Étiquette : represión

  • Nazha El Khalidi: “No van a frenar mi trabajo de periodista”

    La periodista saharaui será juzgada el 20 de mayo por informar sin tener título oficial sobre una manifestación en El Aaiún

    Nazha pertenece a un grupo de periodistas que luchan contra el bloqueo informativo impuesto por Marruecos en el Sáhara Occidental, donde no se permite la entrada de la prensa internacional.

    “Estamos bajo una ocupación y tenemos que informar, no hay alternativa”

    Alfonso Lafarga.-

    “No van a frenar mi trabajo como periodista”. Son las palabras de la saharaui Nazha El Khalidi ante la posibilidad de ser condenada por el tribunal marroquí que la juzgará el próximo 20 de mayo por informar de lo que ocurre en el Sáhara Occidental ocupado, bajo la acusación de usurpar un titulo al no tener acreditación oficial.

    Ejercer como periodista sin título oficial puede suponer, según el Código Penal marroquí, una pena que va de tres meses a dos años de cárcel y una multa de 120 dírham (12 €) a 5.000 (500€).

    El “delito” de Nazha fue transmitir una manifestación saharaui, el 4 de diciembre de 2018 en El Aaiún, con motivo de las negociaciones en Ginebra entre el Frente Polisario y Marruecos. Fue detenida, golpeada y confiscado su móvil y en la comisaría sufrió un interrogatorio de cuatro horas. En otra ocasión, el 21 de agosto de 2016, también fue detenida mientras cubría una manifestación de mujeres,

    Nazha El Khalidi nunca pensó que sería periodista, pero todo cambió cuando fue contactada en 2010 por la RASDTV. “Estaba estudiando y era militante, como todos; hacia trabajos clandestinos, pintadas, grafitis, levantaba banderas saharauis e iba a manifestaciones”, cuenta a Contramutis, y añade: “Yo no tenía conocimientos periodísticos y empecé haciendo fotos, estuve en contacto con el director de la televisión saharaui y fui aprendiendo”.

    Mostrar una realidad tapada

    Y aunque no tiene un título oficial, Nazha se considera periodista. “Estamos bajo la ocupación y tenemos que informar, no hay alternativa”, dice tajante, y agrega: “La prensa debe mostrar la verdad, una realidad que está tapada y que la propaganda manipula. En el Sáhara Occidental no hay prensa internacional y el mundo debe reconocernos como periodistas”.

    Nazha pertenece al grupo de comunicación saharaui Equipe Media, que trabaja en la clandestinidad para romper el bloqueo informativo impuesto por Marruecos en el territorio que España abandonó hace mas de 43 años: “Informamos sobre la represión policial, hacemos entrevistas y programas sobre víctimas, desapariciones forzosas, presos políticos, fenómenos sociales, la educación, la sanidad y, también, sobre la resistencia de las mujeres en las zonas ocupadas”.

    Dice que es “una labor muy complicada, en circunstancias difíciles, sin un espacio de trabajo y siempre bajo la amenaza de sufrir detenciones y tortura y que el material sea confiscado; trabajamos con la permanente sensación de que nos persiguen”.

    Equipe Media, un grupo de jóvenes periodistas que recibió en marzo el XII Premio Internacional de Periodismo Julio Anguita Parrado, es una fuente de información para muchos medios de comunicación y organizaciones internacionales, “y eso es una prueba de que soy periodista, aunque no lo reconozca Marruecos”, afirma Nazha, que ha participado en eventos y conferencias internacionales. Asegura que “hacer periodismo no significa que tenga que tener carné del Instituto de Prensa marroquí”.

    Periodistas activistas

    A la acusación de trabajar sin título, responde: “no lo niego, lo he dicho en los interrogatorios, que soy periodista saharaui, que hago un trabajo, que he grabado un vídeo de una manifestación con mi móvil y lo he comunicado por facebook explicando lo que pasa”.

    Nazha insiste en que los informadores y las informadoras saharauis luchan por una causa justa, son “activistas que dedican la vida a la liberación de su pueblo a pesar de los peligros que corren, de la represión y de la propaganda que ejercen contra ellos”.

    “Queremos romper el bloqueo informativo y obligar a Marruecos a abrir las zonas ocupadas a la prensa internacional, que vengan al Sáhara Occidental; esto motiva a las masas saharauis a hacer muchas manifestaciones”.

    La periodista saharaui compara la situación del Sáhara Occidental, donde no hay prensa, con la de Palestina, de la que se habla en todas partes: “Nuestra imagen no llega más allá, mientras que la de Palestina es conocida en todo el mundo, allí van periodistas internacionales para contar lo que ocurre”.

