Étiquette : Vacaciones en Paz

  • El pueblo español, una retarguadia para el frente de resistencia saharaui

    Una de las pesadillas que no dejan a Mohamed VI concilie el sueño es el inquebrantable apoyo del pueblo español a la causa saharaui. La sociedad civil intenta, contra vientos y mareas, de guardar el lazo con el pueblo saharaui que los gobernantes de España cortaron a raíz de los Acuerdos Tripartitos de Madrid de 1975.

    Ese apoyo del pueblo español a la causa saharaui tiene su peso en la diplomacia de Madrid. Según un comentario aparecido en los documentos diplomáticos revelados por el hacker Chris Coleman y citado por el periodista Ignacio Cembrero, en octubre de 2013, García-Margallo explicó a su homólogo marroquí, Salaheddine Mezouar, por qué el apoyo de Madrid a Rabat sobre el Sahara no podía ser más explícito. Hay, dice, « la presión de la sociedad civil y las fuerzas políticas [a la izquierda de los socialistas], así como los medios de comunicación y la opinión pública para tratar de influir en la posición oficial de España ».

    Según Cembrero, no hay una ciudad ni pueblo en España que no tenga una asociación de amistad con el pueblo saharaui organizando actividades solidarias. « La mayor expresión de solidaridad, añade, es sin duda el recibimiento durante dos meses de verano de 5000 niños saharauis por familias españolas a menudo muy modestas ».

    « Para no ofender a la sociedad civil muy sensible a la cuestión saharaui y al mismo tiempo no ofender a Marruecos, señala el ex-corresponsal de El País en Rabat, los gobiernos españoles juegan el papel de equilibrio. « Me sentí como un trapecista; siempre en la cuerda floja « , reconoció un diplomático español que recordaba el momento en que era Director General de África del Norte y Oriente Medio en el Ministerio de Asuntos Exteriores … » Y luego, tuvimos que tragar serpientes « , lamentó ».

    A esto se añade la ayuda humanitaria enviada por las diversas asociaciones y que contribuyen a mejorar el cotidiano de muchas familias en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf.

    Por eso, el pueblo español es para la causa saharaui una sólida retaguardia que asegura una logística material y moral a la lucha del pueblo saharaui.

    Los saharauis siempren recordarán ese gesto que nunca ha fallado a lo largo de los más de 43 años de conflicto, éxodo y penas. Un gesto oportuno y de un innegable valor.

    Tags : Sahara Occidental, pueblo saharauis, Vacaciones en Paz, campamentos de refugiados, España, sociedad civil,

  • Un viaje a los campamentos de refugiados de Tindouf

    Fuente: Saharauisi.com,

    La primera impresión al visitar los campamentos de refugiados saharauis es la de una profunda sorpresa. Y admiración. Cuesta creer que sus más de 150.000 habitantes hayan podido sobrevivir aquí casi 40 años. En medio de un desierto estéril, donde unos pocos rebaños de cabras tienen que competir por los casi inexistentes residuos en las bolsas de basura y donde los camellos dibujan sus famélicas siluetas en el horizonte. Pero como a todas las primeras apariencias, le faltan los matices que cargan de sentido la vida diaria de sus habitantes, repartidos entre haimas y casas de ladrillos de barro. Las mujeres y hombres saharauis han sido capaces de construir pilares básicos de un Estado en medio de la nada: colegios, hospitales, pozos, electricidad… Infraestructuras mínimas, precarias, pero que permiten habitar uno de los territorios más inhóspitos del mundo –las temperaturas en verano alcanzan los 54 grados-. Lo han hecho cargados de una paciencia y perseverancia ejemplares, y apoyados por el Estado de Argelia que les cedió este territorio mientras podían volver a su tierra y por la cooperación internacional.

    Sin embargo, los recortes de las ayudas de cooperación al desarrollo a causa de la crisis -España es el principal donante y ha recortado sus fondos en un 70% en los últimos años- han tenido un severo impacto en las condiciones de vida de la población.

    2015 es un año fundamental para el futuro del pueblo saharaui. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha fijado en abril una nueva fecha límite. Una más de las que lleva fijando desde 1991, cuando el Frente Polisario y el régimen marroquí acordaron la paz tras quince años de guerra. Si no ve cambios significativos, advirtió el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, tendrán que “hacer un examen amplio del marco para el proceso de negociación”.

