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  • El deporte, un oasis para el Sáhara Occidental

    Fuente : Sportslife, 11 sept 2019

    Vivir como refugiados desde 1975, una realidad en el Sáhara Occidental, así puede ayudar el deporte a mejorar las condiciones de vida de los niños saharauis.

    ¿El atleta nace o se hace? ¿Qué hace que el desierto produzca tantos atletas? ¿Tuvieron educación deportiva desde pequeños, fueron animados por sus familiares a competir o simplemente la arena donde habían nacido los forjó como corredores?

    En 1975 el gobierno español decidió replegarse del Sáhara Occidental, la idea era intentar que este territorio consiguiera una mayor autonomía pero los intereses geoestratégicos de Marruecos evitaron que esto fuera posible y condenaron a los saharauis a una situación de transitoriedad a la espera de una independencia real que ya se prolonga casi 44 años.

    TINDUF, UN DÍA A DÍA MUY COMPLICADO

    El día a día en los campamentos de Tinduff es muy difícil, a las condiciones meteorológicas que el desierto impone hay que sumar la falta de recursos materiales y las limitaciones del proyecto vital que el contexto político del Sáhara impone a los saharauis. De ahí que resulte tan curioso los éxitos de esta población en competiciones tan duras como el Maratón del Sáhara: año 2018, ganador un saharaui; 2019, 2º puesto para un saharaui. Si tenemos en cuenta la desigualdad de las condiciones de partida respecto a atletas de otros países con más medios,¿qué factores posibilitan que los saharauis obtengan estos resultados?

    Las escuelas deportivas, claves para el desarrollo social del Sáhara

    Hoy en día en este paisaje tan duro, sin apenas ayudas y con escasos medios, podemos encontrar voluntarios que velan por el desarrollo deportivo y cultural de los más pequeños, apartándoles de la violencia y los malos hábitos desde el camino del deporte.

    Estos voluntarios hacen una llamada, estudian, comparan diferentes perfiles entre los que muestran interés en la práctica de algún deporte que pueda practicarse en tan duras condiciones y, muy importante, ilusionan también a las familias de los pequeños campeones que ya lo son por el mero hecho de iniciarse en cualquier disciplina que les guste.

    FÚTBOL, ATLETISMO Y VOLEIBOL, LOS DEPORTES MÁS PRACTICADOS EN EL SÁHARA

    Entre los deportes más practicados en los campamentos del desierto se encuentran el fútbol, el atletismo y el voleibol. No descartan con el tiempo incluir otras actividades deportivas más. Estos niños forman parte de los llamados Clubes de la Esperanza cuyos fundadores, dos jóvenes saharauis, se lanzaron hace más de dos años a la aventura de formar deportistas.

    CLUB DE LA ESPERANZA
    Ahhmed y Mohamed son los fundadores del Club de la Esperanza para la iniciación al deporte de niños y niñas en los campamentos del Sáhara desde 2017. Ambos entrenadores coinciden en que las disciplinas en las que más destacan los niños saharauis son el fútbol, los juegos de fuerza, el voleibol y, por supuesto, el atletismo.

    El objetivo de estos clubes es aportar una salida formativa, y quien sabe, quizás una puerta de salida profesional para el futuro a estos chavales. Por ahora organizan campeonatos escolares y el año pasado ya llegaron a cuatro finales en escuelas secundarias.

    Quizás el deporte que más ilusión pueda despertar en los pequeños saharauis pueda ser el atletismo, es muy común que muchos de estos niños sueñen con ganar el Sahara Marathon algún día, carrera mítica para los saharauis que además sirve de mensaje internacional de la situación de este pueblo y de su sueño de autodeterminación frustrado durante décadas. Es fácil comprender que para un saharaui, tanto que habite en los campamentos como fuera de ellos, la emoción intensa que esta victoria pudiera implicar. De cualquier forma, su formación en la dura escuela del desierto creará atletas codiciados por cualquier club de atletismo.