    El juicio del día 20 será el primero contra alguien de la prensa saharaui bajo la acusación de ejercer sin título oficial y aunque en esta ocasión se trata de una mujer, la violación de los Derechos Humanos no distingue entre hombres y mujeres.

    No obstante, Nazha afirma que “en el caso de las mujeres, que son mayoría en las manifestaciones, el régimen marroquí, que es un patriarcado, ejerce la represión para frustrarlas y que desistan de su militancia: la policía las golpea por todas partes, hay mujeres que han estado muchos años en cárceles secretas y otras que murieron en prisión”.

    Nazha El Khalidi reflexiona sobre las posibles consecuencias del juicio: “Pueden meterme en la cárcel, pueden meter a otro y después a otro, pero no somos dos o tres activistas periodistas, hay muchos más que luchan contra esta estrategia marroquí. Yo puedo pagar el impuesto de entrar en la cárcel por mi trabajo, pero otros lo van a seguir haciendo para mostrar al mundo lo que está pasando”.

    Fuente : Contramutis, 14/05/2019

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, territorios ocupados, Nazha El Khalidi, periodismo, represión, activismo,

  • Extraditado por España, torturado por Marruecos

    « Ali me explicó que le colgaron durante horas por las muñecas. Ya de por sí era doloroso, pero además le golpeaban. También tiraban de sus brazos y de sus piernas como si quisieran desmembrarle. Simulaban ahogarle reiteradamente y cada vez que perdía el conocimiento le reanimaban. Le inyectaban productos que le daban la sensación de enloquecer. Le violaron con botellas. Le colocaron pinzas de metal en sus partes más íntimas para propiciarle descargas eléctricas ».

    Farida Aarras, nacida en Melilla pero con nacionalidad belga, hizo el mes pasado al mensual Le Courrier du Maghreb et de l’Orient esta descripción de las torturas que, según ella, sufrió su hermano Ali, de 52 años, en Temara, la sede de la policía antiterrorista marroquí. Las padeció justo después de ser extraditado a Marruecos en marzo de 2010. El Gobierno español le entregó a las autoridades de Rabat que lo reclamaban.

    Aministía Internacional, el Gobierno local y las fuerzas vivas de Melilla lo advirtieron una y otra vez antes de que fuese extraditado: Ali Aarras puede no tener un juicio justo en Marruecos y corre el riesgo de ser torturado. El Consejo de Ministros español, presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, hizo oídos sordos y Bélgica, el país cuya nacionalidad ostenta Ali Aarras, tampoco movió un dedo. Fue necesaria una sentencia judicial para que le brindase protección consular. La prioridad era la lucha antiterrorista.

    Tres años después de que España tomase esa decisión se han levantado tantas voces en apoyo de Aarras, incluida la de la ONU, que el Ministerio de Justicia marroquí anunció el 21 de mayo una iniciativa nada frecuente: la apertura de una investigación sobre las denuncias que formula el reo melillense.

    Educado por las monjas en Melilla, Aarras tenía 15 años cuando emigró a Bruselas. Desde pequeño era residente legal en Melilla, pero solo ostentaba la nacionalidad marroquí hasta que en 1989 adquirió la belga e hizo allí la ‘mili’. En Bélgica hizo otras muchas cosas, desde trabajar en la construcción hasta abrir una papelería, además de casarse con la marroquí Houria. Poco antes de regresar a Melilla, en 2005, se convirtió también en un musulmán piadoso. En su ciudad abrió primero una bocatería, pero como el negocio no iba bien acabó conduciendo camiones.

    Investigado en 2006 por sus supuestas vinculaciones terroristas por el entonces juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, Aarras no llegó a ser juzgado porque el magistrado archivó el asunto. Fue de nuevo detenido en 2008, a instancias de la Justicia marroquí, y extraditado dos años más tarde. En octubre de 2011 fue condenado a 12 años por pertenencia a banda terrorista y tráficos de armas. La única ‘prueba’ que avala esa sentencia es, según su abogado melillense Nayim Mohamed, la confesión del preso obtenida bajo la tortura. Los letrados han recurrido la sentencia.