    Cronología de un fracaso internacional

    España declaró el Sahara Occidental su colonia africana en 1952. Sus habitantes eran ciudadanos y ciudadanas con nacionalidad española. En 1972, la Asamblea General de las Naciones Unidas declara que los habitantes de este Territorio No Autónomo sometido a la descolonización tienen “el derecho inalienable a la libre determinación y a la independencia”.

    Por ello, impele al Estado Español a que celebre un Referéndum de Autodeterminación en el Sáhara Occidental, debiendo estar constituido el cuerpo de votantes por la población saharaui. El 16 de octubre de 1975, el rey de Marruecos, Hassan II, ordena la “Marcha Verde”, integrada por 350.000 hombres, mujeres y niños marroquíes que se desplazaron por el desierto para colonizar el Sáhara Occidental mientras 25.000 soldados acorralaban y masacraban a la población saharaui.

    Un mes más tarde, el Gobierno español alcanza los llamados “Acuerdos Tripartitos de Madrid”, por los cuales cedía la administración del territorio a Marruecos y Mauritania. Una negociación nula ya que España no tenía legitimidad para alcanzar un tratado que afectaba a un Territorio No Autónomo. La retirada de España dejó campo libre al Ejército marroquí, que inició una táctica de tierra arrasada contra la población saharaui: bombardeos con fósforo blanco y napalm, masacres colectivas, desapariciones en fosas comunes, saqueos de sus hogares, envenenamiento de los pozos de los que se abastecían las personas y los animales… 40.000 mujeres, hombres y niños tuvieron que huir a través del desierto y refugiarse en Argelia.

    Ése fue el caso de Nidal, una de las protagonistas de Saharaui sí, y por aquel entonces, un bebé de un año. Su madre se puso de parto de su hermano menor durante la huida. Murió en medio del desierto. Nidal, como cientos de menores saharauis tuvo después la oportunidad de ir a estudiar a Cuba, adonde se marchó cuando tenía 12 años. Estudió enfermería “para ser útil a mi país”. Ahora, gracias a su trabajo, al de sus compañeras/os y a ONG como Médicos del Mundo, las mujeres saharauis tienen un lugar seguro donde dar a luz en los campamentos de refugiados de Tindouf.

    Los que se quedaron en los Territorios Ocupados por Marruecos llevan desde 1976 sufriendo encarcelamiento en cárceles secretas y centros de tortura, desapariciones forzosas, represión policial sistemática, discriminación en el acceso a la salud, educación y puestos de trabajo… Aunque en 1991 el Frente Polisario, compuesto por milicias saharauis, y el reino de Marruecos firmaron la paz, y la ONU mandó la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) -previsto para un año después- la situación lejos de mejorar sólo ha hecho degradarse. El reino alauí ha torpedeado sistemáticamente los esfuerzos y acuerdos alcanzados para la celebración del Referéndum a lo largo de todos estos años y ha logrado un hecho sin precedentes entre las misiones de las Naciones Unidas: que la MINURSO no pueda supervisar el cumplimiento de los derechos humanos en los Territorios Ocupados, violados cotidianamente según informes de la propia ONU. En la actualidad, 50 saharauis permanecen presos por razones políticas en cárceles marroquíes, donde han sufrido tortura, desnutrición, violaciones…

    Pese a todo ello, las y los activistas y defensores de derechos humanos saharauis siguen manifestándose pacíficamente para reclamar su independencia y libertad. Una de estas personas que han sufrido la virulencia de la represión policial es Maimuna. En 2007, después de que le rompieran un brazo y destrozaran el tórax y los senos, desarrolló un cáncer en su mama derecha que achaca a la paliza. En 2003, volvió a ser detenida, apaleada y torturada al obligarle a beber la orina de sus agresores. El cáncer, que había empezado a remitir tras ser tratada en Argelia -Marruecos también restringe el acceso a la salud a los y las saharauis-, se ha reproducido en su mama izquierda. Sigue siendo activista pese a los fuertes dolores que sufre por los tumores porque “lo que pedimos son derechos internacionalmente reconocidos”. La encontramos en los campamentos de refugiados, donde se ha trasladado para poder recibir atención médica.

    La situación en los campamentos de refugiados de Tindouf
    Salima es una de las jóvenes que ha nacido y crecido siendo refugiada. Después de que su padre muriera, tuvo que dejar de estudiar en la universidad argelina para sacar a sus hermanas adelante. “No queremos vivir de las ayudas, queremos vivir de lo que hay en nuestra tierra. Aquí no hay bombardeos, pero Marruecos nos está matando a fuego lento porque la vida como refugiados es muy difícil”, nos cuenta. Pese a ello, su capacidad de superación de los obstáculos es inagotable. Trabajando como traductora para una ONG, coincidió con una documentalista que le enseñó a grabar y montar vídeos. Desde entonces ha realizado varios cortos, ha sido ayudante de dirección de la película Wilaya y profesora en la Escuela de Cine de los campamentos. “El cine es mi forma de comunicar mi mensaje: No queremos esperar más, queremos volver ya a nuestra tierra”.

