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  • Sahara Occidental: Cada niño/a es toda una historia

    SU HISTORIA

    Caminar

    Poner sonrisa a cada paso

    Y respirar

    Será bonito lo que quede por llegar

    Mirar al frente y no bajar la vista

    Nunca más.

    (Caminar -Dani Martín)

    Dicen que lo invisible crea lo visible. Eso que se oculta en nuestro interior, protegido o no, eso depende de nosotros mismos. Eso que está ahí, aunque no se vea; que nos habla, nos grita, nos sacude y hasta nos hace sentir. No puedes verlo, tampoco tocarlo, pero sabes que está. Simplemente lo sabes.

    Es como un poder que te ayuda a crear las oportunidades que tú quieres, a edificar tus sueños más anhelados y a construir las situaciones que te lleven a ello. Es una capacidad de crecer por dentro y por fuera, de aprender de ti mismo y de los demás, de reinventarte continuamente. De fortalecerte, de transformar lo que no te guste, de ir a más.

    Que en ocasiones, simplemente se sabe. Se siente. Algo nos lo dice, sin saber muy bien el qué. Presentimos que esta vez sí, que no es un simple “pasaba por aquí”. Que el vacaciones en paz, llega para largo, que no está de paso, ni para tonterías. Al menos de momento. Que ese niño/a quiere y pretende quedarse. Y compartir su tiempo. E invitarnos a su historia.

    Y es que cada niño/a es toda una historia en sí misma. Una historia en pleno proceso creativo, en un continuo escribiendo, en un emocionante to be continued. Con sus fotos tanto improvisadas como ensayadas. Tanto las más impresionantes como aquellas que quedaron borrosas.

    Una historia que en muchas ocasiones desconoces tú, y todo tú alrededor. Pero que te dejas llevar. Sí, así como lo oyes. Por su inocencia, timidez, sencillez e incluso por sus travesuras, y sus difíciles conjugaciones verbales que en más de una ocasión te robaran una sonrisa.

    Porque ya ves, cada uno tiene su historia con sus personajes de todo tipo, protagonistas, secundarios y hasta suplentes. Que para todos hay cabida. Con sus mil y un hilos argumentales que se entremezclan a menudo entre sí, dándose sentido entre ellos, quitándoselo a aquello que se queda fuera. Y por difícil que te parezca, vas a ser más protagonista tú que ellos.

    Una historia con sus más pero también con sus menos. Aquello que no todo el mundo ve o lo que no todo el mundo muestra. Serás cómplice de sus lágrimas, sus meteduras de pata, sus “tierra trágame”. Sus anotaciones en una esquina para no olvidar detalles. Sus páginas dobladas, sus borrones, tachaduras y faltas de ortografía. Y de sentido. Y de emociones.

    En su día a día, verás cómo se asoma, como saluda, que se presenta en primera persona. A su manera. A veces con sus mejores galas para causar la mejor de las impresiones. Y en otras, con las legañas pegadas y el pelo alborotado. 100% natural, sin complejos, sin importarle lo que otros piensen de él/ella. Y que te dejará embobada.

    Postureo cero, lo quiero llamar yo.

    Su historia engancha, como las de los libros. Esos que devorar es poco. Esos que relees en más de una ocasión y hasta te aprendes algún fragmento de memoria. O aquellos que una vez empiezas, no consigues dejar ni por un segundo. De los que llevas contigo a todos lados, de los que cuidas como si fuera un valioso tesoro. Historias de las que te saltarías algún trozo por plantarte antes en el final.

    Pero que al final, las mejores historias son las que están por conocer. Las que no están en los libros, ni serán jamás escritas. Las que no conocen de reglas, de principios prometedores ni de finales felices. Y es que las buenas historias, las de verdad, no tienen final.

    Así como te decía al principio, lo invisible, al igual que las decisiones importantes es como ese amigo que siempre está a tu lado. Incondicional como pocos, sincero como debería siempre ser. De esa clase de personas que aún sin buscarla, aunque lejana físicamente o ausente en apariencia, aparece cuando se necesita. Dispuesto a darlo todo, y sin exigir nada a cambio.