    También existe en los campamentos la llamada Escuela del Deporte que participa de la misma ilusión y cuyos fines comparte con el Club de la Esperanza. Su apuesta deportiva además se reduce al atletismo, también organizan juegos de fuerza y resistencia, y equipos de fútbol o voleibol y con los años esperan aumentar la oferta deportiva.

    CONCIENCIACIÓN MEDIOAMBIENTAL

    Además del deporte, estas escuelas buscan formar a sus estudiantes también en conciencia ecológica, aportando clases e información sobre cómo proteger las dunas del desierto y como limitar la contaminación y la polución de esta tierra.

    Para que este proyecto logre una mayor adhesión se combina con talleres culturales como clases de fotografía con móviles, clases de dibujo, pintura y lectura. Todo esto además se consigue gracias a la labor altruista de unos pocos voluntarios que ponen mucho empeño y dedicación en conseguir mejorar la perspectiva futura de las nuevas generaciones del Sáhara.

    EL SÁHARA OCCIDENTAL EN DATOS

    Población: 549.000 personas. La mayor parte de la población originaria del Sáhara vive desde 1975 en campos de refugiados en Tinduf, Argelia.

    El Sáhara Occidental es uno de los territorios con menor densidad de población del mundo.

    Extensión: 266.000 km cuadrados

    Ciudad más importante: El Aaiún

    Se hablan 5 idiomas: Árabe, español, lenguas bereberes y hassanía.

    Conviven 4 monedas: Peseta saharaui, dírham marroquí, dinar argelino y uguiya.

    La mayor parte de su territorio se encuentra gestionado en la práctica por Marruecos.

    Una parte minoritaria la gestiona la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática, que se denomina Zona Libre. Ningún país europeo ni la ONU reconocen la legitimidad de la RASD, solo 84 países en el mundo lo hacen; pero tampoco reconocen oficialmente las ambiciones territoriales de Marruecos sobre el Sáhara, con la excepción de la Liga Árabe.

    Fue territorio español hasta 1976, cuando España renunció a sus derechos sobre el Sáhara Occidental. El primer asentamiento español en el Sáhara data de 1476.

    Los deportistas saharuis no pueden competir de forma oficial con su bandera, y si lo hacen de forma simbólica en alguna victoria, se exponen a ser perseguidos por las autoridades marroquíes. La mayoría compiten bajo la bandera de países como España, Marruecos o Argelia.

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, Frente Polisario, ONU, MINURSO, Tinduf, campamentos de refugiados, deportes,

  • Hamada (2018), de Eloy Domínguez Serén – Crítica

    Por Jaime Fa de Lucas.

    Lo primero que hace Eloy Domínguez Serén es explicarnos que “hamada” significa “vacío” o “tierra en la que no hay nada”, y a continuación nos muestra unas imágenes muy hermosas del desierto. Alguien lanza una pregunta: “¿qué día es hoy?” y alguien contesta: “el mismo que ayer… ¿por qué lo preguntas, tienes algo que hacer?”. Con esta sutileza define el director el espacio-tiempo de su documental, sumergiéndonos instantáneamente en la atmósfera de un lugar remoto, alejado de todas partes, en el que el tiempo ni existe porque no hay nada que hacer.

    Hamada se centra principalmente en la vida que llevan un joven y su hermana en los campamentos de refugiados del Sáhara Occidental. La región se divide en dos zonas, una “libre” y otra ocupada por Marruecos. Los individuos pasan por delante de la cámara de forma errática, algunos con el sueño de encontrar trabajo, otros con la esperanza de poder ir a España donde han oído que se vive mejor.

    Lo que propone Domínguez Serén es interesante por la cantidad de empatía que genera por esa región desconocida y por mostrar cómo vive la gente en un lugar tan inhóspito y desalentador, sin ningún futuro por delante y cuya única vía de escape es emigrar. Además, el director acierta al incluir algo de historia del país, con esa lucha contra Marruecos para independizarse y tener un gobierno propio.