    Ya en diciembre de 2012 el relator de la ONU para la tortura, Juan Méndez, daba crédito, en una carta que remitió a las autoridades de Marruecos, a las denuncias de Aarras sobre las torturas padecidas. Hace cuatro meses el grupo de trabajo sobre detenciones arbitrarias del Comité de Derechos Humanos de la ONU hizo otro tanto. Amnistía Internacional convirtió a Aarras en un símbolo el pasado 26 de junio, día internacional contra la tortura. Organizó pequeñas concentraciones ante el Parlamento marroquí y las embajadas de Marruecos en Bruselas y Madrid. En esta última entregó 40.000 firmas pidiendo que se investigue a fondo lo sucedido.

    Ali Aarras no es el primer caso -fue precedido por el sirio Basel Ghalyoun, el checheno Murat Gasayev, etcétera-, ni probablemente el último, de personas extraditadas por España y presuntamente torturadas en el país al que se les envía. Es, sin embargo, el único en el que ha intervenido la ONU. Ningún responsable de aquel Gobierno de Zapatero que le entregó a Marruecos se ha preguntado si no se incumplieron entonces las obligaciones internacionales de España.

    El Reino Unido ha intentado negociar memorándums de entendimiento con una decena de países no europeos a los que suele extraditar reos para que sus gobiernos se comprometan, además de no condenarles a muerte, a no torturarles. En otros lugares de Europa se estudia que los cónsules del país que extradita puedan hacer un seguimiento de la suerte que corre el reo una vez trasladado al país que solicitó su extradición. España fue pionera a la hora de introducir en 2009 la justicia universal, pero en este otro apartado va con mucho retraso.

    Y, sin embargo, como escribía en un editorial, en vísperas de la extradición del reo belga, un diario tan prudente y conservador como El Faro de Melilla: « La defensa de Ali Aarras alcanza y afecta a todos los demócratas que creen en un Estado de Derecho con garantías judiciales que, hoy por hoy, no se dan en Marruecos ».

    Fuente : Orilla Sur, 01/07/2014

    Tags : Marruecos, España, represión, terrorismo, amenaza terrorista, instrumentalisación de la amenaza terrorista, Ali Aarrass, Bélgica, tortura,

  • Tribunal marroquí condena a activista saharaui “Ali Salem Buyemaa Saadouni” a siete meses de cárcel

    Fuente : Poemario pour un Sahara Libre, 30/04/2019

    Rabat, 30 abr (EFE).- Un tribunal marroquí en El Aaiún (capital del Sáhara Occidental) condenó anoche al activista saharaui Ali Saadouni a siete meses de cárcel y a una multa de 5.000 dirhams (unos 500 euros), según dijeron a Efe fuentes de su defensa.

    Saadouni ha sido acusado de « posesión de droga para su consumo personal » y « agresión a un funcionario (un policía) en el ejercicio de su labor », aunque las fuentes pusieron en duda la veracidad de los cargos y declararon que el policía indicado ni siquiera testificó ante el tribunal.

    Las fuentes sostuvieron que el delito por el que en realidad fue condenado es por su participación en una campaña para sembrar El Aaiún de símbolos independentistas, pues Saadouni forma parte de un grupo autodenominado « saharauis que rechazan la nacionalidad marroquí ».

    De hecho, Saadouni fue arrestado a mediados de abril al día siguiente por colocar durante la noche en una avenida de El Aaiún una bandera de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), una acción que fue filmada y posteada en las redes sociales por sus compañeros.

    El independentismo saharaui suele activar sus campañas de protesta cuando se acerca la renovación del mandato de la Misión de la ONU en el Sáhara: precisamente ayer debía votarse esta renovación pero la votación fue pospuesta a última hora a la jornada de hoy. EFE

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, Ali Saadouni, Ali Salem Buyema, derechos humanos, represión,

  • Autoridades marroquíes atacan a activistas del Sahara Occidental antes del voto de la ONU

    Fuente : Democracy Now, 30/04/2019

    En el Sahara Occidental, las autoridades marroquíes asolaron la ciudad de El Aaiún en un intento por aplastar las protestas, mientras los activistas exigen la liberación de los presos políticos y reclaman en favor de la realización de un referéndum para resolver la situación del territorio.

    Un video grabado clandestinamente y difundido en redes sociales muestra a las activistas Mina Bali y Aziza Biza siendo golpeadas por agentes de seguridad vestidos de civil, mientras protestan de forma pacífica en las calles de la capital territorial del Sahara Occidental. Bali sufrió fracturas en huesos de la mano y requerirá cirugía.

    Mientras tanto, Sultana Khaya, una famosa activista saharaui a quien un policía de Marruecos le sacó un ojo en 2007 durante una protesta pacífica, fue detenida por las autoridades mientras intentaba entrar en El Aaiún, y se le prohibió la entrada a la capital.