    Es una palabra de ánimo en el momento oportuno, o el gesto que encuentras cuando crees perdida la señal para continuar. Es lo que te impulsa hacia adelante y te impide desviarte del camino. Tu camino. Es la fuerza, conocida como voluntad, que te da lo que necesitas para hacer lo que quieras hacer.

    Es la llamada que cambia tu vida en un segundo, tan inesperada como impactante. Es la intuición que te dice que todo irá bien, aunque nada lo haga. Es la mano en el hombro o la palmadita que sin palabras, hablan por sí solas. Es el empujón que nos obliga a caminar o el codazo que nos dice: por ahí no.

    Y ahora te toca, bievenid@ a la historia del vacaciones en paz.

    Benda Lehbib Lebsir.

    Fuente: 1niñosaharaui

    Tags : Sahara Occidental, vacaciones en paz, niños saharauis, refugiados saharauis, Tinduf,

  • Una mirada a los ancianos saharauis desde el exilio

    Ali Salem Iselmu

    Desde tiempos pasados los ancianos saharauis siempre se han adaptado de forma impecable a la vida en el desierto, asumiendo un liderazgo en las decisiones más duras que afectan a las sociedades nómadas, desde el conocimiento profundo de la propia naturaleza de la tierra, una naturaleza dura y áspera que siempre le ha permitido a las personas mayores ser los guías y oteadores en busca del ganado y el pasto.

    Un anciano en el Sahara es un pequeño libro de historia y sabiduría que nos permite hacer un viaje a través del tiempo en busca de ese pasado mágico que nos habla de batallas, sequías y lluvias identificando cada fecha con la nomenclatura poética de los sucesos que caracteriza a la cultura saharaui.

    En el Sáhara Occidental siempre se ha tratado con cariño y respeto a las personas mayores dentro de la familia. La mayoría de los problemas que tienen que ver con la supervivencia en el desierto, cuando una comunidad tiene que trasladarse de un sitio a otro o buscar agua; muchas veces acuden a la experiencia de los abuelos porque ellos poseen una fuente de memoria inagotable.

    Con el inicio del éxodo en 1975 comienza una etapa novedosa para la mayoría de la población beduina que vivía cuidando sus rebaños de cabras y camellos a lo largo de todo el territorio y por primera vez tienen que asentarse en los Campamentos de Refugiados Saharauis debido al inicio de una guerra que llevó a cabo Marruecos para ocupar militarmente el Sahara Occidental expulsando a niños, mujeres, hombres y ancianos.

    En el caso concreto de los mayores muchos perdieron la vida durante la huida porque no pudieron soportar el largo trayecto que tuvieron que recorrer bajo un abrasante calor de día y un gélido frío por la noche, con unas temperaturas extremas sin alimentos, ni agua y bajo el acoso permanente de la aviación marroquí. Los que llegaron con vida tuvieron que enfrentarse a un clima mucho más duro que el de su tierra renunciando a su filosofía de nómadas y asentándose en una tierra pedregosa y llena de salinas.

    Con el inicio de la guerra, los ancianos quedaron en la retaguardia haciendo una labor de vigilancia dentro de los campamentos junto con las mujeres que levantaron las primeras jaimas y construcciones para gestionar mejor esa primera etapa del conflicto que duró hasta 1991 con la entrada de la Naciones Unidas y el fin del enfrentamiento bélico entre el Frente Polisario y Marruecos.

    A partir de la entrada en vigor del cese el fuego se vivió una situación de aparente calma en los campamentos dentro de la cual, los ancianos tenían mucho tiempo libre y se reunían alrededor de un juego característico de los saharauis que consiste en dibujar un tablero sobre la arena con cuarenta casillas para cada jugador y el rival que logra preservar sus fichas aniquilando las contrarias gana la partida; así se reúnen muchos y empiezan a hablar del pasado a compartir sus experiencias y deseos de volver a su tierra y a sus andanzas de beduinos acampando de un lugar a otro.