    Por desgracia, es una película que por momentos se hace repetitiva y que poco a poco va perdiendo fuerza –algo que quizá sea inevitable, dado el tema que se trata y la localización–. Asimismo, falta un poco de amplitud en el contexto. Me habría gustado saber si la vida de estos refugiados es muy diferente a la de los que viven en otras zonas del país, algo que expandiría mucho la perspectiva de la propuesta y permitiría entender cómo ejerce Marruecos el control del país. Tampoco se profundiza en el tema de las minas de fosfato y cómo su gestión afecta a estos individuos.

    En general, Hamada es una experiencia ligeramente irregular. Satisfactoria a nivel emocional y empático, insatisfactoria en términos contextuales y didácticos.

    Fuente: Culturamas

    Tags : Sahara Occidental, juventud, saharauis, Hamada, campamentos, refugiados saharauis, Tinduf,

  • Los niños saharauis « son máquinas de aprender, les encanta el agua »

    El padre de acogida de Sumaia: « Son máquinas de aprender, les encanta ver el agua »

    Hablamos con uno de los participantes del programa ‘Vacaciones en Paz’

    Por tercer verano consecutivo, Carlos y su pareja acogen a Sumaia, una niña saharaui que ya tiene 11 años y que encuentra en el norte de Madrid todo aquello que no tiene en su tierra natal.

    Aquí no tendrán que soportar los 50 grados que, por ejemplo, se han alcanzado en esta zona de África donde su familia les estará esperando todas estas semanas.

    Sí que dispondrán del que es todo un regalo para ellos, el agua. Así nos lo contaba en estos micrófonos.

    Sobre si recomendaría la participación en este programa no tiene dudas: “La experiencia es gratificante para ambas partes”.

    Fuente : Cadena SER, 12 jul 2019

    Tags : Sahara Occidental, vacaciones en paz, niños saharauis, refugiados saharauis, Tinduf,

  • Buñol se suma un año más al programa «Vacaciones en Paz»

    Este programa tiene como objetivo que las niñas y niños saharauis convivan durante julio y agosto en la localidad

    Redacción.- Buñol se suma un año más al programa «Vacaciones en Paz», gracias al apoyo de la Concejalía de Bienestar Social y a la asociación Ajuda als Pobles, que se dedica a dar voz a los refugiados saharauis y coopera en la zona, mediante proyectos de sensibilización, educación y cooperación.

    El programa tiene como objetivo la acogida de niños y niñas saharauis por familias españolas. La comarca de la Hoya de Buñol, siempre ha sido solidaria con la justicia del pueblo saharaui, y en numerosas ocasiones ha realizado el Encuentro de niños saharauis, el último celebrado fue en 2017.

    El Ayuntamiento de Buñol, está hermanado con una daira de los campamentos: Farsía (Smara) y realiza proyectos de cooperación en la wilaya de Dajla, concretamente se ha hecho un centro cultural-lúdico y una clínica dental.

    En Buñol hay muchas familias que acogieron en su día un niño/a. Este año una familia buñolense acogerá a una niña, para los dos meses de verano: julio y agosto. Laura Carrascosa y Javier García, son veteranos en la acogida y han decidido repetir experiencia con una niña de 10 años llamada Jaula Husein.

    Los niños y niñas saharauis recorren muchos kilometros para reivindicar que la causa saharaui solo tiene un camino, que es La Libertad. Son muchos años ya los que llevan entre polvo y arena. En un desierto argelino que cada día es peor que otro. Con muchas generaciones que solo han visto ese trozo de tierra prestado. Mientras su verdadero Sahara Occidental, se encuentra bañado por el océano Atlantico, con una riqueza pesquera que no es explotada por sus habitantes saharauis.

    Fuente

    Tags : Sahara Occidental, niños saharauis, vacaciones en paz, Buñol, refugiados saharauis, Tinduf,

  • Buñol se suma un año más al programa «Vacaciones en Paz»

    Este programa tiene como objetivo que las niñas y niños saharauis convivan durante julio y agosto en la localidad

    Redacción.- Buñol se suma un año más al programa «Vacaciones en Paz», gracias al apoyo de la Concejalía de Bienestar Social y a la asociación Ajuda als Pobles, que se dedica a dar voz a los refugiados saharauis y coopera en la zona, mediante proyectos de sensibilización, educación y cooperación.