    La represión más reciente contra la disidencia por parte de Marruecos ocurre al tiempo que el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas vota hoy sobre una extensión del mandato de la organización en el Sahara Occidental; Marruecos intenta evitar que las fuerzas de paz de las Naciones Unidas agreguen el monitoreo de los derechos humanos a su mandato sobre la región. El Sahara Occidental ha sido ocupado por Marruecos desde 1975, y ningún país reconoce su soberanía sobre ese territorio.

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, ONU, MINURSO, represión, derechos humanos,

  • Marruecos : Nace el Congreso de Republicanos Rifeños

    El régimen de Mohamed VI acaba de perder una histórica ocasión para reconciliarse con la región del Rif. Bastaba con acceder, aunque sea parcialmente, a algunas de sus reivindicaciones sociales. Procediendo de la manera contraria, los dirigentes marroquíes no hacen más que exacerbar los sentimientos de frustración del pueblo rifeño y amplificar la estrecha que les separa de la región que ocupa mediante el fuego de las armas.

    Los rifeños no sólo han visto alejarse su sueño de tener su propia universidad y centro oncológico. También vieron cómo sus hijos languidecen en la prisión en condiciones infrahumanas con sus respectivas dósis de tortura física y psicológica.

    El resultado de todo ello para el pueblo rifeño es una combinación de sentimientos de indignación y humillación con la reafirmación en la creencia de la imposibilidad de entendimiento con un Estado visto como agresor e incapaz de entender las necesidades de una región marginada desde hace décadas.

    Los rifeños no olvidarán el 2019, el año del injusto juicio contra los activistas rifeños y el año en que la población del Rif vió sus sueños evaporarse por los aires. El año en que se convencieron de que no hay nada que hacer con el Majzén. El año en que el independentismo pasa a ser la única opción para mejorar el día a día de los rifeños.

    La indignación, orgullo herido, agravio, rabia y perplejidad son sentimientos que ahora coexisten tanto con el convencimiento de que “no hay nada que hacer con el Estado español” como con la determinación de seguir luchando pero por otros métodos : reivindicando la independencia.

    Por ello, un grupo de militantes rifeños decidió mover ficha. Procedió la semana pasada a la creación del Congreso de Republicanos Rifeños.

    Tags : Marruecos, Rif, Hirak, represión, ocupación,

  • España: ignominiosa deuda con el Sahara

    Votoenblanco, 7/11/2005

    Hace 30 años España cerró una de las páginas más ignominiosas de su historia al acobardarse ante la Marcha Verde marroquí y entregar el Sahara a Marruecos, traicionando a los saharauis. Aquella cobarde entrega a Marruecos de lo que se consideraba entonces como « un trozo de España » y la consiguiente traición a un pueblo, el saharaui, que estaba bajo nuestra protección, no sólo constituyó una insoportable vergüenza, sino que, además, hizo que Marruecos nos perdiera el respeto para siempre.

    Desde entonces, España, además de vivir en la ignominia, tiene con los saharauis una de esas deudas que, cuando no se pagan, los países que la contrajeron no pueden escapar del envilecimiento histórico, ni sus instituciones pueden acumular la dignidad necesaria, ni sus ciudadanos pueden respetarse a sí mismos.

    La deuda de España con los saharauis debe saldarse porque España fue cobarde e injusta al dejarlos sólos en manos de Marruecos, un pais que iba a sojuzgarlos, como ha quedado demostrado 30 años después, cuando la policía de Mohamed VI todavía los persigue, tortura y encarcela.

    El saharaui era un pueblo que aprendía a hablar español y que, inocentemente, se sentía protegido por un país europeo, España, que, ante el embate marroquí, escapó cobardemente, con el rabo entre las piernas.

    Aquella huída española del Sahara no sólo tuvo como consecuencia nuestra indignidad como nación en el plano internacional y en nuestra propia consideración de ciudadanos, sino que, además, hizo que Marruecos, a partir de entonces, nos perdiera el respeto y se convirtiera en la mayor « pesadilla » de la política exterior española.

    Cualquier estudioso o historiador sabe que un bereber (y Marruecos es un país bereber) sólo respeta la fuerza de su adversario y desprecia a los débiles, a los que ni siquiera considera dignos de vivir.

    El pueblo saharaui, que tenía en España a su principal valedor, está ahora iniciando un nuevo movimiento de resistencia frente a Marruecos y está siendo reprimido sin piedad. Sus representantes piden protección a España, pero sólo escuchan el eco de sus voces ante una España que sigue apostando por la cobardía.