    En los Campamentos de Refugiados Saharauis se creó un servicio de asistencia social para el tema de los niños y ancianos, que tiene como objetivo fundamental proteger a las poblaciones más frágiles, dotándolas de medios básicos para luchar contra las enfermedades típicas que vienen derivadas de una pobre alimentación, agua en mal estado no apta para el consumo y una condiciones climáticas extremas que producen diarreas, ulceras, hipertensión, cataratas y otras enfermedades.

    Los servicios sociales tienen que aumentar su trabajo durante los meses de verano porque se enfrentan a unas temperaturas que suelen llegar a los 52º, lo que aumenta el número de fallecimientos en la población de la tercera edad y agrava la situación de los enfermos dentro de los propios hospitales, ante este desafío producido en buena medida por el propio clima los mayores pasan el día dentro de las jaimas bebiendo mucha agua y a la noche duermen a la intemperie, buscando un soplo de aire fresco.

    Actualmente hay jóvenes voluntarios como es el caso de la Brigada Sumud que se dedica a la asistencia y cuidado de los ancianos repartiendo pañales, medicinas, alimentos y creando espacios de ocio y reunión para que estas personas puedan emplear su tiempo y afrontar la situación de exilio acompañados del calor de la sociedad.

    Y en recuerdo a los que no están con nosotros y a los que siguen soñando con respirar la brisa del océano que les vio nacer, a nuestros legendarios abuelos hombres de libro y fusil dedico este poema titulado ABUELO:

    El ardor del pasado expresa tu nombre,

    rescata tu historia,

    antepone tus pensamientos

    y enaltece tu largo transcurrir.

    La memoria de la historia

    te ofrece su homenaje,

    te corona en el exilio.

    El largo pasar de los años

    te va llevando, abuelo, hacia

    el futuro impredecible,

    te recuerda las viejas epopeyas

    llevándote de su mano,

    incluso abrazándote.

    La presencia de tu andar

    cada día entre nosotros

    y tu inagotable recuerdo

    te llevan hacia la fuente de la gloria

    en la que hallarás el sublime descanso de tu obra.

    Fuente : Generación de la amistad saharaui

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, campamentos, Tinduf, refugiados, ancianos, saharauis,

  • Programa Vacaciones en Paz Alouda-Cantabria

    La Asociación Alouda Cantabria que desde hace años viene organizando el “Programa de Vacaciones en Paz” con los niños de los campamentos saharauis del Sahara Occidental, solicita familias de acogida voluntarias para participar en este proyecto durante los meses de julio y agosto del próximo verano.

    El Colegio de Enfermería y Alouda Cantabria colaboran con un proyecto de salud en dichos campamentos destinado a sensibilizar a la población y formar a los sanitarios en temas de salud sobre cuidados y autocuidados, en el ámbito de atención primaria.

    Este proyecto ha cumplido el pasado mes de abril su segunda fase de ejecución en el terreno, habiendo acudido a la zona cuatro enfermeras de Cantabria pertenecientes al grupo de trabajo de Cooperación Internacional del Colegio.

    El tfno. de contacto de la Asociación para los colegiados interesados en el Programa de Vacaciones en Paz, es: 601 304 738.

    Fuente : Colegio de Enfermería de Cantabria, 16/05/2019

    Tags : Sahara Occidental, Vacaciones en Paz, Alouda Cantabria, Colegio de Enfermería de Cantabria, niños saharauis, campamentos, Tinduf,

  • VI Concierto Solidario con el Sahara Occidental

    La Oficina de Acción Solidaria y Cooperación de la Universidad Autónoma de Madrid, el Servicio de Neumología del Hospital de La Princesa y SEPAR Solidaria, celebraron el pasado 14 de mayo el VI Concierto Solidario con el Sahara Occidental.