    El programa tiene como objetivo la acogida de niños y niñas saharauis por familias españolas. La comarca de la Hoya de Buñol, siempre ha sido solidaria con la justicia del pueblo saharaui, y en numerosas ocasiones ha realizado el Encuentro de niños saharauis, el último celebrado fue en 2017.

    El Ayuntamiento de Buñol, está hermanado con una daira de los campamentos: Farsía (Smara) y realiza proyectos de cooperación en la wilaya de Dajla, concretamente se ha hecho un centro cultural-lúdico y una clínica dental.

    En Buñol hay muchas familias que acogieron en su día un niño/a. Este año una familia buñolense acogerá a una niña, para los dos meses de verano: julio y agosto. Laura Carrascosa y Javier García, son veteranos en la acogida y han decidido repetir experiencia con una niña de 10 años llamada Jaula Husein.

    Los niños y niñas saharauis recorren muchos kilometros para reivindicar que la causa saharaui solo tiene un camino, que es La Libertad. Son muchos años ya los que llevan entre polvo y arena. En un desierto argelino que cada día es peor que otro. Con muchas generaciones que solo han visto ese trozo de tierra prestado. Mientras su verdadero Sahara Occidental, se encuentra bañado por el océano Atlantico, con una riqueza pesquera que no es explotada por sus habitantes saharauis.

    Fuente

    Tags : Sahara Occidental, niños saharauis, vacaciones en paz, Buñol, refugiados saharauis, Tinduf,

  • El Pleno del Ayuntamiento de Lebrija organiza una recepción oficial a los niños y niñas saharauis

    Más de una veintena de niños y niñas procedentes del Sáhara pasarán el verano en Lebrija dentro del Programa de Vacaciones en Paz

    El Pleno del Ayuntamiento de Lebrija hizo ayer una recepción oficial a los niños y niñas saharauis que están pasando el verano en el municipio con sus familiares de acogida

    Ayer, miércoles 3 de julio, la Corporación del Ayuntamiento de Lebrija, encabezada por el Alcalde de la ciudad, Pepe Barroso, recibió oficialmente a los niños y niñas saharauis que están pasando el verano en el municipio dentro del programa de acogida organizado por la Plataforma por la Solidaridad con el pueblo Saharaui de Lebrija, « Vacaciones en Paz ». En total son 23 los niños y niñas que, junto a sus familias de acogida, participaron en este acto de bienvenida.

    Durante su intervención, el Alcalde dio una « afectuosa bienvenida a los niños y niñas a nuestra ciudad » asegurando que « a lo largo de las próximas semanas tanto las familias de acogida como los niños vivirán experiencias únicas y enriquecedoras ». Por otra parte, quiso dejar claro que « esta recepción oficial es un acto de bienvenida pero, también, es un acto donde todos los presentes reivindicamos, una vez más y desde el ámbito local, una solución política justa y responsable a la ocupación del Sáhara Occidental ».

    Esperanza Jaén, Presidenta de la Plataforma por la Solidaridad de Lebrija, agradeció la bienvenida ofrecida « a estos niños y niñas que son embajadores de su pueblo » exigiendo, igualmente, « una solución a esta injusta situación ».

    Todos los portavoces de los distintos grupos políticos presentes en el acto destacaron la gran labor que realiza la citada Plataforma a lo largo de su historia de incansable trabajo, así como el esfuerzo de cada una de las familias. Todos coincidieron con el Alcalde en reivindicar una solución justa y responsable a la situación que demandan los ciudadanos del Sáhara ».

    Tras las intervenciones, los menores recibieron unos obsequios como regalos de bienvenida. Para ello se ha contado con la colaboración de empresas y entidades locales como Calzados Moreno, Algodonera del Sur AlgoSur, Bubble, y el propio Ayuntamiento, quien hizo entrega a cada uno de un bono para disfrutar de la Piscina Municipal y el Cine de Verano.

    Cabe señalar que antes de comenzar el acto protocolario, se procedió a desplegar la bandera ell Pueblo Saharaui en el balcón del Ayuntamiento de la ciudad.

