales del mes de mayo, otros cinco abogados y abogadas españoles, que contaban con la correspondiente acreditación otorgada por el Consejo General de la Abogacía Española para dar apoyo a las misiones de observación judicial internacional, fueron expulsados del Sáhara Occidental cuando también pretendían personarse como observadores en el juicio contra esta periodista. Este grupo de letrados defensores de Derechos Humanos manifestó la opacidad de Marruecos en su actuación en el Sáhara Occidental cuando fueron recibidos por Victoria Ortega, presidenta del Consejo General de la Abogacía.

    Apoyo internacional

    La Clooney Foundation for Justice ha manifestado su profundo malestar ante la decisión adoptada por las autoridades marroquíes negando la entrada de los observadores internacionales del programa “TrialWatch” al Sahara Occidental. Desde esta Fundación han señalado que “el derecho a una audiencia pública es un derecho humano establecido en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y una parte integral del derecho a un juicio justo”. Por ese motivo, solicitan a las autoridades marroquíes que permitan el acceso a sus observadores en juicios y procedimientos futuros celebrados en el Sáhara Occidental.

    Fuente : Abogacía Española, 27 jun 2019

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, Frente Polisario, Nazha El Khalidi, periodismo, represión, territorios ocupados,