    El evento tuvo lugar en el Aula Magna de la Facultad de Medicina de la UAM, y tuvo como protagonista al grupo Six Pistols que ofreció un repertorio basado en los mejores éxitos del pop-rock de todos los tiempos.

    Todas las donaciones se dedicarán a los proyectos que la Oficina de Acción Solidaria y Cooperación mantiene en los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf (Argelia).

    Fuente : UAM, 16/05/2019

    Tags : Sahara Occidental, Oficina de Acción Solidaria y Cooperación de la Universidad Autónoma de Madrid, VI Concierto Solidario con el Sahara Occidental, campamentos, Tinduf, solidaridad,

  • Elche: Festival Solidario por el Sahara Occidental el 17 de mayo

    Mañana, el público de Elche solidario con el pueblo saharaui tienes una cita en la Sala El Bailongo de Elche (junto UNED) con el Festival Solidario por el Sahara Occidental. Varios grupos tocarán, habrá un mercado solidario, exposición fotográfica y mucho más. ¡Los organizadores de este evento os esperan y cuentan con vuestro espíritu de solidaridad y generosidad con las justa causa de los saharauis!

    Viernes 17 de mayo de 2019

    Festival Solidario por el Sahara Occidental, en el Centre Cívic Candalix (“El Bailongo”) de Elx (junto a la UNED).

    Con la actuación de varios grupos de música, un mercado solidario, exposición fotográfica y mucho más.

    A partir de las 18.30 h

    Conciertos a partir de las 21.00 h

    Entrada solidaria: 5 €

    Tags : Sahara Occidental, Elche, Festival Solidario por el Sahara Occidental, refugiados saharauis, campamentos, Tinduf,

  • Mesa redonda : La resistencia de la mujer saharaui

    Estimadas y estimados,

    La Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de las Islas Baleares os invita a la mesa redonda «La resistencia de la Mujer Saharaui». Conmemoración del 46º aniversario de la creación del Frente Polisario, el viernes 17 de mayo a las 19h, en Ca’n Oleo (c / de la Almudaina, 4. Palma).

    En la mesa contaremos con la presencia de la Sra. Minetu Larabas, presidenta, recién electa, de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis, representante de una nueva generación de mujeres saharauis que siguen luchando por sus derechos. Participarán también, la Sra. Jira Boulahi, delegada del Frente Polisario para España y la Sra. Rosa Cursach, directora del Instituto Balear de la Mujer.

    En este encuentro se tratará la resistencia y la lucha de la mujer saharaui y de su pueblo desde el inicio del conflicto y la formación de los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf (Argelia) hace ahora 43 años. Asimismo, se hablará de la lucha interna de la mujer saharaui para conseguir, de cada vez, más presencia dentro de su propia sociedad en todos los niveles: político, cultural, productivo…

    ¡Os esperamos!

    Fuente : Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de las Islas Baleares

    Tags: Sahara Occidental, Frente Polisario, mujer saharaui, refugiados saharauis, Tinduf,

  • Sahara Occidental : La magia de las estrellas

    LAS ESTRELLAS

    Por Benda Lehbib Lebsir

    Esa gente que sabe cómo, cuándo y dónde hacerse presente con un abrazo, una palabra, o un me quedo. Esa, es imprescindible.

    Dicen que creer que algo es posible, es el primer paso para hacerlo cierto, dicen. También dicen que, cuando piensas en positivo automáticamente, el cerebro empieza a mandar mensajes positivos y todo lo que te rodea pasa a ser positivo. Que es un poco cuestión de cómo vemos las cosas, como concebimos lo que nos rodea, pero sobre todo; como nos tomamos las situaciones.

    Y como siempre digo, hay momentos en los que nos tomamos un café con la suerte, y otras, la suerte se toma el café con nosotros. Pero entre una y otra ronda, siempre cabe un poquito la imaginación.

    Microcuento:

    El cielo azul ejercía una influencia sobrenatural en ella. La atraía como un imán que no ofrece posibilidad ninguna de resistirte. Implacable, fuerte y potente. Una fuerza que te absorbe, que te emboba y te cautiva, sin tregua y sin remedio.