    Fuente: Ayuntamiento de Lebrija, 4 jul 2019

    Tags: Sahara Occidental, vacaciones en paz, niños saharauis, refugiados saharauis, campamentos, Tinduf, Lebrija, Ayuntamiento de Lebrija,

  • UN VERANO INOLVIDABLE

    En el año 1979, 100 niños y niñas saharauis viajaron por primera vez a España y fueron repartidos en diferentes familias de acogida con el objetivo de ser apartados durante el verano de su dura realidad protagonizada por el hambre, el calor y el exilio.

    VACACIONES EN PAZ PERMITE A MILES DE NIÑOS Y NIÑAS ALEJARSE DE SU DURA REALIDAD

    Esa experiencia fue tan positiva que a mediados de los ochenta nació el proyecto Vacaciones en Paz, un programa de sensibilización política y social organizado por distintas Asociaciones de Amigos del Pueblo Saharaui del estado español.

    Vacaciones en Paz es una iniciativa que permite, cada verano durante dos meses, que miles de niños y niñas saharauis, con edades comprendidas entre los 8 y 12 años, sean acogidos temporalmente por familias españolas. Estos niños y niñas viven en los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia) durante el año, debido a la invasión que sufrió el Sáhara Occidental por parte de Marruecos y que obligó a huir a ancianos, mujeres y pequeños, mayoritariamente.

    El objetivo principal de este programa es comunicar a la ciudadanía y a las autoridades públicas la urgencia de resolver la situación por la que está pasando el Sáhara Occidental, para así posibilitar al pueblo saharaui el regreso a su país y erradicar su situación de exilio.

    Además, Vacaciones en Paz también tiene el objetivo de realizar reconocimientos médicos a los niños y niñas e incrementar su nivel de salud; además de que éstos establezcan vínculos duraderos con las familias de acogida para que se hagan envíos periódicos de alimentos y medicamentos tras la vuelta a los campamentos.

    Os animamos a llevar esta iniciativa a vuestra localidad y formar parte de este movimiento solidario español que también significa un intercambio sociocultural y un fenómeno de concienciación.

    ¡Sigue el ejemplo de muchos que ya lo han hecho y súmate! Para más información sobre Vacaciones en Paz, haz click aquí.

    Fuente : Giving Tuesday, 26 jun 2019

    Tags : Sahara Occidental, Vacaciones en Paz, refugiados, Tinduf, niños saharauis,

  • Los campos de refugiados más antiguos del mundo

    Hoy, 20 de junio, el mundo celebra el Día Mundial del Refugiado, un decreto que data de diciembre de 2000 por una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas para rendir homenaje a aquellos que han tenido que huir, para saludar su esperanza y coraje para reconstruir sus vidas de manera segura.

    La fecha del 20 de junio fue elegida para coincidir con el Día del Refugiado Africano que ya existentía. Se celebró por primera vez el 20 de junio de 2001.

    Según las cifras de ACNUR (Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados), los principales campamentos de refugiados en el mundo en el mundo son :

    -Bidibidi en Uganda (285,000 refugiados)

    -Dadaab en Kenia (240,000 refugiados)

    -Kakuma en Kenia (185,000 refugiados)

    -Nyarugusu en Tanzania (140,000 refugiados)

    -Zaatari en Jordania (80.000 refugiados).

    Pero si establecemos la opción del criterio de antigüedad ganarían los campamentos de refugiados saharauis que llevan 43 años en la periferia de la ciudad argelina de Tinduf.

    A finales de 1975, Tinduf a penas era un puesto militar. Antes del conflicto del Sáhara Occidental solía prganizar una feria regional a la que acudían comerciantes de toda la región, incluso del Sahara cuando aún se llamaba « Español ». Hoy se ha convertido en una de las ciudades más grandes y prósperas del sur de Argelia. Esa transformación tenía un testigo la acompañó en todas sus etapas de evolución. Ese testigo son los refugiados saharauis. Casi vieron cómo nacía, crecía y se reproducía, los cuatro ciclos de la existencia humana.