    La paciencia empieza a agotarse en los campamentos, especialmente entre los más jóvenes. La falta de horizonte es asfixiante: la gran mayoría tienen estudios secundarios, algunos incluso han completado carreras superiores en Argelia, España o Cuba. Pero en Tindouf muy pocos pueden poner en práctica sus conocimientos. El tiempo aquí mayoritariamente transcurre dedicado a la espera. La espera del reparto de los alimentos del Programa Mundial de Alimentos, que sólo alcanza para la mitad del tiempo previsto. La espera para recibir las remesas de los familiares que han emigrado y que les permite cubrir las necesidades básicas alimentarias… Porque la economía en los campamentos de refugiados -de la que no hay registros oficiales- depende de la ayuda de la cooperación internacional casi en su totalidad. El resto se completa con lo que envían los que emigraron, las familias que han acogido a menores en los programas de Veranos en paz -en los últimos años las familias españolas acogedoras se han reducido en un 35% por la crisis-, así como pequeñas iniciativas empresariales compuestas principalmente por tiendas de alimentación y unas cuantas cooperativas emprendidas con el apoyo de ONG.

    Los sueldos en los campamentos entre la escasa población empleada son apenas un estímulo: un maestro cobra unos 25 euros al mes, una comadrona 50 y un militar 40 aproximadamente. Esta precariedad provoca que un 30% de los menores sufra malnutrición o que la mayoría de las mujeres embarazadas tengan anemia por la falta de una dieta variada con productos básicos.

    Por ello, el programa de Médicos del Mundo apoyado por la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo, se ha enfocado en el fortalecimiento de la salud materno-infantil. Con un enfoque de derechos humanos y de fortalecimiento de las instituciones, Médicos del Mundo trabaja con el Ministerio de Sanidad del Frente Polisario para mejorar el acceso a la salud de estos colectivos mediante la formación y el estímulo del personal sanitario, la mejora de la estructura y el equipamiento de los centros sanitarios, la puesta en marcha de actividades preventivas y de educación, así como la mejora de la condición nutricional relacionada seguridad del embarazo, el puerperio y la crianza.

    La mejora de la salud de estos colectivos ha mejorado de manera parpable a lo largo de los últimos años.

    Mientras, los y las refugiadas saharauis siguen librando diariamente una batalla para cubrir sus necesidades básicas, para conservar la paciencia, para alimentar la esperanza de que la comunidad internacional cumpla con su deber y obligue a Marruecos a aceptar la celebración de un referéndum que abra la vía para el retorno y la independencia.

    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, campamentos de refugiados, refugiados saharauis, vacaciones en paz, Tinduf, Argelia,

  • Sahara Occidental: Nuestro primer viaje a los campamentos saharauis de Tindouf

    El pasado 1 de diciembre viajamos a los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf con la Asociación de Ayuda al Sáhara Occidental de Elche en viaje organizado por la Delegación de la República Árabe Saharaui en la provincia de Alicante.

    Fue un breve viaje de apenas 6 días pero muy intenso que siempre guardaremos en nuestras retinas. Comentar que no se puede viajar a esta zona por nuestra cuenta, sólo en viaje organizado por cualquiera de las delegaciones saharauis en España con visado. Además debemos rellenar una ficha en el aeropuerto de Tindouf con los motivos del viaje y los datos de la familia donde nos alojaremos durante nuestra estancia. Uno de los miembros de la familia, normalmente el padre de familia, es el responsable de nuestra seguridad y el encargado de mostrar los pasaportes de cada uno de los españoles que viajemos en su vehículo en las aduanas de entrada a las diferentes wilayas.

    ◊ ¿Cuál fue el motivo de este viaje?.

    Hace 5 años nos animamos a participar en el bonito proyecto de “Vacaciones en Paz” para acoger a un niño saharaui en nuestro hogar durante dos meses.

    Este proyecto se viene desarrollando desde 1979, viajando cada año a España, cientos de niños y niñas saharauis con edades comprendidas entre los 9 y los 13 años que viven en los campamentos de refugiados en la provincia argelina de Tindouf. Este verano fueron unos 4500 niños los afortunados, cifra que ha ido bajando durante los dos últimos lustros por la crisis económica en España, entre otros motivos.