    Bajo él, se sentía como un pequeño punto perdido en la inmensidad. Sin comas ni signos que lo acompañen.

    Sin tener esa costumbre, le encantaba salir de paseo por el barrio, de la Daira donde se alojaba. Aquel que conocía como la palma de su mano y donde se sentía libre como un pajarillo. Eran esas noches en las que acababa tumbada en algún lugar del amplio desierto, más allá del límite que marca las cuerdas de las jaimas y de aquella tenue luz que iluminaba aquel pintoresco poblado.

    Y así solía perder la noción del tiempo, mientras contemplaba el cielo en las noches claras. El silencio de la noche, solo era interrumpido por algún que otro vehículo que pasaba por ahí. Sentía la fría arena acariciándole la piel, la brisa traía sonidos aislados y singulares, pero extrañamente, nunca la inquietaban.

    Ahí se quedaba ella. Ajena a lo que pasara más allá de sus ojos y absorta en su propio mundo. Se dejaba perder en aquel manto de llanuras desérticas, cuya oscuridad se diluía en el fulgor de infinitas estrellas. Algunas de ellas, tímidas y tenues, se ocultaban entre las más resueltas y enérgicas. Y supongo, que de ahí nació el dicho que aquel lugar, era el hotel de las mil estrellas. ¡y que verdad!.

    Le gustaba aquello de pedir deseos a las estrellas fugaces. Pensaba que cerrando los ojos hacía más fuerza para que se cumplieran. Que si lo deseaba con todas sus fuerzas se realizarían. Soñadora despierta y empedernida. Cualquier momento era bueno para dejar volar la imaginación, pero cuando las luces se encendían tras caer el sol, era el más especial.

    La cuestión era no dejar de creer.

    Creía en la magia de las constelaciones y en la fuerza del universo. Ese que dicen que puede conspirar a tu favor para ayudarte a conseguir todo aquello que te propongas. Quizá no sea cierto, pero a todos nos gusta creer en ello.

    Creía en la ilusión que mueve a la gente, en la magia de los atardeceres y en el desconocido futuro. En ella misma y en los demás. En el hechizo de la luna y en los deseos por cumplir que prometen las estrellas.

    Creía en el valor de la sencillez, por ver tanta vida en aquel lejano lugar y tan pobre de recursos y tan rico en valores, ¡qué curioso, verdad!.

    Creía que casi todo es posible, pero sólo si se intenta. Que de nada sirve correr, si no miras lo que pasa delante de tus ojos; mejor caminar y no perderte detalle. Quedarte hasta con lo más pequeño, aquello que pasa desapercibido totalmente, es lo que contarás el día de mañana.

    Su imaginación la llevaba a recorrer el universo, de principio a fin, sin dejarse nada, yendo allá donde quisiera en cada momento. Como hacía el Principito, ese cuento que desde que leyó pasó a ocupar un lugar privilegiado en su estantería.

    En su viaje conocería a historias y extraños personajes, a cada cual más loco. Hablaría con desconocidos y se engancharía aquel lugar, y cuando volviera a su pequeño planeta, podría escribir muchos cuentos sobre todo, de ellos.

    “Hay almas a las que uno tiene ganas de asomarse, como a una ventana llena de sol” (Federico García Lorca)

    Benda Lehbib Lebsir.

    Fuente: 1saharaui

    Tags : Sahara Occidental, campamentos, refugiados saharauis, Tinduf, desierto, magia, estrellas, cielo azul,

  • « Tú que eres Pueblo » (poema de Giulia Inés Maggi)

    Tú que eres Pueblo

    Tus ojos me miran y al ver al cielo

    clamo por esta noche clara

    junto a ti y a cada una de tus

    estrellas

    suavemente llega desde el

    horizonte el viento fraterno que

    te incumbe

    y acaricia mi sien tendida a tu

    lado

    Tu presencia despoja la desolación

    que reina de este lado del

    hemisferio

    y contigo siento la inmensidad

    del desierto deslizarse en mi

    cuerpo

    Tu latido se escucha en su eco

    con la fuerza de tu pueblo

    Y contigo late la dignidad y

    la lucha constante de tu pueblo

    Al palpitar traes contigo

    la combatividad de todo un

    pueblo

    Tú que eres Pueblo,

    eres el ejemplo

    por cada hermano oprimido y

    por donde quieras en la tierra.