    Los poderos de este mundo autoproclamados defensores de los derechos humanos no parecen sentir ni la más mínima piedad por estos refugiados que dieron un increible ejemplo arraigo a la paz y a la lucha pacífica. Un pueblo que merece el premio Nobel de la paz. Quieren sacrificar un pueblo en nombre de la situación del Sahel, una situación a la que el pueblo saharaui es ajeno y con la que no comparte ni fronteras ni lazos étnico-culturales. Forma parte del « jardín secreto de Francia » y es la política exterior de París la que ha llevado a este desastre humano en un desierto que era siempre ha sido un oasis de paz y convivencia antes de que se descubran sus minas de oro y uranio.

    Tags : Sahara Occidental, día del refugiado, refugiados, Tinduf, ONU, Marruecos,

  • Cuando nadie nos lo dice, vacaciones en paz

    A veces me elevo, doy mil volteretas

    A veces me encierro tras puertas abiertas

    A veces te cuento porque este silencio

    Y es que a veces soy tuyo y a veces del viento

    A veces de un hilo y a veces de un ciento

    Y hay veces, mi vida, te juro que pienso:

    ¿Por que es tan dificl sentir como siento?

    Sentir ¡como siento! ¡Que sea dificl!

    -Cuando nadie nos ve- (Alejandro Sanz)

    La música amenizaba de fondo, muy bajita, casi en modo ambiente. La mesa se iba llenando por momentos de las más suculentas tapas. Patatas fritas, aceitunas, huevos rellenos, tortilla, y mis queridas croquetas, cómo no,… Todo casero. Y con cariño. Menos mi postre. Que lo llevaba con mucho cariño, sí, pero comprado, bajo mi vergüenza y responsabilidad. Sé que la excusa de falta de tiempo puede sonar a eso, a excusa, pero últimamente es lo que hay. Falta de tiempo, pero sobre de todo, de experiencia. Y de aquí, un guiño a mis mamis que cocinan tan bien, que cualquiera compite con ellas. ¡No seré yo, Dios me libre!.

    En torno a la mesa discurrían las más variopintas conversaciones, algunas muy clásicas entorno a los estudios, trabajo, anécdotas de nuestra época “loca”, amores y desamores. Otros, sin embargo, debatían efusivamente sobre el futuro político del país. Todo un intercambio de “Yo haría”, “Lo que no puede ser” “Hay que votar siempre”. Yo, de verdad, pienso que mis amigos, les hacen los deberes a los tertulianos del debate de la Sexta noche, sin duda.

    Mi grupo, somos de lo más heterogéneo y homogéneo que os podéis imaginar, si es que es posible. Amiga de ellas desde que me alcanza la memoria y amiga de ellos, desde que entraron a formar parte de sus vidas. Y afortunada yo, de tenerlos a todos a mi lado. Como dicen, los amigos de mis amigos, son mis amigos. Parejas incluidas.

    El tiempo cambia y se vuelve cada vez más escaso, cada vez disfruto más de estas reuniones. Cada vez más ocasionales, pero a la vez, más interesantes. Me gusta, me encanta observar a cada uno de mis amigos, reír sus gracias y discutir de lo que haga falta. Que para eso estamos.

    Que es bien cierto que hoy en día, y gracias a las nuevas tecnologías, todos estamos mucho más conectados y sabemos los unos de los otros con tan solo un click. Vivimos al instante. Pero es curioso también comprobar cómo esa mayor conectividad genera a su vez un menor contacto físico. ¡La de cafés que estamos desperdiciando!

    Bueno voy, a lo que voy que me enrollo y no paro.

    En esas conversaciones salió el tema estrella por estas fechas: Benda, ¿pero los niñ@s saharauis que venís no os da pena volver? Tiene que ser muy duro ¿verdad?, me decía mi amiga Ana, toda una experta en interrogatorios, y entre silencio y silencio, casi todas las miradas se dirigían a mí, como si lo que yo fuera a comentar en ese momento, nos salvase de algo. Y, si… me hicieron reflexionar.

    Y aquí, os lo cuento.