    Los saharauis se están quedando sólos ante la actual política exterior española, débil y entreguista frente a sultán marroquí, dispuesto a coservar el Sahara bajo dominio marroquí aunque para ello tenga que exterminar a la resistencia de ese pequeño pueblo del desierto que, a pesar de todo, se empeña en seguir soñando en español.

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, represión, España,

  • Por el amor de un militante del Grupo de Gdeim Izik

    Para los habitantes del Sáhara Occidental, Claude Mangin se ha convertido en una heroína. Durante diez años, luchó por los derechos de su esposo, Naâma Asfari, condenado a treinta años de prisión en Marruecos. Su determinación le valió el reconocimiento de un pueblo que ha estado luchando durante décadas por su independencia.

    En Marruecos, Claude ya está acostumbrada a un ritual bien automatizado para poder a su marido. Al amanecer, Claude Mangin, de 56 años, siempre repite los mismos gestos. Elige concienzudamente el par de pendientes que irán con su atuendo. Luego, camina hacia las grandes paredes grises, en el corazón de Salé, cerca de Rabat, la capital administrativa de Marruecos. Y se coloca en la cola de mujeres que esperan frente a la puerta de la prisión. Esta es su enésima visita a Marruecos desde el arresto en 2010 de su esposo. « ¡Hago turismo de prisión!, dice ella con una ligera sonrisa en los labios.

    Esposa de un prisionero político, esta dama francesa está en el corazón de una de las últimas guerras de descolonización que lleva desde 1975. Antigua colonia española, el Sahara Occidental fue escenario de una guerra entre Marruecos y el Frente Polisario, que terminó con un alto el fuego en 1991 y la promesa de un referéndum sobre la autodeterminación del pueblo saharaui, que aún no ha tenido lugar. Pero el reino alauita sigue obsesionado por apoderarse de este territorio y sus numerosas riquezas naturales, a lo cual los habitantes autóctonos se oponen mediante la resistencia pacífica.

    El 10 de octubre de 2010, 20.000 saharauis se reunieron en Gdeim Izik, a 16 km de El-Aaiún, la capital del Sahara Occidental, en un campamento de « khaïmas », tiendas tradicionales que los saharauis montan cuando van de vacaciones al desierto. Protestan contra la discriminación que sufren y reafirman el derecho de los saharauis a la autodeterminación. El esposo de Claude Mangin, Naama Asfari fue uno de los líderes que organizaron esta concentración. Pero el 8 de noviembre de 2010, el ejército y la policía marroquíes desmantelaron violentamente el campamento. Aunque fue arrestado un día antes, Naama Asfari fue condenado junto con otros 22 acusados.

    En Marruecos hay tres tabúes que el régime llama « líneas rojas » : El rey, el islam y la denominada integridad territorial que implica la anexión ilegal del Sáhara.

    En 1975, Hasan II se vio debilitado por tres golpes sucesivos dirigidos por generales de su ejército. Se vió en la necesidad de desviar la atención del ejército, consolidar el régimen reuniendo a los partidos políticos federándolos alrededor del tema del Sahara Occidental bautizado de «causa sagrada ». Su destino incombe únicamente al palacio real y nadie tiene derecho a aventurarse en ese terreno.
    A pesar de las apariencias de democratización del régimen, Mohamed VI no moderó su postura sobre la cuestión. Al contrario, hizo que la represión aumente alentado por el apoyo de Francia en el Consejo de Seguridad. La policía marroquí controla todos los movimientos de Claude Mangin y es víctime de constantes actos de intimidación. es seguido constantemente por policías que a veces son intimidantes.

    Su historia de amor es « un accidente de trayecto », como ella la califica sonríendo. Un recital digno de las épopeyas románticas que esta gran lectora le gusta devorar. Durante su estancia en Tindouf, alquiló su apartamento en Ivry-sur-Seine, en la región de París, a un Sahraoui que estaba haciendo magistrado en relaciones internacionales en París. Y, durante un rápido paso en Francia, sucumbió al hechizo de su inquilino. Se casaron en Agadir en 2003. Tiene 15 años menos que ella, pero tienen en común el sabor de la lucha y el rechazo a los compromisos. De esta manera, al policía marroquí que detiene el automóvil en un control de ruta al otro lado de la frontera con el Sáhara y pregunta por lo que les lleva a « Marruecos », Claude Mangin responde sin parpadear: « No, señor, aquí, estamos en el Sahara Occidental! « 