    Durante los meses estivales de julio y agosto, se alcanzan en el desierto, temperaturas de hasta 55 grados, lo que unido al ambiente seco y la ausencia de agua, hace que la vida en esta zona olvidada del planeta sea vuelva insoportable. A esta zona desértica se la conoce como la hamada y consiste en un tipo de desierto pedregoso, caracterizado en gran parte por su paisaje árido, duro, de mesetas rocosas y con muy poca arena.

    El proyecto de “Vacaciones en Paz” tiene entre sus objetivos realizar a los niños reconocimientos y tratamientos médicos en España que en los campamentos no son posibles y proporcionarles un equilibrio alimenticio. Además de fomentar el aprendizaje del castellano, segundo idioma oficial de la RASD.

    Durante 3 veranos hemos acogido en casa a Abdulah; un niño que viajó su primer verano con 10 años, con un aspecto delgaducho y de carácter jovial, con el que nos hemos reencontrado ahora en su casa, 15 meses después, como un intrépido adolescente, feliz de que su “familia española”, como él nos llama, le haya rendido visita.

    ◊ Breve reseña histórica sobre la población refugiada saharaui.

    El Sáhara Occidental fue colonia y provincia española hasta 1975.
    Durante las décadas de los 60 y 70, la mayoría de países africanos accedieron a su derecho a la libre determinación consiguiendo la independencia de sus respectivas potencias administradoras.

    El pueblo saharaui, por su parte, no pudo disfrutar de un referéndum de
    autodeterminación por una serie de circunstancias que bloquearon en 1975 el proceso.

    Marruecos quiso hacerse con el territorio presionando a una España inestable que vivía los últimos días del franquismo. España, no sólo no cumplió con sus obligaciones, sino que abandonó el territorio a su suerte cediéndolo de manera ilegal a Marruecos y Mauritania. El segundo se retiró, mientras que los marroquís iniciaron la Marcha Verde para tomar el Sáhara. Muchas familias saharauis tuvieron que huir hacia el este improvisando campamentos que fueron bombardeados. Comenzó así una guerra entre Marruecos y el representante del pueblo saharaui, el Frente Polisari que duró hasta 1991.

    La población saharaui huyó de la guerra hacia el desierto y se estableció en distintos campamentos junto a la ciudad argelina de Tinduf, donde permanecen desde hace más de 40 años a la espera de un referéndum que decida su deseo de ser un pueblo libre y poder volver a sus costas.

    ◊ Nuestra experiencia.

    El aeródromo más cercano a los campamentos es el aeropuerto militar de Tindouf. Desde éste partimos en grupos organizados por wilayas en vetustos autobuses que en su día formaran parte de la flota de transporte urbano de cualquier ciudad española. Eso si tienes suerte, sino siempre quedará la camioneta. No obstante, la ilusión con la que viajamos es tanta que no importan ni las incomodidades del viaje ni las esperas.

    La llegada a cada una de las wilayas comienza por la oficina de protocolo, donde recogen el visado, y donde las familias saharauis con las que te vas a alojar esperan tras una valla.

    Los Campamentos de Refugiados saharauis están organizados en cinco wilayas o provincias, las cuales llevan los nombres de las cinco principales ciudades del Sáhara Occidental ocupado: Bojador , El Aaiún, Dajla, Smara y Auserd. Cada wilaya se estructura en núcleos menores de población llamados dahiras. Cerca de 200.000 personas viven actualmente en los campamentos.

    Entre las diferentes wilayas existen entre unos 20 o 60 kilómetros de distancia, excepto con Dajla que dista unos 200 kilómetros del resto. Además existe una capital administrativa, Rabouni, donde se ubican todas las dependencias oficiales, el hospital nacional, los ministerios, etc.

    La primera impresión que nos llevamos nada más llegar a los campamentos fue la de una gran admiración hacia estas personas. Cuesta mucho creer como en medio de un desierto estéril, donde no crece nada y apenas hay recursos hídricos, estos miles de hombres y mujeres saharauis han sido capaces de construir pilares básicos de un Estado en medio de la nada: guarderías, colegios y centros de educación especial, hospitales, pozos, y hasta electricidad en alguna de las dahiras. Todo esto ha sido posible gracias al apoyo del Estado de Argelia que les cedió este territorio y a la cooperación internacional.