    Dicen…

    Que todo lo que se nos presenta en la vida, lo hace con un motivo. Absolutamente todo, y todas y cada una de las personas que conocemos, lo creamos o no. Vienen con un propósito auténtico y único. Real y sólido. Un porqué con respuesta, aunque no lo parezca, al menos de entrada. Un para qué más que preciso. Una intención bien definida que nos lleve a una finalidad muy clara. Una razón que no siempre es fácil entrever y a veces es hasta difícil de digerir.

    Los niñ@s, aterrizan en nuestras casas, para quedarse.

    Algunos dirán que de la nada. Y como si nada. Como si fuera incluso posible. Como esa visita inesperada que te encuentra desprevenida y fuera de juego. Llegan de sorpresa, como si hubieran aguardado el momento perfecto detrás de alguna esquina. Mirando de reojo, decidiendo cuándo sí y cuándo mejor no. Como si hubieran andado de puntillas hasta haber llegado a tu lado. Para elegir. Para saludar. Para entrar sin avisar. Y sin resistencias.

    Y claro que se acaban adaptando. Y ahí aparecen nuestras inseguridades, los miedos, el ¿qué hago en esta situación, qué le digo?…etc. Esas inquietudes que sacamos a relucir queriendo y sin querer. Las que más. Las mismas que tan a menudo nos impiden ver lo que tenemos delante. O justo al lado, tocándonos apenas lo necesario para recordarnos el valor de la decisión que hemos tomado. Las que nos colocan un fino velo en los ojos para filtrar lo que vemos y lo que no.

    El tiempo, pasa volando. Y tanto, si pasa volando.

    Quédate con que, el tiempo vuela, pero más volarán vuestras conversaciones. Tardes de piscina. Helados, infinitos kilos de pipas, y largas carreras en bicicleta. Apura los minutos de espera cada vez que le digas que se prepare, cárgate de paciencia porque son/somos lentos por pura genética. Olvídate de esas prisas con las que vives el resto del año, y ve poco a poco aprendiendo a priorizar: esto sí, esto no. Todo lo que en otra ocasión contarías junto a una taza cargada de café.

    Porque de un gesto tuyo, inesperado y casual, vendría uno mejor y más multitudinario. Con sabor a quiero y puedo. Rodeada de una buena compañía, de las mejores, de las que por años que pasen, siguen intactas. Tu familia y amigos, que se sumarán a esta aventura llamada “vacaciones en paz”. De las que te acaban sabiendo a poco y acaban pensando en la próxima.

    Qué bonita forma de atesorar momentos veraniegos. Dos meses diferentes, monótonos en un principio. Que no prometían mucho, hasta que empiezan a prometer muchísimo. Que empezaban como otro cualquiera, hasta que se transformaron en dos semanas que valdrían la pena recordar. Y no por grandes cosas, sino por un pequeño “accidente” como diría mi amigo Adrián.

    Y de ahí, se crean los lazos bien fuertes, que ninguna tijera puede cortar.

    Y es que dicen, que una sonrisa, es la mejor de las medicinas que podamos tomar. Se prescribe sin receta y sin ser titulado médico. Se contagia con asombrosa y gran facilidad sin importar raza, edad o sexo. Liberan todo tipo de analgésicos naturales que no los busque en farmacias, no, porque no los encontrarás.

    Una sonrisa trae felicidad, para ti y para todos aquellos que estén contigo. Genera confianza, buen rollo y positivismo. Atrae, seduce y enamora. Es el mejor vestido que puedas llevar puesto y no hay maquillaje que la iguale. ¡Y es gratis! Cosa rara en estos tiempos.

    Es llave que abre la puerta de las reconciliaciones, esas que en ocasiones parecen insalvables. Es capaz de obrar milagros, calmar tempestades y crear las mejores melodías musicales. Es capaz de aliviar nuestras penas, aunque no las solucione, eso es cosa nuestra. Nos relaja, nos da energía, nos da vida. Nos damos vida.

    No la escondas y compártela, dicen que no es bueno ser egoísta.