    Durante estos años, Claude Mangin ha estado en todos los frentes. Lucha por mejorar las condiciones de detención con las familias de los otros presos saharauis que alquilaron un apartamento en Rabat para estar cerca de sus familiares y cuidarlos. En abril del 2011, los 23 obtuvieron permiso para tener libros, después de una huelga de hambre de 25 días. Ante todo, Claude aporta su testimonio en Francia por los abusos infligidos por los marroquíes. Naama pasó 24 meses en la prisión « Salé 2 » cerca de Rabat, reservada para terroristas, donde fueron encerrados los autores de los atentados de Madrid en 2004. Una especie de « Guantánamo » marroquí donde la tortura es una práctica corriente. A claude le repugna a evocar las torturas que los presos sufren a causa de su horror.

    A Claude también le impulsada una fe inquebrantable. « Mi fe en Jesucristo está en el corazón de mis compromisos », dice. Cree en la « comunión de los santos », convencida de que « todo esfuerzo por hacer el bien acaba teniendo un resultado positivo ». Y para la justicia inmanente: « Un día, tarde o temprano, se hará justicia, no siempre podemos estar en el campo de los perdedores … ». Elle nutre una especial admiración por Madeleine Delbrêl, la mística cercana a la clase obrera. De la trabajadora social al servicio de los más pobres, tiene una sólida determinación. Los periodistas franceses conocen bien su tenacidad. A menudo satura su teléfono, llamando incansablemente para informarles de la causa. En Rabat, Claude Mangin acude a las embajadas en cada visita para obtener la liberación de su esposo. Cuenta a un consejero político de la Embajada de Estados Unidos recién llegado, los diversos arrestos de su esposo y las torturas sufridas. Mientras notaba nota dijo en medio de un suspiro : « Solo los franceses todavía piensan que Marruecos sólo es un país turístico … ».

    Tags : Sahara Occidental, Claude Mangin, Naama Asfari, Marruecos, represión, Gdeim Izik,

  • La represión (silenciada) en el Sahara occidental

    Equipe Media y la Plataforma Valenciana de Solidaridad con el Sahara denuncian el ataque a periodistas por parte de Marruecos

    “Golpéale”, ordena un miembro del ejército marroquí durante una protesta en el Sahara Occidental ocupado. “Hacen todo lo posible para que la situación no se difunda, la policía de Marruecos robó la primera cámara en 2009”, cuenta el activista de Equipe Media que graba la manifestación, escondido en una azotea; es descubierto por las fuerzas de seguridad, que le empujan por el borde. La secuencia aparece en el cortometraje de 17 minutos “Tres cámaras robadas”, producido en 2017 por los periodistas de Equipe Media y el colectivo de cineastas y activistas suecos RaFILM. La película tiene como referente un documental sobre la resistencia del pueblo palestino -“Cinco cámaras rotas”-, de los realizadores Edmat Burnat y Guy Davidi. Los productores de “Tres cámaras robadas” han denunciado las presiones del Reino de Marruecos para que la película no se proyecte; de hecho, fue censurada en Líbano, en octubre de 2017, aunque después se haya seleccionado y premiado en festivales como el de Cine y Derechos Humanos de Barcelona o el de Slemani, en el Kurdistán iraquí.

    El presidente y cofundador de Equipe Media, Ettanji Ahmed, presentó el audiovisual el 4 de enero en el Casal Obrer i Popular de Valencia, en un acto organizado por la Plataforma Valenciana de Solidaridad con el Pueblo Saharaui (PVSPS). El grupo de activistas surgió en 2009 para romper el bloqueo informativo que impone Marruecos. “Filmamos manifestaciones y difundimos información en árabe, inglés, francés y castellano para que el mundo sepa qué está ocurriendo; hemos ido aprendiendo sobre el terreno, por necesidad”, explica el redactor y fotógrafo.

    Los comunicadores denuncian que han sido objeto de detenciones, encarcelamientos y torturas por parte de la ocupación marroquí. Ettanji Ahmed realiza tareas de sensibilización y difusión en el exterior; informa que el 28 de enero las fuerzas militares expulsaron a tres activistas de Pamplona, miembros de la Asociación Navarra de Amigos del Sáhara, que se hallaban en los territorios ocupados; y añade que la policía marroquí impidió el pasado 15 de enero al abogado Luis Mangrané –miembro del Observatorio Aragonés para el Sáhara Occidental- entrar en El Aaiún (en 2015 Mangrané ya fue expulsado cuando se dirigía al Sahara Occidental junto al fotógrafo Gervasio Sánchez).