    Tus estándares son como tus

    valores

    lo más alto que un pueblo

    integro conlleva

    Por la libertad que aspiras y

    por la cual

    sigues viviendo, por ella y por

    todo esto es que yo te quiero.

    A mi pueblo hermano Saharaui

    Giulia Inés Maggi

    Tags : Sahara Occidental, Marruecos, Frente Polisario, Tindouf, Tinduf,

  • Un viaje a los campamentos de refugiados de Tindouf

    Fuente: Saharauisi.com,

    La primera impresión al visitar los campamentos de refugiados saharauis es la de una profunda sorpresa. Y admiración. Cuesta creer que sus más de 150.000 habitantes hayan podido sobrevivir aquí casi 40 años. En medio de un desierto estéril, donde unos pocos rebaños de cabras tienen que competir por los casi inexistentes residuos en las bolsas de basura y donde los camellos dibujan sus famélicas siluetas en el horizonte. Pero como a todas las primeras apariencias, le faltan los matices que cargan de sentido la vida diaria de sus habitantes, repartidos entre haimas y casas de ladrillos de barro. Las mujeres y hombres saharauis han sido capaces de construir pilares básicos de un Estado en medio de la nada: colegios, hospitales, pozos, electricidad… Infraestructuras mínimas, precarias, pero que permiten habitar uno de los territorios más inhóspitos del mundo –las temperaturas en verano alcanzan los 54 grados-. Lo han hecho cargados de una paciencia y perseverancia ejemplares, y apoyados por el Estado de Argelia que les cedió este territorio mientras podían volver a su tierra y por la cooperación internacional.

    Sin embargo, los recortes de las ayudas de cooperación al desarrollo a causa de la crisis -España es el principal donante y ha recortado sus fondos en un 70% en los últimos años- han tenido un severo impacto en las condiciones de vida de la población.

    2015 es un año fundamental para el futuro del pueblo saharaui. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha fijado en abril una nueva fecha límite. Una más de las que lleva fijando desde 1991, cuando el Frente Polisario y el régimen marroquí acordaron la paz tras quince años de guerra. Si no ve cambios significativos, advirtió el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, tendrán que “hacer un examen amplio del marco para el proceso de negociación”.

    Cronología de un fracaso internacional

    España declaró el Sahara Occidental su colonia africana en 1952. Sus habitantes eran ciudadanos y ciudadanas con nacionalidad española. En 1972, la Asamblea General de las Naciones Unidas declara que los habitantes de este Territorio No Autónomo sometido a la descolonización tienen “el derecho inalienable a la libre determinación y a la independencia”.

    Por ello, impele al Estado Español a que celebre un Referéndum de Autodeterminación en el Sáhara Occidental, debiendo estar constituido el cuerpo de votantes por la población saharaui. El 16 de octubre de 1975, el rey de Marruecos, Hassan II, ordena la “Marcha Verde”, integrada por 350.000 hombres, mujeres y niños marroquíes que se desplazaron por el desierto para colonizar el Sáhara Occidental mientras 25.000 soldados acorralaban y masacraban a la población saharaui.

    Un mes más tarde, el Gobierno español alcanza los llamados “Acuerdos Tripartitos de Madrid”, por los cuales cedía la administración del territorio a Marruecos y Mauritania. Una negociación nula ya que España no tenía legitimidad para alcanzar un tratado que afectaba a un Territorio No Autónomo. La retirada de España dejó campo libre al Ejército marroquí, que inició una táctica de tierra arrasada contra la población saharaui: bombardeos con fósforo blanco y napalm, masacres colectivas, desapariciones en fosas comunes, saqueos de sus hogares, envenenamiento de los pozos de los que se abastecían las personas y los animales… 40.000 mujeres, hombres y niños tuvieron que huir a través del desierto y refugiarse en Argelia.