    Las infraestructuras son mínimas y precarias; la vivienda se reparte entre jaimas de tela y casas de adobe o barro, material de escasa calidad, que se destruye con facilidad cuando las precipitaciones copiosas aparecen. Algunas familias, las más pudientes, han comenzado a construir casas con cemento. Éstas se lo pueden permitir, bien porque tienen la suerte de tener algún miembro de la familia que cobra un salario mínimo o porque reciben la ayuda de sus “familias españolas”.

    Las casas no obstante, se limitan a una estancia que sirven a su vez de salón de estar y comedor durante el día, y de dormitorio por la noche. El suelo que suele ser de tierra, es cubierto por una bonita alfombra sobre la que se duerme, los que no tienen la suerte de tener colchonetas. La cocina, en muchos casos, suele estar separada, lo mismo que el baño.

    Ya fuera de la casa está el corral donde se encierran las cabras por la noche ante la presencia de perros salvajes que pueden devorarlas. Algunas familias disponen también de un par de camellos que también se guardan en un pequeño corral. Los rebaños de cabras de famélicas siluetas compiten entre sí para poder comer de los escasos residuos de alimentos que los saharauis generan.

    ◊ Visitas a AFAPREDESA y el Museo de la Resistencia.

    Una de las visitas que realizamos en los campamentos fue a las instalaciones de AFAPREDESA. Se trata de una Organización No Gubernamental saharaui de defensa de los Derechos Humanos que nació como una respuesta civil ante la desaparición de prisioneros de guerra. Su presidente Abdeslam Omar Lahcen nos impartió una inteeante charla sobre el conflicto saharaui.

    A continuación visitamos el Museo de la Resistencia situado en el centro administrativo de Rabouni. Este centro está dirigido desde el Ministerio de Defensa de la RASD y conserva documentación y objetos testigos de la guerra entre Marruecos y el Sahara Occidental. Armamento, tanques, minas antipersona, etc.

    ◊ Formación para ayudar a su pueblo y mostrar su situación al mundo.

    La escolarización es obligatoria para todos los niños y niñas saharauis. Hasta los 12 años (sexto de primaria) estudian en las madrasas que se ubican en cada dahira. A partir de los 10 años los niños comienzan a estudiar castellano como segundo idioma. Posteriormente, aquellos que quieren continuar sus estudios, se matriculan en un lycée en Tindouf. Otros marchan a España o Cuba a estudiar la secundaria con el “Proyecto Madrasa” y también los hay quienes cursan estudios universitarios en universidades argelinas o en otros países.

    Visitamos la Escuela de Enfermería, Ahmed Abdel-Fatah, en Rabouni donde decenas de chicas jóvenes saharauis cursan sus estudios como enfermeras, comadronas y en otros campos de la salud. Las clases son impartidas en lengua castellana por profesores cubanos.

    También visitamos la Escuela de Formación Audiovisual Abidin Kaid Saleh de la RASD en Smara, centro que colabora con el Festival Internacional de Cine del Sáhara, que cada año se celebra en una wilaya distinta. Este centro supone una puerta abierta para que cientos de jóvenes que no encuentran una oportunidad laboral puedan colaborar filmando sus vivencias, su cultura, sus historias de vida,… y mostrárselas al resto del mundo.

    En la wilaya de El Aiuun existe una Escuela de Cerámica, donde las mujeres realizan artesanías con la arcilla y pinturas que ceden empresas alfareras y ceramistas de las localidades valencianas de Manises y Puzol. Los ingresos obtenidos de la venta de los artilugios que allí se fabrican sirven para complementar las rentas de varias familias. Entre los objetos que allí se cuecen en el horno, encontramos imanes, collares, jarrones y otros utensilios de cocina o menaje que bien nos recuerda a la cerámica que se produce en cualquier empresa ceramista levantina.

    Junto a la escuela de cerámica se ubica una modesta sala de exposiciones donde el artista saharaui Maddi Ahmed expone sus trabajos en acuarela. Los temas más recurrentes son la vida en los campamentos y el folklore saharaui, pero también una pintura protesta contra la situación que vive su pueblo.

    ◊ Un pueblo hospitalario.

    El pueblo saharaui se caracteriza por su hospitalidad y generosidad. Desde que llegas a la que va a ser tu casa, te reciben como a uno más de la familia. Si no llevas chanclas para tu comodidad, te las consiguen, si no puedes dormir en el suelo, pues se las ingenian para conseguir una colchoneta y estés lo más cómodo posible.