    En la lista de saharauis perseguidos figura Mohamed Barkan, periodista detenido e interrogado por la policía marroquí a finales de enero; a este miembro de Equipe Media se le acusa de participar en una manifestación no autorizada en mayo de 2013. En la nómina de informadores represaliados está Mohamed Bambary, para quien el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de Naciones Unidas ha pedido la puesta en libertad; un tribunal de El Aaiún condenó al periodista a 12 años de prisión en 2015, pena reducida a seis en apelación. Al-Bambary fue detenido ese año en la comisaría de Dajla, donde se dirigió para renovar la cédula de identidad. Tras la celebración del juicio, en el que se denunciaron numerosas irregularidades, el activista inició una huelga de hambre.

    El pasado 30 de octubre otro periodista de Equipe Media, El Bachir Kadda, decidió suspender una huelga de hambre que ya duraba 43 días; condenado a 20 años por participar en la resistencia de Gdeim Izik (2010), sus familiares afirmaron que estaba sufriendo humillaciones y malos tratos en la prisión marroquí de Tiflet-2. Del colectivo Equipe Media forma parte asimismo Lekhfaouni Abdaiahi, otro de los 23 saharauis condenados -en julio de 2017- en el juicio por las movilizaciones en los campamentos de Gdeim Izik, al este de El Aaiún, reprimidas por la policía y el ejército de Marruecos con balas y gases lacrimógenos.

    En septiembre de 2018 la represión en los tribunales marroquís tuvo como víctimas a un periodista -Mohamed Salem Mayara- y un fotógrafo -Mohamed Aljomayaai-, los dos del Smara News; unos meses antes de la condena fueron encerrados en la llamada “prisión negra” de El Aaiún, por una supuesta participación en altercados; pero Equipe Media recogió, citando al activista Salek Batal, otra explicación: “Es una represalia contra el Smara News, ya que este medio ha podido –a pesar del cerco policial y militar- mostrar al mundo la realidad de la ciudad ocupada”.

    “Nos siguen, nos espían, nos amenazan y acosan a nuestras familias, nos roban nuestros equipos y nos agreden”, resumió el periodista saharaui Bachar Hamadi el tres de mayo, fecha en que la UNESCO celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Un día antes de la conmemoración, la policía de Marruecos detuvo a Laroussi Ndour, editor y fotógrafo de Bentili, uno de los medios que trabaja en el Sáhara Occidental además de Equipe Media, Smara News, Red de Activistas, Saharawi Center for Media (SCMC), Red Maizirat, Salwan Media o los corresponsales de la radio y la televisión nacionales.

    Sobre la represión y las persecuciones se impone la espiral del silencio. El informe de Equipe Media “Bocas y manos atadas en el Sahara” constata, entre las numerosas detenciones, la de cuatro periodistas de este medio independiente y la del fotógrafo catalán, Bernat Millet, el 9 de febrero de 2017; tras practicar las cinco capturas en El Aaiún, las autoridades marroquíes expulsaron al fotoperiodista de los territorios ocupados. Así, tal vez las circunstancias cambien según el caso, pero no el trasfondo del conflicto. A finales de diciembre la agencia oficial Sahara Press Service (SPS) dio cuenta del traslado del periodista y activista saharaui, Salah Eddine Lebsir, a la prisión marroquí de Bouzakarn. Su detención se produjo en 2015, por participar en manifestaciones pacíficas en la ciudad de Smara, y fue condenado a cuatro años de prisión, informa el comunicado. Durante los años de encarcelamiento, ha protagonizado varias huelgas de hambre.

    Pero no sólo se trata de la persecución de comunicadores. La Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sahara (CEAS), que reúne a más de 200 organizaciones del estado español, contabiliza y hace un seguimiento de los presos (políticos) saharauis: 51 reclusos repartidos en 11 cárceles de Marruecos en septiembre de 2018; en octubre el Colectivo de Defensores Saharauis de Derechos Humanos (CODESA) informó de la huelga de hambre iniciada por un grupo de presos “para protestar por la terrible y miserable situación en que se hallan, y a la que se suman los continuos malos tratos por parte de las autoridades de las prisiones”.