    Ése fue el caso de Nidal, una de las protagonistas de Saharaui sí, y por aquel entonces, un bebé de un año. Su madre se puso de parto de su hermano menor durante la huida. Murió en medio del desierto. Nidal, como cientos de menores saharauis tuvo después la oportunidad de ir a estudiar a Cuba, adonde se marchó cuando tenía 12 años. Estudió enfermería “para ser útil a mi país”. Ahora, gracias a su trabajo, al de sus compañeras/os y a ONG como Médicos del Mundo, las mujeres saharauis tienen un lugar seguro donde dar a luz en los campamentos de refugiados de Tindouf.

    Los que se quedaron en los Territorios Ocupados por Marruecos llevan desde 1976 sufriendo encarcelamiento en cárceles secretas y centros de tortura, desapariciones forzosas, represión policial sistemática, discriminación en el acceso a la salud, educación y puestos de trabajo… Aunque en 1991 el Frente Polisario, compuesto por milicias saharauis, y el reino de Marruecos firmaron la paz, y la ONU mandó la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) -previsto para un año después- la situación lejos de mejorar sólo ha hecho degradarse. El reino alauí ha torpedeado sistemáticamente los esfuerzos y acuerdos alcanzados para la celebración del Referéndum a lo largo de todos estos años y ha logrado un hecho sin precedentes entre las misiones de las Naciones Unidas: que la MINURSO no pueda supervisar el cumplimiento de los derechos humanos en los Territorios Ocupados, violados cotidianamente según informes de la propia ONU. En la actualidad, 50 saharauis permanecen presos por razones políticas en cárceles marroquíes, donde han sufrido tortura, desnutrición, violaciones…

    Pese a todo ello, las y los activistas y defensores de derechos humanos saharauis siguen manifestándose pacíficamente para reclamar su independencia y libertad. Una de estas personas que han sufrido la virulencia de la represión policial es Maimuna. En 2007, después de que le rompieran un brazo y destrozaran el tórax y los senos, desarrolló un cáncer en su mama derecha que achaca a la paliza. En 2003, volvió a ser detenida, apaleada y torturada al obligarle a beber la orina de sus agresores. El cáncer, que había empezado a remitir tras ser tratada en Argelia -Marruecos también restringe el acceso a la salud a los y las saharauis-, se ha reproducido en su mama izquierda. Sigue siendo activista pese a los fuertes dolores que sufre por los tumores porque “lo que pedimos son derechos internacionalmente reconocidos”. La encontramos en los campamentos de refugiados, donde se ha trasladado para poder recibir atención médica.

    La situación en los campamentos de refugiados de Tindouf
    Salima es una de las jóvenes que ha nacido y crecido siendo refugiada. Después de que su padre muriera, tuvo que dejar de estudiar en la universidad argelina para sacar a sus hermanas adelante. “No queremos vivir de las ayudas, queremos vivir de lo que hay en nuestra tierra. Aquí no hay bombardeos, pero Marruecos nos está matando a fuego lento porque la vida como refugiados es muy difícil”, nos cuenta. Pese a ello, su capacidad de superación de los obstáculos es inagotable. Trabajando como traductora para una ONG, coincidió con una documentalista que le enseñó a grabar y montar vídeos. Desde entonces ha realizado varios cortos, ha sido ayudante de dirección de la película Wilaya y profesora en la Escuela de Cine de los campamentos. “El cine es mi forma de comunicar mi mensaje: No queremos esperar más, queremos volver ya a nuestra tierra”.