    Esta muestra de generosidad nos la van regalando lentamente, con la parsimonia que dan más de cuarenta años de espera. Aquí no existen las prisas; te ofrecen un primer vaso té, luego un segundo y más tarde, un tercero. Y es que la ceremonia del té en el Sáhara Occidental es un rito fascinante. Constituye toda una muestra de cordialidad y hospitalidad con la que agasajan a sus invitados. Entre té y té tuvimos interesantes tertulias.

    Se beben tres tazas de té, y es que, según los saharauis:

    El primero es amargo como la vida.

    El segundo es dulce como el amor.

    El tercero es suave como la muerte.

    De la gastronomía destacamos las carnes de cordero y de camello; exquisitos los pinchitos morunos de camello. también se comen platos de cuchara, como las legumbres, lentejas o alubias, y el cuscús. Los platos son servidos en una gran fuente, donde los comensales se sirven o comen todos juntos. Si te gusta comer con cubiertos, que no te de apuro pedirlos.

    Se come mucho pan para mojar la rica salsa en la que se guisan los platos. No dejes de probar el pan casero cocido en los hornos de las casas, está delicioso.

    Si necesitas comprar algo para ayudar a la familia, puedes acudir a cualquiera de los mercados, donde encontrarás productos frescos y de ultramarinos.

    ◊ Boda saharaui.

    Nuestra estancia no pudo acabar de mejor manera… nuestro niño nos preparó una auténtica boda saharaui!!!. No faltaron los bailes tradicionales de los invitados, la música, el pastel,… Mari Ángeles vistió la tradicional melfa blanca y negra de las novias y bisutería saharaui, y Javi, la tradicional darrá o túnica azul celeste.

    Para leer más sobre el pueblo saharaui puedes consultar las siguientes entradas relacionadas:

    ♥ Celebración del Eid con los niños saharauis de Vacaciones en Paz.

    ♥ Visita Guiada Solidaria a Elche, a beneficio de los damnificados por las lluvias en el Sáhara Occidental.

    ♥ 2ª Visita Guiada Solidaria a Elche por el Sáhara.

    Fuente : Datils & Tours

    Tags : Sahara Occidental, campamentos refugiados, Tinduf, Tindouf, Frente Polisario, Vacaciones en Paz,

  • Nueva campaña de Alouda Cantabria para promover su programa « Vacaciones en paz 2019 »

    El programa busca familias cántabras que puedan acoger a niños de los campamentos de refugiados saharauis.

    Un año más Alouda Cantabria, con la colaboración del Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander, pone en marcha una nueva campaña de concienciación ciudadana que bajo el título “Vacaciones en paz 2019”, busca la colaboración de las familias cántabras que puedan acoger a niños de los campamentos saharauis.

    Se trata de dar la oportunidad de salir de estos campamentos de refugiados a durante los meses de julio y agosto. Los interesados pueden contactar con ellos a través de (haga clic aqui)

    Esta ayuda al pueblo saharaui lleva en marcha desde 1999 y permite que niños que, por determinadas circunstancias, no pueden vivir con todas las comodidades que tenemos nosotros, puedan viajar a España y disfrutarlas durante unos meses.

    Los interesados pueden contactar con ellos a través del teléfono 601 30 47. Las condiciones climatológicas en los campamentos llegan a superar los 50 grados en los meses de verano.

    Por ello, el hecho de que pasen la temporada estival en Cantabria repercute positivamente en su salud. También eso permite que se les realice un completo reconocimiento médico, se les ayude a complementar las carencias nutricionales y posibilite a los niños unos conocimientos complementarios a los que adquieren en la escuela.

    Por otro lado, y relacionado con los campamentos de refugiados saharauis desde el Colegio de Enfermería de Cantabria y su línea Estratégica de Cooperación Internacional se está desarrollando un proyecto específico de salud para los campamentos.

    Este proyecto responde a la valoración realizada y los diagnósticos identificados, tras la estancia de un equipo de enfermeras el pasado año en la región.

    Cuenta con la aprobación de los responsables sanitarios en los campamentos, así como de la delegación saharaui y la organización Alouda, en coordinación con la línea establecida por la ONG Médicos del Mundo quienes tienen orientadas las actuaciones en salud en la zona.

    A finales de este mes cuatro voluntarias viajarán a ejecutar la segunda fase del proyecto formativo dirigido a las trabajadoras en dichos campamento saharauis dispensarios.

    Enfermería Cantabria 

    Tags : Sahara Occidental, Vacaciones en Paz, Cantabria,