    Un gesto sencillo, pero especial. De los que nos gustan a todos. De los que debería ser un hábito diario, como lo es comer no sé cuántas piezas de fruta al día y hacer ejercicio. Derecho y deber. Sonreír sí o sí. De los que nacen solos, sin pensarlo, sin obligarnos a hacerlo. Natural y espontáneo 100%.

    Alguien me dijo una vez que las casualidades no existen.

    Que nada ni nadie llega a tu vida por cuestión del tan socorrido azar, o por haber sido bendecido por la tan deseada suerte. O por cualquier otra excusa que se quieran inventar. Ni por haber tentado y haber ganado la partida, sea la que sea. Ni siquiera por haber sido tocado por alguna varita mágica o creer en su existencia.

    Benda Lehbib Lebsir.

    Fuente : 1niñosaharaui

    Tags : Sahara Occidental, vacaciones en paz, niños saharauis, refugiados saharauis, Tinduf,

  • YO APUESTO POR EL VACACIONES EN PAZ

    Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer (Paulo Coelho)

    Has dado este paso y ya es bastante. Te llena de ilusión, emoción e inseguridad a la vez, pero tranquilo/a no es para tanto. O sí, quién sabe.

    Cuantas veces has hablado en casa de que quieres acoger a un niño saharaui. Cuántas veces has pensando cómo les puedes ayudar más allá de aportar con una cuota anual, recoger alimentos, ropa, etc. Esa infinidad de actividades a las que te sumas queriendo encontrar algo, una sola respuesta a tantas preguntas. Y llegó y de que maneras.

    Acojo a un niño saharaui este verano en casa, habrás dicho tantas veces, como las que tu madre comenta si haces bien o estás loco/a, “es una responsabilidad enorme, ¿sabes lo que es eso no?” Sí. Y sólo son dos meses que pasarán volando ya verás, contestarás a tu favor para dejar por zanjada una decisión que llevas meditando más de lo que te crees.

    Pues sí. Has hecho bien. Créeme. Acoger va mucho más allá de los dos meses de verano, de sacar a ese/a niño/a de las condiciones que sufre todo el pueblo saharaui durante todo el año pero en concreto en verano. De enseñarle un idioma, unas costumbres y en definitiva un mundo totalmente opuesto al suyo.

    Pero te diré que no todo es tan sencillo como parece, y en eso tiene razón tu madre. Acoger supone que recae sobre ti toda esa responsabilidad de educar y enseñar lo que para ti es algo “normal y cotidiano” para él/ella es un reto. Además, por si eso fuera poco, te convertirás en un improvisado padre o madre de ese niño durante no sólo dos meses sino durante años, porque para ese niño su familia acogedora tiene un valor mucho más especial.

    Acoger, también es estrechar un lazo afectivo y sobre todo de compromiso con su pueblo, su familia pero ante todo con su causa. Te darás cuenta que aunque acoges un niño de siete, ocho, o los años que tenga, parece ser adulto, por todo lo que te acaba inculcando. Te sorprenderá que aparte de enseñarle tú, aprenderás y mucho lo que te acaba aportando, y es más de lo que te crees, créeme. Es como eso de “enseña aprendiendo, aprende enseñando”, pues tal cual.

    Acoger también es poner normas, nada del otro mundo, las mismas que tenías hasta ahora, y él/ella las entenderá te lo aseguro. Y sobre todo, y para mí más importante saber decir NO.

    No cedas por el remordimiento de que no es hijo/a propio. No cedas más de la cuenta por creer que así le haces feliz. No cedas por creer que así te sentirás mejor contigo mismo/a, porque le estas dando de lo que no tiene, porque por lo contrario flaco favor le estás haciendo, y créeme que no es más feliz el que más tiene sino el que disfruta de lo que tiene.

    Acoge, pero antes entrevístate con la Asociación de Apoyo Saharaui de tu zona, no te quedes con ninguna duda y sobre todo disfruta, disfruta de todo porque el tiempo pasa más rápido de lo que te crees, e incluso de las pequeñas cosas como verle descalzo/a por casa, se le acaba echando de menos.

    Benda Lehbib Lebsir

    Fuente: 1niño saharaui

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