    La paciencia empieza a agotarse en los campamentos, especialmente entre los más jóvenes. La falta de horizonte es asfixiante: la gran mayoría tienen estudios secundarios, algunos incluso han completado carreras superiores en Argelia, España o Cuba. Pero en Tindouf muy pocos pueden poner en práctica sus conocimientos. El tiempo aquí mayoritariamente transcurre dedicado a la espera. La espera del reparto de los alimentos del Programa Mundial de Alimentos, que sólo alcanza para la mitad del tiempo previsto. La espera para recibir las remesas de los familiares que han emigrado y que les permite cubrir las necesidades básicas alimentarias… Porque la economía en los campamentos de refugiados -de la que no hay registros oficiales- depende de la ayuda de la cooperación internacional casi en su totalidad. El resto se completa con lo que envían los que emigraron, las familias que han acogido a menores en los programas de Veranos en paz -en los últimos años las familias españolas acogedoras se han reducido en un 35% por la crisis-, así como pequeñas iniciativas empresariales compuestas principalmente por tiendas de alimentación y unas cuantas cooperativas emprendidas con el apoyo de ONG.

    Los sueldos en los campamentos entre la escasa población empleada son apenas un estímulo: un maestro cobra unos 25 euros al mes, una comadrona 50 y un militar 40 aproximadamente. Esta precariedad provoca que un 30% de los menores sufra malnutrición o que la mayoría de las mujeres embarazadas tengan anemia por la falta de una dieta variada con productos básicos.

    Por ello, el programa de Médicos del Mundo apoyado por la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo, se ha enfocado en el fortalecimiento de la salud materno-infantil. Con un enfoque de derechos humanos y de fortalecimiento de las instituciones, Médicos del Mundo trabaja con el Ministerio de Sanidad del Frente Polisario para mejorar el acceso a la salud de estos colectivos mediante la formación y el estímulo del personal sanitario, la mejora de la estructura y el equipamiento de los centros sanitarios, la puesta en marcha de actividades preventivas y de educación, así como la mejora de la condición nutricional relacionada seguridad del embarazo, el puerperio y la crianza.

    La mejora de la salud de estos colectivos ha mejorado de manera parpable a lo largo de los últimos años.

    Mientras, los y las refugiadas saharauis siguen librando diariamente una batalla para cubrir sus necesidades básicas, para conservar la paciencia, para alimentar la esperanza de que la comunidad internacional cumpla con su deber y obligue a Marruecos a aceptar la celebración de un referéndum que abra la vía para el retorno y la independencia.

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, campamentos de refugiados, refugiados saharauis, vacaciones en paz, Tinduf, Argelia,

  • Sahara : Generaciones nacidas en el exilio

    Desde que en 1975 España cedió a Marruecos y Mauritania la administración del Sahara Occidental, el pueblo saharaui vive dividido entre los territorios ocupados por Marruecos, las zonas liberadas de la República Árabe Saharaui Democrática (una pequeña porción al este del muro militar marroquí) y los campamentos de personas refugiadas, en la hamada de Tinduf.

    Dos generaciones han nacido en estos campos en el exilio. La mayor parte sobrevive refugiada en Argelia en medio de un desierto estéril y con unas condiciones de vida durísimas. 173.600 personas saharauis están refugiadas en los campamentos de Tinduf, según ACNUR.

    Allí viven, en tiendas, sin agua corriente, en condiciones climatológicas extremas (con frecuentes tormentas de arena y 54 grados en verano), dependiendo casi totalmente de la ayuda internacional para comer. Un tercio de los niños y las niñas sufren desnutrición crónica y dos tercios de las mujeres, anemia. El absentismo escolar es cada vez mayor y solo el 10% alcanza la educación superior.

    Y a todos estos problemas hay que añadir el éxodo de la gente joven. La juventud se debate entre la resistencia, la rebelión y la desesperanza. Ante la falta de oportunidades y la pasividad de la comunidad internacional, que hace mella en las expectativas de este pueblo de recuperar sus tierras, una de las pocas opciones que les quedan es intentar emigrar a otros países, como España.

    Fuente: Festival de Cine y Derechos Humanos, Donostia

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, exilio, juventud, generación, campamentos de refugiados, Tinduf,