    En el acto organizado por la plataforma valenciana, Ettanji Ahmed informó de la muerte el 6 de febrero de un joven saharaui, Ahmed Salem Lamghaimad, tras prenderse fuego con gasolina en la zona de Guerguerat; en este paso fronterizo -entre el Sahara ocupado por Marruecos y Mauritania- prolifera el pequeño comercio, “del que son discriminados los comerciantes saharauis; de hecho, un oficial de aduanas marroquí le confiscó a Ahmed Salem las mercancías”, explica. Una semana antes, el joven comerciante “había organizado una ‘sentada’ para protestar por los maltratos policiales a los que fue sometido”, según informó la agencia SPS.

    La discriminación y los ataques se perpetran de diferentes modos. Ettanji Ahmed apunta que un colono marroquí mató a puñaladas –este mes de febrero- a un ciudadano saharaui en Dajla (cerca de esta ciudad ocupada, unos 50 ciudadanos saharauis han iniciado una protesta, acampados en jaimas, contra el “empobrecimiento” y la “marginación” al que les somete, según denuncian, las autoridades de Marruecos). “Continúa la represión de manifestantes saharauis en las zonas ocupadas”, tituló SPS una información del 5 de febrero sobre la “intervención brutal” de la policía marroquí frente quienes reivindicaban el “cese al bloqueo” de El Aaiún; la agencia añade que al activista Hammoud al-Laili, corresponsal de la televisión nacional saharaui, le fueron requisadas dos cámaras con las que pretendía grabar la movilización; fue detenido y “sometido a interrogatorio y hostigamientos” durante más de cuatro horas, remata la nota informativa.

    Resumen Latinoamericano

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  • “Los rifeños sólo somos números para la Unión Europea y Marruecos”

    “En cualquier ciudad de Marruecos se puede protestar pero si sales a hacerlo en Alhucemas, en el Rif, está prohibido y te van a llevar directamente a la cárcel. Ahora mismo hay gente que está en la cárcel condenada a dos años por un retuit o por darle un me gusta a un comentario”, denuncia Nuoreddini Ofaker (Alhucemas, 1983), integrante de Azraf, la asociación Rif Euskadi de desarrollo y cultura. “Por eso ahora mismo no hay grandes manifestaciones en el Rif. La gente se manifiesta de noche, en pequeños grupos, pero antes de llegar la policía desaparecen porque saben que si les cogen irán a la cárcel”, añade Ofaker, que vive en Bilbao desde el año 2007.

    “Para la Unión Europea y Marruecos los rifeños sólo somos números. El gobierno español está hablando de Venezuela, de que allí no hay democracia, pero se olvida de que tiene a Marruecos al lado, con 600 presos condenados por protestar y que sufren torturas y violaciones. En Marruecos no hay derechos humanos y nadie se pregunta que pasa aquí porque la Unión Europea tiene acuerdos e intereses en el país”, explica Nuoreddini Ofaker, de la asociación Rif Euskadi. “España y la Unión Europea sólo miran su interés y no les interesa el pueblo rifeño. Sólo les interesa frenar la inmigración, el tráfico de hachis y el yihaidismo. Y por eso respaldan y apoyan al gobierno de Marruecos”, concluye Ofaker.

    Estos próximos días se van a realizar diversas actividades en Bilbao y Gernika para activar la solidaridad con el Rif en Euskal Herria. Este sábado habrá una asamblea en Gernika, en Astra, a partir de las diez de la mañana. Y el domingo una manifestación en Bilbao que partirá a las doce del mediodía de la plaza del Sagrado Corazón. Y el jueves 28 de marzo, en Gernika, en la sala Elai-Alai, a partir de las seis de la tarde, se celebrará la jornada “La resistencia rifeña en el reino de Marruecos: arte y protesta”.

    Mar de Fueguitos

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  • Marruecos: Bancos cierran por boicot ciudadano

    A raíz de la decisión de la diáspora rifeña de boicotear a los bancos públicos marroquíes que operan en Europa como respuesta a la represión de las manifestaciones pacíficas en la región del Rif, algunas sucursales ya empezaron a cerrar.

    Según el sitio web Hoceimacity.com, el Banco Popular cerró definitivamente tres de sus sucursales en las ciudades holandesas de Roterdam, La Haya y Utrecht [1].

    La misma fuente explica que los ciudadanos marroquíes originarios del Rif retiraron sus fondos de este banco. Otras sucursales marroquíes tienen planeado cerrar puerta en varios países europeos debido al mencionado boicot que también afectó a los bancos marroquíes en la región del Rif, donde según fuentes locales, el Banco Popular y Wafabank han cerrado varias sucursales de la provincia de Alucemas.

    El sitio explica que estos cierres se produjeron debido a la « crisis económica que afecta a Europa » y que afecta a las transferencias de divisas de los rifeños en el extranjero.

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